La influencer Baby Demoni, cuyo nombre de pila era María Alejandra Parada Skin, murió en extrañas circunstancias el 15 de octubre de 2025. Para ese momento, en redes sociales acumulaba cerca de 1 millón de seguidores. Mientras sus familiares sostienen que la joven fue asesinada por su pareja, Miguel Ángel López, conocido como Samor One, quien también es un influenciador y cantante de rap, él asegura que su novia se suicidó tras una fuerte discusión. Séptimo Día conoció pormenores de esta investigación.Antes de ganar reconocimiento en las redes sociales, María Alejandra trabajaba en una peluquería canina y cuidaba de su hija. En esas labores, conoció a Miguel Ángel López, quien entonces tenía 24 años y se dedicaba a cantar rap y a crear contenido digital bajo el seudónimo de Samor One. Pronto iniciaron una relación y se fueron a vivir los tres, aunque la familia de la joven cuenta que tenían disgustos constantemente. “A mí nunca me gusto, él siempre fue muy tosco con ella”, reveló Laura Parada, hermana de Baby Demoni, en Séptimo Día.En su trabajo canino, María Alejandra empezó a tener dificultades y lo fue dejando, pero no tardó en reubicarse y en descubrir un nuevo rumbo para su vida: las redes sociales bajo el nombre Baby Demoni. Rápidamente empezó a incrementar seguidores, a tener reconocimiento en la red y a cultivar amigos por medio de la virtualidad, entre ellos, Robin Parra, apodado Fresa, y las hermanas Juliana, Claudia y Yina Calderón.Tras el nacimiento de su hija y, según su mamá, por las constantes ofensas de su pareja, quien le hacía comentarios sobre su cuerpo, Baby Demoni decidió someterse a una cirugía plástica, en la que la apoyaron las hermanas Calderón. La operación fue exitosa, “yo estuve cuando se despertó, le quitaron la sonda y demás, y yo le dije ‘quedaste hermosa, María Alejandra, de verdad quedaste super hermosa’”, cuenta una de las influencer.Un trágico hecho tras la cirugíaSin embargo, cinco días después de la cirugía ocurrió un hecho trágico: la joven llegó a la UCI por un supuesto intento de suicidio, aunque desde el primer momento su familia señaló que se trató de un feminicidio.“Ella ya estaba operada, estaba muy bien anímicamente. Hay videos también en las redes sociales donde ella compartió con otros creadores de contenido en lives y se ve muy bien anímicamente”, asegura Fresa.Antes de su muerte, la tarde del 14 de octubre, ocurrieron algunos sucesos que fueron grabados por su pareja, Miguel Ángel. Los audios registrados dan cuenta de una fuerte discusión en la que el joven le reclama a Baby Demoni por un supuesto amorío con Fresa y rompen varias cosas, incluyendo un televisor. Horas más tarde, ella fue llevada a una clínica porque supuestamente se ahorcó con una sábana.“Cuando ya entré, que nos dijeron a todos que entráramos porque mi hija ya había entrado en paro, que la podíamos ver, entonces ella tenía un golpe en la cabeza, en la frente y tenía dos marcas en el cuello, pero no eran marcas de lazo ni de sábana, sino eran dos marcas de dedo que se veían exactamente”, comentó su papá Manuel Ariza. Un día después, Baby Demoni murió.¿Suicido o feminicidio?Desde ese momento, la familia aseguró que no se trataba de un suicidio sino de un feminicidio. “Él le tenía mucha envidia a ella, porque él la manipuló cierto tiempo y ella dijo ya quiero estar sola, ya no quería estar con una persona que no tiene proyectos, no tiene metas, que siempre vivió como un parásito ahí recostado a ella”, aseguró la mamá de Baby Demoni, agregando que ella no tenía razones para suicidarse.Francisco Bernate, abogado de la familia de Baby Demoni, señaló que “hay varios hechos indicadores que nos dan cuenta de un móvil para causar esta muerte. Una relación absolutamente tóxica, unos celos desenfrenados”, y el feminicida sería Samor One. Entre otras, la defensa alega que, debido a la reciente cirugía, la joven no tenía las fuerzas “para estrangularse”.Secretos del celular de Baby DemoniEl director de la Unidad de Investigación Criminal, Yefrin Garavito, le sigue la pista a este caso. En Séptimo Día reveló los secretos que encontraron en el celular de Baby Demoni: “En su teléfono se encuentra todo lo que son las conversaciones, las imágenes fotográficas, los videos de toda la historia de la señora María Alejandra, pero lo más importante es de los días previos y del día de los hechos”. Hay una foto live que captura sonido y unos segundos antes y después de la fotografía, esta fue tomada a las 2:40 del 14 de octubre, minutos antes de los hechos que llevaron a la muerte de la joven. “Esta fotografía nos denota algo importante y es que ella quería documentar unas manchas de sangre, residuos de sangre y elementos en el piso que denotan una pelea. ¿Por qué motivo ella quiere tomar esa fotografía? No es muy común que una persona que quiera suicidarse tome fotografías previas del lugar en donde hubo una discusión”, señaló el investigador en Séptimo Día.También hay otra fotografía en la que, según el experto, se le ve a Baby Demoni con algunas lesiones en las manos y uñas. Además, en el cadáver de la joven se aprecia un surco de presión extraño en el cuello que, dice, no correspondería al elemento con el que supuestamente se asfixió, que fue una sábana.Séptimo Día también conoció un video que no había sido revelado. En él Baby Demoni está llorando y diciendo “yo ya no puedo más, ya no puedo más con esta vida, ñero, perdónenme todos sin palabras. Yo ya no puedo más. Yo ya no puedo vivir más. Ya no quiero”. Samor One y su defensa aseguran que esas imágenes demostrarían que fue un suicidio, pero el abogado Bernate dijo: “lo que yo veo es que ella está diciendo que está cansada de esa vida, no está cansada de la vida”.¿Qué dice Samor One?En diálogo con Séptimo Día, el joven aseguró que, debido a amenazas, se encuentra viviendo en Madrid, España. Dijo que grabó la discusión que tuvieron el día de los hechos “para salvaguardar mi carrera musical, porque yo sabía que tal vez por el poder que ella tenía en las redes sociales podría salir a decir cualquier cosa y yo tenía mi prueba con que decir, ‘no, venga, esto que está diciendo es mentira’”.Según él, tras la pelea salió del apartamento y fue al estudio de grabación para encontrarse con su productor musical, pero estando allí le llegó un mensaje de Alejandra que decía: “yo nunca le hice nada, perdón por todo por favor cuide a mi hija”. Aunque dice que Baby Demoni había tenido actuaciones suicidas previamente, la mamá de la influenciadora asegura que no es cierto.Samor One señaló que al regresar al apartamento la encontró colgada en el tubo del baño con una sábana gris, por lo que la bajó y decidió llevarla al centro médico más cercano.“Yo no soy ningún feminicida. Yo no he cometido ningún acto de feminicidio. Lo puedo decir aquí en frente de las cámaras, enfrente de todas las personas que estén viendo este programa. Todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Han pasado 6 meses, ya fui al interrogatorio”, enfatizó.Por su parte, la Fiscalía se negó a pronunciarse en Séptimo Día sobre el caso argumentando que la investigación sigue abierta.
John Jairo y su hermano fueron entregados por su madre biológica a una mujer que terminó criándolos, educándolos y queriéndolos como si fueran suyos. Sin embargo, cuando ella murió nada de lo que tenían lo podían heredar, según la justicia, porque no compartían la misma sangre. En Los Informantes, conozca la historia del primer fallo que reconoce los derechos de lo que se llama en Colombia un hijo de crianza.John Jairo Marín Martínez, de 45 años, cuenta que su madre biológica decidió entregarlos a doña María Riquilda Plazas Montañés al ver “su situación tan difícil, de falta de dinero, falta de protección, porque tras la muerte de mi padre ella queda desprotegida completamente”. Entonces, María les dio estudio, cariño, protección y cuidado durante 37 años, los tres formaron una familia.Ella no tenía hijos y tampoco se había casado, pero vivieron durante años en Boyacá, donde tenía una finca con ovejas, ganado, matas sembradas y una tierra polvorosa, árida, de donde brotaba arena. Mamá María, como la llamaban, murió hace 5 años cuando la pandemia sacudió al planeta, dejando un vacío en sus hijos de crianza, pero también una batalla legal por la herencia.“Uno puede alegar hijos de crianza. Le dan un término de 5 años para poder demostrar que hay un vínculo de familia, que hay cariño, que hay protección, que hay cuidados. En mi caso fueron 37 años de convivencia con mi mamá, era más que suficiente”, cuenta John Jairo, al revelar en detalle todos los testimonios, fotos y hasta certificados de colegio que tuvo que recopilar para que un juez fallara a su favor. En primera y segunda instancia no le dieron la razón.Desafortunadamente, mientras esperaban decisiones de la justicia y aún lloraban a su mamá de crianza, su hermano murió en un accidente de tránsito y John Jairo Marín tuvo que enfrentar el doble duelo, pero la espera al fin cobró frutos. Cinco años después, al fin le notificaron que la Corte Suprema de Justicia falló a su favor.“Para mí se hizo justicia. Fue una convivencia, lo que realmente es una familia de verdad, donde hay amor, donde hay cariño, cuidado, respeto”, revela aliviado.Un fallo sin precedentes El magistrado Fernando Jiménez Valderrama fue el encargado de sentar jurisprudencia en este caso. “Nosotros tenemos una riqueza natural, pero también humana muy importante en el país y una gran diversidad de formas sociales. Un poco la ley intenta ajustarse, digamos, a esa dinámica de nuevas formas familiares”, subrayó.Y es que el fallo que reconoció a John Jairo, un hombre campesino y minero, sus derechos es contundente: “A pesar de que sobrevive la madre biológica, el demandante tiene derecho a ser declarado hijo de crianza de María Riquilda Plaza, puesto que ella lo acogió y protegió desde niño”. Entre tanto, la madre biológica de John Jairo vive muy cerca, también Boyacá, y se ven de vez en cuando.
En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes en Montenegro, Quindío, no solo estremeció a la comunidad por la brutalidad del crimen, sino también por el oscuro entramado que lo rodeó. Lo que en un inicio parecía un ataque de una banda delincuencial contra un militar, terminó revelando una verdad más perturbadora. El Rastro conoció el caso.“Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, relató Yurimar Reyes a Diego Guauque al hablar sobre la vida de Cristian.Según su familia, desde niño soñaba con vestir el uniforme militar, un anhelo que lo llevó a convertirse en soldado profesional y también en enfermero dentro del Ejército. “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, recordaron sus hermanas, quienes además resaltaron su amor por los animales y su permanente deseo de ayudar a los demás.¿Qué ocurrió?El 23 de abril de 2019, hacia las 10:30 de la noche, Cristian fue atacado por sicarios que le dispararon en repetidas ocasiones. Una de las primeras en enterarse fue su hermana, quien corrió desesperada a ver qué había sucedido. “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”, recordó.En medio del caos, apareció Diana Alejandra Gómez, la esposa de Cristian. Su reacción fue desconcertante: “Se agachó, le sacó el celular del bolsillo, le sacó unos papeles y la billetera y empezó: ‘Ay, Cristian, mi amor, te amo’”.Cuando llegaron las autoridades confirmaron que el joven había sido trasladado al hospital, pero no logró sobrevivir a los graves impactos de bala que recibió en la cabeza y el tórax.La noticia conmocionó a sus vecinos y familiares. Nadie entendía quién podría querer asesinarlo. “Él no tenía enemigos, todo el mundo lo quería”, insistían sus hermanas.Los investigadores plantearon las primeras hipótesis sobre el crimen, señalando que podría estar relacionado con su labor como militar. Al ser un soldado activo, se creyó que las bandas de microtráfico que operaban en la zona lo veían como una amenaza para sus negocios ilícitos. Sin embargo, con el avance de las indagaciones, la investigación tomó un giro inesperado.Una relación marcada por conflictosLas autoridades comenzaron a indagar en el círculo más cercano del soldado y descubrieron que, en su vida personal, Cristian atravesaba un matrimonio marcado por las dificultades. Estaba casado con Diana Gómez, con quien tuvo dos hijos.De acuerdo con las hermanas del militar, la relación era conflictiva, con discusiones constantes e incluso un episodio de infidelidad por parte de Diana. Días antes del crimen, Cristian le había pedido el divorcio.“Que brinque aquí, brinque allá, que esté con un hombre, está con otro… no era de un solo hombre, era de varios”, aseguró una de las hermanas.“Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, agregó. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dicen que ella afirmaba que “Para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Llamadas clave en la investigaciónEl barrio donde ocurrió el crimen estaba bajo el control de dos organizaciones criminales conocidas como Los Chukys y Los Killers, dedicadas al sicariato y al microtráfico.El celular de Cristian quedó en manos de Diana, quien aseguró que el dispositivo se había formateado accidentalmente al intentar desbloquearlo. Aunque las autoridades lo solicitaron en varias ocasiones, ella nunca lo entregó.Sin embargo, gracias a la interceptación de los teléfonos de varios miembros de Los Chukys, se descubrió que, en los días previos al asesinato, Diana Gómez había sostenido numerosas llamadas con integrantes de esa organización criminal.Impactante confesiónAsimismo, un informante anónimo mencionó a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. El sujeto fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian.La situación se volvió más compleja cuando, según las hermanas, Diana inició una relación sentimental con un compañero del trabajo de Cristian. Poco después, ocurrieron dos asesinatos en el barrio: una vecina y un habitante de calle. Se cree que ambos fueron silenciados por saber demasiado.Según las declaraciones de alias Quiroga, fue Diana quien envió la fotografía de su esposo a la banda para facilitar el ataque. El joven también confesó que participó como campanero, mientras que alias Nico, otro menor de edad, fue quien disparó contra el soldado.“Esto le mandó hacer su mujer”, reveló Quiroga sobre las palabras que, según él, Nico le dijo a Cristian instantes antes de dispararle.Las autoridades explicaron la manera en la que se planeó el crimen: “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”.Móvil del crimenAdemás, la investigación reveló que había un motivo económico tras el crimen: Diana buscaba quedarse con un millonario seguro de vida y con la pensión que correspondía a Cristian por su servicio en el Ejército.De acuerdo con la familia de la víctima, Cristian había dejado el 80 % del seguro a su madre y solo el 20 % a su esposa, pero ella desconocía esa distribución y creía que recibiría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi tres años; cuando la capturaron, aún la seguía percibiendo”, dijo una de sus hermanas.En agosto de 2020, la Policía adelantó un operativo que permitió la captura de más de 19 integrantes de Los Chukys y de Diana, conocida como alias La Diabla.La mujer no aceptó los cargos por homicidio agravado, pero la justicia la halló culpable y la condenó a 35 años de prisión como autora intelectual del asesinato de su esposo. Actualmente, permanece recluida en la cárcel Villa Cristina, en Armenia.
El 23 de abril de 2019, la tranquilidad de un barrio en Montenegro se vio abruptamente interrumpida por el sonido de varios disparos. Cristian Stiven Reyes, un joven soldado, fue asesinado a quemarropa en plena vía pública. Lo que inicialmente parecía un ataque perpetrado por sicarios, dio un giro inesperado durante la investigación: detrás del crimen estaba su esposa, Diana Alejandra Gómez, conocida con el alias de La Diabla.Los hechos ocurrieron alrededor de las 10:30 p.m., cuando un sicario atentó contra la vida de Reyes. Debido a la gravedad de las heridas, especialmente en la cabeza y el tórax, el soldado fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales.La primera en reconocerlo fue su hermana Yurimar Reyes, quien aún recuerda la confusión de ese momento: “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”, contó en El Rastro.Cristian había iniciado una relación sentimental con Diana Gómez desde muy jóvenes y con ella tuvo dos hijos, que para el día de los hechos tenían 6 y 3 años. Sin embargo, la familia de la víctima aseguraba que la pareja atravesaba constantes problemas, discusiones e, incluso, que Cristian había descubierto una infidelidad por parte de ella. Ante la difícil situación, Cristian le pidió el divorcio, pero Diana se negó.Pistas clave en la investigaciónEn un principio, la Policía creyó que el homicidio estaba relacionado con su labor como soldado, debido a que en la zona operaban Los Chukys, una banda de microtráfico y sicariato. “Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, reveló el investigador del caso.Sin embargo, pronto comenzaron a aparecer señales que apuntaban hacia otro camino. Los testimonios de la esposa del soldado empezaron a presentar inconsistencias.Además, la familia de Cristian aseguró que nunca confiaron en la mujer, pues la relación estaba marcada por constantes conflictos. “Ella no trabajaba, solo esperaba que llegara el sueldo de él para gastárselo”, relataron. Cuando Cristian le pidió que buscara empleo, se negó. Según sus hermanas, Diana solía decir: “Para eso me conseguí un soldado profesional, para que me mantuviera”.Llamadas telefónicas fueron crucialesLa investigación arrojó nuevas pistas luego de que las hermanas de Cristian testificaran que, el día del homicidio, Diana llegó al lugar de los hechos y le sacó el celular, la billetera y algunos documentos. Posteriormente, el análisis de las llamadas telefónicas reveló más de 100 registros entre Diana, alias La Diabla, y miembros de la banda Los Chukys en los días previos al asesinato.Aunque la mujer había negado tener un celular propio, estas pruebas la incriminaban directamente y derrumbaban su versión. Además, un testigo anónimo terminó revelando detalles clave del crimen al señalar a un joven de 17 años, conocido como alias Quiroga, como uno de los implicados.Confesión del sicarioAlias Quiroga fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, afirmaron las autoridades.En su declaración, el joven implicó directamente a la esposa del soldado, señalando que fue ella quien les suministró información clave para ejecutar el crimen. “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Alias Quiroga confesó que participó como campanero, mientras que alias Nico, también menor de edad, fue el sicario que disparó contra el soldado. Según su declaración, antes de accionar el arma, Nico se acercó a Cristian y le dijo: “Esto le mandó hacer su mujer”.“Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”, revelaron las autoridades.¿Quería cobrar seguro de vida?Los investigadores determinaron que el interés de Diana Gómez era económico. Cristian tenía un seguro de vida de unos 100 millones de pesos, pero había dejado el 80% a su madre y el 20% a su esposa. Ese detalle, que ella desconocía, se convirtió en la verdadera sorpresa.“Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, dijo una de sus hermanas, y agregó: “Cuando se enteró, pegó un grito, y dijo: ‘¿Cómo me va a dejar el 20% si tengo a los niños. Es un desgraciado’”, relató una de las hermanas.Captura de alias La DiablaEl crimen del soldado no solo destapó la traición de su esposa, sino que permitió a las autoridades avanzar en la captura de la estructura delincuencial que operaba en Montenegro. Durante un operativo en 2020, fueron detenidos 19 integrantes de la organización, incluido alias Nico, uno de los sicarios que confesó y señaló directamente a Diana como la autora intelectual.Diana Gómez fue capturada y se le imputó el delito de homicidio agravado, pero no aceptó cargos. Fue condenada a 35 años de prisión. Actualmente, cumple su condena en la cárcel de mujeres Villa Cristina en Armenia.Los hijos de Cristian quedaron bajo el cuidado de sus tías. El caso no solo dejó una profunda herida en la familia del soldado, sino también una marca imborrable en la memoria del barrio, donde aún resuena la historia de traición que terminó en tragedia.
El crimen de Cristian Stiven Reyes dejó atónitas a las autoridades. El joven soldado fue asesinado en abril de 2019 en Montenegro, víctima de un plan macabro orquestado por su propia esposa, conocida como alias La Diabla. Un hecho que marcó para siempre a su familia.Según contaron las hermanas de Cristian en El Rastro, el joven no tenía enemigos. Era reconocido como un hombre honesto, alegre, entregado a su vocación militar y al cuidado de sus dos pequeños hijos. “Mi hermano era una persona muy especial para mí. En todo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, recordó una de ellas.Fuera de su vida militar, Cristian era padre de dos niños, de seis y tres años. Según sus familiares, cada vez que tenía un permiso lo dedicaba por completo a estar con ellos. “Cuando salía de permiso llegaba a la casa a ver a sus hijos, que eran la adoración de él”, agregó.La noche del crimenEl 23 de abril de 2019, en Montenegro, se escucharon varios disparos. Los vecinos dieron aviso a las autoridades. Al llegar al lugar, la Policía encontró a Cristian gravemente herido con al menos cinco impactos de bala, la mayoría en la cabeza y el tórax.Su hermana Yurimar Reyes fue la primera en reconocerlo. “Un vecino me dice: ‘Allá está su hermano’ Como mi hermano era enfermero en el Ejército, pensé que estaba auxiliando a algún herido, pero era a mi hermano al que le habían disparado y estaba herido”.Cristian fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales. La herida más grave estaba en la región temporal izquierda, a la altura del oído. La muerte del soldado dejó en la orfandad a sus dos hijos y enlutó a toda su familia.Primeros pasos en la investigaciónLo que parecía un homicidio aislado en un barrio de Montenegro comenzó a dar un giro cuando la investigación reveló las primeras hipótesis. Todo apuntaba a que el crimen podía estar relacionado con su labor militar, pues en la zona operaba una banda de microtráfico y sicariato conocida como Los Chukys o Los Killers.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, reveló el investigador del caso.Asimismo, la Policía comenzó a notar contradicciones en los testimonios de Diana Alejandra Gómez, esposa del soldado. Las hermanas de la víctima también aportaron detalles sobre la relación conflictiva entre la pareja: constantes discusiones, acusaciones de infidelidad por parte de Diana y problemas económicos.“Ella no trabajaba, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo. Mi hermano le decía que buscara trabajo y ella respondía que para eso se había conseguido un soldado que la mantuviera”, relató una de las hermanas.Además, testigos aseguraron que, en el momento del crimen, la mujer llegó al lugar de los hechos, le sacó el celular, la billetera y algunos documentos de los bolsillos. Luego, se inclinó hacia él y le dijo: “Ay, Cristian, mi amor, te amo”.Una cruda verdad salió a la luzLa investigación reveló más de 100 registros de llamadas entre Diana Gómez y miembros de Los Chukys antes y durante el homicidio. Aunque la mujer aseguró a las autoridades que no tenía un celular propio y que usaba el de su esposo, su versión fue descartada.Poco tiempo después, en el mismo barrio se registraron dos nuevos asesinatos: el de una vecina y el de un habitante de calle. Se presume que ambos fueron silenciados porque sabían quién estaba detrás del crimen de Cristian.Fue entonces cuando un testigo anónimo entregó a las autoridades el nombre de uno de los implicados: alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda criminal. Tras su captura, confesó que fue la esposa del soldado quien suministró la información clave para ejecutar el asesinato.“Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Con la declaración y las pruebas, las autoridades concluyeron que Diana Gómez había sido la autora intelectual del asesinato de su esposo, al parecer, motivada por beneficios económicos. “Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”, dijeron las autoridades.Esposa se llevó una sorpresaEn agosto de 2020, durante un operativo contra la estructura criminal, la Policía capturó a Diana Gómez, conocida como alias La Diabla, junto al sicario alias Nico, quien aceptó su responsabilidad y señaló directamente a Diana como la autora intelectual. En total, otros 19 integrantes de la organización también fueron detenidos.“Enterarme que fue Diana me dolió bastante porque era la mamá de mis sobrinos… nos dolió demasiado”, dijo una hermana. “Muy fuerte para nosotros que les quitó el papá a los niños”.El juicio se extendió por casi cinco años, retrasado por la pandemia y a la negativa de la acusada de aceptar los cargos.Para la familia y las autoridades, el móvil del homicidio fue económico. Cristian tenía un seguro de vida del Ejército, pero había dejado el 80% a su madre y solo el 20% a su esposa, pero la mujer no lo sabía y creía que obtendría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, dijo una de sus hermanas, y agregó: “Cuando se enteró, pegó un grito, y dijo: ‘¿Cómo me va a dejar el 20% si tengo a los niños. Es un desgraciado’”.Al parecer, la mujer estaba interesada en cobrar el millonario seguro y la pensión que recibiría tras la muerte del soldado, pero no contaba con la forma en que Cristian había dejado distribuido ese dinero en vida.Condena por el atroz crimenLa justicia condenó a Diana Gómez, alias La Diabla, a 35 años de prisión por el delito de homicidio agravado. Sin embargo, a pesar de las pruebas en su contra, nunca aceptó los cargos.En entrevista con El Rastro, Diana aseguró: “Es mentira, nunca entré en contacto con esa banda ni ordené nada. Ni siquiera tenía celular en ese momento”. La mujer se encuentra recluida en la cárcel de mujeres Villa Cristina en Armenia.La madre del soldado nunca superó la pérdida y falleció tiempo después, según su familia, por la tristeza que le dejó el asesinato de su hijo.
El 23 de abril de 2019, en un barrio de Montenegro, en Quindío, fue escenario de una tragedia que aún resuena entre sus habitantes. Cristian Steven Reyes, un joven soldado profesional, fue víctima de un ataque sicarial que no solo conmocionó a su familia, sino que destapó una red de intereses oscuros que lo rodeaban, incluso dentro de su círculo más cercano. El Rastro investigó el caso.Alrededor de las 10:30 de la noche, una serie de disparos estremeció a los vecinos del barrio. Una de las hermanas de Cristian salió corriendo a la calle y se encontró con una escena devastadora: el cuerpo de su hermano yacía en el suelo con múltiples impactos de bala.“Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido. Yo me tiré y lo abracé fuertemente...Él me movió la cabeza, estaba muy mal, no podía hablar”, contó su hermana a El Rastro.¿Qué ocurrió esa noche?Cristian fue hallado con múltiples impactos de bala, principalmente en la cabeza y el tórax. Aunque alcanzó a ser trasladado al hospital más cercano, llegó sin signos vitales: la gravedad de las heridas resultó fatal.Su familia lo recuerda como un hombre querido y ejemplar. “Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá...En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, relató una de sus hermanas.Cristian era padre de dos niños, de 6 y 3 años, quienes eran su mayor motor en la vida. Ambos nacieron fruto de la relación que sostuvo durante años con Diana Alejandra Gómez, su esposa. Sin embargo, según los familiares de la víctima, la pareja atravesaba dificultades que fueron deteriorando la relación.Incluso, aseguraron que días antes del crimen, Cristian le pidió el divorcio a su esposa, pero ella se negó. “Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, revelaron. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dijeron que ella afirmó que “para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Primeras hipótesis del asesinatoEn un principio, las autoridades creyeron que el crimen estaba relacionado con la presencia de bandas delincuenciales en el sector, dedicadas al microtráfico y al sicariato, conocidas como Los Chukys y Los Killers.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, dijo el investigador del caso.De hecho, en los meses siguientes se registraron otros dos homicidios en la misma zona con características similares. Según la investigación, era posible que dos personas —una vecina y un habitante de calle— conocieran la identidad del autor material del crimen.No obstante, el caso dio un giro inesperado cuando decidieron interrogar a la esposa del soldado, quien había tomado una actitud extraña frente al asesinato de su marido.Mientras los investigadores seguían la pista de las bandas de microtráfico, la Policía encontró un indicio clave: salieron a la luz cerca de 100 llamadas entre Diana Gómez y miembros de la organización criminal Los Chukys.Cruda confesión de sicarioUn informante anónimo también señaló a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. Las interceptaciones telefónicas confirmaron que el número de Diana había sostenido múltiples comunicaciones con integrantes del grupo criminal antes y durante el día del homicidio.Alias Quiroga fue capturado en Putumayo y decidió colaborar con la justicia. Confesó su participación en más de diez asesinatos, entre ellos el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, afirmaron las autoridades.En su declaración, el joven implicó directamente a la esposa del soldado, señalando que fue ella quien les suministró información clave para ejecutar el crimen. “Se ubican estratégicamente a la espera de que la esposa del soldado los llame y les diga: "Vea, ahí va saliendo, va vestido así, va en dirección hacia tal lado". Cuando estaban coordinando el homicidio, Diana les entrega una fotografía para que no haya un margen de error”, explicó uno de los investigadores sobre la manera en que se planeó el asesinato.Asimismo, el implicado declaró que participó como campanero, mientras alias Nico, también menor de edad, disparó a quemarropa contra el soldado. Según el relato, el sicario se acercó a Cristian y le dijo: “Esto le mandó hacer su mujer’”.¿Quería cobrar millonario seguro?Gracias a la declaración de alias Quiroga y al registro de llamadas entre Diana y miembros de Los Chukys, las autoridades llevaron a cabo un operativo para concretar las capturas. En agosto de 2020, la Policía desarticuló la banda, logrando la detención de 19 personas, incluida Diana Alejandra Gómez. El juicio en contra de ella se prolongó durante varios meses.Según la investigación, la Fiscalía determinó que detrás del crimen existía un móvil económico: Diana buscaba quedarse con un millonario seguro de vida y con la pensión que correspondía a Cristian por su servicio en el Ejército.De acuerdo con la familia de la víctima, Cristian había dejado el 80 % del seguro a su madre y solo el 20 % a su esposa, pero ella desconocía esa distribución y creía que recibiría la totalidad de los $100 millones. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi tres años; cuando la capturaron, aún la seguía percibiendo”, relató una de sus hermanas.Diana Gómez no aceptó los cargos por homicidio agravado y fue condenada a 35 años de prisión como autora intelectual del asesinato de su esposo. Actualmente, permanece recluida en la cárcel Villa Cristina de Armenia.La mujer conocida como alias La Diabla, concedió una entrevista a El Rastro desde prisión, donde aseguró: “Es mentira. Nunca tuve contacto con esa banda, nunca hablé con ellos. Yo ni siquiera tenía celular, me lo habían robado meses antes”.Un mes después de la condena, la madre de Cristian falleció. “La partida de Cristian le quebró la salud hasta el final”, relataron sus familiares. Hoy, la familia enfrenta el dolor de dos pérdidas y la ausencia de un padre. Sus hijos, de 11 y 8 años, quedaron al cuidado de sus tías.
El municipio de Montenegro, en Quindío, fue el escenario de un triple homicidio que consternó a la población. El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes a quemarropa en 2019, destapó una trama de traición, microtráfico y una tragedia que dejó a una familia destrozada. La investigación develó un atroz crimen orquestado por un cercano.Dar con el responsable se convirtió en una misión crucial para las autoridades, pues lo que en un principio parecía un homicidio aislado terminó destapando una trama mucho más oscura. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, siguió de cerca el caso.Cristian era recordado por sus hermanas como un hombre íntegro, alegre y con vocación de servicio. “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”, dijo su hermana Yurimar Reyes. No obstante, el 23 de abril de 2019, la vida de la familia de Cristian cambió para siempre, luego de que fuera brutalmente acribillado. “Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido. Yo me tiré y lo abracé fuertemente...Él me movió la cabeza, estaba muy mal, no podía hablar”, contó.Este joven soñador era padre de dos niños. “Mi hermano era una persona muy especial para mí, en todo lo resaltaba su honestidad y su alegría. Soñaba con ser soldado, le gustaba defender a las personas y era muy buen papá”, dijo una de sus hermanas.Cada vez que obtenía un permiso, Cristian regresaba a casa para estar con sus pequeños, de 6 y 3 años. Para sus hermanas, más que un hermano, era “como un papá”.El fatídico díaLos hechos ocurrieron el 23 de abril de 2019. Pasadas las 10:30 de la noche, los vecinos escucharon una serie de disparos y una de las hermanas de Cristian salió corriendo a la calle. Allí se encontró con una escena devastadora: él yacía tendido en el suelo con múltiples impactos de bala.Minutos después llegó Diana Alejandra Gómez, esposa del soldado. Según relatan las hermanas, lo primero que hizo fue sacarle el celular, la billetera y algunos papeles de los bolsillos. Luego, se inclinó hacia él y le dijo: “Ay, Cristian, mi amor, te amo”.Las autoridades confirmaron que Cristian recibió entre cuatro y cinco disparos, la mayoría en la cabeza y el tórax. Aunque fue trasladado de urgencia al hospital, llegó sin signos vitales.“Él no tenía enemigos, no tenía peleas con nadie, a él todo el mundo lo quería...Yo lo amaba mucho, era mi hermano y más que mi hermano era como un papá para nosotras”, reveló una de sus hermanas.Un lugar controlado por bandas delictivasEl asesinato del soldado no fue un hecho aislado. En menos de cinco meses, tres personas fueron ultimadas en el mismo barrio bajo un patrón idéntico: disparos a quemarropa en la noche y un sicario del que no había ningún rastro.Según los investigadores, ese barrio y sus alrededores estaban bajo el dominio de una peligrosa estructura delincuencial conocida como Los Chukys o Los Killers, dedicada al microtráfico y a asesinatos selectivos.“Una de las hipótesis fue que por las funciones que desempeñaba Cristian como soldado profesional, la banda lo viera como una amenaza para el desarrollo de sus actividades ilícitas en el sector”, dijo el investigador del caso.Giro en la investigaciónLa esposa de Cristian aseguró a las autoridades que había intentado desbloquear el celular de su esposo, pero que, durante el intento, el dispositivo terminó formateándose. Asimismo, las hermanas de la víctima afirmaron sobre un pasado tormentoso entre la pareja.Ambos se conocieron en el colegio y, con el tiempo, terminaron casándose. Sin embargo, según los familiares de Cristian, la convivencia comenzó a deteriorarse. Aseguran que Diana no trabajaba y que solía reclamarle constantemente por el dinero.“Ella no se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo. Mi hermano cansado de eso le dijo que trabajara, y ella respondió que para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”, relató una de sus hermanas.También afirmaron que, aunque Cristian nunca fue agresivo con ella, Diana sí lo maltrataba físicamente.No obstante, las sospechas contra la esposa tomaron fuerza cuando los investigadores revisaron los registros telefónicos. Descubrieron más de 100 llamadas y comunicaciones entre Diana y miembros de Los Chukys, justo antes y durante el día del homicidio.Además, un informante anónimo entregó pistas a las autoridades, quienes señalaron haber visto a un joven conocido como alias Quiroga, quien al momento del asesinato tenía 17 años y hacía parte de la banda Los Chukys.Alias Quiroga fue capturado en Puerto Leguízamo, Putumayo, hecho que reabrió la investigación. Durante su declaración, confesó varios homicidios a cambio de un preacuerdo con la Fiscalía. En su testimonio aseguró haber visto a Diana, la esposa del soldado, en el territorio controlado por Los Killers, en Montenegro.Según la declaración de alias Quiroga, estas fueron las últimas palabras que escuchó el soldado Cristian Reyes antes de ser asesinado a tiros: “Eso le mandó hacer su mujer”. Las autoridades confirmaron que el sujeto que disparó contra el soldado era menor de edad y conocido como alias Nico.Pruebas contundentes y capturasLa confesión de alias Quiroga y el hallazgo de constantes llamadas realizadas por Diana fueron claves en la investigación. Al parecer, la mujer mantenía comunicación con José Antonio Pinto, integrante de la organización. Con estas pruebas un juez ordenó la captura de varios miembros de Los Killers, así como la de Diana Alejandra Gómez, esposa de Cristian y conocida como alias La Diabla.La familia de Cristian aseguró que, días antes del crimen, él le había pedido el divorcio a Diana tras descubrirle una infidelidad con un compañero de trabajo. No obstante, la mujer se habría negado a separarse, pues, según los familiares de la víctima, de por medio estaba un millonario seguro de vida.“El seguro era del 100% y ella pensaba que todo le iba a quedar a ella. Eran 100 millones de pesos… pero mi hermano dejó el 80% a mi mamá y a ella solo el 20%. Cuando se enteró, pegó un grito”, relató una de las hermanas.El juicio se prolongó por casi cinco años. Finalmente, la Fiscalía le imputó a Diana Alejandra Gómez el delito de homicidio agravado, por el cual fue condenada a 35 años de prisión. Actualmente cumple su condena en la cárcel de mujeres Villa Cristina, en Armenia.El equipo de El Rastro solicitó una entrevista con la mujer, quien negó rotundamente haber participado en el crimen de su esposo. “Es mentira. Nunca tuve contacto con esa banda, nunca hablé con ellos. Yo ni siquiera tenía celular, me lo habían robado meses antes”, aseguró Diana Gómez.Los dos hijos de Cristian y Diana, hoy de 11 y 8 años, quedaron al cuidado de sus tías, quienes aseguran que han sido criados con amor, a pesar de la dolorosa ausencia de su padre. El asesinato de Cristian dejó a toda la familia marcada por una herida que aún no sana.
Lo que parecía un homicidio aislado en un barrio de Montenegro, Quindío, se convirtió en una historia de traición, crueldad y vínculos con una peligrosa banda delincuencial. El asesinato del soldado Cristian Steven Reyes, ocurrido hace seis años, destapó una red de microtráfico, sicarios, dinero y una relación marcada por el engaño. La investigación, que se extendió por años, terminó con una condena que dejó a una familia destrozada. El Rastro conoció el caso y Diego Guauque investigó.La noche del asesinato quedó grabada en la memoria de las hermanas de Cristian. Al escuchar disparos, una de ellas corrió hacia el lugar, pensando que su hermano, enfermero militar, estaba auxiliando a alguien. Pero lo que encontró fue desagarrador: “Era mi hermano al que le habían disparado, el que estaba herido”, señaló.En medio del caos, apareció Diana, la esposa de Cristian. Su reacción fue desconcertante: “Se agachó, le sacó el celular del bolsillo, le sacó unos papeles y la billetera y empezó: ‘Ay, Cristian, mi amor, te amo’”.Las autoridades confirmaron la gravedad de las heridas: impactos de bala en la cabeza y el tórax. Cristian fue trasladado al hospital, pero llegó sin signos vitales. Tenía dos hijos pequeños.Un soldado con vocación de servicioCristian había ingresado al Ejército con la convicción de proteger a los demás. Sus hermanas lo describieron como un hombre comprometido con su labor: “En muchas ocasiones salvó vidas y curó”. También destacaron su amor por los animales y su deseo de ayudar.En lo personal, aseguraron que era fiel a su esposa, aunque la relación estaba marcada por conflictos. “Ella no trabaja, se la pasaba esperando que llegara el sueldo de él para gastárselo”, contaron. Cuando él le pidió que buscara empleo, ella se negó, las hermanas dicen que ella afirmaba que “Para eso se había conseguido un soldado profesional, para que la mantuviera”.Desde el inicio, las hermanas de Cristian desconfiaban de Diana. “Que brinque aquí, brinque allá, que esté con un hombre, está con otro… no era de un solo hombre, era de varios”. Sin embargo, las autoridades inicialmente no la consideraron sospechosa porque no había una prueba contundente que la vinculara al caso.El barrio estaba bajo el control de una banda conocida como Los Killers o Los Chukys, dedicadas al microtráfico y a los homicidios. Se pensó que Cristian, por ser militar, podía haber sido visto como una amenaza por estos delincuentes.El celular de Cristian estaba en manos de Diana, quien alegó que se había formateado al intentar desbloquearlo. Pese a que las autoridades se solo solicitaron, ella nunca lo entregó.Un giro inesperado en la investigaciónLa investigación tomó otro rumbo cuando un informante anónimo mencionó a alias Quiroga, un joven de 17 años vinculado a la banda de Los Chukys. Las interceptaciones telefónicas revelaron que el número de Diana había tenido múltiples comunicaciones con miembros del grupo criminal antes y durante el día del homicidio.La situación se volvió más compleja cuando, según las hermanas, Diana inició una relación sentimental con un compañero del trabajo de Cristian. Poco después, ocurrieron dos asesinatos en el barrio: una vecina y un habitante de calle. Se cree que ambos fueron silenciados por saber demasiado.“Doña María un día nos comenta que Lucas, un vecino, le dijo que la que había mandado a matar a mi hermano había sido la propia mujer”, relataron. Estos crímenes quedaron impunes.La confesión que lo cambió todoAlias Quiroga fue capturado en Putumayo y ofreció colaborar con la justicia. Confesó más de diez homicidios, incluyendo el de Cristian. “Nos habla precisamente del homicidio del soldado como él lo conocía”, dijeron las autoridades.Su testimonio fue claro: “Quiroga escuchó a Diana comentarles a los jefes de la organización que mataran a su compañero sentimental”. Él participó como campanero y Diana entregó una fotografía para identificar a la víctima. Según el relato, el sicario se acercó a Cristian y le dijo: “‘Cristian, esto le mandó hacer su mujer’. Y acciona el arma de fuego en repetidas ocasiones”, señalaron las autoridades sobre la confesión. El sicario, alias Nico, también era menor de edad para el momento del crimen.El peritaje reveló que en un año hubo unas 100 llamadas entre Diana y José Andrés Pinto Ramírez, miembro de esta banda delincuencial. Las autoridades concluyeron: “Evidenciamos que Diana tenía un vínculo directo… ella simplemente coordinó con personas superiores para que se pudiera cometer el hecho, para no dejar una huella directa”.Con estas pruebas, un juez ordenó la captura de varios miembros de la banda, incluido alias Nico, quien aceptó su responsabilidad y vinculó a Diana. En agosto de 2020, la operación contra los Chukys dejó 19 capturas, entre ellas la de la esposa del soldado.El dolor de una familia rota“Enterarme que fue Diana me dolió bastante porque era la mamá de mis sobrinos… nos dolió demasiado”, dijo una hermana. “Muy fuerte para nosotros que les quitó el papá a los niños”.En la audiencia de imputación, Diana no aceptó cargos. Su juicio se extendió por casi cinco años, retrasado por la pandemia y su negativa a admitir ser la autora intelectual. Alias Quiroga y alias Pitbull la señalaron directamente.Las hermanas también señalaron que Cristian al parecer había descubierto infidelidades de su esposa y quería divorciarse. “Ella les enviaba fotos desnuda a los compañeros del Ejército”, dijeron. Incluso hubo peleas por la difusión de esas imágenes.Millonario seguro: el móvil detrás del crimen Para la familia y las autoridades, el móvil del homicidio fue económico. Cristian tenía un seguro de vida del Ejército, pero había dejado el 80% a su madre y solo el 20% a su esposa, pero la mujer no lo sabía y creía que obtendría el 100% del dinero. “Ella estuvo recibiendo la pensión durante casi 3 años, cuando la capturaron aún la seguía recibiendo”, relataron.Finalmente, Diana fue condenada a 420 meses de prisión, es decir, 35 años, por homicidio agravado y porte ilegal de armas. Alias Quiroga recibió 7 años y alias Nico a 16.Un mes después de la condena, la madre de Cristian falleció. “La partida de Cristian le quebró la salud hasta el final”, dijeron sus hijas. Los hijos del soldado, hoy de 11 y 8 años, están bajo el cuidado de sus tías.La versión de alias La Diabla desde prisiónEn la cárcel de mujeres de Armenia, Diana aceptó una entrevista con El Rastro. Negó haber participado en el crimen: “Era el amor de mi vida. Era el hombre con el que yo quería mi vida entera, el padre de mis hijos. Yo no tenía ojos para nadie más”.Aseguró ser inocente y su abogado apeló la condena. Ella no fue vinculada a los otros dos asesinatos del barrio, aunque en la investigación fue apodada La Diabla. Ella insiste: “Soy inocente y sigo peleando por mi libertad, que nuevamente me vuelvan a revisar el caso”.Mientras tanto, los hijos de Cristian siguen creciendo lejos de su madre y bajo el cuidado de las hermanas de su padre.
Un hombre armado y borracho mató este miércoles, 1 de enero de 2025, a al menos 10 personas, entre ellas dos menores, en el sur de Montenegro y se suicidó posteriormente con un disparo en la cabeza, informaron las autoridades del país balcánico.La Policía informó en un primer momento que todas las víctimas fallecieron en un restaurante, pero varias de ellas habrían sido abatidas en distintos puntos en un pueblo cerca de la ciudad de Cetiña.(Lea también: Atropellamiento masivo en Nueva Orleans: el sospechoso está muerto, según autoridades, ¿quién era?)El sospechoso, identificado por el cuerpo armado como "A. M., de 45 años", huyó después del acto. Pero una vez la policía lo rodeó y le ordenó "entregar su arma, se disparó una bala a la cabeza", dijo el jefe de policía Lazar Scepanovic."Intentamos transportarlo a un centro hospitalario, pero sucumbió a las heridas", agregó.El drama empezó hacia las 16H30 GMT, explicó previamente Scepanovic en una rueda de prensa."Tras pelearse con un cliente con el que pasó gran parte del día, y mientras había bebido grandes cantidades de alcohol, se fue a casa, agarró una pistola y mató a cuatro personas", detalló.Después fue "a otros tres lugares donde mató a la familia Martinovic, a un miembro de su propia familia y a dos niños de 10 y 13 años. Intentó matar a otras cuatro personas cuyas vidas ya no corren peligro", continuó Scepanovic.El ministro del Interior, Danilo Saranovic, había informado que el sospechoso "arrebató la vida de al menos diez personas, incluidos dos menores de la familia Vuletic", que es dueña del restaurante mencionado.¿Qué medida tomaron en Montenegro tras el asesinato múltiple?El gobierno decretó tres días de luto en el pequeño país de 630.000 habitantes de la península balcánica.La delincuencia organizada y la corrupción afectan desde hace tiempo a Montenegro, pero la policía afirmó que el tiroteo no fue provocado por "enfrentamientos entre grupos delictivos organizados".Las fuerzas de seguridad instaron a los habitantes a no salir de sus casas.
En Montenegro, Quindío, investigan el caso de dos bebés de diferentes familias que fueron enterrados en un mismo ataúd. >>> También le puede interesar: Dos personas murieron tras explosión de gas en Pereira: "Vimos vecinos ardiendo en llamas"Gloria Patricia Gómez, madre de uno de los niños, le sumó a la tristeza de haber perdido a su bebé la incertidumbre por la investigación que se adelanta luego de que se identificara que, por un error, los restos de su pequeño ya habían sido enterrados con los de otro niño en Montenegro.“No sabía cómo la funeraria, que es Senderos de Paz, se había llevado los dos cuerpos y que mi bebé estaba enterrado en Montenegro ya por la otra familia”, manifestó Gómez.Sobre lo sucedido, la otra familia no se ha referido. Quien sí lo hizo fue la Secretaría de Salud del departamento, que viene investigando el caso para proceder a sancionar a la clínica o a la funeraria, según el resultado de las averiguaciones.Carlos Alberto Gómez Chacón, secretario de Salud del Quindío, explicó que “cuando se hace la exhumación se encuentra que los dos cuerpos están debidamente identificados, están debidamente separados y simplemente se incurrió, digamos, en una situación de error humano, posiblemente, en la entrega de los dos cuerpos y finalmente también dentro de la funeraria, que también entierra los dos cuerpos sin revisar”.Noticias Caracol contactó al área administrativa de la Clínica La Sagrada Familia, que señaló en un mensaje de texto que estaban analizando el caso antes de pronunciarse.También se buscó a la funeraria, la cual no fue posible contactar. Ahora, Gloria Gómez busca justicia para que se aclare el error cometido y se sancione a los responsables de hechos que no se deben repetir.>>>También puede leer: Ecocidio en Boyacá: cientos de frailejones fueron arrasados con tractor en parque Siscunsí
En videos de cámaras de seguridad quedó registrado el momento en que dos sujetos llegaron en una motocicleta al centro del municipio Montenegro, en Quindío, y asesinaron a una comerciante de 24 años identificada como Angélica María Herrera Ósman.>>> Vea más: Condenan a hombre por tres homicidios en Cúcuta, entre los que está el de un líder socialUn sujeto con casco de moto y vestido con sudadera negra se bajó del vehículo e ingresó hasta el establecimiento comercial en el que se encontraba la víctima y le disparó para luego salir corriendo del sitio."Las indagaciones preliminares por parte de Policía Judicial y de Fiscalía General de la Nación indican que la víctima no había tenido ningún tipo de situación referente a amenazas por temas extorsivos o problemas de índice personal, por lo cual, digamos que al momento se desconocen cuál es la motivación. Para aclarar el caso, las autoridades ofrecen hasta $10 millones que faciliten la ubicación de los asesinos de la joven", manifestó el coronel Luis Atuesta, comandante de la Policía de Quindío.De acuerdo con Blu Radio, el asesinato de la comerciante ocurrió a pocas cuadras de la alcaldía del municipio de Montenegro.>>> Le puede interesar: Cae asesino en serie de mujeres: mató a siete y una que sobrevivió lo ayudó a capturar
Al menos 11 personas murieron durante un tiroteo este viernes, 12 de agosto de 2022, en la ciudad de Cetinje, en el centro de Montenegro, uno de los episodios violentos más mortíferos en décadas en el país balcánico.También lea: Reconocido escritor fue apuñalado justo antes de una charla en New York"Once personas murieron hoy en Cetinje", dijo a la prensa la fiscal Andrijana Nastic, que participa en la investigación, agregando que el atacante se encontraba entre los fallecidos."Hay dos niños entre las víctimas", precisó.Un policía confirmó el balance a la AFP, hablando bajo condición de anonimato.El tiroteo se produjo en Cetinje, a unos 36 km al oeste de Podgorica, la capital montenegrina, en el marco de una disputa familiar, de acuerdo con RTCG, la emisora pública de Montenegro.Se trata del incidente con más víctimas mortales en décadas en esta exrepública yugoslava de la costa adriática.Se cree que el asesino fue abatido por un residente local, según la fiscal Nastic, descartando informaciones previas que señalaban a la Policía como autora de su muerte.Otras seis personas resultaron heridas, de las cuales tres se encuentran en estado crítico, según Ljiljana Radulovic, directora del hospital central de Podgorica.Tras el ataque, el primer ministro Dritan Abazovic llamó a la población a ofrecer apoyo a las familias de las víctimas, apuntando que se trataba de un suceso sin precedentes en la historia reciente de Montenegro."Invito a todos los ciudadanos de Montenegro a estar con las familias de las víctimas inocentes", escribió en Telegram.Horas después del ataque, Abazovic declaró tres días de luto en el país.Vea, además: Johnson & Johnson suspenderá la venta de sus talcos para bebé en todo el mundoConmoción Montenegro es famoso por sus pintorescas playas y sus montañas, que atraen cada año a miles de visitantes.Los montenegrinos quedaron conmocionados con la noticia del tiroteo."No puedo creer que esto haya sucedido en Cetinje y Montenegro. No sé que decir, estoy sin palabras", afirmaba un residente local, Milorad Mitrovic, a la radiotelevisión pública.El suceso se produce en plena temporada alta de playa, muy esperada tras dos años de pandemia del COVID-19.Puede ver: ¿Quién es Félix Plasencia, nuevo embajador de Venezuela en Colombia?Con una tasa de desempleo de alrededor del 18 por ciento y un salario mensual promedio de menos de 520 euros (533 dólares), Montenegro cuenta con el atractivo de unos 300 kilómetros de costa azul para aumentar sus ingresos gracias al turismo.Destinos de vacaciones como Budva y Kotor llaman a grandes multitudes, y este último figura en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO.El crimen organizado y la corrupción siguen siendo dos de los principales problemas que aquejan al país y que las autoridades se han comprometido a abordar bajo la presión de la Unión Europea.Sin embargo, apenas hay constancia de tiroteos masivos en la nación adriática.
Colombia está a tan solo dos semanas para que se lleven a cabo las elecciones presidenciales 2026 y en Noticias Caracol se llevó a cabo un nuevo debate con cuatro de los candidatos (Sondra Macollins, Miguel Uribe Londoño, Carlos Caicedo y Santiago Botero) que aspiran con llegar a la Casa de Nariño en reemplazo del presidente Gustavo Petro. Uno de los temas que más le preocupa a los colombianos es el de seguridad en el país, además de la presencia de grupos armados ilegales en los territorios, ejerciendo poder y control territorial, y los candidatos se refirieron a cómo será su trabajo en esta ámbito si ganan las elecciones.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"Alianzas entre políticos y criminales han generado inseguridad": Sondra MacollinsLa primera en referirse al tema de seguridad fue Sodra Macollins, quien dijo que “las alianzas entre los políticos y las estructuras criminales son los que han generado la inseguridad y la impunidad en este país. Necesitamos garantizar que la justicia no va a tener puerta giratoria. Necesitamos garantizar que el Estado no solamente va a tener seguridad, sino que, cuando se cumpla con ese protocolo, la justicia va a actuar de una forma independiente y no como propone el señor Santiago Botero, que sea como una sola estructura”."Lo más rentable que hay en Colombia es ser delincuente": Miguel UribeMiguel Uribe Londoño, por su parte, aseguró que “el problema que estamos viviendo es porque no hay voluntad presidencial de darle seguridad a Colombia. Esto no debería estar pasando. Tan fácil como que el presidente diga, ‘voy a defender a los colombianos. Mi deber como presidente es proteger la vida de los colombianos, proteger sus bienes, proteger la economía, proteger a Colombia’. Eso no está sucediendo. No estábamos viviendo así hace cuatro años cuando Petro empezó la Presidencia. Ahora nos dicen que por cuenta de una falsa paz total, o más bien una paz fatal, los grupos ilegales pueden estar libres, los criminales están libres. Hoy lo más rentable que hay en Colombia es ser delincuente”."La seguridad se garantiza con presencia del Estado": Carlos CaicedoEl aspirante Carlos Caicedo también se refirió al tema de inseguridad y dijo que “9.600.000 víctimas son el producto de la violencia en Colombia, jóvenes desplazados de su territorio. Lo que hay que hacer es garantizar seguridad y la seguridad se garantiza con presencia del Estado, con Ejército, con Policía, pero también con inversión social y el rescate de nuestra juventud que está en manos de los grupos criminales. Por eso hemos planteado llevar a todos los jóvenes al sistema educativo, incluyendo un salario educativo”.Finalmente, Santiago Botero mencionó que “la justicia que yo propongo es que todo sea igual porque es que hoy el presidente tiene una justicia diferente, los congresistas otra y el resto de los colombianos otra. Se inventaron para los hampones la justicia transicional. Entonces, es una sola justicia para todos, con una separación de poderes, donde el presidente no pueda poner fiscal”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Un ataque con explosivos se registró en la noche de este domingo 17 de mayo en Patía, Cauca, cuando una patrulla de la Policía Nacional fue blanco de un atentado mientras realizaba actividades de vigilancia y control en la zona urbana. Las autoridades confirmaron que en el vehículo institucional se movilizaban tres uniformados y que uno de ellos resultó con lesiones leves.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)De acuerdo con la información entregada por el Departamento de Policía Cauca, el hecho ocurrió hacia las 6:55 de la tarde, cuando desconocidos lanzaron dos granadas de fragmentación contra un automotor oficial adscrito a la Estación de Policía de El Bordo, "cuando nuestros uniformados adelantaban labores de patrullaje y control en el municipio".Policías se encontraban en labores de patrullaje cuando ocurrió ataqueEn el momento del ataque, los policías adelantaban labores de patrullaje preventivo en distintos sectores del municipio. Tras la explosión, unidades de apoyo y organismos de emergencia llegaron al lugar para verificar la situación y atender a los uniformados afectados.Las autoridades indicaron que uno de los policías presentó aturdimiento y algunas laceraciones leves producto de la onda explosiva. Sin embargo, señalaron que las heridas no comprometieron su estado de salud y que recibió atención médica inmediata.Por otro lado, los otros dos integrantes de la patrulla no registraron lesiones de consideració, y los tres uniformados permanecen estables y bajo observación preventiva.A través de un comunicado, la Policía Nacional rechazó el ataque ocurrido en El Bordo y aseguró que rechazan "a este cobarde atentado criminal, que no solo buscaba afectar la integridad de nuestros uniformados, sino generar temor y zozobra entre la población civil", indicaron las autoridades. VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
El cierre de la semana laboral enciende las ilusiones de miles de familias colombianas que depositan su confianza en los juegos de azar. Este 17 de mayo de 2026, el sorteo del Super Astro Luna se toma la agenda de la suerte en el país, consolidado como uno de los formatos más atractivos y con mayor arraigo popular gracias a su original dinámica, que fusiona el análisis numérico con los misterios del zodiaco.Resultados Super Astro Luna hoy, 17 de mayo de 2026En el siguiente espacio se registrarán los datos oficiales de la combinación ganadora y el signo zodiacal una vez concluyan las verificaciones de los delegados y el sistema de balotas arroje el veredicto definitivo de la noche:Número Ganador: 8399Signo Zodiacal: Libra¿Cómo jugar y cuánto se puede apostar?La flexibilidad es el pilar del éxito del Super Astro Luna. El formato permite que el jugador diseñe su propia apuesta sin amarrarse a billetes preimpresos.La Dinámica: El participante debe seleccionar una combinación de cuatro cifras (comprendidas entre el 0000 y el 9999) y asociarla a uno de los 12 signos del zodiaco.Valor de la apuesta: Es un sorteo altamente inclusivo, con un valor de entrada mínimo de $500 pesos y un tope máximo de $10.000 pesos por tiquete (valores que no incluyen el cobro del IVA). Quienes busquen elevar sus posibilidades de victoria pueden optar por la modalidad "Todos los signos", donde el número seleccionado se respalda con el zodiaco completo en un mismo formulario.Para la jornada de este viernes, el sorteo se ejecutará en vivo a las 10:50 p. m. La transmisión oficial con todas las garantías de transparencia corre por cuenta del Canal 1 en televisión nacional. Adicionalmente, el público puede verificar la veracidad de la combinación ganadora ingresando a las plataformas web de la red oficial de Super Astro o mediante los canales digitales de los distribuidores autorizados, SuRed y SuperGIROS.Estructura de premios: ¿Cuánto puede ganar?El plan de premios de este sorteo de contrapartida es proporcional a la inversión realizada por el jugador, multiplicando su apuesta (sin IVA) bajo tres escalas de acierto de izquierda a derecha:4 cifras + signo coincidente: Otorga el premio mayor equivalente a 42.000 veces lo apostado.3 cifras + signo coincidente: Paga 1.000 veces el valor de la apuesta.2 cifras + signo coincidente: Retorna 100 veces la cantidad invertida.Protocolo legal para reclamar el dineroSi su combinación coincide con el marcador oficial, debe atender las siguientes directrices colombianas para hacer efectivo el cobro:Estado del tiquete: Presentar el comprobante físico original en perfecto estado, con caracteres legibles y sin tachaduras.Montos menores: Los premios que no superen los topes de retención fiscal se pagan directamente en los puntos físicos de SuRed y SuperGIROS.Premios mayores (182 UVT o más): Si la recompensa equivale o supera los $8.565.830 pesos, el ganador debe formalizar su estatus en los puntos autorizados y el desembolso se gestiona a través de entidades bancarias designadas (como el Banco de Occidente) mediante cheque o transferencia. Se requerirá cédula original ampliada al 150%, certificación bancaria vigente y el formulario SIPLAFT diligenciado.Impuestos: Por ley, todo premio que califique bajo los topes de retención en la fuente (a partir de 48 UVT) tendrá un descuento del 20% por concepto de ganancia ocasional.El Super Astro nació al amparo de la Ley 643 de 2001 en Colombia como una categoría de "juego novedoso". Operado bajo estricto control de Coljuegos por el concesionario Corredor Empresarial S.A., rompió el monopolio del chance tradicional al introducir la variable astrológica. Más allá de su mística y de los miles de millonarios que ha consolidado a lo largo de las décadas, su verdadera relevancia radica en su fin social: un porcentaje prioritario de cada apuesta se destina de manera directa al financiamiento y sostenimiento del sistema de salud pública de las regiones de Colombia.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.NOTICIAS CARACOL
A las 10:30 de la noche de este 17 de mayo de 2026 se realiza un nuevo sorteo de La Caribeña Noche, uno de los juegos de chance que se siguen en la región Caribe. El número ganador se dará a conocer a través de plataformas digitales, sitios autorizados y puntos de venta. A continuación, consulte el resultado de hoy y revise los pasos para reclamar el premio en caso de acertar la cifra.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados Caribeña Noche último sorteo 17 de mayo de 2026Número ganador: 1857Quinta cifra: 0El resultado de La Caribeña Noche se publica pocos minutos después del sorteo. El número ganador es una combinación completa de cuatro cifras, correspondiente a la modalidad tradicional. Pero si también acierta la quinta cifra el monto a ganar aumenta.¿Cuánto cuesta jugar la Caribeña Noche y cómo reclamar el premio?Las apuestas en Caribeña Noche están pensadas para ser simples y flexibles. El valor mínimo es de 500 pesos colombianos y el máximo llega a 10.000 pesos, lo que permite que personas con diferentes presupuestos participen sin complicaciones. Si hay un ganador, el proceso para reclamar el premio depende del monto obtenido, calculado en UVT (Unidad de Valor Tributario).Para premios inferiores a 48 UVT, se debe presentar el tiquete original en buen estado, el documento de identidad y una fotocopia legible de la cédula. Cuando el premio está entre 48 y 181 UVT, además de esos documentos, se requiere diligenciar el formato SIPLAFT, disponible en los puntos de venta autorizados. Si el premio supera las 182 UVT, se exige también una certificación bancaria vigente (no mayor a 30 días). En este último caso, el pago se realiza mediante transferencia electrónica en un plazo aproximado de ocho días hábiles.Para participar, el jugador debe comprar su tiquete en los puntos de venta autorizados, elegir un número de cuatro cifras entre 0000 y 9999, definir el valor de la apuesta y conservar el comprobante, que será indispensable para reclamar el premio.Modalidades de la Caribeña NocheEntre las principales modalidades de La Caribeña Noche se encuentran:Cuatro cifras directo o superpleno: se gana al acertar el número completo en el orden exacto.Cuatro cifras combinado: permite obtener premio si se aciertan las cuatro cifras en cualquier orden.Tres cifras directo: el jugador acierta las tres últimas cifras en el orden exacto.Tres cifras combinado: las tres últimas cifras pueden estar en cualquier orden.Dos cifras o “pata”: se gana al acertar las dos últimas cifras en el orden exacto.Una cifra o “uña”: se gana al acertar la última cifra del número ganador.NOTICIAS CARACOL
Este 17 de mayo de 2026 se realiza un nuevo sorteo de El Sinuano Noche, uno de los juegos de azar más consultados en la región Caribe. A las 10:30 p. m. inicia el juego y, en pocos minutos, se revelan los números ganadores. Si participó en esta oportunidad, revise su jugada, ya que el resultado puede traer un premio.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados Sinuano Noche último sorteo del 17 de mayo de 2026Número ganador de cuatro cifras: 3549Quinta cifra: 6Durante la transmisión, los resultados de El Sinuano se presentarán de manera clara y organizada, para que sea sencillo confirmar si el número coincide con la modalidad seleccionada. El evento podrá seguirse a través de los canales oficiales y las plataformas digitales, garantizando transparencia en cada etapa del proceso.¿Cómo se juega Sinuano Noche?El sorteo del Sinuano Noche se lleva a cabo de manera regular y sus resultados se publican en los canales oficiales. Es una opción pensada para quienes disfrutan las apuestas numéricas bajo las reglas establecidas por la entidad. El premio mayor se obtiene al acertar las cuatro cifras en el mismo orden en que son extraídas durante el sorteo.También existen modalidades que permiten jugar con tres o dos cifras, ofreciendo más flexibilidad, aunque con cambios en las probabilidades y en el valor del premio. Además, está la cifra complementaria, conocida como “la quinta”, que se utiliza en algunas variantes donde se incluye esa balota adicional como parte del resultado.Modalidades de apuesta en El SinuanoEl Sinuano ofrece una variedad de opciones para participar, lo que permite que cada jugador elija la modalidad que mejor se ajuste a sus preferencias y presupuesto. Las principales modalidades son:4 cifras directo (superpleno): se gana si se aciertan las cuatro cifras en el orden exacto.4 cifras combinado: se gana si se aciertan las cuatro cifras en cualquier orden.3 cifras directo: coincidencia exacta de las tres últimas cifras.3 cifras combinado: las tres últimas cifras en cualquier orden.2 cifras o “pata”: coincidencia exacta de las dos últimas cifras.1 cifra o “uña”: coincidencia de la última cifra.Quinta balota: modalidad lanzada en 2025 que ofrece premios adicionales si se acierta la quinta cifra.Este número de opciones ha contribuido a que el Sinuano Día sea uno de los juegos de azar más populares en Colombia, especialmente en departamentos como Córdoba, Sucre, Magdalena, Bolívar y Atlántico.Valor de las apuestas y cómo se reclaman los premios del Sinuano NocheEl Sinuano Noche es un juego diseñado para ser accesible a todos los públicos. Los valores de las apuestas son:Apuesta mínima: 500 pesos colombianos.Apuesta máxima: 25.000 pesos colombianos.El proceso para reclamar un premio del sorteo Sinuano Noche varía según el valor obtenido, calculado en UVT (Unidad de Valor Tributario). Para premios inferiores a 48 UVT, se debe presentar el tiquete original, el documento de identidad en físico y una fotocopia legible de la cédula. Estos requisitos permiten validar la autenticidad del tiquete y la identidad del ganador.Cuando el premio está entre 48 y 181 UVT, además de los documentos básicos, se debe diligenciar el formato SIPLAFT, correspondiente al Sistema de Prevención de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo. Este formulario se entrega en el punto de venta autorizado y debe ser completado por el ganador como parte del protocolo de control establecido por la entidad operadora.Para premios superiores a 182 UVT, se requieren los documentos básicos junto con una certificación bancaria vigente, expedida en un plazo no mayor a 30 días. Este documento es indispensable para realizar el pago mediante transferencia electrónica, proceso que se efectúa en un máximo de ocho días hábiles, conforme a las políticas internas del operador.NOTICIAS CARACOL