Publicidad

Reciba nuestras notificaciones con lo último de:
Ahora no
Activar

Publicidad

Cabezote sección Mundo Noticias Caracol 2025 DK

Indignación por caso de adolescentes de 13 y 15 años que habrían grabado crimen contra su “amiga”

El video de los hechos fue enviado de forma anónima a la familia de la víctima. El fallo de la justicia mexicana generó indignación, pues una de las menores recibió una corta medida de internamiento, mientras la otra continuará su proceso en libertad asistida.

Indignación por caso de adolescentes de 13 y 15 años que habrían grabado crimen contra su “amiga”
Habrían grabado crimen contra su “amiga” -
Canva

La reciente sentencia emitida en el caso del homicidio de una adolescente de 15 años en Sonora ha desatado una ola de indignación social y reavivado el debate sobre los alcances del sistema de justicia para menores en México. El crimen, ocurrido en septiembre de 2025, no solo estremeció por su brutalidad, sino también por el vínculo entre la víctima y las responsables: dos adolescentes que, hasta poco antes de los hechos, formaban parte de su círculo cercano.

De acuerdo con la información judicial, las implicadas, de 13 y 15 años al momento del crimen fueron encontradas responsables de la muerte de la joven, cuyo cuerpo fue localizado días después de su desaparición en el patio de una vivienda. La causa del fallecimiento fue asfixia mecánica, según confirmaron las autoridades.

Síganos en nuestro WhatsApp Channel, para recibir las noticias de mayor interés

El caso tomó mayor relevancia tras conocerse que existían elementos probatorios contundentes, entre ellos un video que habría documentado parte de la agresión y que posteriormente fue enviado a los familiares de la víctima, Leyla Monserrat, de apenas 15 años.

Escalofriantes detalles del caso

La adolescente salió de su domicilio el 25 de septiembre de 2025 tras ser contactada por las otras dos menores, quienes la convencieron de reunirse con ellas bajo el pretexto de una supuesta sorpresa.

Ese fue el último momento en que su familia tuvo noticias directas de ella. Ante su ausencia, se activaron los protocolos de búsqueda, mientras las autoridades iniciaban las primeras diligencias para dar con su paradero.

Días después, las investigaciones condujeron hasta el domicilio de una de las implicadas, donde finalmente fue localizado el cuerpo de la joven, Según la información recabada, existían antecedentes de conflictos entre la víctima y las adolescentes señaladas, quienes habrían mantenido diferencias en los meses previos.

Testimonios indican que incluso se registraron episodios de acoso o burlas, lo que forma parte de las líneas de investigación sobre el móvil del crimen, según informó El Heraldo de México.

Publicidad

Uno de los elementos más impactantes del caso fue la existencia de un video que, de acuerdo con la madre de la víctima, habría sido recibido de manera anónima y posteriormente integrado a la investigación. Aunque las autoridades han sido cautelosas respecto a su contenido y origen, se considera una pieza clave dentro del proceso.

Sin embargo, más allá de los detalles del crimen, lo que ha generado mayor controversia es la resolución judicial conocida el pasado mes. Una de las menores recibió una medida de internamiento de 2 años y 10 meses, mientras que la otra enfrentará un proceso bajo libertad asistida. A esto se suma una reparación del daño fijada en poco más de cinco mil pesos (es decir 1 millón de pesos colombianos), cifra que ha sido ampliamente cuestionada por la familia de la víctima, al considerarla insuficiente frente al daño causado.

Publicidad

La madre de la adolescente ha expresado públicamente su inconformidad, cuestionando el sentido de justicia en un caso que, por su gravedad, ha sido catalogado como feminicidio. Su reclamo ha resonado en redes sociales y espacios públicos, donde ciudadanos exigen sanciones más severas. No obstante, especialistas en derecho han recordado que el fallo se encuentra dentro de los márgenes establecidos por la legislación mexicana en materia de justicia para adolescentes.

¿Qué dice la ley mexicana respecto a los menores de edad?

El sistema jurídico aplicable en estos casos se rige por el Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, el cual contempla un enfoque diferenciado respecto al de adultos. La ley establece claramente que las personas menores de 18 años no pueden ser sujetas a las mismas sanciones que un adulto, priorizando en todo momento su desarrollo, reintegración social y protección de derechos.

En este contexto, la normativa distingue tres grupos de edad: de 12 a menos de 14 años, de 14 a menos de 16, y de 16 a menos de 18. Para cada grupo se establecen diferentes tipos de medidas, que van desde orientación y protección hasta internamiento en casos graves. Sin embargo, incluso en los delitos más severos, como el feminicidio, la ley limita la privación de la libertad a un máximo de cinco años para adolescentes de entre 16 y 17 años, y a tres años para quienes tienen entre 14 y 15.

Otro aspecto clave es que las sanciones deben ser proporcionales, racionales y, sobre todo, orientadas a la reintegración social. La legislación mexicana enfatiza que el internamiento debe ser una medida excepcional, aplicada por el menor tiempo posible, y que las acciones del sistema deben tener un carácter socioeducativo, no meramente punitivo. Asimismo, se establece que los adolescentes deben gozar de los mismos derechos que un adulto en proceso penal, incluyendo la presunción de inocencia y el acceso a una defensa especializada.

Publicidad

Este enfoque ha sido defendido por organismos de derechos humanos, que sostienen que el objetivo del sistema no es castigar, sino evitar la reincidencia y fomentar la reconstrucción del proyecto de vida de los menores. No obstante, casos como este ponen en evidencia la tensión entre el marco legal y la percepción social de justicia, especialmente cuando los delitos implican altos niveles de violencia.

Mientras tanto, la familia de la víctima ha anunciado que buscará apelar la sentencia, en un intento por obtener una resolución que consideren más justa. Por ahora queda una realidad ineludible: una vida fue arrebatada en circunstancias profundamente violentas, y una familia enfrenta una pérdida irreparable.

Publicidad

HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
NOTICIAS CARACOL
Hcarrenb@caracoltv.com.co

Publicidad

Publicidad

Publicidad