En 2023, Katherin Rincón se ganó el cariño de los televidentes al imitar a Arelys Henao en el programa Yo Me Llamo del Caracol Televisión. Su talento en el escenario la llevó a conquistar aplausos y reconocimiento, pero detrás de cada presentación había una historia de esfuerzo y perseverancia que pocos conocen. La exparticipante abrió su corazón en el programa La Red, para contar detalles poco conocidos de su carrera.
“A veces simplemente vemos lo que se ve en la pantalla, pero no sabemos lo que hay detrás de todo este proceso, de la vida de cada persona. Conocí muchas personas y fue un aprendizaje muy bonito y aparte creo que me sirvió mucho como artista también para poder generar más confianza en mí”, aseguró la cantante al recordar su paso por el reality.
Antes de pisar el escenario del programa, su realidad era muy distinta. “Antes de presentarme a Yo Me Llamo, yo era vendedora informal, vendía en las calles con mi esposo. No me da pena decir qué hacía, de dónde vengo, porque siempre pienso que la vida nos va poniendo cosas y vamos escalando paso a paso para lograr nuestras metas, nuestros sueños”, afirmó con orgullo.
Katherin trabajaba en el barrio Verenal, donde vendía chorizos y pinchos para sostener a su familia. Ese negocio ambulante le representaba ingresos estables, algo que no es fácil de abandonar cuando se tienen responsabilidades económicas.
“El negocio ambulante te genera, digamos, ingresos. Entonces, poder dejar algo que de pronto te genera ingresos y pasar a ser lo que más te gusta… A veces ni siquiera es por el dinero, sino también por lo que uno siente cuando está en un escenario. Es un cambio muy grande en lo económico, en el cambio de vida, en el reconocimiento”, explicó.
La decisión de apostarle de lleno a la música implicó un salto de fe, pues no solo se trató de dejar atrás una fuente fija de dinero, sino de asumir la incertidumbre propia del mundo artístico. Sin embargo, para ella la satisfacción personal pesa más que cualquier temor. “La seguridad y la felicidad que te da a ti como artista poder pasar de hacer algo que te genera ingresos, que te da estabilidad económica, pero pasar a hacer algo que te da mucho más y que aparte es lo que a ti te gusta y lo que te llena el alma”, expresó.
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Tras su paso por Yo Me Llamo, Katherin tomó una decisión arriesgada, pero importante: dejar la imitación y construir su propia identidad musical. “Es hacer como la transición, digámoslo así, de Arelys Henao de Yo Me Llamo a Katherin Rincón, un artista original, un artista que tiene sus canciones”, explicó.
Aunque por fortuna, como ella misma indicó, en este nuevo proceso no ha estado sola. Su principal aliado es su hermano Diego Rincón, a quien describe como su complemento. “Yo digo que es como mi complemento... Mi hermano nunca fue a una universidad, él nunca ha ido a una universidad a estudiar esto. Él duró 14 años preparándose, en internet, mirando videos, haciendo prueba y error", contó, pues es el quien ha estado encargado de producir y grabar sus canciones.
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El proyecto musical que hoy impulsa ha sido construido en un espacio pequeño, pero lleno de mucho sacrificio y esfuerzo. “Es una canción que se hizo como se dice con las uñas, de trabajo, es algo casero, pero el hecho de que sea casero no es porque sea malo. Se hizo con mi hermano, con una cámara que tenemos, que compramos”, detalló.
Para Katherin, la autenticidad y el esfuerzo ha marcado la diferencia en su carrera, pues como ella misma expresó: “Siento que las cosas cuando se hacen con trabajo, con amor, con sacrificio, pero bien profesional, se siente y la gente lo siente y se puede transmitir”.
Ahora, la exparticipante de Yo Me Llamo apuesta por consolidarse como cantante independiente, consciente de que el camino no será fácil. Aun así, mantiene intacta su convicción de seguir adelante y motivar a otros con su historia. “Y a todas las personas que me están viendo, que sigan luchando por sus sueños, que no hay que caer en la victimización, sino hay que contar la historia, pero seguir para adelante e ir escalando poco a poco, que Dios nos da un talento y por algo nos lo da”, concluyó.
De vender chorizos en la calle a grabar su propia música, Katherin Rincón representa el ejemplo de que los sueños pueden cambiar el rumbo de una vida cuando se combinan disciplina, valentía y fe en el talento propio.
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HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
NOTICIAS CARACOL
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