La familia del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 25 años y oriundo de Bucaramanga, ha tenido que resignarse a darle un adiós temprano a este joven trabajador que murió a manos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE). Mientras tanto, se han ido conociendo detalles de lo que fue “una muerte injusta”, según dijo el padre de Joan Sebastián a Noticias Caracol.
Y es que se conoció que el colombiano no era el objetivo del operativo migratorio en el que murió tras recibir un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado de Maine, Estados Unidos. Así lo informó un portavoz del senador Angus King, quien aseguró que altos funcionarios federales le indicaron que el joven no era la persona buscada durante el procedimiento.
De acuerdo con el diario The New York Times, el portavoz del congresista afirmó que Guerrero se dirigía a su trabajo hacia las 7:00 de la mañana, cuando ocurrió el operativo que terminó con su muerte. La revelación se conoce mientras las autoridades continúan sin entregar detalles sobre las circunstancias en las que el agente de inmigración disparó contra el colombiano.
Durante una rueda de prensa realizada en Biddeford, Maine, Karolina Rojas, compañera sentimental de Guerrero, pidió que el joven no sea recordado por la forma en que murió, sino por el esfuerzo que hizo para sacar adelante a su familia. “Desde el momento en que supo que tendría una princesita, todo en él cambió. Siempre decía que a esa niña no le iba a faltar nada”, expresó entre lágrimas. La mujer describió a Guerrero como un trabajador incansable, un compañero dedicado y un padre cuya mayor alegría era su hija de tres años.
El abogado de la familia, Benjamin Gideon, también aseguró que Johan Guerrero contaba con un permiso de trabajo y un número de Seguro Social expedidos por las autoridades estadounidenses. “El Gobierno de Trump le otorgó un permiso para trabajar legalmente en este país”, afirmó el abogado, citado por The New York Times, quien además cuestionó que personas inocentes puedan terminar siendo víctimas de los operativos migratorios.
Publicidad
No obstante, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostuvo que Guerrero ingresó a Estados Unidos de manera irregular por la frontera sur el 1 de septiembre de 2023 y aclaró que una autorización de trabajo no equivale a un estatus migratorio legal. Antes de viajar vendió su vehículo y, junto con Karolina Rojas, instaló un puesto de venta de pinchos de carne para ahorrar dinero. Ya en Maine trabajaba jornadas de hasta 12 horas diarias para sostener a su familia.
La muerte del colombiano causó conmoción tanto en Maine como en Bucaramanga. Su compañera sentimental aseguró que ahora enfrenta el difícil reto de explicarle a su hija de tres años que su padre no volverá. “Él siempre decía que yo era su vida y que soñaba con envejecer conmigo. No tengo fuerzas para decirle a nuestra hija que su papá no va a regresar”, afirmó Karolina.
Publicidad
María Paula Rodríguez Rozo
NOTICIAS CARACOL
¿Tiene una historia o una denuncia que contar?
Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co