El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, expresó la disposición de su país a dialogar con Estados Unidos "sin presiones" ni "injerencia", pero Washington afirma que esas conversaciones ya empezaron.
"Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos, a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar", pero "sin presiones" ni "injerencia", dijo Díaz-Canel en comparecencia en cadena de radio y televisión.
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Washington respondió inmediatamente: "El Gobierno cubano está en las últimas y (...) a punto de colapsar", por lo que "deberían ser prudentes en sus declaraciones dirigidas al presidente de los Estados Unidos", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
"El presidente (Donald Trump) siempre está dispuesto a entablar conversaciones diplomáticas y creo que eso es lo que está ocurriendo con el Gobierno cubano", añadió Leavitt en rueda de prensa en Washington.
Estados Unidos no oculta que con sus políticas busca un cambio de régimen en Cuba, gobernada por el Partido Comunista (PCC, único) y sumida en una grave crisis económica, con una inflación galopante, escasez de combustible, alimentos y medicinas, y recurrentes apagones. (Lea también: Cuba sufre un colapso del sistema eléctrico que afecta a 3,4 millones de personas)
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Trump ha instado a La Habana a "alcanzar un acuerdo" o enfrentar las consecuencias, e insiste desde mediados de enero en que ya sostiene conversaciones con altos dirigentes cubanos y que culminarán en un acuerdo.
El gobierno de Díaz-Canel asegura que "no existe un diálogo" formal entre ambos países y que solo mantiene con Washington un "intercambio de mensajes". (Lea también: Trump cree que Cuba "hará un trato", mientras que el papa aboga por un diálogo entre ambas naciones)
"Desabastecimiento" de combustible
Para justificar su política de presión, Trump alega que Cuba, ubicada a solo 150 km de Estados Unidos, representa una "amenaza excepcional" para su país, principalmente por sus estrechas relaciones con Rusia, China e Irán, aliados de La Habana.
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Por su parte, La Habana acusa a la administración estadounidense de querer "asfixiar" la economía del país, bajo un embargo que Trump reforzó como ningún otro inquilino de la Casa Blanca durante su primer mandato (2017-2021).
En medio de las tensiones, el Departamento de Estado anunció que envió ayuda humanitaria adicional por valor de 6 millones de dólares a través de la Iglesia católica cubana, con la que Washington coopera. Un primer envío, valorado en 3 millones de dólares, llegó en enero destinado a los damnificados del huracán Melissa, que azotó el este de la isla en octubre. La Habana califica la ayuda de "manipulación política".
Desde el ataque del 3 de enero en Venezuela, con el que Trump depuso a Nicolás Maduro, principal aliado de Cuba, y tomó el control del sector petrolero venezolano, el magnate republicano ha multiplicado sus amenazas contra la isla.
Además de cortar el suministro de petróleo venezolano y el dinero de Caracas hacia la isla, Trump firmó hace una semana un decreto que contempla la imposición de aranceles a aquellos países que vendan crudo a La Habana. También aseguró que México, que suministra petróleo a Cuba desde 2023, dejaría de hacerlo.
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En su comparecencia, Díaz-Canel admitió que las presiones de Estados Unidos han provocado "un desabastecimiento agudo de combustible" en la isla. "No soy idealista, yo sé que vamos a vivir tiempos difíciles", vaticinó el mandatario cubano. Asimismo, explicó que "Cuba no está sola" frente a las amenazas de Estados Unidos y que su gobierno anunciará próximamente "un plan de medidas, algunas de ellas "restrictivas", para poder seguir funcionando.
"No podemos explicar abiertamente todo lo que estamos haciendo", pero "Cuba no está sola", aseguró, en referencia a gobiernos, empresas e instituciones extranjeras que han manifestado su interés de apoyar a Cuba en medio de la crisis de combustible.
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El presidente cubano también afirmó que su país continuará con el desarrollo de las energías limpias, que actualmente representan el 10% de la matriz energética de la isla, frente a un 3% en 2023.
En 2025, antes del golpe de fuerza de Donald Trump en Venezuela, Cuba solo pudo satisfacer la mitad de su demanda eléctrica, según datos oficiales analizados por la AFP.
AFP