El avance de la investigación por la muerte de dos niñas envenenadas con talio en Bogotá dio un giro determinante tras el allanamiento al locker de Zulma Guzmán, ubicado en el Club El Nogal. Los Informantes tuvo acceso a los videos del operativo, en el que fueron hallados elementos clave y lo que sería la 'prueba reina' del caso.Las autoridades ejecutaron una orden judicial para registrar el locker asignado a la señalada, donde recolectaron muestras y elementos que, según el abogado de la familia Graham Sardi, David Espinosa, cerrarían el círculo de responsabilidad sobre la mujer, actualmente detenida en el Reino Unido.¿Qué se encontró en el locker de Zulma Guzmán?Un equipo de expertos de la Fiscalía ingresó al vestier de mujeres del exclusivo club bogotano para abrir el locker. El abogado detalló lo que se encontró en ese espacio: “Lo primero que se encuentra son unos guantes de látex. Se encuentran unos frascos como empaquetados que, en ese momento no se sabía qué era. Encontramos unas calcomanías de estos productos de Rappi que precisamente fueran los que se habían utilizado para entregar el domicilio y encontramos una faja que alteraba el cuerpo de una persona”, afirmó.La faja hallada ha cobrado especial relevancia para los investigadores, ya que coincide con los testimonios recogidos por el domiciliario tras el envío de frambuesas envenenadas que cobraron la vida de dos menores en 2025.Espinosa señaló que la publicidad del producto “hizo conectar con la descripción que había hecho el mensajero de la persona que le había entregado el producto...era gordita, tenía una peluca, era una persona que no se correspondía su apariencia física con su vestimenta”.Encontraron la letal sustancia en uno de los frascosLos elementos extraídos del club fueron analizados bajo estrictos protocolos. El dictamen de Medicina Legal sobre las sustancias líquidas encontradas en dos frascos sin etiquetas dentro del locker confirmó la presencia de talio.“Nosotros podemos afirmar con grado de certeza, por lo menos como representante de víctimas, que Zulma es la responsable directa de la muerte de las niñas”, señaló el abogado. Este proceso judicial en Colombia busca la imputación de Zulma Guzmán por la muerte de dos menores de edad y el intento de homicidio de otros dos. Actualmente, la mujer se encuentra en la prisión de Bronzefield en Inglaterra, a la espera de que se defina su situación jurídica y las solicitudes de extradición al país.El antecedente de Alicia Graham, madre de una de las menores muertas por talioLa investigación también se ha extendido al fallecimiento de Alicia Graham Sardi, ocurrido el 17 de agosto de 2021. Aunque inicialmente su muerte fue atribuida a un cáncer de seno, el caso de las menores envenenadas con talio encendió las alertas en la familia Graham.Cristina Graham, hermana de Alicia y tía de una de las niñas que falleció envenenada por esta letal sustancia, relató que le informaron que a su hermana “alguien que estaba con ella de manera permanente la goteó con talio de a poquitos en algo que ella se tomaba”.Antes de fallecer, Alicia presentó síntomas que desconcertaron a sus allegados. El endocrino Julio Portocarrero, quien la trató en su momento, recordó su diagnóstico: “Si esto no es una intoxicación por talio, yo no sé qué será”.Irregularidades en la historia clínicaLa revisión del caso de Alicia Graham ha revelado inconsistencias en sus registros médicos. El periodista Florencio Sánchez identificó que existen dos exámenes de orina realizados con poco tiempo de diferencia en julio de 2021. Mientras que el primer examen reportó un resultado negativo, el segundo, ordenado tras su ingreso a la Clínica Santa Fe, arrojó un resultado positivo con una alta posibilidad de talio en su cuerpo, “pero esos resultados no ingresan a la historia clínica de Alicia Graham”.Alicia tenía 51 años, tres hijos y toda una vida por delante. Su muerte dejó un vacío inmenso en su familia, que intentaba hacer las paces con su ausencia cuando, cuatro años después, la tragedia volvió a golpear. El 4 de abril de 2025, la hija menor de los De Bedout invitó a dos amigas a su casa para hacer galletas. Sin embargo, las niñas terminaron consumiendo unas frambuesas envenenadas con talio que habían llegado como regalo.Para esta familia, existen indicios contundentes que apuntarían a una presunta responsabilidad de Zulma Guzmán en la muerte de las menores y de la madre de una de ellas. “No es una coincidencia, vamos a seguir investigando qué le pasó a mi hermana... Esperemos que esta señora cumpla su sentencia y se haga justicia... Yo pienso que ella tiene información de qué pasó con mi hermana”, concluyó Cristina.“La muerte de Alicia, que hoy podemos afirmar fue fruto de un envenenamiento, no puede quedar la impunidad”, dijo el abogado de las víctimas.Las autoridades colombianas mantienen el caso abierto, mientras la Fiscalía espera respuesta del Reino Unido para proceder con la audiencia de imputación contra Zulma Guzmán Castro, vinculada sentimentalmente en el pasado con el esposo de Alicia Graham.
La familia de Jaminton Campaz atraviesa uno de sus momentos más difíciles tras la participación de la selección Colombia en el Mundial 2026. El mediocampista ofensivo, quien actualmente viste la camiseta del Rosario Central de Argentina, ha sido blanco de amenazas que surgieron luego del partido contra Suiza el pasado 7 de julio en Vancouver, Canadá.Su hermano mayor, Mike Campaz, relató entre lágrimas en Los Informantes el impacto de las amenazas de muerte que recibió el jugador y que lo obligaron a evitar su regreso a Colombia.¿Por qué Campaz recibió amenazas de muerte?El incidente que desencadenó la situación ocurrió en el encuentro de octavos de final, cuando un remate de Jaminton Campaz no logró concretarse en gol. A partir de ese momento, las redes sociales del jugador se llenaron de advertencias contra su integridad. Mike Campaz, quien ha sido una figura paterna para el futbolista, expresó el dolor que siente la familia ante la discriminación recibida: "Ver mensajes de gente acá discriminándolo como si fuera un criminal...somos del fútbol y sabemos de los comentarios malos y él está preparado para eso, pero que se le metan con la familia no tiene derecho".Debido a la seriedad de las advertencias, el jugador tomó la decisión de viajar directamente desde Norteamérica hacia Argentina para reincorporarse a su club, omitiendo su periodo de vacaciones en Colombia. Sobre la imposibilidad de reunirse, su hermano mayor manifestó: "Tener que decirle que no vinieron fue muy duro. Fue muy duro porque a la fecha nosotros no lo podemos ver, ya tendremos tiempo para para compartir, para darle un abrazo".El recuerdo del asesinato de Andrés EscobarEl recuerdo de Andrés Escobar volvió de inmediato. El futbolista fue asesinado tras regresar del Mundial de Estados Unidos 1994. Aunque nunca se ha esclarecido que su muerte estuviera relacionada con asuntos deportivos, este hecho encendió las alarmas y, por eso, Jaminton Campaz no pudo regresar a Colombia.Una historia de superación desde Tumaco e IbaguéLa trayectoria de este deportista está marcada por el sacrificio de su madre, Betzabet Campaz, y sus siete hermanos, quienes abandonaron la precariedad en el corregimiento de Chontal, en Tumaco, para buscar un futuro en Ibagué a través del fútbol. El hermano del mediocampista recuerda con gratitud la acogida de la capital del Tolima: "Llegamos a una ciudad que nos abrió sus puertas y nos acogió como uno más”.El hermano mayor, quien también fue futbolista profesional, asumió la responsabilidad de cuidar de Jaminton y sus hermanos desde joven. "Cuando a mí me preguntan que si soy el papá, yo digo: ‘yo lo que hice, lo hice de corazón’”, afirmó Mike sobre su rol protector en la familia.Lo que dicen autoridades sobre las amenazasLos primeros indicios de las autoridades apuntan a que las amenazas contra Campaz son serias y podrían provenir de un grupo de apostadores. Sin embargo, la investigación continúa para establecer quiénes estarían detrás de este hecho.Mike Campaz confirmó que la familia mantiene contacto permanente con las autoridades y cuenta con el acompañamiento de un jefe de inteligencia de la Policía, encargado de hacer seguimiento al caso y brindarles seguridad. Mientras tanto, la Federación Colombiana de Fútbol y el entorno del jugador rechazaron contundentemente cualquier manifestación de odio que ponga en riesgo la vida de los deportistas.
El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El terremoto de 7,4 que se vivió en Colombia el lunes 10 de agosto dejó daños y damnificados en diferentes departamentos del país. El municipio de Montenegro, en el corazón del Quindío, se enfrenta a una de sus horas más oscuras según detalló su alcalde Adolfo Pava a Noticias Caracol en vivo, señalando con preocupación que la situación actual le recordó la tragedia que vivió el departamento en 1999 y agregó que el municipio ha vuelto a revivir esa historia con "muchas más dificultades".El panorama descrito por el mandatario local es devastador. Según el primer balance, más de 1.000 viviendas en todo el municipio presentan afectaciones, y se estima que el nivel de daño general en la localidad oscila entre el 50% y el 60%. La zona céntrica ha sido una de las más golpeadas, con el colapso de más de 10 edificios, incluyendo torres de 10 pisos que se vinieron abajo, dejando atrapadas a familias en complejos de hasta 20 apartamentos."Estamos recogiendo los escombros de los daños que causó el terremoto, más de mil viviendas afectadas, el hospital en la parte de urgencias, cuatro colegios, la Alcaldía tiene todas las afectaciones, colapsó la estructura, un 80% en daños, no se puede entrar hasta que los ingenieros estructurales puedan revisar y dar las garantías, porque no sabemos si puedan haber más réplicas del sismo", detalló el mandatario. A pesar del caos, el alcalde Pava destacó que, por fortuna, se han salvado vidas. Hasta el momento se reportan más de 25 heridos, todos ellos en estado estable, mientras los equipos municipales, en coordinación con la Gobernación, ya se encuentran en los barrios realizando el censo de damnificados y recogiendo escombros para dar un mensaje de tranquilidad a la población. "Hemos seguido con el censo de las personas en los barrios, con varios equipos, hemos estado en contacto con el gobernador y obviamente esperamos que el presidente en horas del mediodía esté pasando por Montenegro rumbo a Quimbaya".También resaltó que la situación en el municipio se ha empeorado porque los servicios públicos también se vieron afectados. "El tema del agua, estamos sin energía, la señal está inestable para los teléfonos y esperamos que podamos restablecer rápido los servicios públicos".El alcalde Pava indicó que para mantener el orden público y evitar que la delincuencia se aproveche de la vulnerabilidad del municipio, se han tomado medidas drásticas. Por ejemplo, decretó un toque de queda que rige desde las 9:00 p. m. hasta las 5:00 a. m. para prevenir actos de vandalismo. También las autoridades están revisando los costos del ACPM, la gasolina y los víveres para evitar la especulación y anunció que será necesario mover recursos destinados originalmente a otros objetivos del Plan de Desarrollo para poder atender la emergencia.Se calcula que en Montenegro hay cerca de 4.000 personas damnificadas, familias enteras que han quedado desamparadas. Un punto de especial preocupación para la administración local es la situación de los turistas atrapados en hoteles que ya no tienen capacidad para sostenerse por más de un día debido a la escasez de agua y comida."Necesitamos ayuda del Gobierno Nacional, de la gente del exterior y de quien nos pueda brindar una mano", clamó el alcalde, quien espera la visita del Presidente de la República para coordinar la llegada de suministros vitales. La movilidad también es un reto, ya que el puente de La Tebaida está cerrado y las vías hacia Armenia y Quimbaya operan apenas a medio carril; actualmente, la única salida fluida es por Circasia.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes en Montenegro, Quindío, no solo estremeció a la comunidad por la brutalidad del crimen, sino también por el oscuro entramado que lo rodeó. Lo que en un inicio parecía un ataque de una banda delincuencial contra un militar, terminó revelando una verdad más perturbadora. El Rastro conoció el caso.“Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, relató Yurimar Reyes a Diego Guauque al hablar sobre la vida de Cristian.Según su familia, desde niño soñaba con vestir el uniforme militar, un anhelo que lo llevó a convertirse en soldado profesional y también en enfermero dentro del Ejército. “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, recordaron sus hermanas, quienes además resaltaron su amor por los animales y su permanente deseo de ayudar a los demás.¿Qué ocurrió?El 23 de abril de 2019, hacia las 10:30 de la noche, Cristian fue atacado por sicarios que le dispararon en repetidas ocasiones. Una de las primeras en enterarse fue su hermana, quien corrió desesperada a ver qué había sucedido. “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”, recordó.En medio del caos, apareció Diana Alejandra Gómez, la esposa de Cristian. Su reacción fue desconcertante: “Se agachó, le sacó el celular del bolsillo, le sacó unos papeles y la billetera y empezó: ‘Ay, Cristian, mi amor, te amo’”.Cuando llegaron las autoridades confirmaron que el joven había sido trasladado al hospital, pero no logró sobrevivir a los graves impactos de bala que recibió en la cabeza y el tórax.La noticia conmocionó a sus vecinos y familiares. Nadie entendía quién podría querer asesinarlo. “Él no tenía enemigos, todo el mundo lo quería”, insistían sus hermanas.Los investigadores plantearon las primeras hipótesis sobre el crimen, señalando que podría estar relacionado con su labor como militar. Al ser un soldado activo, se creyó que las bandas de microtráfico que operaban en la zona lo veían como una amenaza para sus negocios ilícitos. Sin embargo, con el avance de las indagaciones, la investigación tomó un giro inesperado.Una relación marcada por conflictosLas autoridades comenzaron a indagar en el círculo más cercano del soldado y descubrieron que, en su vida personal, Cristian atravesaba un matrimonio marcado por las dificultades. Estaba casado con Diana Gómez, con quien tuvo dos hijos.De acuerdo con las hermanas del militar, la relación era conflictiva, con discusiones constantes e incluso un episodio de infidelidad por parte de Diana. Días antes del crimen, Cristian le había pedido el divorcio.“Que brinque aquí, brinque allá, que esté con un hombre, está con otro… no era de un solo hombre, era de varios”, aseguró una de las hermanas.“Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, agregó. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dicen que ella afirmaba que “Para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Llamadas clave en la investigaciónEl barrio donde ocurrió el crimen estaba bajo el control de dos organizaciones criminales conocidas como Los Chukys y Los Killers, dedicadas al sicariato y al microtráfico.El celular de Cristian quedó en manos de Diana, quien aseguró que el dispositivo se había formateado accidentalmente al intentar desbloquearlo. Aunque las autoridades lo solicitaron en varias ocasiones, ella nunca lo entregó.Sin embargo, gracias a la interceptación de los teléfonos de varios miembros de Los Chukys, se descubrió que, en los días previos al asesinato, Diana Gómez había sostenido numerosas llamadas con integrantes de esa organización criminal.Impactante confesiónAsimismo, un informante anónimo mencionó a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. El sujeto fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian.La situación se volvió más compleja cuando, según las hermanas, Diana inició una relación sentimental con un compañero del trabajo de Cristian. Poco después, ocurrieron dos asesinatos en el barrio: una vecina y un habitante de calle. Se cree que ambos fueron silenciados por saber demasiado.Según las declaraciones de alias Quiroga, fue Diana quien envió la fotografía de su esposo a la banda para facilitar el ataque. El joven también confesó que participó como campanero, mientras que alias Nico, otro menor de edad, fue quien disparó contra el soldado.“Esto le mandó hacer su mujer”, reveló Quiroga sobre las palabras que, según él, Nico le dijo a Cristian instantes antes de dispararle.Las autoridades explicaron la manera en la que se planeó el crimen: “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”.Móvil del crimenAdemás, la investigación reveló que había un motivo económico tras el crimen: Diana buscaba quedarse con un millonario seguro de vida y con la pensión que correspondía a Cristian por su servicio en el Ejército.De acuerdo con la familia de la víctima, Cristian había dejado el 80 % del seguro a su madre y solo el 20 % a su esposa, pero ella desconocía esa distribución y creía que recibiría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi tres años; cuando la capturaron, aún la seguía percibiendo”, dijo una de sus hermanas.En agosto de 2020, la Policía adelantó un operativo que permitió la captura de más de 19 integrantes de Los Chukys y de Diana, conocida como alias La Diabla.La mujer no aceptó los cargos por homicidio agravado, pero la justicia la halló culpable y la condenó a 35 años de prisión como autora intelectual del asesinato de su esposo. Actualmente, permanece recluida en la cárcel Villa Cristina, en Armenia.
El 23 de abril de 2019, la tranquilidad de un barrio en Montenegro se vio abruptamente interrumpida por el sonido de varios disparos. Cristian Stiven Reyes, un joven soldado, fue asesinado a quemarropa en plena vía pública. Lo que inicialmente parecía un ataque perpetrado por sicarios, dio un giro inesperado durante la investigación: detrás del crimen estaba su esposa, Diana Alejandra Gómez, conocida con el alias de La Diabla.Los hechos ocurrieron alrededor de las 10:30 p.m., cuando un sicario atentó contra la vida de Reyes. Debido a la gravedad de las heridas, especialmente en la cabeza y el tórax, el soldado fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales.La primera en reconocerlo fue su hermana Yurimar Reyes, quien aún recuerda la confusión de ese momento: “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”, contó en El Rastro.Cristian había iniciado una relación sentimental con Diana Gómez desde muy jóvenes y con ella tuvo dos hijos, que para el día de los hechos tenían 6 y 3 años. Sin embargo, la familia de la víctima aseguraba que la pareja atravesaba constantes problemas, discusiones e, incluso, que Cristian había descubierto una infidelidad por parte de ella. Ante la difícil situación, Cristian le pidió el divorcio, pero Diana se negó.Pistas clave en la investigaciónEn un principio, la Policía creyó que el homicidio estaba relacionado con su labor como soldado, debido a que en la zona operaban Los Chukys, una banda de microtráfico y sicariato. “Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, reveló el investigador del caso.Sin embargo, pronto comenzaron a aparecer señales que apuntaban hacia otro camino. Los testimonios de la esposa del soldado empezaron a presentar inconsistencias.Además, la familia de Cristian aseguró que nunca confiaron en la mujer, pues la relación estaba marcada por constantes conflictos. “Ella no trabajaba, solo esperaba que llegara el sueldo de él para gastárselo”, relataron. Cuando Cristian le pidió que buscara empleo, se negó. Según sus hermanas, Diana solía decir: “Para eso me conseguí un soldado profesional, para que me mantuviera”.Llamadas telefónicas fueron crucialesLa investigación arrojó nuevas pistas luego de que las hermanas de Cristian testificaran que, el día del homicidio, Diana llegó al lugar de los hechos y le sacó el celular, la billetera y algunos documentos. Posteriormente, el análisis de las llamadas telefónicas reveló más de 100 registros entre Diana, alias La Diabla, y miembros de la banda Los Chukys en los días previos al asesinato.Aunque la mujer había negado tener un celular propio, estas pruebas la incriminaban directamente y derrumbaban su versión. Además, un testigo anónimo terminó revelando detalles clave del crimen al señalar a un joven de 17 años, conocido como alias Quiroga, como uno de los implicados.Confesión del sicarioAlias Quiroga fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, afirmaron las autoridades.En su declaración, el joven implicó directamente a la esposa del soldado, señalando que fue ella quien les suministró información clave para ejecutar el crimen. “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Alias Quiroga confesó que participó como campanero, mientras que alias Nico, también menor de edad, fue el sicario que disparó contra el soldado. Según su declaración, antes de accionar el arma, Nico se acercó a Cristian y le dijo: “Esto le mandó hacer su mujer”.“Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”, revelaron las autoridades.¿Quería cobrar seguro de vida?Los investigadores determinaron que el interés de Diana Gómez era económico. Cristian tenía un seguro de vida de unos 100 millones de pesos, pero había dejado el 80% a su madre y el 20% a su esposa. Ese detalle, que ella desconocía, se convirtió en la verdadera sorpresa.“Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, dijo una de sus hermanas, y agregó: “Cuando se enteró, pegó un grito, y dijo: ‘¿Cómo me va a dejar el 20% si tengo a los niños. Es un desgraciado’”, relató una de las hermanas.Captura de alias La DiablaEl crimen del soldado no solo destapó la traición de su esposa, sino que permitió a las autoridades avanzar en la captura de la estructura delincuencial que operaba en Montenegro. Durante un operativo en 2020, fueron detenidos 19 integrantes de la organización, incluido alias Nico, uno de los sicarios que confesó y señaló directamente a Diana como la autora intelectual.Diana Gómez fue capturada y se le imputó el delito de homicidio agravado, pero no aceptó cargos. Fue condenada a 35 años de prisión. Actualmente, cumple su condena en la cárcel de mujeres Villa Cristina en Armenia.Los hijos de Cristian quedaron bajo el cuidado de sus tías. El caso no solo dejó una profunda herida en la familia del soldado, sino también una marca imborrable en la memoria del barrio, donde aún resuena la historia de traición que terminó en tragedia.
El crimen de Cristian Stiven Reyes dejó atónitas a las autoridades. El joven soldado fue asesinado en abril de 2019 en Montenegro, víctima de un plan macabro orquestado por su propia esposa, conocida como alias La Diabla. Un hecho que marcó para siempre a su familia.Según contaron las hermanas de Cristian en El Rastro, el joven no tenía enemigos. Era reconocido como un hombre honesto, alegre, entregado a su vocación militar y al cuidado de sus dos pequeños hijos. “Mi hermano era una persona muy especial para mí. En todo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, recordó una de ellas.Fuera de su vida militar, Cristian era padre de dos niños, de seis y tres años. Según sus familiares, cada vez que tenía un permiso lo dedicaba por completo a estar con ellos. “Cuando salía de permiso llegaba a la casa a ver a sus hijos, que eran la adoración de él”, agregó.La noche del crimenEl 23 de abril de 2019, en Montenegro, se escucharon varios disparos. Los vecinos dieron aviso a las autoridades. Al llegar al lugar, la Policía encontró a Cristian gravemente herido con al menos cinco impactos de bala, la mayoría en la cabeza y el tórax.Su hermana Yurimar Reyes fue la primera en reconocerlo. “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”.Cristian fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales. La herida más grave estaba en la región temporal izquierda, a la altura del oído. La muerte del soldado dejó en la orfandad a sus dos hijos y enlutó a toda su familia.Primeros pasos en la investigaciónLo que parecía un homicidio aislado en un barrio de Montenegro comenzó a dar un giro cuando la investigación reveló las primeras hipótesis. Todo apuntaba a que el crimen podía estar relacionado con su labor militar, pues en la zona operaba una banda de microtráfico y sicariato conocida como Los Chukys o Los Killers.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, reveló el investigador del caso.Asimismo, la Policía comenzó a notar contradicciones en los testimonios de Diana Alejandra Gómez, esposa del soldado. Las hermanas de la víctima también aportaron detalles sobre la relación conflictiva entre la pareja: constantes discusiones, acusaciones de infidelidad por parte de Diana y problemas económicos.“Ella no trabajaba, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo. Mi hermano le decía que buscara trabajo y ella respondía que para eso se había conseguido un soldado que la mantuviera”, relató una de las hermanas.Además, testigos aseguraron que, en el momento del crimen, la mujer llegó al lugar de los hechos, le sacó el celular, la billetera y algunos documentos de los bolsillos. Luego, se inclinó hacia él y le dijo: “Ay, Cristian, mi amor, te amo”.Una cruda verdad salió a la luzLa investigación reveló más de 100 registros de llamadas entre Diana Gómez y miembros de Los Chukys antes y durante el homicidio. Aunque la mujer aseguró a las autoridades que no tenía un celular propio y que usaba el de su esposo, su versión fue descartada.Poco tiempo después, en el mismo barrio se registraron dos nuevos asesinatos: el de una vecina y el de un habitante de calle. Se presume que ambos fueron silenciados porque sabían quién estaba detrás del crimen de Cristian.Fue entonces cuando un testigo anónimo entregó a las autoridades el nombre de uno de los implicados: alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda criminal. Tras su captura, confesó que fue la esposa del soldado quien suministró la información clave para ejecutar el asesinato.“Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Con la declaración y las pruebas, las autoridades concluyeron que Diana Gómez había sido la autora intelectual del asesinato de su esposo, al parecer, motivada por beneficios económicos. “Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”, dijeron las autoridades.Esposa se llevó una sorpresaEn agosto de 2020, durante un operativo contra la estructura criminal, la Policía capturó a Diana Gómez, conocida como alias La Diabla, junto al sicario alias Nico, quien aceptó su responsabilidad y señaló directamente a Diana como la autora intelectual. En total, otros 19 integrantes de la organización también fueron detenidos.“Enterarme que fue Diana me dolió bastante porque era la mamá de mis sobrinos… nos dolió demasiado”, dijo una hermana. “Muy fuerte para nosotros que les quitó el papá a los niños”.El juicio se extendió por casi cinco años, retrasado por la pandemia y a la negativa de la acusada de aceptar los cargos.Para la familia y las autoridades, el móvil del homicidio fue económico. Cristian tenía un seguro de vida del Ejército, pero había dejado el 80% a su madre y solo el 20% a su esposa, pero la mujer no lo sabía y creía que obtendría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, dijo una de sus hermanas, y agregó: “Cuando se enteró, pegó un grito, y dijo: ‘¿Cómo me va a dejar el 20% si tengo a los niños. Es un desgraciado’”.Al parecer, la mujer estaba interesada en cobrar el millonario seguro y la pensión que recibiría tras la muerte del soldado, pero no contaba con la forma en que Cristian había dejado distribuido ese dinero en vida.Condena por el atroz crimenLa justicia condenó a Diana Gómez, alias La Diabla, a 35 años de prisión por el delito de homicidio agravado. Sin embargo, a pesar de las pruebas en su contra, nunca aceptó los cargos.En entrevista con El Rastro, Diana aseguró: “Es mentira, nunca entré en contacto con esa banda ni ordené nada. Ni siquiera tenía celular en ese momento”. La mujer se encuentra recluida en la cárcel de mujeres Villa Cristina en Armenia.La madre del soldado nunca superó la pérdida y falleció tiempo después, según su familia, por la tristeza que le dejó el asesinato de su hijo.
El 23 de abril de 2019, en un barrio de Montenegro, en Quindío, fue escenario de una tragedia que aún resuena entre sus habitantes. Cristian Steven Reyes, un joven soldado profesional, fue víctima de un ataque sicarial que no solo conmocionó a su familia, sino que destapó una red de intereses oscuros que lo rodeaban, incluso dentro de su círculo más cercano. El Rastro investigó el caso.Alrededor de las 10:30 de la noche, una serie de disparos estremeció a los vecinos del barrio. Una de las hermanas de Cristian salió corriendo a la calle y se encontró con una escena devastadora: el cuerpo de su hermano yacía en el suelo con múltiples impactos de bala.“Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido. Yo me tiré y lo abracé fuertemente...Él me movió la cabeza, estaba muy mal, no podía hablar”, contó su hermana a El Rastro.¿Qué ocurrió esa noche?Cristian fue hallado con múltiples impactos de bala, principalmente en la cabeza y el tórax. Aunque alcanzó a ser trasladado al hospital más cercano, llegó sin signos vitales: la gravedad de las heridas resultó fatal.Su familia lo recuerda como un hombre querido y ejemplar. “Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá...En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, relató una de sus hermanas.Cristian era padre de dos niños, de 6 y 3 años, quienes eran su mayor motor en la vida. Ambos nacieron fruto de la relación que sostuvo durante años con Diana Alejandra Gómez, su esposa. Sin embargo, según los familiares de la víctima, la pareja atravesaba dificultades que fueron deteriorando la relación.Incluso, aseguraron que días antes del crimen, Cristian le pidió el divorcio a su esposa, pero ella se negó. “Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, revelaron. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dijeron que ella afirmó que “para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Primeras hipótesis del asesinatoEn un principio, las autoridades creyeron que el crimen estaba relacionado con la presencia de bandas delincuenciales en el sector, dedicadas al microtráfico y al sicariato, conocidas como Los Chukys y Los Killers.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, dijo el investigador del caso.De hecho, en los meses siguientes se registraron otros dos homicidios en la misma zona con características similares. Según la investigación, era posible que dos personas —una vecina y un habitante de calle— conocieran la identidad del autor material del crimen.No obstante, el caso dio un giro inesperado cuando decidieron interrogar a la esposa del soldado, quien había tomado una actitud extraña frente al asesinato de su marido.Mientras los investigadores seguían la pista de las bandas de microtráfico, la Policía encontró un indicio clave: salieron a la luz cerca de 100 llamadas entre Diana Gómez y miembros de la organización criminal Los Chukys.Cruda confesión de sicarioUn informante anónimo también señaló a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. Las interceptaciones telefónicas confirmaron que el número de Diana había sostenido múltiples comunicaciones con integrantes del grupo criminal antes y durante el día del homicidio.Alias Quiroga fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, afirmaron las autoridades.En su declaración, el joven implicó directamente a la esposa del soldado, señalando que fue ella quien les suministró información clave para ejecutar el crimen. “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Asimismo, el implicado declaró que participó como campanero, mientras alias Nico, también menor de edad, disparó a quemarropa contra el soldado. Según el relato, el sicario se acercó a Cristian y le dijo: “Esto le mandó hacer su mujer’”.¿Quería cobrar millonario seguro?Gracias a la declaración de alias Quiroga y al registro de llamadas entre Diana y miembros de Los Chukys, las autoridades llevaron a cabo un operativo para concretar las capturas. En agosto de 2020, la Policía desarticuló la banda, logrando la detención de 19 personas, incluida Diana Alejandra Gómez. El juicio en contra de ella se prolongó durante varios meses.Según la investigación, la Fiscalía determinó que detrás del crimen existía un móvil económico: Diana buscaba quedarse con un millonario seguro de vida y con la pensión que correspondía a Cristian por su servicio en el Ejército.De acuerdo con la familia de la víctima, Cristian había dejado el 80 % del seguro a su madre y solo el 20 % a su esposa, pero ella desconocía esa distribución y creía que recibiría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi tres años; cuando la capturaron, aún la seguía percibiendo”, relató una de sus hermanas.Diana Gómez no aceptó los cargos por homicidio agravado y fue condenada a 35 años de prisión como autora intelectual del asesinato de su esposo. Actualmente, permanece recluida en la cárcel Villa Cristina de Armenia.La mujer conocida como alias La Diabla, concedió una entrevista a El Rastro desde prisión, donde aseguró: “Es mentira. Nunca tuve contacto con esa banda, nunca hablé con ellos. Yo ni siquiera tenía celular, me lo habían robado meses antes”.Un mes después de la condena, la madre de Cristian falleció. “La partida de Cristian le quebró la salud hasta el final”, relataron sus familiares. Hoy, la familia enfrenta el dolor de dos pérdidas y la ausencia de un padre. Sus hijos, de 11 y 8 años, quedaron al cuidado de sus tías.
El municipio de Montenegro, en Quindío, fue el escenario de un triple homicidio que consternó a la población. El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes a quemarropa en 2019, destapó una trama de traición, microtráfico y una tragedia que dejó a una familia destrozada. La investigación develó un atroz crimen orquestado por un cercano.Dar con el responsable se convirtió en una misión crucial para las autoridades, pues lo que en un principio parecía un homicidio aislado terminó destapando una trama mucho más oscura. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, siguió de cerca el caso.Cristian era recordado por sus hermanas como un hombre íntegro, alegre y con vocación de servicio. “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, dijo su hermana Yurimar Reyes. No obstante, el 23 de abril de 2019, la vida de la familia de Cristian cambió para siempre, luego de que fuera brutalmente acribillado. “Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido. Yo me tiré y lo abracé fuertemente...Él me movió la cabeza, estaba muy mal, no podía hablar”, contó.Este joven soñador era padre de dos niños. “Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, dijo una de sus hermanas.Cada vez que obtenía un permiso, Cristian regresaba a casa para estar con sus pequeños, de 6 y 3 años. Para sus hermanas, más que un hermano, era “como un papá”.El fatídico díaLos hechos ocurrieron el 23 de abril de 2019. Pasadas las 10:30 de la noche, los vecinos escucharon una serie de disparos y una de las hermanas de Cristian salió corriendo a la calle. Allí se encontró con una escena devastadora: él yacía tendido en el suelo con múltiples impactos de bala.Minutos después llegó Diana Alejandra Gómez, esposa del soldado. Según relatan las hermanas, lo primero que hizo fue sacarle el celular, la billetera y algunos papeles de los bolsillos. Luego, se inclinó hacia él y le dijo: “Ay, Cristian, mi amor, te amo”.Las autoridades confirmaron que Cristian recibió entre cuatro y cinco disparos, la mayoría en la cabeza y el tórax. Aunque fue trasladado de urgencia al hospital, llegó sin signos vitales.“Él no tenía enemigos, no tenía peleas con nadie, a él todo el mundo lo quería...Yo lo amaba mucho, era mi hermano y más que mi hermano era como un papá para nosotras”, reveló una de sus hermanas.Un lugar controlado por bandas delictivasEl asesinato del soldado no fue un hecho aislado. En menos de cinco meses, tres personas fueron ultimadas en el mismo barrio bajo un patrón idéntico: disparos a quemarropa en la noche y un sicario del que no había ningún rastro.Según los investigadores, ese barrio y sus alrededores estaban bajo el dominio de una peligrosa estructura delincuencial conocida como Los Chukys o Los Killers, dedicada al microtráfico y a asesinatos selectivos.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, dijo el investigador del caso.Giro en la investigaciónLa esposa de Cristian aseguró a las autoridades que había intentado desbloquear el celular de su esposo, pero que, durante el intento, el dispositivo terminó formateándose. Asimismo, las hermanas de la víctima afirmaron sobre un pasado tormentoso entre la pareja.Ambos se conocieron en el colegio y, con el tiempo, terminaron casándose. Sin embargo, según los familiares de Cristian, la convivencia comenzó a deteriorarse. Aseguran que Diana no trabajaba y que solía reclamarle constantemente por el dinero.“Ella no se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo. Mi hermano cansado de eso le dijo que trabajara, y ella respondió que para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”, relató una de sus hermanas.También afirmaron que, aunque Cristian nunca fue agresivo con ella, Diana sí lo maltrataba físicamente.No obstante, las sospechas contra la esposa tomaron fuerza cuando los investigadores revisaron los registros telefónicos. Descubrieron más de 100 llamadas y comunicaciones entre Diana y miembros de Los Chukys, justo antes y durante el día del homicidio.Además, un informante anónimo entregó pistas a las autoridades, quienes señalaron haber visto a un joven conocido como alias Quiroga, quien al momento del asesinato tenía 17 años y hacía parte de la banda Los Chukys.Alias Quiroga fue capturado en Puerto Leguízamo, Putumayo, hecho que reabrió la investigación. Durante su declaración, confesó varios homicidios a cambio de un preacuerdo con la Fiscalía. En su testimonio aseguró haber visto a Diana, la esposa del soldado, en el territorio controlado por Los Killers, en Montenegro.Según la declaración de alias Quiroga, estas fueron las últimas palabras que escuchó el soldado Cristian Reyes antes de ser asesinado a tiros: “Eso le mandó hacer su mujer”. Las autoridades confirmaron que el sujeto que disparó contra el soldado era menor de edad y conocido como alias Nico.Pruebas contundentes y capturasLa confesión de alias Quiroga y el hallazgo de constantes llamadas realizadas por Diana fueron claves en la investigación. Al parecer, la mujer mantenía comunicación con José Antonio Pinto, integrante de la organización. Con estas pruebas un juez ordenó la captura de varios miembros de Los Killers, así como la de Diana Alejandra Gómez, esposa de Cristian y conocida como alias La Diabla.La familia de Cristian aseguró que, días antes del crimen, él le había pedido el divorcio a Diana tras descubrirle una infidelidad con un compañero de trabajo. No obstante, la mujer se habría negado a separarse, pues, según los familiares de la víctima, de por medio estaba un millonario seguro de vida.“El seguro era del 100% y ella pensaba que todo le iba a quedar a ella. Eran 100 millones de pesos… pero mi hermano dejó el 80% a mi mamá y a ella solo el 20%. Cuando se enteró, pegó un grito”, relató una de las hermanas.El juicio se prolongó por casi cinco años. Finalmente, la Fiscalía le imputó a Diana Alejandra Gómez el delito de homicidio agravado, por el cual fue condenada a 35 años de prisión. Actualmente cumple su condena en la cárcel de mujeres Villa Cristina, en Armenia.El equipo de El Rastro solicitó una entrevista con la mujer, quien negó rotundamente haber participado en el crimen de su esposo. “Es mentira. Nunca tuve contacto con esa banda, nunca hablé con ellos. Yo ni siquiera tenía celular, me lo habían robado meses antes”, aseguró Diana Gómez.Los dos hijos de Cristian y Diana, hoy de 11 y 8 años, quedaron al cuidado de sus tías, quienes aseguran que han sido criados con amor, a pesar de la dolorosa ausencia de su padre. El asesinato de Cristian dejó a toda la familia marcada por una herida que aún no sana.
Lo que parecía un homicidio aislado en un barrio de Montenegro, Quindío, se convirtió en una historia de traición, crueldad y vínculos con una peligrosa banda delincuencial. El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes, ocurrido hace seis años, destapó una red de microtráfico, sicarios, dinero y una relación marcada por el engaño. La investigación, que se extendió por años, terminó con una condena que dejó a una familia destrozada. El Rastro conoció el caso y Diego Guauque investigó.La noche del asesinato quedó grabada en la memoria de las hermanas de Cristian. Al escuchar disparos, una de ellas corrió hacia el lugar, pensando que su hermano, enfermero militar, estaba auxiliando a alguien. Pero lo que encontró fue desagarrador: “Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido”, señaló.En medio del caos, apareció Diana, la esposa de Cristian. Su reacción fue desconcertante: “Se agachó, le sacó el celular del bolsillo, le sacó unos papeles y la billetera y empezó: ‘Ay, Cristian, mi amor, te amo’”.Las autoridades confirmaron la gravedad de las heridas: impactos de bala en la cabeza y el tórax. Cristian fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales. Tenía dos hijos pequeños.Un soldado con vocación de servicioCristian había ingresado al Ejército con la convicción de proteger a los demás. Sus hermanas lo describieron como un hombre comprometido con su labor: “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”. También destacaron su amor por los animales y su deseo de ayudar.En lo personal, aseguraron que era fiel a su esposa, aunque la relación estaba marcada por conflictos. “Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, contaron. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dicen que ella afirmaba que “Para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Desde el inicio, las hermanas de Cristian desconfiaban de Diana. “Que brinque aquí, brinque allá, que esté con un hombre, está con otro… no era de un solo hombre, era de varios”. Sin embargo, las autoridades inicialmente no la consideraron sospechosa porque no había una prueba contundente que la vinculara al caso.El barrio estaba bajo el control de una banda conocida como Los Killers o Los Chukys, dedicadas al microtráfico y a los homicidios. Se pensó que Cristian, por ser militar, podía haber sido visto como una amenaza por estos delincuentes.El celular de Cristian estaba en manos de Diana, quien alegó que se había formateado al intentar desbloquearlo. Pese a que las autoridades se solo solicitaron, ella nunca lo entregó.Un giro inesperado en la investigaciónLa investigación tomó otro rumbo cuando un informante anónimo mencionó a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. Las interceptaciones telefónicas revelaron que el número de Diana había tenido múltiples comunicaciones con miembros del grupo criminal antes y durante el día del homicidio.La situación se volvió más compleja cuando, según las hermanas, Diana inició una relación sentimental con un compañero del trabajo de Cristian. Poco después, ocurrieron dos asesinatos en el barrio: una vecina y un habitante de calle. Se cree que ambos fueron silenciados por saber demasiado.“Doña María un día nos comenta que Lucas, un vecino, le dijo que la que había mandado a matar a mi hermano había sido la propia mujer”, relataron. Estos crímenes quedaron impunes.La confesión que lo cambió todoAlias Quiroga fue capturado en Putumayo y ofreció colaborar con la justicia. Confesó más de diez homicidios, incluyendo el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, dijeron las autoridades.Su testimonio fue claro: “Quiroga escuchó a Diana comentarles a los jefes de la organización que mataran a su compañero sentimental”. Él participó como campanero y Diana entregó una fotografía para identificar a la víctima. Según el relato, el sicario se acercó a Cristian y le dijo: “‘Cristian, esto le mandó hacer su mujer’. Y acciona el arma de fuego en repetidas ocasiones”, señalaron las autoridades sobre la confesión. El sicario, alias Nico, también era menor de edad para el momento del crimen.El peritaje reveló que en un año hubo unas 100 llamadas entre Diana y José Andrés Pinto Ramírez, miembro de esta banda delincuencial. Las autoridades concluyeron: “Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”.Con estas pruebas, un juez ordenó la captura de varios miembros de la banda, incluido alias Nico, quien aceptó su responsabilidad y vinculó a Diana. En agosto de 2020, la operación contra los Chukys dejó 19 capturas, entre ellas la de la esposa del soldado.El dolor de una familia rota“Enterarme que fue Diana me dolió bastante porque era la mamá de mis sobrinos… nos dolió demasiado”, dijo una hermana. “Muy fuerte para nosotros que les quitó el papá a los niños”.En la audiencia de imputación, Diana no aceptó cargos. Su juicio se extendió por casi cinco años, retrasado por la pandemia y su negativa a admitir ser la autora intelectual. Alias Quiroga y alias Pitbull la señalaron directamente.Las hermanas también señalaron que Cristian al parecer había descubierto infidelidades de su esposa y quería divorciarse. “Ella les enviaba fotos desnuda a los compañeros del Ejército”, dijeron. Incluso hubo peleas por la difusión de esas imágenes.Millonario seguro: el móvil detrás del crimen Para la familia y las autoridades, el móvil del homicidio fue económico. Cristian tenía un seguro de vida del Ejército, pero había dejado el 80% a su madre y solo el 20% a su esposa, pero la mujer no lo sabía y creía que obtendría el 100% del dinero. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, relataron.Finalmente, Diana fue condenada a 420 meses de prisión, es decir, 35 años, por homicidio agravado y porte ilegal de armas. Alias Quiroga recibió 7 años y alias Nico a 16.Un mes después de la condena, la madre de Cristian falleció. “La partida de Cristian le quebró la salud hasta el final”, dijeron sus hijas. Los hijos del soldado, hoy de 11 y 8 años, están bajo el cuidado de sus tías.La versión de alias La Diabla desde prisiónEn la cárcel de mujeres de Armenia, Diana aceptó una entrevista con El Rastro. Negó haber participado en el crimen: “Era el amor de mi vida. Era el hombre con el que yo quería mi vida entera, el padre de mis hijos. Yo no tenía ojos para nadie más”.Aseguró ser inocente y su abogado apeló la condena. Ella no fue vinculada a los otros dos asesinatos del barrio, aunque en la investigación fue apodada La Diabla. Ella insiste: “Soy inocente y sigo peleando por mi libertad, que nuevamente me vuelvan a revisar el caso”.Mientras tanto, los hijos de Cristian siguen creciendo lejos de su madre y bajo el cuidado de las hermanas de su padre.
Un hombre armado y borracho mató este miércoles, 1 de enero de 2025, a al menos 10 personas, entre ellas dos menores, en el sur de Montenegro y se suicidó posteriormente con un disparo en la cabeza, informaron las autoridades del país balcánico.La Policía informó en un primer momento que todas las víctimas fallecieron en un restaurante, pero varias de ellas habrían sido abatidas en distintos puntos en un pueblo cerca de la ciudad de Cetiña.(Lea también: Atropellamiento masivo en Nueva Orleans: el sospechoso está muerto, según autoridades, ¿quién era?)El sospechoso, identificado por el cuerpo armado como "A. M., de 45 años", huyó después del acto. Pero una vez la policía lo rodeó y le ordenó "entregar su arma, se disparó una bala a la cabeza", dijo el jefe de policía Lazar Scepanovic."Intentamos transportarlo a un centro hospitalario, pero sucumbió a las heridas", agregó.El drama empezó hacia las 16H30 GMT, explicó previamente Scepanovic en una rueda de prensa."Tras pelearse con un cliente con el que pasó gran parte del día, y mientras había bebido grandes cantidades de alcohol, se fue a casa, agarró una pistola y mató a cuatro personas", detalló.Después fue "a otros tres lugares donde mató a la familia Martinovic, a un miembro de su propia familia y a dos niños de 10 y 13 años. Intentó matar a otras cuatro personas cuyas vidas ya no corren peligro", continuó Scepanovic.El ministro del Interior, Danilo Saranovic, había informado que el sospechoso "arrebató la vida de al menos diez personas, incluidos dos menores de la familia Vuletic", que es dueña del restaurante mencionado.¿Qué medida tomaron en Montenegro tras el asesinato múltiple?El gobierno decretó tres días de luto en el pequeño país de 630.000 habitantes de la península balcánica.La delincuencia organizada y la corrupción afectan desde hace tiempo a Montenegro, pero la policía afirmó que el tiroteo no fue provocado por "enfrentamientos entre grupos delictivos organizados".Las fuerzas de seguridad instaron a los habitantes a no salir de sus casas.
En Montenegro, Quindío, investigan el caso de dos bebés de diferentes familias que fueron enterrados en un mismo ataúd. >>> También le puede interesar: Dos personas murieron tras explosión de gas en Pereira: "Vimos vecinos ardiendo en llamas"Gloria Patricia Gómez, madre de uno de los niños, le sumó a la tristeza de haber perdido a su bebé la incertidumbre por la investigación que se adelanta luego de que se identificara que, por un error, los restos de su pequeño ya habían sido enterrados con los de otro niño en Montenegro.“No sabía cómo la funeraria, que es Senderos de Paz, se había llevado los dos cuerpos y que mi bebé estaba enterrado en Montenegro ya por la otra familia”, manifestó Gómez.Sobre lo sucedido, la otra familia no se ha referido. Quien sí lo hizo fue la Secretaría de Salud del departamento, que viene investigando el caso para proceder a sancionar a la clínica o a la funeraria, según el resultado de las averiguaciones.Carlos Alberto Gómez Chacón, secretario de Salud del Quindío, explicó que “cuando se hace la exhumación se encuentra que los dos cuerpos están debidamente identificados, están debidamente separados y simplemente se incurrió, digamos, en una situación de error humano, posiblemente, en la entrega de los dos cuerpos y finalmente también dentro de la funeraria, que también entierra los dos cuerpos sin revisar”.Noticias Caracol contactó al área administrativa de la Clínica La Sagrada Familia, que señaló en un mensaje de texto que estaban analizando el caso antes de pronunciarse.También se buscó a la funeraria, la cual no fue posible contactar. Ahora, Gloria Gómez busca justicia para que se aclare el error cometido y se sancione a los responsables de hechos que no se deben repetir.>>>También puede leer: Ecocidio en Boyacá: cientos de frailejones fueron arrasados con tractor en parque Siscunsí
En videos de cámaras de seguridad quedó registrado el momento en que dos sujetos llegaron en una motocicleta al centro del municipio Montenegro, en Quindío, y asesinaron a una comerciante de 24 años identificada como Angélica María Herrera Ósman.>>> Vea más: Condenan a hombre por tres homicidios en Cúcuta, entre los que está el de un líder socialUn sujeto con casco de moto y vestido con sudadera negra se bajó del vehículo e ingresó hasta el establecimiento comercial en el que se encontraba la víctima y le disparó para luego salir corriendo del sitio."Las indagaciones preliminares por parte de Policía Judicial y de Fiscalía General de la Nación indican que la víctima no había tenido ningún tipo de situación referente a amenazas por temas extorsivos o problemas de índice personal, por lo cual, digamos que al momento se desconocen cuál es la motivación. Para aclarar el caso, las autoridades ofrecen hasta $10 millones que faciliten la ubicación de los asesinos de la joven", manifestó el coronel Luis Atuesta, comandante de la Policía de Quindío.De acuerdo con Blu Radio, el asesinato de la comerciante ocurrió a pocas cuadras de la alcaldía del municipio de Montenegro.>>> Le puede interesar: Cae asesino en serie de mujeres: mató a siete y una que sobrevivió lo ayudó a capturar
Los jugadores del Chontico Noche ya pueden consultar el resultado del sorteo realizado este miércoles 19 de agosto de 2026. Esta modalidad de chance es una de las más seguidas en el Valle del Cauca y en otras regiones del país, donde diariamente miles de apostadores revisan las cifras ganadoras para verificar si obtuvieron algún premio. El Chontico hace parte de los sorteos autorizados de chance en Colombia y cuenta con diferentes modalidades de juego que permiten apostar a combinaciones de una, dos, tres o cuatro cifras.Resultados de Chontico Noche hoy, miércoles 19 de agosto de 2026Estos fueron los números ganadores del más reciente sorteo:Número ganador: La Quinta: Tres primeras cifras: Tres últimas cifras: Con este resultado, los participantes pueden verificar si acertaron la combinación completa o alguna de las modalidades de premio establecidas en el plan de juego.¿Cómo se juega el Chontico?El Chontico es un juego de suerte y azar en el que cada participante selecciona un número de hasta cuatro cifras y define el valor de su apuesta. La ganancia dependerá del tipo de acierto obtenido y de la modalidad elegida al momento de jugar. Entre las opciones más comunes se encuentran las apuestas directas a cuatro cifras, tres cifras y combinaciones parciales. Los premios se calculan de acuerdo con el valor apostado y las reglas vigentes del operador de chance. Las apuestas pueden realizarse en puntos autorizados y a través de los canales habilitados por el operador.Cuáles son los sorteos de ChonticoEl juego cuenta con varias modalidades durante la semana:Chontico Día: se realiza diariamente alrededor de la 1:00 p. m. y es uno de los sorteos más consultados por quienes juegan chance en el Valle del Cauca.Chontico Noche: se juega todos los días en horario nocturno. De lunes a viernes el sorteo se realiza a las 7:00 p. m.; los sábados tiene un horario diferente y los domingos y festivos también cuenta con programación especial.Super Chontico Millonario: esta modalidad tiene sorteos específicos durante la semana y ofrece una dinámica diferente dentro de la oferta de juegos del operador.Cómo reclamar un premio de Chontico si resulta ganadorPara iniciar el proceso de cobro es necesario conservar el comprobante original de la apuesta. Este documento es la prueba válida para demostrar la participación en el sorteo y reclamar cualquier premio obtenido. También es importante verificar que los datos impresos en el tiquete sean legibles y correspondan al número jugado, la fecha y el sorteo seleccionado. Los pagos deben realizarse de acuerdo con los procedimientos establecidos por el operador autorizado y la normativa vigente para los juegos de suerte y azar en Colombia. En caso de obtener un premio de valor considerable, pueden aplicarse requisitos adicionales relacionados con la identificación del ganador y las obligaciones tributarias correspondientes.Resultado anterior de Chontico NocheAntes del sorteo de este miércoles, la combinación ganadora de Chontico Noche había sido: 5187 - Quinta 8, correspondiente al martes 18 de agosto de 2026. Los resultados históricos permiten consultar los números favorecidos en jornadas anteriores, aunque cada sorteo es independiente y sus resultados no tienen relación con las cifras que puedan salir en sorteos futuros. Recuerde que los números ganadores pueden verificarse a través de los canales oficiales del operador, los puntos de venta autorizados y los portales especializados en resultados de loterías y chances.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
De acuerdo con el boletín actualizado emitido por la Red Sísmica Nacional del Servicio Geológico Colombiano (SGC), en la tarde de este miércoles 19 de agosto de 2026 se registró un temblor en la región Pacífica del territorio nacional. El reporte técnico confirma las siguientes variables del temblor:Magnitud: 3.1 en la escala de magnitud de momento.Hora local: 18:10 (6:10 p. m. hora de Colombia).Epicentro: Municipio de Istmina, Chocó, localizado a 25 km de Sipí (Chocó).Coordenadas geográficas: Latitud 4.43 y Longitud -76.69.Profundidad: Superficial (menor a 30 km).Debido a la poca profundidad del evento, la liberación de energía fue percibida de forma leve por habitantes de municipios cercanos en el departamento del Chocó, tales como Istmina, Sipí, Condoto, Cértegui y la capital departamental, Quibdó. La entidad recordó que la información técnica proporcionada en los boletines preliminares y actualizados se mantiene bajo revisión continua.Tras la consolidación del informe técnico por parte del SGC, los organismos de socorro y gestión del riesgo, encabezados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la Defensa Civil Colombiana y los cuerpos de bomberos locales, iniciaron el barrido preventivo en la zona de influencia.Hasta el momento, las autoridades locales no reportan afectaciones a la infraestructura vial, estructuras residenciales ni personas lesionadas a causa de este sismo. La Defensa Civil reiteró el llamado a la calma y recordó que los movimientos sísmicos de magnitud moderada son habituales en la dinámica tectónica del país.¿Por qué tiembla con tanta frecuencia en Colombia? El territorio colombiano se encuentra ubicado en una de las zonas de mayor complejidad geológica del planeta. Para comprender la constante actividad telúrica en el país, es necesario analizar tres factores estructurales clave: la interacción de las placas tectónicas, el sistema de fallas geológicas activas y las dinámicas del subsuelo colombiano.Interacción de placas tectónicasColombia está emplazada sobre la esquina noroeste de Sudamérica, un punto de convergencia de tres grandes estructuras dinámicas:Placa de Nazca: Ubicada bajo el Océano Pacífico, avanza en dirección este empujando contra el continente.Placa Sudamericana: Soporta la masa continental del país y resiste la presión del bloque oceánico.Placa del Caribe: Delimita el margen norte del territorio y ejerce presión en dirección sureste.Este fenómeno de compresión provoca un proceso conocido como subducción, donde la Placa de Nazca se introduce por debajo de la Placa Sudamericana. Esta fricción continua acumula grandes cantidades de energía que, al liberarse, generan sismos de diversa magnitud y profundidad a lo largo del litoral Pacífico y la región Andina.Fallas geológicas activasLa deformación de la corteza continental producto de la subducción ha fracturado el subsuelo colombiano, creando un extenso mapa de fallas continentales. Entre las estructuras más relevantes destaca el Sistema de Fallas de Romeral, un conjunto de fracturas entrelazadas que atraviesa el país de sur a norte a lo largo de las cordilleras. Este sistema, sumado a fallas como las de Salinas, Atrato y Bucaramanga-Santa Marta, acomoda los desplazamientos tectónicos y produce de forma constante sismos de profundidad superficial e intermedia.El Nido Sísmico de Mesa de los SantosA nivel nacional, una de las zonas con mayor concentración de sismos es el Nido Sísmico de Bucaramanga, ubicado bajo el municipio de Mesa de los Santos, en el departamento de Santander. Este punto es reconocido mundialmente como la segunda zona con mayor actividad sísmica del planeta, superada únicamente por el nido sísmico de Vrancea en Rumania. En Mesa de los Santos se registran cerca del 60 % de los sismos diarios de Colombia, con eventos de profundidad intermedia (entre 120 y 180 km) originados por el choque profundo de antiguos fragmentos de corteza sumergidos.¿Qué hacer antes, durante y después de un temblor?La gestión del riesgo de desastres empieza con la prevención ciudadana. Conocer las pautas básicas de comportamiento ante un sismo permite reaccionar de manera serena y segura:Antes del eventoIdentifique zonas seguras: Ubique las estructuras firmes dentro de su vivienda, oficina o lugar de estudio (como columnas o vigas).Asegure elementos pesados: Fije a la pared estantes, televisores o muebles altos que puedan volcarse.Tenga listo un kit de emergencia: Incluya agua potable, alimentos no perecederos, linterna, silbato, botiquín de primeros auxilios y copia de documentos de identidad.Durante el eventoConserve la calma: Mantenga la serenidad para tomar decisiones acertadas y guiar a quienes lo rodean.Protéjase: Agáchese, cúbrase debajo de una mesa resistente o ubíquese al lado de una estructura de soporte.Aléjese del peligro: Evite ubicarse cerca de ventanas, vidrios, espejos o fachadas que puedan desprenderse. No use ascensores.Después del eventoVerifique su estado físico: Compruebe que ni usted ni sus acompañantes presenten lesiones graves.Cierre registros de servicios: Si percibe olor a gas o fallas eléctricas, corte de inmediato los suministros de agua, energía y gas doméstico.Información oficial: Siga de manera exclusiva los canales y reportes actualizados emitidos por el Servicio Geológico Colombiano (SGC) y la UNGRD.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Mientras que en Estados Unidos se adelanta investigación sobre la muerte de Eliana Bigoni, su familia en Colombia llora la muerte de esta mujer que echó raíces en Texas; la misma tierra donde habría sido asesinada por su esposo, Jake Bigoni. Su padre, Mauricio Rojas, solo pide que todo el peso de la ley caiga sobre el hombre que un día contrajo nupcias con su hija y que hoy es señalado de arrebatarle la vida. Dice que no encuentra más palabras, pero le sale natural clamar por justicia y recordar los planes que quedaron pendientes con ella.Eliana era madre de dos hijos de 5 y 12 años. En Estados Unidos se dedicaba al negocio de la finca raíz. Según sus redes sociales, se casó con Bigoni en 2020. Seis años después, la pareja habría estado tramitando el divorcio en un proceso que no concluía para el momento de su muerte. El pasado 12 de agosto, los allegados de Eliana le perdieron la pista después de que ella se acercara al apartamento de Jake para recoger a sus hijos y llevarlos a la escuela. Antes de entrar, habló con alguien cercano por seis minutos y con quien se encontraría a las 8:30 a. m., pero la colombiana nunca llegó al encuentro acordado. La persona llamó preocupada a las autoridades para pedir que verificaran el estado de la mujer. Según la ubicación de su celular, que Eliana compartía con su mamá y amigas, estaba aún en el apartamento de su pareja. Pero era extraño, lo que era un encuentro de 15 minutos se convirtió en horas vacías y desesperantes en las que no se tenía respuesta de ella. Horas más tarde, encontraron su cadáver.Habla el padre de Eliana: “Que se haga justicia”Mauricio Rojas, padre de Eliana, habló con Telemundo 39 días después de confirmarse la muerte de la colombiana. Desde su país de origen, don Mauricio aseguró que Jake “asesinó a su hija” y pide que “se haga justicia y que todo el peso de la ley le caiga encima”. Asegura que no tiene palabras para describir a personas como Jake. “¿Cómo van a cometer un delito de esa naturaleza? Es algo inaudito”, cuestionó.Este padre desconoce cómo son las penas para feminicidio en Dallas y recordó que en Colombia son “más duras”. Pero, con dolor, recordó que su hija estaba muy animada de viajar de vuelta a Colombia para ver a alguien muy importante que recién había llegado a la vida de su familia: “Nació mi nieto hace poco y ella tenía ganas de conocerlo”.Así descubrieron el cuerpo de ElianaUniformados de la zona visitaron el apartamento de Bigoni tres veces tras recibir el llamado de alerta. A las 10:30 a. m., el ciudadano les dijo que sí había estado en su apartamento, pero que no sabía dónde podía estar ahora. Los policías volvieron a las 10:44 a. m. cuando vieron unas anotaciones que decían “creo que alguien ha resultado herido o muerto” y “el hijo dijo que ella está muerta”.Finalmente, la Policía recibió una llamada de la madre del propio Jake Bigoni, quien reveló a las autoridades que su hijo le había dicho que Eliana estaba muerta y que tuvieron una pelea. Para la tercera visita, los agentes capturaron al ciudadano y registraron el apartamento. En el garaje encontraron un Hyundai Genesis; en su baúl estaba el cuerpo de Eliana en una postura anormal.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
La emergencia provocada por el terremoto dejó 1.310 animales afectados y 485 rescatados en las ciudades y municipios donde se sintió con mayor fuerza el movimiento. Entre las historias de supervivencia está la de Reina, una perrita que permaneció atrapada entre los escombros junto a sus cachorros, quienes nacieron el mismo día y a la misma hora de la emergencia.El rescate se llevó a cabo en el corregimiento de Arabia, zona rural de Pereira, después de que la persona que habitaba la vivienda diera aviso a la Policía de Carabineros sobre la presencia de los animales en medio de la estructura colapsada.Lea además: Con un dibujo, buscó a su perrito desaparecido tras el terremoto: así fue el reencuentroDe acuerdo con la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, Reina se encontraba atrapada junto a sus cachorros dentro de la casa afectada por el terremoto. Los uniformados lograron ubicarlos y ponerlos a salvo tres días después del movimiento telúrico.El mayor Jhony Gutiérrez, jefe regional de la Policía de Carabineros en Risaralda y quien estuvo presente durante el rescate, destacó que fue el habitante de la vivienda y compañero de vida de Reina quien permitió conocer que los animales seguían con vida.En las imágenes registradas durante el procedimiento se observa cómo los uniformados logran sacar a Reina y a sus cachorros del lugar donde permanecían atrapados. Una vez fuera de los escombros, los animales recibieron atención.Actualmente, la perrita y sus cachorros permanecen en un albergue habilitado por la Gobernación de Risaralda, donde continúan bajo cuidado mientras se busca un hogar que pueda brindarles las condiciones necesarias.La historia de Reina se suma a otros rescates de animales realizados en Risaralda durante la emergencia. Uno de ellos correspondió al de una ternera que cayó a un pozo después de correr asustada por el fuerte movimiento del terremoto.La atención de los animales que resultaron afectados por la emergencia también ha requerido diferentes insumos y personal especializado. Manuela Orozco, médica veterinaria de Risaralda, explicó a Noticias Caracol que entre los elementos que están recibiendo se encuentran alimentos, comida húmeda, comida medicada, medicamentos e insumos para su atención.También se recibe personal médico para atender a los animales, incluyendo estudiantes que pueden apoyar estas labores. Orozco hizo además un llamado a los tutores de mascotas que todavía permanecen desaparecidas para que se acerquen a los albergues habilitados en las capitales disponibles y verifiquen si sus animales se encuentran allí.Mientras tanto, las autoridades y quienes participan en la atención de los animales mantienen el llamado a la ciudadanía para apoyar a los ejemplares que fueron rescatados y que actualmente necesitan cuidado y, en algunos casos, un hogar.Lea también: Perrito rescatado intenta regresar a los escombros donde permanecería atrapado su dueñoHEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Se conocieron los nombres de los posibles integrantes de la cúpula militar que acompañará al presidente Abelardo de la Espriella, quien este miércoles se encuentra en un consejo de ministros junto con su gabinete. Se espera que este 20 de agosto sea el anuncio oficial por el mandatario. La noticia llega alrededor de dos semanas después de que se posesionara y diera su primer discurso como Presidente de la República en el cantón militar Pichincha de Cali, precisamente para resaltar la labor de la Fuerza Pública. La cúpula militar estaría compuesta por: General Carlos Carrasquilla, Jefe de estado mayor conjunto de las fuerzas militaresGeneral José Bertulfo Soto, Comandante del ejército nacionalBrigadier general Rodolfo Morales Franco, Segundo comandante del EjércitoGeneral oscar Leonel Murillo, Escuela superior de guerraMayor general Alfonso Lozano Ariza, Comandante fuerza aeroespacialVicealmirante Camilo Ernesto Segovia, Comandante Armada Nacional de ColombiaEl general Carrasquilla, según su perfil de LinkedIn, se ha desempeñado desde diciembre de 2025 como comandante de la Primera División del Ejército Nacional. También, fue subdirector J7/9 del Comando Sur de los Estados Unidos, entre junio de 2024 y diciembre de 2025, y comandante de la División de Aviación y Asalto Aéreo, entre 2022 y 2024. En cuanto al General José Bertulfo Soto, fue comandante de la Quinta División del Ejército Nacional y ha estado 33 años en servicio de la Fuerza Pública. El Presidente ha hecho énfasis desde su campaña que una de sus prioridades será la lucha contra los grupos armados ilegales, la inseguridad y el narcotráfico. En su discurso el pasado 7 de agosto, De la Espriella le impartió "a las Fuerzas Militares y de Policía la orden perentoria de combatir a todas las estructuras criminales, sus integrantes. Los integrantes de las bandas criminales y el narcoterrorismo tienen dos caminos: someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano y su Fuerza Pública. Que no se equivoquen, el Tigre ha llegado y sabrán lo duro que muerde cuando se trata de defender al pueblo colombiano".Por otro lado, en el 'Libro de la Verdad', el Gobierno nacional aseguró que el Ejército Nacional afronta un déficit presupuestal de 14 billones de pesos para 2026. A esto se suma la situación de la flota aérea: de los 19 helicópteros MI-17 solo 8 están operacionales, mientras que de los 49 UH60, 18 no están disponibles por mantenimiento o falta de recursos. El libro habla, además, del crecimiento de grupos armados y baja operación de las fuerzas armadas.LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL