Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
El odontólogo Javier Cely volvió a hablar sobre el proceso judicial que enfrentó durante años por el caso de la fuga de la excongresista Aída Merlano. Tras una lucha incansable, finalmente fue absuelto por la justicia colombiana en 2022.María Elvira Arango, directora de Los Informantes, habló con él sobre un proceso que, según relata, terminó afectando profundamente su vida.El día de la fuga de la excongresistaHace siete años, el 1 de octubre de 2019, Javier Cely atendió a la entonces exsenadora Aída Merlano en el tercer piso del Centro Médico de La Sabana, en Bogotá, para realizarle un procedimiento de rehabilitación oral. Minutos después, la excongresista escapó por una ventana, descolgándose con una cuerda roja.El hecho llevó a que el odontólogo fuera señalado como presunto cómplice y tuviera que afrontar un proceso penal que contemplaba una pena de hasta 15 años de prisión. Cely relató los detalles de lo ocurrido durante aquella consulta y habló sobre la posterior batalla legal que terminó con la ratificación de su inocencia.“Yo me despido y me voy. A los 15 minutos me entra una llamada y me dicen: ‘Javier, su paciente se tiró por la ventana’”, recordó Javier Cely sobre el momento en que se enteró de la fuga de Aída Merlano.Así fue el origen de la consultaSu vínculo con el caso comenzó cuando un colega lo contactó para solicitarle una valoración a la excongresista, quien no estaba satisfecha con dos diseños de sonrisa previos. Según explicó el especialista, la llamada inicial se desarrolló en estos términos: "Necesito pedirle un favor. Tengo una paciente que le han realizado dos diseños de sonrisa en mi clínica y no le han gustado. Entonces, no sé si usted me pueda dar una mano y me puede ayudar a cambiarle el diseño".Al indagar por la identidad de la paciente, su colega le confirmó que se trataba de la exsenadora Aída Merlano. Aunque aseguró que la conocía por las noticias, mas no personalmente, Cely aceptó atenderla y era consciente de que la mujer se encontraba privada de la libertad.La atención estaba sujeta a la disponibilidad del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, por lo que el profesional aclaró que la programación de la cita no dependía de él. “Me avisan en la noche que si puedo ir al otro día. Como yo ya manejaba mi tiempo, yo le dije que no tengo ningún inconveniente", dijo.Lo que ocurrió dentro del consultorio el día de la fugaLa primera cita fue de valoración y diagnóstico. En esa consulta, acordaron volver a encontrarse una vez estuvieran listas las carillas dentales. La segunda cita se realizó el 1 de octubre de 2019 a las 10 de la mañana.Durante la atención, la exsenadora le pidió a Cely un espacio para poder hablar con sus hijos, Aída Victoria y Esteban, quien en ese momento era menor de edad. "Yo la saludo, entro y ella me dice que si yo le puedo ayudar y le dejo hablar con sus hijos dentro del consultorio. Yo le dije: 'Sí, claro, yo no tengo ningún inconveniente'...Empiezan a llorar, a mi me da pena y me salgo un momento del consultorio”, contó.Al reanudar el procedimiento odontológico, Javier Cely solicitó al personal de custodia que ingresara al consultorio. Sin embargo, los guardias le dijeron que permanecerían afuera.Sobre los constantes desplazamientos que realizó fuera del consultorio y que quedaron registrados en las cámaras de seguridad, el odontólogo explicó: “Yo salgo y entro del consultorio porque como donde yo la estaba atendiendo no era mi consultorio. Entonces, en esa clínica no tenían todo lo que yo necesitaba dentro del consultorio y yo tenía que salir a pedir materiales o cosas que necesitaban”.Al finalizar el tratamiento, Aída Merlano se despidió del odontólogo, como quedó registrado en las cámaras de seguridad. Luego, Cely abandonó el edificio para dirigirse a otra cita que tenía programada. Minutos después, recibió una llamada en la que le informaron que su paciente había escapado por una ventana.Imputación de cargos y detenciónLos hechos ocurridos durante la consulta quedaron registrados en videos que rápidamente se hicieron públicos. Al enterarse de la fuga, Cely regresó al centro médico y rindió voluntariamente su declaración inicial ante las autoridades, mientras el paradero de Aída Merlano aún era un misterio. Sin embargo, la exposición mediática del caso llevó a que fuera vinculado como presunto cómplice de la fuga.La Fiscalía le imputó los delitos de ayuda a la fuga de presos e instrumentalización de menores de edad, cargos por los que, de haber sido declarado culpable, habría enfrentado una pena superior a los 10 anos prisión.El odontólogo permaneció privado de la libertad durante cinco noches. Según contó, durante las primeras horas no tenía colchoneta ni elementos básicos, hasta que uno de sus hermanos logró hacerle llegar algunos suministros y una carta de su hijo mayor, que, según él, le devolvió el aliento. “Él (su hijo) me dice que conoce la clase de papá que tiene y que sabe que todo lo que está pasando, yo no tengo absolutamente nada que ver en eso”.El proceso judicial se extendió durante tres años. En ese tiempo, el odontólogo atravesó episodios de depresión y ansiedad y recibió acompañamiento psiquiátrico. “Me juzgaron, me atacaron, la prensa me dio durísimo. Nunca escucharon mi versión, sino simplemente lo que veían o lo que escuchaban”, dijo.Según su testimonio, durante esos años perdió buena parte de su patrimonio, su práctica profesional y la tranquilidad, mientras se dedicaba a defenderse de unos delitos que asegura no cometió.Absolución de cargos y el intento de reconstruir su vidaDurante el proceso judicial, Aída Merlano se refirió públicamente en dos oportunidades a la inocencia del odontólogo. En una de sus declaraciones, afirmó: "Es un hombre totalmente inocente, que me duele y si me está viendo en este momento le digo: 'Doctor, perdóneme por haberlo involucrado de alguna manera en esto'".El 6 de septiembre de 2022, un juez penal de Bogotá absolvió a Javier Cely de los dos cargos que enfrentaba, tras determinar que no tenía responsabilidad penal en la fuga de Aída Merlano.“Una de las cosas que aprendí fue a no juzgar, porque todo el mundo me juzgó”, afirmó. Javier Cely también reiteró que desconocía los elementos utilizados durante la fuga: “Yo no la vi. Ella saltó con una cuerda. No tengo ni idea cómo llegó. Saltó y parece que se golpeó duro. La estaba esperando una moto y empezó mi calvario".Tras el fallo absolutorio, Javier Cely retomó poco a poco su ejercicio profesional en el consultorio de su hermano y continúa con acompañamiento psiquiátrico. "Quiero que la gente sepa que fui absuelto, que no tuve absolutamente nada que ver... No tengo absolutamente ninguna deuda con la justicia", puntualizó el odontólogo.Mientras tanto, Aída Merlano continúa privada de la libertad y cumple condenas por delitos relacionados con corrupción electoral y por su fuga de la cárcel. En el caso de corrupción al sufragante y compra de votos, recibió una condena de 15 años de prisión; además, enfrenta una pena por violación de topes electorales y otra relacionada con la fuga.Esta semana, Aida Merlano volvió a ser noticia. En medio del proceso por corrupción electoral, su defensa denunció que el celular que la excongresista entregó a la Fiscalía, y que contendría información relevante para el caso, estaría incompleto, habría sido manipulado y cambiado. Actualmente, cumple su condena en una guarnición militar en el Batallón Vergara y Velasco, en Malambo, Atlántico.
Casos que conmocionaron al país y hoy tienen respuesta: la caída de una red trasnacional de tráfico de migrantes, la condena a un temible asesino serial de ancianos, la demolición de una obra ilegal en Bogotá y más. Vea el seguimiento completo de Séptimo Día.
Aurelio Cheveroni llegó a la televisión colombiana a finales de los años noventa como uno de los personajes principales del programa infantil Club 10, transmitido por Caracol Televisión. Con su tono irreverente, coqueto y sarcástico, el lobo marcó a varias generaciones de televidentes. Tras permanecer guardado en un baúl durante años, el personaje regresó a la televisión como jurado e invitado especial en formatos como Yo me llamo y Yo me llamo Mini. Sin embargo, la manera tan natural en que se mueve y gesticula hizo que durante décadas nadie se imaginara cómo funciona en realidad.A diferencia de lo que se especuló entre el público, el muñeco no funciona mediante sistemas de robótica, hologramas o inteligencia artificial. La versión original del títere fue confeccionada en un taller en Estados Unidos con fibra de vidrio, látex, espuma y peluche. Inicialmente el personaje era rosado, pero tras el desgaste del material en las grabaciones y la falta de tela de ese mismo tono, la producción debió reemplazarlo por peluche rojo. Para explicar el cambio de apariencia en pantalla, los creativos inventaron una historia en la que el lobo mudaba de piel.Aurelio Cheveroni es un títere de guante. Fernando Rojas, actor de 56 años nacido en el municipio de Belén de los Andaquíes, en el Caquetá, es el encargado de darle voz, carácter y movimiento a la parte superior del cuerpo. Al revelar en Los Informantes cómo funciona el personaje, Fernando Rojas explicó: "Esto no es más que un títere, miren, esto es un guante. Es un guante. Exactamente. Realmente es un títere común y corriente como es Archivaldo, como es la rana René, Alf", dijo.Una patineta y cinco horas acostado: así funciona Aurelio CheveroniEl proceso para dar vida al personaje en el estudio exige una preparación física rigurosa. Fernando Rojas realiza antes de cada jornada un calentamiento inspirado en los monjes budistas, el cual incluye estiramientos, mantras y música japonesa. Esta rutina le permite despejar la mente y enfocarse por completo en la interpretación del lobo.Durante las jornadas de rodaje, que se extienden entre cinco y seis horas continuas, el actor debe permanecer acostado sobre una patineta adaptada especialmente para el trabajo. En esa postura, mantiene ambos brazos levantados durante todo la grabación: una mano manipula la cabeza y la boca del lobo, mientras que la otra opera el brazo del muñeco. De manera simultánea, un asistente de producción se encarga de mover la cola del personaje desde la parte de atrás.Esta postura genera un alto desgaste en la espalda y los brazos del actor. Al finalizar las grabaciones, Rojas termina con calambres, adormecimiento corporal y dolores musculares. El segundo secreto: un traje a medida para tomas de cuerpo enteroAunque la técnica de guante resuelve los planos medios y primeros planos en el estudio, el personaje requería desplazarse, correr y revolcarse en tomas de cuerpo entero. Para lograr que el lobo caminara frente a las cámaras en planos generales, la producción acudió a un segundo actor.Se trata de Ángel Leal, un artista de 40 años y 1,13 metros de estatura que cuenta con dos décadas de trayectoria en el espectáculo. Leal trabajó anteriormente en espectáculos de enanos toreros, montajes teatrales, el programa Sábados Felices y el show de Juanpis González. Para las escenas de acción y riesgo, el equipo confeccionó un disfraz completo de Aurelio Cheveroni diseñado a la medida exacta de su cuerpo y estatura.Para Ángel Leal, vestir el traje del lobo representó cumplir un anhelo de la infancia mientras veía la televisión en su casa. Al recordar sus deseos de niño y su trabajo el proyecto, Ángel Leal afirmó: "Siento que alguna vez lo soñé cuando era muy niño. Yo decía: 'Uy, tan chévere ser como el lobito.' Todos los fines de semana, los sábados en la mañana, uno prendía la televisión y veía la franja infantil Club 10".Aurelio Cheveroni, un icono en la pantalla colombianaLa articulación entre el trabajo de Fernando Rojas y Ángel Leal consolidó la permanencia del personaje durante más de 25 años en producciones audiovisuales. La combinación de técnica titiritera, destreza física y vestuario a medida mantiene vigente el legado del lobo feroz en la televisión.Aurelio Cheveroni no solo conquistó a los niños de su época, sino también a los adultos que hoy lo recuerdan con nostalgia. Su estilo divertido, sarcástico y carismático le ha permitido conectar con distintas generaciones, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos de la televisión colombiana.
El terremoto de 7,4 que se vivió en Colombia el lunes 10 de agosto dejó daños y damnificados en diferentes departamentos del país. El municipio de Montenegro, en el corazón del Quindío, se enfrenta a una de sus horas más oscuras según detalló su alcalde Adolfo Pava a Noticias Caracol en vivo, señalando con preocupación que la situación actual le recordó la tragedia que vivió el departamento en 1999 y agregó que el municipio ha vuelto a revivir esa historia con "muchas más dificultades".El panorama descrito por el mandatario local es devastador. Según el primer balance, más de 1.000 viviendas en todo el municipio presentan afectaciones, y se estima que el nivel de daño general en la localidad oscila entre el 50% y el 60%. La zona céntrica ha sido una de las más golpeadas, con el colapso de más de 10 edificios, incluyendo torres de 10 pisos que se vinieron abajo, dejando atrapadas a familias en complejos de hasta 20 apartamentos."Estamos recogiendo los escombros de los daños que causó el terremoto, más de mil viviendas afectadas, el hospital en la parte de urgencias, cuatro colegios, la Alcaldía tiene todas las afectaciones, colapsó la estructura, un 80% en daños, no se puede entrar hasta que los ingenieros estructurales puedan revisar y dar las garantías, porque no sabemos si puedan haber más réplicas del sismo", detalló el mandatario. A pesar del caos, el alcalde Pava destacó que, por fortuna, se han salvado vidas. Hasta el momento se reportan más de 25 heridos, todos ellos en estado estable, mientras los equipos municipales, en coordinación con la Gobernación, ya se encuentran en los barrios realizando el censo de damnificados y recogiendo escombros para dar un mensaje de tranquilidad a la población. "Hemos seguido con el censo de las personas en los barrios, con varios equipos, hemos estado en contacto con el gobernador y obviamente esperamos que el presidente en horas del mediodía esté pasando por Montenegro rumbo a Quimbaya".También resaltó que la situación en el municipio se ha empeorado porque los servicios públicos también se vieron afectados. "El tema del agua, estamos sin energía, la señal está inestable para los teléfonos y esperamos que podamos restablecer rápido los servicios públicos".El alcalde Pava indicó que para mantener el orden público y evitar que la delincuencia se aproveche de la vulnerabilidad del municipio, se han tomado medidas drásticas. Por ejemplo, decretó un toque de queda que rige desde las 9:00 p. m. hasta las 5:00 a. m. para prevenir actos de vandalismo. También las autoridades están revisando los costos del ACPM, la gasolina y los víveres para evitar la especulación y anunció que será necesario mover recursos destinados originalmente a otros objetivos del Plan de Desarrollo para poder atender la emergencia.Se calcula que en Montenegro hay cerca de 4.000 personas damnificadas, familias enteras que han quedado desamparadas. Un punto de especial preocupación para la administración local es la situación de los turistas atrapados en hoteles que ya no tienen capacidad para sostenerse por más de un día debido a la escasez de agua y comida."Necesitamos ayuda del Gobierno Nacional, de la gente del exterior y de quien nos pueda brindar una mano", clamó el alcalde, quien espera la visita del Presidente de la República para coordinar la llegada de suministros vitales. La movilidad también es un reto, ya que el puente de La Tebaida está cerrado y las vías hacia Armenia y Quimbaya operan apenas a medio carril; actualmente, la única salida fluida es por Circasia.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes en Montenegro, Quindío, no solo estremeció a la comunidad por la brutalidad del crimen, sino también por el oscuro entramado que lo rodeó. Lo que en un inicio parecía un ataque de una banda delincuencial contra un militar, terminó revelando una verdad más perturbadora. El Rastro conoció el caso.“Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, relató Yurimar Reyes a Diego Guauque al hablar sobre la vida de Cristian.Según su familia, desde niño soñaba con vestir el uniforme militar, un anhelo que lo llevó a convertirse en soldado profesional y también en enfermero dentro del Ejército. “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, recordaron sus hermanas, quienes además resaltaron su amor por los animales y su permanente deseo de ayudar a los demás.¿Qué ocurrió?El 23 de abril de 2019, hacia las 10:30 de la noche, Cristian fue atacado por sicarios que le dispararon en repetidas ocasiones. Una de las primeras en enterarse fue su hermana, quien corrió desesperada a ver qué había sucedido. “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”, recordó.En medio del caos, apareció Diana Alejandra Gómez, la esposa de Cristian. Su reacción fue desconcertante: “Se agachó, le sacó el celular del bolsillo, le sacó unos papeles y la billetera y empezó: ‘Ay, Cristian, mi amor, te amo’”.Cuando llegaron las autoridades confirmaron que el joven había sido trasladado al hospital, pero no logró sobrevivir a los graves impactos de bala que recibió en la cabeza y el tórax.La noticia conmocionó a sus vecinos y familiares. Nadie entendía quién podría querer asesinarlo. “Él no tenía enemigos, todo el mundo lo quería”, insistían sus hermanas.Los investigadores plantearon las primeras hipótesis sobre el crimen, señalando que podría estar relacionado con su labor como militar. Al ser un soldado activo, se creyó que las bandas de microtráfico que operaban en la zona lo veían como una amenaza para sus negocios ilícitos. Sin embargo, con el avance de las indagaciones, la investigación tomó un giro inesperado.Una relación marcada por conflictosLas autoridades comenzaron a indagar en el círculo más cercano del soldado y descubrieron que, en su vida personal, Cristian atravesaba un matrimonio marcado por las dificultades. Estaba casado con Diana Gómez, con quien tuvo dos hijos.De acuerdo con las hermanas del militar, la relación era conflictiva, con discusiones constantes e incluso un episodio de infidelidad por parte de Diana. Días antes del crimen, Cristian le había pedido el divorcio.“Que brinque aquí, brinque allá, que esté con un hombre, está con otro… no era de un solo hombre, era de varios”, aseguró una de las hermanas.“Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, agregó. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dicen que ella afirmaba que “Para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Llamadas clave en la investigaciónEl barrio donde ocurrió el crimen estaba bajo el control de dos organizaciones criminales conocidas como Los Chukys y Los Killers, dedicadas al sicariato y al microtráfico.El celular de Cristian quedó en manos de Diana, quien aseguró que el dispositivo se había formateado accidentalmente al intentar desbloquearlo. Aunque las autoridades lo solicitaron en varias ocasiones, ella nunca lo entregó.Sin embargo, gracias a la interceptación de los teléfonos de varios miembros de Los Chukys, se descubrió que, en los días previos al asesinato, Diana Gómez había sostenido numerosas llamadas con integrantes de esa organización criminal.Impactante confesiónAsimismo, un informante anónimo mencionó a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. El sujeto fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian.La situación se volvió más compleja cuando, según las hermanas, Diana inició una relación sentimental con un compañero del trabajo de Cristian. Poco después, ocurrieron dos asesinatos en el barrio: una vecina y un habitante de calle. Se cree que ambos fueron silenciados por saber demasiado.Según las declaraciones de alias Quiroga, fue Diana quien envió la fotografía de su esposo a la banda para facilitar el ataque. El joven también confesó que participó como campanero, mientras que alias Nico, otro menor de edad, fue quien disparó contra el soldado.“Esto le mandó hacer su mujer”, reveló Quiroga sobre las palabras que, según él, Nico le dijo a Cristian instantes antes de dispararle.Las autoridades explicaron la manera en la que se planeó el crimen: “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”.Móvil del crimenAdemás, la investigación reveló que había un motivo económico tras el crimen: Diana buscaba quedarse con un millonario seguro de vida y con la pensión que correspondía a Cristian por su servicio en el Ejército.De acuerdo con la familia de la víctima, Cristian había dejado el 80 % del seguro a su madre y solo el 20 % a su esposa, pero ella desconocía esa distribución y creía que recibiría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi tres años; cuando la capturaron, aún la seguía percibiendo”, dijo una de sus hermanas.En agosto de 2020, la Policía adelantó un operativo que permitió la captura de más de 19 integrantes de Los Chukys y de Diana, conocida como alias La Diabla.La mujer no aceptó los cargos por homicidio agravado, pero la justicia la halló culpable y la condenó a 35 años de prisión como autora intelectual del asesinato de su esposo. Actualmente, permanece recluida en la cárcel Villa Cristina, en Armenia.
El 23 de abril de 2019, la tranquilidad de un barrio en Montenegro se vio abruptamente interrumpida por el sonido de varios disparos. Cristian Stiven Reyes, un joven soldado, fue asesinado a quemarropa en plena vía pública. Lo que inicialmente parecía un ataque perpetrado por sicarios, dio un giro inesperado durante la investigación: detrás del crimen estaba su esposa, Diana Alejandra Gómez, conocida con el alias de La Diabla.Los hechos ocurrieron alrededor de las 10:30 p.m., cuando un sicario atentó contra la vida de Reyes. Debido a la gravedad de las heridas, especialmente en la cabeza y el tórax, el soldado fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales.La primera en reconocerlo fue su hermana Yurimar Reyes, quien aún recuerda la confusión de ese momento: “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”, contó en El Rastro.Cristian había iniciado una relación sentimental con Diana Gómez desde muy jóvenes y con ella tuvo dos hijos, que para el día de los hechos tenían 6 y 3 años. Sin embargo, la familia de la víctima aseguraba que la pareja atravesaba constantes problemas, discusiones e, incluso, que Cristian había descubierto una infidelidad por parte de ella. Ante la difícil situación, Cristian le pidió el divorcio, pero Diana se negó.Pistas clave en la investigaciónEn un principio, la Policía creyó que el homicidio estaba relacionado con su labor como soldado, debido a que en la zona operaban Los Chukys, una banda de microtráfico y sicariato. “Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, reveló el investigador del caso.Sin embargo, pronto comenzaron a aparecer señales que apuntaban hacia otro camino. Los testimonios de la esposa del soldado empezaron a presentar inconsistencias.Además, la familia de Cristian aseguró que nunca confiaron en la mujer, pues la relación estaba marcada por constantes conflictos. “Ella no trabajaba, solo esperaba que llegara el sueldo de él para gastárselo”, relataron. Cuando Cristian le pidió que buscara empleo, se negó. Según sus hermanas, Diana solía decir: “Para eso me conseguí un soldado profesional, para que me mantuviera”.Llamadas telefónicas fueron crucialesLa investigación arrojó nuevas pistas luego de que las hermanas de Cristian testificaran que, el día del homicidio, Diana llegó al lugar de los hechos y le sacó el celular, la billetera y algunos documentos. Posteriormente, el análisis de las llamadas telefónicas reveló más de 100 registros entre Diana, alias La Diabla, y miembros de la banda Los Chukys en los días previos al asesinato.Aunque la mujer había negado tener un celular propio, estas pruebas la incriminaban directamente y derrumbaban su versión. Además, un testigo anónimo terminó revelando detalles clave del crimen al señalar a un joven de 17 años, conocido como alias Quiroga, como uno de los implicados.Confesión del sicarioAlias Quiroga fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, afirmaron las autoridades.En su declaración, el joven implicó directamente a la esposa del soldado, señalando que fue ella quien les suministró información clave para ejecutar el crimen. “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Alias Quiroga confesó que participó como campanero, mientras que alias Nico, también menor de edad, fue el sicario que disparó contra el soldado. Según su declaración, antes de accionar el arma, Nico se acercó a Cristian y le dijo: “Esto le mandó hacer su mujer”.“Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”, revelaron las autoridades.¿Quería cobrar seguro de vida?Los investigadores determinaron que el interés de Diana Gómez era económico. Cristian tenía un seguro de vida de unos 100 millones de pesos, pero había dejado el 80% a su madre y el 20% a su esposa. Ese detalle, que ella desconocía, se convirtió en la verdadera sorpresa.“Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, dijo una de sus hermanas, y agregó: “Cuando se enteró, pegó un grito, y dijo: ‘¿Cómo me va a dejar el 20% si tengo a los niños. Es un desgraciado’”, relató una de las hermanas.Captura de alias La DiablaEl crimen del soldado no solo destapó la traición de su esposa, sino que permitió a las autoridades avanzar en la captura de la estructura delincuencial que operaba en Montenegro. Durante un operativo en 2020, fueron detenidos 19 integrantes de la organización, incluido alias Nico, uno de los sicarios que confesó y señaló directamente a Diana como la autora intelectual.Diana Gómez fue capturada y se le imputó el delito de homicidio agravado, pero no aceptó cargos. Fue condenada a 35 años de prisión. Actualmente, cumple su condena en la cárcel de mujeres Villa Cristina en Armenia.Los hijos de Cristian quedaron bajo el cuidado de sus tías. El caso no solo dejó una profunda herida en la familia del soldado, sino también una marca imborrable en la memoria del barrio, donde aún resuena la historia de traición que terminó en tragedia.
El crimen de Cristian Stiven Reyes dejó atónitas a las autoridades. El joven soldado fue asesinado en abril de 2019 en Montenegro, víctima de un plan macabro orquestado por su propia esposa, conocida como alias La Diabla. Un hecho que marcó para siempre a su familia.Según contaron las hermanas de Cristian en El Rastro, el joven no tenía enemigos. Era reconocido como un hombre honesto, alegre, entregado a su vocación militar y al cuidado de sus dos pequeños hijos. “Mi hermano era una persona muy especial para mí. En todo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, recordó una de ellas.Fuera de su vida militar, Cristian era padre de dos niños, de seis y tres años. Según sus familiares, cada vez que tenía un permiso lo dedicaba por completo a estar con ellos. “Cuando salía de permiso llegaba a la casa a ver a sus hijos, que eran la adoración de él”, agregó.La noche del crimenEl 23 de abril de 2019, en Montenegro, se escucharon varios disparos. Los vecinos dieron aviso a las autoridades. Al llegar al lugar, la Policía encontró a Cristian gravemente herido con al menos cinco impactos de bala, la mayoría en la cabeza y el tórax.Su hermana Yurimar Reyes fue la primera en reconocerlo. “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”.Cristian fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales. La herida más grave estaba en la región temporal izquierda, a la altura del oído. La muerte del soldado dejó en la orfandad a sus dos hijos y enlutó a toda su familia.Primeros pasos en la investigaciónLo que parecía un homicidio aislado en un barrio de Montenegro comenzó a dar un giro cuando la investigación reveló las primeras hipótesis. Todo apuntaba a que el crimen podía estar relacionado con su labor militar, pues en la zona operaba una banda de microtráfico y sicariato conocida como Los Chukys o Los Killers.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, reveló el investigador del caso.Asimismo, la Policía comenzó a notar contradicciones en los testimonios de Diana Alejandra Gómez, esposa del soldado. Las hermanas de la víctima también aportaron detalles sobre la relación conflictiva entre la pareja: constantes discusiones, acusaciones de infidelidad por parte de Diana y problemas económicos.“Ella no trabajaba, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo. Mi hermano le decía que buscara trabajo y ella respondía que para eso se había conseguido un soldado que la mantuviera”, relató una de las hermanas.Además, testigos aseguraron que, en el momento del crimen, la mujer llegó al lugar de los hechos, le sacó el celular, la billetera y algunos documentos de los bolsillos. Luego, se inclinó hacia él y le dijo: “Ay, Cristian, mi amor, te amo”.Una cruda verdad salió a la luzLa investigación reveló más de 100 registros de llamadas entre Diana Gómez y miembros de Los Chukys antes y durante el homicidio. Aunque la mujer aseguró a las autoridades que no tenía un celular propio y que usaba el de su esposo, su versión fue descartada.Poco tiempo después, en el mismo barrio se registraron dos nuevos asesinatos: el de una vecina y el de un habitante de calle. Se presume que ambos fueron silenciados porque sabían quién estaba detrás del crimen de Cristian.Fue entonces cuando un testigo anónimo entregó a las autoridades el nombre de uno de los implicados: alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda criminal. Tras su captura, confesó que fue la esposa del soldado quien suministró la información clave para ejecutar el asesinato.“Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Con la declaración y las pruebas, las autoridades concluyeron que Diana Gómez había sido la autora intelectual del asesinato de su esposo, al parecer, motivada por beneficios económicos. “Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”, dijeron las autoridades.Esposa se llevó una sorpresaEn agosto de 2020, durante un operativo contra la estructura criminal, la Policía capturó a Diana Gómez, conocida como alias La Diabla, junto al sicario alias Nico, quien aceptó su responsabilidad y señaló directamente a Diana como la autora intelectual. En total, otros 19 integrantes de la organización también fueron detenidos.“Enterarme que fue Diana me dolió bastante porque era la mamá de mis sobrinos… nos dolió demasiado”, dijo una hermana. “Muy fuerte para nosotros que les quitó el papá a los niños”.El juicio se extendió por casi cinco años, retrasado por la pandemia y a la negativa de la acusada de aceptar los cargos.Para la familia y las autoridades, el móvil del homicidio fue económico. Cristian tenía un seguro de vida del Ejército, pero había dejado el 80% a su madre y solo el 20% a su esposa, pero la mujer no lo sabía y creía que obtendría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, dijo una de sus hermanas, y agregó: “Cuando se enteró, pegó un grito, y dijo: ‘¿Cómo me va a dejar el 20% si tengo a los niños. Es un desgraciado’”.Al parecer, la mujer estaba interesada en cobrar el millonario seguro y la pensión que recibiría tras la muerte del soldado, pero no contaba con la forma en que Cristian había dejado distribuido ese dinero en vida.Condena por el atroz crimenLa justicia condenó a Diana Gómez, alias La Diabla, a 35 años de prisión por el delito de homicidio agravado. Sin embargo, a pesar de las pruebas en su contra, nunca aceptó los cargos.En entrevista con El Rastro, Diana aseguró: “Es mentira, nunca entré en contacto con esa banda ni ordené nada. Ni siquiera tenía celular en ese momento”. La mujer se encuentra recluida en la cárcel de mujeres Villa Cristina en Armenia.La madre del soldado nunca superó la pérdida y falleció tiempo después, según su familia, por la tristeza que le dejó el asesinato de su hijo.
El 23 de abril de 2019, en un barrio de Montenegro, en Quindío, fue escenario de una tragedia que aún resuena entre sus habitantes. Cristian Steven Reyes, un joven soldado profesional, fue víctima de un ataque sicarial que no solo conmocionó a su familia, sino que destapó una red de intereses oscuros que lo rodeaban, incluso dentro de su círculo más cercano. El Rastro investigó el caso.Alrededor de las 10:30 de la noche, una serie de disparos estremeció a los vecinos del barrio. Una de las hermanas de Cristian salió corriendo a la calle y se encontró con una escena devastadora: el cuerpo de su hermano yacía en el suelo con múltiples impactos de bala.“Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido. Yo me tiré y lo abracé fuertemente...Él me movió la cabeza, estaba muy mal, no podía hablar”, contó su hermana a El Rastro.¿Qué ocurrió esa noche?Cristian fue hallado con múltiples impactos de bala, principalmente en la cabeza y el tórax. Aunque alcanzó a ser trasladado al hospital más cercano, llegó sin signos vitales: la gravedad de las heridas resultó fatal.Su familia lo recuerda como un hombre querido y ejemplar. “Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá...En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, relató una de sus hermanas.Cristian era padre de dos niños, de 6 y 3 años, quienes eran su mayor motor en la vida. Ambos nacieron fruto de la relación que sostuvo durante años con Diana Alejandra Gómez, su esposa. Sin embargo, según los familiares de la víctima, la pareja atravesaba dificultades que fueron deteriorando la relación.Incluso, aseguraron que días antes del crimen, Cristian le pidió el divorcio a su esposa, pero ella se negó. “Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, revelaron. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dijeron que ella afirmó que “para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Primeras hipótesis del asesinatoEn un principio, las autoridades creyeron que el crimen estaba relacionado con la presencia de bandas delincuenciales en el sector, dedicadas al microtráfico y al sicariato, conocidas como Los Chukys y Los Killers.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, dijo el investigador del caso.De hecho, en los meses siguientes se registraron otros dos homicidios en la misma zona con características similares. Según la investigación, era posible que dos personas —una vecina y un habitante de calle— conocieran la identidad del autor material del crimen.No obstante, el caso dio un giro inesperado cuando decidieron interrogar a la esposa del soldado, quien había tomado una actitud extraña frente al asesinato de su marido.Mientras los investigadores seguían la pista de las bandas de microtráfico, la Policía encontró un indicio clave: salieron a la luz cerca de 100 llamadas entre Diana Gómez y miembros de la organización criminal Los Chukys.Cruda confesión de sicarioUn informante anónimo también señaló a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. Las interceptaciones telefónicas confirmaron que el número de Diana había sostenido múltiples comunicaciones con integrantes del grupo criminal antes y durante el día del homicidio.Alias Quiroga fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, afirmaron las autoridades.En su declaración, el joven implicó directamente a la esposa del soldado, señalando que fue ella quien les suministró información clave para ejecutar el crimen. “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Asimismo, el implicado declaró que participó como campanero, mientras alias Nico, también menor de edad, disparó a quemarropa contra el soldado. Según el relato, el sicario se acercó a Cristian y le dijo: “Esto le mandó hacer su mujer’”.¿Quería cobrar millonario seguro?Gracias a la declaración de alias Quiroga y al registro de llamadas entre Diana y miembros de Los Chukys, las autoridades llevaron a cabo un operativo para concretar las capturas. En agosto de 2020, la Policía desarticuló la banda, logrando la detención de 19 personas, incluida Diana Alejandra Gómez. El juicio en contra de ella se prolongó durante varios meses.Según la investigación, la Fiscalía determinó que detrás del crimen existía un móvil económico: Diana buscaba quedarse con un millonario seguro de vida y con la pensión que correspondía a Cristian por su servicio en el Ejército.De acuerdo con la familia de la víctima, Cristian había dejado el 80 % del seguro a su madre y solo el 20 % a su esposa, pero ella desconocía esa distribución y creía que recibiría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi tres años; cuando la capturaron, aún la seguía percibiendo”, relató una de sus hermanas.Diana Gómez no aceptó los cargos por homicidio agravado y fue condenada a 35 años de prisión como autora intelectual del asesinato de su esposo. Actualmente, permanece recluida en la cárcel Villa Cristina de Armenia.La mujer conocida como alias La Diabla, concedió una entrevista a El Rastro desde prisión, donde aseguró: “Es mentira. Nunca tuve contacto con esa banda, nunca hablé con ellos. Yo ni siquiera tenía celular, me lo habían robado meses antes”.Un mes después de la condena, la madre de Cristian falleció. “La partida de Cristian le quebró la salud hasta el final”, relataron sus familiares. Hoy, la familia enfrenta el dolor de dos pérdidas y la ausencia de un padre. Sus hijos, de 11 y 8 años, quedaron al cuidado de sus tías.
El municipio de Montenegro, en Quindío, fue el escenario de un triple homicidio que consternó a la población. El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes a quemarropa en 2019, destapó una trama de traición, microtráfico y una tragedia que dejó a una familia destrozada. La investigación develó un atroz crimen orquestado por un cercano.Dar con el responsable se convirtió en una misión crucial para las autoridades, pues lo que en un principio parecía un homicidio aislado terminó destapando una trama mucho más oscura. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, siguió de cerca el caso.Cristian era recordado por sus hermanas como un hombre íntegro, alegre y con vocación de servicio. “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, dijo su hermana Yurimar Reyes. No obstante, el 23 de abril de 2019, la vida de la familia de Cristian cambió para siempre, luego de que fuera brutalmente acribillado. “Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido. Yo me tiré y lo abracé fuertemente...Él me movió la cabeza, estaba muy mal, no podía hablar”, contó.Este joven soñador era padre de dos niños. “Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, dijo una de sus hermanas.Cada vez que obtenía un permiso, Cristian regresaba a casa para estar con sus pequeños, de 6 y 3 años. Para sus hermanas, más que un hermano, era “como un papá”.El fatídico díaLos hechos ocurrieron el 23 de abril de 2019. Pasadas las 10:30 de la noche, los vecinos escucharon una serie de disparos y una de las hermanas de Cristian salió corriendo a la calle. Allí se encontró con una escena devastadora: él yacía tendido en el suelo con múltiples impactos de bala.Minutos después llegó Diana Alejandra Gómez, esposa del soldado. Según relatan las hermanas, lo primero que hizo fue sacarle el celular, la billetera y algunos papeles de los bolsillos. Luego, se inclinó hacia él y le dijo: “Ay, Cristian, mi amor, te amo”.Las autoridades confirmaron que Cristian recibió entre cuatro y cinco disparos, la mayoría en la cabeza y el tórax. Aunque fue trasladado de urgencia al hospital, llegó sin signos vitales.“Él no tenía enemigos, no tenía peleas con nadie, a él todo el mundo lo quería...Yo lo amaba mucho, era mi hermano y más que mi hermano era como un papá para nosotras”, reveló una de sus hermanas.Un lugar controlado por bandas delictivasEl asesinato del soldado no fue un hecho aislado. En menos de cinco meses, tres personas fueron ultimadas en el mismo barrio bajo un patrón idéntico: disparos a quemarropa en la noche y un sicario del que no había ningún rastro.Según los investigadores, ese barrio y sus alrededores estaban bajo el dominio de una peligrosa estructura delincuencial conocida como Los Chukys o Los Killers, dedicada al microtráfico y a asesinatos selectivos.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, dijo el investigador del caso.Giro en la investigaciónLa esposa de Cristian aseguró a las autoridades que había intentado desbloquear el celular de su esposo, pero que, durante el intento, el dispositivo terminó formateándose. Asimismo, las hermanas de la víctima afirmaron sobre un pasado tormentoso entre la pareja.Ambos se conocieron en el colegio y, con el tiempo, terminaron casándose. Sin embargo, según los familiares de Cristian, la convivencia comenzó a deteriorarse. Aseguran que Diana no trabajaba y que solía reclamarle constantemente por el dinero.“Ella no se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo. Mi hermano cansado de eso le dijo que trabajara, y ella respondió que para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”, relató una de sus hermanas.También afirmaron que, aunque Cristian nunca fue agresivo con ella, Diana sí lo maltrataba físicamente.No obstante, las sospechas contra la esposa tomaron fuerza cuando los investigadores revisaron los registros telefónicos. Descubrieron más de 100 llamadas y comunicaciones entre Diana y miembros de Los Chukys, justo antes y durante el día del homicidio.Además, un informante anónimo entregó pistas a las autoridades, quienes señalaron haber visto a un joven conocido como alias Quiroga, quien al momento del asesinato tenía 17 años y hacía parte de la banda Los Chukys.Alias Quiroga fue capturado en Puerto Leguízamo, Putumayo, hecho que reabrió la investigación. Durante su declaración, confesó varios homicidios a cambio de un preacuerdo con la Fiscalía. En su testimonio aseguró haber visto a Diana, la esposa del soldado, en el territorio controlado por Los Killers, en Montenegro.Según la declaración de alias Quiroga, estas fueron las últimas palabras que escuchó el soldado Cristian Reyes antes de ser asesinado a tiros: “Eso le mandó hacer su mujer”. Las autoridades confirmaron que el sujeto que disparó contra el soldado era menor de edad y conocido como alias Nico.Pruebas contundentes y capturasLa confesión de alias Quiroga y el hallazgo de constantes llamadas realizadas por Diana fueron claves en la investigación. Al parecer, la mujer mantenía comunicación con José Antonio Pinto, integrante de la organización. Con estas pruebas un juez ordenó la captura de varios miembros de Los Killers, así como la de Diana Alejandra Gómez, esposa de Cristian y conocida como alias La Diabla.La familia de Cristian aseguró que, días antes del crimen, él le había pedido el divorcio a Diana tras descubrirle una infidelidad con un compañero de trabajo. No obstante, la mujer se habría negado a separarse, pues, según los familiares de la víctima, de por medio estaba un millonario seguro de vida.“El seguro era del 100% y ella pensaba que todo le iba a quedar a ella. Eran 100 millones de pesos… pero mi hermano dejó el 80% a mi mamá y a ella solo el 20%. Cuando se enteró, pegó un grito”, relató una de las hermanas.El juicio se prolongó por casi cinco años. Finalmente, la Fiscalía le imputó a Diana Alejandra Gómez el delito de homicidio agravado, por el cual fue condenada a 35 años de prisión. Actualmente cumple su condena en la cárcel de mujeres Villa Cristina, en Armenia.El equipo de El Rastro solicitó una entrevista con la mujer, quien negó rotundamente haber participado en el crimen de su esposo. “Es mentira. Nunca tuve contacto con esa banda, nunca hablé con ellos. Yo ni siquiera tenía celular, me lo habían robado meses antes”, aseguró Diana Gómez.Los dos hijos de Cristian y Diana, hoy de 11 y 8 años, quedaron al cuidado de sus tías, quienes aseguran que han sido criados con amor, a pesar de la dolorosa ausencia de su padre. El asesinato de Cristian dejó a toda la familia marcada por una herida que aún no sana.
Lo que parecía un homicidio aislado en un barrio de Montenegro, Quindío, se convirtió en una historia de traición, crueldad y vínculos con una peligrosa banda delincuencial. El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes, ocurrido hace seis años, destapó una red de microtráfico, sicarios, dinero y una relación marcada por el engaño. La investigación, que se extendió por años, terminó con una condena que dejó a una familia destrozada. El Rastro conoció el caso y Diego Guauque investigó.La noche del asesinato quedó grabada en la memoria de las hermanas de Cristian. Al escuchar disparos, una de ellas corrió hacia el lugar, pensando que su hermano, enfermero militar, estaba auxiliando a alguien. Pero lo que encontró fue desagarrador: “Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido”, señaló.En medio del caos, apareció Diana, la esposa de Cristian. Su reacción fue desconcertante: “Se agachó, le sacó el celular del bolsillo, le sacó unos papeles y la billetera y empezó: ‘Ay, Cristian, mi amor, te amo’”.Las autoridades confirmaron la gravedad de las heridas: impactos de bala en la cabeza y el tórax. Cristian fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales. Tenía dos hijos pequeños.Un soldado con vocación de servicioCristian había ingresado al Ejército con la convicción de proteger a los demás. Sus hermanas lo describieron como un hombre comprometido con su labor: “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”. También destacaron su amor por los animales y su deseo de ayudar.En lo personal, aseguraron que era fiel a su esposa, aunque la relación estaba marcada por conflictos. “Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, contaron. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dicen que ella afirmaba que “Para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Desde el inicio, las hermanas de Cristian desconfiaban de Diana. “Que brinque aquí, brinque allá, que esté con un hombre, está con otro… no era de un solo hombre, era de varios”. Sin embargo, las autoridades inicialmente no la consideraron sospechosa porque no había una prueba contundente que la vinculara al caso.El barrio estaba bajo el control de una banda conocida como Los Killers o Los Chukys, dedicadas al microtráfico y a los homicidios. Se pensó que Cristian, por ser militar, podía haber sido visto como una amenaza por estos delincuentes.El celular de Cristian estaba en manos de Diana, quien alegó que se había formateado al intentar desbloquearlo. Pese a que las autoridades se solo solicitaron, ella nunca lo entregó.Un giro inesperado en la investigaciónLa investigación tomó otro rumbo cuando un informante anónimo mencionó a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. Las interceptaciones telefónicas revelaron que el número de Diana había tenido múltiples comunicaciones con miembros del grupo criminal antes y durante el día del homicidio.La situación se volvió más compleja cuando, según las hermanas, Diana inició una relación sentimental con un compañero del trabajo de Cristian. Poco después, ocurrieron dos asesinatos en el barrio: una vecina y un habitante de calle. Se cree que ambos fueron silenciados por saber demasiado.“Doña María un día nos comenta que Lucas, un vecino, le dijo que la que había mandado a matar a mi hermano había sido la propia mujer”, relataron. Estos crímenes quedaron impunes.La confesión que lo cambió todoAlias Quiroga fue capturado en Putumayo y ofreció colaborar con la justicia. Confesó más de diez homicidios, incluyendo el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, dijeron las autoridades.Su testimonio fue claro: “Quiroga escuchó a Diana comentarles a los jefes de la organización que mataran a su compañero sentimental”. Él participó como campanero y Diana entregó una fotografía para identificar a la víctima. Según el relato, el sicario se acercó a Cristian y le dijo: “‘Cristian, esto le mandó hacer su mujer’. Y acciona el arma de fuego en repetidas ocasiones”, señalaron las autoridades sobre la confesión. El sicario, alias Nico, también era menor de edad para el momento del crimen.El peritaje reveló que en un año hubo unas 100 llamadas entre Diana y José Andrés Pinto Ramírez, miembro de esta banda delincuencial. Las autoridades concluyeron: “Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”.Con estas pruebas, un juez ordenó la captura de varios miembros de la banda, incluido alias Nico, quien aceptó su responsabilidad y vinculó a Diana. En agosto de 2020, la operación contra los Chukys dejó 19 capturas, entre ellas la de la esposa del soldado.El dolor de una familia rota“Enterarme que fue Diana me dolió bastante porque era la mamá de mis sobrinos… nos dolió demasiado”, dijo una hermana. “Muy fuerte para nosotros que les quitó el papá a los niños”.En la audiencia de imputación, Diana no aceptó cargos. Su juicio se extendió por casi cinco años, retrasado por la pandemia y su negativa a admitir ser la autora intelectual. Alias Quiroga y alias Pitbull la señalaron directamente.Las hermanas también señalaron que Cristian al parecer había descubierto infidelidades de su esposa y quería divorciarse. “Ella les enviaba fotos desnuda a los compañeros del Ejército”, dijeron. Incluso hubo peleas por la difusión de esas imágenes.Millonario seguro: el móvil detrás del crimen Para la familia y las autoridades, el móvil del homicidio fue económico. Cristian tenía un seguro de vida del Ejército, pero había dejado el 80% a su madre y solo el 20% a su esposa, pero la mujer no lo sabía y creía que obtendría el 100% del dinero. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, relataron.Finalmente, Diana fue condenada a 420 meses de prisión, es decir, 35 años, por homicidio agravado y porte ilegal de armas. Alias Quiroga recibió 7 años y alias Nico a 16.Un mes después de la condena, la madre de Cristian falleció. “La partida de Cristian le quebró la salud hasta el final”, dijeron sus hijas. Los hijos del soldado, hoy de 11 y 8 años, están bajo el cuidado de sus tías.La versión de alias La Diabla desde prisiónEn la cárcel de mujeres de Armenia, Diana aceptó una entrevista con El Rastro. Negó haber participado en el crimen: “Era el amor de mi vida. Era el hombre con el que yo quería mi vida entera, el padre de mis hijos. Yo no tenía ojos para nadie más”.Aseguró ser inocente y su abogado apeló la condena. Ella no fue vinculada a los otros dos asesinatos del barrio, aunque en la investigación fue apodada La Diabla. Ella insiste: “Soy inocente y sigo peleando por mi libertad, que nuevamente me vuelvan a revisar el caso”.Mientras tanto, los hijos de Cristian siguen creciendo lejos de su madre y bajo el cuidado de las hermanas de su padre.
Un hombre armado y borracho mató este miércoles, 1 de enero de 2025, a al menos 10 personas, entre ellas dos menores, en el sur de Montenegro y se suicidó posteriormente con un disparo en la cabeza, informaron las autoridades del país balcánico.La Policía informó en un primer momento que todas las víctimas fallecieron en un restaurante, pero varias de ellas habrían sido abatidas en distintos puntos en un pueblo cerca de la ciudad de Cetiña.(Lea también: Atropellamiento masivo en Nueva Orleans: el sospechoso está muerto, según autoridades, ¿quién era?)El sospechoso, identificado por el cuerpo armado como "A. M., de 45 años", huyó después del acto. Pero una vez la policía lo rodeó y le ordenó "entregar su arma, se disparó una bala a la cabeza", dijo el jefe de policía Lazar Scepanovic."Intentamos transportarlo a un centro hospitalario, pero sucumbió a las heridas", agregó.El drama empezó hacia las 16H30 GMT, explicó previamente Scepanovic en una rueda de prensa."Tras pelearse con un cliente con el que pasó gran parte del día, y mientras había bebido grandes cantidades de alcohol, se fue a casa, agarró una pistola y mató a cuatro personas", detalló.Después fue "a otros tres lugares donde mató a la familia Martinovic, a un miembro de su propia familia y a dos niños de 10 y 13 años. Intentó matar a otras cuatro personas cuyas vidas ya no corren peligro", continuó Scepanovic.El ministro del Interior, Danilo Saranovic, había informado que el sospechoso "arrebató la vida de al menos diez personas, incluidos dos menores de la familia Vuletic", que es dueña del restaurante mencionado.¿Qué medida tomaron en Montenegro tras el asesinato múltiple?El gobierno decretó tres días de luto en el pequeño país de 630.000 habitantes de la península balcánica.La delincuencia organizada y la corrupción afectan desde hace tiempo a Montenegro, pero la policía afirmó que el tiroteo no fue provocado por "enfrentamientos entre grupos delictivos organizados".Las fuerzas de seguridad instaron a los habitantes a no salir de sus casas.
En Montenegro, Quindío, investigan el caso de dos bebés de diferentes familias que fueron enterrados en un mismo ataúd. >>> También le puede interesar: Dos personas murieron tras explosión de gas en Pereira: "Vimos vecinos ardiendo en llamas"Gloria Patricia Gómez, madre de uno de los niños, le sumó a la tristeza de haber perdido a su bebé la incertidumbre por la investigación que se adelanta luego de que se identificara que, por un error, los restos de su pequeño ya habían sido enterrados con los de otro niño en Montenegro.“No sabía cómo la funeraria, que es Senderos de Paz, se había llevado los dos cuerpos y que mi bebé estaba enterrado en Montenegro ya por la otra familia”, manifestó Gómez.Sobre lo sucedido, la otra familia no se ha referido. Quien sí lo hizo fue la Secretaría de Salud del departamento, que viene investigando el caso para proceder a sancionar a la clínica o a la funeraria, según el resultado de las averiguaciones.Carlos Alberto Gómez Chacón, secretario de Salud del Quindío, explicó que “cuando se hace la exhumación se encuentra que los dos cuerpos están debidamente identificados, están debidamente separados y simplemente se incurrió, digamos, en una situación de error humano, posiblemente, en la entrega de los dos cuerpos y finalmente también dentro de la funeraria, que también entierra los dos cuerpos sin revisar”.Noticias Caracol contactó al área administrativa de la Clínica La Sagrada Familia, que señaló en un mensaje de texto que estaban analizando el caso antes de pronunciarse.También se buscó a la funeraria, la cual no fue posible contactar. Ahora, Gloria Gómez busca justicia para que se aclare el error cometido y se sancione a los responsables de hechos que no se deben repetir.>>>También puede leer: Ecocidio en Boyacá: cientos de frailejones fueron arrasados con tractor en parque Siscunsí
En videos de cámaras de seguridad quedó registrado el momento en que dos sujetos llegaron en una motocicleta al centro del municipio Montenegro, en Quindío, y asesinaron a una comerciante de 24 años identificada como Angélica María Herrera Ósman.>>> Vea más: Condenan a hombre por tres homicidios en Cúcuta, entre los que está el de un líder socialUn sujeto con casco de moto y vestido con sudadera negra se bajó del vehículo e ingresó hasta el establecimiento comercial en el que se encontraba la víctima y le disparó para luego salir corriendo del sitio."Las indagaciones preliminares por parte de Policía Judicial y de Fiscalía General de la Nación indican que la víctima no había tenido ningún tipo de situación referente a amenazas por temas extorsivos o problemas de índice personal, por lo cual, digamos que al momento se desconocen cuál es la motivación. Para aclarar el caso, las autoridades ofrecen hasta $10 millones que faciliten la ubicación de los asesinos de la joven", manifestó el coronel Luis Atuesta, comandante de la Policía de Quindío.De acuerdo con Blu Radio, el asesinato de la comerciante ocurrió a pocas cuadras de la alcaldía del municipio de Montenegro.>>> Le puede interesar: Cae asesino en serie de mujeres: mató a siete y una que sobrevivió lo ayudó a capturar
El pico y placa en Medellín continúa operando activamente en la ciudad y en los demás municipios pertenecientes al Valle de Aburrá. Esta medida constituye una herramienta de ordenamiento del tránsito orientada a optimizar la circulación, favorecer la movilidad y mitigar la congestión en las arterias viales del área metropolitana. La norma involucra a vehículos particulares y motocicletas, operando mediante esquemas de rotación asignados semestralmente por los organismos de tránsito oficiales.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAPara la semana comprendida entre el lunes 5 y el viernes 9 de octubre de 2026, la ciudadanía deberá acatar el calendario correspondiente al segundo semestre del año. A continuación, se detallan los parámetros técnicos, excepciones y sanciones vigentes para la regulación del flujo vehicular en la jurisdicción metropolitana.Qué días hay pico y placa en MedellínLa restricción opera exclusivamente en días hábiles, de lunes a viernes, por lo que no se aplica durante los sábados, domingos ni días festivos, a menos que las autoridades emitan normas extraordinarias.Durante la semana del 5 al 9 de octubre de 2026, la rotación de dígitos establecida para el segundo semestre del año se aplicará de la siguiente manera:Lunes 5 de octubre: Aplica para placas restringidas con los dígitos 5 y 8.Martes 6 de octubre: Aplica para placas restringidas con los dígitos 1 y 4.Miércoles 7 de octubre: Aplica para placas restringidas con los dígitos 0 y 2.Jueves 8 de octubre: Aplica para placas restringidas con los dígitos 3 y 6.Viernes 9 de octubre: Aplica para placas restringidas con los dígitos 7 y 9.Debido a que la rotación se modifica de manera semestral, las autoridades sugieren a la ciudadanía revisar periódicamente los canales de comunicación oficiales.Cómo funciona el pico y placa en Medellín La restricción rige de manera continua durante los días laborales en la franja horaria establecida desde las 5:00 a. m. hasta las 8:00 p. m.. La norma cobija a diversas categorías de automotores, entre los que se incluyen automóviles, camionetas, camperos, motocarros y cuatriciclos, así como a las motocicletas de dos y cuatro tiempos, mototriciclos y ciclomotores.El mecanismo de identificación varía según el tipo de transporte:Para los vehículos particulares (automóviles, camionetas, camperos, motocarros y cuatriciclos), la restricción se aplica atendiendo al último número de la placa.Para las motocicletas de dos y cuatro tiempos, mototriciclos y ciclomotores, el parámetro de control se determina a través del primer dígito de la placa.En el caso de los taxis, la restricción responde a un calendario de programación independiente que fijan las autoridades de movilidad.A qué vehículos no aplica medida de pico y placa en MedellínExisten excepciones normativas orientadas a incentivar tecnologías de menor impacto ambiental y asegurar la conectividad en vías de alcance regional. Se encuentran exentos de la medida los vehículos eléctricos, híbridos y con tecnologías limpias que acrediten su registro en concordancia con la ley.Asimismo, la medida no aplica en los corregimientos de Medellín ni en determinados corredores viales principales. Entre estas vías exentas se hallan tramos del Sistema Vial del Río, la Avenida Regional, la Autopista Sur y otros trayectos habilitados por la administración distrital. Como las condiciones de exención pueden sufrir modificaciones según las normas vigentes, se aconseja verificar de manera previa las resoluciones oficiales.Multas y sanciones por incumplir Pico y Placa en MedellínTransitar durante los horarios o días no permitidos acarrea consecuencias legales e impositivas. Los conductores que infrinjan la restricción podrán ser sancionados con una multa económica expedida por los agentes de tránsito. De forma complementaria, el vehículo objeto de la infracción podrá ser inmovilizado, según lo estipulado en el Código Nacional de Tránsito. Las autoridades recuerdan que acatar esta normativa es fundamental para evitar congestiones y favorecer el tráfico fluido en el Valle de Aburrá.
Las definiciones en la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) avanzan de cara a la elección de quien asumirá la presidencia del principal gremio empresarial del país, tras la salida de Bruce Mac Master. Varios nombres han comenzado a tomar fuerza en la carrera por dirigir una organización que representa a más de 1.600 compañías y que tiene una influencia determinante en los principales debates económicos nacionales.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATALos empresarios más influyentes del país sostienen reuniones reservadas para analizar el futuro de la agremiación y escoger a la persona que liderará la entidad en los próximos años. El cargo implica asumir la vocería del sector privado en discusiones clave relacionadas con salario mínimo, reformas legislativas, inversión, generación de empleo y crecimiento económico.Según fuentes consultadas por Noticias Caracol, el pasado viernes miembros de la junta directiva se reunieron durante varias horas para evaluar el proceso de sucesión de Bruce Mac Master, quien estuvo al frente de la ANDI durante 12 años. Entre las posibilidades que gana terreno está la de que, por primera vez, una mujer llegue a la presidencia del gremio.Las dos mujeres que estarían opcionadas para presidencia de la ANDIEntre los nombres que inicialmente surgieron figura María Claudia Lacouture, actual presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana; sin embargo, habría descartado la posibilidad de asumir el cargo. Otra candidata que ha cobrado protagonismo es María Paula Correa, exjefa de gabinete del expresidente Iván Duque y actual directora de relaciones de Libra Group.La lista de posibles aspirantes también incluye a Alberto Samuel Yohai, presidente de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones, y a Antonio Celia, empresario barranquillero y expresidente de Promigas. Integrantes de la junta directiva consideran que el nuevo líder de la ANDI debe contar con amplia experiencia empresarial y capacidad de interlocución tanto con la Casa de Nariño como con el Congreso para abordar los principales desafíos económicos del país.Por ahora, la discusión apenas comienza. Durante los próximos días continuarán las reuniones internas en la ANDI, en las que se espera avanzar en la elección de la persona que asumirá la representación de las empresas más importantes de Colombia.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE MARÍA FERNANDA TARAZONA, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
Hace más de tres meses, 99 integrantes de los llamados Comandos de Frontera, liderados por Geovany Andrés Rojas, alias Araña, suscribieron un acuerdo de paz con el gobierno del expresidente Gustavo Petro, entregaron las armas y se concentraron en una zona temporal ubicada en el sur de Putumayo. Sin embargo, el cambio de gobierno los dejó en una situación de incertidumbre, luego de que la administración de Abelardo de la Espriella diera por terminados los diálogos con los grupos armados ilegales y planteara como alternativa el sometimiento a la justicia. Esta decisión provocó la salida de algunos integrantes, mientras más de 60 permanecen en el espacio territorial. Recientemente, el Gobierno Nacional extendió por dos meses más su permanencia en la zona, hasta donde se desplazó un equipo de Noticias Caracol para conocer sus condiciones de vida y recoger sus testimonios.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEl escenario de esta concentración es la vereda Betania, zona rural del municipio del Valle del Guamuez, una zona selvática del Putumayo históricamente golpeada por el control territorial de grupos guerrilleros, disidencias, la violencia paramilitar y la economía de la coca. Hasta allí llegaron el pasado 19 de junio 99 excombatientes a bordo de dos helicópteros, acompañados incluso por sus mascotas. Se instalaron en una finca de seis hectáreas bajo el marco de la Resolución 053, respaldada por la MAPP/OEA y países garantes, la cual fijó un tránsito de diez meses para prepararlos hacia la vida civil. En el predio se levantó una aldea de 23 casas blancas con techos azules para 200 personas. En un acto de paz, entregaron sus fusiles en cajas de madera para ser fundidos e incineraron sus uniformes."La libertad es única"Sin embargo, el panorama cambió drásticamente tras la firma de la Resolución 346 por Abelardo de la Espriella, quien puso fin a la mesa de diálogos de paz. La posterior extradición a Estados Unidos de su máximo comandante, alias Araña, desató una desbandada al monte en la que 36 personas abandonaron el lugar, dejando a 63 excombatientes en un encierro donde, dicen ellos, no se les permite salir ni al río. Entre quienes permanecen está Robinson, alias 'El Paisa', un veterano con 20 años en la guerrilla que pasó por las FARC, estuvo privado de la libertad en la cárcel de Chiquinquirá e hizo parte del proceso de desminado humanitario en 2016. Ante el confinamiento actual, 'El Paisa' reflexionó diciendo que "la libertad es única. Usted entre paredes es el olvido, totalmente. Si el Estado olvida al pueblo, en la cárcel lo olvidan todos". Pese al desencanto, ratificó su meta de desmovilizarse: "A mí me gustaba esto, pero la meta mía, mi mentalidad, era entregar mi fusil".En las casas blancas también habitan jóvenes cuyas vidas quedaron marcadas por el conflicto a temprana edad. Natalia, de 29 años, y su pareja Wilson, de 24, un campesino ecuatoriano reclutado a los ocho años cuando quería ser enfermero. La trayectoria de Wilson está atravesada por el dolor de haber visto morir a su hermana en combate hace tres años en Puerto Guzmán. Recuerda que ella le dijo antes de fallecer: "Sálvate y cuando tengas la posibilidad de salir de acá te vas. Quiero que estés con mi mamá y con mis otras hermanitas". Cumpliendo esa promesa, Wilson dejó las armas: "Decidí dejar las armas por el motivo de seguir estudiando, seguir ejerciendo mi carrera como enfermero, pero acá en la vida civil y reencontrarme con mi familia".“Respeten nuestras vidas”: excombatientesFrente a la incertidumbre, la comunidad de excombatientes envió un mensaje al Ejecutivo: "Hemos tomado una decisión de valientes... lo que más pedimos es que respeten nuestras vidas porque esta decisión que tomamos la tomamos fue por todas nuestras familias porque queremos ir a casa".El desacuerdo central radica en la exigencia gubernamental de sometimiento a la justicia sin garantías de transición legal. Arbey, de 36 años, quien recorrió todo el espectro de la violencia en Colombia, pues por grupos guerrilleros, paramilitares, pandillas urbanas y el Ejército Nacional antes de integrar los Comandos de Frontera, rechazó esa condición: "Nosotros no podemos someternos porque el que se somete es la persona que se entrega, que se desmoviliza, que tiene que sapear. Eso es someterse. Nosotros no”.Por su parte, alias El Paisa sostuvo que “yo no me voy a someter, yo ya vengo de una cárcel. Nosotros no somos grupos delincuenciales, somos grupos alzados al margen de la ley en defensa de un territorio".Aunque alias Araña envió una orden desde la cárcel instándolos a continuar en el predio, los excombatientes temen ser arrestados: "Así no nos den el apoyo económico, pero que nos ayuden con la situación jurídica para poder uno movilizarse libremente. Le tememos a que pronto lleguemos a un retén y nos digan: 'Bueno, usted trabajó en un grupo armado ilegal, entonces vámonos para la cárcel'". Mientras corre la prórroga de dos meses, más de 60 personas aguardan una salida legal para retornar a sus hogares sin volver a las armas.
Para garantizar el suministro continuo de agua a todos los usuarios, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá EAAB - ESP confirmó que realizará obras de reparación y mantenimiento en las redes de distribución de algunos sectores de la ciudad, desde el 5 al 9 de octubre de 2026. Estos trabajos institucionales buscan minimizar afectaciones por daños mayores en las tuberías o en los accesorios de suministro de agua. Para poder ejecutar estas labores de manera óptima, la entidad informó que se requiere una suspensión temporal del servicio.(¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA)Fechas, horarios y días claveLos ciudadanos deben prepararse para los cortes programados que afectarán diversas localidades durante la semana. A continuación, el cronograma oficial de la EAAB:Lunes 5 de octubre de 2026:Suba: Barrios Canta Gallo, Britalia, Granada Norte, Victoria Norte y Mazurén. El corte iniciará a las 11:00 p.m. con una duración de 6 horas.Puente Aranda: Barrio Remanso. Inicia a las 8:00 a.m. por 27 horas.Antonio Nariño: Ciudad Jardín Sur y Sosiego Sur. Inicia a las 7:00 a.m. por 24 horas.Gachancipá, Sopó y Acuopolis: Inicia a las 11:00 a.m. por 24 horas.Teusaquillo: Prados del Salitre, Ciudad Salitre, Centro Comercial Gran Estación y Secretaría de Educación. Inicia a las 10:00 a.m. por 4 horas.Martes 6 de octubre de 2026:Suba: Estoril, Pasadena y Puente Largo. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Usaquén: La Uribe y San Antonio Noroccidental. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Soacha: Tierra Grande, Centro Comercial Ventura Terreros, Morella, Urbanización Terreros y Bosques de Tibanica. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Fontibón: San Pablo-Jericó. Inicia a las 8:00 a.m. por 27 horas.Ciudad Bolívar - Soacha: En Bogotá incluye Sierra Morena II, Sierra Morena, Santa Viviana, Santo Domingo y El Espino I; en Soacha abarca Santo Domingo, Minuto de Dios, Villa Mercedes II, Lomalinda y Casaloma. Inicia a las 8:00 a.m. por 24 horas.Ciudad Bolívar: Espino, Perdomo Alto, Rincón De Galicia, Los Tres Reyes I, María Cano, Los Tres Reyes y San Isidro. Inicia a las 9:00 a.m. por 24 horas.Chapinero: El Paraíso, Ingemar, Ingemar Oriental, María Cristina, Siberia, Siberia II, Siberia Central y Siberia Rural. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Santa Fe: San Facón, Santa Fe, Plaza de Paloquemao y Samper Mendoza. Inicia a las 10:00 a.m. por 4 horas.Miércoles 7 de octubre de 2026:Barrios Unidos: Los Andes, La Castellana y Rionegro. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Kennedy: Timiza (inicia 10:00 a.m. por 24 horas) y Lusitania (inicia 8:00 a.m. por 27 horas).Fontibón: El Chanco, El Chanco Rural, Kassandra y El Charco (inicia 12:00 m. por 24 horas); Puente Grande, Brisas y El Charco Urbano (inicia 7:00 a.m. por 24 horas).Usme: Santa Librada, San Juan Bautista, La Andrea, Santa Librada Norte, Salazar Usme y El Pedregal II. Inicia a las 8:00 a.m. por 24 horas.Tunjuelito y Rafael Uribe Uribe: Samoré, Claret, Villa Mayor, Escuela General Santander e Inglés. Inicia a las 9:00 a.m. por 24 horas.Soacha: Bella Vista, Bella Vista Alta, Jaime Garzón, Buenos Aires, Los Pinos Cazuca y San Rafael. Inicia a las 2:00 p.m. por 7 horas.Jueves 8 de octubre de 2026:Usaquén: Escuela de Infantería, Rincón del Chicó, Santa Ana Occidental y Molinos Norte. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Chapinero: El Chicó, Chicó Norte y Chicó Norte II Sector. Inicia a las 11:00 p.m. por 6 horas.Kennedy: Campo Hermoso, Patio Bonito, Patio Bonito II y Tayrona. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Ciudad Bolívar: Verona, Ensueño y Sierra Morena (inicia 8:00 a.m. por 24 horas); Las Acacias, Los Laureles, Candelaria, San Francisco, Ronda y El Satélite (inicia 9:00 a.m. por 24 horas).Tunjuelito: Isla del Sol. Inicia a las 9:00 a.m. por 24 horas.Santa Fe: San Bernardo, La Hortúa, Policarpa, Sevilla, Ciudad Berna, Calvo Sur, Nariño Sur, Caracas, Ciudad Jardín Sur, Sociego Serafina y San Luis Sur. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Viernes 9 de octubre de 2026:Fontibón: Belén y Villa Carmenza. Inicia a las 7:00 a.m. por 24 horas.Para los sectores con mayores tiempos de suspensión, la EAAB prestará el servicio de carrotanques. Esta medida oficial brindará prioridad a clínicas, hospitales y centros de alta concentración de público. Las instituciones o ciudadanos que requieran este apoyo logístico pueden solicitarlo comunicándose de manera directa a la Acualínea 116.Con el fin de evitar emergencias sanitarias en los hogares durante los cortes, la entidad emitió recomendaciones estrictas para todos los usuarios:Antes del corte de agua, llene el tanque de reserva de su vivienda.Si almacena agua en recipientes consúmala antes de las 24 horas.Haga uso del agua de forma racional privilegiando el lavado de manos y la preparación de alimentos.¿Cómo prepararse ante los cortes de agua?Consulte el cronograma: Verifique el día y la hora en que su barrio experimentará la suspensión temporal del servicio, revisando la programación del 5 al 9 de octubre de 2026.Almacene de forma segura: Desde el día anterior al corte, reserve suficiente agua en recipientes limpios y cubiertos, recordando consumirla antes de 24 horas.Gestione solicitudes prioritarias: Si se encuentra en una clínica, hospital o requiere asistencia urgente, comuníquese telefónicamente con la Acualínea 116 para programar el envío de un carrotanque.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentarán en una segunda vuelta presidencial el próximo 25 de octubre, según los resultados oficiales de las elecciones celebradas este domingo, con el 98,36 % de las mesas escrutadas.El hijo mayor del exmandatario Jair Bolsonaro obtuvo el 47,31 % de los votos, mientras que el líder progresista alcanzó el 44,83 %. Ambos avanzaron al balotaje, dejando sin opciones al resto de los diez candidatos que aspiraban a la jefatura del Estado, de acuerdo con los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE).¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA¿Cuántos votos sacaron Lula y Bolsonaro?Desde el inicio del conteo, Flávio Bolsonaro, de 45 años, se mantuvo por delante de Lula, quien registró un desempeño inferior al de la primera vuelta de 2022, cuando consiguió el 48,4 % de los sufragios y 57,2 millones de votos. En la jornada electoral, Bolsonaro acumuló más de 55,5 millones de votos, cerca de tres millones más que Lula y alrededor de dos millones por encima de la votación lograda por su padre en la primera vuelta de 2022.Incluso estuvo cerca de asegurar la victoria en la primera ronda, aunque su ventaja se redujo con la llegada de los resultados del noreste brasileño, tradicional bastión de la izquierda.Antes de que se conocieran los resultados, fuentes de la campaña de Lula señalaron que el exsindicalista requería una ventaja de al menos cuatro puntos para afrontar con mayor tranquilidad la segunda vuelta, escenario que finalmente no se materializó.En los lugares siguientes quedaron el psiquiatra y escritor Augusto Cury (2,90 %), el activista ultraconservador Renan Santos (2,26 %), el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado (2,20 %) y el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema (0,28 %).Las encuestas publicadas en las últimas semanas ya reflejaban un crecimiento sostenido de Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL) impulsado por su padre, quien cumple prisión domiciliaria tras haber sido condenado por golpismo.No obstante, las principales firmas encuestadoras del país, Quaest y Datafolha, no anticiparon una victoria tan amplia del senador.De cara a la segunda vuelta, los sondeos difundidos antes de la elección apuntaban a una disputa muy cerrada, con Lula y Flávio Bolsonaro en empate técnico.Lula Da Silva, por su cuarto mandatoA sus 80 años, Lula aspira a obtener un cuarto mandato presidencial no consecutivo. El histórico líder del Partido de los Trabajadores (PT) ha centrado su campaña en los resultados de su administración, destacando un crecimiento económico superior al 2 %, niveles mínimos de desempleo y un incremento significativo de los salarios.Durante la recta final de la campaña también anunció propuestas de amplio alcance, entre ellas un aumento del 15 % en el principal programa de asistencia social del Gobierno y la prohibición de las apuestas deportivas y los casinos en línea.Sin embargo, persiste entre buena parte de la población la percepción de que el costo de vida sigue siendo elevado, en un contexto marcado por niveles récord de endeudamiento de los hogares.Flávio Bolsonaro fue escogido como candidato por decisión directa de su padre, condenado a 27 años de prisión por encabezar una trama golpista tras su derrota ante Lula en las elecciones de 2022, según determinó la Corte Suprema.El aspirante del PL ha basado su propuesta en el endurecimiento de la lucha contra el crimen organizado y en una reducción drástica del gasto público y de la carga tributaria.La campaña electoral brasileña estuvo marcada por denuncias de corrupción que involucraron a magistrados del Supremo, así como a figuras cercanas tanto a Flávio Bolsonaro como a Lula. Además, el PT denunció presuntos intentos de injerencia por parte de Estados Unidos.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS EFE