Dentro de un mes, el próximo 3 de noviembre, Estados Unidos se congregará en las urnas en unas elecciones de medio mandato que se interpretan como un referéndum sobre la gestión del presidente, Donald Trump, y que determinarán si los republicanos mantienen su actual mayoría en el Congreso. Trump trata de movilizar a sus bases pidiéndoles que acudan a votar como si él figurara en la papeleta electoral, con la aspiración de repetir la victoria de 2024, pero su popularidad se encuentra bajo mínimos, lastrada por la impopular guerra en Irán y el elevado costo de la vida. La desaprobción crece en ciertos grupos demográficos.
¿Cómo va Trump con la aprobación en Estados Unidos?
El presidente Trump venía de alcanzar una aprobación del 54 % al inicio de su segundo mandato en enero de 2025, pero las nuevas encuestas muestran un creciente desplome en pormedio, que lo ubican en una aprobación que va del 31 al 38 %. La desaprobación, por su parte, supera el 60 %. La prensa norteamericana ha fijado su atención en factores como que los votantes latinos se han desencantado de la figura del magnate que subió a la Casa Blanca. Hay quienes incluso comparan la tasa de desaprobación, que ya supera el índice de George W. Bush antes de las elecciones legislativas de 2006.
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Y es que encuestas como la que adelantó CNN y la firma independiente SRSS preguntaron a una muestra de más de 1.000 adultos que mostraron una desaprobación en su mayoría (67 %) frente a una aprobación del 33 %. este comportamiento se ha visto replicado en más sondeos que han realizado los medios. La tendencia marca una evidente percepción negativa frente a Donald Trump.
Los demócratas, favoritos para la Cámara Baja
Según el agregador de encuestas RealClearPolitics, los demócratas lideran con claridad la intención de voto para el Congreso, con el 50,6 %, más de 8 puntos porcentuales por encima de los republicanos, que obtienen el 42,3 %. En este contexto, la oposición demócrata parte como favorita para recuperar el control de la Cámara de Representantes, que renueva la totalidad de sus 435 escaños para una legislatura de dos años.
Los republicanos ostentan actualmente una estrecha mayoría de 220 escaños, frente a los 215 de los demócratas, lo que les ha permitido aprobar por un margen mínimo iniciativas como el paquete de exenciones fiscales y recortes de programas de salud impulsado por Trump.
De acuerdo con RealClearPolitics, hay 40 distritos competitivos y, si los demócratas ganaran cerca de la mitad, se asegurarían la mayoría en la Cámara.
Según otro análisis de Cook Political Report, de mantenerse las tendencias actuales, los demócratas podrían obtener unos 15 escaños adicionales y alcanzar una mayoría cercana a los 230.
La historia también juega a favor de los demócratas: los presidentes recientes han perdido el control de la Cámara de Representantes en las elecciones de medio mandato como consecuencia del desgaste de gobernar, incluido el propio Trump en los comicios de 2018.
El control demócrata de la Cámara permitiría, además, impulsar procesos de juicio político contra Trump o miembros de su gabinete, como ya sucedió durante su primer mandato.
El Senado, una carrera más disputada
El 3 de noviembre también se renovarán 35 de los 100 escaños del Senado, donde los republicanos cuentan con una mayoría de 53 senadores, frente a los 47 demócratas.
Los senadores ejercen mandatos de seis años y tienen competencias como la confirmación de los jueces del Tribunal Supremo y de los miembros del gabinete presidencial.
Según Cook Political Report, la batalla por la Cámara Alta se concentra en siete estados con carreras ajustadas: Alaska, Iowa, Maine, Míchigan, Nuevo Hampshire, Ohio y Texas.
Los demócratas afrontan un camino más difícil, ya que necesitarían arrebatar al menos cuatro escaños actualmente republicanos para hacerse con el control del Senado.
Sin embargo, las alarmas se han encendido dentro del Partido Republicano, donde algunas contiendas que parecían resueltas a principios de año ahora se han estrechado.
El ejemplo más claro es Texas, donde el candidato demócrata al Senado, James Talarico, aventaja en 2,6 puntos al republicano Ken Paxton, un estrecho aliado de Trump.
Esto ha llevado al propio presidente a involucrarse de lleno en la campaña y lo llevó el pasado jueves a celebrar un mitin en una fábrica de Texas en un intento de movilizar a su electorado.
Los demócratas también afrontan el reto de retener estados que ya controlan, como Míchigan, donde Abdul El-Sayed, representante del ala progresista cercana al senador Bernie Sanders y al alcalde neoyorquino Zohran Mamdani, aventaja por un estrecho margen al republicano Mike Rogers.
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EFE
Editado por: María Paula Rodríguez Rozo
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