Una multitudinaria marcha en la capital política de Bolivia derivó el lunes 25 de mayo en choques con la policía, pese a que el presidente Rodrigo Paz anunció que bajará a la mitad su salario en un intento por calmar las protestas que entraron en su cuarta semana.
El mandatario centroderechista, que asumió el poder hace apenas seis meses, enfrenta una ola de manifestaciones que exigen su renuncia ante la crisis económica que sufre el país andino, la mayor en las últimas cuatro décadas.
Los manifestantes rechazan la política económica liberal de Paz, le exigen aumentos salariales y lo culpan de la distribución de gasolina de mala calidad que dañó miles de vehículos.
"Estamos enojados, porque nos ha mentido" el presidente, aseguró Félix Mamani, minero de 47 años que asegura que su sector apoyó con sus votos a Paz.
Enfrentamientos violentos en La Paz
La jornada de protestas arrancó con una marcha de mineros, campesinos, choferes, obreros de fábrica y otros trabajadores que bajaron a La Paz, sede del gobierno, desde la ciudad de El Alto, a 4.150 metros de altitud. "¡El pueblo está emputado (molesto)!", proclamaron algunos manifestantes.
Tras llegar al centro de La Paz, grupos de huelguistas intentaron ingresar a la plaza de armas, donde Paz tiene sus oficinas y cuyas vías de acceso estaban cercadas por cientos de policías antimotines que los repelieron con gases lacrimógenos.
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Los manifestantes los enfrentaron con piedras, palos, petardos y cilindros recortados de dinamita y una decena de ellos fueron detenidos, constataron periodistas de la AFP. "¡Asesinos!", gritaban, para denunciar la muerte de una persona en otros choques con policías y militares el sábado.
Aunque primero lo negó, el gobierno confirmó este lunes el fallecimiento del fin de semana. "Lamentamos que haya sucedido. Ahora esperamos (...) que se complete la investigación", dijo a la prensa José Luis Gálvez, vocero de la presidencia. Agregó que se ordenó a los efectivos no usar armas letales.
Rebaja del salario al 50% en el Gobierno
En la tarde del martes la ciudad retornó a la calma, pero no se ve una salida pronta de la crisis.
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En un discurso en un acto en la ciudad de Sucre (sureste), Paz dijo que "este presidente junto a sus ministros ha asumido la decisión, como parte del esfuerzo y el compromiso con el país, de rebajarse el salario 50% para que sea aporte a un esfuerzo claro de que Bolivia tiene un presidente y ministros que van a sumarse a ese esfuerzo", afirmó. La medida es casi simbólica. Su ingreso mensual es de unos 24.000 bolivianos (3.448 dólares) y la reducción no figura entre las demandas de los manifestantes.
Paz reiteró su llamado a dialogar a las organizaciones que lideran las protestas, pero descartó conversar con quienes usen la violencia.
Su gobierno ha denunciado que las movilizaciones buscan "alterar el orden democrático". Estados Unidos y otros países de América Latina le han expresado su apoyo. (Lea también: Cancillería de Colombia anuncia que el embajador de Bolivia fue expulsado del país: "Reciprocidad")
Este lunes, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, antiguo aliado del exmandatario socialista Evo Morales, habló por teléfono con Paz para expresarle apoyo a la democracia boliviana y al diálogo. Además, "ordenó el envío de ayuda humanitaria", según un comunicado del gobierno de Brasil.
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La administración de Paz acusa a Evo Morales (2006-2019), prófugo por un caso de presunta trata de una menor, de estar detrás de las protestas. El líder cocalero lo instó a que llame a nuevas elecciones en 90 días.
¡Que renuncie!
Las protestas comenzaron a inicios de mayo con un llamado a huelga de la Central Obrera Boliviana (COB), el mayor sindicato del país, y cortes de carreteras que llegan al medio centenar en distintos puntos del territorio. "¿Qué queremos? ¡Que renuncie!, ¿Cuándo? ¡Ahora!", se escuchó en la marcha del lunes, entre la detonación de petardos.
La escasez de medicamentos, gasolina y alimentos ocurre principalmente en La Paz y en El Alto. En otras ciudades, como Oruro (oeste), Potosí (suroeste) y Cochabamba (centro) el problema es menor.
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El sábado hubo enfrentamientos, cuando policías y militares intentaron sin éxito habilitar un ingreso a La Paz y El Alto de convoyes con alimentos y gasolina. Fueron frenados por civiles que usaron piedras y palos. "Este gobierno nos está masacrando, nos está discriminando", dijo este lunes Julia Ramírez, campesina aimara de 57 años.
¿Intervención militar en las protestas?
La Cámara de Diputados de Bolivia celebra una sesión virtual para debatir un proyecto de ley para eliminar restricciones a la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos.
El diputado y promotor del proyecto de ley Carlos Alarcón, de la alianza Unidad, declaró al canal Unitel que "puede haber una amplia mayoría" a favor de la abrogación de la Ley de Estado de Excepción de octubre de 2020, aprobada después de la crisis política y social de 2019 tras la renuncia de Evo Morales a la Presidencia.
Explicó que la sesión era virtual por cuestiones de seguridad porque, según dijo, se presentó una alerta sobre la posible instalación de una huelga de hambre en instalaciones del Parlamento, pero también porque varios legisladores están en sus regiones y hay dificultades para que lleguen a La Paz, la sede del Gobierno y el Legislativo, por las protestas.
Alarcón sostuvo que con esa norma se removerá el "principal obstáculo que tiene el Gobierno y el presidente para poder decretar el estado de excepción, si es que así lo ve conveniente".
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La actual ley reglamenta la aplicación del estado de excepción contemplado en la Constitución y establece limitaciones, como que las Fuerzas Armadas solo pueden intervenir cuando la Policía ha sido superada al intentar controlar un conflicto.
Según los legisladores, con la abrogación de la ley de 2020, se permitirá una intervención más amplia de las Fuerzas Armadas en el control de los conflictos sociales que impiden el abastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos sobre todo a La Paz, El Alto y Oruro.
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Además, hay miles de vehículos, sobre todo camiones de carga, varados desde hace más de tres semanas en rutas nacionales y corredores internacionales, como los que conducen a los puertos de Chile y Perú.
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reportó este martes 26 de mayo la existencia de 61 cortes de rutas por conflictos en seis de los nueve departamentos del país, la mayoría en La Paz, Oruro y Cochabamba.
En la región oriental de Santa Cruz, la más poblada y el motor económico del país, hay tres bloqueos reportados este martes, uno de ellos en la localidad de San Julián desde hace varios días.
El Comité Cívico Pro Santa Cruz, integrado por diversas organizaciones civiles, pretendía desbloquear este martes el lugar por la fuerza, pero tras la mediación de la Iglesia católica desistió del plan ante el temor de enfrentamientos civiles.
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Los cortes de rutas han ocasionado la muerte de cuatro personas, incluido un niño de 12 años, que no pudieron recibir atención médica oportuna.
EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANO
COORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
smsorian@caracoltv.com.co
*CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS AFP/EFE