Lo que inició como un día de recreación en la ciclovía de Bogotá, específicamente en la calle 116, terminó en una tragedia que transformó la vida de la familia Pérez Cuervo. El 7 de septiembre de 2025, Paola Cuervo, una profesora de 36 años, acompañaba a su hijo menor. Séptimo Día habló con los padres.Según relata la madre, todo parecía seguro hasta que se desencadenó el siniestro. “Estábamos en plan familiar, mi hijo tenía 5 años en su momento y en plan de ciclovida. Entonces yo volteo a mirar a ver si podemos girarnos para ir al parquecito y detrás mío solo veo una parejita trotando. Entonces yo le digo a mi hijo, 'Amor, ¿puedes voltear?' Y en el momento en que él gira se lo lleva a la scooter”. El impacto fue tan violento que el conductor de la patineta eléctrica no solo derribó al menor, sino que le pasó por encima de su extremidad inferior.Daniel Pérez, padre del niño, describe el accidente basándose en lo observado tras el choque: “Queda presionado sobre su piecito, su pierna”, señala.El accidente alertó a transeúntes y vecinos, quienes intentaron auxiliar al menor. Sin embargo, la velocidad de la patineta fue un factor determinante en la imposibilidad de reaccionar a tiempo. “Segundos. Es que esa Esas esas máquinas van muy rápido. Van muy rápido porque de por sí la pareja que me auxilia, que es la que está atrás mío, dijeron, '¿Y de dónde salió ese señor?'”.La gravedad de la lesión del niño: "Partido literal en dos"Tras el traslado de urgencia a la clínica, los exámenes diagnósticos revelaron la magnitud del daño físico. Las radiografías mostraron una afectación severa. Daniel Pérez, al observar las imágenes médicas, relató el diagnóstico: “Él llega, le hace una radiografía. Efectivamente, hay una fractura fractura de su femur. Cómo se puede ver quedó partido literal en dos”.La intervención quirúrgica fue compleja. Adicional, la recuperación postoperatoria fue una realidad dolorosa para el niño de cinco años, quien debió permanecer inmovilizado casi por completo. Paola Cuervo describe el impacto de ver a su hijo en ese estado: “De ver a tu hijo con un yeso desde el pecho hasta los pies... y que te digan que en dos meses no se puede mover”.Además del daño físico, el accidente dejó secuelas psicológicas profundas. La familia cuenta que el menor comenzó a sufrir de “pesadillas que lo iban a atropellar otra vez, que alguien se lo llevaba, que había un cocodrilo, que había un tiburón, que se lo comía”. La situación obligó a los padres a iniciar terapias con especialistas para manejar el trauma emocional derivado del siniestro vial.El vacío legal y la fuga del responsableUno de los puntos más críticos de esta historia es la huida del conductor de la patineta eléctrica. A pesar de haber arrollado a un menor de edad en un espacio familiar, el sujeto no prestó auxilio. “El señor de la patineta solo se para, se arregla y se va”. La indignación de los padres aumenta al señalar que la identificación del responsable es prácticamente imposible.Al ser consultada sobre por qué no pudieron identificar al sujeto, Paola Cuervo fue enfática: “Como las patinetas esas no tienen placas”. Este vacío de identificación es el eje de la denuncia de la familia, que califica al conductor como “una persona muy egoísta” e irresponsable. La falta de una matrícula o registro impide que se pueda rastrear al infractor, a diferencia de lo que ocurriría con una motocicleta o un automóvil.Desde el Concejo de Bogotá, se han levantado voces de protesta contra la normativa nacional vigente. Juan David Quintero, concejal de la ciudad, calificó la Ley 2486 de 2025 como “una ley perversa, inseguridad vial para los actores más vulnerables, que son los ciclistas y los peatones”. Según Quintero, la legislación actual crea una categoría de vehículos que, pese a su potencia y velocidad, están exentos de requisitos básicos de tránsito.La situación legal de las patinetas eléctricas en Bogotá permite que circulen por la cicloinfraestructura, pero bajo ciertas restricciones de velocidad que, según las víctimas, no se cumplen ni se controlan. Pablo Rincón, subsecretario jurídico de movilidad de Bogotá, aclaró las reglas: “Esa patineta eléctrica puede circular por la cicloinfraestructura”.No obstante, el mismo funcionario admitió las dificultades técnicas para ejercer un control efectivo en tiempo real: “En estos momentos es más complejo la utilización de ese tipo de radares”. Esta falta de supervisión en la ciclovía, un espacio definido por los Pérez Cuervo como “un espacio familiar... para compartir en familia... no para ir de afán”, es lo que permitió que un vehículo a alta velocidad colisionara con el menor.Para la familia Pérez Cuervo, el accidente no solo les quitó la paz, sino que representó una carga financiera y emocional inesperada. “Mi hijo no volvió a usar calzoncillos, tocó con pañales. Entonces fue otro rubro a mi canasta familiar”, explicó la madre al referirse a las dificultades de la inmovilización absoluta. A pesar de que el niño, en un acto de resiliencia, expresó haber perdonado al conductor, la familia insiste en la necesidad de justicia y regulación. “Necesita haber un responsable. Es víctima de una moda, pero más que una moda en patinetas eléctricas, necesitan regulación, controles”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 31 de mayo de 2022 falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido como 'El Ajedrecista'. Quien fuera el máximo líder del Cartel de Cali pasó sus últimos días alejado del poder y la riqueza que ostentó en las décadas de los 80 y 90, dedicando su tiempo casi exclusivamente al estudio de la historia, la filosofía y la redacción de sus memorias.Con su muerte terminó la vida de uno de los criminales más poderosos de Colombia. Mientras su organización llegó a controlar cerca del 80 % de la cocaína que entraba a Estados Unidos, en sus últimos años se refugió en los libros. Los Informantes habló con los profesores que lo acompañaron y que revelan una faceta poco conocida del excapo.Del control del narcotráfico a la disciplina académica en prisiónBajo el mando de Rodríguez Orejuela, el Cartel de Cali se convirtió en una multinacional del crimen que generaba ingresos estimados en 8.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, tras su captura en 1995 y su posterior reclusión en la cárcel La Picota de Bogotá, el capo inició una transformación hacia la vida académica.Iván Cubillos, antropólogo y lingüista que fue su profesor entre 1997 y 2004, relató que el interno aplicó la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus estudios de bachillerato y posteriormente a una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.Según el docente, el líder del cartel no tomaba las clases como una distracción, sino como una meta de alto rendimiento. El profesor Cubillos recuerda la rigurosidad con la que el recluso organizaba sus jornadas de estudio: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos, preparábamos y los discutíamos”.Esta dedicación venía acompañada de una alta autoexigencia. Cubillos explicó que el interno no aceptaba malos resultados en sus calificaciones, vinculando su desempeño escolar con su pasado en la industria farmacéutica y el narcotráfico: “Él decía algo así como: 'Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante'. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”.El aislamiento en EE. UU. y la redacción de sus memoriasTras su extradición en 2004, Rodríguez Orejuela continuó su formación en medio de las estrictas condiciones de las prisiones federales estadounidenses. En sus últimos años, específicamente desde 2021, el excapo buscó asesoría profesional para finalizar la segunda parte de sus memorias, labor que realizó de la mano de la abogada y editora María Fernanda Jaramillo. Debido a las restricciones por la pandemia de COVID-19, todo el intercambio intelectual se limitó a correos electrónicos y cartas físicas.Jaramillo destacó el respeto que el exjefe del Cartel de Cali mantenía por la figura del docente, incluso en una situación de aislamiento total. La editora describió la dinámica de trabajo de la siguiente manera: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: 'A trabajar'”. A pesar de haber sido uno de los hombres más ricos del mundo, en la cárcel de Carolina del Norte enfrentaba limitaciones técnicas básicas, como la ausencia de la letra "ñ" o de tildes en los teclados permitidos, lo que complicaba la redacción de sus textos en español.Un legado de violencia y una reflexión tardíaEl pasado de 'El Ajedrecista' estuvo marcado por una guerra abierta contra Pablo Escobar y la infiltración en las instituciones colombianas, llegando a financiar campañas políticas y sobornar a una parte considerable del Congreso de la República. A pesar de este historial, sus profesores en prisión conocieron a un hombre que expresaba arrepentimiento por no haber seguido el camino de la educación en su juventud.En sus conversaciones con los tutores, el exnarcotraficante reflexionaba sobre cómo las oportunidades académicas habrían cambiado su destino. “Él decía: ‘Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida’”. Incluso en su libro, el autor se definía a sí mismo con una frase que sus profesores recuerdan: “He sido rebelde por convicción, comerciante por vocación y narcotraficante por ambición”.Paradójicamente, el hombre que manejó fortunas capaces de comprar naciones enteras, según estimaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., mostró en sus últimos años señales de precariedad económica. El profesor Cubillos mencionó una anécdota que ilustra esta situación: “Recuerdo una vez me dijo: 'Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?'. Yo 'No, Gilberto, no'”.Gilberto Rodríguez Orejuela murió a los 83 años, sin haber cumplido su deseo de regresar a Colombia. Sus maestros, quienes aclaran no hacer apología de su vida delictiva, coinciden en que el estudio fue su única forma de libertad durante su sentencia de 30 años. Como resume María Fernanda Jaramillo: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El anhelo de mejorar su movilidad se convirtió en el inicio de una tragedia familiar en el departamento de Santander. Daisy Paola Duarte, una ingeniera en salud ocupacional de 36 años y madre de tres hijos, recibió de parte de su esposo un regalo que había esperado con ilusión: un ciclomotor eléctrico. Sin embargo, el entusiasmo por el nuevo vehículo duró apenas 72 horas. Séptimo Día conoció su caso.Mauricio Duarte, hermano de la víctima, relata con dolor los momentos previos al fatal desenlace: “Tenía como tres días, él le compró la moto a ella. Eso fue un sábado y ellos estuvieron practicándola, andándola”. La familia recuerda que el domingo y el lunes Daisy continuó practicando en su nuevo transporte, sin imaginar que ese último día de marzo su vida se apagaría de forma instantánea.El accidente ocurrió en la vía que conduce de Barrancabermeja al centro, en las inmediaciones del cementerio de la Resurrección. En un video grabado por uno de sus hijos minutos antes del siniestro, se observa a Daisy conduciendo con aparente normalidad, mientras su esposo y sus hijos la seguían de cerca en un automóvil. Mauricio Duarte describe la escena del impacto según el relato del esposo: “Él venía escoltándola. Él venía con los niños en el carro e iba a la parte de adelante y él dice que iba bien y pum se cayó”.El último recorrido: "Amor, levántese, vamos"La fatalidad ocurrió al llegar a una curva pronunciada. Daisy perdió el control del vehículo y su cuerpo impactó violentamente contra el pavimento. Las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia confirmaron que el deceso fue inmediato debido a la magnitud del golpe en su rostro.El testimonio del esposo de Daisy, recogido por su hermano, describe la angustia del momento en que intentó auxiliarla tras la caída: “Él dice, 'Yo vi que cuando ella se cayó. Yo vi que ella se quedó ahí'. Él la llamaba, ya ella no se movía ni nada. Él también entró en shock, le decía, 'Amor, levántese, vamos, vamos'. No se movía”.Fiber Jiménez, el agente judicial de tránsito encargado de la inspección técnica del cadáver, planteó una hipótesis sobre el accidente basada en el diseño del vehículo y las condiciones del terreno. Según el agente, la inestabilidad del ciclomotor en zonas no urbanas fue un factor determinante: “El tipo de vehículo en que venía es un vehículo para la ciudad, no para la zona rural en una vía con alto tráfico, bastante flujo vehicular”. Jiménez añadió que la víctima pudo haber perdido el equilibrio al intentar regresar a la calzada: “Ella posiblemente en su velocidad pierde el control y cae”.El debate sobre la seguridadLa muerte de Daisy Duarte ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad de estos vehículos, que a menudo son comercializados como alternativas de transporte inofensivas. Para las autoridades de Barrancabermeja, el hecho de que se trate de máquinas pequeñas y de baja potencia genería una falsa sensación de seguridad tanto en compradores como en conductores.“Es una muerte absurda, digámoslo así, porque es un vehículo pequeño, es algo que usted lo ve inofensivo, que usted no va a superar un límite, una velocidad exuberante. No son estables, son pequeños, son de calle, de ciudad más que todo”, explicó el agente Jiménez. A esto se suma el hecho de que Daisy no contaba con formación previa para conducir este tipo de máquinas: “No tenía licencia”, confirmó su hermano Mauricio.A diferencia de las motocicletas convencionales de combustión, que exigen cursos de conducción, exámenes médicos y licencias específicas, los ciclomotores eléctricos de baja potencia están exentos de estos requisitos bajo la normativa vigente en Colombia. Mauricio Duarte reflexiona sobre este vacío con una frase que resume la tragedia: “El sueño de ella era eso, comprar la motico. Ese sueño le costó la vida”.El vacío legal en este tipo de vehículosLa investigación sobre el caso de Daisy revela que su vehículo forma parte de una categoría que la Ley 2486 de 2025 ha dejado en un limbo regulatorio. Al no superar ciertos límites de potencia y velocidad, estos ciclomotores no requieren placa, SOAT ni revisión tecnicomecánica. Esta falta de exigencias ha disparado las ventas, pero también la desinformación en los puntos de venta.'Andrés', jefe de ventas de una marca nacional que prefirió reservar su apellido, denunció ante medios de comunicación prácticas comerciales engañosas que afectan la seguridad vial. Según su testimonio, muchos establecimientos venden ciclomotores, que requieren ciertas normas según su potencia, como si fueran simples bicicletas eléctricas para evitar controles: “Les dicen que pueden andar siempre en las ciclorrutas”.Esta confusión técnica es vital: una bicicleta eléctrica requiere pedaleo asistido, mientras que un ciclomotor, como el que conducía Daisy, tiene un acelerador independiente. Al ser operados por personas sin pericia ni conocimientos en normas de tránsito, el riesgo de accidentes fatales aumenta exponencialmente. Un usuario de monociclos eléctricos de alta potencia, coincide en la necesidad de regulación: “Básicamente me han dado respuestas como eso es un juguete, pues para mí no lo es”.Un panorama nacional de víctimas silenciosasEl caso de Daisy Duarte no es un hecho aislado. Estadísticas de Medicina Legal entregadas recientemente revelan que entre 2020 y 2025 han fallecido al menos 20 personas en accidentes relacionados con vehículos eléctricos livianos en el país. No obstante, las autoridades advierten que las cifras podrían ser mayores debido a la falta de sistematización de estos siniestros en los registros oficiales.En ciudades como Bogotá, la problemática se manifiesta de otras formas. Mientras en Santander la víctima fue la conductora, en la capital el peligro recae sobre los peatones. Paola Cuervo, madre de un niño de 5 años que sufrió una fractura de fémur tras ser arrollado por una patineta eléctrica en una ciclovía, relató la impotencia de no poder identificar al responsable por la falta de placas: “Como las patinetas esas no tienen placas... De verdad es un irresponsable. Es una persona muy egoísta”.El Ministerio de Transporte tiene el reto de reglamentar la ley antes de mediados de julio de 2026. Mientras tanto, las familias de las víctimas exigen mayores controles. Por ahora, los tres hijos de Daisy intentan asimilar la pérdida. Su hijo de 4 años, según relata su tío, le dice cada noche: “Mi mami se convirtió en una estrella”.
El 31 de mayo de 2022, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido en el mundo del crimen como 'El Ajedrecista', falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos. Su muerte cerró el capítulo de uno de los criminales más poderosos de la historia de Colombia, quien lideró una organización que inundó de cocaína los mercados internacionales durante las décadas de los 80 y 90. Sin embargo, los testimonios de quienes lo acompañaron en sus años finales revelan una faceta marcada por la búsqueda de un título de bachiller y universitario que el narcotráfico nunca le permitió obtener. Los Informantes habló con sus profesores.El imperio del narcotráfico y su legado violentoAntes de su refugio en los libros, Rodríguez Orejuela encabezó el Cartel de Cali, una organización criminal que, según informes del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, llegó a ser el mayor proveedor de cocaína a nivel global. Esta organización controló el 80% del mercado de esta droga en suelo estadounidense y generaba ingresos anuales estimados en 8.000 millones de dólares.El poder de 'El Ajedrecista' no se limitó al tráfico de estupefacientes. Su estrategia incluyó la infiltración sistemática en las instituciones colombianas, financiando campañas políticas y sobornando a senadores, procuradores y candidatos presidenciales.Bajo su mando, el cartel protagonizó una guerra abierta contra Pablo Escobar y el Cartel de Medellín, una disputa que dejó miles de civiles muertos, heridos y una estela de atentados con bombas en zonas residenciales. Según investigaciones, la influencia de los Rodríguez Orejuela fue tal que llegaron a tener a casi la mitad del Congreso de la República bajo su control.La transformación en "estudiante" dentro de La PicotaTras su captura en Colombia, Gilberto Rodríguez Orejuela comenzó un proceso de formación académica que se extendió por varios años. Iván Cubillos, antropólogo y lingüista, fue su profesor en la cárcel La Picota de Bogotá entre 1997 y 2004. Cubillos describe que el capo no veía el estudio como un pasatiempo, sino que aplicaba la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus deberes escolares.El profesor relata cómo el líder del Cartel de Cali organizó su propio sistema educativo en el pabellón de máxima seguridad: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos y los preparábamos y los discutíamos”.Rodríguez Orejuela se mostraba como un alumno perfeccionista y competitivo. “Él decía algo así como: ‘Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante’. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”. Bajo esta disciplina, logró terminar su bachillerato a distancia y cursar una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.A pesar de la fortuna que manejó su organización, el profesor Cubillos afirma que, aunque recibió honorarios por sus tutorías, nunca presenció rastros de la inmensa riqueza del cartel. Incluso, relata una anécdota que ilustra la aparente precariedad de los últimos años del capo en Colombia: “Recuerdo una vez me dijo: ‘Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?’. Yo ‘No, Gilberto, no". El docente enfatiza que su labor no consistió en validar el pasado del criminal: “Yo no le estoy haciendo apología. Yo conocí un hombre que sí que ya estaba entrado en años y que quería vivir entre los libros”, señaló la profe María Fernanda.Acompañamiento docente en el aislamiento estadounidenseTras su extradición a los Estados Unidos en 2004, Rodríguez Orejuela continuó sus actividades intelectuales en medio del aislamiento. En 2021, un año antes de su fallecimiento, contactó a María Fernanda Jaramillo, abogada y editora, para que lo asesorara en la redacción de la segunda parte de sus memorias.La comunicación se realizó estrictamente mediante cartas y correos electrónicos, ya que las restricciones sanitarias por el COVID-19 impidieron visitas presenciales. Jaramillo recuerda el respeto que el interno mostraba hacia su autoridad académica: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: ‘A trabajar’”.A pesar de su pasado como 'El Ajedrecista', en la prisión de Carolina del Norte era un interno más enfrentando dificultades cotidianas, como la falta de la letra "ñ" o tildes en los teclados de la cárcel, lo que obligaba a sus editores a realizar correcciones exhaustivas en sus escritos.Un reconocimiento tardío sobre la educaciónLos profesores que conocieron a Gilberto Rodríguez Orejuela coinciden en que el estudio le proporcionó una forma de libertad mental frente a su sentencia de 30 años. María Fernanda Jaramillo reflexiona: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.Sin embargo, el propio Rodríguez Orejuela manifestó que su interés por la academia llegó cuando ya no podía cambiar las consecuencias de sus actos criminales. En conversaciones con sus tutores, el exjefe del Cartel de Cali reconoció el impacto que la falta de oportunidades educativas tuvo en su juventud: “Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida”.Gilberto Rodríguez Orejuela falleció sin poder regresar a Colombia. Sus maestros insisten en que su caso no debe ser un ejemplo de vida, sino una evidencia de la importancia de la educación temprana para evitar caminos delictivos.
El accidente ocurrió a eso de las 5:00 de la tarde cuando un bus intermunicipal que cubría la ruta Medellín-Pueblorrico fue a caer a un barranco en la vereda Tacamocho, en jurisdicción del municipio de Tarso, Antioquia.El accidente dejó tres personas muertas, once más heridas, de las cuales cuatro fueron remitidas a centros asistenciales de Medellín por la gravedad de sus heridas.[[{"fid":"142048","view_mode":"default","fields":{"format":"default","field_file_image_alt_text[und][0][value]":"","field_file_image_title_text[und][0][value]":""},"type":"media","attributes":{"height":20,"width":20,"class":"media-element file-default"}}]]Según el alcalde de tarso, Hugo Alexander Ríos, el accidente se dio cuando el conductor del autobús quiso devolverse al municipio de Tarso (ya había pasado por allí) porque a la madre de un concejal de este municipio, Óscar Cano, de repente tuvo una recaída.Al regreso el conductor perdió el control del bus y este fue a dar a un barranco. En el accidente perdieron la vida tres personas, entre ellas la madre y la hermana del concejal Óscar Cano. [[{"fid":"142049","view_mode":"default","fields":{"format":"default","field_file_image_alt_text[und][0][value]":"","field_file_image_title_text[und][0][value]":""},"type":"media","attributes":{"height":20,"width":20,"class":"media-element file-default"}}]]
Los eventos digitales se han convertido en una de las principales vitrinas de la industria de los videojuegos. En cuestión de minutos pueden cambiar calendarios completos, revelar proyectos guardados durante años y dar a los jugadores una visión más clara de lo que les espera en el futuro.Durante los últimos meses, la expectativa alrededor de los próximos lanzamientos de PlayStation había crecido considerablemente. Varias producciones importantes permanecían sin fecha de lanzamiento, mientras que otros títulos seguían acumulando rumores y especulaciones por parte de la comunidad.A medida que se acerca la recta final del año, también aumenta la presión sobre las compañías para mostrar resultados concretos. Los jugadores ya no solo quieren avances cinematográficos o promesas a largo plazo; buscan fechas, jugabilidad y detalles reales sobre los proyectos que llegarán a sus consolas.Por esa razón, la nueva edición de State of Play generó tanta expectativa. La transmisión prometía actualizaciones de títulos ya conocidos, pero también espacio para anuncios completamente nuevos.Y una vez comenzó la presentación, quedó claro que Sony tenía preparada una de las exhibiciones más cargadas del año.El State of Play de junio de 2026 reunió más de una hora de anuncios, avances y revelaciones, confirmando fechas de lanzamiento para numerosos juegos que llegarán a PlayStation 5 durante los próximos meses y ofreciendo un primer vistazo a varias producciones inéditas.Uno de los momentos más destacados fue la nueva demostración de jugabilidad de Marvel's Wolverine, donde Insomniac Games mostró más detalles sobre el combate de Logan, además de personajes como Jean Grey y otros integrantes de Team X. El juego mantiene su lanzamiento programado para el 15 de septiembre de 2026.La presentación también sirvió para revelar oficialmente God of War: Laufey, una nueva entrega de la franquicia protagonizada por Faye, la esposa de Kratos. Aunque todavía no tiene fecha confirmada, el proyecto fue presentado como el próximo capítulo principal de la saga desarrollada por Santa Monica Studio.Otro de los anuncios importantes llegó de la mano de Tomb Raider: Legacy of Atlantis. Crystal Dynamics confirmó que la nueva aventura de Lara Croft llegará a PlayStation 5 el 12 de febrero de 2027, apostando por un regreso a las raíces clásicas de la franquicia.La lista de fechas confirmadas continuó con títulos como Control Resonant, previsto para el 24 de septiembre; Silent Hill: Townfall, también programado para el 24 de septiembre; Onimusha: Way of the Sword, que llegará el 25 de septiembre; Ace Combat 8: Wings of Theve, fijado para el 2 de octubre; y Phantom Blade Zero, cuyo lanzamiento quedó establecido para el 9 de septiembre.Además de las secuelas y franquicias conocidas, el evento dejó espacio para proyectos completamente nuevos. Kemuri, desarrollado por el estudio Unseen bajo la dirección de Ikumi Nakamura, presentó una propuesta sobrenatural ambientada en una ciudad vertical llena de fenómenos paranormales. Por otro lado, The Lost Wild mostró una experiencia de terror y supervivencia centrada en dinosaurios, mientras que ILL volvió a destacar por su enfoque de horror visceral y realista.Los seguidores de los juegos cooperativos también recibieron novedades. Marathon anunció una semana de acceso abierto entre el 2 y el 9 de junio, mientras que Until Dawn 2 confirmó una nueva historia independiente desarrollada por Firesprite Games.PlayStation Plus tampoco quedó por fuera de la presentación. Sony anunció futuras incorporaciones para el servicio, incluyendo Runescape: Dragonwilds y clásicos como Gitaroo Man, Psi-Ops: The Mindgate Conspiracy y Onimusha: Dawn of Dreams para los usuarios de PlayStation Plus Premium.Más allá de un anuncio puntual, el State of Play de junio dejó la sensación de que PlayStation tiene preparado un calendario especialmente fuerte para el resto de 2026. Entre nuevas propiedades intelectuales, regresos de franquicias históricas y fechas finalmente confirmadas, la presentación ofreció una visión mucho más clara de lo que llegará a PS5 durante los próximos meses y el inicio de 2027.¡Volker únete a nuestra comunidad y vive la emoción de nuestros contenidos exclusivos! Síguenos en Instagram, Facebook, Youtube, Tiktok y WhatsApp para no perderte ni un solo detalle de nuestras últimas noticias, eventos y sorpresas especiales.
Un video que muestra a Josh Longood, exluchador de MMA, sujetando con fuerza a un hombre en un avión se ha hecho viral en redes sociales. Lo que se hay detrás de este suceso, según reveló la misma aerolínea, fue una situación de descontrol por parte de un pasajero que insistía en abrir la puerta de emergencia en pleno vuelo.Los hechos ocurrieron en medio de un vuelo de la aerolínea Frontier Airlines que cubría la ruta Puerto Rico - Chicago. En medio del vuelo, un hombre intentó abrir la puerta de emergencia del avión, lo que generó alerta en otros pasajeros y en la tripulación. Por fortuna, el exluchador estaba cerca del hombre alterado y logró controlarlo hasta que se llevó a cabo un aterrizaje de emergencia en Miami, donde el hombre fue detenido.¿Qué fue lo que pasó?Según se detalló en la declaración jurada de arresto de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade y en la denuncia penal federal, un hombre de 51 años identificado como Juan Gabriel Reyes fue detenido tras comportarse de manera conflictiva durante 45 minutos en pleno vuelo. El vuelo afectado fue el 3345, el cual despegó desde San Juan, Puerto Rico, con destino al Aeropuerto Internacional Chicago-O'Hare.Lea también: Alejandro Riaño adoptó a un burro llamado Ismael: esta es su historiaLo que indicaron desde la tripulación es que, cuando ya se encontraban en el aire, Reyes manifestó su intención de querer bajar del avión y, al recibir la respuesta negativa por parte de los auxiliares, intentó abrir una puerta de emergencia de la aeronave. Luego de que la tripulación también le impidiera esta acción, el hombre de 51 años se dirigió hacia la cabina de mando y comenzó a golpear la puerta de acceso a la cabina de los pilotos. Esta situación empezó a alterar a otros pasajeros, mientras los auxiliares de vuelo intentaban controlar al sujeto y mantenerlo alejado de las zonas restringidas.Tras lograr controlarlo, lo ubicaron en un asiento, donde un auxiliar de vuelo se quedó para estar pendiente. Sin embargo, minutos después Reyes agredió a otro pasajero, cuando el trabajador intervino, el hombre se abalanzó sobre él y lo sujetó por cabeza y cuello. Fue en ese momento en el que Josh Longood, exluchador de MMA, intervino.El exluchador narró los hechos desde su perspectiva a FOX8, señalando que se encontraba en el vuelo, regresando a casa tras disfrutar de la despedida de soltero de su hermano en Puerto Rico. Longood, de 37 años, decidió actuar y controlar la situación al ver que el pasajero agredía a la tripulación."Él solo intentaba resistirse, luchar y liberar sus brazos, pero prácticamente lo tenía completamente inmovilizado", detalló el deportista que, como se ve en la grabación, logró sujetar a Reyes e inmovilizarlo en el asiento del avión. "Sabía que podía encargarme de la situación y manejarla sin que él ni nadie más resultara herido. Lo sujeté, lo puse en su fila, lo acosté y lo até con el cinturón de seguridad".Lea también: Presentador al que Shakira le habría coqueteado se pronunció: "Es una mujer hermosa"A pesar de que la tripulación intentó apoyarlo con esposas flexibles, extensores de cinturones de seguridad y otros elementos para inmovilizar al sujeto, este siempre lograba liberarse de esos objetos, por lo que Longood detalló que tuvo que sujetar a Reyes durante gran parte del vuelo hasta que llegaron a Miami."Simplemente intentaba manejar la situación con la mayor calma posible, asegurándome de que todos a mi alrededor también estuvieran tranquilos. Sabían que yo tenía el control. Empezó a relajarse durante nuestro descenso a Miami, así que me senté con él, lo sujeté y lo traté como a un niño pequeño que estaba haciendo una rabieta; simplemente lo sujeté e hice lo que tenía que hacer", detalló.El vuelo de Frontier Airlines aterrizó de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Miami sobre las 11:55 p. m. del domingo 31 de mayo, donde Juan Gabriel Reyes fue detenido por agentes de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade. Posteriormente, el sujeto fue entregado al FBI para que rindiera interrogatorio. Reyes fue acusado de interferir con miembros de la tripulación de vuelo y auxiliares de vuelo, además de agresión dentro de la jurisdicción marítima y territorial federal. Aunque las autoridades no han revelado mayores detalles, Longood sí dijo a la prensa que "sé que estaba ebrio, podía olerle a alcohol, pero no puedo leerle la mente. Simplemente sé que, sea lo que sea que esté pensando o haciendo, no iba a permitir que lo hiciera".MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
Un hombre de 24 años fue capturado por las autoridades en Bogotá luego de que un teléfono celular reportado como robado fuera encontrado dentro de la camioneta que conducía. Así lo informó la Policía Nacional luego de realizar labores de patrullaje en la localidad de Teusaquillo y ser alertados por la comunidad sobre un caso de robo ocurrido momentos antes en el sector.De acuerdo con la información entregada por las autoridades, una joven de 19 años fue víctima del hurto de su celular mediante la modalidad conocida como raponazo. Tras el hecho, la afectada acudió de inmediato a los policías que se encontraban patrullando la zona y les suministró detalles sobre lo sucedido.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según el relato de la víctima, luego del robo logró observar parte de la ruta seguida por el responsable. Indicó que, pocos metros después de cometer el hurto, el presunto delincuente habría entregado el celular a otra persona que se movilizaba en una camioneta. Esta información permitió a los uniformados obtener una primera línea de investigación para intentar recuperar el dispositivo.GPS permitió ubicar el vehículo donde estaba escondido el dispositivoTras conocer lo sucedido, la Policía activó de inmediato un plan candado con el propósito de evitar la fuga de los posibles implicados. Paralelamente, se realizó el seguimiento de la señal GPS emitida por el celular hurtado, herramienta que permitió determinar la ubicación aproximada del dispositivo en tiempo real.Con los datos obtenidos, varias patrullas iniciaron la búsqueda del vehículo señalado por la víctima. Minutos después, los uniformados lograron ubicar una camioneta que coincidía con las características entregadas durante la denuncia. La interceptación se realizó a la altura de la calle 80 con carrera 24, donde los policías procedieron a detener el automotor para verificar la información y adelantar un procedimiento de registro.Según el informe preliminar, el dispositivo estaba oculto en el interior de la guantera de la camioneta. Hombre de 24 años fue capturado y puesto a disposición de la FiscalíaUna vez recuperado el equipo móvil y verificadas sus características, las autoridades procedieron con la captura del conductor del vehículo, un hombre de 24 años de edad. El detenido fue informado sobre sus derechos y posteriormente trasladado para ser puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, entidad que asumirá el proceso judicial correspondiente para determinar su posible responsabilidad en los hechos investigados.Según la información del caso, el teléfono fue rastreado mediante GPS y localizado dentro de esta camioneta en la que se movilizaba este hombre, lo que llevó a su detención por parte de las autoridades. Sin embargo, la investigación apunta a que el robo inicial habría sido cometido por otra persona, quien presuntamente entregó el equipo a este segundo implicadoEntretanto, el teléfono celular fue recuperado y podrá ser entregado nuevamente a su propietaria, quien colaboró con las autoridades aportando detalles que facilitaron la rápida reacción policial. Según cifras entregadas por la institución, "se ha logrado una reducción del 5% en el hurto de celulares con 856 casos menos en comparación al 2025 y recuperado más de 1.611 dispositivos móviles".VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
Si en el fútbol hay un sinónimo de récord, ese bien puede ser Cristiano Ronaldo, la estrella portuguesa que ha sellado su pasaporte en la Copa Mundial desde hace dos décadas, un periodo en el que ha cosechado ocho goles que lo consagran como el único jugador en la historia que ha cumplido su cita con las redes en cinco ediciones distintas del torneo. Racha mundialista que buscaría continuar en este Mundial 2026. El idilio del atacante de Madeira con las porterías mundialistas arrancó en Alemania 2006, con apenas 21 años y luciendo el dorsal número diecisiete a la espalda, un joven Cristiano asumió la responsabilidad de cobrar un penalti contra Irán para sellar su primer festejo.Cuatro años más tarde, en los terrenos de Sudáfrica 2010, el ya capitán luso, que entonces brillaba en el Real Madrid, sumó su segundo tanto al registro. El artillero se hizo presente en el abultado marcador de Ciudad del Cabo, anotando el sexto tanto de la victoria portuguesa por 7-0 sobre Corea del Norte.Su tercera diana llegó en Sudamérica durante la edición de Brasil 2014, un certamen del que su equipo se despidió tras la fase de grupos, aunque su aporte goleador quedó de manifiesto en el Estadio Nacional de Brasilia, donde capitalizó un rebote en el área para batir la valla de Ghana.El más alto nivelEl pico de efectividad del astro luso cobró vida sobre el césped de Rusia 2018, la cita más prolífica de su cuenta individual. Allí dinamitó las estadísticas en su debut en Sochi al firmar un espectacular triplete ante España, coronado con un tiro libre magistral que rescató el empate a tres.En ese mismo torneo en territorio ruso, Cristiano Ronaldo sumó su séptimo gol mediante un cabezazo fulminante en el Estadio Luzhnikí de Moscú, un impacto tempranero que bastó para asegurar los tres puntos de Portugal frente a la selección de Marruecos.Puso su última piedra a esta marca que habla por sí sola de persistencia y longevidad en Catar 2022 frente a la misma escuadra que sufrió su contundencia frente al arco en Brasil. Desde los once pasos, Ronaldo rompió el cerrojo de Ghana en el Estadio 974 y mandó el balón al fondo de las redes.A lo largo de 20 años de vigencia extrema, la regularidad del romperredes luso ha servido como testimonio de una disciplina inquebrantable. Mientras otras figuras del balompié sufrieron apagones físicos o generacionales, el CR7 mantuvo encendida su pólvora de manera ininterrumpida.Con la Copa Mundial de 2026 en el horizonte, la estrella del fútbol saudí tiene todo servido para ampliar la marca anotadora y extenderla a lo largo de seis citas mundialistas. Una estadística que desafía la lógica del tiempo y que confirma la reserva del lugar que tiene asegurado entre las grandes leyendas del fútbol.
El precio oficial del dólar en Colombia registró una ligera variación al inicio de la jornada del 3 de junio. La TRM vigente quedó establecida en $3.562 por dólar, lo que representa un incremento de apenas $1,76 frente a la tasa certificada para el día anterior, cuando se ubicó en $3.560,24. Aunque el ajuste diario fue reducido, el comportamiento de la moneda estadounidense durante las últimas semanas evidencia una disminución más marcada. Hace siete días la TRM se encontraba en $3.644,47, lo que significa una caída de más de $82 en comparación con el valor actual. En el balance mensual, la reducción supera los $75 por dólar frente a los registros observados hace 30 días.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Las cifras también muestran que la divisa ha perdido terreno desde comienzos de año. El 1 de enero de 2026 la tasa oficial era de $3.757,08, mientras que actualmente se encuentra cerca de $195 por debajo de ese nivel. Si se compara con junio de 2025, cuando la TRM rondaba los $4.148,72, la diferencia es aún mayor, con una disminución superior a los $586.Precio del dólar en casas de cambio en ColombiaCiudadPrecio de compraPrecio de ventaBogotá D.C.$3,620$3,710Medellín$3,590$3,730Cali$3,550$3,750Cartagena$3,750$3.980Cúcuta$3,630$3,700Pereira$3,730$3.800¿Elecciones presidenciales influyen en el comportamiento del dólar en Colombia?Tras una jornada electoral que desafió los pronósticos de las encuestas el pasado 31 de mayo, los mercados financieros en Colombia han comenzado a descontar un nuevo panorama político. Según el más reciente informe de Global66, titulado "El COP, entre el crudo y las urnas", el peso colombiano se posiciona como una de las monedas emergentes con mejor desempeño, impulsado ahora por la ventaja del candidato pro-inversión en la carrera hacia la Casa de NariñoLos resultados oficiales de la primera vuelta situaron a Abelardo de la Espriella a la cabeza con un 43,74% de los votos (más de 10,3 millones), seguido de cerca por Iván Cepeda, quien obtuvo el 40,9%. Esta ventaja de la derecha, sumada a las adhesiones confirmadas del bloque de centro-derecha que ya alcanzan un 11% adicional, ha sido interpretada de forma positiva por los inversionistas.El análisis de Global66 sugiere que el mercado interpreta la posible victoria de De la Espriella como una señal de continuidad institucional y apertura a la inversión extranjera, especialmente en el sector de hidrocarburos. Esto podría llevar al par USD/COP a testear niveles de 3.550 a 3.600 pesos en el corto plazo. Por el contrario, un eventual repunte de Cepeda en la segunda vuelta del 21 de junio podría generar una depreciación inicial sobre los 3.900 pesos debido a la incertidumbre sobre el modelo económico.Antes de la cita electoral, el dólar ya venía mostrando una tendencia a la baja. Durante la semana del 22 al 29 de mayo, el par se moderó desde niveles cercanos a los 3.794 pesos (máximo alcanzado a mediados de mes por tensiones en Medio Oriente) hasta cerrar el viernes previo a las elecciones en 3.666 pesosEste texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co