El sueño de una celebración perfecta en Cartagena de Indias se transformó en una crisis económica y emocional para Katty Julio, una reconocida modelo y excandidata al Reinado de la Independencia. La mujer, quien reside actualmente en Italia, viajó desde Europa hacia La Heroica con el firme propósito de contraer nupcias, tras meses de lo que ella consideraba una planeación cuidados. Según su denuncia, Julio confió la logística de su evento a un hombre que se presentaba como organizador de bodas profesional, con quien mantuvo contacto constante durante gran parte del proceso.
A lo largo de la planeación, la víctima realizó múltiples transferencias bancarias destinadas a cubrir gastos como mobiliario, decoración floral, animación y sonido. En total, se estima que el monto entregado al supuesto profesional asciende a los $31 millones de pesos. Sin embargo, la realidad golpeó a la pareja el pasado 5 de diciembre, día en que la novia arribó a Cartagena para ultimar detalles. Al intentar contactar al organizador, este había desaparecido por completo, no respondía llamadas ni mensajes, y se descubrió que los proveedores mencionados en el proceso eran inexistentes.
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A pesar del presunto fraude, la modelo decidió seguir adelante con su unión y utilizó sus redes sociales para alertar a otros ciudadanos y exigir justicia. En su cuenta de Instagram, Katty Julio expresó: "El amor todo lo puede. 🤍 Y aun cuando el camino estuvo lleno de obstáculos, cuando hay fe, unión y un corazón firme, los sueños se cumplen. Hoy celebramos no solo una boda anhelada hecha realidad, sino la fuerza de un amor que nunca se rindió". No obstante, la indignación por la impunidad también fue protagonista en sus publicaciones: "Ojo chicas hoy me pasó a mí, pero espero que mañana no les suceda a ustedes. A esto me refería cuando hablaba de los obstáculos que tuve antes de realizar mi boda. Es un llamado también a las autoridades locales y nacionales no es justo que delincuentes así anden por ahí como si nada".
La búsqueda de los responsables continúa, mientras la afectada cuestiona la falta de respaldo institucional en un destino que se vende globalmente como la capital de las bodas. Al respecto, Julio señaló: "Resulta profundamente triste y frustrante que, hasta el momento, ni las autoridades ni la Alcaldía de Cartagena se hayan pronunciado frente a esta situación. Más lamentable aun cuando este destino se promociona internacionalmente como un lugar ideal para bodas, lo cual termina empañando la labor honesta y profesional de los verdaderos wedding planners que trabajan con ética, compromiso y dedicación".
El antecedente de las ilusiones rotas: denuncias de engaños en Medellín y la Costa
El caso de Katty Julio no es un hecho aislado en el país. En 2022, una investigación periodística de Séptimo Día reveló un patrón similar de presuntos engaños que afectó a decenas de parejas en diferentes ciudades, moviendo cifras que superan los cientos de millones de pesos. En Medellín, uno de los nombres más señalados fue el de Mauricio Ramírez, quien llegó a ser descrito como un "gurú de las bodas".
Rubén Fisher, un ciudadano holandés, y su esposa Natalia Pereira, denunciaron haber perdido $28 millones de pesos tras contratar a Ramírez para un evento de 150 invitados. Fisher relató su experiencia tras descubrir que el salón de eventos nunca fue reservado: "Lo siento mucho por tu hermano, pero ese es tu problema", refiriéndose a una de las excusas del planeador sobre un supuesto secuestro familiar para pedir más dinero. Natalia Pereira, tras investigar por su cuenta, encontró al menos otras 10 parejas en situaciones aparentemente similares.
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Otra de las víctimas de Ramírez, Daisy Gallego, quien pagó 11 millones de pesos, describió la frustración tras el incumplimiento: "nos tocaba casi que planear en un mes lo que ya habíamos planeado nueve meses". Por su parte, Liliana Franco, señala que perdió $13 millones; su esposo recordó el momento en que el organizador desapareció días antes de la boda: "no volvió a aparecer por ninguna parte ni nada", dijo.
El alcance de estos presuntos engaños no se limitó a la capital antioqueña. En la Costa Atlántica, el programa identificó lo que denominó un "presunto cartel familiar" que habría engañado a 18 parejas.
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Séptimo Día también conoció el caos de la colombiana Elizabeth Hoyos, residente en Estados Unidos, quien denunció la presunta pérdida de casi $40 millones de pesos para una boda en Santa Marta que nunca existió. Al llegar al lugar de la supuesta recepción, se encontró con que no había contrato alguno. "Todo el mundo afuera, ya con las maletas que habían llegado ya los invitados de Uruguay", relató Hoyos sobre el momento del hallazgo del supuesto fraude por parte de Emmanuel Rodríguez.
En Santa Marta, Nicole Mejía y Jairo Berrío también fueron abordados por Rodríguez el día antes de su boda religiosa, quien les confesó: "Te tengo una mala noticia no te puedo cumplir con tu boda mañana, no te puedo cumplir con nada". La pareja asegura que ya había desembolsado $13 millones de pesos. De igual forma, Luz Marina Urrego y Ronald Montealegre reportaron una pérdida similar de $13 millones, señalando la falta de explicaciones: "¿por qué hace eso? con la plata de todos, con los sueños".
Una industria bajo la lupa: el riesgo de los pagos indirectos
La industria de las bodas en Colombia es un sector robusto que mueve aproximadamente 15 billones de pesos anuales, lo que representa el 2.7% del PIB del país, según cifras del 2022. No obstante, este crecimiento ha facilitado la aparición de personas que utilizan fachadas legales o suplantan empresas reconocidas para captar dinero. Jacqueline Gutiérrez, dueña de la empresa Bless Eventos, denunció ante la Fiscalía que Mauricio Ramírez utilizaba su nombre y contratos antiguos para engañar a nuevos clientes tras haber sido despedido por presuntos fraudes.
Incluso el gremio de proveedores ha resultado afectado. El chef David Pelayo y el DJ Santiago Osorio denunciaron deudas millonarias y suplantación por parte de organizadores que nunca entregaron los pagos recaudados de los novios. Ante esta problemática, expertos en el sector como el planeador Camilo Escobar recomiendan que sean los mismos novios quienes realicen los pagos directamente a los proveedores para evitar que el dinero se pierda en intermediarios.