La promesa era tentadora: estudiar una de las carreras con mayor demanda en el mundo, sin pagar un solo peso por adelantado, y bajo el respaldo de una academia proveniente de Silicon Valley. Para cientos de colombianos, esta oferta representaba una oportunidad acceder a salarios competitivos en el sector tecnológico. Sin embargo, según uno de estos jóvenes en la ciudad de Cali, lo que inició como un proyecto de superación profesional terminó en un proceso judicial que pone en riesgo el patrimonio logrado por sus familiares durante décadas. Séptimo Día investigó esta y otras denuncias relacionadas.El sueño de estudiar por un mejor futuroAntes de conocer la convocatoria, Jorge Calambas se desempeñaba en labores informales dentro del sector de la construcción. Su situación económica le impedía acceder a una formación universitaria tradicional, por lo que esta oferta pareció ser una buena solución."Yo no tenía trabajo formal, sino de forma informal. Como yo no tenía dinero, fue lo que principalmente lo que más me convenció", relata el afectado al recordar el momento en que decidió apostar por estudiar desarrollo de software.La idea de que solo debería pagar el costo del programa una vez consiguiera un empleo con un salario superior a ciertos mínimos legales le brindó la confianza necesaria para firmar los documentos exigidos.Una herencia familiar bajo amenaza judicialDe acuerdo con la denuncia de Jorge Calambas, el desenlace de esta formación no fue el ascenso laboral esperado, sino una serie de acciones legales que escalaron hasta afectar a sus familiares más cercanos. Según su testimonio, el proceso de cobro no se limitó a él, sino que se extendió a los bienes de sus deudores solidarios."Embargaron mis cuentas bancarias y las cuentas bancarias de mi mamá. Y además de eso, mi mamá tiene una finca que fue la herencia de mis abuelos", denuncia el joven con evidente preocupación por el futuro de su hogar. Para esta familia, el predio representa también el motor de su economía. "Es lo poco que ellos le dejaron y también es un sustento que nosotros tenemos. Y es muy duro que todo lo que lucharon mis abuelos, mis papás para sacar adelante esa finca se la quieren arrebatar de la nada", relata.El impacto emocional de ver la herencia en riesgo de embargo ha marcado un antes y un después en su vida. Séptimo Día conoció que no se trata de un hecho aislado. En la rama judicial colombiana se han identificado más de 500 procesos relacionados con este modelo de financiación educativa. El punto central de la controversia radica en el uso de pagarés en blanco que son ejecutados en los juzgados sin que, presuntamente, se presente el contrato original que condicionaba el pago al éxito laboral del estudiante.Expertos legales han cuestionado la situación. Aroldo Quiroz Monsalvo, expresidente de la Corte Suprema de Justicia, calificó como una irregularidad el hecho de que se intenten hacer efectivos estos títulos valores de forma independiente al contrato de estudios. "No creo que eso es grave, gravísimo, porque ahí hay un engaño y hay un engaño inclusive a la justicia porque están señalándole a la justicia de que ellos simplemente suscribieron un pagaré como si fuera un mutuo", explicó el exmagistrado.Por su parte, los estudiantes aseguran que, al momento de la inscripción, la firma del pagaré se presentaba como un trámite de garantía. "Se entendía que para asegurar ellos de que uno sí iba a pagar cuando tuviera el empleo", afirma uno de los denunciantes sobre el momento de la firma.Lo que dicen sobre la calidad académicaA la angustia financiera se suma la frustración por la formación recibida. Mientras la publicidad prometía mentores internacionales y una tasa de empleabilidad superior al 90%, muchos exalumnos aseguran que el modelo de aprendizaje consistía básicamente en resolver retos de internet de manera autónoma."Retos con links de internet y uno investigaba cómo ejecutar esos retos. Ese tema de los mentores internacionales nunca existió", señala uno de los participantes del programa. Incluso, expertos en educación informática que analizaron la plataforma indicaron que los contenidos eran "genéricos" y "básicos", similares a los que se pueden encontrar de forma gratuita en la red.Para quienes lograron terminar el curso, el certificado no fue la carta de presentación esperada ante las empresas. Según los testimonios recolectados, algunos empleadores miraban con desconfianza la formación recibida. "El diploma es como simbólico porque no tiene validez", asegura otro de los afectados.La defensa de la entidad señaladaFrente a las denuncias, los representantes de la entidad encargada de la liquidación de la fundación que operaba la academia mantienen una postura firme. Tatiana Uribe, representante legal de Astorga Management, niega rotundamente que exista un engaño hacia los estudiantes y defiende la preparación brindada por el programa."Holberton School no engaña. Holberton School está acreditada y es muy exitosa en varios países", sostuvo Uribe durante la investigación. Según la vocera, la academia cumplía con la entrega de herramientas para que los participantes adquirieran los conocimientos necesarios para el mundo laboral. Respecto a los procesos de cobro y embargos, la funcionaria atribuye la situación a la responsabilidad legal que cada estudiante adquirió al momento de la matrícula. "Pues es que lo que pasa es que los participantes suscribieron un contrato y cuando uno suscribe un contrato, pues uno se obliga", puntualizó.Mientras la justicia determina si hubo incumplimientos contractuales o publicidad engañosa, el joven caleño y su familia permanecen a la espera de una resolución que no comprometa el patrimonio que sus abuelos construyeron. Para él, lo que buscaba ser una puerta para conseguir mejores oportunidades laborales se convirtió en una carga financiera que hoy parece no tener fin.
En Colombia, un país con una larga tradición de madres cabeza de familia, un hombre que decide ser padre en solitario de manera voluntaria sigue siendo una excepción. John Cifuentes Muñoz, un administrador de empresas de 51 años, es el protagonista de una historia que desafía las estructuras familiares convencionales. Tras vivir 16 años en el exterior, regresó al país para enfrentar situaciones familiares que transformaron su visión de la vida y lo llevaron a buscar el camino de la ciencia y la ley para cumplir su anhelo de ser papá. Los Informantes habló con él.El origen de su deseo de ser padre: del cuidado al amor incondicionalLa decisión de John no fue un impulso repentino. Su motivación nació de una experiencia de dolor y transformación personal vinculada a su padre, don Edilberto Cifuentes. En 2006, su padre fue secuestrado por una célula del EPL, permaneciendo siete meses en cautiverio bajo condiciones inhumanas. Este evento marcó el inicio de un deterioro en su salud que terminó años después con un diagnóstico de Alzheimer avanzado.Al regresar a Colombia para cuidar de él, John experimentó un cambio en sus prioridades. Según relata, el proceso de cuidar a su padre en su etapa más vulnerable le permitió descubrir una faceta emocional que antes desconocía. “En ese momento descubro el sentido del amor incondicional, como lo dice Brian Wise, el amor verdadero”, explicó John al recordar los días dedicados exclusivamente a acompañar a su padre. Fue esa conexión, sumada a una frase de un médico que notó la similitud en sus miradas, lo que detonó su decisión: “Definitivamente quiero ser papá. Y tomé la decisión de que quería ser padre soltero y dije, voy a empezar un proceso de subrogación”.El proceso técnico: ciencia y altos costos en ColombiaAl no tener una pareja y descartar la espera de un vínculo sentimental, John optó por la paternidad subrogada. Este procedimiento en Colombia tiene particularidades técnicas y legales que lo hacen complejo. Según el doctor Jorge Ramírez, especialista en fertilidad que acompañó el caso, para llevar a cabo este proceso se requiere la participación de dos mujeres con roles distintos y separados por ley para evitar conflictos éticos y legales futuros.“En Colombia para hacer un proceso de subrogación se necesitan dos mujeres, una que tenga el rol de donante de óvulos y la otra que es gestante, que es quien lleva ese bebé por 9 meses en su vientre”, contó Jhon. Él tuvo que seleccionar a una donante de óvulos anónima basándose en un cuestionario de características físicas, buscando que el niño tuviera rasgos similares a los suyos o a su tipo ideal de familia.El factor económico es otra barrera significativa. John revela que el proceso no es accesible para todos debido a los requerimientos de laboratorio y valores médicos. “En esta parte del proceso, el costo más importante es crear embriones. Crear embriones en Colombia puede estar hoy costando más o menos $50 millones de pesos”, afirmó. Cifuentes necesitó realizar cuatro intentos antes de que un embrión lograra implantarse con éxito en el vientre de la mujer gestante, una persona con quien sí mantuvo contacto y que ya había pasado por procesos similares anteriormente.El nacimiento de Carlo y el rol de "papá y mamá"El 8 de marzo, una fecha simbólica por ser el Día Internacional de la Mujer, nació Carlo. Para John, la llegada de su hijo representó el inicio de una etapa de aprendizaje intensivo. A pesar de contar con el apoyo de su madre y hermana, él se propuso ser el cuidador principal, asumiendo todas las tareas que tradicionalmente se dividen en una pareja o se asignan a la madre.Su compromiso con la crianza total quedó plasmado en una frase que repitió durante todo su proceso: “Quiero ser papá, pero quiero quiero quiero ser papá y mamá”. Esta visión lo llevó a prepararse para enfrentar los miedos lógicos de un padre primerizo que no tiene un relevo inmediato en casa. “Tengo que poder hacerlo. Tengo que poder bañar al bebé. Tengo que poder alimentarlo, tengo que poder hacer todo lo que el bebé necesita de mí y perdí el miedo”, recuerda sobre sus primeros días fuera de la clínica.El vacío legal: una batalla contra la burocraciaA pesar de la felicidad por el nacimiento, John se encontró con un sistema legal colombiano que no está preparado para la paternidad soltera por elección a través de subrogación. Al no existir un marco legal claro que regule el alquiler de vientres, los trámites administrativos se convirtieron en un obstáculo. El primer gran inconveniente surgió con el Registro Civil de Nacimiento.“No permitieron que me registraran a mí como padre soltero, sino que utilizan como punto de partida el registro de nacido vivo de la clínica en donde sale que la mamá es la gestante”, explica John. Como resultado, en el documento oficial el niño quedó registrado con el apellido de la gestante y ella figura como su madre legal, a pesar de existir contratos y declaraciones extrajudiciales donde ella renuncia a cualquier derecho biológico o legal sobre el menor. Para corregir esto, John ha tenido que iniciar un proceso judicial de impugnación de la paternidad que aún sigue su curso.Otro frente de batalla fue la licencia de paternidad. Inicialmente, el sistema de salud no reconocía su derecho a los cuatro meses de licencia que normalmente se le otorgan a una madre, argumentando que él es hombre. John tuvo que recurrir a una tutela en segunda instancia para que una jueza de familia ordenara a la EPS el pago y reconocimiento del tiempo necesario para cuidar a su hijo. “Hay un recién nacido que necesita que el papá esté ahí porque es que no hay mamá”, fue el argumento central que permitió que se le otorgara este derecho fundamental.Un futuro que busca crecerHoy, Carlo tiene más de un año y John se siente plenamente realizado en su rol. La experiencia ha sido tan satisfactoria para John Cifuentes que ya tiene planes para expandir su familia bajo el mismo método. “Este es el momento más feliz de mi vida. Yo no puedo pedir más”, asegura, mientras se prepara para iniciar un nuevo proceso de subrogación con el objetivo de darle un hermano a Carlo y continuar consolidando su hogar.
Jose Pino no es un experto en informática convencional. No tiene títulos universitarios ni terminó el bachillerato, pero su conocimiento técnico lo ha llevado a trabajar con las empresas más grandes de tecnología del mundo. Nació en Tumaco, Nariño, un puerto donde más del 80% de la población vive en la pobreza y los servicios básicos son precarios, Pino logró transformar su realidad a través de una pantalla. Hoy es reconocido como un hacker ético, un investigador que busca fallas en los sistemas para evitar que delincuentes roben información o dinero. Los Informantes habló con él.Una infancia entre motores y el apodo de 'Internet'Desde muy pequeño, Jose mostró una capacidad inusual para entender el funcionamiento de las máquinas. A los 9 años, mientras otros niños jugaban, él pasaba su tiempo en un taller desarmando y armando motores de motocicletas. Esta curiosidad se trasladó rápidamente al mundo digital. Durante la primaria, sus compañeros le pusieron un apodo que marcaría su destino: 'Internet'. El motivo era simple: Jose gastaba el dinero que sus padres le daban para las onces en pagar horas de conexión en cafés internet.Su primer contacto real con una computadora fue a través de su tío Lister, quien grababa música en discos para venderlos. Jose aprovechaba cualquier descuido para explorar el equipo. Su tío recuerda esos momentos con humor: “Yo llegaba y grababa y listo... cuando volvía al rato... me movía dos, tres teclas que yo no sabía cuáles eran para ponerlo normal”. El propio Jose admite la curiosa situación: “Yo me le metía a la habitación y le prendía la computadora y comenzaba a molestar con los programas que él tenía ahí”.El aprendizaje autodidacta y los foros en ruso donde aprendióLa formación de Jose Pino fue totalmente empírica. Sin profesores y con acceso limitado a la red, leía una y otra vez los únicos dos libros sobre tecnología que estaban disponibles en la biblioteca local. Cuando finalmente tuvo su propia computadora, un equipo de segunda mano que su padre le compró con esfuerzo, lo primero que hizo fue desarmarlo pieza por pieza para entender cómo funcionaba.Cuando su familia se mudó a Neiva, Jose encontró una forma de conectarse a internet de manera más estable descifrando la clave de Wi-Fi de un local vecino. Fue en ese momento cuando empezó a frecuentar foros virtuales donde expertos de todo el mundo compartían conocimientos sobre seguridad informática. El problema principal era que la información más avanzada estaba escrita en ruso. Sin herramientas modernas de traducción, Jose desarrolló su propio método: “Copiaba y pegaba el ruso para entender el contexto de lo que se estaba hablando y asimismo aprender”.La difícil decisión de dejar el colegio para trabajarA pesar de su talento, la situación económica en su hogar se complicó tras la separación de sus padres. Faltando solo cuatro meses para graduarse del colegio, Jose decidió retirarse para ayudar a su madre con los gastos básicos. Se encerró en su habitación a buscar errores en los sistemas de grandes multinacionales, esperando que su esfuerzo fuera recompensado.A los 16 años envió su primer reporte de seguridad a una empresa en San Francisco, Estados Unidos. La respuesta no fue dinero al principio, sino una camiseta y calcomanías. Sin embargo, poco después empezaron a llegar los cheques a nombre de su madre por sus descubrimientos en plataformas como Dropbox, PayPal y Yahoo. Su madre, Ruth Acevedo, recuerda que al principio no entendía lo que hacía su hijo: “Yo, ¿estás loco? Loquito, loquito”. Hoy, reconoce con orgullo que ese niño que creció en un entorno difícil logró superarse por sus propios medios.Un impacto masivo en la seguridad digital globalLa relevancia de Jose Pino en la ciberseguridad actual se mide en cifras contundentes. Solo el año pasado, identificó una falla de seguridad que afectaba al 70% de los usuarios de internet en todo el mundo. Él explica la magnitud de su trabajo de forma directa: “Si lo vemos desde el lado del descubrimiento de una vulnerabilidad directamente a un sistema, es un impacto a 3.000 millones de personas”.Además de proteger a usuarios comunes, Pino ha desarrollado herramientas tecnológicas que hoy utilizan policías del mundo para rastrear a cibercriminales. Su enfoque siempre ha sido el de la resolución de problemas complejos, algo que, según él, no siempre requiere de títulos académicos. Con seguridad, afirma: “Resolvemos problemas que los chicos de posdoctorados no resuelven”. Este nivel de experiencia lo ha llevado a ser conferencista en eventos internacionales de gran prestigio, como el Black Hat.Retorno a Tumaco y su visión de futuroA pesar de su éxito internacional y de vivir entre Medellín y Miami, Jose Pino no olvida sus orígenes en el Pacífico colombiano. En una reciente visita a su pueblo natal, donó 200 computadores portátiles a niños de la zona para que tengan las oportunidades que a él le costó tanto conseguir. En Tumaco es recibido con admiración; algunos incluso lo confunden con celebridades por su apariencia y seguridad.Para Pino, el objetivo final de su carrera es utilizar la tecnología para reducir el crimen y asegurar que las naciones tengan control sobre su propia seguridad digital. Su historia demuestra que, con disciplina y curiosidad, es posible cambiar un destino que parecía marcado por la falta de recursos. Como él mismo señala, los retos grandes se ven pequeños cuando recuerda lo que vivió en su infancia. Jose Pino no solo aprendió a programar computadores; aprendió a programar un futuro diferente para él y su familia.
Tener vivienda propia es un sueño para millones de colombianos que por años ahorran recursos y luego de una cuidadosa búsqueda deciden invertirlos en el proyecto que más se acomode a sus necesidades y, además, que les dé confianza. Muchos de los que deciden hacer esta importante inversión se fijan en un importante detalle para dar su dinero, y es que el proyecto en cuestión cuente con una fiducia.Séptimo Día conoció las denuncias de cuatro personas que, entre 2021 y 2022, encontraron en el proyecto de vivienda Acanto, de la constructora Mevic, la posibilidad de cumplir su sueño de tener un apartamento propio. Para ellos, uno de los factores de valor de esta construcción, más allá de su buena ubicación en Bogotá, su oferta de zonas comunes y facilidad de pago,fue que contaba con el apoyo de Alianza Fiduciaria.¿Qué es una fiducia y para qué sirve en un proyecto de vivienda?Cuando las personas empiezan la búsqueda de un proyecto de vivienda, muchas consideran importante que este cuente con una fiduciaria adjunta. Daniel Ricardo Sarmiento Cristancho, experto en derecho comercial, financiero y gestión patrimonial, explicó por qué se necesita de una fiduciaria en un proyecto de vivienda y por qué esto debería darle confianza a los compradores.“Hay un constructor que no tiene dinero y necesita construir un proyecto inmobiliario, para hacerlo necesita celebrar un contrato con una fiducia para que le administre el dinero que los compradores que tienen interés en este proyecto le den”, señaló. Así las cosas, la fiduciaría tiene que administrar los recursos de los compradores, pero además, “tiene que informarle [al comprador] de forma clara, veraz y verificable todo lo relativo al proyecto y tiene que verificar que el constructor esté haciendo lo que tiene que hacer”.Tener esto claro es importante porque, en caso de que surjan problemas con la entrega o construcción del inmueble, el comprador tiene que saber a quién debe reclamar. En estos casos, la queja del futuro propietario deberá hacerse directamente a la fiduciaria y si esta no les da una respuesta favorable, entonces deben elevar su situación ante la Superintendencia Financiera.¿Qué está pasando con el proyecto Acanto en Bogotá? “Para mis hijos y para mí quería mi hogar propio”, señaló Angie Viviana Riaño, una bogotana de 35 años que en 2021 empezó una búsqueda por una vivienda propia y se decidió por el proyecto Acanto, en la localidad de Engativá. “Me gustó el precio, me gustó la distribución. Les di todos mis ahorros, vendí el vehículo que tenía y empezamos a pagar la cuota inicial con la expectativa de que el apartamento lo iban a entregar en 2023”.Lo mismo sucedió con Maryuri Cañón Cabrera, de 42 años, quien señaló que, en su momento, le pareció un proyecto “interesante y bien localizado”. Sin embargo, para ella hubo otro factor que la hizo decidirse por invertir en Acanto y fue ver que contaba con Alianza Fiduciaria. “Empiezo a averiguar y veo que está respaldado por una fiducia, así que cumplen con el proceso de entregar los recursos a través de una fiducia, y eso para mí era importante”.Tanto Angie Viviana Riaño como Maryuri Cañón iniciaron los pagos de la cuota inicial de sus apartamentos en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto, emocionadas por ver los avances de la etapa 1 y a la espera de seguir el proceso para su entrega en 2023, como se los habían prometido. Sin embargo, empezaron a preocuparse cuando pasaban por la zona y veían que nadie estaba trabajando en la obra y no se veía ningún avance en la construcción.Adrián Camilo Casas, de 41 años, también había invertido su dinero en el mismo proyecto y notaba la misma situación. “Era una inversión familiar, pensando en mi futuro y puse mi dinero en ese proyecto esperando una mejor calidad de vida... Ya no se veían obreros y empieza la preocupación”. Así como Claudia Merchán Herrera, de 52 años, quien está a la espera de que le respondan por su inversión de 90 millones de pesos en solo la cuota inicial.Todos ellos firmaron un contrato de compra con Alianza Fiduciaria por sus respectivos inmuebles en la etapa 2y 3 de Acanto. “Yo me comprometí a pagar 329 millones 185 mil pesos y a contraprestación yo recibía un apartamento y un parqueadero. Terminé de hacer mi último pago el 30 de junio en 2023 y el 100% de la cuota inicial ya está paga. Empecé a contactar diferentes personas del proyecto y nunca contestan”, detalló Maryuri Cañón.Al manifestar su preocupación por la obra pausada, Angie Riaño recibió una respuesta desconcertante por parte de la constructora. “Que no iba a seguir el negocio conmigo y que me iba a devolver el 100% de la cuota inicial porque, según ellos, yo había manifestado una inconformidad con el proyecto y que estaban dispuestos a pagarme una cláusula de desistimiento. Pero a la fecha no me han pagado nada”. Agregó que en ese momento le dijeron que le darían su dinero en un plazo de 20 días hábiles, pero han pasado más de dos años.Estas cuatro personas, que son solo unos de los muchos afectados por los incumplimientos de la constructora Mevic y Alianza Fiduciaria, presentaron reclamos ante la Superintendencia Financiera, pero siguen sin obtener respuestas claras. Según la entidad, que fue contactada por Séptimo Día, han recibido 324 demandas contra Alianza Fiduciaria entre enero de 2025 y mayo de 2026, casos en los que su labor es entrar como jueces y analizar las pruebas de ambas partes para determinar responsabilidades y si lo que el consumidor demanda es correcto o no.Rodrigo Borrero, asesor externo de la constructora Mevic, explicó que el motivo del retraso de las obras en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto es porque “se presentaron circunstancias ajenas, derivadas de los efectos de la pandemia, las protestas en Colombia, factores climáticos y el cambio de políticas", las cuales, según él, dejaron en evidencia "que el proyecto no iba a dar utilidades”. Además, aseguró que en el caso de Angie Viviana Riaño, “tiene entendido” que ya se le pagó su dinero.Finalmente, la constructora Mevic aseguró a este programa que en diciembre de este año esperan entregar los inmuebles adquiridos por Maryuri, Claudia y Adrián Camilo, así como los de otros propietarios y, de la misma manera, lograr una conciliación con Angie Viviana Riaño. Por otro lado, a lo largo de esta investigación, Séptimo Día estuvo intentando establecer contacto con Alianza Fiduciaria para obtener una respuesta sobre las denuncias de estos cuatro ciudadanos, pero nunca respondieron.
El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes en Montenegro, Quindío, no solo estremeció a la comunidad por la brutalidad del crimen, sino también por el oscuro entramado que lo rodeó. Lo que en un inicio parecía un ataque de una banda delincuencial contra un militar, terminó revelando una verdad más perturbadora. El Rastro conoció el caso.“Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, relató Yurimar Reyes a Diego Guauque al hablar sobre la vida de Cristian.Según su familia, desde niño soñaba con vestir el uniforme militar, un anhelo que lo llevó a convertirse en soldado profesional y también en enfermero dentro del Ejército. “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, recordaron sus hermanas, quienes además resaltaron su amor por los animales y su permanente deseo de ayudar a los demás.¿Qué ocurrió?El 23 de abril de 2019, hacia las 10:30 de la noche, Cristian fue atacado por sicarios que le dispararon en repetidas ocasiones. Una de las primeras en enterarse fue su hermana, quien corrió desesperada a ver qué había sucedido. “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”, recordó.En medio del caos, apareció Diana Alejandra Gómez, la esposa de Cristian. Su reacción fue desconcertante: “Se agachó, le sacó el celular del bolsillo, le sacó unos papeles y la billetera y empezó: ‘Ay, Cristian, mi amor, te amo’”.Cuando llegaron las autoridades confirmaron que el joven había sido trasladado al hospital, pero no logró sobrevivir a los graves impactos de bala que recibió en la cabeza y el tórax.La noticia conmocionó a sus vecinos y familiares. Nadie entendía quién podría querer asesinarlo. “Él no tenía enemigos, todo el mundo lo quería”, insistían sus hermanas.Los investigadores plantearon las primeras hipótesis sobre el crimen, señalando que podría estar relacionado con su labor como militar. Al ser un soldado activo, se creyó que las bandas de microtráfico que operaban en la zona lo veían como una amenaza para sus negocios ilícitos. Sin embargo, con el avance de las indagaciones, la investigación tomó un giro inesperado.Una relación marcada por conflictosLas autoridades comenzaron a indagar en el círculo más cercano del soldado y descubrieron que, en su vida personal, Cristian atravesaba un matrimonio marcado por las dificultades. Estaba casado con Diana Gómez, con quien tuvo dos hijos.De acuerdo con las hermanas del militar, la relación era conflictiva, con discusiones constantes e incluso un episodio de infidelidad por parte de Diana. Días antes del crimen, Cristian le había pedido el divorcio.“Que brinque aquí, brinque allá, que esté con un hombre, está con otro… no era de un solo hombre, era de varios”, aseguró una de las hermanas.“Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, agregó. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dicen que ella afirmaba que “Para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Llamadas clave en la investigaciónEl barrio donde ocurrió el crimen estaba bajo el control de dos organizaciones criminales conocidas como Los Chukys y Los Killers, dedicadas al sicariato y al microtráfico.El celular de Cristian quedó en manos de Diana, quien aseguró que el dispositivo se había formateado accidentalmente al intentar desbloquearlo. Aunque las autoridades lo solicitaron en varias ocasiones, ella nunca lo entregó.Sin embargo, gracias a la interceptación de los teléfonos de varios miembros de Los Chukys, se descubrió que, en los días previos al asesinato, Diana Gómez había sostenido numerosas llamadas con integrantes de esa organización criminal.Impactante confesiónAsimismo, un informante anónimo mencionó a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. El sujeto fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian.La situación se volvió más compleja cuando, según las hermanas, Diana inició una relación sentimental con un compañero del trabajo de Cristian. Poco después, ocurrieron dos asesinatos en el barrio: una vecina y un habitante de calle. Se cree que ambos fueron silenciados por saber demasiado.Según las declaraciones de alias Quiroga, fue Diana quien envió la fotografía de su esposo a la banda para facilitar el ataque. El joven también confesó que participó como campanero, mientras que alias Nico, otro menor de edad, fue quien disparó contra el soldado.“Esto le mandó hacer su mujer”, reveló Quiroga sobre las palabras que, según él, Nico le dijo a Cristian instantes antes de dispararle.Las autoridades explicaron la manera en la que se planeó el crimen: “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”.Móvil del crimenAdemás, la investigación reveló que había un motivo económico tras el crimen: Diana buscaba quedarse con un millonario seguro de vida y con la pensión que correspondía a Cristian por su servicio en el Ejército.De acuerdo con la familia de la víctima, Cristian había dejado el 80 % del seguro a su madre y solo el 20 % a su esposa, pero ella desconocía esa distribución y creía que recibiría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi tres años; cuando la capturaron, aún la seguía percibiendo”, dijo una de sus hermanas.En agosto de 2020, la Policía adelantó un operativo que permitió la captura de más de 19 integrantes de Los Chukys y de Diana, conocida como alias La Diabla.La mujer no aceptó los cargos por homicidio agravado, pero la justicia la halló culpable y la condenó a 35 años de prisión como autora intelectual del asesinato de su esposo. Actualmente, permanece recluida en la cárcel Villa Cristina, en Armenia.
El 23 de abril de 2019, la tranquilidad de un barrio en Montenegro se vio abruptamente interrumpida por el sonido de varios disparos. Cristian Stiven Reyes, un joven soldado, fue asesinado a quemarropa en plena vía pública. Lo que inicialmente parecía un ataque perpetrado por sicarios, dio un giro inesperado durante la investigación: detrás del crimen estaba su esposa, Diana Alejandra Gómez, conocida con el alias de La Diabla.Los hechos ocurrieron alrededor de las 10:30 p.m., cuando un sicario atentó contra la vida de Reyes. Debido a la gravedad de las heridas, especialmente en la cabeza y el tórax, el soldado fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales.La primera en reconocerlo fue su hermana Yurimar Reyes, quien aún recuerda la confusión de ese momento: “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”, contó en El Rastro.Cristian había iniciado una relación sentimental con Diana Gómez desde muy jóvenes y con ella tuvo dos hijos, que para el día de los hechos tenían 6 y 3 años. Sin embargo, la familia de la víctima aseguraba que la pareja atravesaba constantes problemas, discusiones e, incluso, que Cristian había descubierto una infidelidad por parte de ella. Ante la difícil situación, Cristian le pidió el divorcio, pero Diana se negó.Pistas clave en la investigaciónEn un principio, la Policía creyó que el homicidio estaba relacionado con su labor como soldado, debido a que en la zona operaban Los Chukys, una banda de microtráfico y sicariato. “Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, reveló el investigador del caso.Sin embargo, pronto comenzaron a aparecer señales que apuntaban hacia otro camino. Los testimonios de la esposa del soldado empezaron a presentar inconsistencias.Además, la familia de Cristian aseguró que nunca confiaron en la mujer, pues la relación estaba marcada por constantes conflictos. “Ella no trabajaba, solo esperaba que llegara el sueldo de él para gastárselo”, relataron. Cuando Cristian le pidió que buscara empleo, se negó. Según sus hermanas, Diana solía decir: “Para eso me conseguí un soldado profesional, para que me mantuviera”.Llamadas telefónicas fueron crucialesLa investigación arrojó nuevas pistas luego de que las hermanas de Cristian testificaran que, el día del homicidio, Diana llegó al lugar de los hechos y le sacó el celular, la billetera y algunos documentos. Posteriormente, el análisis de las llamadas telefónicas reveló más de 100 registros entre Diana, alias La Diabla, y miembros de la banda Los Chukys en los días previos al asesinato.Aunque la mujer había negado tener un celular propio, estas pruebas la incriminaban directamente y derrumbaban su versión. Además, un testigo anónimo terminó revelando detalles clave del crimen al señalar a un joven de 17 años, conocido como alias Quiroga, como uno de los implicados.Confesión del sicarioAlias Quiroga fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, afirmaron las autoridades.En su declaración, el joven implicó directamente a la esposa del soldado, señalando que fue ella quien les suministró información clave para ejecutar el crimen. “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Alias Quiroga confesó que participó como campanero, mientras que alias Nico, también menor de edad, fue el sicario que disparó contra el soldado. Según su declaración, antes de accionar el arma, Nico se acercó a Cristian y le dijo: “Esto le mandó hacer su mujer”.“Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”, revelaron las autoridades.¿Quería cobrar seguro de vida?Los investigadores determinaron que el interés de Diana Gómez era económico. Cristian tenía un seguro de vida de unos 100 millones de pesos, pero había dejado el 80% a su madre y el 20% a su esposa. Ese detalle, que ella desconocía, se convirtió en la verdadera sorpresa.“Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, dijo una de sus hermanas, y agregó: “Cuando se enteró, pegó un grito, y dijo: ‘¿Cómo me va a dejar el 20% si tengo a los niños. Es un desgraciado’”, relató una de las hermanas.Captura de alias La DiablaEl crimen del soldado no solo destapó la traición de su esposa, sino que permitió a las autoridades avanzar en la captura de la estructura delincuencial que operaba en Montenegro. Durante un operativo en 2020, fueron detenidos 19 integrantes de la organización, incluido alias Nico, uno de los sicarios que confesó y señaló directamente a Diana como la autora intelectual.Diana Gómez fue capturada y se le imputó el delito de homicidio agravado, pero no aceptó cargos. Fue condenada a 35 años de prisión. Actualmente, cumple su condena en la cárcel de mujeres Villa Cristina en Armenia.Los hijos de Cristian quedaron bajo el cuidado de sus tías. El caso no solo dejó una profunda herida en la familia del soldado, sino también una marca imborrable en la memoria del barrio, donde aún resuena la historia de traición que terminó en tragedia.
El crimen de Cristian Stiven Reyes dejó atónitas a las autoridades. El joven soldado fue asesinado en abril de 2019 en Montenegro, víctima de un plan macabro orquestado por su propia esposa, conocida como alias La Diabla. Un hecho que marcó para siempre a su familia.Según contaron las hermanas de Cristian en El Rastro, el joven no tenía enemigos. Era reconocido como un hombre honesto, alegre, entregado a su vocación militar y al cuidado de sus dos pequeños hijos. “Mi hermano era una persona muy especial para mí. En todo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, recordó una de ellas.Fuera de su vida militar, Cristian era padre de dos niños, de seis y tres años. Según sus familiares, cada vez que tenía un permiso lo dedicaba por completo a estar con ellos. “Cuando salía de permiso llegaba a la casa a ver a sus hijos, que eran la adoración de él”, agregó.La noche del crimenEl 23 de abril de 2019, en Montenegro, se escucharon varios disparos. Los vecinos dieron aviso a las autoridades. Al llegar al lugar, la Policía encontró a Cristian gravemente herido con al menos cinco impactos de bala, la mayoría en la cabeza y el tórax.Su hermana Yurimar Reyes fue la primera en reconocerlo. “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”.Cristian fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales. La herida más grave estaba en la región temporal izquierda, a la altura del oído. La muerte del soldado dejó en la orfandad a sus dos hijos y enlutó a toda su familia.Primeros pasos en la investigaciónLo que parecía un homicidio aislado en un barrio de Montenegro comenzó a dar un giro cuando la investigación reveló las primeras hipótesis. Todo apuntaba a que el crimen podía estar relacionado con su labor militar, pues en la zona operaba una banda de microtráfico y sicariato conocida como Los Chukys o Los Killers.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, reveló el investigador del caso.Asimismo, la Policía comenzó a notar contradicciones en los testimonios de Diana Alejandra Gómez, esposa del soldado. Las hermanas de la víctima también aportaron detalles sobre la relación conflictiva entre la pareja: constantes discusiones, acusaciones de infidelidad por parte de Diana y problemas económicos.“Ella no trabajaba, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo. Mi hermano le decía que buscara trabajo y ella respondía que para eso se había conseguido un soldado que la mantuviera”, relató una de las hermanas.Además, testigos aseguraron que, en el momento del crimen, la mujer llegó al lugar de los hechos, le sacó el celular, la billetera y algunos documentos de los bolsillos. Luego, se inclinó hacia él y le dijo: “Ay, Cristian, mi amor, te amo”.Una cruda verdad salió a la luzLa investigación reveló más de 100 registros de llamadas entre Diana Gómez y miembros de Los Chukys antes y durante el homicidio. Aunque la mujer aseguró a las autoridades que no tenía un celular propio y que usaba el de su esposo, su versión fue descartada.Poco tiempo después, en el mismo barrio se registraron dos nuevos asesinatos: el de una vecina y el de un habitante de calle. Se presume que ambos fueron silenciados porque sabían quién estaba detrás del crimen de Cristian.Fue entonces cuando un testigo anónimo entregó a las autoridades el nombre de uno de los implicados: alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda criminal. Tras su captura, confesó que fue la esposa del soldado quien suministró la información clave para ejecutar el asesinato.“Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Con la declaración y las pruebas, las autoridades concluyeron que Diana Gómez había sido la autora intelectual del asesinato de su esposo, al parecer, motivada por beneficios económicos. “Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”, dijeron las autoridades.Esposa se llevó una sorpresaEn agosto de 2020, durante un operativo contra la estructura criminal, la Policía capturó a Diana Gómez, conocida como alias La Diabla, junto al sicario alias Nico, quien aceptó su responsabilidad y señaló directamente a Diana como la autora intelectual. En total, otros 19 integrantes de la organización también fueron detenidos.“Enterarme que fue Diana me dolió bastante porque era la mamá de mis sobrinos… nos dolió demasiado”, dijo una hermana. “Muy fuerte para nosotros que les quitó el papá a los niños”.El juicio se extendió por casi cinco años, retrasado por la pandemia y a la negativa de la acusada de aceptar los cargos.Para la familia y las autoridades, el móvil del homicidio fue económico. Cristian tenía un seguro de vida del Ejército, pero había dejado el 80% a su madre y solo el 20% a su esposa, pero la mujer no lo sabía y creía que obtendría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, dijo una de sus hermanas, y agregó: “Cuando se enteró, pegó un grito, y dijo: ‘¿Cómo me va a dejar el 20% si tengo a los niños. Es un desgraciado’”.Al parecer, la mujer estaba interesada en cobrar el millonario seguro y la pensión que recibiría tras la muerte del soldado, pero no contaba con la forma en que Cristian había dejado distribuido ese dinero en vida.Condena por el atroz crimenLa justicia condenó a Diana Gómez, alias La Diabla, a 35 años de prisión por el delito de homicidio agravado. Sin embargo, a pesar de las pruebas en su contra, nunca aceptó los cargos.En entrevista con El Rastro, Diana aseguró: “Es mentira, nunca entré en contacto con esa banda ni ordené nada. Ni siquiera tenía celular en ese momento”. La mujer se encuentra recluida en la cárcel de mujeres Villa Cristina en Armenia.La madre del soldado nunca superó la pérdida y falleció tiempo después, según su familia, por la tristeza que le dejó el asesinato de su hijo.
El 23 de abril de 2019, en un barrio de Montenegro, en Quindío, fue escenario de una tragedia que aún resuena entre sus habitantes. Cristian Steven Reyes, un joven soldado profesional, fue víctima de un ataque sicarial que no solo conmocionó a su familia, sino que destapó una red de intereses oscuros que lo rodeaban, incluso dentro de su círculo más cercano. El Rastro investigó el caso.Alrededor de las 10:30 de la noche, una serie de disparos estremeció a los vecinos del barrio. Una de las hermanas de Cristian salió corriendo a la calle y se encontró con una escena devastadora: el cuerpo de su hermano yacía en el suelo con múltiples impactos de bala.“Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido. Yo me tiré y lo abracé fuertemente...Él me movió la cabeza, estaba muy mal, no podía hablar”, contó su hermana a El Rastro.¿Qué ocurrió esa noche?Cristian fue hallado con múltiples impactos de bala, principalmente en la cabeza y el tórax. Aunque alcanzó a ser trasladado al hospital más cercano, llegó sin signos vitales: la gravedad de las heridas resultó fatal.Su familia lo recuerda como un hombre querido y ejemplar. “Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá...En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, relató una de sus hermanas.Cristian era padre de dos niños, de 6 y 3 años, quienes eran su mayor motor en la vida. Ambos nacieron fruto de la relación que sostuvo durante años con Diana Alejandra Gómez, su esposa. Sin embargo, según los familiares de la víctima, la pareja atravesaba dificultades que fueron deteriorando la relación.Incluso, aseguraron que días antes del crimen, Cristian le pidió el divorcio a su esposa, pero ella se negó. “Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, revelaron. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dijeron que ella afirmó que “para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Primeras hipótesis del asesinatoEn un principio, las autoridades creyeron que el crimen estaba relacionado con la presencia de bandas delincuenciales en el sector, dedicadas al microtráfico y al sicariato, conocidas como Los Chukys y Los Killers.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, dijo el investigador del caso.De hecho, en los meses siguientes se registraron otros dos homicidios en la misma zona con características similares. Según la investigación, era posible que dos personas —una vecina y un habitante de calle— conocieran la identidad del autor material del crimen.No obstante, el caso dio un giro inesperado cuando decidieron interrogar a la esposa del soldado, quien había tomado una actitud extraña frente al asesinato de su marido.Mientras los investigadores seguían la pista de las bandas de microtráfico, la Policía encontró un indicio clave: salieron a la luz cerca de 100 llamadas entre Diana Gómez y miembros de la organización criminal Los Chukys.Cruda confesión de sicarioUn informante anónimo también señaló a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. Las interceptaciones telefónicas confirmaron que el número de Diana había sostenido múltiples comunicaciones con integrantes del grupo criminal antes y durante el día del homicidio.Alias Quiroga fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, afirmaron las autoridades.En su declaración, el joven implicó directamente a la esposa del soldado, señalando que fue ella quien les suministró información clave para ejecutar el crimen. “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Asimismo, el implicado declaró que participó como campanero, mientras alias Nico, también menor de edad, disparó a quemarropa contra el soldado. Según el relato, el sicario se acercó a Cristian y le dijo: “Esto le mandó hacer su mujer’”.¿Quería cobrar millonario seguro?Gracias a la declaración de alias Quiroga y al registro de llamadas entre Diana y miembros de Los Chukys, las autoridades llevaron a cabo un operativo para concretar las capturas. En agosto de 2020, la Policía desarticuló la banda, logrando la detención de 19 personas, incluida Diana Alejandra Gómez. El juicio en contra de ella se prolongó durante varios meses.Según la investigación, la Fiscalía determinó que detrás del crimen existía un móvil económico: Diana buscaba quedarse con un millonario seguro de vida y con la pensión que correspondía a Cristian por su servicio en el Ejército.De acuerdo con la familia de la víctima, Cristian había dejado el 80 % del seguro a su madre y solo el 20 % a su esposa, pero ella desconocía esa distribución y creía que recibiría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi tres años; cuando la capturaron, aún la seguía percibiendo”, relató una de sus hermanas.Diana Gómez no aceptó los cargos por homicidio agravado y fue condenada a 35 años de prisión como autora intelectual del asesinato de su esposo. Actualmente, permanece recluida en la cárcel Villa Cristina de Armenia.La mujer conocida como alias La Diabla, concedió una entrevista a El Rastro desde prisión, donde aseguró: “Es mentira. Nunca tuve contacto con esa banda, nunca hablé con ellos. Yo ni siquiera tenía celular, me lo habían robado meses antes”.Un mes después de la condena, la madre de Cristian falleció. “La partida de Cristian le quebró la salud hasta el final”, relataron sus familiares. Hoy, la familia enfrenta el dolor de dos pérdidas y la ausencia de un padre. Sus hijos, de 11 y 8 años, quedaron al cuidado de sus tías.
El municipio de Montenegro, en Quindío, fue el escenario de un triple homicidio que consternó a la población. El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes a quemarropa en 2019, destapó una trama de traición, microtráfico y una tragedia que dejó a una familia destrozada. La investigación develó un atroz crimen orquestado por un cercano.Dar con el responsable se convirtió en una misión crucial para las autoridades, pues lo que en un principio parecía un homicidio aislado terminó destapando una trama mucho más oscura. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, siguió de cerca el caso.Cristian era recordado por sus hermanas como un hombre íntegro, alegre y con vocación de servicio. “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, dijo su hermana Yurimar Reyes. No obstante, el 23 de abril de 2019, la vida de la familia de Cristian cambió para siempre, luego de que fuera brutalmente acribillado. “Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido. Yo me tiré y lo abracé fuertemente...Él me movió la cabeza, estaba muy mal, no podía hablar”, contó.Este joven soñador era padre de dos niños. “Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, dijo una de sus hermanas.Cada vez que obtenía un permiso, Cristian regresaba a casa para estar con sus pequeños, de 6 y 3 años. Para sus hermanas, más que un hermano, era “como un papá”.El fatídico díaLos hechos ocurrieron el 23 de abril de 2019. Pasadas las 10:30 de la noche, los vecinos escucharon una serie de disparos y una de las hermanas de Cristian salió corriendo a la calle. Allí se encontró con una escena devastadora: él yacía tendido en el suelo con múltiples impactos de bala.Minutos después llegó Diana Alejandra Gómez, esposa del soldado. Según relatan las hermanas, lo primero que hizo fue sacarle el celular, la billetera y algunos papeles de los bolsillos. Luego, se inclinó hacia él y le dijo: “Ay, Cristian, mi amor, te amo”.Las autoridades confirmaron que Cristian recibió entre cuatro y cinco disparos, la mayoría en la cabeza y el tórax. Aunque fue trasladado de urgencia al hospital, llegó sin signos vitales.“Él no tenía enemigos, no tenía peleas con nadie, a él todo el mundo lo quería...Yo lo amaba mucho, era mi hermano y más que mi hermano era como un papá para nosotras”, reveló una de sus hermanas.Un lugar controlado por bandas delictivasEl asesinato del soldado no fue un hecho aislado. En menos de cinco meses, tres personas fueron ultimadas en el mismo barrio bajo un patrón idéntico: disparos a quemarropa en la noche y un sicario del que no había ningún rastro.Según los investigadores, ese barrio y sus alrededores estaban bajo el dominio de una peligrosa estructura delincuencial conocida como Los Chukys o Los Killers, dedicada al microtráfico y a asesinatos selectivos.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, dijo el investigador del caso.Giro en la investigaciónLa esposa de Cristian aseguró a las autoridades que había intentado desbloquear el celular de su esposo, pero que, durante el intento, el dispositivo terminó formateándose. Asimismo, las hermanas de la víctima afirmaron sobre un pasado tormentoso entre la pareja.Ambos se conocieron en el colegio y, con el tiempo, terminaron casándose. Sin embargo, según los familiares de Cristian, la convivencia comenzó a deteriorarse. Aseguran que Diana no trabajaba y que solía reclamarle constantemente por el dinero.“Ella no se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo. Mi hermano cansado de eso le dijo que trabajara, y ella respondió que para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”, relató una de sus hermanas.También afirmaron que, aunque Cristian nunca fue agresivo con ella, Diana sí lo maltrataba físicamente.No obstante, las sospechas contra la esposa tomaron fuerza cuando los investigadores revisaron los registros telefónicos. Descubrieron más de 100 llamadas y comunicaciones entre Diana y miembros de Los Chukys, justo antes y durante el día del homicidio.Además, un informante anónimo entregó pistas a las autoridades, quienes señalaron haber visto a un joven conocido como alias Quiroga, quien al momento del asesinato tenía 17 años y hacía parte de la banda Los Chukys.Alias Quiroga fue capturado en Puerto Leguízamo, Putumayo, hecho que reabrió la investigación. Durante su declaración, confesó varios homicidios a cambio de un preacuerdo con la Fiscalía. En su testimonio aseguró haber visto a Diana, la esposa del soldado, en el territorio controlado por Los Killers, en Montenegro.Según la declaración de alias Quiroga, estas fueron las últimas palabras que escuchó el soldado Cristian Reyes antes de ser asesinado a tiros: “Eso le mandó hacer su mujer”. Las autoridades confirmaron que el sujeto que disparó contra el soldado era menor de edad y conocido como alias Nico.Pruebas contundentes y capturasLa confesión de alias Quiroga y el hallazgo de constantes llamadas realizadas por Diana fueron claves en la investigación. Al parecer, la mujer mantenía comunicación con José Antonio Pinto, integrante de la organización. Con estas pruebas un juez ordenó la captura de varios miembros de Los Killers, así como la de Diana Alejandra Gómez, esposa de Cristian y conocida como alias La Diabla.La familia de Cristian aseguró que, días antes del crimen, él le había pedido el divorcio a Diana tras descubrirle una infidelidad con un compañero de trabajo. No obstante, la mujer se habría negado a separarse, pues, según los familiares de la víctima, de por medio estaba un millonario seguro de vida.“El seguro era del 100% y ella pensaba que todo le iba a quedar a ella. Eran 100 millones de pesos… pero mi hermano dejó el 80% a mi mamá y a ella solo el 20%. Cuando se enteró, pegó un grito”, relató una de las hermanas.El juicio se prolongó por casi cinco años. Finalmente, la Fiscalía le imputó a Diana Alejandra Gómez el delito de homicidio agravado, por el cual fue condenada a 35 años de prisión. Actualmente cumple su condena en la cárcel de mujeres Villa Cristina, en Armenia.El equipo de El Rastro solicitó una entrevista con la mujer, quien negó rotundamente haber participado en el crimen de su esposo. “Es mentira. Nunca tuve contacto con esa banda, nunca hablé con ellos. Yo ni siquiera tenía celular, me lo habían robado meses antes”, aseguró Diana Gómez.Los dos hijos de Cristian y Diana, hoy de 11 y 8 años, quedaron al cuidado de sus tías, quienes aseguran que han sido criados con amor, a pesar de la dolorosa ausencia de su padre. El asesinato de Cristian dejó a toda la familia marcada por una herida que aún no sana.
Lo que parecía un homicidio aislado en un barrio de Montenegro, Quindío, se convirtió en una historia de traición, crueldad y vínculos con una peligrosa banda delincuencial. El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes, ocurrido hace seis años, destapó una red de microtráfico, sicarios, dinero y una relación marcada por el engaño. La investigación, que se extendió por años, terminó con una condena que dejó a una familia destrozada. El Rastro conoció el caso y Diego Guauque investigó.La noche del asesinato quedó grabada en la memoria de las hermanas de Cristian. Al escuchar disparos, una de ellas corrió hacia el lugar, pensando que su hermano, enfermero militar, estaba auxiliando a alguien. Pero lo que encontró fue desagarrador: “Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido”, señaló.En medio del caos, apareció Diana, la esposa de Cristian. Su reacción fue desconcertante: “Se agachó, le sacó el celular del bolsillo, le sacó unos papeles y la billetera y empezó: ‘Ay, Cristian, mi amor, te amo’”.Las autoridades confirmaron la gravedad de las heridas: impactos de bala en la cabeza y el tórax. Cristian fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales. Tenía dos hijos pequeños.Un soldado con vocación de servicioCristian había ingresado al Ejército con la convicción de proteger a los demás. Sus hermanas lo describieron como un hombre comprometido con su labor: “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”. También destacaron su amor por los animales y su deseo de ayudar.En lo personal, aseguraron que era fiel a su esposa, aunque la relación estaba marcada por conflictos. “Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, contaron. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dicen que ella afirmaba que “Para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Desde el inicio, las hermanas de Cristian desconfiaban de Diana. “Que brinque aquí, brinque allá, que esté con un hombre, está con otro… no era de un solo hombre, era de varios”. Sin embargo, las autoridades inicialmente no la consideraron sospechosa porque no había una prueba contundente que la vinculara al caso.El barrio estaba bajo el control de una banda conocida como Los Killers o Los Chukys, dedicadas al microtráfico y a los homicidios. Se pensó que Cristian, por ser militar, podía haber sido visto como una amenaza por estos delincuentes.El celular de Cristian estaba en manos de Diana, quien alegó que se había formateado al intentar desbloquearlo. Pese a que las autoridades se solo solicitaron, ella nunca lo entregó.Un giro inesperado en la investigaciónLa investigación tomó otro rumbo cuando un informante anónimo mencionó a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. Las interceptaciones telefónicas revelaron que el número de Diana había tenido múltiples comunicaciones con miembros del grupo criminal antes y durante el día del homicidio.La situación se volvió más compleja cuando, según las hermanas, Diana inició una relación sentimental con un compañero del trabajo de Cristian. Poco después, ocurrieron dos asesinatos en el barrio: una vecina y un habitante de calle. Se cree que ambos fueron silenciados por saber demasiado.“Doña María un día nos comenta que Lucas, un vecino, le dijo que la que había mandado a matar a mi hermano había sido la propia mujer”, relataron. Estos crímenes quedaron impunes.La confesión que lo cambió todoAlias Quiroga fue capturado en Putumayo y ofreció colaborar con la justicia. Confesó más de diez homicidios, incluyendo el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, dijeron las autoridades.Su testimonio fue claro: “Quiroga escuchó a Diana comentarles a los jefes de la organización que mataran a su compañero sentimental”. Él participó como campanero y Diana entregó una fotografía para identificar a la víctima. Según el relato, el sicario se acercó a Cristian y le dijo: “‘Cristian, esto le mandó hacer su mujer’. Y acciona el arma de fuego en repetidas ocasiones”, señalaron las autoridades sobre la confesión. El sicario, alias Nico, también era menor de edad para el momento del crimen.El peritaje reveló que en un año hubo unas 100 llamadas entre Diana y José Andrés Pinto Ramírez, miembro de esta banda delincuencial. Las autoridades concluyeron: “Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”.Con estas pruebas, un juez ordenó la captura de varios miembros de la banda, incluido alias Nico, quien aceptó su responsabilidad y vinculó a Diana. En agosto de 2020, la operación contra los Chukys dejó 19 capturas, entre ellas la de la esposa del soldado.El dolor de una familia rota“Enterarme que fue Diana me dolió bastante porque era la mamá de mis sobrinos… nos dolió demasiado”, dijo una hermana. “Muy fuerte para nosotros que les quitó el papá a los niños”.En la audiencia de imputación, Diana no aceptó cargos. Su juicio se extendió por casi cinco años, retrasado por la pandemia y su negativa a admitir ser la autora intelectual. Alias Quiroga y alias Pitbull la señalaron directamente.Las hermanas también señalaron que Cristian al parecer había descubierto infidelidades de su esposa y quería divorciarse. “Ella les enviaba fotos desnuda a los compañeros del Ejército”, dijeron. Incluso hubo peleas por la difusión de esas imágenes.Millonario seguro: el móvil detrás del crimen Para la familia y las autoridades, el móvil del homicidio fue económico. Cristian tenía un seguro de vida del Ejército, pero había dejado el 80% a su madre y solo el 20% a su esposa, pero la mujer no lo sabía y creía que obtendría el 100% del dinero. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, relataron.Finalmente, Diana fue condenada a 420 meses de prisión, es decir, 35 años, por homicidio agravado y porte ilegal de armas. Alias Quiroga recibió 7 años y alias Nico a 16.Un mes después de la condena, la madre de Cristian falleció. “La partida de Cristian le quebró la salud hasta el final”, dijeron sus hijas. Los hijos del soldado, hoy de 11 y 8 años, están bajo el cuidado de sus tías.La versión de alias La Diabla desde prisiónEn la cárcel de mujeres de Armenia, Diana aceptó una entrevista con El Rastro. Negó haber participado en el crimen: “Era el amor de mi vida. Era el hombre con el que yo quería mi vida entera, el padre de mis hijos. Yo no tenía ojos para nadie más”.Aseguró ser inocente y su abogado apeló la condena. Ella no fue vinculada a los otros dos asesinatos del barrio, aunque en la investigación fue apodada La Diabla. Ella insiste: “Soy inocente y sigo peleando por mi libertad, que nuevamente me vuelvan a revisar el caso”.Mientras tanto, los hijos de Cristian siguen creciendo lejos de su madre y bajo el cuidado de las hermanas de su padre.
Un hombre armado y borracho mató este miércoles, 1 de enero de 2025, a al menos 10 personas, entre ellas dos menores, en el sur de Montenegro y se suicidó posteriormente con un disparo en la cabeza, informaron las autoridades del país balcánico.La Policía informó en un primer momento que todas las víctimas fallecieron en un restaurante, pero varias de ellas habrían sido abatidas en distintos puntos en un pueblo cerca de la ciudad de Cetiña.(Lea también: Atropellamiento masivo en Nueva Orleans: el sospechoso está muerto, según autoridades, ¿quién era?)El sospechoso, identificado por el cuerpo armado como "A. M., de 45 años", huyó después del acto. Pero una vez la policía lo rodeó y le ordenó "entregar su arma, se disparó una bala a la cabeza", dijo el jefe de policía Lazar Scepanovic."Intentamos transportarlo a un centro hospitalario, pero sucumbió a las heridas", agregó.El drama empezó hacia las 16H30 GMT, explicó previamente Scepanovic en una rueda de prensa."Tras pelearse con un cliente con el que pasó gran parte del día, y mientras había bebido grandes cantidades de alcohol, se fue a casa, agarró una pistola y mató a cuatro personas", detalló.Después fue "a otros tres lugares donde mató a la familia Martinovic, a un miembro de su propia familia y a dos niños de 10 y 13 años. Intentó matar a otras cuatro personas cuyas vidas ya no corren peligro", continuó Scepanovic.El ministro del Interior, Danilo Saranovic, había informado que el sospechoso "arrebató la vida de al menos diez personas, incluidos dos menores de la familia Vuletic", que es dueña del restaurante mencionado.¿Qué medida tomaron en Montenegro tras el asesinato múltiple?El gobierno decretó tres días de luto en el pequeño país de 630.000 habitantes de la península balcánica.La delincuencia organizada y la corrupción afectan desde hace tiempo a Montenegro, pero la policía afirmó que el tiroteo no fue provocado por "enfrentamientos entre grupos delictivos organizados".Las fuerzas de seguridad instaron a los habitantes a no salir de sus casas.
En Montenegro, Quindío, investigan el caso de dos bebés de diferentes familias que fueron enterrados en un mismo ataúd. >>> También le puede interesar: Dos personas murieron tras explosión de gas en Pereira: "Vimos vecinos ardiendo en llamas"Gloria Patricia Gómez, madre de uno de los niños, le sumó a la tristeza de haber perdido a su bebé la incertidumbre por la investigación que se adelanta luego de que se identificara que, por un error, los restos de su pequeño ya habían sido enterrados con los de otro niño en Montenegro.“No sabía cómo la funeraria, que es Senderos de Paz, se había llevado los dos cuerpos y que mi bebé estaba enterrado en Montenegro ya por la otra familia”, manifestó Gómez.Sobre lo sucedido, la otra familia no se ha referido. Quien sí lo hizo fue la Secretaría de Salud del departamento, que viene investigando el caso para proceder a sancionar a la clínica o a la funeraria, según el resultado de las averiguaciones.Carlos Alberto Gómez Chacón, secretario de Salud del Quindío, explicó que “cuando se hace la exhumación se encuentra que los dos cuerpos están debidamente identificados, están debidamente separados y simplemente se incurrió, digamos, en una situación de error humano, posiblemente, en la entrega de los dos cuerpos y finalmente también dentro de la funeraria, que también entierra los dos cuerpos sin revisar”.Noticias Caracol contactó al área administrativa de la Clínica La Sagrada Familia, que señaló en un mensaje de texto que estaban analizando el caso antes de pronunciarse.También se buscó a la funeraria, la cual no fue posible contactar. Ahora, Gloria Gómez busca justicia para que se aclare el error cometido y se sancione a los responsables de hechos que no se deben repetir.>>>También puede leer: Ecocidio en Boyacá: cientos de frailejones fueron arrasados con tractor en parque Siscunsí
En videos de cámaras de seguridad quedó registrado el momento en que dos sujetos llegaron en una motocicleta al centro del municipio Montenegro, en Quindío, y asesinaron a una comerciante de 24 años identificada como Angélica María Herrera Ósman.>>> Vea más: Condenan a hombre por tres homicidios en Cúcuta, entre los que está el de un líder socialUn sujeto con casco de moto y vestido con sudadera negra se bajó del vehículo e ingresó hasta el establecimiento comercial en el que se encontraba la víctima y le disparó para luego salir corriendo del sitio."Las indagaciones preliminares por parte de Policía Judicial y de Fiscalía General de la Nación indican que la víctima no había tenido ningún tipo de situación referente a amenazas por temas extorsivos o problemas de índice personal, por lo cual, digamos que al momento se desconocen cuál es la motivación. Para aclarar el caso, las autoridades ofrecen hasta $10 millones que faciliten la ubicación de los asesinos de la joven", manifestó el coronel Luis Atuesta, comandante de la Policía de Quindío.De acuerdo con Blu Radio, el asesinato de la comerciante ocurrió a pocas cuadras de la alcaldía del municipio de Montenegro.>>> Le puede interesar: Cae asesino en serie de mujeres: mató a siete y una que sobrevivió lo ayudó a capturar
Al menos 11 personas murieron durante un tiroteo este viernes, 12 de agosto de 2022, en la ciudad de Cetinje, en el centro de Montenegro, uno de los episodios violentos más mortíferos en décadas en el país balcánico.También lea: Reconocido escritor fue apuñalado justo antes de una charla en New York"Once personas murieron hoy en Cetinje", dijo a la prensa la fiscal Andrijana Nastic, que participa en la investigación, agregando que el atacante se encontraba entre los fallecidos."Hay dos niños entre las víctimas", precisó.Un policía confirmó el balance a la AFP, hablando bajo condición de anonimato.El tiroteo se produjo en Cetinje, a unos 36 km al oeste de Podgorica, la capital montenegrina, en el marco de una disputa familiar, de acuerdo con RTCG, la emisora pública de Montenegro.Se trata del incidente con más víctimas mortales en décadas en esta exrepública yugoslava de la costa adriática.Se cree que el asesino fue abatido por un residente local, según la fiscal Nastic, descartando informaciones previas que señalaban a la Policía como autora de su muerte.Otras seis personas resultaron heridas, de las cuales tres se encuentran en estado crítico, según Ljiljana Radulovic, directora del hospital central de Podgorica.Tras el ataque, el primer ministro Dritan Abazovic llamó a la población a ofrecer apoyo a las familias de las víctimas, apuntando que se trataba de un suceso sin precedentes en la historia reciente de Montenegro."Invito a todos los ciudadanos de Montenegro a estar con las familias de las víctimas inocentes", escribió en Telegram.Horas después del ataque, Abazovic declaró tres días de luto en el país.Vea, además: Johnson & Johnson suspenderá la venta de sus talcos para bebé en todo el mundoConmoción Montenegro es famoso por sus pintorescas playas y sus montañas, que atraen cada año a miles de visitantes.Los montenegrinos quedaron conmocionados con la noticia del tiroteo."No puedo creer que esto haya sucedido en Cetinje y Montenegro. No sé que decir, estoy sin palabras", afirmaba un residente local, Milorad Mitrovic, a la radiotelevisión pública.El suceso se produce en plena temporada alta de playa, muy esperada tras dos años de pandemia del COVID-19.Puede ver: ¿Quién es Félix Plasencia, nuevo embajador de Venezuela en Colombia?Con una tasa de desempleo de alrededor del 18 por ciento y un salario mensual promedio de menos de 520 euros (533 dólares), Montenegro cuenta con el atractivo de unos 300 kilómetros de costa azul para aumentar sus ingresos gracias al turismo.Destinos de vacaciones como Budva y Kotor llaman a grandes multitudes, y este último figura en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO.El crimen organizado y la corrupción siguen siendo dos de los principales problemas que aquejan al país y que las autoridades se han comprometido a abordar bajo la presión de la Unión Europea.Sin embargo, apenas hay constancia de tiroteos masivos en la nación adriática.
Avanzan las jornadas de julio y la expectativa entre los apostadores colombianos se mantiene en su punto más alto. Este martes 14 de julio de 2026, miles de ciudadanos acuden a las principales redes de servicios autorizadas con la ilusión de quedarse con el premio mayor de La Caribeña Día, uno de los chances diurnos más queridos, estables y jugados en todo el territorio nacional.Más allá de la emoción del juego, cada apuesta por el sistema legal tiene un impacto social directo en el país. Bajo las directrices de Coljuegos, el recaudo derivado de este chance se transfiere formalmente a los fondos de la salud pública regional, garantizando que el entretenimiento diario apoye la dotación y el funcionamiento de hospitales en toda Colombia.Número Ganador Caribeña DíaEl resultado oficial del sorteo de la tarde de hoy, martes 14 de julio, es el siguiente:Número ganador: Quinta Balota: (Nota: Este espacio se actualizará con los datos oficiales tan pronto como finalice el sorteo de las 2:30 p. m. y el operador emita el boletín definitivo de ganadores).Historia y funcionamiento del sorteoAunque La Caribeña surgió originalmente en la costa norte colombiana —diseñada a la medida del entusiasmo y las cábalas del caribeño—, la transparencia de sus sorteos la consolidó como una de las preferidas a nivel nacional. Su amplia distribución comercial se da gracias al respaldo de grandes redes multiservicios como SuperGiros y Sured, lo que facilita que los apostadores jueguen desde cualquier departamento de forma ágil y segura.El sistema de juego destaca por su simpleza. Durante la transmisión y ante la mirada atenta de las autoridades de control, se seleccionan cuatro números de manera aleatoria a través de urnas con balotas del 0 al 9. La combinación obtenida en el orden exacto dictamina al ganador principal. Adicionalmente, se extrae el número de la "quinta balota", una cifra complementaria que los operadores aprovechan para dinámicas acumuladas, promociones de temporada o planes de doble chance.¿Cómo jugar y cuánto cuesta el tiquete?A diferencia de las loterías convencionales, que imponen el valor de una fracción física preimpresa, el chance ofrece total adaptabilidad económica:Mecánica: El jugador escoge libremente un número de cuatro cifras (desde el 0000 hasta el 9999).Flexibilidad de costo: Es posible apostar desde montos muy bajos, comenzando en $500 pesos (más el IVA legal correspondiente).Modalidades de apuesta: Se puede jugar en la modalidad de "directo" (acertar las cuatro cifras en el orden exacto), "combinado" (mismas cifras en cualquier orden), o apostar a aciertos más sencillos como las tres primeras, las tres últimas, o las dos últimas cifras ("pata").Plan de premios y retenciones por leyEl esquema de premios en Colombia se rige rigurosamente bajo la Ley 643 de 2001:Cuatro cifras (Directo): Paga $4.500 pesos por cada peso apostado.Tres cifras (Directo): Paga $400 pesos por cada peso apostado.Dos cifras (Pata): Paga $50 pesos por cada peso apostado.Una cifra (Uña): Paga $5 pesos por cada peso apostado.Guía legal para reclamar el premioSi la suerte le acompaña en el sorteo de este martes 14 de julio, recuerde seguir los siguientes lineamientos legales para cobrar su dinero de forma exitosa:El formulario original es el único soporte legal para el cobro. Debe presentarse en perfecto estado, sin enmiendas, tachones, roturas o humedad.Si el monto total es menor a 48 UVT (aproximadamente $2.513.000 pesos), puede reclamarlo directamente en cualquier punto físico de la red de ventas autorizada presentando su cédula original.Al superar las 48 UVT, el cobro se debe tramitar en las oficinas principales del concesionario. Allí se requerirá diligenciar el formulario de control de lavado de activos (SIPLAFT) y se aplicará la respectiva retención del 20% por concepto del impuesto a las ganancias ocasionales.El derecho a cobrar cualquier premio del chance expira tras un año calendario desde la fecha del sorteo. Si no se reclama a tiempo, los recursos pasan por ley al sector salud.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
Avanza la segunda semana de julio y la expectativa se mantiene al máximo entre la comunidad de apostadores en Colombia. Este martes 14 de julio, el Sinuano Día vuelve a capturar la atención de miles de ciudadanos que, con tiquete en mano, confían en su intuición, en cábalas o en números significativos para cambiar su realidad financiera a mitad de semana. Este sorteo, consolidado como uno de los grandes pilares de las apuestas permanentes, sigue demostrando por qué es uno de los juegos más estables, transparentes y queridos en todo el territorio nacional.Número ganador del Sinuano Día - 14 de julio de 2026Estos son los números ganadores del sorteo de este martes:Número Ganador Sinuano Día: Quinta balota: ¿Cómo funciona, cómo jugar y cuánto apostar?La metodología del Sinuano Día destaca por su extrema sencillez. El sistema opera mediante el uso de cuatro baloteras independientes que seleccionan al azar un dígito cada una. Para participar, el usuario simplemente debe seleccionar un número compuesto por cuatro cifras (en el rango matemático que va desde el 0000 hasta el 9999).Su principal atractivo comercial radica en la flexibilidad de la apuesta. A diferencia de los billetes de lotería tradicionales que manejan fracciones con precios establecidos, aquí no existe una tarifa fija de compra; es el propio apostador quien define el presupuesto de su jugada según sus capacidades. Los puntos de venta autorizados —como las extensas redes de SuperGIROS y Record— permiten registrar apuestas desde montos mínimos muy bajos, por lo general a partir de los $500 pesos.Horarios y canales de transmisión oficialPara quienes desean seguir los resultados al instante, el Sinuano Día se caracteriza por una puntualidad milimétrica. El sorteo se realiza los 365 días del año (incluyendo los días feriados o domingos) a las 2:30 p. m. (hora de Colombia).La producción y el despliegue del sorteo se transmiten en directo a través de las pantallas de Telecaribe, el canal regional de la Costa. Quienes no puedan sintonizar la señal de televisión tienen a su disposición los portales digitales de noticias, las redes sociales de la marca y las terminales de los concesionarios oficiales, donde la información se actualiza de manera inmediata tras la certificación de los delegados correspondientes.Plan de premiosEl esquema de premiación del Sinuano opera bajo los estrictos parámetros de la ley de apuestas permanentes en Colombia, distribuyendo sus dividendos de forma proporcional al acierto:Cuatro cifras (Pleno): Retribuye con 4.500 veces el valor neto apostado.Tres cifras: Paga 400 veces el monto invertido.Dos cifras: Genera un rendimiento de 50 veces el valor de la apuesta.Una cifra (Última posición): Otorga 5 veces lo apostado al jugador.Si la combinación que seleccionó coincide con las balotas oficiales de este martes 14 de julio, preste atención a las directrices legales para reclamar su dinero de manera segura:Guarde el comprobante físico en un lugar óptimo. No se admiten bajo ninguna circunstancia documentos con enmendaduras, roturas o alteraciones de ninguna índole.Acuda a la oficina comercial portando su cédula de ciudadanía original.Las cuantías menores se liquidan en efectivo de forma inmediata en las taquillas operativas. Por el contrario, si la cifra del premio es igual o superior a las 48 UVT (Unidad de Valor Tributario), el proceso debe gestionarse en las sedes principales del concesionario, donde por ley se aplica la retención en la fuente del 20% por concepto de Ganancias Ocasionales.Recuerde que apostar en el circuito legal no solo protege su capital ante posibles fraudes, sino que también garantiza la destinación de impuestos para el financiamiento del sistema de salud en el país.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
En Soacha y Cundinamarca hay conmoción por el feminicidio de Rosa Mayerly Olaya, una mujer que fue asesinada por un presunto acosador que la agredió mientras trabajaba en un establecimiento comercial. Tenía 29 años y llegó hace cinco años desde el Tolima para trabajar en un almacén de cadena como impulsadora.Para ella era un día común cualquiera. Un fin de semana largo laboral, lejos de imaginar que la persona que había estado acosándola por meses, según la Fiscalía General de la Nación, la atacaría hasta causarle la muerte. Los hechos ocurrieron el 12 de julio, cuando Mayerly estaba en el almacén en Soacha. A la vista de otros clientes, un hombre identificado como Óscar Giovanny Marulanda, de 45 años, llegó a las 3:15 p. m. para hablar con ella e insistirle, una vez más, que tuvieran una relación sentimental. Pero, para referirse a este caso, hay que trasladarse meses atrás, a lo que antecedió este hecho que muchos han calificado como repudiable y que, al parecer, se hizo de manera premeditada.La investigación de la Fiscalía indica que Marulanda conoció a Mayerly en febrero de 2026. Desde ese momento empezó a insistir en que tuvieran un vínculo sentimental. La mujer, por su parte, le dejó claro que no deseaba tener una relación con él. El fiscal dice que este episodio hizo que Marulanda generara una “clara obsesión” por Mayerly; “un nivel de ego que dio lugar para que la tratara, la viera a ella, como un fin a alcanzar (...) casi que podría decir este delegado que usted la vio ya como un objeto de su propiedad”, especificó el representante del ente acusador en la audiencia de imputación.Los elementos materiales probatorios obtenidos por la Fiscalía dan cuenta de un permanente asedio y acoso del que estuvo siendo blanco Mayerly durante meses. Tanto así que la Policía Nacional tuvo que intervenir para trasladarla de su lugar de trabajo hasta su residencia y evitar así los hostigamientos de Marulanda en dos ocasiones. Pero la mujer no tenía medida de protección ni interpuso una denuncia formal en contra del señalado agresor y acosador.De hecho, los días 10 de mayo y 5 de junio, este hombre visitó las residencias de la mamá y de la expareja de Mayerly para buscarla y hostigarla. Todo lo mencionado se enmarca en un contexto de violencia de género, por el hecho de ser mujer y por una supuesta condición de inferioridad.El ente acusador indicó que el hombre actuó de forma premeditada. Por ejemplo, 10 días antes del crimen la buscó intensamente por grupos de Facebook al notar que ella se había ausentado del trabajo. El fiscal narró que el hombre llegó al establecimiento donde trabajaba y la atacó sin mediar palabra. “Sin importar que ella se encontrara en cumplimiento de su labor, le hace varios llamados, ante lo cual ella le refiere que esperara un momento, ya que se encontraba con unos clientes. Mientras tanto, Giovanny caminaba alrededor del pasillo sin perderla de vista. Pasados unos minutos, ella es apartada por parte del señor Giovanny con el fin de atender lo que él requería. De manera injustificada y sin mediar palabra, es cuando esta persona la arrincona haciendo uso de un arma cortopunzante, colocándola en estado de indefensión”, precisa el ente investigador.Mayerly pidió auxilio a gritos y forcejeó contra el agresor, como se puede ver en cámaras de seguridad. Pero para ese momento la mujer ya había sido herida con el arma. En total, recibió cuatro puñaladas. A pesar de que fue trasladada a un hospital en una patrulla de la Policía, Rosa Mayerly, una mujer que llegó a Soacha en búsqueda de una mejor vida, murió por la gravedad de las lesiones.Un testigo le dijo a Noticias Caracol que fueron los mismos clientes del local quienes retuvieron al presunto agresor hasta que llegaron los uniformados de la Policía, quienes capturaron a Marulanda en flagrancia con el arma que, según la investigación, utilizó para cometer el crimen.Un juez penal de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario, después de que un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Cundinamarca lo imputara por el delito de feminicidio agravado. Este hombre podría enfrentarse a una condena de 20 hasta 41 años de prisión, dependiendo de las circunstancias agravantes que se acrediten dentro del proceso.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Luego de que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, arremetiera contra la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y contra Rodrigo Londoño, conocido con el alias de Timochenko en las extintas Farc, porque se le concedió un salvoconducto para un viaje a España con el fin de participar en unas conferencias, el alto tribunal se pronunció. "Hoy vemos al criminal de guerra alias Timochenko en gira internacional con salvoconducto de quienes pretenden lavar sus crímenes con el disfraz de tribunal, la JEP. Ese bandido de Timochenko merece estar preso de por vida. Voy a trabajar en ello", afirmó De la Espriella. Por su parte, la JEP confirmó que Londoño ya regresó al país y se presentó ante la Sala de Instrucción de ese tribunal de paz después de que algunos medios informaran que el antiguo jefe guerrillero se quedaría en España tras la amenaza del presidente electo de encarcelarlo. (Lea también: Rodrigo Londoño tras las declaraciones de De la Espriella: "Firmes por la paz con justicia social")“La JEP continuará ejerciendo con independencia sus funciones”A través de un comunicado, el alto tribunal aclaró “que las autorizaciones para la salida temporal del país otorgadas a comparecientes sometidos a esta Jurisdicción constituyen una prerrogativa prevista dentro del régimen de condicionalidad, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la ley y las decisiones adoptadas por los magistrados competentes”.“Las solicitudes de salida del país son evaluadas de manera individual por la autoridad judicial correspondiente, la cual analiza cada caso con base en criterios objetivos, el cumplimiento del régimen de condicionalidad y las obligaciones asumidas por cada compareciente. En consecuencia, la autorización o negación de estos permisos responde exclusivamente al ejercicio de la función judicial y no constituye un tratamiento preferencial para ningún compareciente o grupo en particular”, agregó, explicando que “el trámite de solicitud de permisos de salida temporal del país está reglamentado en el Decreto 2125 de 2017 y de la Resolución 011 de 2018, en los cuales se establecen los requisitos y las justificaciones jurídicas para la solicitud de estos permisos temporales en el marco de la Constitución y la ley”.Recalca que “estas decisiones no se otorgan exclusivamente a exintegrantes de las extintas Farc-EP. La Jurisdicción ha autorizado salidas del país a comparecientes de diferentes calidades, entre ellos, antiguos altos mandos de la fuerza pública, terceros civiles, agentes del Estado y exintegrantes de las Farc-EP, y en ninguna ocasión se han producido incumplimientos al régimen de condicionalidad”.En el caso de Rodrigo Londoño, informó “que su solicitud de autorización de salida del país fue radicada el 25 de mayo de 2026 y autorizada el 18 de junio; es decir, antes de que quedara en firme la sentencia del Caso 01 en segunda instancia, el 1 de julio. Esta solicitud fue tramitada conforme al procedimiento previsto por la Jurisdicción y evaluada por la Sección de Reconocimiento Verdad del Tribunal para la Paz”, ya que fue invitado “por la Federación de Partidos de Izquierda de España, Izquierda Unida, para participar en un seminario sobre el trabajo entre Europa y la Comunidad de Países Andinos”.Aseguró que el exguerrillero “se presentó ante la Sección de Reconocimiento de Verdad de la JEP este martes 14 de julio de 2026”, y adjuntó el material correspondiente para corroborar la información. (Lea también: Las implicaciones de los anuncios que hizo Abelardo de la Espriella sobre Rodrigo Londoño y la JEP)POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
Conéctese con el partido de la Copa Mundial de Fútbol 2026 entre Francia y España en la semifinal del Mundial.