Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
El 8 de mayo de 2025, David Esteban Nocua, un adolescente de 14 años con sueños de emprender en el diseño de camisetas, salió de su casa en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, para encontrase con su exnovia. Según el relato de su padre, Diego Armando Nocua, el joven recibió un mensaje de la joven, de 15 años, para verse esa tarde. "Yo lo vi tan feliz que me dijo: 'Papá ya vengo'. Y se iba a encontrar con ella", recordó en Séptimo Día sobre los últimos momentos con vida de su hijo.La cita, sin embargo, era el inicio de una dolorosa odisea. Cámaras de seguridad del sector captaron a David caminando junto a la adolescente y otro compañero de clase hacia una zona apartada a orillas del río Tunjuelo. El engaño consistió en invitarlo a conocer una supuesta casa abandonada. Al llegar al punto desolado, la joven le pidió que cerrara los ojos para entregarle una sorpresaDiego Nocua relató el momento exacto de la agresión según las pruebas judiciales: "Ella le dice al muchacho con que iban: 'Tápele los ojos que le voy a dar un regalo'. El regalo era tremenda apuñalada en el abdomen".Los hallazgos clave en el casoLa investigación penal permitió descubrir que el ataque no fue un hecho fortuito, sino una represalia por un suceso ocurrido antes. En aquel entonces, David Esteban intervino en una situación crítica en su colegio para proteger la integridad de la misma joven que terminaría siendo su victimaria. Su madre, Juliana Monroy, explicó el trasfondo de esta relación: "Él impide que ella se tire del segundo piso del colegio; él la detiene para que no lo haga".A raíz de este intento, las directivas escolares y las autoridades de infancia tomaron medidas de protección para la menor. Yanire Arcos, profesora de los adolescentes, señaló que "la idea es tratar de no revictimizar a los muchachos; entonces el manejo que se le dan es enviarlo al Instituto de Bienestar Familiar". Sin embargo, lo que para las autoridades era una medida de restablecimiento de derechos, para la joven fue un agravio personal del cual culpó directamente a David.Tras permanecer un mes bajo custodia en un hogar de paso del ICBF, la adolescente logró evadirse del sistema. Su único objetivo al recuperar la libertad de forma irregular era buscar al joven. "Ella se llenó de rabia; su único plan después de salir de allí era que Esteban pagara el encierro que ella tuvo", dijo la madre de la víctima.Captura y fallas en el sistema de custodiaEl cuerpo de David fue hallado dos días después de su desaparición con múltiples heridas en el rostro, extremidades y abdomen. Tras el hallazgo, "ella se pone muy nerviosa y dice: 'Sí eso fue lo que pasó eso fue lo que pasó'", narró Diego Nocua.Aunque la Fiscalía logró la aprehensión de la joven y su cómplice, el proceso judicial dejó un sentimiento de insatisfacción en los familiares. Ambos menores aceptaron su responsabilidad en el delito de homicidio agravado; ella recibió una sanción de siete años, mientras que al otro implicado se le redujo la pena a cinco años. La indignación creció cuando, en enero de 2026, solo nueve meses después del crimen, la joven volvió a burlar la seguridad del Estado.La joven se escapó del centro de atención especializada del ICBF donde estaba cumpliendo su sanción, denunciaron los padres, quienes alertaron que la menor fue vista nuevamente en su barrio antes de ser aprehender por segunda vez. Este caso, junto al asesinato de la cuidadora Karely Merlano en Barrancabermeja, ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
En una audiencia cargada de tensión, la justicia de Bogotá dictó una medida contundente contra una de las bandas más grandes dedicadas a la estafa de venta y compra de vehículos. La escena más impactante fue protagonizada por Luisa Fernanda Torres Vargas, señalada como integrante de la organización, quien rompió en llanto inconsolable al escuchar que su destino inmediato no sería la libertad, sino una celda en la cárcel El Buen Pastor.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Jueza niega detención domiciliaria a presuntos ladronesMientras la procesada lloraba frente a la cámara, la jueza de garantías mantuvo una postura imperturbable, cuestionando la falta de empatía de los acusados hacia sus víctimas. "Una actitud absolutamente desprendida, desconsiderada", señaló la togada al negar la detención domiciliaria solicitada por la defensa, argumentando que los procesados no mostraron "ni un ápice de buena voluntad".La investigación, liderada por la Fiscalía y la DIJIN de la Policía, reveló una estructura delincuencial meticulosamente organizada. El modus operandi no se limitaba al hurto a mano armada en las calles de Bogotá; la banda contaba con roles definidos para el acopio y almacenamiento de los equipos, los cuales eran posteriormente sacados del país para ser comercializados en el exterior.Pero el robo de celulares no era el único negocio ilícito de esta red. Según las autoridades, el grupo también operaba un concesionario falso con el que estafaron a ciudadanos entre septiembre y noviembre de 2024. Los relatos de las víctimas fueron fundamentales para la decisión judicial. Uno de los afectados narró cómo entregó su vehículo para un supuesto peritaje tras recibir un adelanto del 10%, solo para no volver a ver su propiedad, valorada en 34 millones de pesos. Otro testimonio desgarrador describió un ataque con sustancias químicas: "Empecé a sentirme muy mareado y empecé a perder el conocimiento... entraron conmigo, me robaron mi computador, mi celular, equipos tecnológicos, plata y tarjetas", relató la víctima ante los uniformados.¿A qué cárceles fueron trasladados los presuntos ladrones?Ante la gravedad de las pruebas y la peligrosidad de la banda, la jueza ordenó el traslado de los tres hombres implicados a la Cárcel Modelo, mientras que Torres Vargas deberá cumplir la medida en el centro de reclusión para mujeres El Buen Pastor. Pese a las lágrimas y la resistencia de los procesados, la decisión fue ratificada, aunque los abogados defensores ya han interpuesto recursos de apelación.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Noticias Caracol obtuvo en exclusiva los videos de las cámaras de seguridad que muestran el recorrido de los dos sicarios que atentaron contra cuatro dragoneantes del Inpec a las afueras de la cárcel La Modelo, en Bogotá. las imágenes hacen parte del material que analizan los investigadores para ubicar y capturar a los criminales.Las autoridades ofrecieron hasta 50 millones de pesos para quienes brinden información que permita localizar no solo a estos sujetos, sino a los otros que se han visto implicados en los atentados contra guardias penitenciarios en Valle del Cauca, Quindío, Antioquia y Tolima.Además, anunciaron otro tipo de medidas que permitan enfrentar a quienes están detrás de los atentados de esta última semana, que ya dejan dos dragoneantes muertos.Así vestían los sospechosos del atentado en La ModeloA las 6:00 en punto de la mañana del 3 de octubre, cámaras de seguridad registraron a dos hombres a bordo de una motocicleta transitando por la calle 17 con carrera 56, cerca de la cárcel La Modelo de Bogotá.Ambos son los presuntos responsables del atentado en contra de cuatro dragoneantes del Inpec, uno de los cuales falleció: Miguel Muñoz Llano, de tan solo 26 años. En las imágenes se evidencia que el conductor vestía un saco negro de mangas largas, mientras que el parrillero llevaba una chaqueta blanca con franjas negras en los costados y un bolso tipo canguro en la espalda. Puede verse que la motocicleta lentamente rodeó la manzana, como si los sicarios estuvieran detallando los movimientos del lugar. En una segunda ronda, los hombres se detuvieron en la esquina de la calle 17 con carrera 56 y allí permanecieron parados durante 7 minutos. El parrillero se quitó el casco, al parecer, mientras esperaba alguna instrucción.A las 6:07 de la mañana la moto volvió a ponerse en marcha, antes de llegar a la entrada principal de la cárcel La Modelo. El parrillero se puso el casco y ya en movimiento, según se aprecia, abrió fuego contra cuatro dragoneantes del Inpec. (Lea también: Revelan imagen del momento exacto del ataque de dos sicarios a cuatro guardianes del Inpec en Bogotá)Fiscalía tiene tres hipótesis sobre atentado contra funcionarios del Inpec Deicy Jaramillo, fiscal delegada para la Seguridad Territorial, explicó cuáles son las hipótesis que están manejando en el caso de la cárcel La Modelo.“Una, que está relacionada con unas situaciones de carácter administrativo; dos, que podría estar relacionada con un tema a lo ocurrido con el interior del centro de reclusión, y tres, que podría estar relacionada con un tema de amenazas o situaciones de particulares”, dijo.En los últimos tres días se han registrado cinco atentados en contra de miembros del Inpec. Tan solo el viernes se presentaron tres: uno en Bogotá y dos en Palmira, Valle del Cauca. El sábado hubo otros dos ataques, uno en Bello, Antioquia, y otro en Armenia, Quindío. El domingo, al finalizar el día, dos presuntos sicarios lanzaron una granada a la cárcel Picaleña, en Ibagué, la cual no explotó ni dejó heridos. (Lea también: Funcionario del Inpec se salvó de morir tras nuevo ataque en Bello, Antioquia: así logró escapar) El director del Inpec, coronel Daniel Gutiérrez, anunció que se hará una solicitud “para que ojalá, Indumil, permita tener el permiso de salvoconducto de porte que pueda tener el armamento de forma constante, pero esto viene también anexo a una capacitación”.El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y el ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, se reunieron el domingo con la dirección del Inpec para tomar medidas. Entre los acuerdos están la creación de un grupo especial de investigación, recompensas de hasta 50 millones de pesos, refuerzo en la protección de funcionarios y mayor control perimetral en las cárceles del país.NOTICIAS CARACOL
Miguel Muñoz Llano, de 26 años, recibió varios impactos de bala cuando salía de su turno en la cárcel La Modelo, en Bogotá. Se encontraba con tres de sus compañeros, quienes resultaron heridos. El ataque se produjo a las 6:29 de la mañana del viernes 3 de octubre, exactamente 10 minutos después de que los cuatro dragoneantes salieran del penal. Noticias Caracol conoció una imagen del momento exacto en el que los sicarios en motocicleta le dispararon a Muñoz Llano en la entrada del centro carcelario, después de avanzar en el vehículo por la carrera 56. Uno de los hombres tenía una chaqueta azul, y el otro portaba una chaqueta blanca. Los investigadores del CTI tienen el minuto a minuto de lo que ocurrió después del atentado, y los movimientos de estos dos hombres que cubrieron sus rostros con cascos. En la escena, los investigadores encontraron vainillas de revólver que, al parecer, fue el arma que utilizaron los atacantes.Una de las hipótesis de los investigadores tiene que ver con que, al parecer, este ataque sicarial estaría vinculado con una amenaza que recibió la mayor Nancy Pérez, nombrada directora de la cárcel La Modelo días después del asesinato del exdirector Elmer Fernández el año pasado, por algunas medidas que implementó la funcionaria al interior del centro carcelario. ¿Qué se sabe del ataque en Palmira, Valle?Las autoridades han determinado que el otro ataque registrado el viernes a dos guardianes en Palmira, Valle del Cauca, se dio cuando salieron de turno y se dirigieron hasta distintos puntos del municipio. El primer atentado se registró hacia las 5:40 de la tarde, cuando Manuel Antonio Becerra, quien tenía más de 16 años de servicio en el Inpec, recibió varios disparos por parte de sujetos que se movilizaban en moto, y fue llevado a un centro asistencial, donde murió debido a la gravedad de las heridas. Cuarenta minutos después de este atentado, en otro punto de Palmira, otro dragoneante, llamado Óscar Julián González, fue atacado mientras iba en bicicleta. Recibió varios impactos de bala y fue llevado a un hospital cercano, donde se encuentra en grave estado de salud. El coronel Daniel Gutiérrez, director del Inpec, habló de una estructura criminal llamada 'Muerte a guardianes opresores', que estaría detrás de este ataque. "Aquí hay algo que es muy importante decir y traer a colación, y es el modo operandi de cómo nos han afectado a nuestros funcionarios en el Valle (...) Motocicletas, cuando salen del turno, cuando están frente al establecimiento, que no es muy común en otras zonas del país. Entonces, no quiero entrar en detalles frente a la investigación, pero no lo podemos descartar tampoco, que haya sido esa estructura que se autodenominó 'Muerte a guardianes opresores' ", dijo.Sindicato del Inpec pide ayuda del Gobierno NacionalLa Organización de Servidores Penitenciarios (OSP) le envió una carta al presidente Gustavo Petro, con el fin de "solicitar de manera urgente la convocatoria de una reunión de alto nivel con las entidades públicas vinculadas, en respuesta a la grave situación de seguridad que enfrentamos". Pidieron que en esta reunión estén los ministros de Justicia, de Defensa y del Interior, así como la Fiscalía General de la Nación, la Unidad Nacional de Protección (UNP) y la Dirección General del Inpec.La organización indicó en la misiva que estos actos de violencia son "un reflejo de la crisis estructural que atraviesa el Sistema Penitenciario Colombiano, marcada por la inseguridad para nuestro personal, la falta de recursos, el hacinamiento carcelario y la creciente influencia de redes criminales dentro y fuera de los centros de reclusión. Los servidores penitenciarios arriesgamos nuestras vidas diariamente sin las garantías necesarias para cumplir con nuestro deber".Asimismo, Óscar Robayo, director del sindicato del Inpec, afirmó para Noticias Caracol en vivo lo siguiente: "Todos sabemos que las personas privadas de la libertad, jefes de estas bandas, no pierden su poder delincuencial, y cuando no se acceden a los compromisos, a los caprichos o a los deseos de esta gente, pues ellos mismos ya se han asociado. Cuando hay traslados de privados de la libertad por mantener el orden, de manera aleatoria hacen en cualquier parte del país este tipo de atentados".LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
Luego de tres atentados contra dragoneantes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) en menos de 24 horas, la institución decidió tomar una medida, al decir que se trata de "ataques sistemáticos". Los atentados ocurrieron el pasado viernes 3 de octubre; dos se llevaron a cabo en Valle del Cauca, en los municipios de Palmira y Buga, y uno en la cárcel La Modelo de Bogotá. En este último falleció un joven de 26 años llamado Miguel Muñoz Llano, quien se encontraba realizando la rotación de su turno cuando sujetos en motocicleta le dispararon, dejándolo gravemente herido, por lo que murió minutos después. Tres de sus compañeros también resultaron lesionados. Por otro lado, cerca a la cárcel de Palmira se registró otro ataque en el que murió un dragoneante llamado Manuel Antonio Becerra Palma, y otro funcionario quedó gravemente herido, cuyo pronóstico es reservado. Horas antes, se presentó otro atentado en Buga, en el que varios dragoneantes terminaron lesionados. La medida tomada por el Inpec ante ataquesEl Inpec, por medio de un comunicado, indicó que "se suspende la visita de familiares y amigos de las personas privadas de la libertad los días 4 y 5 de octubre de 2025 en los Establecimientos de Reclusión del Orden Nacional (ERON) ubicados e el departamento del Valle del Cauca y en los establecimientos de reclusión del Distrito de Bogotá, como medida preventiva orientada a minimizar el riesgo de atentados contra los funcionarios y salvaguardar la integridad del personal visitante". Esta medida de "máxima seguridad" se suma al llamado del gremio de guardianes del Inpec, quienes afirman que solicitan más apoyo del Estado para garantizar su seguridad. "Sabemos que es una actividad de alto riesgo. (...) Es de las actividades más peligrosas del país y más cuando las bandas criminales se dan cuenta de que es la voz más débil de la justicia, y que es el más fácil de atentar. Nosotros hemos visto que cuando los planes pistola se hacen contra la Fuerza Pública, rápido caen los los delincuentes, pero no hay un apoyo por parte del Gobierno cuando se trata de funcionarios del Inpec", dijo para Noticias Caracol en vivo Oscar Robayo, director del sindicato del Inpec. Robayo añadió que en los últimos cuatro años han muerto 70 funcionarios, y que detrás de estos atentados hay "bandas criminales" de las que pertenecerían algunos de los reclusos. "Todos sabemos que los las personas privadas de la libertad, jefes de estas bandas, no pierden su poder delincuencial, y cuando no se acceden a los compromisos, a los caprichos o a los deseos de esta gente, pues ellos mismos ya se han asociado. Cuando hay traslados de privados de la libertad por mantener el orden, de manera aleatoria hacen en cualquier parte del país este tipo de atentados". Asimismo, la Organización de Servidores Penitenciarios (OSP) le envió una carta este viernes al presidente Gustavo Petro, con el fin de "solicitar de manera urgente la convocatoria de una reunión de alto nivel con las entidades públicas vinculadas, en respuesta a la grave situación de seguridad que enfrentamos". Buscan que en esta reunión estén los ministros de Justicia, de Defensa y del Interior, así como la Fiscalía General de la Nación, la Unidad Nacional de Protección (UNP) y la Dirección General del Inpec.La organización indicó que estos actos de violencia son "un reflejo de la crisis estructural que atraviesa el Sistema Penitenciario Colombiano, marcada por la inseguridad para nuestro personal, la falta de recursos, el hacinamiento carcelario y la creciente influencia de redes criminales dentro y fuera de los centros de reclusión. Los servidores penitenciarios arriesgamos nuestras vidas diariamente sin las garantías necesarias para cumplir con nuestro deber".LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
Un ataque sicarial contra tres guardianes del Inpec se registró este viernes a primera hora de la mañana en Bogotá. Según conoció Noticias Caracol, los hechos se presentaron frente a la cárcel La Modelo a las 6:30 a.m., cuando cuatro hombres que iban en dos motocicletas les dispararon en repetidas ocasiones a los guardianes. Uno de ellos fue trasladado en principio a la Clínica de Occidente, pero ante la gravedad de las heridas murió minutos después. Los otros dos guardianes fueron trasladados a la Clínica Colombia, donde reciben atención médica.Por lo pronto, desde el Inpec informaron que se coordinó con la Policía Nacional para adelantar acciones pertinentes y dar con el paradero de los autores materiales de los hechos. Se ordenó, además, verificar y coordinar con la Policía un refuerzo de seguridad en los hospitales adonde llegaron los heridos.Óscar Robayo, el presidente del sindicato del Inpec, señaló en su cuenta de X que "nuevamente la violencia recae en contra de los trabajadores del Inpec" e hizo énfasis en que "nuestra labor es de las más peligrosas del país", en un mensaje en el que etiquetó al presidente de la República, Gustavo Petro, y a la cuenta del Ministerio de Justicia.El sindicato dio a conocer los nombres de las víctimas. Se trata de los guardianes Jefferson Vásquez Paez, Carlos Martínez Navarrete y Miguel Muñón Llano. Este último, según la Policía y el sindicato, fue quien perdió la vida por el ataque sicarial.En entrevista con Noticias Caracol, Cristian López Mora, vicepresidente del sindicato del Inpec, relató que los tres guardianes trabajan en la cárcel La Modelo en labores de vigilancia y estaban de turno cuando ocurrió el ataque. López Mora explicó que, "más allá de individualizar una amenaza, estamos viviendo por varios años un plan pistola permanente en contra de nuestros compañeros" y dio a conocer que ya son 69 los asesinatos de miembros del Inpec en los últimos cuatro años. "Hay bandas criminales que intentan de sentarse a negociar con el Gobierno los temas de la paz", afirmó el vicepresidente, quien solicitó a través de las cámaras de este noticiero una reunión con el presidente Petro; el Alto Comisionado de la Paz, Otty Patiño; la fiscal general, Luz Adriana Camargo, y el ministro de Justicia, Eduardo Montealegre.Noticia en desarrollo. Ampliación en breve.WILLIAM MORENO HERNÁNDEZNOTICIAS CARACOL
Un nuevo episodio de violencia sacudió este domingo a la cárcel La Modelo de Bogotá. Hacia las 8:30 de la mañana, en el pabellón 2, se desató un enfrentamiento entre reclusos que dejó como saldo un interno muerto y tres más heridos, minutos antes de que ingresaran las visitas al centro penitenciario.La víctima fue identificada como Nicolás Rizo Marín, quien alcanzó a ser trasladado a la Clínica de Occidente. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, falleció a las 9:00 de la mañana debido a la gravedad de las lesiones sufridas.El ataque y las primeras hipótesisDe acuerdo con la información preliminar del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), los heridos fueron llevados bajo custodia a un centro asistencial, uno de ellos en estado crítico. La primera hipótesis apunta a que el ataque fue cometido con un arma blanca por un interno que recibe tratamiento psiquiátrico.Ante la emergencia, personal de custodia ingresó de inmediato al patio para retomar el control y verificar la situación de los demás reclusos. Cuatro internos fueron identificados como presuntos responsables del ataque y quedaron a disposición de la Policía Judicial. Como medida preventiva, el Inpec suspendió las visitas al pabellón 2, aunque en el resto del penal se mantuvo la jornada.La entidad penitenciaria confirmó que se abrió una investigación para esclarecer los hechos. Como parte del proceso se recolectan testimonios de internos y guardianes, además de la revisión de cámaras de seguridad en la zona del ataque.Fuentes penitenciarias indicaron que una de las líneas de investigación apunta a un posible ajuste de cuentas por el control de economías ilegales dentro de la prisión. No obstante, las autoridades no descartan fallas en los protocolos de seguridad, lo que también será evaluado.La Modelo es uno de los centros carcelarios más importantes, pero también de los más conflictivos del país. Organizaciones de derechos humanos han denunciado en repetidas ocasiones problemáticas estructurales como hacinamiento, déficit de personal de custodia y presencia de grupos ilegales, factores que favorecen la violencia interna.Con este nuevo caso, se reavivan las preocupaciones sobre la seguridad en las cárceles colombianas y la urgencia de adoptar medidas más efectivas de control y vigilancia. En un contexto de sobrepoblación y tensiones constantes, la violencia carcelaria sigue siendo un desafío sin resolver para el sistema penitenciario nacional.NOTICIAS CARACOL
El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación logró la captura del presunto sicario que habría asesinado al director de la cárcel La Modelo, Elmer Fernández, el pasado 16 de mayo de 2024.(Le puede interesar: Esto se sabe sobre el señalado sicario que acabó con la vida del director de La Modelo, en Bogotá)La detención del señalado homicida se efectuó en la madrugada de este lunes, 20 de enero de 2025, en el barrio La Floresta, en Barrancabermeja (Santander). El hombre fue identificado como Juan David Beltrán. Así se logró la captura del señalado sicario del director de La Modelo, Elmer FernándezDe acuerdo con el reporte de las autoridades, en medio de tareas de registro y control a personas y vehículos en el sector, uniformados adscritos a la estación de Policía de Barrancabermeja recibieron información de un sospechoso que estaba saliendo de una zona boscosa del barrio Floresta Baja y tenía las mismas características de un sujeto que anteriormente se había escapado y le había disparado a una patrulla de la Policía.Los uniformados iniciaron un operativo de búsqueda en la zona, logrando ubicar al sospechoso que vestía un buso color gris con estampados en la espalda, jean y tenis blancos. Al identificar al hombre y verificar sus antecedentes, los policías notaron que tenía un reporte, razón por la que fue trasladado hasta la estación de Policía, mientras esperaban un informe completo de la situación judicial del sujeto por parte de la Sijín. Ya con la información completa, las autoridades confirmaron que Beltrán tiene una orden de captura vigente por el delito de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego y homicidio agravado, emitida por el Juzgado Civil Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías N°54 de Bogotá. El sujeto fue puesto a disposición de las autoridades competentes y llegará a Bogotá en las próximas horas.Beltrán es el cuarto presunto implicado en el crimen del entonces director de la cárcel La Modelo de Bogotá, coronel (r) Elmer Fernández Velasco. Las autoridades creen que el capturado sería quien disparó desde una motocicleta contra el exfuncionario. La Fiscalía presentará a Beltrán ante un juez de control de garantías para legalizar su captura, y le imputará los delitos de homicidio agravado, y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, por su presunta responsabilidad en el caso en mención. ¿Cómo se logró identificar al presunto sicario del coronel (r) Elmer Fernández?La Fiscalía General de la Nación y la Dijín tenían en su poder unos fotogramas del día previo al asesinato de Elmer Fernández, es decir, el 15 de mayo de 2024. Con estas imágenes rastrearon los movimientos del presunto sicario previo al asesinato.De acuerdo con la Fiscalía, el señalado asesino y su presunto conductor, Diego Murillo, quien fue capturado, hicieron un reconocimiento del terreno para ejecutar el asesinato. Una cámara de seguridad los captó a pocas cuadras del penal en la calle 14 con carrera 52, sobre las 6:02 de la tarde.El día del homicidio, según un video, el supuesto sicario era quien iba en una moto como parrillero. Luego del crimen, cámaras de seguridad registraron el recorrido de la motocicleta por la carrera 30, hasta cuando Juan David se bajó de la moto.El seguimiento al señalado criminal llevó a la Fiscalía a detectar su salida del país al día siguiente del asesinato, el 17 de mayo. Al parecer, estaba en su momento escondido en Chile.Contra este hombre no solo están los registros de las cámaras de seguridad que, según el ente investigador, lo ubican en el sitio del crimen como el presunto sicario; sino que, además, hay interceptaciones que llevaron a la Fiscalía a concluir que sería el autor material de este homicidio.De acuerdo con las investigaciones, el enlace entre Juan David Beltrán y el intelectual del asesinato sería, presuntamente, Diego Murillo. Este hombre, según la investigación, tendría vínculos con bandas delictivas dedicadas al hurto y extorsión, y tenía arraigo en Soacha.
En la madrugada de este martes, 3 de diciembre de 2024, se dio inicio a un gran operativo liderado por el director General de Policía, William Salamanca Ramírez, y coordinado también por agencias de los Estados Unidos en 11 cárceles del país, con el fin de desarticular bandas dedicadas a la extorsión en estos centros penitenciarios. Más de 2.000 uniformados de grupos especializados de la Policía en todo el país y más de 600 en Bogotá fueron desplegados durante las tomas a las cárceles.Estas diligencias buscaron recopilar las pruebas suficientes para ver si algunos de los cabecillas que han seguido delinquiendo desde las cárceles con extorsiones y temas relacionados con drogas pueden ser extraditados en los próximos días.¿Cuáles fueron las cárceles intervenidas en el país?Las 11 cárceles en las que se llevaron a cabo los operativos fueron: Cómbita - BoyacáLa Modelo - BogotáPicota - BogotáPedregal - MedellínPicaleña - IbaguéDoña Juana - DoradaTramacua - ValleduparLa Modelo - Cúcuta 30El Buen Pastor- BogotáJamundí - VallePalo Gordo – SantanderTambién puede leer: Confirman inhabilidad de exdirector de cárcel La Picota por pedir dinero a extraditable¿Cómo se adelantaron los operativos en cárceles de Bogotá?En Bogotá, sobre las 2:30 a.m. empezó la formación de más de 600 policías incluidos comandos, Gaula, inteligencia, investigación criminal, tecnología y componentes caninos, entre otras especialidades, en la sede de la Dirección Nacional de la Policía. A las 3:00 a.m., el mismo general Salamanca llegó hasta el lugar y comenzó a dirigir a los uniformados, que no sabían para dónde iban, los distribuyó en grupos y en buses acompañados por tanquetas. También se dispuso de una flotilla de helicópteros que tenía como objetivo respaldar desde el aire a los uniformados en tierra o extraer a los comandos en caso de presentarse alguna alteración al orden público. "Estamos también con las capacidades aéreas a bordo de un Black Hawk para supervisar la operación de toma de las cárceles en Colombia, para golpear a delincuentes que están convirtiendo estos lugares, algunos, en sitios de inseguridad y que desde allá están afectando la convivencia de los colombianos", explicó el general Salamanca.Llegadas las 3:30 a.m. arribaron los uniformados a la cárcel Picota, a La Modelo y al Buen Pastor y comenzaron las pesquisas. En medio de las inspecciones, las autoridades hallaron decenas de celulares y aparatos electrónicos con los que los delincuentes venían extorsionando a comerciantes. En cuadernos se encontraron también múltiples listados de víctimas a las cuales los extorsionistas llamaban a diario pidiéndoles dinero a cambio de poder seguir trabajando y de respetar su vida. En la cárcel La Modelo, 270 policías ingresaron al centro penitenciario que queda ubicado en la localidad de Puente Aranda. Cada una de las celdas fueron requisadas minuciosamente, al igual que los diferentes patios. Luego de más de 5 horas de toma a La Modelo, la Policía detuvo a varias personas, entre ellas algunos servidores públicos. Cabe recordar que hace menos de un mes se desarticuló en ese centro penitenciario un call center dedicado a la extorsión. Balance de incautaciones y detenidos en el país durante los operativos en las 11 cárcelesEl general José Luis Ramírez, jefe Nacional del Servicio de la Policía, dijo que "hasta el momento han sido capturadas ocho personas, de las cuales seis son guardianes del Inpec. Asimismo, se han incautado 408 armas blancas, 322 celulares y 6.641 gramos de estupefacientes".La Policía señala que el 25% de las extorsiones en Colombia salen de las cárceles que este martes fueron objetivo de la Policía en los allanamientos y que el 46% se presentan en las calles de las diferentes ciudades del país. También puede leer: Caso Juan Felipe Rincón: los argumentos con los que el juez dejó en libertad a Andrés Camilo Sotelo
Un juez de control de garantías impuso este lunes medida de aseguramiento en centro carcelario a dos hombres y a una mujer que estarían involucrados en el asesinato del director de la cárcel La Modelo de Bogotá, coronel (r) Élmer Fernández Velásquez, que se registró el pasado 16 de mayo en la localidad de Barrios Unidos en Bogotá.Según la Fiscalía, se trata de un hombre que habría transportado en una motocicleta al sicario y una pareja señalada de realizar vigilancias a la víctima y marcar su recorrido luego de salir de la penitenciaría hasta el punto en el que fue atacado con arma de fuego.Estas tres personas fueron identificadas como Anyelo Cárdenas Cuca, Diego Alejandro Murillo Rivera y Sharon Juliet Martínez Roa. Una fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá les imputó los delitos de homicidio agravado, así como fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego. Los cargos no fueron aceptados y los implicados deberán cumplir medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.Lea también: Cárcel para profesor que habría tocado partes íntimas de una estudiante en colegio de Bogotá"Las evidencias y los elementos material probatorios recopilados permitieron conocer los roles que habrían cumplido los dos hombres y las mujer para materializar la acción criminal", informó la Fiscalía.El ente acusador articuló junto a la Policía Nacional una estrategia investigativa que incluyó, según informó, el análisis de más de 130 videos de cámaras de seguridad, búsquedas selectivas en bases de datos, entrevistas y otras técnicas de policía judicial.Lea también: "No son formas de protestar": alcalde Carlos F. Galán sobre manifestaciones feministas en BogotáEn ese sentido, se pudo establecer que Sharon Juliet Martínez Roa y Anyelo Cárdenas Cuca, al parecer, hicieron labores de vigilancia en inmediaciones de La Modelo, detectaron el momento cuando el funcionario salió de la penitenciaría en un vehículo oficial y lo siguieron a bordo de una motocicleta. Durante el recorrido, presuntamente, mantuvieron comunicación con el sicario, y le marcaron con detalle la ruta, los desvíos y el destino que tomaba la víctima.De otra parte, Diego Alejandro Murillo es señalado de transportar en motocicleta al hombre que disparó contra el entonces director de la cárcel. Así habría facilitado la ejecución del homicidio en la Avenida NQS con calle 79, y la posterior huida del sitio.Cárdenas Cuca, Murillo Rivera y Martínez Roa fueron capturados en diligencias realizadas por el CTI y la Policía Nacional en la localidad Rafael Uribe Uribe, en Bogotá, y en Soacha, en Cundinamarca.El asesinato de Élmer Fernández VelásquezEn mayo, el coronel retirado Elmer Fernández, director de la prisión de La Modelo, una de las principales de Colombia, fue asesinado a tiros luego de recibir varias amenazas de muerte.El presidente, Gustavo Petro, dijo en su cuenta de X en ese momento que el coronel Fernández estaba en el cargo hace solo 42 días pues lo había asumido el 4 de abril y “estaba cumpliendo las órdenes de impartir disciplina y haciendo requisas aleatorias”.Lea también: Secretario de Seguridad de Bogotá pide a víctima de robo en carrera Séptima que aparezca y denuncie“Hoy es asesinado vilmente. Se estableció plan candado en Bogotá y se hará un consejo de seguridad extraordinario para establecer medidas para todas las cárceles del país. Un abrazo y solidaridad con toda su familia”, escribió Petro.Según el presidente de la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP), Óscar Robayo, el director Fernández fue víctima de amenazas y esto fue a dado a conocer a las autoridades.En efecto, el funcionario había recibido amenazas contra él y su familia de un delincuente conocido con el alias de ‘Pedro Pluma’ por sus acciones para poner orden en los patios de La Modelo, situada en la zona sur de la ciudad.El Gobierno colombiano declaró en febrero pasado la emergencia carcelaria para enfrentar la persecución de bandas criminales a los guardianes de prisiones y combatir la extorsión que se hace desde los centros de reclusión del país, todos con un alto hacinamiento. La medida se dio luego de una ola de violencia contra los funcionarios del Inpec y que le costó la vida a uno de ellos, llamado Jesús Cárdenas, tiroteado por dos sicarios cuando desayunaba cerca de la cárcel San Sebastián de Ternera, en Cartagena.En esa ocasión, el ministro de Justicia, Néstor Osuna, explicó que se iba a disponer de dinero para comprar equipos bloqueadores de la señal de teléfonos celulares en las cárceles, utilizados por presos para extorsionar y planear otras acciones criminales.El Inpec administra 125 establecimientos carcelarios en todo el país con capacidad para 81.740 reclusos pero en la actualidad albergan a 101.976 personas privadas de la libertad.Eso significa que la ocupación en las cárceles del país excede su capacidad en 20.236 internos, lo que equivale a un hacinamiento del 24,7 %, clasificado como alto por el Inpec.
La Fiscalía General de la Nación y la Dijin tienen identificado al presunto sicario de Elmer Fernández, quien fungía como director de la cárcel La Modelo en Bogotá, antes de que lo asesinaran el pasado 16 de mayo. El criminal se encontraría escondido de las autoridades en Suramérica.>>> Le puede interesar: Tres personas capturadas por el asesinato de Elmer Fernández, director de La ModeloSegún la investigación, el asesinato del director de La Modelo se planeó con un mes de anticipación. El sicario que habría ejecutado este crimen, al parecer, llegó desde el Magdalena Medio hasta Bogotá solo para cometer el homicidio.¿Qué se sabe del señalado sicario del directo de La Modelo?Se conoce que el presunto sicario responde al nombre de Juan David, de 22 años, quien es oriundo de Barrancabermeja, Santander. Tendría un amplio prontuario criminal, principalmente en su departamento de nacimiento.El ente investigador tiene unos fotogramas del día previo al asesinato de Elmer Fernández, es decir, el 15 de mayo de 2024. Con estas imágenes rastrearon los movimientos del presunto sicario previo al asesinato.El sicario y su presunto conductor, Diego Murillo, quien fue capturado, de acuerdo con la Fiscalía hicieron un reconocimiento del terreno para ejecutar el asesinato. Una cámara de seguridad los captó a pocas cuadras del penal en la calle 14 con carrera 52, sobre las 6:02 de la tarde.El día del homicidio, según un video obtenido por Noticias Caracol en vivo, el supuesto sicario era quien iba en una moto como parrillero. Luego del crimen, cámaras de seguridad registraron el recorrido de la motocicleta por la carrera 30, hasta cuando Juan David se bajó del vehículo.El seguimiento a Juan David llevó a la Fiscalía a detectar su salida del país al día siguiente del asesinato, el 17 de mayo. Al parecer, estaría escondido en Chile.Contra este hombre no solo están los registros de las cámaras de seguridad que, según el ente investigador, lo ubican en el sitio del crimen como el presunto sicario; sino que, además, hay interceptaciones que llevaron a la Fiscalía a concluir que sería el autor material de este homicidio.De acuerdo con las investigaciones, el enlace entre Juan David Beltrán y el intelectual del asesinato sería, presuntamente, Diego Murillo. Este hombre, según la investigación, tendría presuntamente vínculos con bandas delictivas dedicadas al hurto y a la extorsión, y tenía arraigo en Soacha, municipio vecino a Bogotá.Respecto a los capturados adicionales se conoce que su participación, presuntamente, habría sido los seguimientos al coronel Fernandez días previos para conocer su rutina. Después del homicidio del director de La Modelo, habrían tomado rumbo hacia la localidad de Rafael Uribe Uribe, donde residen. La Fiscalía ahora no solo está detrás del supuesto sicario y de los autores intelectuales, sino también de otras personas que serían cercanas al coronel y que habrían entregado información que habría facilitado el asesinato.>>> Le recomendamos leer: Director del Inpec, investigado tras muerte del jefe de La Modelo, Elmer Fernández
El 2 de marzo de 2008, Julián, un joven de 19 años residente de Soacha, salió de su hogar tras recibir múltiples llamadas para una supuesta entrevista de trabajo,. Antes de partir, le pidió a su madre, Blanca Monroy, que le guardara comida porque no tardaría en regresar,. Fue la última vez que lo vio con vida. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Este evento marcó el inicio de una labor de denuncia que ha perdurado por casi dos décadas y que permitió visibilizar el fenómeno de las ejecuciones extrajudiciales, mejor conocidos en Colombia como falsos positivos.En Qué pasó Con, de Noticias Caracol, Blanca Monroy abrió su corazón para relatar cómo se convirtió en una de las Madres de Soacha, el colectivo de mujeres que busca verdad y justicia por la muerte de sus hijos, víctimas de ejecuciones ilegítimas a manos de integrantes del Ejército Nacional.Julián se desempeñaba como ayudante de construcción y tenía proyectos personales, como prestar el servicio militar o estudiar en el Sena para construir su propia casa. Sin embargo, aquel día de marzo fue contactado por un reclutador que le ofreció una oportunidad laboral. Tras su salida a las 7:00 p.m., su madre comenzó una búsqueda inmediata al notar que su hijo no regresó en el transcurso del día.A pesar de que Blanca Monroy interpuso la denuncia ante la Fiscalía de Soacha a los tres días de la desaparición, las autoridades le dijeron que ellos la contactarían. Tras meses de insistir le sugirieron que el joven podría estar con amigos o de fiesta."Un día, muy angustiada y muy triste, llegué y me dijo una muchacha de las que trabajaba ahí: 'Ay, doña Blanca, mire, así como viene usted, vienen muchas mamás llorando, mejor dicho. ¿Y dónde están sus hijos? Bailando con las novias, con los amigos, de parranda'. Y le digo: 'Pero es que a los seis meses un muchacho bailando y de rumba... Yo conozco a mi hijo. Mi hijo no era ese tipo de persona, mi hijo no era así'".La incertidumbre terminó seis meses después, cuando a través de información de vecinos quienes aseguraron que varios jóvenes del municipio estaban apareciendo muertos en zonas de Bucaramanga.Fue cuando una de sus amigas le confirmó la noticia que temía: "Mire, es que yo hablé con la señora Viviana'. Le dije yo: '¿Y quién es Viviana?'. Me dijo: 'Es la dueña de esta casa. Ella es muy amiga de un señor que es policía, y ese policía es cuñado de Julio César Mesa. A Julio César Mesa lo trajeron ayer y lo enterraron'. Entonces ella me dijo que en ese grupo de esos muchachos estaba el muchacho que vive al frente de la fábrica. El muchacho que vive al frente de la fábrica era Julián"Luego de gestiones en Medicina Legal, se confirmó que el cuerpo de Julián se encontraba en una fosa común en Ocaña, Norte de Santander. El joven había sido reportado por el Ejército Nacional como un guerrillero del ELN muerto en combate el 3 de marzo de 2008, apenas un día después de haber salido de su casa en Soacha. Ante esto, su madre cuestionó la versión oficial: "¿en qué momento se va a convertir mi hijo en un guerrillero?".Blanca Monroy se unió a otras 18 madres de Soacha que enfrentaban situaciones idénticas: hijos desaparecidos que aparecían reportados como bajas en combate lejos de sus hogares. La lucha de estas mujeres se enfrentó no solo al dolor de la pérdida, sino a declaraciones oficiales que cuestionaban la inocencia de las víctimas.Monroy recuerda específicamente una frase del entonces presidente Álvaro Uribe, quien afirmó que los jóvenes "no estaban cogiendo café sino delinquiendo alrededor de Ocaña". Según el testimonio de Blanca, esta afirmación fue el motor para persistir en la limpieza del nombre de su hijo: "Julián no está, él no se puede defender, pero estoy yo y yo lo voy a defender y yo voy a dejar el nombre de él en limpio". Posteriormente, Uribe reconoció que recibió información errónea de los militares sobre estos operativos.En cuanto a las responsabilidades políticas, la fuente señala que el entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, destituyó a la cúpula militar no por los asesinatos directamente, sino por no supervisar adecuadamente las acciones de sus subordinados.Su camino hacia el perdónCon la creación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Comisión de la Verdad, Blanca Monroy participó en encuentros con los militares responsables de la muerte de su hijo. Durante estas audiencias, se reveló que oficiales como el comandante Mosquera se dieron cuenta casi de inmediato de que Julián no era un guerrillero debido a su vestimenta y apariencia, pero aun así le dispararon.Aquí tienes una redacción periodística, fluida y fiel al testimonio de Blanca Monroy, manteniendo las citas más relevantes y sin agregar información no presente en el contexto:Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista llegó cuando Blanca Monroy respondió si había logrado perdonar a quienes participaron en el asesinato de su hijo Julián.Su respuesta fue clara: "Sí". La integrante de las Madres de Soacha recordó que, durante una audiencia con comparecientes ante la justicia, tuvo la oportunidad de encontrarse con 17 militares, entre ellos tres que, según relató, reconocieron haber disparado contra su hijo."Ellos se ofrecieron a dispararle a Julián porque supuestamente me habían dicho que el que había dado la orden de que dispararan había sido Tamayo", contó.Explicó que durante mucho tiempo quiso mirar de frente a Tamayo. Ese momento finalmente llegó en la audiencia, donde, según narró, los responsables le pidieron perdón. "Él me pidió perdón. Las tres personas que le dispararon a Julián me pidieron perdón. Todos ellos me pidieron perdón", recordó.Lejos de responder con resentimiento, aseguró que decidió abrazarlos y otorgarles su perdón. "Los perdono porque yo no soy nadie para juzgarlos. Ustedes hicieron lo que hicieron porque tenían que defender su vida... ustedes estaban cumpliendo una orden", expresó.Incluso les manifestó que, si algún día volvían a encontrarse, podrían compartir un café o un almuerzo. "El día que nos encontremos nos damos un abrazo, nos tomamos un tinto o almorzamos. El día que ustedes me quieran visitar, me visitan. Aquí tienen una mamá, tienen una tía, tienen lo que sea", afirmó. Recordó que aquel encuentro estuvo marcado por las lágrimas de los militares y terminó con un abrazo en conjunto. Para ella, el juicio definitivo no le corresponde a las personas.El legado de MAFAPOLa persistencia de este grupo de mujeres llevó a la creación de la fundación Mafapo (Madres de Falsos Positivos) en 2013. A través de esta organización, han logrado que el Estado reconozca la inocencia de sus familiares y han gestionado espacios de memoria, como una casa en Chapinero entregada por la SAE y un futuro monumento nacional en la zona de la Sabana.Hoy se estima, gracias a estos testimonios y procesos judiciales, que en Colombia se presentaron aproximadamente 7,937 casos de ejecuciones extrajudiciales. Blanca Monroy concluye que, tras 18 años, ha logrado limpiar el nombre de Julián, asegurando que su recuerdo permanece intacto en su mente.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Este miércoles 1 de julio de 2026, la atención de los apostadores en Colombia se centra en el sorteo de La Caribeña Noche, un juego que inicia el mes con altas expectativas para miles de ciudadanos. Al ser uno de los sorteos de chance más populares, especialmente en la región Caribe, la comunidad aguarda con entusiasmo la publicación de los números oficiales para verificar si su suerte cambia en esta jornada nocturna,. La dinámica de este sorteo se mantiene constante, ofreciendo a los participantes la oportunidad de cerrar el primer día del mes con un posible acierto que impacte positivamente sus finanzas personales,.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados La Caribeña Noche 1 de julio de 2026A continuación, se presentan los resultados oficiales para la noche del miércoles:Números ganadores: Sorteo 10:30 p. m.La “Quinta” cifra: El sorteo de hoy se realiza siguiendo los protocolos habituales de transparencia y seguridad. Los jugadores siguen de cerca los medios autorizados, ya que los resultados oficiales se publican una vez que concluye el proceso mecánico de extracción de las balotas en horario nocturno,. Esta frecuencia diaria de juego genera una base de seguidores fieles que integran la consulta de los resultados en su rutina nocturna, confiando en la legitimidad del proceso supervisado por las autoridades competentes,.¿Cómo jugar La Caribeña Noche?Para participar en La Caribeña Noche, el interesado debe acudir a un punto de venta autorizado y realizar una apuesta bajo la modalidad de chance. El proceso consiste en elegir un número compuesto por cuatro cifras y determinar la cantidad de dinero que desea invertir en dicha combinación. El sistema registra la apuesta y entrega un comprobante oficial que el jugador debe custodiar celosamente, pues representa el único respaldo legal de su participación.El juego ofrece versatilidad en las formas de ganar. Un apostador obtiene el premio mayor, conocido como "superpleno", si acierta las cuatro cifras en el orden exacto del sorteo. No obstante, existen otras categorías de premios para quienes coinciden con las cuatro cifras en cualquier orden, las tres últimas cifras, las dos últimas o incluso solamente la última cifra sorteada. Además, se presenta la opción de jugar con una quinta cifra, un elemento adicional que tiene la capacidad de incrementar el valor del premio en situaciones específicas de acierto, ampliando así las posibilidades de éxito para el público.¿Cuánto cuesta La Caribeña Noche?La accesibilidad económica es uno de los pilares de La Caribeña Noche, permitiendo que personas con diferentes niveles de ingresos participen diariamente. El valor de la apuesta no es fijo, sino que el jugador tiene la libertad de decidir cuánto desea invertir, siempre respetando una apuesta mínima de 500 pesos colombianos. Esta flexibilidad facilita que el juego sea inclusivo y mantenga su popularidad en diversos sectores de la sociedad.Es importante considerar que el monto del premio potencial está directamente vinculado a la cantidad de dinero apostada en el tiquete. De este modo, una inversión mayor se traduce en una recompensa económica más alta en caso de acertar la combinación ganadora. Los apostadores suelen ajustar sus jugadas según sus preferencias y presupuestos, aprovechando que el sistema genera un respaldo oficial por cada transacción realizada.¿Qué días juega La Caribeña Noche?La constancia es fundamental para este juego, ya que La Caribeña Noche juega todos los días de la semana, incluyendo los domingos y los días festivos. Esta programación ininterrumpida asegura que siempre haya una oportunidad vigente para que los seguidores pongan a prueba su suerte, consolidando al sorteo como uno de los de mayor frecuencia en el país,.En cuanto a los horarios, de lunes a sábado los resultados suelen conocerse después de las 10:30 de la noche. Los domingos, el sorteo tiende a realizarse más temprano, adaptándose al ritmo de la jornada de descanso dominical. Esta regularidad horaria permite a los participantes estar atentos a la transmisión y a la posterior publicación de los números favorecidos en las plataformas digitales y puntos físicos de información,.¿Qué hacer si se gana La Caribeña Noche?Si un jugador descubre que su número coincide con el resultado de hoy, debe proceder con cautela y seguir los pasos establecidos. El primer requisito indispensable es realizar una verificación cuidadosa del tiquete frente a los resultados publicados por los canales oficiales para confirmar el acierto. Una vez confirmado, es vital conservar el comprobante original en perfecto estado, ya que cualquier daño o alteración en el papel puede invalidar el derecho al cobro.El ganador debe dirigirse a un punto autorizado o a la oficina de la entidad encargada de los pagos con su documento de identidad original y el tiquete ganador. Allí se adelanta el trámite de validación y se procede al desembolso según el monto obtenido. Finalmente, se recomienda a los ganadores informarse sobre los términos y condiciones vigentes, incluyendo los plazos máximos para reclamar el dinero y las posibles retenciones legales que se aplican a los premios de azar en Colombia.
La selección de Estados Unidos de Mauricio Pochettino ganó este miércoles por 2-0 a Bosnia y Herzegovina en el Levi's Stadium de San Francisco y selló el billete para los octavos de final del Mundial 2026 del que es anfitriona, en los que se medirá con Bélgica.Con Pochettino en el banquillo y los goles de Folarin Balogun, expulsado en la segunda mitad y baja en octavos, y de Malik Tillman, Estados Unidos logró la segunda victoria de su historia en una fase de eliminación directa de una Copa del Mundo.Estados Unidos viajará a Seattle para medirse el próximo 6 de julio con una Bélgica que obró una milagrosa remontada de 0-2 a 3-2 ante Senegal.Bosnia, que había logrado el mejor resultado deportivo de su historia al llegar a la fase de eliminación directa, se despidió del Mundial en el que podría ser el último partido del legendario delantero Edin Dzeko como internacional.Estados Unidos pasó de la euforia por tomar ventaja de la mano de Balogun a la desesperación cuando su delantero se despidió expulsado con roja directa en el minuto 64. Pero aguantó, y acabó celebrando.Fue cuestión de centímetros si Bosnia se salvó del 1-0 pasada la media hora, cuando Estados Unidos recuperó en la línea de tres cuartos y Balogun fulminó al portero con un gran disparo de zurda. El delantero del Mónaco recibió el pase cuando estaba en fuera de juego y el Levi's Stadium tuvo que interrumpir las celebraciones.Solo fue cuestión de tiempo. Porque Bosnia, en el intento de ralentizar el ritmo del encuentro, cometió otro fallo en salida de balón y esta vez Estados Unidos la castigó. Tyler Adams jugó un balón vertical que, tras dos rebotes en el área de penalti, Balogun aprovechó para sellar el 1-0.El delantero del Mónaco celebró su tercer gol en este Mundial al estilo de LeBron James y solo el larguero le impidió anotar el doblete antes del descanso.Roja a Balogun y sustoVivía el mejor momento de forma de su carrera Balogun, pero cuando el partido parecía encarrilado para Estados Unidos, cometió una falta tan involuntaria como peligrosa ante Tarik Muharemovic, al pisarle el tobillo provocando una vistosa torsión. El árbitro lo revisó y le enseñó la roja.Comenzó un nuevo partido para Estados Unidos. Una prueba de sufrimiento ante el empuje final de Bosnia, que lo dio todo pese a perder por lesión a su gran líder, Edin Dzeko.Se asustó Estados Unidos ante unos disparos de Bosnia desde el límite del área, pero en una de sus transiciones consiguió una falta directa desde el límite del área que Tillman transformó con calidad en el 79 para acabar con el sufrimiento.Fue el 2-0 que disparó la euforia del Levi's Stadium y que envió a Estados Unidos de vuelta a Seattle para medirse con Bélgica en los octavos de final.
Estados Unidos anotó el gol de la tranquilidad sobre Bosnia y Herzegovina a través de Malik Tillman. A los 82 minutos, Tillman fue el encargado de cobrar un tiro libre. Le pegó con pierna derecha y la puso por encima de la barrera.Vea el gol de Malik Tillman:
"No quiero terminar los años que me quedan en un refugio" se lamenta Emilia Rada, una mujer de 73 años que se aloja en un polideportivo de La Guaira, donde viven centenares de personas una semana después del doble terremoto de Venezuela que destrozó o dañó gravemente sus viviendas sin saber cuándo podrán volver o si serán realojados.Emilia pasa las horas sentada en una litera del refugio que han instalado varias agencias de la ONU en el Polideportivo José María Vargas, en plena zona cero de la devastación de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado miércoles. "El piso de arriba cayó dentro de mi apartamento. Gracias a Dios que yo no estaba en ese momento. Pero cuando llegué no pude hacer nada, no pude sacar nada, ni la documentación", explicó a EFE. (Lea también: ¿Cómo actuar durante y después de un terremoto? Estas son las recomendaciones de la Defensa Civil)La mujer, que hasta el sábado dormía en el suelo de una plaza de Tanaguarena, relató que salió de allí "aterrorizada porque los olores a muerto eran demasiado fuertes". "No voy a salir de aquí ni hoy ni mañana", se lamentó, y dijo que se está planteando ir a vivir al extranjero con algún familiar porque "no quiero terminar los años que me quedan en un refugio".El Gobierno de Venezuela ha cifrado en 12.841 las personas que han perdido su vivienda y la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, prometió que antes de que finalice 2026 habrá nuevas viviendas para aquellos que hayan perdido sus hogares. Por su parte, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) cree que hay cerca de 16.000 personas que han debido buscar un lugar alternativo para vivir, y dijo que no todas lo han conseguido y deben permanecer en las calles.Las autoridades venezolanas han pedido a las personas afectadas inscribirse en un sistema online del Gobierno llamado Patria, por el que se entregan ayudas sociales, para resolver "rápidamente" el tema de "habitabilidad" y llevarlos a "hoteles de la ciudad capital para que tengan un sitio donde pernoctar".Será una labor titánica, pues unos 58.000 edificios resultaron dañados o destruidos, según observaciones satelitales de la NASA.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)“Estoy aquí para que no se lleven nada”La incertidumbre reina entre las personas afectadas. Charles Cordero, de 39 años, explicó desde un refugio con una pierna inmovilizada y una venda en el abdomen por impacto del temblor, que su casa presenta daños, en principio superficiales, y que desconoce cuándo va a poder volver. "No sabemos si vamos a poder regresar allá. Tenemos que esperar, no tenemos información precisa de qué van a hacer con nosotros", comentó.No muy lejos de allí, en la urbanización Playa del Mar, la zona más afectada del municipio de Catia La Mar, José hace guardia delante de su edificio semiderrumbado sentado en una silla. "Estoy aquí para que no se lleven nada. Hay mucho vandalismo sin conciencia", explica este hombre de unos 60 años que se lamenta por haber perdido "treinta años" de su vida con el terremoto. "Todavía no sabemos si podremos volver. Ya han hecho una evaluación, pero quizá tienen que hacer una más después de las fuertes replicas", expresó apesadumbrado. (Lea también: Detenidos cuatro policías en Venezuela por apropiarse de dinero hallado entre escombros)Muchas de esas personas permanecen en estacionamientos, canchas deportivas o precarios campamentos a la intemperie. "Aquí no estaba entrando nada (de ayuda). Desde anoche comenzaron a traernos agua (...). El sol nos está quemando, la mayoría no tiene carpas", relató a la AFP Fátima Berroterán, de 56 años, residente de un condominio de La Guaira que sufrió graves daños. "Nos hacen falta medicamentos. Aquí hay muchas personas discapacitadas, la mayoría de los que viven aquí vienen damnificados de la tragedia de Vargas", añadió la mujer sobre el desastre que dejó miles de muertos en la región en 1999 por gigantescos aludes de lodo y piedra.Muchos de ellos denuncian negligencia de las autoridades, mientras opositores exiliados pidieron el miércoles a Estados Unidos apartar de la reconstrucción al gobierno, al que acusan de corrupto.Decenas de edificios están marcados con la letra D de "deceased" (muerto)El rastreo infructuoso ha dado paso al silencio en zonas de Catia La Mar, balneario del estado costero de La Guaira, corazón de la tragedia que provocaron los sismos de 7,2 y 7,5 el pasado 24 de junio. Decenas de edificios en ruinas están ahora marcados con la letra D de "deceased" (muerto), que indica que el lugar ya fue inspeccionado por los socorristas, según la nomenclatura internacional para estos desastres. (Lea también: Un último abrazo de su hermano la salvó de morir en los terremotos de Venezuela: “Falleció conmigo“)"No se pierde el tiempo en un lugar donde no se espera recuperar personas con vida", dijo a la AFP Javier Rodes, coordinador de un grupo de rescate español. "La gran mayoría" de edificios afectados de La Guaira, a 40 km de Caracas, ya están marcados, agregó.Aunque el gobierno elude referirse a las personas desaparecidas, asegura que el día de los sismos había unos 30.000 ciudadanos en La Guaira, de los cuales 6.461 fueron rescatados y más de 13.000 salieron por sus propios medios o ayudados por familiares y amigos. Del resto, nada se sabe.La frustración invadió el miércoles a un grupo de pobladores de la zona cuando una rescatista estadounidense dijo frente a una montaña de escombros: "No hay señales de vida". Y aunque las posibilidades disminuyen, algunos se aferran al milagroso rescate el martes de un niño de 3 años hallado con vida por socorristas jordanos bajo los escombros de un edificio.Las redes sociales, en tanto, siguen inundadas de fotos de niños, ancianos y parejas, junto con sus nombres, descripción y un número de teléfono para recibir datos.EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL*CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS EFE/AFP