El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
Cientos de mercenarios colombianos combaten en la guerra en Sudán al lado de las Fuerzas de Acción Rápida (RSF, siglas en inglés), el grupo que lucha contra el Ejército regular y que ha sido acusado de crímenes de guerra en la llamada 'batalla de Al Fasher', asegura el diario 'The Guardian' en una investigación exclusiva.Los mercenarios fueron reclutados por una compañía británica con sede en Londres llamada Zeuz Global, dirigida por dos individuos que la semana pasada aparecieron en una lista del Departamento del Tesoro estadounidense dentro de un grupo de personas de origen colombiano que fueron objeto de sanciones, precisamente por su implicación en la guerra de Sudán.Estas dos personas -el italocolombiano Álvaro Andrés Quijano Becerra, residente en Emiratos Árabes, y el hispanocolombiano Mateo Andrés Duque Botero- figuran al frente de Zeuz Global, registrada previamente con otro nombre y que ha protagonizado varias mudanzas discretas de sede en el mismo corazón de Londres.Según el diario, ambos han tenido un papel principal en el reclutamiento de menores para las RSF, así como para el adiestramiento tecnológico para los combatientes, y particularmente en el uso de drones que han resultado vitales para que las RSF se hicieran con El Fasher, la capital de Darfur, en una batalla que ha costado la vida a 60.000 personas y ha registrado numerosos crímenes de guerra."Esas armas (los drones de largo alcance) requieren de ayuda externa para operar, y sabemos que la operación de mercenarios colombianos ha sido un componente fundamental de esta asistencia externa", señaló al rotativo Mike Lewis, investigador independiente que formó parte de un panel de expertos de la ONU sobre Sudán.El experto denunció la laxitud legal en el Reino Unido que permite crear este tipo de empresas y que equivale a "un pasaporte para los criminales", y señaló que operaciones parecidas a la de Sudán, con implicación de británicos, también se han registrado en conflictos como los de Libia y Corea del Norte.'The Guardian', por su parte, ya publicó hace dos meses otro artículo sobre la presencia de colombianos en Sudán donde aparecía un mercenario de esa nacionalidad, identificado como 'Carlos', encargado de reclutar y entrenar a menores, quien destacaba la profesionalidad que los colombianos aportan en los conflictos y describía su trabajo en estos términos: "La guerra es negocio".Videos de la crueldad en SudánEn agosto pasado, la Unidad Investigativa de Noticias Caracol reveló videos, testimonios y documentos de exmilitares en Sudán que muestran la crueldad de una guerra en la que las víctimas civiles se cuentan por millones, y donde los colombianos hacen parte de uno de los bandos genocidas. En la secuencia de videos se ve a un grupo de exmilitares colombianos. Hacen parte de un contingente que ha llegado a Sudán a unirse a las filas de las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país, sobre todo en la región de Darfur.En las grabaciones, se puede ver a un grupo de colombianos atrincherados, bajo intenso fuego enemigo, intentando rescatar a un compañero herido. "Cayó Pelusa, el Flaco quedó allá... no lo pudimos ver", se escucha decir a uno de los hombres mientras se reagrupan y hacen un conteo de bajas. En el video se observa que dos hombres sostienen al colombiano herido que antes estaba tendido en el suelo, mientras se escuchan disparos a la distancia. "¿Entre quiénes nos van a ayudar a sacar? No dejemos botados a esos guevones", se escucha en el clip. Con un precario inglés, el exmilitar colombiano pide ayuda a varios integrantes paramilitares: "My friend, compa, two two two. Pa' que nos ayuden acá a apoyar a estos manes.. Vamos a ir replegando pa' sacar a este man...Ese es el problema".EFE y NOTICIAS CARACOL
El Gobierno de Estados Unidos impuso sanciones a una red transnacional acusada de reclutar a militares colombianos retirados y entrenar a soldados, entre ellos niños, para luchar junto al grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápida (FAR) en la guerra de Sudán, un conflicto que inició en abril de 2023.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según informó el Departamento del Tesoro en un comunicado, se ha sancionado a cuatro individuos y cuatro entidades que formaban parte de la red, la cual, afirmó, estaba compuesta principalmente por ciudadanos y empresas colombianas. El texto indica que, al menos desde 2024, cientos de exmilitares procedentes de Colombia han viajado a Sudán para luchar junto a las FAR.“Las FAR han demostrado una y otra vez que están dispuestas a atacar a civiles, incluyendo bebés y niños pequeños. Su brutalidad ha profundizado el conflicto y desestabilizado la región, creando las condiciones para el crecimiento de los grupos terroristas”, declaró el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, John Hurley.Lea: El coronel retirado que estaría tras reclutamiento de mercenarios colombianos en guerra de SudánEmpresas y exmilitares colombianos entre los sancionadosEl Departamento de Estado añadió que estos combatientes han participado en batallas en todo Sudán, la más reciente en la ciudad de Al Fasher. Entre los sancionados destacan Álvaro Quijano Becerra, un militar colombiano retirado, y su esposa, Claudia Oliveros Forero, así como la Agencia de Servicios Internacionales (A4SI), fundada por el militar.También la corporación Maine Global, con sede en Bogotá, y su director, de nacionalidad española-colombiana, Mateo Duque Botero. Estados Unidos, los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Arabia Saudita (conocidos como el Cuarteto para Sudán) propusieron a principios de noviembre un plan para una tregua de tres meses seguida de conversaciones de paz, pero fue rechazada tanto por el Ejército como por las FAR.La guerra en Sudán ha provocado la muerte de decenas de miles de personas, además de devastar el país y convertirlo en escenario de la peor crisis humanitaria del planeta con el desplazamiento interno y externo de más de 13 millones de personas, según la ONU.Lea: Esto se sabe del mercenario colombiano que fue grabado siendo asesinado por dron ruso en UcraniaLo que se sabe de Álvaro Quijano como reclutador de mercenariosSegún Dante Hincapié, un sargento retirado con experiencia en la industria de seguridad, muchos de estos hombres han sido "engañados" y se encuentran en una situación de alto riesgo. Una vez que llegan al extranjero, se ven obligados a seguir adelante para proteger sus propias vidas y las de sus familias en Colombia.Los exmilitares colombianos son una mano de obra muy solicitada en el mundo, reconocidos por su alta calidad y experiencia, detalló Hincapié. Sin embargo, para analistas como Juan Pappier, de Human Rights Watch, el problema radica en la falta de apoyo que reciben al retirarse del Ejército en Colombia, lo que los deja desempleados y buscando opciones laborales. Esta vulnerabilidad es aprovechada por empresas intermediarias que los reclutan para conflictos en el extranjero.Los testimonios de Hincapié y otros exmilitares que prefirieron el anonimato señalan a un excoronel colombiano, Álvaro Quijano, y a su esposa, Claudia Olivares, como figuras clave en este negocio. Quijano, quien fue investigado por supuestos nexos con el Cartel del Norte del Valle, creó hace una década un negocio para enviar exmilitares a los Emiratos Árabes Unidos. Este emprendimiento, que comenzó como un servicio de seguridad, se ha convertido en una especie de "trata de personas", como lo describe un mercenario anónimo, con exmilitares que ahora terminan peleando en conflictos como el de Sudán.AGENCIA EFEMATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La Organización Mundial de la Salud (OMS) se dijo este miércoles 29 de octubre conmocionada por informaciones que hablan de más de 460 muertos en un hospital de la ciudad El Fasher, en Sudán, luego de que fuera tomada recientemente por los paramilitares en su guerra contra el ejército regular. (Lea también: El coronel retirado que estaría tras reclutamiento de mercenarios colombianos en guerra de Sudán)La OMS "está consternada y profundamente conmocionada por las informaciones sobre la trágica muerte de más de 460 pacientes y acompañantes en la Maternidad Saudita de El Fasher, en Sudán, tras los recientes ataques y secuestros de personal de salud", indicó el jefe de la agencia de la ONU, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en la red X.Las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) anunciaron el domingo haber tomado el control total de El Fasher, la última gran ciudad de la vasta región occidental de Darfur que no estaba en sus manos, un punto de inflexión en la guerra civil iniciada en abril de 2023.¿Por qué hay conflicto en Sudán?Desde entonces, Sudán es escenario de una guerra por el poder entre el general Abdel Fatah al Burhan, comandante del ejército regular y líder de facto del país desde el golpe de Estado de 2021, y el general Mohamed Daglo, al frente de las FAR.Este miércoles, el poder acusó a los paramilitares de haber atacado las mezquitas y la Cruz Roja en El Fasher, al tomar la ciudad que llevaban 18 meses asediando. "Más de 2.000 civiles murieron durante la invasión de la milicia (paramilitar) en El Fasher, que atacó las mezquitas y a los voluntarios de la Cruz Roja", afirmó desde Port Sudan, donde tiene su sede el gobierno, Mona Nur Al Daem, encargada de ayuda humanitaria.Los análisis de imágenes satelitales "corroboran las pruebas de que las masacres continuaron en las 48 horas consecutivas a la toma" de El Fasher por parte de las FAR, abundó el Humanitarian Research Lab de la Universidad de Yale. Dicho centro reportó ejecuciones cerca de dos hospitales, y masacres "sistemáticas" en la periferia de la ciudad.Desde el domingo, más de 33.000 personas huyeron de la violencia, hacia la periferia de El Fasher y Tawila, una ciudad a 70 km al oeste, que ya alberga a unos 650.000 desplazados según la ONU.En El Fasher, donde antes de la guerra vivía más de un millón de personas, quedan alrededor de 177.000 civiles, de acuerdo con los datos más recientes de Naciones Unidas. Los accesos a El Fasher siguen bloqueados, pese a los llamados a abrir corredores humanitarios. Lo que significa que es muy difícil contactar con fuentes locales independientes. (Lea también: Los videos desconocidos de la crueldad de la guerra en Sudán, donde combaten mercenarios colombianos)AFP
Centenares de colombianos protagonizan una pelea diplomática entre Sudán y Emiratos Árabes que escaló hasta el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional. ¿La razón? Su participación como mercenarios en la guerra de Sudán, considerada la mayor crisis humanitaria del planeta que deja, hasta ahora, más de 12 millones de personas desplazadas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Los colombianos son reclutados para unirse a las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país. Detrás del envío de los exmilitares colombianos está el coronel retirado del Ejército Álvaro Quijano, quien, según evidencias en poder de Noticias Caracol, actúa en sociedad con la empresa Global Security Services Group, con sede en los Emiratos Árabes Unidos.Sudán ha responsabilizado en repetidas oportunidades a Emiratos Árabes del envío de exmilitares colombianos. El pasado 3 de agosto, Amman Maur, un diplomático de Sudán acreditado ante Naciones Unidas en Nueva York, realizó la siguiente denuncia pública a través de sus redes sociales. "Mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos están asesinando civiles en Darfur del norte. África debe alzarse. El imperialismo no debe volver por la puerta trasera".Un día después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Sudán publicó este comunicado: "El Gobierno de Sudán posee pruebas y documentación irrefutables que confirman la participación de mercenarios de la República de Colombia y de algunos países vecinos, patrocinados y financiados por las autoridades de Abu Dabi".El último episodio ocurrió el 5 de septiembre cuando Al-Harith Idriss Al-Harith Mohamed, representante permanente de Sudán ante las Naciones Unidas, radicó esta denuncia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con nuevas evidencias en contra de Emiratos Árabes.“Es evidente que los Emiratos Árabes Unidos, como principal protagonista de este despliegue, están decididos a continuar con la matanza en serie de civiles sudaneses por todos los medios posibles (…). Dicha conducta, financiar, equipar y apoyar operativamente a mercenarios extranjeros que cometen atrocidades, expone a los Emiratos Árabes Unidos a una responsabilidad legal directa por actos internacionalmente ilícitos, incluidos el genocidio y los crímenes de lesa humanidad”.En el informe al Consejo de Seguridad de la ONU, Sudán hace énfasis en decenas de reportes de vuelos provenientes de Emiratos Árabes, en los que habrían sido trasladados cientos de mercenarios colombianos. “Las autoridades sudanesas han confirmado que entre noviembre de 2024 y febrero de 2025, no menos de 248 vuelos, con un total de 15.268 horas de vuelo, fueron operados por aeronaves fletadas por los Emiratos Árabes Unidos para introducir de contrabando mercenarios, armas y equipo militar en territorio sudanés”.El papel de los colombianos en esta guerra es atroz, según el reporte de Sudán. El documento asegura que los exmilitares han participado de casi un centenar de ejecuciones extrajudiciales de civiles, asesinados porfrancotiradores y con el uso de drones. También los responsabilizan del reclutamiento de niños de entre 10 y 12 años de edad, y su entrenamiento en el manejo de armas y operaciones de combate. No menos grave es el señalamiento que hace Sudán a los colombianos por el uso de armas prohibidas por el derecho internacional humanitario, como el fósforo blanco, un arma química altamente tóxica que causa graves quemaduras.El documento incluye un listado con los nombres y apellidos de los más de 300 exmilitares colombianos en Sudán. La denuncia ante Naciones Unidas presenta documentos internos de los mercenarios en donde aparecen, por ejemplo, el lanzamiento de 1.603 bombas y los planes de ataques a poblaciones.Después de un informe presentado por Noticias Caracol, la embajada de Emiratos Árabes en Colombia catalogó los señalamientos de Sudán como "acusaciones infundadas" que son parte de una "propaganda deliberada" para desviar la atención. También afirmaron: "Rechazamos categóricamente cualquier afirmación de haber brindado algún tipo de apoyo a cualquiera de las partes beligerantes desde el inicio de la guerra civil y condenamos las atrocidades cometidas tanto por la autoridad portuaria de Sudán como por las fuerzas de seguridad revolucionarias”En la comunicación, la Embajada de Emiratos Árabes asegura que un grupo de expertos de la onu descartó que existan evidencias de su participación en la guerra de Sudán: "El último informe del grupo de expertos de la ONU deja claro que no existen pruebas sólidas de que los Emiratos Árabes Unidos hayan brindado apoyo alguno a las fuerzas de seguridad revolucionarias ni de que hayan participado en el conflicto".Sobre ese mismo informe, importantes ONG como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, tienen conclusiones diferentes: "El grupo de expertos de la ONU sobre Sudán consideró creíbles las acusaciones de apoyo de los Emiratos Árabes Unidos a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) y afirmó que las transferencias de armas y municiones a Darfur documentadas constituían violaciones del embargo de armas. (...) Esto indica que los Emiratos Árabes Unidos siguen brindando apoyo a las fuerzas de seguridad revolucionarias, tras conclusiones similares del grupo de expertos de las Naciones Unidas sobre Sudán y otros informes".Aunque Emiratos Árabes insiste en negar, la realidad es que las denuncias por su presunta participación en la guerra de Sudán son un tema que está siendo investigado por las más altas instancias judiciales internacionales como la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas.Noticias Caracol se comunicó con la Embajada de Emiratos Árabes en Colombia y envió un cuestionario con relación a los más recientes señalamientos de Sudán, pero hasta el cierre de este informe no recibimos respuesta.NOTICIAS CARACOL
Un deslizamiento de tierra provocado por fuertes lluvias sepultó el pasado domingo la aldea de Tarsin, en el oeste de Sudán, provocando la muerte de unas mil personas y dejando un solo sobreviviente, según informó este martes el Movimiento Ejército de Liberación de Sudán en un comunicado."Seguimos con profunda tristeza y preocupación los trágicos sucesos que afectaron a los residentes de la aldea de Tarsin, a causa de los masivos y devastadores deslizamientos de tierra que azotaron la aldea, ubicada en medio de Jebel Marra, en el distrito de Amo", indicó en el texto el grupo liderado por Abdelwahid Mohamed Nour.Según las primeras informaciones la totalidad de los aldeanos, unas mil personas entre las cuales se cuentan "hombres, mujeres y niños", murieron por el deslizamiento de tierra que ocurrió el domingo y solo una persona logró sobrevivir.El Movimiento Ejército de Liberación de Sudán resaltó que la aldea de Tarsin quedó "completamente arrasada", por lo que hizo un llamado a las Naciones Unidas para brindar apoyo en la recuperación de cuerpos y el movimiento de escombros.Sudán está inmersa en una guerra entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en el estado de Darfur del Norte, lo que ha obligado al desplazamiento forzado de personas que buscan refugio en las montañas de Marra.El Movimiento Ejército de Liberación es un grupo rebelde de Darfur que controla precisamente esa zona montañosa de Jebel Marra y que se ha mantenido neutral en los choques entre las FAR y el Ejército.JULIÁN CAMILO SANDOVALNOTICIAS CARACOL DIGITALJSANDOVAL@CARACOLTV.COM.CO
En medio de una intensa balacera se observa a un grupo de uniformados colombianos. Noestán enel Catatumbo. Tampoco en las montañas del Cauca o en el Guaviare. Están combatiendo en Darfur, Sudán, un país ubicado en el noreste de África y que, según Naciones Unidas, vive la peor crisis humanitaria del planeta con 12 millones de desplazados.En la secuencia de video, conocida por Noticias Caracol, se ve a un grupo de exmilitares colombianos que hacen parte de un contingente que ha llegado a Sudán a unirse a las filas de las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país.Atrincherados detrás de un árbol, los colombianos reciben fuego enemigo. Varios de ellos disparan intentando abrir camino para sacar a un compañero herido. Cuando logran dejar atrás la emboscada, los exmilitares colombianos se reagrupan y hacen un conteo de muertos. Con un precario inglés, se escucha al exmilitar colombiano pedir ayuda a varios integrantes paramilitares de las fuerzas de apoyo rápido:“Myfriend. Tú, hombre, tú, tú, tú,man. Para que nos ayude a apoyar acá a estos manes, a este chino. Vamos a ir replegando suave para sacar a esteman, que lo lleven alzado”.En el video se observa que dos hombres sostienen al colombiano herido que antes estaba tendido en el suelo mientras se escuchan disparos a la distancia.Los colombianos llevan mejor equipo y uniformes que los sudaneses, quienes combaten en chanclas y en lugar de casco llevan una especie de turbante. Mientras el ataque se mantiene, los colombianos y sus aliados de las Fuerzas de Apoyo Rápido se ven obligados a refugiarse en una casa. La situación es tan crítica que incluso se escucha a uno de los mercenarios decir que ni siquiera cuando estuvo en Ucrania vivió una situación similar:“¡Ni en Ucrania me tocó un día tan hijueputa como el de hoy!”En un aparte del video se escucha cómo se comunican con otra unidad de colombianos para reportar su situación:“Pregunta: ¿Zeus, Zeus, Zeus, usted está ahí en el mismo punto?Responde: Aquí estoy con Tique, estoy con Tique y cuatro ametralladoras, y cuatro ametralladoras.Pregunta: ¿Usted está ahí en el mismo punto con el herido?Responde: Ya el herido ya pasóPregunta: Ya el herido pasó, pero ¿usted está en el mismo punto? ¿sí? ¿o avanzó más?Pregunta: Abajo salieron, abajo tenemos varias bajas. Abajo tenemos varias bajas, en el punto”.Estas escenas de una guerra en África, que tiene como protagonistas a centenares de mercenarios colombianos, se repiten desde hace más de dos años cuando llegaron los primeros contingentes de exmilitares nacionales a Sudán, en donde se libra una guerra en la que se han cometido toda clase de atrocidades.Así lo explica JuanPappier, subdirector de la división de las Américas de HumanRightsWatch, organización que actualmente tiene investigadores en Sudán y en Emiratos Árabes“El conflicto armado en Sudán lleva más de dos años, es una de las peores crisis humanitarias del siglo 21. Las fuerzas de apoyo rápido y las fuerzas armadas de Sudán han cometido atrocidades generalizadas, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, saqueos, nosotros hemos documentado en HumanRightsWatchcrímenes de guerra, limpieza étnica y hemos pedido que esto se investigue como un posible genocidio”.Sobre estos crímenes,La Silla Vacíaha publicado varios informes sobre Sudán. El último deellos,justamente revela cómo los mercenarios colombianos y las Fuerzas de Apoyo Rápido de ese país entrenan a menores de edad para la guerra.El problema de los mercenarios colombianos en Sudán volvió a la agenda pública el pasado 3 de agosto, cuandoAmmarMahmoud, un diplomático de Sudán, acreditado ante Naciones Unidas en Nueva York, realizó la siguiente denuncia pública a través de sus redes sociales:"Mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos están asesinando civiles en Darfur del norte. África debe alzarse. El imperialismo no debe volver por la puerta trasera".Un día después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Sudán publicó un fuerte comunicado: "El Gobierno de Sudán posee pruebas y documentación irrefutables que confirman la participación de mercenarios de la República de Colombia y de algunos países vecinos, patrocinados y financiados por las autoridades de Abu Dabi".Las pruebas a las que se refiere son fotografías y videos que fueron hallados en el celular de un exmilitar colombiano muerto en combates, las imágenes fueron publicadas por el canal árabe AlJazeera.El tema escaló a nivel internacional cuando la televisión oficial de Sudán anunció que un avión de Emiratos Árabes con 40 mercenarios colombianos había sido destruido antes de aterrizar en el aeropuerto de Darfur, en Sudán. La información fue desmentida horas después por funcionarios de Emiratos Árabes.A raíz de este episodio, el presidente Gustavo Petro insistió en tramitar una ley que prohíba a los mercenarios. “He solicitado mensaje de urgencia para el proyecto de ley que prohíbe el mercenarismo. Es también una trata de hombres convertidos en mercancías para matar”, dijo.Aunque es el episodio más reciente, la realidad es que en Colombia el problema de los mercenarios en Sudán estalló desde noviembre de 2024 cuando se conocieron imágenes de documentos de colombianos muertos en combates en ese país.En ese momento, el entonces canciller Gilberto Murillo pidió la repatriación de loscuerpos:"Estamosen el proceso (...). Ojalá pudiéramos recuperar los cadáveres".Sin embargo, esto no ocurrió. Militares que están en Sudán le aseguraron a Noticias Caracol que más de 20 cuerpos de militares que murieron en esos combates están guardados en neveras hace más de ocho meses.El sábado 16 de agosto el propio primer ministro de Sudán,KamalIdrisAddresses, hizo un llamado a Colombia para parar el envío de mercenarios a su país. “Poner fin al reclutamiento de mercenarios colombianos en Darfur. Hago un llamado al pueblo colombiano y a todas las comunidades de habla hispana a que se mantengan firmes con nosotros para lograr el fin (inaudible) y detener el reclutamiento y envío de mercenarios a nuestra tierra".Detrás de esta historia de mercenarios colombianos hay un entramado de empresas y de reclutadores que ven los conflictos del mundo como un gran negocio.¿Quién recluta y financia a los mercenarios?Dante Hincapié es un sargento retirado que ha prestado sus servicios en empresas de seguridad que llevan años llevando exmilitares colombianos a lugares como Emiratos Árabes y Yemen, entre otros. Él es la voz de muchos de sus compañeros y amigos que están hoy en Sudán peleando una guerra ajena:“Necesitan masa, necesitan gente para colocar allá centenares y centenares de personas. Entonces, llegan a estos países sin tener una lectura clara de a quién le van a prestar su servicio. Cuando uno toca suelo extranjero no hay vuelta atrás. Cuando le entregan a usted un uniforme y un fusil no hay vuelta atrás porque si usted da vuelta atrás muy probablemente su vida corre peligro, incluyendo la de la familia aquí en Colombia. Entonces, no le queda otra al hombre colombiano que seguir adelante e irse a enfrentarse a circunstancias que no conocía”.Sudán es el último y el más polémico destino conocido dentro de un mercado de mercenarios en donde los exsoldados colombianos, reconocidos como los mejores del mundo, terminan encontrando una opción laboral, incluso mucho más lucrativa que en Colombia con promesas de salarios que oscilan entre los 1.500 y 3.000 dólares mensuales.“La mejor mano de obra en el campo militar. Somos reconocidos y somos certificados a nivel a nivel yo diría que mundial. No ha sido posible superar al soldado colombiano. Entonces, somos conocidos y somos certificados como material humano de alta calidad”, aseguró Hincapié.Para analistas y expertos en Derechos Humanos, como JuanPappier, de HumanRightsWatch, el origen del problema de los mercenarios colombianos por el mundo está claro:“Es evidente que Colombia es un país con un Ejército muy grande, pero con esfuerzos muy limitados para asistir, apoyar a los miembros del Ejército una vez que se retiran o que dejan la fuerza. Y eso significa que estas personas quedan desempleadas, quedan sin trabajo y ven pocas oportunidades para utilizar lo que han aprendido en las fuerzas armadas. Esto genera riesgos enormes como hemos visto en Haití y como probablemente estemos viendo hoy en Sudán”.Dante Hincapié es de los pocos exmilitares que se atreven a contar públicamente la historia de cómo llegan los mercenarios a África y a Oriente Medio.Noticias Caracol recogió varios testimonios de otros colombianos que por razones de seguridad prefirieron permanecer en el anonimato y que coinciden con DanteHincapieen señalar a un excoronel colombiano como una de las piezas clave en el negocio que está incendiando una de las peores guerras del mundo.“La señora Claudia y el señor Quijano son los que han manejado y lehan tergiversadonuestra profesión de militares para vendernos al mejor postor, dejando a la deriva, allá, a los soldados”, explicó Dante Hincapié.Las personas a las que se refiere Hincapié son el coronel retirado del Ejército Álvaro Quijanoy suesposa Claudia Olivares. Quijano perteneció a las Fuerzas Especiales. Salió hace más de 15 años del Ejército, cuando fue vinculado a varias investigaciones por supuestos nexos con poderosos jefes del cartel del norte del Valle como Diego León Montoya, alias ‘Don Diego’.Una vez por fuera del Ejército, él y otros oficiales montaron hace una década un lucrativo negocio que consistía en enviar exmilitares colombianos para prestar servicios de seguridad y escolta en los Emiratos Árabes Unidos.Lo que comenzó como un tema de protección interna creando batallones enteros de colombianos al servicio de ese país, se convirtió en una oscura estrategia que traspasa fronteras. Así lo explicó un exmilitar que ha estado en Emiratos Árabes y actualmente está en Sudán y a quien le reservamos su identidad por razones de seguridad:"La mano negra es Quijano y por encima de todo lo que ha pasado Quijano no ha desistido. La ambición del dinero pudo más que las repercusiones que les pueda traer por la ilegalidad, porque en este caso esto sí es ciento por ciento ilegal. Esto es una trata de personas".Testimonios y documentos en poder de Noticias Caracol aseguran que el primer filtro para el reclutamiento y el envío de los colombianos a Sudán se hace a través de empresas vinculadas al coronel Quijano y su esposa Claudia Oliveros.Según sus relatos, antes los entrevistaban en las oficinas de estas empresas, no obstante, a raíz del escándalo de los mercenarios en Sudán, las convocatorias se trasladaron a habitaciones del Hotel Tequendama en Bogotá y apartamentos de alquiler.Estas empresas funcionan en llave con Global SecurityServicesGroup, una compañía con sede en Emiratos Árabes que actúa como contratista de los mercenarios. El sello de Global SecurityServicesGroupaparece en los formatos de hojas de vida, los contratos y las cuentas de cobro de los colombianos que han terminado combatiendo en Sudán.Noticias Caracol obtuvo la documentación de varios de estos mercenarios que llegaron inicialmente a Libia, donde les notificaron que su destino final sería Sudán, como lo confirmó el exmilitar que está en ese país."Él (Quijano) empieza a hacer ese reclutamiento al principio engañando a las personas porque élledice a las personas, que van para Emiratos a trabajar en petróleos que van para Libia y las personas terminan en Sudán".Estando en Bengasi, Libia, les hicieron firmar cuentas de cobro donde autorizaron a Global SecurityServicesGroup, en Emiratos Árabes, a girar los pagos a través de la empresa en Panamá llamada GlobalStaffing, ligada a Quijano. Una vez en Panamá, el dinero es transferido a las cuentas de los exmilitares en Colombia. Esta triangulación de dinero tendría como fin tratar de borrar cualquier huella que los conecte con Emiratos Árabes:"Los Emiratos emplean a la empresa Global SecurityServicesGroup, que es una empresa civil autorizada por el gobierno de los Emiratos para prestar los servicios de seguridad con armas y contratan esta empresa para, digamos, ejecutar de una u otra manera estas actividades. Pero ellos tampoco se untan la mano directamente", aseguró el exmilitar.El que la empresa contratista tenga sede en Emiratos Árabes y su funcionamiento esté avalado por ese Gobierno, ha sido uno de los argumentos para señalar la responsabilidad de Emiratos Árabes en el patrocinio de los mercenarios en Sudán. JuanPappierfue enfático en señalar:“Lo que sabemos es que hay evidencia cada vez mayor sobre la asistencia que presta Emiratos Árabes Unidos a las Fuerzas de Apoyo Rápido, una de las partes de este conflicto en Sudán. Y como parte de este apoyo estamos investigando el rol de mercenarios colombianos. Hay evidencia, reportes de más de 300 exsoldados colombianos que estarían en la zona, en particular en Darfur, que habrían llegado a partir de septiembre de 2024. y vemos con inmensa preocupación que estarían vinculados en crímenes de guerra y graves abusos”.Emiratos Árabes ha negado cualquier participación en la financiación de los mercenarios colombianos y en las graves violaciones de los Derechos Humanos que se están reportando desde Sudán. No obstante, para analistas como Óscar Palma, profesor de relaciones internacionales de la Universidad del Rosario, es ineludible el interés de Emiratos Árabes en Sudán.“Emiratos Árabes, por ejemplo, plantea en lo público ser neutral ante la guerra, pero parece haber conexiones entre las Fuerzas de Apoyo Rápido y los Emiratos Árabes Unidos en términos de apoyo militar, en términos de asistencia y por eso se ha realizado crítica en contra del gobierno de Emiratos Árabes”, dijo Palma.El trasfondo del envío de mercenarios a Sudán sería económico y geoestratégico:“Para los Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, el oro de Sudán es interesante en su objetivo de convertirse como una gran economía, en un gran punto de comercio global en la región. Este tipo de materiales resultan interesantes. También está la posibilidad de acceder a los puertos del Mar Rojo, por ejemplo, son objetivos estratégicos de Emiratos Árabes que se podrían alcanzar a través de la llegada de un Gobierno aliado en Sudán y no podemos dejar de reconocer que existen colombianos que han ido a EmiratosÁrabes a trabajar para compañías de seguridad”, agregó el académico.Varios mercenarios le confirmaron a Noticias Caracol que como parte de una estrategia para esquivar cualquier conexión con Emiratos Árabes se han modificado las rutas de viaje de los colombianos.Hasta noviembre del año pasado, los colombianos aterrizaban primero en Madrid o Francia. De allí salían a AbuDhabi, la capital de los Emiratos Árabes. Para luego, viajar a Sudán.Pero a partir de este año, los colombianos comenzaron a tomar otro camino. De Bogotá viajan rumbo a París. Y desde allí viajan a Libia, Etiopía o Somalia, para evitar su paso por Emiratos Árabes. Finalmente llegan a Sudán por tierra evitando cualquier control migratorio.No hay claridad sobre cuántos mercenarios colombianos están en Sudán. Las cifras oscilan entre los 300 y los 2.000 hombres.En todo este negocio, los que más ganan son los dueños de las empresas intermediarias, a quienes las compañías de Emiratos Árabes les estarían pagando alrededor de 1.500 dólares mensuales por cada exmilitar que envían a la guerra."Mensualmente a ellos les están quedando 1.500 dólares por hombre. Ahorita, ya deben tener un tercer batallón, o seaquesi hay tres batallones ya, multiplica mal contados debe de haber 2.000 hombres y 2.000 hombres por 1.500 mensuales, tres millones de dólares mensuales por 2.000 hombres", explicó el mercenario.Tampoco se sabe con claridad cuántos están muertos o heridos, sobre lo que sí hay certeza es en que, según los testimonios recogidos por Noticias Caracol, la situación se salió de control al punto que están reclutando a cualquier colombiano que acepte viajar. Así lo ratificó el exmilitar en Sudán:“Ya ni siquiera se necesita ser exmilitar, con la simple cédula que diga yo soy colombiano, con eso lo reciben, le entregan un fusil y un uniforme. Con la simple cédula. Es una bola de nieve que ha venido creciendo”.La situación es tan delicada que el mismo Dante Hincapié hace esta cruda radiografía:“Hay que advertir rotundamente que este tema de la empresa de Quijano y de Claudia hay que hacerlo a un lado. Esa es una empresa que no es fiable, no es confiable, están reclutando personas y los están llevando de carnada, de masacre allá. Es un suicidio prácticamente lo que uno está haciendo.Hanhabido (sic) casos de colombianos que van a pelear a Sudán que no les pagan el salario”.Noticias Caracol intentó comunicarse con el excoronel Quijano y Claudia Olivares, pero no obtuvimos respuesta. Tampoco de la empresa Global SecurityServicesGroup.UNIDAD INVESTIGATIVA NOTICIAS CARACOL
Centenares de exmilitares colombianos se han unido a un ejército paramilitar involucrado en una guerra civil en Sudán, África. Según Naciones Unidas, es la peor crisis humanitaria del planeta, en donde se han cometido toda clase de crímenes de guerra y ha dejado más de 12 millones de desplazados. Videos desconocidos, testimonios y documentos de los exmilitares en Sudán muestran la crueldad de una guerra en la que las víctimas civiles se cuentan por millones, y donde los colombianos hacen parte de uno de los bandos genocidas.En la secuencia de video conocida por la Unidad Investigativa de Noticias Caracol, se ve a un grupo de exmilitares colombianos. Hacen parte de un contingente que ha llegado a Sudán a unirse a las filas de las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país, sobre todo en la región de Darfur.En las grabaciones, se puede ver a un grupo de colombianos atrincherados, bajo intenso fuego enemigo, intentando rescatar a un compañero herido. "Cayó Pelusa, el Flaco quedó allá... no lo pudimos ver", se escucha decir a uno de los hombres mientras se reagrupan y hacen un conteo de bajas.En el video se observa que dos hombres sostienen al colombiano herido que antes estaba tendido en el suelo, mientras se escuchan disparos a la distancia. "¿Entre quiénes nos van a ayudar a sacar? No dejemos botados a esos guevones", se escucha en el clip. Con un precario inglés, el exmilitar colombiano pide ayuda a varios integrantes paramilitares: "My friend, compa, two two two. Pa' que nos ayuden acá a apoyar a estos manes.. Vamos a ir replegando pa' sacar a este man...Ese es el problema". La disparidad de los bandos es evidente. Los mercenarios colombianos, con mejor equipo y uniformes, contrastan con sus aliados de las RSF, que combaten en chanclas y con turbantes en lugar de cascos. La intensidad del combate obliga al grupo a refugiarse en una casa. Uno de ellos, en medio del tiroteo, confiesa que ni siquiera en Ucrania vivió una situación tan crítica. "Tienen muy bien fortificada esa hijueputa", grita, frustrado por la solidez de las defensas enemigas. La comunicación por radio revela la desesperación por repeler el ataque con lanzagranadas RPG y la esperanza de poder evacuar el sitio. El militar colombiano da instrucciones para atacar una edificación enemiga. "Por dónde es la salida.. Salieron los dos que están acá, los otros alcanzaron a morir, yo creo que allá abajo. Mi primero está herido y creo que Taylor está herido.. Él se quedó reforzándonos para salir, los demás murieron allá", se escucha. Lo que hay detrás de la crueldad de la guerra en SudánEscenas de una guerra en África, que tiene como protagonistas a centenares de mercenarios colombianos, se repiten desde hace más dos años, cuando llegaron los primeros contingentes de exmilitares colombianos a Sudán, en donde se libra una guerra en la que se han cometido toda clase de atrocidades. Así lo explica Juan Pappier, subdirector de la división de las Américas de Human Rights Watch, organización que actualmente tiene investigadores en Sudán y en Emiratos Árabes."El conflicto armado en Sudán lleva más de dos años, es una de las peores crisis humanitarias del siglo XXI. Las Fuerzas de Apoyo Rápido y las fuerzas armadas de Sudán han cometido atrocidades generalizadas, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, saqueos. Nosotros hemos documentado en Human Rights Watch crímenes de guerra, limpieza étnica y hemos pedido que esto se investigue como un posible genocidio", dijo.El drama de estos mercenarios se hizo público en el escenario internacional el pasado 3 de agosto, cuando un diplomático sudanés, Ammar Mahmoud, publicó un trino explosivo. Acusó a los Emiratos Árabes Unidos de "contratar mercenarios colombianos para asesinar civiles en Darfur". Un día después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Sudán reforzó la denuncia, afirmando tener "pruebas y documentación irrefutables" de la participación de colombianos financiados por Abu Dabi.Estas "pruebas" son, en gran parte, fotografías y videos recuperados del teléfono de un exmilitar colombiano muerto, que fueron difundidos por el canal Al Jazeera. La tensión aumentó cuando la televisión estatal sudanesa anunció que un avión de los Emiratos, con 40 mercenarios colombianos a bordo, había sido derribado, aunque la información fue desmentida poco después. Ante este panorama, el presidente Gustavo Petro insistió en su propuesta de una ley que prohíba el mercenarismo, una muestra de que el problema no es nuevo, pero que ahora ha alcanzado una dimensión pública sin precedentes.Los cuerpos de exmilitares que nadie reclamaAunque estos son los episodios más recientes, la realidad es que en Colombia el problema de los mercenarios en Sudán estalló desde noviembre de 2024, cuando se conocieron unas imágenes de documentos de colombianos muertos en combates en ese país. En ese momento, el entonces canciller gilberto murillo pidió la repatriación de los cuerpos: "Estamos en el proceso de que ojalá pudiéramos recuperar los cadáveres".Sin embargo, esto no ocurrió. Militares que están en Sudán le aseguraron a Noticias Caracol que más de 20 cuerpos de militares que murieron en esos combates están guardados en neveras hace más de ocho meses. Detrás de esta historia de mercenarios colombianos hay un entramado de empresas legales y de reclutadores que ven los conflictos del mundo como un gran negocio.UNIDAD INVESTIGATIVANOTICIAS CARACOL
El presidente Gustavo Petro se pronunció después de que las autoridades estatales anunciaran que derrumbaron un avión emiratí que llevaba alrededor de 40 personas, quienes presuntamente eran mercenarios colombianos. "He solicitado mensaje de urgencia para el proyecto de ley que prohíbe el mercenarismo. Es también una trata de hombres convertidos en mercancías para matar", escribió el mandatario.De acuerdo con la información suministrada por la televisión estatal del país africano y una fuente militar, la aeronave "fue bombardeada y completamente destruida" durante su aterrizaje en el aeropuerto de Nyala, en Darfur del Sur, según declaró a AFP la fuente militar, bajo condición de anonimato. Dicha terminal aérea ha sido atacada recientemente en varias ocasiones por bombardeos aéreos del ejército sudanés, que está en guerra contra los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR o RSF) desde abril de 2023."Tanta guerra quisieron dentro de Colombia, que al debilitarse la guerra en el país, la buscan fuera, donde nadie nos ha hecho daño. Son asesinos los "patrones" que mandan jóvenes a matar y a ser muertos por nada. Son espectros de la muerte que aborrecen su juramento a Bolívar. He ordenado a nuestra embajadora en Egipto averiguar cuántos colombianos murieron, se habla sin confirmar de 40. Veremos si logramos el retorno de sus cuerpos", añadió el Presidente.Lo que se sabe de avión derribado con supuestos mercenarios colombianosLa televisión estatal sudanesa dijo que el aparato había despegado de una base aérea en el Golfo, transportando docenas de combatientes extranjeros y equipo militar destinado a la RSF, que controla casi todo Darfur. El lunes, el gobierno de Sudán, alineado con el ejército, acusó a los Emiratos Árabes Unidos de reclutar y financiar mercenarios colombianos para luchar en las RSF, afirmando que tiene documentos que lo prueban. Estas acusaciones se suman a las previamente hechas por el ejército dirigido por Abdel Fattah al-Burhan, que ha dicho durante mucho tiempo que el país árabe suministra armamento avanzado, incluidos drones, a las RSF a través del aeropuerto de Nyala. Imágenes satelitales publicadas por el Laboratorio de Investigación Humanitaria de la Universidad de Yale han mostrado múltiples drones de largo alcance de fabricación china en el aeropuerto de la capital del estado de Darfur del Sur. Abu Dhabi ha negado las acusaciones, a pesar de numerosos informes de expertos de la ONU, funcionarios políticos estadounidenses y organizaciones internacionales.¿Cómo operan los mercenarios colombianos en la guerra de Sudán?El Ministerio de Exteriores sudanés dijo en un comunicado que "ha señalado reiteradamente la participación de cientos de miles de mercenarios de países vecinos y de fuera del continente africano" en la guerra, un fenómeno que "amenaza la paz y la seguridad en la región y en el continente".En este sentido, enfatizó en que el Ejército "posee todos los documentos y pruebas que demuestran la participación de mercenarios de la República de Colombia", entre otros que son "patrocinados y financiados por Emiratos Árabes Unidos". Esta nueva denuncia se produce después de que medios sudaneses informaran de que las FAR han cedido el control a los mercenarios colombianos del campo de desplazados de Zamzam, uno de los campamentos más grandes de Sudán ubicado en la localidad de Al Fasher, el último reducto del Ejército sudanés en todo Darfur.Por su parte, el portavoz de Zamzam, Mohamed Jamis Douda, dijo en un comunicado difundido por el medio Sudan Tribune que, después de que los paramilitares tomaran posesión del campamento el 11 de abril tras tres días de ataques que obligaron a huir a casi medio millón de personas, el sitio ha sido ocupado "por mercenarios extranjeros". Asimismo, afirmó haber visto "grupos armados hispanohablantes" en la zona y denunció que la de Sudán "es una guerra de aniquilación contra civiles desarmados, seguida de una ocupación sistemática con la ayuda de mercenarios extranjeros".LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITALlmercado@caracoltv.com.co*Con información de AFP y EFE
El Gobierno de Sudán, controlado por la cúpula militar, reiteró el pasado lunes su denuncia sobre la participación de mercenarios de Colombia que luchan con el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en la guerra en curso en el país africano, tras un repunte de la violencia en la estratégica región occidental de Darfur.El Ministerio de Exteriores sudanés dijo en un comunicado que "ha señalado reiteradamente la participación de cientos de miles de mercenarios de países vecinos y de fuera del continente africano" en la guerra, un fenómeno que "amenaza la paz y la seguridad en la región y en el continente".En este sentido, recordó que el Ejército "posee todos los documentos y pruebas que demuestran la participación de mercenarios de la República de Colombia", entre otros que son "patrocinados y financiados por Emiratos Árabes Unidos", acusado de apoyar a los paramilitares sudaneses pese a que Abu Dabi lo niega. Esta nueva denuncia se produce después de que medios sudaneses informaran de que las FAR han cedido el control a los mercenarios colombianos del campo de desplazados de Zamzam, uno de los campamentos más grandes de Sudán ubicado en la localidad de Al Fasher, el último reducto del Ejército sudanés en todo Darfur.Este miércoles, la fuerza aérea de Sudán destruyó un avión de Emiratos Árabes Unidos que transportaba a presuntos mercenarios colombianos al aterrizar en un aeropuerto controlado por paramilitares en la región de Darfur (oeste), reportaron el miércoles la televisión estatal y una fuente militar. Más tarde, confirmaron que en la aeronave se transportaban al menos 40 personas.La aeronave "fue bombardeada y completamente destruida" durante su aterrizaje en el aeropuerto de Nyala, en Darfur del Sur, declaró la fuente militar, bajo condición de anonimato. Dicha terminal aérea ha sido atacada recientemente en varias ocasiones por bombardeos aéreos del ejército sudanés, en guerra contra los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) desde abril de 2023.¿Cómo operarían los mercenarios colombianos en África?El portavoz de Zamzam, Mohamed Jamis Douda, dijo en un comunicado difundido el domingo por el medio Sudan Tribune que, después de que los paramilitares se hicieran con el campamento el 11 de abril tras tres días de ataques que obligaron a huir a casi medio millón de personas, el sitio ha sido ocupado "por mercenarios extranjeros". Asimismo, afirmó haber visto "grupos armados hispanohablantes" en la zona y denunció que la de Sudán "es una guerra de aniquilación contra civiles desarmados, seguida de una ocupación sistemática con la ayuda de mercenarios extranjeros".Tras la ocupación de las FAR en abril, el campo de Zamzam ha quedado vacío de desplazados y ha sido convertido en una suerte de cuartel militar donde ahora han instalado cañones de obuses y otras armas pesadas utilizadas para bombardear Al Fasher, que está bajo asedio de los paramilitares desde hace más de un año.Ante la llegada de más mercenarios, el Gobierno sudanés denunció que este fenómeno "impone una nueva realidad que amenaza la soberanía de los Estados" y "altera el curso de la guerra, convirtiéndola en una guerra terrorista transfronteriza liderada por terceros", según el comunicado.La guerra en Sudán estalló el 15 de abril de 2023 y, desde entonces, decenas de miles de personas han muerto y otros 13 millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares, lo que ha convertido al país africano en el escenario de la peor crisis humanitaria del planeta, según Naciones Unidas. "África se ha opuesto a los mercenarios extranjeros desde la Convención de 1977. Hoy, ese legado está bajo ataque. Mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos están asesinando civiles en el norte de Darfur. África debe alzarse... el imperialismo no debe volver por la puerta trasera", escribió en su cuenta de X Ammar Mahmoud, diplomático sudanés ante la ONU. En varios videos se ven hombres completamente uniformados y armados hablando español en el territorio africano.Lea: El rol de los "mercenarios" colombianos en la guerra Ucrania-Rusia: ¿qué es la unidad Guajiro?Mercenarios colombianos en la Guerra Ucrania-RusiaRusia había sido otro país que denunció la presencia de mercenarios colombianos en las filas ucranianas en medio de la guerra entre estos dos países. "Constatamos con gran pesar que el número de colombianos que viajan a Ucrania para participar como mercenarios en operaciones militares contra las tropas rusas sigue siendo alto", dijo el embajador ruso en Bogotá, Nikolái Tavdumadze, citado por la agencia RIA Nóvosti.Los mercenarios colombianos sería solicitados de manera similar en estos conflictos, llamados a campos de entrenamiento del país por el que van a luchar. Estas personas, por lo general exmilitares o con entrenamiento de este tipo, reciben un pago por sus servicios en la guerra. El pasado 10 de junio se informó de un ciudadano colombiano condenado a 28 años de cárcel por combatir en Kursk del lado del bando ucraniano. A finales de agosto de 2024 el Servicio Federal de Seguridad (FSB) abrió casos penales contra otros dos colombianos -José Aaron Medina Aranda y Alexander Ante-, acusados de participar como mercenarios en las filas del ejército ucraniano.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con información de AFP y EFE
Sudán cumple dos años de guerra civil que ha dejado más de 15 millones de desplazados, luego de otra guerra que inició en 2019 donde se unieron fuerzas paramilitares con el Ejército de ese país para derrocar al dictador Omar al Bashir. El Ejército y los paramilitares lograron derrocar a al Bashir y en el año 2023, cuando el Ejército intentó incorporar a los paramilitares a sus filas. Sin embargo, el comandante de las fuerzas paramilitares Mohamed Hamdan ‘Hemeti’ no estuvo de acuerdo, pues no quería estar bajo el mando de los generales sudaneses, y comenzó una guerra civil en donde el 97% de los habitantes viven en pobreza.(Lea también: Ejército de Sudán afirma haber matado a 22 "mercenarios colombianos" en combates: esto se sabe)Si bien el Ejército se tomó la capital Jartum, el país está dividido entre los paramilitares y el Ejército, pues, detrás de esta guerra, está la minería ilegal de oro. Es una guerra por poder y recursos sin una tregua a la vista.¿Cuántos mercenarios colombianos hay en Sudán?Y aunque este parece in conflicto alejado de Colombia, Sudán se ha convertido en un atractivo para exmilitares connacionales que se dedican a ser mercenarios. Según investigaciones de La Silla Vacía, hay más de 300 mercenarios colombianos en la guerra de Sudán.Estos mercenarios serían contactados por una empresa que, con engaños, transporta a los militares retirados desde Colombia hacia Libia y luego al país del nororiente de África.Un bloguero sudanés publicó en noviembre del año 2024 un video en el que, impresionado, mostró cédulas colombianas, licencias de conducción colombianas, carnets de servicios de salud militares, pasaportes colombianos e incluso una tarjeta Tu Llave de Transmilenio, además de una estampilla de la Virgen de Santa Marta, algo inusual en un país mayoritariamente musulmán.Ejército se hace con el poder de JartumEl Ejército de Sudán afianzó este viernes su control de la mayor parte de Jartum tras expulsar a los combatientes del grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) del Palacio Presidencial y del centro de la capital, donde se ubican los edificios de la Jefatura del Gobierno y los ministerios.Portavoces militares aseguraron que las tropas regulares iniciaron una operación para perseguir a los combatientes de las FAR que huyeron hacia el extremo sur de la capital ante los nuevos avances del Ejército en el centro."Nuestras fuerzas (...) lograron aplastar a los remanentes de la milicia terrorista en las zonas del centro de Jartum, el Mercado Árabe, los edificios del Palacio de la República, símbolo de la soberanía, el orgullo y la dignidad del pueblo sudanés, y en los edificios de los ministerios", dijo un comunicado castrense.En la nota, el portavoz del Ejército, coronel Nabil Abdala, aseguró que sus tropas "destruyeron completamente el personal y el equipo del enemigo y se apoderaron de grandes cantidades de sus armas y pertrechos", y se comprometió a seguir "adelante en todos los frentes de batalla hasta lograr la victoria completa".El Palacio Presidencial y los edificios gubernamentales, entre otros vitales, incluido el aeropuerto internacional, fueron tomados por los paramilitares tras el inicio de la guerra en Sudán, en abril de 2023.Las FAR se apoderaron también en las primeras semanas del conflicto de varias regiones y distritos estratégicos en los tres estados de la inmensa capital sudanesa; Jartum antiguo (la capital política), Jartum Bahri (la capital industrial) y Omdurmán.El portavoz militar insistió en que las fuerzas del Ejército "seguirán adelante en todos los campos de la batalla hasta lograr la victoria completa" y hasta que su país "quede limpio de la milicia" de las FAR.Por su parte, el comandante de Operaciones Militares de Jartum, el general Mohamed al Bilawi, destacó que "el Ejército realiza una operación de peinado en varias áreas céntricas" de la capital tras la batalla del Palacio Presidencial para "impedir que los remanentes de la milicia huyan hacia el sur".Con los nuevos avances el Ejército habrá controlado la mayor parte de Jartum, con excepción de algunas áreas del oeste y el sur, donde los paramilitares mantienen dos cuarteles generales en la zona de Yabal Awliya.Ese área del sur de Jartum representa un punto de conexión entre la capital y las regiones de Kordofán y Darfur, en el centro y el oeste del empobrecido país africano, respectivamente."Estamos trabajando para asegurar toda la capital, hacer que esté completamente libre de cualquier amenaza a su seguridad", añadió Bilawi, citado por la televisión estatal.Indicó que las tropas regulares intentarán en los próximos días controlar el estratégico puente de Yabal Awliya, y confió en que "si eso sucede, la milicia terrorista no tendrá más alternativa que rendirse".Las celebraciones del Ejército por la toma del Palacio fueron ensombrecidas por un ataque con un "dron suicida" contra el recinto que, según informaron a EFE fuentes militares, causó la muerte de al menos siete personas, entre ellas dos periodistas y un conductor de la televisión estatal.En el ataque otras ocho personas resultaron heridas de diversa consideración, añadieron.Por su parte, las FAR aseguraron en un comunicado en Telegram que sus combatientes "aún continúan en las inmediaciones del Palacio", en el que -afirmaron- "han realizado una operación sorprendente que causó la muerte de 89 miembros de las fuerzas del enemigo", en alusión al ataque con dron.Esa cifra de víctimas no ha sido confirmada por las fuerzas regulares u otras fuentes.El Ejército sudanés lanzó en las últimas semanas una campaña para recuperar los distritos que las FAR controlan en la extensa capital sudanesa, después de expulsarlos de importantes ciudades y localidades del centro-este y centro-sur de Sudán.La guerra en Sudán comenzó el 15 de abril de 2023 tras el fracaso de las negociaciones entre las FAR y el Ejército para incluir a los paramilitares en la institución castrense.Desde entonces el conflicto ha dejado decenas de miles de muertos -hasta 150.000, según algunas estimaciones- y ha causado el desplazamiento interno de más de doce millones de personas, más de tres millones de ellos a países vecinos.También el Gobierno, controlado por el Consejo Soberano, cuyo presidente es el líder del Ejército, Abdelfatah al Burhan, se trasladó a Port Sudán, una ciudad segura del este del país que acoge también embajadas extranjeras y organizaciones internacionales.(Lea también: Encuentran documentos y fotos de exmilitar colombiano que habría muerto en Sudán: ¿qué hay detrás?)
El mercado de fichajes de los jugadores de la Selección Colombia siguen entregando noticias con el paso de los días. Este viernes, se confirmó la llegada del volante Kevin Castaño al Atlético Mineiro, de Brasil, en una negociación que se venía gestando en la presente semana y que llegó a buen puerto hace pocas horas."Con 25 años y la disputa de la última Copa del Mundo en el currículo, el volante colombiano es el nuevo refuerzo. Llega por préstamo de un año junto al River Plate, con opción de compra al final del vínculo. ¡Bienvenido de corazón!", se leyó en las redes sociales del club brasileño.En ese aspecto, vale la pena apuntar que el antioqueño no tuvo el mejor rendimiento, ni suceso en el equipo de la 'banda roja' y terminó siendo descartado por el entrenador Eduardo Coudet. Castaño ni siquiera se presentó en la ciudad de Buenos Aires luego del Mundial 2026 y estuvo entrenando varios días con un entrenador personal.Ahora, para el futbolista surgido en las huestes de Águilas Doradas, y de paso en Cruz Azul mexicano y Krasnodar ruso, se presenta una oportunidad de oro para retomar un nivel importante, como el que hizo llamar la atención en el balompié internacional jugando en nuestro país.Los medios en territorio brasileño ya están dando cuenta de la noticia e incluso ya se habla de la posibilidad de su debut. "El centrocampista ya figura en el Boletín Informativo Diario de la Confederación Brasileña de Fútbol. Por lo tanto, podrá debutar con el Atlético este domingo contra el Gremio, en duelo correspondiente a la jornada 23 del Campeonato Brasileño", indicó en una nota 'Globo Esporte'.De las negociaciones ya había hecho referencia el presidente de River, Stefano Di Carlo. Así comentó que el valor de la opción de compra quedó tasado en 5 millones de dólares.Hay que agregar además que el pedido de la contratación de Kevin Castaño fue realizado por el entrenador argentino Eduardo Domínguez, quien se espera que le entregue confianza y sea titular en el equipo 'galo'.
Los jugadores y apostadores en todo el territorio nacional siguen de cerca el sorteo del Dorado Tarde para este viernes 14 de agosto de 2026. A continuación, se presentan las cifras correspondientes a la última jugada de este tradicional chance, el cual otorga diversos premios en efectivo a quienes aciertan a las combinaciones oficiales.¿Qué número cayó en el Dorado Tarde?El sorteo de la tarde de este importante juego de azar se realiza habitualmente en su horario habitual de lunes a sábado. Los resultados confirmados para el sorteo de la fecha son los siguientes:Número ganador: 6093La "Quinta" cifra: 1¿Cómo saber si es ganador del chance Dorado Tarde?Para determinar si un boleto resulta ganador en el Dorado Tarde, el apostador debe comparar las cuatro cifras de su tiquete con las balotas extraídas en el sistema oficial. De acuerdo con el reglamento de las apuestas permanentes en Colombia, existen diversas modalidades de premio según la cantidad de aciertos obtenidos:Cuatro cifras: Ocurre cuando coinciden las cuatro cifras en el orden exacto del sorteo.Tres cifras: Premia a los usuarios que aciertan los últimos tres dígitos en el orden emitido.Dos cifras: Acierto correspondiente a los últimos dos números de la combinación ganadora.Una cifra: Coincidencia con la última cifra del sorteo.El comprobante de venta físico o digital es el único documento válido para reclamar cualquiera de estos incentivos económicos, por lo que debe conservarse en perfecto estado sin tachaduras ni enmendaduras.Proceso para cobrar un premio de chance en ColombiaEn caso de resultar favorecido con el número ganador del Dorado Tarde, el apostador debe acudir a un punto de venta autorizado de la red de apuestas de su departamento o ciudad. Para realizar el cobro del dinero de manera presencial y efectiva, es necesario cumplir con los siguientes requisitos documentales:Presentar el tiquete original de la apuesta con los datos diligenciados en el reverso.Llevar el documento de identidad original (Cédula de Ciudadanía o documento equivalente para extranjeros).Para premios de montos elevados, completar los formularios de identificación de origen de fondos requeridos por las entidades vigiladas.Las redes autorizadas establecen montos máximos para pagos inmediatos en caja. Si el valor del premio supera los límites estipulados por el operador, la persona ganadora será remitida a la sede principal del concesionario para la tramitación correspondiente.Retenciones de ley y cobro de impuestosTodas las actividades de apuestas permanentes y chances en Colombia están sujetas a la normativa tributaria vigente regulada por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN).Los premios obtenidos a través del chance se consideran ingresos por ganancias ocasionales. De acuerdo con el Estatuto Tributario, cuando la cuantía del premio supera las Unidades de Valor Tributario (UVT) fijadas por la ley para la retención en la fuente, la empresa concesionaria descuenta de manera automática el porcentaje correspondiente a este impuesto antes de entregar el valor neto al usuario.Importancia de jugar en puntos autorizados y legalesEl sector de los juegos de suerte y azar en Colombia opera bajo una estricta regulación fiscal y administrativa. La entidad reguladora del sector, Coljuegos, junto con las secretarías de gobierno locales, supervisa la operación de las redes de apuestas para garantizar el cumplimiento de los reglamentos.Apostar exclusivamente en puntos legales garantiza la transparencia de los sorteos, el pago efectivo de los premios y el aporte de recursos económicos destinados a la financiación de la salud pública del país. La comercialización o compra de tiquetes de chance no autorizados constituye una infracción legal y priva al apostador de garantías para la reclamación de sus incentivos.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.EDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El británico Finlay Tarling, ciclista de 19 años del NSN Development, falleció este viernes en un accidente mientras participaba en la octava etapa de la Volta a Portugal, informó la organización de la prueba.En una nota publicada en sus redes, los responsables indicaron que el fallecimiento de Tarling se produjo tras "un grave accidente", mientras que la cadena que retransmitía la competición, el canal luso RTP, señaló que se debió a una colisión frontal con un vehículo ajeno a la carrera que circulaba en sentido contrario.Debido al suceso, la etapa se suspendió cuando faltaban unos 20 kilómetros para el final y, según la organización, "en señal de respeto y duelo, no se celebrará la ceremonia del podio".Cerca de una hora después del accidente, el mayor Tiago Machado, de la Guardia Nacional Republicana (GNR, similar a la Guardia Civil española), explicó en declaraciones a periodistas que el accidente se produjo por "una colisión entre el ciclista y un vehículo ligero", y que todavía investigan las demás condiciones en las que se produjo el suceso y sus causas.El fallecimiento de Finlay Tarling pone en duda la continuación de la 87ª Vuelta a Portugal y, en palabras del director de la prueba, el español Ezequiel Mosquera, todavía "no hay nada planificado"."No hay nada planificado a día de hoy. Acabamos de cruzar la meta, no tenemos nada en mente sobre si continuar con la carrera... Y mañana será otro día", declaró a los periodistas el exciclista gallego.Sin embargo, el presidente de la Federación Portuguesa de Ciclismo, Cândido Barbosa, defendió a la prensa que "la carrera tendrá que continuar" y pidió "fuerza a los atletas para terminar estas dos jornadas" que quedan por disputar.Son varias las autoridades portuguesas que han reaccionado ante la tragedia: El presidente del país, António José Seguro, lamentó lo ocurrido en un comunicado y expresó su "profundo pesar por el trágico fallecimiento" del ciclista galés, mientras que el primer ministro luso, Luís Montenegro, transmitió su "más sentido pésame" a la familia, al equipo y a los miembros del pelotón en las redes sociales.Finlay Tarling, nacido el 2 de octubre de 2006, se incorporó a la cantera de la NSN en 2025, cuando el equipo suizo se denominaba entonces Israel-Premier Tech.La Volta a Portugal era la primera gran prueba de su trayectoria y, a lo largo de la carrera, destacó en las dos jornadas de contrarreloj, con un undécimo puesto en el prólogo y un decimoquinto en la quinta etapa.Finlay era el hermano menor de Josh Tarling, que corre para el equipo Netcompany INEOS.
El británico Finlay Tarling, ciclista de 19 años del NSN Development, falleció este viernes en un accidente mientras participaba en la octava etapa de la Volta a Portugal, informó la organización de la prueba. En una nota publicada en sus redes, los responsables indicaron que el fallecimiento de Tarling se produjo tras "un grave accidente", mientras que la cadena que retransmitía la competición, el canal luso RTP, señaló que se debió a una colisión frontal con un vehículo ajeno a la carrera que circulaba en sentido contrario.Debido al suceso, la etapa se suspendió cuando faltaban unos 20 kilómetros para el final y, según la organización, "en señal de respeto y duelo, no se celebrará la ceremonia del podio".Cerca de una hora después del accidente, el mayor Tiago Machado, de la Guardia Nacional Republicana (GNR, similar a la Guardia Civil española), explicó en declaraciones a periodistas que el accidente se produjo por "una colisión entre el ciclista y un vehículo ligero", y que todavía investigan las demás condiciones en las que se produjo el suceso y sus causas.El fallecimiento de Finlay Tarling pone en duda la continuación de la 87ª Vuelta a Portugal y, en palabras del director de la prueba, el español Ezequiel Mosquera, todavía "no hay nada planificado"."No hay nada planificado a día de hoy. Acabamos de cruzar la meta, no tenemos nada en mente sobre si continuar con la carrera... Y mañana será otro día", declaró a los periodistas el exciclista gallego.Sin embargo, el presidente de la Federación Portuguesa de Ciclismo, Cândido Barbosa, defendió a la prensa que "la carrera tendrá que continuar" y pidió "fuerza a los atletas para terminar estas dos jornadas" que quedan por disputar.Son varias las autoridades portuguesas que han reaccionado ante la tragedia: El presidente del país, António José Seguro, lamentó lo ocurrido en un comunicado y expresó su "profundo pesar por el trágico fallecimiento" del ciclista galés, mientras que el primer ministro luso, Luís Montenegro, transmitió su "más sentido pésame" a la familia, al equipo y a los miembros del pelotón en las redes sociales.Finlay Tarling, nacido el 2 de octubre de 2006, se incorporó a la cantera de la NSN en 2025, cuando el equipo suizo se denominaba entonces Israel-Premier Tech.La Volta a Portugal era la primera gran prueba de su trayectoria y, a lo largo de la carrera, destacó en las dos jornadas de contrarreloj, con un undécimo puesto en el prólogo y un decimoquinto en la quinta etapa. Finlay era el hermano menor de Josh Tarling, que corre para el equipo Netcompany INEOS.
Mientras Colombia intenta recuperarse de las emergencias provocadas en diferentes ciudades del país por el devastador terremoto de magnitud 7.4, que ha dejado hasta el momento un saldo trágico de 285 personas fallecidas y más de 40.000 familias damnificadas, otra situación que pone en alerta a habitantes y autoridades se desarrolla en el territorio nacional. Se trata de la emergencia por los incendios forestales que está obligando a las autoridades a redoblar esfuerzos en múltiples frentes para evitar una catástrofe mayor.¿Qué está pasando con los incendios forestales en Colombia?Según el reporte oficial más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), el panorama es crítico. Las entidades indicaron que hasta el momento se contabilizan 36 incendios forestales activos en diversas regiones del país. Aunque los equipos de socorro han logrado liquidar 45 focos, la devastación ya alcanza 1.195 hectáreas de cobertura vegetal que han sido consumidas por el fuego, una superficie que equivale a diez veces el tamaño del Parque Simón Bolívar de Bogotá.De acuerdo con el Ideam más de la mitad de los municipios del país presentan algún nivel de riesgo, motivo por el que las autoridades han declarado la alerta roja en 339, lo que implica una amenaza preocupante y que requiere la movilización inmediata de recursos y personal para proteger a la población y los ecosistemas.Los expertos del Ideam señalan que el aumento de las conflagraciones está directamente relacionado con las condiciones secas extremas registradas en los últimos días. A esto se suma el fortalecimiento del Fenómeno de El Niño que, según los pronósticos, tiene una probabilidad alta de alcanzar una intensidad “muy fuerte”, lo que agravaría la sequía y la vulnerabilidad de la vegetación.Pero no solo se trata de fenómenos climáticos, las autoridades también advierten que las actividades humanas siguen siendo un detonante principal. El Ideam ha hecho un llamado urgente a la ciudadanía para evitar dejar residuos de vidrio, apagar correctamente las fogatas y evitar cualquier quema de basura o residuos agrícolas que pueda salirse de control.Estos son los departamentos con más incendios forestalesLa amenaza de los incendios forestales se despliega principalmente en el centro y suroccidente del país. Cundinamarca es el departamento con más municipios en alerta roja con 78 en riesgo extremo, entre los cuales están sitios urbanos como Bogotá, Chía, Soacha, Zipaquirá, Facatativá, Fusgasugá y Girardot. Le sigue el Tolima, con 46 municipios en alerta roja, principalmente en zonas como Ibagué, Espinal, Cajamarca y Tumaco.En Nariño también se decretó la alerta roja en 31 municipios, principalmente en Pasto Ipiales y Tumaco. El Cauca, otro departamento que también se ha visto afectado por la emergencia del terremoto, tiene en alerta roja 30 municipios, mientras que en Antioquia la emergencia afecta a 23 municipios. También en la región Caribe el departamento de Atlántico se ha visto afectado por los incendios forestales con 21 municipios en amenaza.Mientras equipos de rescate nacionales e internacionales llegan para ayudar en la búsqueda de sobrevivientes y en la remoción de escombros a las ciudades más afectadas tras el terremoto, la cual sigue siendo la prioridad de las instituciones del país, según detalló el director de la UNGRD, David Santiago Tamayo, también se están movilizando equipos especializados para atender la emergencia forestal. La capacidad operativa de los organismos de socorro está al límite ante las dos situaciones, pero la solidaridad regional ha empezado a movilizarse.Por ejemplo, un equipo especializado de 15 integrantes del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá (13 hombres y 2 mujeres) se desplazó hacia el departamento del Tolima en las últimas horas para apoyar las labores de extinción en terrenos de difícil acceso. Este grupo viajó con autonomía completa, llevando consigo herramientas especializadas, cuatrimotos y vehículos de carga. La llamada de las autoridades a los habitantes de las zonas afectadas es a reportar cualquier columna de humo de inmediato y a mantener activos los planes de prevención, especialmente en zonas de reserva forestal y parques nacionales, donde un incendio sin control podría generar daños ecológicos irreversibles.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co