El mundo del cine y de la cultura francesa despidió definitivamente a Brigitte Bardot, una de las figuras más influyentes del siglo XX, cuyo funeral y entierro se llevaron a cabo este miércoles en la localidad mediterránea de Saint-Tropez. La actriz, símbolo de libertad, sensualidad y compromiso con la defensa de los animales, falleció a los 91 años tras luchar contra un cáncer, según reveló su último esposo, Bernard d’Ormale.
La causa de la muerte fue confirmada por el viudo de la artista en una entrevista concedida a la revista Paris Match, en la que ofreció detalles inéditos sobre los últimos meses de vida de Bardot. D’Ormale explicó que la actriz “resistió muy bien las dos operaciones a las que se sometió para tratar el cáncer que le quitó la vida”, aunque evitó precisar el tipo de enfermedad oncológica que padecía en esta etapa final.
Brigitte Bardot, también conocida mundialmente como BB, había enfrentado anteriormente problemas graves de salud. En la década de 1980 superó un cáncer de mama, experiencia que marcó profundamente su vida y reforzó su carácter reservado durante las décadas posteriores, en las que se alejó definitivamente del cine para dedicarse a la protección de los animales.
Durante el otoño pasado, la actriz fue hospitalizada en dos ocasiones, un deterioro que anticipó un desenlace que su entorno más cercano manejó con absoluta discreción. Según relató su esposo, Bardot decidió pasar sus últimos días en La Madrague, su emblemática casa en Saint-Tropez, pese a que el lugar no ofrecía las mejores condiciones para su cuidado médico. “La situación era más complicada, sobre todo por el persistente dolor de espalda que le causaba sufrimiento y agotamiento”, explicó D’Ormale, quien añadió que la actriz se encontraba incómoda incluso estando postrada en cama.
Aun así, quienes la acompañaron hasta el final aseguran que Bardot permaneció lúcida y fiel a sus convicciones. “Estuvo consciente y preocupada por el bienestar de los animales hasta el final”, señaló su viudo, reafirmando la imagen de una mujer que nunca se desligó de la causa que definió la última etapa de su vida.
¿Cómo despidieron a Brigitte Bardot?
El funeral de Brigitte Bardot se celebró en la mañana de este miércoles en la iglesia Notre-Dame de l’Assomption, un templo del siglo XVI ubicado en el corazón de Saint-Tropez. La ceremonia fue íntima y privada, con acceso únicamente mediante invitación, y reunió a familiares, amigos cercanos y personalidades del mundo cultural, artístico y político.
Tras la ceremonia religiosa, el féretro fue trasladado al cementerio marino de Saint-Tropez, donde la actriz ya descansa junto a sus padres y abuelos, así como cerca de la tumba de su primer esposo, el cineasta Roger Vadim, quien la lanzó al estrellato en 1956 con Y Dios creó a la mujer, película que la convirtió en un mito sexual internacional, comparable con figuras como Marilyn Monroe o Sophia Loren.
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El féretro, cubierto de flores y elaborado en ratán, fue acompañado por muestras de profundo simbolismo musical y emocional. Durante la misa, la cantante Mireille Mathieu interpretó a capela el Panis Angelicus, mientras que el tenor Vincent Niclo cantó el Ave María de Gounod. La despedida del templo se realizó al ritmo de Djobi Djoba, de los Gipsy Kings, grupo al que Bardot apoyó en sus inicios.
Cientos de vecinos y admiradores siguieron el cortejo desde distintos puntos del pueblo, mientras que la ceremonia pudo verse en pantallas gigantes instaladas en el puerto y en la plaza de las Lices. Por la tarde, Saint-Tropez rindió un homenaje público en una pradera cercana al cementerio, en un acto que cerró varios días de despedidas.
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Aunque Bardot expresó durante años su deseo de ser enterrada en La Madrague, finalmente aceptó descansar en el cementerio marino. Según explicó su viudo, la actriz comprendió que su sepultura en la casa habría sido inviable por el impacto turístico que generaría. “Brigitte se resignó a abandonar las gestiones y aceptó la idea de unirse al panteón donde se encuentran sus padres, a quienes adoraba”, relató D’Ormale.
Con su fallecimiento, Francia y el mundo pierden no solo a una estrella del cine, sino a una figura que encarnó la libertad, la controversia y el compromiso radical con sus ideales. Saint-Tropez, el lugar que eligió para vivir y morir, la despidió con un mensaje sencillo que resume el sentir de quienes la admiraron hasta el final: “Gracias, Brigitte”.
HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
CON INFORMACIÓN DE EFE
Hcarrenb@caracoltv.com.co