En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
En el corazón del Chocó profundo, una monja de 88 años se ha convertido en la única esperanza para miles de personas atrapadas en medio del fuego cruzado. Se trata de la madre Carmen Palacio, una misionera Laurita que lleva casi 70 años lidiando con la guerra, curando enfermos de todos los bandos, rescatando heridos y enfrentando todo tipo de miedos con fe inquebrantable y pánico contenido. Conózcala en Los Informantes.“¿A usted no le da pena decir que mató a una viejita desarmada?, pero hágale, porque eso es gusto. Pero con el corazón yo decía Jesús, confío en ti. Allá no me da miedo. Cuando estoy en la cama o en la pieza digo, ay (…), pero ya pasó”, así describe la madre Carmen sus temores casi diarios enfrentando a cabecillas de grupos armados.Ella lleva casi 70 años en el Chocó profundo no solo como enfermera de guerra, sino como única esperanza en estos territorios sin aspirinas, ni Dios ni ley. Los Informantes llegó hasta Noanamá, un pueblo de casas de lata a orillas del río San Juan, sin autoridad civil, sin señal de internet y sin un puesto de salud formal, para conocerla. Su llegada a esta tierra fue a los 18 años, motivada por la vocación de la congregación de la Madre Laura Montoya: trabajar con los más marginados. "Se hablaba mucho de trabajar con los indígenas y los marginados, los más pobres. Eso me gustaba desde pequeña", recuerda la madre Carmen sobre sus inicios.Con los conocimientos básicos de primeros auxilios que le enseñaron en el postulantado (primera etapa de formación dentro de la vida religiosa o consagrada), llegó a una tierra donde la sabiduría ancestral se convirtió en su mejor aliada. "Con ese poco conocimiento llegué aquí. Entonces con cada persona que llegaba, a los mayores se les decía en ese tiempo: 'Tío, tío, ¿y esta planta para qué sirve?'. Y con los indígenas también. Entonces ellos me fueron enseñando", relata. Así aprendió a manejar dos universos: la medicina convencional y la tradicional. Incluso domina la lengua del pueblo indígena Wounaan.Su historia es la de una leyenda viva que se entregó en cuerpo y alma a las comunidades más necesitadas en una misión que parece imposible. La madre Carmen es la enfermera, la médica, la odontóloga y la consejera de una vasta región.Con el paso de los años, estableció un centro de salud elemental que es un faro de esperanza en medio de la nada. Su boticario es un reflejo de su conocimiento dual, donde conviven fármacos occidentales con medicinas ancestrales. Botellas con preparaciones de plantas para mordeduras de serpientes comparten estante con medicamentos convencionales.Una de sus creaciones más famosas es la "botella curada", un remedio potente contra el veneno de las culebras, muy comunes en la zona, especialmente cuando crece el río. "Esto es una botella curada. Esto es con biche, el primero que sale, un destilado de la caña. Uno le echa las plantas de culebra (...) todas las venenosas y uno la echa ahí y entonces cuando viene un enfermo usted le da un trago para que le baje el veneno", explica mientras muestra su farmacia natural en entrevista con Los Informantes.Ella misma afirma que nunca ha sido mordida por una serpiente, no por suerte, sino porque "la madre Laura hizo un contrato con Dios de que no nos picaba".La misión en medio de la guerraPero su misión sería pacífica si solo tuviera que lidiar con los males de la naturaleza, pero es la guerra la que no la deja descansar. En el Medio San Juan convergen múltiples actores armados: disidencias de las FARC, el ELN, el Clan del Golfo y otros grupos que se disputan el control de un corredor estratégico para el narcotráfico y la minería ilegal.Enfrentar a los cabecillas de estos grupos es "el pan nuestro de cada día". La madre Carmen lo hace con una valentía que desarma, aunque admite el miedo que siente en la intimidad. "Ellos vienen como los 'gran jaja' y uno si le muestra miedo... puede mostrar miedo, ¿no? Entonces yo como que hago de cuenta que son unos angelitos que cayeron del cielo. Yo le digo: 'Hermano, ¿cómo está? Y cuente pues cómo va la cosa'. Ya se desmontan ellos", narra sobre su estrategia para encararlos.Curando las heridas de todos los bandosSu labor médica no distingue uniformes. Siguiendo las directrices de la Cruz Roja Internacional, atiende a los combatientes heridos únicamente dentro de su centro de salud, para no involucrarse directamente en el conflicto. "Uno los atiende en la botica, pero ellos tienen que llegar ahí, porque la Cruz Roja Internacional nos enseñó que afuera donde había los combates o tal cosa, uno no iba porque lo podían empapelar", aclara.Incluso en las situaciones más crueles, su compasión ha prevalecido. Relata cómo curaba a secuestrados que los grupos armados mantenían amarrados en condiciones inhumanas, provocándoles graves infecciones. "Como los amarran de pies y manos, como no pueden moverse, le entra la mosca en todos los orificios del cuerpo. La mosca pone un huevito y sale un gusano y ese gusano molesta mucho. Ellos daban permiso de unos días por medio, iba y sacaba los gusanos, hacerles curaciones", cuenta sobre uno de los episodios más duros de su misión.La líder social chocoana Elizabeth Moreno reconoce el invaluable papel de la madre Carmen en la región. "Se ha convertido en la médica, en la enfermera, en la consejera, en la que le ha quitado muchos jóvenes a la guerra, a los actores armados, pero que también tiene ese poder de dialogar, de meter en cintura a muchos de los actores que llegan al territorio", afirma Moreno.Las condiciones en las que trabaja son extremadamente precarias. Junto a ella viven otras dos religiosas Lauritas que la apoyan hombro a hombro, pero los recursos son casi nulos. El "hospital" consta de un consultorio y un pequeño cuarto con una cama vieja que funge como área de hospitalización. La hermana Jaqueline Rodríguez, la más joven del equipo, describe la impotencia que sienten a menudo: "Hay momentos que por más que queramos no tenemos toda la medicina y tampoco los equipos para responder en ese momento de emergencia (...) Se hace lo mejor posible, pero se quedan. Fallecen".Traer medicinas es otra odisea. Los grupos armados controlan el río e impiden el paso de insumos médicos. Sin embargo, la reputación de las monjas les abre camino. "Algo ellos ya nos conocen, digámoslo así, nos conocen y saben que esa medicina no es para algo, para una sola persona, sino para el bien de toda la comunidad (...) incluso para ellos mismos", explica la hermana Jaqueline.Pero la madre Carmen tiene sus propias reglas financieras: el servicio es gratuito para la población civil, pero no para los combatientes. "Yo a la gente común y corriente se la doy, pero a los 'guerrillos' les cobro 50. Porque ellos como cobran su vacuna a la gente, entonces por eso es que yo les cobro a ellos", sentencia.Una vida de desprendimientoSu desprendimiento material es absoluto. En 2013, cuando Laura Montoya fue canonizada, una hermana le regaló el dinero para ir a Roma y conocer al Papa Francisco. Ella, sin dudarlo, destinó los fondos a la operación de la madre de una compañera.Para ella, los políticos son una fuente constante de decepción. Varios le han prometido una silla de odontología, pero la promesa sigue sin cumplirse. Mientras tanto, ella sigue extrayendo muelas en un rudimentario taburete de madera. "Que ya le vamos a traer, que ya le vamos a traer... le prometen. Es un hecho. Nosotros ahí tenemos su tablita, sus dos tablitas en las que sacamos la muela", comenta con ironía.A sus 88 años, con la audición y la vista disminuidas —esta última afectada por el glifosato que le cayó de una avioneta mientras protegía a unos niños—, dice que no piensa en retirarse. Para ella, las ciudades son "prisiones voluntarias". "Irme a la cárcel. Yo por edad debería estar en Popayán. Aquí algo se puede hacer, allá ya qué, nada", afirma convencida.¿Machismo en la Iglesia?Su carácter es una mezcla de sabiduría, chispa y firmeza. Critica el machismo en la Iglesia: "¿Qué opina de que las monjas no puedan dar misa? Pues machismo (…) Para mí sí; Jesús fundó los apóstoles y todo eso. Pero, ¿a quién se le apareció primero, no fue a las mujeres?; ahí está”. Eso sí, muestra contundente contra el aborto: “Me parece injusticia”.La madre Carmen Palacio ha vivido más de medio siglo entre sus plantas, sus pacientes, la guerra y una fe que le ha permitido hacer un apostolado extraordinario y, sobre todo, vivir para contarlo.
La Policía Nacional y Armada de Colombia informaron sobre el abatimiento de Nilson Morales Perlaza, conocido con el alias de ‘Maluma’, que pertenecía al frente Ernesto Che Guevara de la guerrilla del Eln, que delinque en el departamento del Chocó, región donde fue dado de baja.Debía “impedir el avance territorial del Clan del Golfo en el Litoral del San Juan”El brigadier general Carlos Fernando Triana Beltrán, director de la Policía Nacional, dijo que ‘Maluma’ tenía “un historial criminal de 15 años, dinamizaba las confrontaciones armadas contra el Clan del Golfo, en el sur de ese departamento (Chocó), generando desplazamiento forzado”.(Lea también: Por ola de violencia, gobernadora del Chocó sugiere declarar conmoción interior en el departamento)El guerrillero era cabecilla de comisión del frente Ernesto Che Guevara del Eln y, según la Policía, “fue designado por el Estado Mayor Regional del Frente de Guerra Occidental para impedir el avance territorial del Clan del Golfo en el Litoral del San Juan”, donde fue ultimado.Durante el operativo en el que cayó alias Maluma también fueron abatidos otros dos criminales.Asimismo, las autoridades se incautaron de siete armas de fuego, 24 cargadores, material explosivo, equipos de comunicaciones, dos computadores, una tableta, 26 memorias USB y material de intendencia.Situación de orden público en ChocóEn febrero pasado, el departamento del Pacífico colombiano tuvo que enfrentar un paro armado decretado por el Eln que duró 72 horas. Mientras algunos pobladores salieron desplazados, unos 50 mil ciudadanos tuvieron que pasar ese tiempo confinados en sus casas."No aguantamos más. En este momento no tenemos alimentación en nuestros graneros, en nuestras tiendas", expresó en ese momento a Noticias Caracol León Fabio Marín Moncada, alcalde de San José del Palmar.Por su parte, Juan Carlos Palacios, le dijo al mismo medio que su municipio vivía “una crisis humanitaria definitivamente y secuestrados nosotros en nuestro mismo territorio, así lo estamos viviendo y hoy el llamado a estos grupos al margen de la ley es que tomen el camino correcto que nos conduzca a la paz y que desde el Gobierno nacional también le apuesten a una paz verdaderamente en el departamento del Chocó”.(Lea también: “A Chocó la paz no ha llegado”: alcalde de Tadó, municipio afectado por paro armado del Eln)Insistió en “apostarle en el departamento del Chocó a un proceso verdaderamente de paz” porque “no hemos sentido (la paz total), a Chocó la paz no ha llegado”.“Si se hubiese visto no estaríamos viviendo situaciones como estas que nos atemorizan, que dañan la paz y la tranquilidad, no únicamente en el municipio de Tadó, sino en todo un departamento del Chocó que históricamente ha estado marginado y que estamos convencidos que hoy con toda la riqueza que tiene el departamento del Chocó, donde anide la paz, precisamente tenemos una buena inversión y llamamos hoy al gobierno que nos dé una inversión. Están militarizados varios de los municipios, pero necesitamos inversión social”, agregó.
En el municipio de San Juan, departamento del Chocó, crece la emergencia humanitaria por cuenta del paro armado del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que ya completa 24 horas. Varios colegios de cinco municipios no tienen clases.>>> Vea más: Gobierno Petro presenta propuesta 'confidencial' al ELN para reactivar diálogos de pazAl pasar de las horas la situación se hace más compleja. Los alcaldes de los cinco municipios, inmersos en medio del paro armado, hacen gestiones para llevar ayudas, pero la pregunta que se hacen es quién las va a transportar.Aunque hay vigilancia por parte de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán en los ríos San Juan, Torrá, Cajón y Sipí, nadie se atreve a movilizarse porque dicen que tendrían represalias por parte del grupo subversivo.Edward Murillo Murillo, alcalde de Medio San juan, le aseguró a Noticias Caracol en vivo que “nadie es capaz de sacar un flujo de motor para poderse mover por el temor de que le pueda pasar algo (no ahora, sino después) porque las cosas repercuten sobre la situación de no acatar las órdenes de diferentes fuerzas al margen de la ley”.¿Cuántas personas están confinadas en Chocó por paro armado del ELN?Son alrededor de 50.000 chocoanos que actualmente están en condición de confinamiento en este departamento.Las autoridades han tomado la medida de redoblar la vigilancia por ríos, tierra y aire para que exista normalidad y los ciudadanos puedan movilizarse.>>> Le puede interesar: Intimidación contra la Policía en San Sebastián, Cauca; el ELN sería el responsable
En la mañana de este martes 9 de julio se presentó un temblor en Colombia, que tuvo como epicentro el municipio de El Litoral de San Juan, Chocó.>>> Vea más: Dos temblores, con pocos minutos de diferencia, se registraron esta mañana en ColombiaDe acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, el movimiento telúrico, ocurrido a las 8:11 de la mañana, fue de magnitud 3,5 y tuvo una profundidad de 65 kilómetros.¿Qué hacer durante y después de un temblor?Antes de evacuar su casa, procure cerrar la llave del gas y bajar los tacos de energía.Tenga listo un kit de emergencia con cosas vitales que le puedan ayudar a sobrevivir, como un radio, pilas, agua, comida, medicinas, gasas, entre otros objetos.Mantenga sus zapatos cerca de la salida y no pierda tiempo cambiándose de ropa, use solo lo necesario.Ya fuera de casa, busque la ruta de evacuación y sígala conservando el lado derecho. Recuerde que mantener la calma y caminar despacio, pero de forma ágil, marcará la diferencia.>>> Le puede interesar: Tembló hoy en Colombia dos veces y el epicentro fue Santander
En Docordó, cabecera municipal del Litoral del San Juan, en Chocó, ya se sufren las consecuencias del paro armado del ELN que cumplió su tercer día.Paro armado del ELN en Chocó: ¿qué dicen en mesa de negociación sobre confinamiento de comunidades?“Las verduras, la carne y otros productos están escaseando”, dijo un ciudadano adecuado.Las 64 comunidades y los 22 mil habitantes del Litoral del San Juan dicen estar sitiados, desabastecidos de alimentos y combustible, ya que el río San Juan es su única vía de acceso.“Quienes viven esta situación, de manera más cruda, son las comunidades de la zona rural. De persistir este paro, son las que van a recibir esta afectación de una manera más fuerte”, manifestó Bladimir Romero, secretario de Gobierno del Litoral del San Juan.En las zonas rurales de Istmina, Medio San Juan, Nóvita y Sipí, los pobladores no pueden salir a sus parcelas, no hay clases ni atención en salud.Luis Murillo Robledo, funcionario de la Defensoría del Pueblo en Chocó, dijo que “es cada vez más compleja la situación de las personas que están en confinamiento”.El general Helder Giraldo, comandante de las Fuerzas Militares, denunció al Frente de Guerra Occidental del ELN por las violaciones a los derechos humanos de la población del sur del Chocó.“Se colocó la denuncia ante el mecanismo de monitoreo y verificación sobre este hecho que, presuntamente, viola el cese al fuego bilateral del Gobierno con el Ejército de Liberación Nacional”, informó el general Giraldo.Desde la Iglesia católica invitaron a todos los que están sentados en la mesa de diálogo a actuar con respeto y seriedad con la población del Chocó.Monseñor Mario de Jesús Álvarez, obispo diócesis de Istmina-Tadó, expresó que “cuando la contraparte no está actuando con total honestidad, entonces qué resultado vamos a querer alcanzar. Un llamado a la seriedad para que asumamos todos”.La Defensoría del Pueblo del Chocó alertó que la crisis humanitaria en el Bajo San Juan se agudiza por la restricción de la movilidad y la economía.Más de 27 mil personas en Chocó están confinadas por paro armado del ELN
Arrastrándose con una parte del cuerpo metido en una bandeja de plástico, la señora María del Carmen Gamboa se movilizó por su casa en el Litoral de San Juan, Chocó, durante cuatro largos años. Esta dolorosa práctica quedó atrás, pues la Armada Nacional le donó la silla de ruedas que tanto tiempo esperó.Vea también: Delegado ruso en ONU criticó agenda de paz de Duque y él contestó: “No pueden tener autoridad moral”“Eso me tallaba, tenía que estarme acomodando”, asegura María del Carmen sobre lo que enfrentaba a diario antes de recibir su silla de ruedas.Niños y adultos de la comunidad indígena Durapdur del resguardo Changpien Tordó viajaron casi una hora por el río San Juan para ser atendidos por los médicos, pues, aunque cuentan con un centro de salud, este no está dotado.“Está planteado para 11 comunidades afro e indígenas”, señala Flavio Piraza Opua, fiscal de la comunidad indígena Durapdur.Un total de 1.200 habitantes de las comunidades afro e indígenas de Copomá Perea, Durapdur, Changpien Tordó, Las Delicias y Pangalá fueron atendidos.Le puede interesar: Chocó, cansado del olvido: "Para el presidente y sus ministros como que no existimos"“Para poder traerle ese apoyo y esa voz de aliento y apoyo médico a nuestros coterráneos aquí en el Pacifico colombiano”, dijo el coronel José Domingo Cantillo, jefe de Estado Mayor de la Segunda Brigada de Infantería de Marina.Liliana Nastar, voluntaria de la Fundación Misión País, señaló que se encontraron “muchas patologías de control que requieren medicación”.“Tenemos un balance por parte de pediatría, desnutrición y desparasitación”, anotó.Seis toneladas de ayudas humanitarias, entre medicamentos, kits de útiles escolares, tapabocas, lentes con fórmula y ropa, se distribuyeron durante la jornada.Otras noticias: Sacaron a la calle a su hijo de 4 años porque tenía tos y no los dejaba dormir
Una complicada situación de orden público se registra en el Litoral del San Juan, Chocó, en medio de enfrentamientos entre el ELN y el Clan del Golfo. En la zona ya hay confinamiento de decenas de habitantes y desabastecimiento.Vea también: Cancelan reunión entre obispos y gobierno en Chocó: "Pretenden desconocer la dura realidad"La Personería de este municipio denunció que unas 700 familias de las comunidades de Tordó, Pángala y Copomá son las más recientes víctimas de este conflicto, que hoy las tiene en peligro latente por los continuos enfrentamientos entre estos grupos armados.“Hay desabastecimiento al no tener cómo movilizarse hacia abajo, Calima, que es la zona donde ellos pueden comprar alimentos porque en esa zona hay fuerte presencia y amenaza de que se presenten enfrentamientos en cualquier momento”, indicó Cleider Palacios, personero del Litoral del San Juan.La Alcaldía de este municipio costero de Chocó confirmó que hay una reducción de hasta el 90% en el transporte fluvial tras las intimidaciones de los grupos ilegales.“Dificultad para ingresar alimentos, para ingresar medicamentos y para que las personas puedan circular libremente”, señaló Leiner Yamith Largacha, secretario de Gobierno del Litoral del San Juan.La crisis humanitaria se da en medio de la polémica entre el Gobierno nacional y la Iglesia católica tras una reciente visita del ministerio del Interior al departamento, en la que desmintió que el 77% de la población en el Chocó está en riesgo.Otras noticias: No aparece Gabriela Muñoz, niña de 8 años arrastrada por inundación en San Pablo, Nariño“Afirmar que el 70% de la población de Chocó está en riesgo es falso, no corresponde ni a la realidad ni a lo que la Defensoría del Pueblo a nivel nacional ha dicho”, dijo Daniel Palacios, ministro del Interior.“En el Litoral del San Juan, el 100% de la población de las comunidades están en riego y respaldamos completamente lo que la afirma la Iglesia católica en el sentido del riesgo latente” afirmó el personero.Las autoridades están verificando la situación de las comunidades confinadas y desplazadas para iniciar la entrega de la ayuda humanitaria de acuerdo a su capacidad de atención.
En Litoral del San Juan, Chocó, a raíz del paro nacional hay escasez de alimentos, medicinas y combustible. La comunidad pide con urgencia un corredor humanitario.Los más de 22 mil litoralenses están desesperados. Desde hace más de 15 días los barcos de cabotaje que los transportan no llegan al muelle, denuncian que lo poco que se consigue lo venden a precios exorbitantes.“Todo lo que es carne, pollo, verduras, frutas, igual que el arroz, que el azúcar, todo se nos ha agotado”, señaló Santiago Ibargüen, comerciante afectado.“No se consiguen y si se consiguen están a precios muy elevados, no sabemos cuándo podemos tener estas estanterías llenas, acá en la región solo se consigue lo que se pueda sembrar”, manifestó Natalia Urrea, habitante de Docordó, la cabecera municipal de Litoral del San Juan.En zona rural la situación también es preocupante.El alcalde del Litoral del San Juan pidió un corredor humanitario para abastecer de alimentos, medicinas y combustible a los habitantes.“Porque a través del único medio de abastecimiento que es el puerto de Buenaventura le pueda llegar alimentos a esta población”, dijo Elio Carlino Ibargüen, alcalde de Litoral del San Juan.La transitabilidad por el río San Juan también se ha reducido por el anuncio de un supuesto paro armado del ELN.Para este miércoles en Docordó se realizarán diversas manifestaciones pacíficas en apoyo al paro nacional donde piden la paz para los territorios.
Una tragedia enluta a la localidad de Fontibón, en Bogotá, luego de que un menor de cinco años falleciera tras caer desde un piso 15 en un conjunto residencial del sector de Caminos de Fontibón. El caso es materia de investigación por parte de las autoridades, que buscan establecer cómo ocurrieron los hechos.De acuerdo con la información confirmada por la Policía Metropolitana de Bogotá, el hecho ocurrió en el barrio Puente Grande, exactamente en la carrera 135 #17-78. Según el reporte oficial, uniformados fueron alertados sobre la emergencia y se desplazaron hasta el lugar, donde encontraron al menor tendido en el suelo.“Se presentó ayer aproximadamente a las 2:55, en el barrio Puente Grande, carrera 135 #17-78. Allí la zona de atención recibe un reporte. Infortunadamente, al llegar al sitio observan al menor de edad tendido en el piso”, indicó la institución.Aunque las circunstancias exactas del caso todavía no han sido esclarecidas, la información preliminar señala que el niño se encontraba acompañado por su hermano mientras su madre cumplía un turno de trabajo nocturno. Las autoridades ahora avanzan en la recopilación de pruebas y testimonios para determinar qué ocurrió antes de la caída.La Policía Metropolitana confirmó que ya se adelantan las investigaciones correspondientes para establecer los móviles y las circunstancias alrededor de este lamentable hecho. Otro episodio similar ocurrió recientemente en la ciudadEl fallecimiento del menor ha causado conmoción entre residentes del sector y usuarios en redes sociales, especialmente porque el caso se conoce pocos días después de otro episodio ocurrido en Bogotá en el que un niño de dos años cayó desde un cuarto piso en el barrio La Gaitana, en la localidad de Suba.En aquel hecho, registrado durante la noche del 7 de mayo, la rápida reacción de vecinos evitó una tragedia mayor. Habitantes del sector improvisaron una especie de red humana para amortiguar la caída del pequeño, quien sobrevivió y fue trasladado a un centro médico sin lesiones graves.Videos grabados por residentes mostraron la desesperación de la comunidad y el instante en que el niño cayó al vacío antes de ser recibido por varias personas.Posteriormente, la madre del menor aseguró que el niño había salido solo hacia la terraza mientras ella se encontraba en el baño. Además, negó versiones que señalaban una supuesta omisión deliberada de cuidado y afirmó que nunca imaginaron que el pequeño pudiera acceder a esa zona del inmueble.Tras ese episodio, la Policía de Infancia y Adolescencia y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) asumieron el seguimiento del caso para determinar posibles responsabilidades y verificar el entorno de protección del menor.Ahora, el fallecimiento del niño de cinco años en Fontibón vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la seguridad de los menores en viviendas ubicadas en pisos altos y las medidas de prevención dentro de conjuntos residenciales y apartamentos.Mientras Medicina Legal adelanta los procedimientos correspondientes, las autoridades continúan recopilando información para esclarecer lo sucedido en el occidente de Bogotá y determinar si existió algún tipo de omisión o circunstancia que pudiera haber influido en la tragedia.La Policía reiteró que las investigaciones siguen en curso y que serán las autoridades judiciales las encargadas de establecer oficialmente las causas del hecho que terminó con la vida del menor.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Se abrió el telón de la primera grande del ciclismo de la temporada. El Giro de Italia 2026, se disputa del viernes 8 de mayo al domingo 31 del mismo mes, y con la presencia de varios de los mejores corredores del mundo. Eso sí, la mayoría de las miradas se centran en Jonas Vingegaard (Team Visma Lease a Bike), favorito a hacerse con el título y, de esa manera, conseguir las tres: Tour, Vuelta y 'corsa rosa'.Sin embargo, el danés no lo tendrá fácil. Ben O'Connor (Team Jayco AlUla), Felix Gall (Decathlon CMA CGM Team), Giulio Pellizzari (Red Bull - BORA - hansgrohe), Thymen Arensman (Netcompany INEOS), Michael Storer (Tudor Pro Cycling Team) y Enric Mas (Movistar Team) son algunos de los ciclistas que llegan con el objetivo de dar el 'golpe' y subirse a lo más alto del podio.Además, los colombianos no se quedan atrás. Esta edición del Giro de Italia cuenta con alta montaña y, por eso, la ilusión con los 'escarabajos' es mayúscula. Allí, quienes figuran son Einer Rubio, del Movistar Team, y Egan Bernal (Netcompany INEOS). Recordemos que Santiago Buitrago, del Bahrain Victorious se retiró, tras una dura caída en la etapa 2.Horarios de transmisión de todas las etapas del Giro de Italia 2026ETAPA 1Día: viernes 8 de mayo.Hora: 7:00 a.m. (Colombia).Recorrido: Nessebar - Burgas (147 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 2Día: sábado 9 de mayo.Hora: 6:30 a.m. (Colombia).Recorrido: Burgas - Veliko Tarnovo (221 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 3Día: domingo 10 de mayo.Hora: 7:00 a.m. (Colombia).Recorrido: Plovdiv - Sofia (175 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 4Día: martes 12 de mayo.Hora: 7:00 a.m. (Colombia).Recorrido: Catanzaro - Cosenza (138 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 5Día: miércoles 13 de mayo.Hora: 6:30 a.m. (Colombia).Recorrido: Praia a Mare - Potenza (203 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 6Día: jueves 14 de mayo.Hora: 7:00 a.m. (Colombia).Recorrido: Paestum - Napoles (141 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 7Día: viernes 15 de mayo.Hora: 6:00 a.m. (Colombia).Recorrido: Formia - Blockhaus (244 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 8Día: sábado 16 de mayo.Hora: 7:30 a.m. (Colombia).Recorrido: Chieti - Fermo (156 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 9Día: domingo 17 de mayo.Hora: 7:00 a.m. (Colombia).Recorrido: Cervia - Corno alle Scale (184 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 10Día: martes 19 de mayo.Hora: 6:30 a.m. (Colombia).Recorrido: Viareggio - Massa (42 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 11Día: miércoles 20 de mayo.Hora: 6:30 a.m. (Colombia).Recorrido: Porcari (Paper District) - Chiavari (19 5km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 12Día: jueves 21 de mayo.Hora: 6:30 a.m. (Colombia).Recorrido: Imperia - Novi Ligure (175 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 13Día: viernes 22 de mayo.Hora: 7:00 a.m. (Colombia).Recorrido: Alessandria - Verbania (189 km.)Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 14Día: sábado 23 de mayo.Hora: 6:00 a.m. (Colombia).Recorrido: Aosta - Pila (Gressan) (133 km.)Transmisión: señal principal de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).ETAPA 15Día: domingo 24 de mayo.Hora: 7:30 a.m. (Colombia).Recorrido: Voghera - Milan (157 km.)Transmisión: señal principal de Caracol Televisión; Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditutv.lat/descargar/).
La violencia volvió a golpear al Oriente antioqueño. Luego de que cuatro personas fueron asesinadas con arma de fuego en la vereda Alto del Mercado, zona rural del municipio de Marinilla, en un hecho que es investigado por las autoridades y que llevó a la Administración Municipal a ofrecer una recompensa de hasta 100 millones de pesos para esclarecer lo ocurrido y capturar a los responsables.El caso fue confirmado por el Departamento de Policía Antioquia durante la noche del 16 de mayo. Desde el lugar de los hechos, el coronel Luis Fernando Muñoz Guzmán, comandante de la institución en el departamento, informó que las víctimas fueron halladas sin vida y que ya se adelantan las primeras labores judiciales y de criminalística.“Nos encontramos el día de hoy, 16 de mayo, aquí en la vereda Altos del Mercado, donde, de forma lamentable, informamos a la comunidad el hallazgo de cuatro cuerpos sin vida quienes fueron ultimados con arma de fuego”, señaló el oficial.De acuerdo con las autoridades, un grupo especial de investigación fue designado para asumir el caso. Además, unidades del laboratorio móvil de criminalística realizan la recolección de evidencias y demás procedimientos técnicos en la zona con el propósito de avanzar en la identificación de los responsables y establecer las circunstancias en las que ocurrió el múltiple homicidio.La Policía también hizo un llamado a la ciudadanía para entregar información que permita esclarecer el crimen. Como parte de esa estrategia, la Alcaldía de Marinilla anunció una recompensa económica para quienes aporten datos relevantes sobre los autores del ataque armado.El secretario de Seguridad del municipio, Javier Mozo Fonseca, rechazó lo ocurrido y aseguró que las autoridades trabajan de manera conjunta para avanzar en las investigaciones.“Aquí en el sitio estamos con las autoridades competentes, con la SIJIN, con la Policía Nacional, y estamos coordinando un ofrecimiento de recompensa de hasta 100 millones de pesos para las personas que nos informen sobre los responsables de este lamentable hecho”, expresó el funcionario.Las autoridades locales también confirmaron que el alcalde de Marinilla convocó para la mañana de este 17 de mayo un consejo extraordinario de seguridad con el fin de analizar la situación de orden público y coordinar acciones junto a las entidades encargadas de la investigación.¿Qué se sabe de las personas que fallecieron?Aunque hasta el momento no se han revelado oficialmente las identidades de las víctimas, el comandante de la Policía Antioquia indicó que una de las personas asesinadas había sido capturada meses atrás en medio de un procedimiento judicial relacionado con estupefacientes.Según explicó el oficial, en febrero de este año se realizó un allanamiento en el que uno de los fallecidos fue detenido con una cantidad importante de droga. Sin embargo, las autoridades no han establecido públicamente si ese antecedente tendría relación directa con el crimen registrado en la zona rural de Marinilla.El caso ha generado preocupación en el Oriente antioqueño, una subregión que en las últimas horas también registró otro hecho violento. En el municipio de San Vicente Ferrer fue asesinada Valentina Cardona Henao, de 24 años, mientras trabajaba en una estación de servicio ubicada en el área urbana de esa localidad.De acuerdo con la información conocida, hombres armados llegaron hasta el lugar y dispararon contra la joven antes de huir en motocicleta por la vía que conecta a San Vicente Ferrer con el municipio de Concepción. Las autoridades revisan cámaras de seguridad para avanzar en la investigación de ese homicidio.Frente a la masacre ocurrida en Marinilla, la Policía reiteró que mantendrá el trabajo con los organismos judiciales para esclarecer lo sucedido y evitar que hechos similares vuelvan a presentarse en esta zona del departamento.“Estamos trabajando articuladamente para llevar a cabo el esclarecimiento de esta situación”, afirmó el coronel Luis Fernando Muñoz Guzmán durante su declaración desde la vereda Alto del Mercado.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Einer Rubio confirmó que correrá las tres grandes en el 2026 y, por eso, está decidido a dejar huella en cada una de ellas. Esta historia inició con el Giro de Italia, conformando la nómina del Movistar Team, junto con Enric Mas, que es el líder de escuadra para esta carrera, Orluis Aular, Iván García Cortina, Juan Pedro López, Lorenzo Milesi, Nelson Oliveira y Javier Romo.Allí, fue con la intención de ganar una etapa. Razón por la que no se ha quedado quieto y lo ha intentado en las jornadas que cuentan con montaña, que es el perfil que más lo beneficia y favorece. Prueba de ello fue lo ocurrido el pasado 13 de mayo, en el marco de la quinta fracción, cuando se fue en la fuga y hasta ganó el KOM Sprint (3) Prestieri (27 km).Ahora, este domingo 17 de mayo, cuando se bajó el telón de esta semana de la 'corsa rosa', con la etapa 9, Einer Rubio volvió a hacer de las suyas. Desde el inicio, se la jugó e hizo parte de la fuga del día, de la mano de otros siete corredores. A lo largo del trayecto, se le vio al boyacense haciendo relevos con el fin de no ser alcanzados por el pelotón e ir por la victoria.¿Quiénes hicieron parte de la fuga en la etapa 9 del Giro de Italia 2026?Jonas Geens (Alpecin - Premier Tech).Martin Marcellusi (Bardiani CSF 7 Saber).Lorenzo Milesi (Movistar Team).Einer Rubio (Movistar Team).Tim Naberman (Team Picnic PostNL).Mattia Bais (Team Polti VisitMalta).Sakarias Koller Løland (Uno-X Mobility).Davide Ballerini (XDS Astana Team).
Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos (EAU) afirmaron este domingo haber respondido a un incendio provocado por un ataque con dron que se desató "fuera del perímetro interior" de la central nuclear de Barakah, en la región meridional de Al Dhafra, sin que haya ocasionado problemas de seguridad.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)"No se registraron heridos y no hubo impacto en los niveles de seguridad radiológica", indicó la oficina de medios de Abu Dabi en un comunicado, en el que afirmó que las autoridades han tomado "todas las medidas de precaución".La nota añadió que la Autoridad Federal de Regulación Nuclear emiratí confirmó que "el incendio no afectó la seguridad de la central ni el funcionamiento de sus sistemas esenciales", mientras que aseguró que todas las unidades de la planta "operan con normalidad" tras el ataque.La planta comenzó a operar en 2020 y está ubicada a 200 kilómetros al oeste de Abu Dabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos, cerca de las fronteras con Arabia Saudita y Qatar.Según declaró en 2024 Emirates Nuclear Energy Company, la empresa estatal operadora, esta central eléctrica cubre hasta una cuarta parte de las necesidades de electricidad del país, rico en petróleo.Los Emiratos Árabes Unidos fueron el segundo país de la región en construir una central nuclear, después de Irán, y el primero del mundo árabe.Hasta el momento, las autoridades no se han pronunciado sobre el ataque en sí ni de su punto de lanzamiento, como suelen hacer desde el estallido de la guerra en Oriente Medio iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.Tras el inicio del conflicto, Teherán respondió con ataques de represalia contra Israel y los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) -compuesto por Emiratos, Arabia Saudí, Catar, Baréin, Kuwait y Omán-, y con el bloqueo del estrecho de Ormuz, esencial para estos países petroleros para poder exportar sus recursos.Sin embargo, Emiratos fue el país más castigado por Irán, incluso más que Israel, y las tensiones entre Abu Dabi y Teherán han aumentado hasta niveles sin precedentes tras el estallido de la guerra.De hecho, el diario estadounidense Wall Street Journal informó el pasado lunes que EAU, ubicado frente a las costas iraníes, ha estado llevando a cabo ataques secretos contra Irán, uno de ellos en abril, en el que alcanzó una refinería de petróleo en la isla iraní de Lavan.El Gobierno emiratí afirmó el sábado que "todas las medidas" adoptadas por el país del golfo Pérsico se han enmarcado "en acciones defensivas", sin aclarar si han atacado o no a la República Islámica.Asimismo, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, acusó el viernes a un Estado miembro del bloque BRICS -en una clara referencia a Emiratos- de bloquear una declaración conjunta sobre la guerra en Oriente Medio debido a su "relación especial" con Israel y Estados Unidos. AGENCIA EFE y AFP