El pasado 3 de mayo una tragedia conmocionó a los habitantes de Popayán y a todo el país, luego de que en medio de un evento de entretenimiento con Monster Trucks, uno de estos gigantescos vehículos se abalanzara sobre el público, dejando tres personas sin vida y decenas de heridos. ¿Qué errores hubo en la organización del evento y quién debe responder a las familias damnificadas?Los Monster Truck o camiones monstruo se han convertido a nivel mundial en una de las atracciones extremas de acrobacias que atrae a personas de todas las generaciones. Sin embargo, en Colombia son pocas las regulaciones para este tipo de vehículos y para los eventos en los que realizan sus arriesgadas maniobras. A pesar de esto, en mayo de este año las redes sociales de los payaneses se llenaron de una atractiva publicidad que prometía una tarde familiar para disfrutar de estos carros manejados por expertos.Los errores en el evento de Monster Truck en PopayánEn cuestión de segundos, lo que sería una tarde de diversión y adrenalina para las familias de Popayán, se convirtió en una de las tragedias más grandes de los últimos años. Tres personas perdieron la vida, dos de ellos eran menores de edad, y otros 40 asistentes resultaron gravemente heridos luego de que el vehículo llamado 'La dragona', conducido por la experta Sonia Segura, perdiera el control y terminara arrollando a parte del público que se encontraba en el lote del Boulevard Rose.Cuatro meses después, algunos de los asistentes que sobrevivieron al incidente, señalaron que desde el ingreso al lugar todo anunciaba una posible tragedia. Dilan Matías Pichincha, uno de los asistentes menores de edad, señaló a Séptimo Día que al llegar al evento notó que no se parecía a la publicidad que vio en redes sociales ni al tipo de lugares en los que se suele realizar estos eventos en otros países. "Yo vi que no era tan seguro. En las redes yo veía que [esos eventos] eran en un estadio, las personas estaban arriba y ellos pasaban por debajo", aseguró el niño que fue con sus abuelos.Luciana Fierro, de 12 años, asistió al evento junto a su hermana mayor María Camila, quien falleció a causa del incidente. Ella también resaltó que "el lugar del evento era muy pequeño, el carro solo podía dar una vuelta y ya. Para esos vehículos tan grandes, la distancia era muy poca".Todos ellos adquirieron sus entradas tras ver en redes sociales la publicidad del evento que prometía acrobacias y adrenalina de la mano de estos increíbles vehículos pocas veces vistos en el país y, además, asegurando que contaban con "todos los protocolos de seguridad" y la autorización de las autoridades. También les dio confianza ver que una de las conductoras contratadas por DB Entretenimiento y Colombia Monsters, promotores del evento, era Sonia Segura, una de las únicas mujeres en Latinoamérica autorizada para manejar estos vehículos.Tal y como lo señalaron los asistentes, en los videos de redes sociales se puede observar que el público del evento no solo estaba ubicado en el suelo a la misma altura de los monster truck, vehículos que pueden pesar más de cinco toneladas, sino que ademas estaban a escasos dos metros de distancia y lo único que los protegía era una valla metálica de un metro de alto. Luego de realizar algunas maniobras en el pequeño espacio mientras conducía 'La dragona', sobre las 5:00 de la tarde Sonia Segura perdió el control del monster truck, que también se prendió en llamas, y se fue sobre los asistentes. El carro nunca se detuvo, solo un poste de energía contra el que chocó al final del lote y justo antes de la vía principal logró detener su trayectoria. ¿Por qué las autoridades habilitaron este evento?El abogado Fabián Naranjo representa a 22 de las víctimas de esta tragedia y advirtió que hubo varias inconsistencias y errores desde la planeación del evento que, de haberse corregido, se habría evitado el fatal desenlace. Detrás del evento estaban empresarios con experiencia en eventos masivos en la ciudad, pero quien radicó la solicitud de autorización ante la Alcaldía fue Blanca Nury Meneses, mientras su esposo, Daniel Sandoval, sería es el que estuvo a cargo de la organización.Una de las primeras inconsistencias, según el abogado, es que en la solicitud de permisos, Blanca Nury calificó el evento bajo la normativa de artes escénicas. A pesar de ese error evidente desde el primer momento, el evento de Monster Truck fue habilitado por la Secretaría de Gobierno, la oficial de Gestión de Riesgo y la Alcaldía Local bajo las normas de un espectáculo público de artes escénicas, sin exigir los protocolos de seguridad necesarios para lo que realmente iba a suceder en el lote de Boulevard Rose. "Son deportes extremos, de alto impacto, requieren escenarios propicios y requisitos diferentes. El evento nunca debió haberse realizado porque el escenario no era propicio para eso", indicó el abogado Fabián Naranjo. Tal y como lo notaron Dilan y Luciana, dos de los menores que resultaron heridos en el evento, el principal error era la distancia de los asistentes de los vehículos y la barrera de protección mínima. Séptimo Día consultó con uno de los pilotos que hace parte de la Asociación Americana de Monster Truck en Estados Unidos, quien vio las imágenes del evento en Popayán y coincidió con los sobrevivientes. "No creo que nadie deba estar al mismo nivel de los Monster Trucks, deben estar arriba en las graderías con muros de contención. Es demasiado peligroso", sobre el evento en la capital del Cauca resaltó que "no tienen las barreras correctas, no tienes muros de concreto. tienen una pequeña valla de aluminio y a toda esa gente sentada ahí. Obviamente esa valla no va a detener un camión de 10.000 libras".También resaltó que en el lugar había presencia de cinco socorristas y tan solo una ambulancia para atender en caso de alguna emergencia. Julián Prado, director de la Cruz Roja del Cauca, explicó que se había informado que al evento asistirían mil personas y que tenían entendido que era una "exhibición" de estos vehículos. Sin embargo, al lote del Boulevard Rose recibió a cerca de tres mil asistentes.De la misma forma, los Bomberos de Popayán resaltaron que emitieron un permiso para el evento que, en primera medida, se iba a realizar el 26 de abril, pero debido a cuestiones de orden público este fue aplazado para el 3 de mayo. Para esta nueva fecha, según detallaron los bomberos, en ningún momento se les solicitó hacer una revisión del lugar para alertar sobre posibles riesgos.Por otro lado, sobre el incidente con el monster truck conducido por Sonia Segura, las investigaciones arrojan que se trató de una posible falla mecánica, pero todavía se está a la espera de un peritaje técnico que establezca qué falló específicamente. El abogado Fabián Naranjo señaló que, previo al evento, nadie realizó una revisión a los vehículos contratados para el evento. Séptimo Día intentó contactar a los organizadores del evento para conocer su versión, pero a través de sus abogados detallaron que se niegan a dar declaraciones. Igualmente, se intentó contactar a Sonia Segura, la conductora con gran experiencia en Monster Trucks que también es investigada como posible responsable por lo ocurrido, pero ella designó a su abogado Mauricio Ospina para responder por su vinculación al evento. "El papel que ella juega en esto es la conducción del monster Truck", el cual le entregó la empresa Colombia Monsters, de la cual ella figura como representante legal suplente.La Fiscalía ya inició su investigación para determinar si hay o no responsabilidad por parte de la conductora. También a quienes desde la administración municipal autorizaron la realización del evento; este programa intentó comunicarse con el alcalde de Popayán, Juan Carlos Muñoz; con el secretario de Gobierno, Reinel Polanía y con el jefe de la oficina de Gestión de Riesgos, Jair Flores, pero no fue posible concretar ninguna entrevista con ellos.
Portar el uniforme del Ejército Nacional es motivo de orgullo para muchos colombianos y sus familiares. Ese fue el caso de Jhon Franklin Quintero Figueroa durante los 25 años que hizo parte de la institución; sin embargo, eso terminó el día que descubrió que su hermano de 28 años había sido asesinado por sus propios compañeros y presentado como un guerrillero muerto en combate.Hoy en día, la historia de su hermano hace parte de los miles de casos de falsos positivos por los que responden exmilitares ante la Jurisdicción Especial para la Paz. Jhon y su mamá María Tránsito Figueroa han escuchado los detalles de los momentos de horror por los que pasó su ser querido antes de perder la vida en las voces de los responsables que ahora les piden perdón. Pero como si eso no fuera suficiente, su tragedia fue doble.La traición de una institución"Duré 25 años y medio en el Ejército, llegué hasta el grado de sargento primero", recuerda Jhon ante las cámaras de Los Informantes su carrera militar que, en su momento, lo llenó de orgullo. Pero todo cambió el 29 de diciembre de 2006, mientras se encontraba de servicio en un batallón en Ubalá, Cundinamarca, cuando recibió una llamada en la que le dieron una de las peores noticias: su hermano Alexander Quintero Figueroa había sido asesinado.Con cada detalle que su mamá le daba al otro lado de la línea el "baldado de agua fría" era cada vez más fuerte. "Cuando le pregunté 'Mamá, ¿qué pasó?', ella me dijo: 'el Ejército lo mató'". En medio del dolor, crecieron también las dudas y la indignación, pues Alexander fue presentado por los militares como un supuesto explosivista de las antiguas FARC, un guerrillero dado de baja en combate. Jhon y doña María Tránsito sabían que eso era imposible e hicieron todo lo posible por demostrarlo, arriesgando incluso sus vidas.Alexander Quintero tenía 28 años y vivía en Granada, Meta, donde se rebuscaba su jornal diario con diferentes labores. Para ese momento estaba recién separado y su mayor propósito era brindarle lo mejor a sus cinco hijos menores de edad. A diferencia de su hermano mayor, Alexander había decidido no prestar servicio militar porque siempre le tuvo miedo a las armas y, además, no quería estar lejos de sus hijos. Según un vecino de Alexander, un día antes de su muerte un hombre lo buscó y le ofreció $50.000 por hacer un trabajo. Ese día no se supo nada más de Quintero, pero al día siguiente su foto apareció en los informes del Ejército Nacional, anunciando que habían dado de baja a un guerrillero de las FARC.Jhon Quintero decidió hacer uso de sus credenciales como militar activo y empezó a indagar sobre lo que había pasado con su hermano, todo apuntaba a un falso positivo. Tuvo acceso al informe oficial, firmado por el mayor Jorge Bermeo, en el que "lo mostraban como NN, habían fotos de cómo quedó ahí, le habían puesto unas botas de caucho, unos elementos explosivos y un revolver. Yo ahí reconocí que era mi hermano".Pero sus preguntas encendieron las alarmas entre los uniformados responsables, quienes incluso intentaron convencerlo de que su hermano efectivamente era un guerrillero. Indignados, Jhon y su mamá decidieron interponer una denuncia, mientras también reclamaban en el batallón que les entregaran el cuerpo de Alexander para darle sepultura. En ese momento iniciaron las amenazas en su contra. "Hubo una amenaza al hijo mío, que si seguíamos escarbando que no le fuera a pasar lo mismo que al hermano", recuerda doña María Tránsito. En medio de la zozobra se dieron cuenta que hombres en moto y militares los estaban buscando por todo el pueblo, motivo por el que tuvieron que pasar la noche en la funeraria con la que habían contratado el servicio para el traslado del cuerpo de su familiar. En la madrugada del día siguiente, Jhon salió rumbo a Bogotá esperando que ningún militar lo encontrara, allá esperaría a su mamá, a sus cinco sobrinos y al cuerpo de su hermano para todos juntos salir hacia Santander. Doña María Tránsito tuvo que ser fuerte sola y reclamar el cuerpo de su hijo de 28 años en el batallón, pero llevarlo a Bogotá no sería una labor sencilla, pues algunos militares hacían preguntas en Granada para saber cuándo sería el traslado."El ataúd nos lo entregaron apuntillado, sellado y el niño más chiquito nos preguntaba que cuándo se iba a despertar el papá. Hasta eso nos arrebataron, la oportunidad de verle la cara a nuestro familiar por última vez", asegura Jhon, recordando que lograron enterrar el cuerpo en su pueblo natal en Santander después de esa odisea. Pero ahí no terminaron sus indagaciones, al cabo de dos años regresó al batallón de Granada, Meta, y descubrió que la muerte de su hermano había sido maquillada. "Lo acomodaron como una emboscada porque así sí cabe la posibilidad de que, a ese guerrillero, como decían ellos, le pegaron 17 impactos, porque muchos dispararon".Verdad y justiciaHan pasado casi 20 años del asesinato de Alexander Quintero, un civil al que el Ejército hizo pasar por un guerrillero en sus informes. Después de todo este tiempo, su caso ingresó a la Jurisdicción Especial de Paz y en medio de las audiencias de la misma, Jhon y su mamá han podido conocer los dolorosos detalles de su muerte a través de las declaraciones de algunos de los responsables: Jorge Eliécer Bermeo Meneses, mayor (r) del Ejército, y Wbeimar Alfonso Angarita Peñaranda, capitán (r) del Ejército.En las audiencias descubrieron que Alexander Quintero fue víctima de una maniobra popular entre los uniformados. La noche del 28 de diciembre de 2006, el padre de cinco niños fue amarrado y transportado en el baúl de un taxi hasta un punto de la vía en el que lo esperaban unos militares. Pero en medio del camino, apareció una pequeña esperanza, un retén de la Policía frenó el vehículo y revisó el maletero. Los policías vieron al joven amordazado en el baúl y alertaron al mayor Bermeo, indicándole que uno de sus sargentos llevaba a un hombre amarrado. Sin embargo, la respuesta del mayor fue: "Hermano, no se ponga a mariquiar que el sargento sacó un guerrillero de ese pueblo. Entonces déjelo que siga". Y así fue, los policías cerraron el baúl y dejaron seguir a los militares hasta el lugar en el que el pelotón esperaba a la víctima para asesinarla. Al escuchar estas versiones, Jhon solo puede pensar en lo que debió sentir su hermano en ese momento. "Yo creo que cuando él vio a los policías, sintió una luz de esperanza, pensó que los policías iban a evitar que lo mataran. Pero después de que cerraron el capó y él escuchó 'sigan', supo que ya no había nada que hacer". Un soldado testigo de los hechos también narró que Alexander alcanzó a hacer una última petición: "Él dijo que no lo mataran, que él era padre de cinco niños y que tenía un hermano militar, pero no le hicieron caso".Una tragedia dobleLa tragedia de la familia Quintero Figueroa se duplicó hace tan solo un año con una coincidencia aterradora. Jersey Alexander Quintero, el hijo mayor de Alexander que tenía solo 7 años cuando este fue asesinado, perdió la vida de una manera similar a la de su padre.Jersey creció junto a su tío, viéndolo como una figura a seguir, por lo que cuando creció también se convirtió en militar. En 2025, una banda criminal dedicada a la extorsión secuestró al joven militar de 26 años, lo trasladaron amarrado en el baúl de un carro hasta un paraje en Soacha y lo acribillaron. "El hijo mayor de mi hermano murió de la misma manera de mi hermano Alexander, amarrado, amordazado y humillado", señala Jhon.Los responsables por el asesinato de Alexander Quintero han confesado y se espera que casi dos décadas después de este episodio vergonzoso de las Fuerzas Militares, esta familia como muchas otras tengan algo de justicia.
Tras cumplirse tres años del feminicidio de Ana María Serrano, ocurrido el 12 de septiembre de 2023 en México, su madre, Ximena Céspedes, publicó un video en su cuenta de Instagram para actualizar la situación del proceso penal. En el mensaje expuso la frustración de la familia debido a la imposibilidad de dar inicio al juicio en contra del presunto responsable, su exnovio Allan Gil.El señalado permanece en prisión preventiva desde septiembre de 2023; sin embargo, el proceso judicial ha sufrido continuas interrupciones. La madre de Ana María señaló: "No hemos podido llegar a juicio porque la defensa ha hecho todo lo posible por alargar el proceso a punta de recursos y de amparos".A pesar de los constantes retrasos, la madre de la joven estudiante resaltó que los jueces y magistrados han actuado conforme a derecho. Hasta la fecha, todas las apelaciones e impugnaciones presentadas por los abogados del acusado han sido resueltas en favor de Ana María.Maniobras legales de la defensa y solicitudes de libertadDe acuerdo con lo revelado por Ximena Céspedes, la representación legal del imputado solicitó un cambio en las medidas cautelares con el propósito de que pueda seguir el proceso fuera de la cárcel.La madre de Ana María Serrano también hizo un llamado a las autoridades para que continúen aplicando la ley con rigor e imparcialidad. Asimismo, señaló: "Como dijo mi papá hace unos días, si fuera tan inocente seguramente iría a juicio más pronto".El proceso judicial acumula un historial de varias audiencias canceladas. En algunas ocasiones la defensa justificó los retrasos argumentando que no tuvo tiempo suficiente para revisar el expediente o cambiando de abogados a última hora.El crimen de Ana María Serrano que conmocionó a Colombia y MéxicoEn 2024, Los Informantes viajó a la Ciudad de México para entrevistar a la familia Serrano. Ana María Serrano, de 18 años y de nacionalidad colombiana, vivía en una zona exclusiva de la capital mexicana cuando fue asesinada en su casa. El día de los hechos, el 12 de septiembre de 2023, sus padres se encontraban en un viaje de aniversario por Europa.Las investigaciones oficiales determinaron que el señalado habría ingresado a la casa aprovechando que la joven se encontraba sola. Tras perpetrar el ataque, el sospechoso presuntamente manipuló el teléfono celular de Ana María para enviar mensajes falsos a su madre, pretendiendo simular un suicidio. Las cámaras de seguridad del conjunto residencial registraron sus ingresos y salidas del lugar.La madre de Ana María describió el dolor tras la tragedia: "todas las mañanas apenas me despierto mi primer pensamiento es la pude haber salvado, ese pensamiento no se me quita, o sea, y todos los días me tengo que repetir a mí misma que no había nada que hacer". Las autoridades descartaron la hipótesis de un suicidio e iniciaron la investigación bajo el protocolo de feminicidio, dada la relación sentimental previa entre la víctima y el presunto agresor.El legado de la Fundación NanáAntes del crimen, Ana María acababa de ingresar a la carrera de Medicina y soñaba con especializarse en cardiología. Su vocación de servicio se consolidó tras participar en misiones médicas en el departamento del Vichada, Colombia, en compañía de su tío, el exministro de Hacienda y hoy vicepresidente José Manuel Restrepo.En Los Informantes, Restrepo recordó el compromiso de su sobrina hacia las personas atendidas en dichas jornadas. Tras la pérdida, la familia convirtió el luto en una plataforma de prevención mediante la creación de la Fundación Naná. La organización busca educar a jóvenes y familias sobre las señales de alerta en relaciones violentas, tales como el control, los celos y el aislamiento. Las madre de Ana María señaló que la fundación cumplirá dos años de labores educativas y de acompañamiento en la región.La familia Serrano Céspedes sigue exigiendo que finalicen las dilaciones y se inicio al juicio definitivo.
La historia entre el odontólogo cartagenero Carlos Parra, de 46 años, y Natalia Vidales, influencer de contenido gastronómico y excandidata al Reinado del Mar Bolívar, comenzó en el año 2022. Tras cinco meses de noviazgo y un año de convivencia, la pareja contrajo matrimonio. En noviembre de 2023, la pareja recibió la noticia del embarazo. Sin embargo, la convivencia empezó a deteriorarse a los tres meses de gestación debido a fuertes discusiones de pareja. Parra admitió la existencia de altercados verbales en el hogar. Tras estos episodios, la mujer abandonó la residencia conyugal para trasladarse a la casa de sus padres. Séptimo Día conoció detalles de lo que vino después. A partir de la separación, el conflicto escaló a instancias legales. Luego, Vidales presentó una denuncia por presunta violencia intrafamiliar ante la Comisaría Primera de Cartagena. No obstante, el odontólogo rechazó categóricamente las acusaciones: “No existía ninguna violencia para con ella, porque jamás existió. No hay pruebas, no hay absolutamente más nada”.Las medidas de la Comisaría de FamiliaEl 11 de junio de 2024, la Comisaría de Familia Zona Norte emitió un auto donde determinó que no existió violencia física ni económica por parte de Parra, señalando que se trataba de agresiones verbales mutuas. En consecuencia, el despacho ordenó una medida de protección temporal para ambas partes y compulsó copias a la Fiscalía General de la Nación.Como parte del proceso penal, Vidales fue valorada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses el 6 de agosto de 2024, cinco días antes del parto. Los informes periciales concluyeron que la mujer no presentó incapacidad médico-legal, huellas de maltrato físico reciente ni secuelas psicológicas vinculadas a los hechos denunciados.Parra denunció que durante la etapa final del embarazo la comunicación fue cortada por completo. “Me tenía bloqueado de WhatsApp y de llamada. Yo veía que todo estaba transformándose en algo muy oscuro, algo muy tenebroso, sabía que no iba a ver a mi hijo”, relató sobre el distanciamiento.Registro el niño como "madre soltera"El 11 de agosto de 2024 nació el menor en el Hospital Serena del Mar de Cartagena. Parra aseguró que se enteró del nacimiento al día siguiente por intermedio de una persona allegada. Al acudir al centro médico, el personal le impidió el ingreso alegando una orden de restricción familiar. No obstante, la defensa técnica del padre aclaró que no existía ninguna orden judicial o administrativa que le impidiera ver a su hijo.Adicionalmente, Parra descubrió que el recién nacido fue inscrito en la notaría sin sus apellidos. Según las denuncias penales instauradas por su defensa, Vidales registró al niño como madre soltera afirmando desconocer el paradero del padre. La situación fue corregida diez días después, cuando Parra tramitó el reconocimiento formal de paternidad tras demostrar el pago continuo de cuotas alimentarias desde la gestación.Ante la imposibilidad de acordar visitas voluntarias, Parra acudió al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y posteriormente instauró una acción de tutela. El fallo ordenó un ciclo inicial de visitas virtuales programado para el 4 de diciembre de 2024. La diligencia no se materializó debido a que la madre no se conectó a la llamada, argumentando ante los funcionarios temores por su seguridad.Posteriormente, el 13 de marzo de 2025, el Juzgado Octavo de Familia de Cartagena fijó un régimen presencial de visitas quincenales en un centro zonal del ICBF. A pesar de la orden judicial, Parra sostuvo que las diligencias se dilataron de forma sistemática. El 28 de agosto de 2025, las partes firmaron un divorcio por mutuo acuerdo en el que se reafirmó el esquema de visitas.El único encuentro presencial entre Carlos Parra y su hijo se produjo el 13 de septiembre de 2025 en las instalaciones del ICBF en Cali, cuando el menor tenía un año, un mes y dos días de nacido. “Fue un momento mágico”, expresó Parra, quien precisó la duración del contacto: “fueron solamente 2 horas 45 o 2 horas y 40 minutos”.¿Falsificación de documentos?Doce días después del encuentro presencial, Parra recibió información que indicaba que el menor había permanecido fuera del país durante más de ocho meses sin su consentimiento. De acuerdo con las certificaciones emitidas por Migración Colombia, el niño salió del territorio nacional rumbo a España por el aeropuerto El Dorado y reingresó el 26 de agosto de 2025 por Cali.Para autorizar la salida del menor se presentó ante las autoridades migratorias una escritura pública presuntamente otorgada en la Notaría Sexta de Cartagena. Parra negó rotundamente haber firmado autorización alguna: “No es mi firma. Falsificaron mi firma. Yo nunca voy a firmar un documento donde le voy a dar la salida del país a mi hijo”.Por su parte, la notaria sexta de Cartagena, Marta Méndez, ratificó la falsedad del documento público presentado ante los controles migratorios: “Es totalmente falso. Ese año ni siquiera llegamos a este número de escrituras. Esta no es mi firma”. Méndez advirtió además sobre la proliferación de tramitadores en el centro histórico de la ciudad dedicados a la falsificación de firmas notariales para trámites de menores.Ante las irregularidades detectadas en el documento de salida, la Notaría Sexta de Cartagena y la defensa de Carlos Parra interpusieron denuncias penales ante la Fiscalía General de la Nación por los delitos de falsedad en documento público y fraude procesal en contra de Natalia Vidales. Germán Pérez, abogado penalista de la defensa de Parra, enfatizó el objetivo de las acciones legales: “No es una persecución que se está ejerciendo en contra de la señora Natalia, es la única herramienta que el señor Carlos Parra tiene hoy para defenderse de las acusaciones injustas que está haciendo la señora Natalia para evitar que el señor vea a su hijo”.En paralelo, se tramita un incidente de desacato y acciones legales por la falta de respuesta detallada de Migración Colombia respecto a los controles aplicados al momento del chequeo del menor. Asimismo, el proceso por presunta violencia intrafamiliar se encuentra en etapa de juicio oral ante el Juzgado 14 Penal Municipal de Cartagena.Actualmente, al cumplirse dos años del nacimiento del menor, Carlos Parra continúa requiriendo a las autoridades judiciales el cumplimiento de los esquemas de visita decretados por los jueces de familia. Parra concluyó sobre el tiempo transcurrido lejos de su hijo: “Me he perdido de sus primeros pasos, de sus primeras palabras, de su primer llanto. Me he perdido de su primer abrazo”.Natalia Vidales no accedió a conceder una entrevista al equipo de Séptimo Día, a pesar de que el programa se comunicó con ella en repetidas ocasiones para conocer su versión de los hechos.
Cientos de mercenarios colombianos combaten en la guerra en Sudán al lado de las Fuerzas de Acción Rápida (RSF, siglas en inglés), el grupo que lucha contra el Ejército regular y que ha sido acusado de crímenes de guerra en la llamada 'batalla de Al Fasher', asegura el diario 'The Guardian' en una investigación exclusiva.Los mercenarios fueron reclutados por una compañía británica con sede en Londres llamada Zeuz Global, dirigida por dos individuos que la semana pasada aparecieron en una lista del Departamento del Tesoro estadounidense dentro de un grupo de personas de origen colombiano que fueron objeto de sanciones, precisamente por su implicación en la guerra de Sudán.Estas dos personas -el italocolombiano Álvaro Andrés Quijano Becerra, residente en Emiratos Árabes, y el hispanocolombiano Mateo Andrés Duque Botero- figuran al frente de Zeuz Global, registrada previamente con otro nombre y que ha protagonizado varias mudanzas discretas de sede en el mismo corazón de Londres.Según el diario, ambos han tenido un papel principal en el reclutamiento de menores para las RSF, así como para el adiestramiento tecnológico para los combatientes, y particularmente en el uso de drones que han resultado vitales para que las RSF se hicieran con El Fasher, la capital de Darfur, en una batalla que ha costado la vida a 60.000 personas y ha registrado numerosos crímenes de guerra."Esas armas (los drones de largo alcance) requieren de ayuda externa para operar, y sabemos que la operación de mercenarios colombianos ha sido un componente fundamental de esta asistencia externa", señaló al rotativo Mike Lewis, investigador independiente que formó parte de un panel de expertos de la ONU sobre Sudán.El experto denunció la laxitud legal en el Reino Unido que permite crear este tipo de empresas y que equivale a "un pasaporte para los criminales", y señaló que operaciones parecidas a la de Sudán, con implicación de británicos, también se han registrado en conflictos como los de Libia y Corea del Norte.'The Guardian', por su parte, ya publicó hace dos meses otro artículo sobre la presencia de colombianos en Sudán donde aparecía un mercenario de esa nacionalidad, identificado como 'Carlos', encargado de reclutar y entrenar a menores, quien destacaba la profesionalidad que los colombianos aportan en los conflictos y describía su trabajo en estos términos: "La guerra es negocio".Videos de la crueldad en SudánEn agosto pasado, la Unidad Investigativa de Noticias Caracol reveló videos, testimonios y documentos de exmilitares en Sudán que muestran la crueldad de una guerra en la que las víctimas civiles se cuentan por millones, y donde los colombianos hacen parte de uno de los bandos genocidas. En la secuencia de videos se ve a un grupo de exmilitares colombianos. Hacen parte de un contingente que ha llegado a Sudán a unirse a las filas de las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país, sobre todo en la región de Darfur.En las grabaciones, se puede ver a un grupo de colombianos atrincherados, bajo intenso fuego enemigo, intentando rescatar a un compañero herido. "Cayó Pelusa, el Flaco quedó allá... no lo pudimos ver", se escucha decir a uno de los hombres mientras se reagrupan y hacen un conteo de bajas. En el video se observa que dos hombres sostienen al colombiano herido que antes estaba tendido en el suelo, mientras se escuchan disparos a la distancia. "¿Entre quiénes nos van a ayudar a sacar? No dejemos botados a esos guevones", se escucha en el clip. Con un precario inglés, el exmilitar colombiano pide ayuda a varios integrantes paramilitares: "My friend, compa, two two two. Pa' que nos ayuden acá a apoyar a estos manes.. Vamos a ir replegando pa' sacar a este man...Ese es el problema".EFE y NOTICIAS CARACOL
El Gobierno de Estados Unidos impuso sanciones a una red transnacional acusada de reclutar a militares colombianos retirados y entrenar a soldados, entre ellos niños, para luchar junto al grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápida (FAR) en la guerra de Sudán, un conflicto que inició en abril de 2023.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según informó el Departamento del Tesoro en un comunicado, se ha sancionado a cuatro individuos y cuatro entidades que formaban parte de la red, la cual, afirmó, estaba compuesta principalmente por ciudadanos y empresas colombianas. El texto indica que, al menos desde 2024, cientos de exmilitares procedentes de Colombia han viajado a Sudán para luchar junto a las FAR.“Las FAR han demostrado una y otra vez que están dispuestas a atacar a civiles, incluyendo bebés y niños pequeños. Su brutalidad ha profundizado el conflicto y desestabilizado la región, creando las condiciones para el crecimiento de los grupos terroristas”, declaró el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, John Hurley.Lea: El coronel retirado que estaría tras reclutamiento de mercenarios colombianos en guerra de SudánEmpresas y exmilitares colombianos entre los sancionadosEl Departamento de Estado añadió que estos combatientes han participado en batallas en todo Sudán, la más reciente en la ciudad de Al Fasher. Entre los sancionados destacan Álvaro Quijano Becerra, un militar colombiano retirado, y su esposa, Claudia Oliveros Forero, así como la Agencia de Servicios Internacionales (A4SI), fundada por el militar.También la corporación Maine Global, con sede en Bogotá, y su director, de nacionalidad española-colombiana, Mateo Duque Botero. Estados Unidos, los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Arabia Saudita (conocidos como el Cuarteto para Sudán) propusieron a principios de noviembre un plan para una tregua de tres meses seguida de conversaciones de paz, pero fue rechazada tanto por el Ejército como por las FAR.La guerra en Sudán ha provocado la muerte de decenas de miles de personas, además de devastar el país y convertirlo en escenario de la peor crisis humanitaria del planeta con el desplazamiento interno y externo de más de 13 millones de personas, según la ONU.Lea: Esto se sabe del mercenario colombiano que fue grabado siendo asesinado por dron ruso en UcraniaLo que se sabe de Álvaro Quijano como reclutador de mercenariosSegún Dante Hincapié, un sargento retirado con experiencia en la industria de seguridad, muchos de estos hombres han sido "engañados" y se encuentran en una situación de alto riesgo. Una vez que llegan al extranjero, se ven obligados a seguir adelante para proteger sus propias vidas y las de sus familias en Colombia.Los exmilitares colombianos son una mano de obra muy solicitada en el mundo, reconocidos por su alta calidad y experiencia, detalló Hincapié. Sin embargo, para analistas como Juan Pappier, de Human Rights Watch, el problema radica en la falta de apoyo que reciben al retirarse del Ejército en Colombia, lo que los deja desempleados y buscando opciones laborales. Esta vulnerabilidad es aprovechada por empresas intermediarias que los reclutan para conflictos en el extranjero.Los testimonios de Hincapié y otros exmilitares que prefirieron el anonimato señalan a un excoronel colombiano, Álvaro Quijano, y a su esposa, Claudia Olivares, como figuras clave en este negocio. Quijano, quien fue investigado por supuestos nexos con el Cartel del Norte del Valle, creó hace una década un negocio para enviar exmilitares a los Emiratos Árabes Unidos. Este emprendimiento, que comenzó como un servicio de seguridad, se ha convertido en una especie de "trata de personas", como lo describe un mercenario anónimo, con exmilitares que ahora terminan peleando en conflictos como el de Sudán.AGENCIA EFEMATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La Organización Mundial de la Salud (OMS) se dijo este miércoles 29 de octubre conmocionada por informaciones que hablan de más de 460 muertos en un hospital de la ciudad El Fasher, en Sudán, luego de que fuera tomada recientemente por los paramilitares en su guerra contra el ejército regular. (Lea también: El coronel retirado que estaría tras reclutamiento de mercenarios colombianos en guerra de Sudán)La OMS "está consternada y profundamente conmocionada por las informaciones sobre la trágica muerte de más de 460 pacientes y acompañantes en la Maternidad Saudita de El Fasher, en Sudán, tras los recientes ataques y secuestros de personal de salud", indicó el jefe de la agencia de la ONU, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en la red X.Las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) anunciaron el domingo haber tomado el control total de El Fasher, la última gran ciudad de la vasta región occidental de Darfur que no estaba en sus manos, un punto de inflexión en la guerra civil iniciada en abril de 2023.¿Por qué hay conflicto en Sudán?Desde entonces, Sudán es escenario de una guerra por el poder entre el general Abdel Fatah al Burhan, comandante del ejército regular y líder de facto del país desde el golpe de Estado de 2021, y el general Mohamed Daglo, al frente de las FAR.Este miércoles, el poder acusó a los paramilitares de haber atacado las mezquitas y la Cruz Roja en El Fasher, al tomar la ciudad que llevaban 18 meses asediando. "Más de 2.000 civiles murieron durante la invasión de la milicia (paramilitar) en El Fasher, que atacó las mezquitas y a los voluntarios de la Cruz Roja", afirmó desde Port Sudan, donde tiene su sede el gobierno, Mona Nur Al Daem, encargada de ayuda humanitaria.Los análisis de imágenes satelitales "corroboran las pruebas de que las masacres continuaron en las 48 horas consecutivas a la toma" de El Fasher por parte de las FAR, abundó el Humanitarian Research Lab de la Universidad de Yale. Dicho centro reportó ejecuciones cerca de dos hospitales, y masacres "sistemáticas" en la periferia de la ciudad.Desde el domingo, más de 33.000 personas huyeron de la violencia, hacia la periferia de El Fasher y Tawila, una ciudad a 70 km al oeste, que ya alberga a unos 650.000 desplazados según la ONU.En El Fasher, donde antes de la guerra vivía más de un millón de personas, quedan alrededor de 177.000 civiles, de acuerdo con los datos más recientes de Naciones Unidas. Los accesos a El Fasher siguen bloqueados, pese a los llamados a abrir corredores humanitarios. Lo que significa que es muy difícil contactar con fuentes locales independientes. (Lea también: Los videos desconocidos de la crueldad de la guerra en Sudán, donde combaten mercenarios colombianos)AFP
Centenares de colombianos protagonizan una pelea diplomática entre Sudán y Emiratos Árabes que escaló hasta el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional. ¿La razón? Su participación como mercenarios en la guerra de Sudán, considerada la mayor crisis humanitaria del planeta que deja, hasta ahora, más de 12 millones de personas desplazadas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Los colombianos son reclutados para unirse a las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país. Detrás del envío de los exmilitares colombianos está el coronel retirado del Ejército Álvaro Quijano, quien, según evidencias en poder de Noticias Caracol, actúa en sociedad con la empresa Global Security Services Group, con sede en los Emiratos Árabes Unidos.Sudán ha responsabilizado en repetidas oportunidades a Emiratos Árabes del envío de exmilitares colombianos. El pasado 3 de agosto, Amman Maur, un diplomático de Sudán acreditado ante Naciones Unidas en Nueva York, realizó la siguiente denuncia pública a través de sus redes sociales. "Mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos están asesinando civiles en Darfur del norte. África debe alzarse. El imperialismo no debe volver por la puerta trasera".Un día después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Sudán publicó este comunicado: "El Gobierno de Sudán posee pruebas y documentación irrefutables que confirman la participación de mercenarios de la República de Colombia y de algunos países vecinos, patrocinados y financiados por las autoridades de Abu Dabi".El último episodio ocurrió el 5 de septiembre cuando Al-Harith Idriss Al-Harith Mohamed, representante permanente de Sudán ante las Naciones Unidas, radicó esta denuncia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con nuevas evidencias en contra de Emiratos Árabes.“Es evidente que los Emiratos Árabes Unidos, como principal protagonista de este despliegue, están decididos a continuar con la matanza en serie de civiles sudaneses por todos los medios posibles (…). Dicha conducta, financiar, equipar y apoyar operativamente a mercenarios extranjeros que cometen atrocidades, expone a los Emiratos Árabes Unidos a una responsabilidad legal directa por actos internacionalmente ilícitos, incluidos el genocidio y los crímenes de lesa humanidad”.En el informe al Consejo de Seguridad de la ONU, Sudán hace énfasis en decenas de reportes de vuelos provenientes de Emiratos Árabes, en los que habrían sido trasladados cientos de mercenarios colombianos. “Las autoridades sudanesas han confirmado que entre noviembre de 2024 y febrero de 2025, no menos de 248 vuelos, con un total de 15.268 horas de vuelo, fueron operados por aeronaves fletadas por los Emiratos Árabes Unidos para introducir de contrabando mercenarios, armas y equipo militar en territorio sudanés”.El papel de los colombianos en esta guerra es atroz, según el reporte de Sudán. El documento asegura que los exmilitares han participado de casi un centenar de ejecuciones extrajudiciales de civiles, asesinados porfrancotiradores y con el uso de drones. También los responsabilizan del reclutamiento de niños de entre 10 y 12 años de edad, y su entrenamiento en el manejo de armas y operaciones de combate. No menos grave es el señalamiento que hace Sudán a los colombianos por el uso de armas prohibidas por el derecho internacional humanitario, como el fósforo blanco, un arma química altamente tóxica que causa graves quemaduras.El documento incluye un listado con los nombres y apellidos de los más de 300 exmilitares colombianos en Sudán. La denuncia ante Naciones Unidas presenta documentos internos de los mercenarios en donde aparecen, por ejemplo, el lanzamiento de 1.603 bombas y los planes de ataques a poblaciones.Después de un informe presentado por Noticias Caracol, la embajada de Emiratos Árabes en Colombia catalogó los señalamientos de Sudán como "acusaciones infundadas" que son parte de una "propaganda deliberada" para desviar la atención. También afirmaron: "Rechazamos categóricamente cualquier afirmación de haber brindado algún tipo de apoyo a cualquiera de las partes beligerantes desde el inicio de la guerra civil y condenamos las atrocidades cometidas tanto por la autoridad portuaria de Sudán como por las fuerzas de seguridad revolucionarias”En la comunicación, la Embajada de Emiratos Árabes asegura que un grupo de expertos de la onu descartó que existan evidencias de su participación en la guerra de Sudán: "El último informe del grupo de expertos de la ONU deja claro que no existen pruebas sólidas de que los Emiratos Árabes Unidos hayan brindado apoyo alguno a las fuerzas de seguridad revolucionarias ni de que hayan participado en el conflicto".Sobre ese mismo informe, importantes ONG como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, tienen conclusiones diferentes: "El grupo de expertos de la ONU sobre Sudán consideró creíbles las acusaciones de apoyo de los Emiratos Árabes Unidos a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) y afirmó que las transferencias de armas y municiones a Darfur documentadas constituían violaciones del embargo de armas. (...) Esto indica que los Emiratos Árabes Unidos siguen brindando apoyo a las fuerzas de seguridad revolucionarias, tras conclusiones similares del grupo de expertos de las Naciones Unidas sobre Sudán y otros informes".Aunque Emiratos Árabes insiste en negar, la realidad es que las denuncias por su presunta participación en la guerra de Sudán son un tema que está siendo investigado por las más altas instancias judiciales internacionales como la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas.Noticias Caracol se comunicó con la Embajada de Emiratos Árabes en Colombia y envió un cuestionario con relación a los más recientes señalamientos de Sudán, pero hasta el cierre de este informe no recibimos respuesta.NOTICIAS CARACOL
Un deslizamiento de tierra provocado por fuertes lluvias sepultó el pasado domingo la aldea de Tarsin, en el oeste de Sudán, provocando la muerte de unas mil personas y dejando un solo sobreviviente, según informó este martes el Movimiento Ejército de Liberación de Sudán en un comunicado."Seguimos con profunda tristeza y preocupación los trágicos sucesos que afectaron a los residentes de la aldea de Tarsin, a causa de los masivos y devastadores deslizamientos de tierra que azotaron la aldea, ubicada en medio de Jebel Marra, en el distrito de Amo", indicó en el texto el grupo liderado por Abdelwahid Mohamed Nour.Según las primeras informaciones la totalidad de los aldeanos, unas mil personas entre las cuales se cuentan "hombres, mujeres y niños", murieron por el deslizamiento de tierra que ocurrió el domingo y solo una persona logró sobrevivir.El Movimiento Ejército de Liberación de Sudán resaltó que la aldea de Tarsin quedó "completamente arrasada", por lo que hizo un llamado a las Naciones Unidas para brindar apoyo en la recuperación de cuerpos y el movimiento de escombros.Sudán está inmersa en una guerra entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en el estado de Darfur del Norte, lo que ha obligado al desplazamiento forzado de personas que buscan refugio en las montañas de Marra.El Movimiento Ejército de Liberación es un grupo rebelde de Darfur que controla precisamente esa zona montañosa de Jebel Marra y que se ha mantenido neutral en los choques entre las FAR y el Ejército.JULIÁN CAMILO SANDOVALNOTICIAS CARACOL DIGITALJSANDOVAL@CARACOLTV.COM.CO
En medio de una intensa balacera se observa a un grupo de uniformados colombianos. Noestán enel Catatumbo. Tampoco en las montañas del Cauca o en el Guaviare. Están combatiendo en Darfur, Sudán, un país ubicado en el noreste de África y que, según Naciones Unidas, vive la peor crisis humanitaria del planeta con 12 millones de desplazados.En la secuencia de video, conocida por Noticias Caracol, se ve a un grupo de exmilitares colombianos que hacen parte de un contingente que ha llegado a Sudán a unirse a las filas de las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país.Atrincherados detrás de un árbol, los colombianos reciben fuego enemigo. Varios de ellos disparan intentando abrir camino para sacar a un compañero herido. Cuando logran dejar atrás la emboscada, los exmilitares colombianos se reagrupan y hacen un conteo de muertos. Con un precario inglés, se escucha al exmilitar colombiano pedir ayuda a varios integrantes paramilitares de las fuerzas de apoyo rápido:“Myfriend. Tú, hombre, tú, tú, tú,man. Para que nos ayude a apoyar acá a estos manes, a este chino. Vamos a ir replegando suave para sacar a esteman, que lo lleven alzado”.En el video se observa que dos hombres sostienen al colombiano herido que antes estaba tendido en el suelo mientras se escuchan disparos a la distancia.Los colombianos llevan mejor equipo y uniformes que los sudaneses, quienes combaten en chanclas y en lugar de casco llevan una especie de turbante. Mientras el ataque se mantiene, los colombianos y sus aliados de las Fuerzas de Apoyo Rápido se ven obligados a refugiarse en una casa. La situación es tan crítica que incluso se escucha a uno de los mercenarios decir que ni siquiera cuando estuvo en Ucrania vivió una situación similar:“¡Ni en Ucrania me tocó un día tan hijueputa como el de hoy!”En un aparte del video se escucha cómo se comunican con otra unidad de colombianos para reportar su situación:“Pregunta: ¿Zeus, Zeus, Zeus, usted está ahí en el mismo punto?Responde: Aquí estoy con Tique, estoy con Tique y cuatro ametralladoras, y cuatro ametralladoras.Pregunta: ¿Usted está ahí en el mismo punto con el herido?Responde: Ya el herido ya pasóPregunta: Ya el herido pasó, pero ¿usted está en el mismo punto? ¿sí? ¿o avanzó más?Pregunta: Abajo salieron, abajo tenemos varias bajas. Abajo tenemos varias bajas, en el punto”.Estas escenas de una guerra en África, que tiene como protagonistas a centenares de mercenarios colombianos, se repiten desde hace más de dos años cuando llegaron los primeros contingentes de exmilitares nacionales a Sudán, en donde se libra una guerra en la que se han cometido toda clase de atrocidades.Así lo explica JuanPappier, subdirector de la división de las Américas de HumanRightsWatch, organización que actualmente tiene investigadores en Sudán y en Emiratos Árabes“El conflicto armado en Sudán lleva más de dos años, es una de las peores crisis humanitarias del siglo 21. Las fuerzas de apoyo rápido y las fuerzas armadas de Sudán han cometido atrocidades generalizadas, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, saqueos, nosotros hemos documentado en HumanRightsWatchcrímenes de guerra, limpieza étnica y hemos pedido que esto se investigue como un posible genocidio”.Sobre estos crímenes,La Silla Vacíaha publicado varios informes sobre Sudán. El último deellos,justamente revela cómo los mercenarios colombianos y las Fuerzas de Apoyo Rápido de ese país entrenan a menores de edad para la guerra.El problema de los mercenarios colombianos en Sudán volvió a la agenda pública el pasado 3 de agosto, cuandoAmmarMahmoud, un diplomático de Sudán, acreditado ante Naciones Unidas en Nueva York, realizó la siguiente denuncia pública a través de sus redes sociales:"Mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos están asesinando civiles en Darfur del norte. África debe alzarse. El imperialismo no debe volver por la puerta trasera".Un día después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Sudán publicó un fuerte comunicado: "El Gobierno de Sudán posee pruebas y documentación irrefutables que confirman la participación de mercenarios de la República de Colombia y de algunos países vecinos, patrocinados y financiados por las autoridades de Abu Dabi".Las pruebas a las que se refiere son fotografías y videos que fueron hallados en el celular de un exmilitar colombiano muerto en combates, las imágenes fueron publicadas por el canal árabe AlJazeera.El tema escaló a nivel internacional cuando la televisión oficial de Sudán anunció que un avión de Emiratos Árabes con 40 mercenarios colombianos había sido destruido antes de aterrizar en el aeropuerto de Darfur, en Sudán. La información fue desmentida horas después por funcionarios de Emiratos Árabes.A raíz de este episodio, el presidente Gustavo Petro insistió en tramitar una ley que prohíba a los mercenarios. “He solicitado mensaje de urgencia para el proyecto de ley que prohíbe el mercenarismo. Es también una trata de hombres convertidos en mercancías para matar”, dijo.Aunque es el episodio más reciente, la realidad es que en Colombia el problema de los mercenarios en Sudán estalló desde noviembre de 2024 cuando se conocieron imágenes de documentos de colombianos muertos en combates en ese país.En ese momento, el entonces canciller Gilberto Murillo pidió la repatriación de loscuerpos:"Estamosen el proceso (...). Ojalá pudiéramos recuperar los cadáveres".Sin embargo, esto no ocurrió. Militares que están en Sudán le aseguraron a Noticias Caracol que más de 20 cuerpos de militares que murieron en esos combates están guardados en neveras hace más de ocho meses.El sábado 16 de agosto el propio primer ministro de Sudán,KamalIdrisAddresses, hizo un llamado a Colombia para parar el envío de mercenarios a su país. “Poner fin al reclutamiento de mercenarios colombianos en Darfur. Hago un llamado al pueblo colombiano y a todas las comunidades de habla hispana a que se mantengan firmes con nosotros para lograr el fin (inaudible) y detener el reclutamiento y envío de mercenarios a nuestra tierra".Detrás de esta historia de mercenarios colombianos hay un entramado de empresas y de reclutadores que ven los conflictos del mundo como un gran negocio.¿Quién recluta y financia a los mercenarios?Dante Hincapié es un sargento retirado que ha prestado sus servicios en empresas de seguridad que llevan años llevando exmilitares colombianos a lugares como Emiratos Árabes y Yemen, entre otros. Él es la voz de muchos de sus compañeros y amigos que están hoy en Sudán peleando una guerra ajena:“Necesitan masa, necesitan gente para colocar allá centenares y centenares de personas. Entonces, llegan a estos países sin tener una lectura clara de a quién le van a prestar su servicio. Cuando uno toca suelo extranjero no hay vuelta atrás. Cuando le entregan a usted un uniforme y un fusil no hay vuelta atrás porque si usted da vuelta atrás muy probablemente su vida corre peligro, incluyendo la de la familia aquí en Colombia. Entonces, no le queda otra al hombre colombiano que seguir adelante e irse a enfrentarse a circunstancias que no conocía”.Sudán es el último y el más polémico destino conocido dentro de un mercado de mercenarios en donde los exsoldados colombianos, reconocidos como los mejores del mundo, terminan encontrando una opción laboral, incluso mucho más lucrativa que en Colombia con promesas de salarios que oscilan entre los 1.500 y 3.000 dólares mensuales.“La mejor mano de obra en el campo militar. Somos reconocidos y somos certificados a nivel a nivel yo diría que mundial. No ha sido posible superar al soldado colombiano. Entonces, somos conocidos y somos certificados como material humano de alta calidad”, aseguró Hincapié.Para analistas y expertos en Derechos Humanos, como JuanPappier, de HumanRightsWatch, el origen del problema de los mercenarios colombianos por el mundo está claro:“Es evidente que Colombia es un país con un Ejército muy grande, pero con esfuerzos muy limitados para asistir, apoyar a los miembros del Ejército una vez que se retiran o que dejan la fuerza. Y eso significa que estas personas quedan desempleadas, quedan sin trabajo y ven pocas oportunidades para utilizar lo que han aprendido en las fuerzas armadas. Esto genera riesgos enormes como hemos visto en Haití y como probablemente estemos viendo hoy en Sudán”.Dante Hincapié es de los pocos exmilitares que se atreven a contar públicamente la historia de cómo llegan los mercenarios a África y a Oriente Medio.Noticias Caracol recogió varios testimonios de otros colombianos que por razones de seguridad prefirieron permanecer en el anonimato y que coinciden con DanteHincapieen señalar a un excoronel colombiano como una de las piezas clave en el negocio que está incendiando una de las peores guerras del mundo.“La señora Claudia y el señor Quijano son los que han manejado y lehan tergiversadonuestra profesión de militares para vendernos al mejor postor, dejando a la deriva, allá, a los soldados”, explicó Dante Hincapié.Las personas a las que se refiere Hincapié son el coronel retirado del Ejército Álvaro Quijanoy suesposa Claudia Olivares. Quijano perteneció a las Fuerzas Especiales. Salió hace más de 15 años del Ejército, cuando fue vinculado a varias investigaciones por supuestos nexos con poderosos jefes del cartel del norte del Valle como Diego León Montoya, alias ‘Don Diego’.Una vez por fuera del Ejército, él y otros oficiales montaron hace una década un lucrativo negocio que consistía en enviar exmilitares colombianos para prestar servicios de seguridad y escolta en los Emiratos Árabes Unidos.Lo que comenzó como un tema de protección interna creando batallones enteros de colombianos al servicio de ese país, se convirtió en una oscura estrategia que traspasa fronteras. Así lo explicó un exmilitar que ha estado en Emiratos Árabes y actualmente está en Sudán y a quien le reservamos su identidad por razones de seguridad:"La mano negra es Quijano y por encima de todo lo que ha pasado Quijano no ha desistido. La ambición del dinero pudo más que las repercusiones que les pueda traer por la ilegalidad, porque en este caso esto sí es ciento por ciento ilegal. Esto es una trata de personas".Testimonios y documentos en poder de Noticias Caracol aseguran que el primer filtro para el reclutamiento y el envío de los colombianos a Sudán se hace a través de empresas vinculadas al coronel Quijano y su esposa Claudia Oliveros.Según sus relatos, antes los entrevistaban en las oficinas de estas empresas, no obstante, a raíz del escándalo de los mercenarios en Sudán, las convocatorias se trasladaron a habitaciones del Hotel Tequendama en Bogotá y apartamentos de alquiler.Estas empresas funcionan en llave con Global SecurityServicesGroup, una compañía con sede en Emiratos Árabes que actúa como contratista de los mercenarios. El sello de Global SecurityServicesGroupaparece en los formatos de hojas de vida, los contratos y las cuentas de cobro de los colombianos que han terminado combatiendo en Sudán.Noticias Caracol obtuvo la documentación de varios de estos mercenarios que llegaron inicialmente a Libia, donde les notificaron que su destino final sería Sudán, como lo confirmó el exmilitar que está en ese país."Él (Quijano) empieza a hacer ese reclutamiento al principio engañando a las personas porque élledice a las personas, que van para Emiratos a trabajar en petróleos que van para Libia y las personas terminan en Sudán".Estando en Bengasi, Libia, les hicieron firmar cuentas de cobro donde autorizaron a Global SecurityServicesGroup, en Emiratos Árabes, a girar los pagos a través de la empresa en Panamá llamada GlobalStaffing, ligada a Quijano. Una vez en Panamá, el dinero es transferido a las cuentas de los exmilitares en Colombia. Esta triangulación de dinero tendría como fin tratar de borrar cualquier huella que los conecte con Emiratos Árabes:"Los Emiratos emplean a la empresa Global SecurityServicesGroup, que es una empresa civil autorizada por el gobierno de los Emiratos para prestar los servicios de seguridad con armas y contratan esta empresa para, digamos, ejecutar de una u otra manera estas actividades. Pero ellos tampoco se untan la mano directamente", aseguró el exmilitar.El que la empresa contratista tenga sede en Emiratos Árabes y su funcionamiento esté avalado por ese Gobierno, ha sido uno de los argumentos para señalar la responsabilidad de Emiratos Árabes en el patrocinio de los mercenarios en Sudán. JuanPappierfue enfático en señalar:“Lo que sabemos es que hay evidencia cada vez mayor sobre la asistencia que presta Emiratos Árabes Unidos a las Fuerzas de Apoyo Rápido, una de las partes de este conflicto en Sudán. Y como parte de este apoyo estamos investigando el rol de mercenarios colombianos. Hay evidencia, reportes de más de 300 exsoldados colombianos que estarían en la zona, en particular en Darfur, que habrían llegado a partir de septiembre de 2024. y vemos con inmensa preocupación que estarían vinculados en crímenes de guerra y graves abusos”.Emiratos Árabes ha negado cualquier participación en la financiación de los mercenarios colombianos y en las graves violaciones de los Derechos Humanos que se están reportando desde Sudán. No obstante, para analistas como Óscar Palma, profesor de relaciones internacionales de la Universidad del Rosario, es ineludible el interés de Emiratos Árabes en Sudán.“Emiratos Árabes, por ejemplo, plantea en lo público ser neutral ante la guerra, pero parece haber conexiones entre las Fuerzas de Apoyo Rápido y los Emiratos Árabes Unidos en términos de apoyo militar, en términos de asistencia y por eso se ha realizado crítica en contra del gobierno de Emiratos Árabes”, dijo Palma.El trasfondo del envío de mercenarios a Sudán sería económico y geoestratégico:“Para los Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, el oro de Sudán es interesante en su objetivo de convertirse como una gran economía, en un gran punto de comercio global en la región. Este tipo de materiales resultan interesantes. También está la posibilidad de acceder a los puertos del Mar Rojo, por ejemplo, son objetivos estratégicos de Emiratos Árabes que se podrían alcanzar a través de la llegada de un Gobierno aliado en Sudán y no podemos dejar de reconocer que existen colombianos que han ido a EmiratosÁrabes a trabajar para compañías de seguridad”, agregó el académico.Varios mercenarios le confirmaron a Noticias Caracol que como parte de una estrategia para esquivar cualquier conexión con Emiratos Árabes se han modificado las rutas de viaje de los colombianos.Hasta noviembre del año pasado, los colombianos aterrizaban primero en Madrid o Francia. De allí salían a AbuDhabi, la capital de los Emiratos Árabes. Para luego, viajar a Sudán.Pero a partir de este año, los colombianos comenzaron a tomar otro camino. De Bogotá viajan rumbo a París. Y desde allí viajan a Libia, Etiopía o Somalia, para evitar su paso por Emiratos Árabes. Finalmente llegan a Sudán por tierra evitando cualquier control migratorio.No hay claridad sobre cuántos mercenarios colombianos están en Sudán. Las cifras oscilan entre los 300 y los 2.000 hombres.En todo este negocio, los que más ganan son los dueños de las empresas intermediarias, a quienes las compañías de Emiratos Árabes les estarían pagando alrededor de 1.500 dólares mensuales por cada exmilitar que envían a la guerra."Mensualmente a ellos les están quedando 1.500 dólares por hombre. Ahorita, ya deben tener un tercer batallón, o seaquesi hay tres batallones ya, multiplica mal contados debe de haber 2.000 hombres y 2.000 hombres por 1.500 mensuales, tres millones de dólares mensuales por 2.000 hombres", explicó el mercenario.Tampoco se sabe con claridad cuántos están muertos o heridos, sobre lo que sí hay certeza es en que, según los testimonios recogidos por Noticias Caracol, la situación se salió de control al punto que están reclutando a cualquier colombiano que acepte viajar. Así lo ratificó el exmilitar en Sudán:“Ya ni siquiera se necesita ser exmilitar, con la simple cédula que diga yo soy colombiano, con eso lo reciben, le entregan un fusil y un uniforme. Con la simple cédula. Es una bola de nieve que ha venido creciendo”.La situación es tan delicada que el mismo Dante Hincapié hace esta cruda radiografía:“Hay que advertir rotundamente que este tema de la empresa de Quijano y de Claudia hay que hacerlo a un lado. Esa es una empresa que no es fiable, no es confiable, están reclutando personas y los están llevando de carnada, de masacre allá. Es un suicidio prácticamente lo que uno está haciendo.Hanhabido (sic) casos de colombianos que van a pelear a Sudán que no les pagan el salario”.Noticias Caracol intentó comunicarse con el excoronel Quijano y Claudia Olivares, pero no obtuvimos respuesta. Tampoco de la empresa Global SecurityServicesGroup.UNIDAD INVESTIGATIVA NOTICIAS CARACOL
Centenares de exmilitares colombianos se han unido a un ejército paramilitar involucrado en una guerra civil en Sudán, África. Según Naciones Unidas, es la peor crisis humanitaria del planeta, en donde se han cometido toda clase de crímenes de guerra y ha dejado más de 12 millones de desplazados. Videos desconocidos, testimonios y documentos de los exmilitares en Sudán muestran la crueldad de una guerra en la que las víctimas civiles se cuentan por millones, y donde los colombianos hacen parte de uno de los bandos genocidas.En la secuencia de video conocida por la Unidad Investigativa de Noticias Caracol, se ve a un grupo de exmilitares colombianos. Hacen parte de un contingente que ha llegado a Sudán a unirse a las filas de las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país, sobre todo en la región de Darfur.En las grabaciones, se puede ver a un grupo de colombianos atrincherados, bajo intenso fuego enemigo, intentando rescatar a un compañero herido. "Cayó Pelusa, el Flaco quedó allá... no lo pudimos ver", se escucha decir a uno de los hombres mientras se reagrupan y hacen un conteo de bajas.En el video se observa que dos hombres sostienen al colombiano herido que antes estaba tendido en el suelo, mientras se escuchan disparos a la distancia. "¿Entre quiénes nos van a ayudar a sacar? No dejemos botados a esos guevones", se escucha en el clip. Con un precario inglés, el exmilitar colombiano pide ayuda a varios integrantes paramilitares: "My friend, compa, two two two. Pa' que nos ayuden acá a apoyar a estos manes.. Vamos a ir replegando pa' sacar a este man...Ese es el problema". La disparidad de los bandos es evidente. Los mercenarios colombianos, con mejor equipo y uniformes, contrastan con sus aliados de las RSF, que combaten en chanclas y con turbantes en lugar de cascos. La intensidad del combate obliga al grupo a refugiarse en una casa. Uno de ellos, en medio del tiroteo, confiesa que ni siquiera en Ucrania vivió una situación tan crítica. "Tienen muy bien fortificada esa hijueputa", grita, frustrado por la solidez de las defensas enemigas. La comunicación por radio revela la desesperación por repeler el ataque con lanzagranadas RPG y la esperanza de poder evacuar el sitio. El militar colombiano da instrucciones para atacar una edificación enemiga. "Por dónde es la salida.. Salieron los dos que están acá, los otros alcanzaron a morir, yo creo que allá abajo. Mi primero está herido y creo que Taylor está herido.. Él se quedó reforzándonos para salir, los demás murieron allá", se escucha. Lo que hay detrás de la crueldad de la guerra en SudánEscenas de una guerra en África, que tiene como protagonistas a centenares de mercenarios colombianos, se repiten desde hace más dos años, cuando llegaron los primeros contingentes de exmilitares colombianos a Sudán, en donde se libra una guerra en la que se han cometido toda clase de atrocidades. Así lo explica Juan Pappier, subdirector de la división de las Américas de Human Rights Watch, organización que actualmente tiene investigadores en Sudán y en Emiratos Árabes."El conflicto armado en Sudán lleva más de dos años, es una de las peores crisis humanitarias del siglo XXI. Las Fuerzas de Apoyo Rápido y las fuerzas armadas de Sudán han cometido atrocidades generalizadas, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, saqueos. Nosotros hemos documentado en Human Rights Watch crímenes de guerra, limpieza étnica y hemos pedido que esto se investigue como un posible genocidio", dijo.El drama de estos mercenarios se hizo público en el escenario internacional el pasado 3 de agosto, cuando un diplomático sudanés, Ammar Mahmoud, publicó un trino explosivo. Acusó a los Emiratos Árabes Unidos de "contratar mercenarios colombianos para asesinar civiles en Darfur". Un día después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Sudán reforzó la denuncia, afirmando tener "pruebas y documentación irrefutables" de la participación de colombianos financiados por Abu Dabi.Estas "pruebas" son, en gran parte, fotografías y videos recuperados del teléfono de un exmilitar colombiano muerto, que fueron difundidos por el canal Al Jazeera. La tensión aumentó cuando la televisión estatal sudanesa anunció que un avión de los Emiratos, con 40 mercenarios colombianos a bordo, había sido derribado, aunque la información fue desmentida poco después. Ante este panorama, el presidente Gustavo Petro insistió en su propuesta de una ley que prohíba el mercenarismo, una muestra de que el problema no es nuevo, pero que ahora ha alcanzado una dimensión pública sin precedentes.Los cuerpos de exmilitares que nadie reclamaAunque estos son los episodios más recientes, la realidad es que en Colombia el problema de los mercenarios en Sudán estalló desde noviembre de 2024, cuando se conocieron unas imágenes de documentos de colombianos muertos en combates en ese país. En ese momento, el entonces canciller gilberto murillo pidió la repatriación de los cuerpos: "Estamos en el proceso de que ojalá pudiéramos recuperar los cadáveres".Sin embargo, esto no ocurrió. Militares que están en Sudán le aseguraron a Noticias Caracol que más de 20 cuerpos de militares que murieron en esos combates están guardados en neveras hace más de ocho meses. Detrás de esta historia de mercenarios colombianos hay un entramado de empresas legales y de reclutadores que ven los conflictos del mundo como un gran negocio.UNIDAD INVESTIGATIVANOTICIAS CARACOL
El presidente Gustavo Petro se pronunció después de que las autoridades estatales anunciaran que derrumbaron un avión emiratí que llevaba alrededor de 40 personas, quienes presuntamente eran mercenarios colombianos. "He solicitado mensaje de urgencia para el proyecto de ley que prohíbe el mercenarismo. Es también una trata de hombres convertidos en mercancías para matar", escribió el mandatario.De acuerdo con la información suministrada por la televisión estatal del país africano y una fuente militar, la aeronave "fue bombardeada y completamente destruida" durante su aterrizaje en el aeropuerto de Nyala, en Darfur del Sur, según declaró a AFP la fuente militar, bajo condición de anonimato. Dicha terminal aérea ha sido atacada recientemente en varias ocasiones por bombardeos aéreos del ejército sudanés, que está en guerra contra los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR o RSF) desde abril de 2023."Tanta guerra quisieron dentro de Colombia, que al debilitarse la guerra en el país, la buscan fuera, donde nadie nos ha hecho daño. Son asesinos los "patrones" que mandan jóvenes a matar y a ser muertos por nada. Son espectros de la muerte que aborrecen su juramento a Bolívar. He ordenado a nuestra embajadora en Egipto averiguar cuántos colombianos murieron, se habla sin confirmar de 40. Veremos si logramos el retorno de sus cuerpos", añadió el Presidente.Lo que se sabe de avión derribado con supuestos mercenarios colombianosLa televisión estatal sudanesa dijo que el aparato había despegado de una base aérea en el Golfo, transportando docenas de combatientes extranjeros y equipo militar destinado a la RSF, que controla casi todo Darfur. El lunes, el gobierno de Sudán, alineado con el ejército, acusó a los Emiratos Árabes Unidos de reclutar y financiar mercenarios colombianos para luchar en las RSF, afirmando que tiene documentos que lo prueban. Estas acusaciones se suman a las previamente hechas por el ejército dirigido por Abdel Fattah al-Burhan, que ha dicho durante mucho tiempo que el país árabe suministra armamento avanzado, incluidos drones, a las RSF a través del aeropuerto de Nyala. Imágenes satelitales publicadas por el Laboratorio de Investigación Humanitaria de la Universidad de Yale han mostrado múltiples drones de largo alcance de fabricación china en el aeropuerto de la capital del estado de Darfur del Sur. Abu Dhabi ha negado las acusaciones, a pesar de numerosos informes de expertos de la ONU, funcionarios políticos estadounidenses y organizaciones internacionales.¿Cómo operan los mercenarios colombianos en la guerra de Sudán?El Ministerio de Exteriores sudanés dijo en un comunicado que "ha señalado reiteradamente la participación de cientos de miles de mercenarios de países vecinos y de fuera del continente africano" en la guerra, un fenómeno que "amenaza la paz y la seguridad en la región y en el continente".En este sentido, enfatizó en que el Ejército "posee todos los documentos y pruebas que demuestran la participación de mercenarios de la República de Colombia", entre otros que son "patrocinados y financiados por Emiratos Árabes Unidos". Esta nueva denuncia se produce después de que medios sudaneses informaran de que las FAR han cedido el control a los mercenarios colombianos del campo de desplazados de Zamzam, uno de los campamentos más grandes de Sudán ubicado en la localidad de Al Fasher, el último reducto del Ejército sudanés en todo Darfur.Por su parte, el portavoz de Zamzam, Mohamed Jamis Douda, dijo en un comunicado difundido por el medio Sudan Tribune que, después de que los paramilitares tomaran posesión del campamento el 11 de abril tras tres días de ataques que obligaron a huir a casi medio millón de personas, el sitio ha sido ocupado "por mercenarios extranjeros". Asimismo, afirmó haber visto "grupos armados hispanohablantes" en la zona y denunció que la de Sudán "es una guerra de aniquilación contra civiles desarmados, seguida de una ocupación sistemática con la ayuda de mercenarios extranjeros".LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITALlmercado@caracoltv.com.co*Con información de AFP y EFE
El Gobierno de Sudán, controlado por la cúpula militar, reiteró el pasado lunes su denuncia sobre la participación de mercenarios de Colombia que luchan con el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en la guerra en curso en el país africano, tras un repunte de la violencia en la estratégica región occidental de Darfur.El Ministerio de Exteriores sudanés dijo en un comunicado que "ha señalado reiteradamente la participación de cientos de miles de mercenarios de países vecinos y de fuera del continente africano" en la guerra, un fenómeno que "amenaza la paz y la seguridad en la región y en el continente".En este sentido, recordó que el Ejército "posee todos los documentos y pruebas que demuestran la participación de mercenarios de la República de Colombia", entre otros que son "patrocinados y financiados por Emiratos Árabes Unidos", acusado de apoyar a los paramilitares sudaneses pese a que Abu Dabi lo niega. Esta nueva denuncia se produce después de que medios sudaneses informaran de que las FAR han cedido el control a los mercenarios colombianos del campo de desplazados de Zamzam, uno de los campamentos más grandes de Sudán ubicado en la localidad de Al Fasher, el último reducto del Ejército sudanés en todo Darfur.Este miércoles, la fuerza aérea de Sudán destruyó un avión de Emiratos Árabes Unidos que transportaba a presuntos mercenarios colombianos al aterrizar en un aeropuerto controlado por paramilitares en la región de Darfur (oeste), reportaron el miércoles la televisión estatal y una fuente militar. Más tarde, confirmaron que en la aeronave se transportaban al menos 40 personas.La aeronave "fue bombardeada y completamente destruida" durante su aterrizaje en el aeropuerto de Nyala, en Darfur del Sur, declaró la fuente militar, bajo condición de anonimato. Dicha terminal aérea ha sido atacada recientemente en varias ocasiones por bombardeos aéreos del ejército sudanés, en guerra contra los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) desde abril de 2023.¿Cómo operarían los mercenarios colombianos en África?El portavoz de Zamzam, Mohamed Jamis Douda, dijo en un comunicado difundido el domingo por el medio Sudan Tribune que, después de que los paramilitares se hicieran con el campamento el 11 de abril tras tres días de ataques que obligaron a huir a casi medio millón de personas, el sitio ha sido ocupado "por mercenarios extranjeros". Asimismo, afirmó haber visto "grupos armados hispanohablantes" en la zona y denunció que la de Sudán "es una guerra de aniquilación contra civiles desarmados, seguida de una ocupación sistemática con la ayuda de mercenarios extranjeros".Tras la ocupación de las FAR en abril, el campo de Zamzam ha quedado vacío de desplazados y ha sido convertido en una suerte de cuartel militar donde ahora han instalado cañones de obuses y otras armas pesadas utilizadas para bombardear Al Fasher, que está bajo asedio de los paramilitares desde hace más de un año.Ante la llegada de más mercenarios, el Gobierno sudanés denunció que este fenómeno "impone una nueva realidad que amenaza la soberanía de los Estados" y "altera el curso de la guerra, convirtiéndola en una guerra terrorista transfronteriza liderada por terceros", según el comunicado.La guerra en Sudán estalló el 15 de abril de 2023 y, desde entonces, decenas de miles de personas han muerto y otros 13 millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares, lo que ha convertido al país africano en el escenario de la peor crisis humanitaria del planeta, según Naciones Unidas. "África se ha opuesto a los mercenarios extranjeros desde la Convención de 1977. Hoy, ese legado está bajo ataque. Mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos están asesinando civiles en el norte de Darfur. África debe alzarse... el imperialismo no debe volver por la puerta trasera", escribió en su cuenta de X Ammar Mahmoud, diplomático sudanés ante la ONU. En varios videos se ven hombres completamente uniformados y armados hablando español en el territorio africano.Lea: El rol de los "mercenarios" colombianos en la guerra Ucrania-Rusia: ¿qué es la unidad Guajiro?Mercenarios colombianos en la Guerra Ucrania-RusiaRusia había sido otro país que denunció la presencia de mercenarios colombianos en las filas ucranianas en medio de la guerra entre estos dos países. "Constatamos con gran pesar que el número de colombianos que viajan a Ucrania para participar como mercenarios en operaciones militares contra las tropas rusas sigue siendo alto", dijo el embajador ruso en Bogotá, Nikolái Tavdumadze, citado por la agencia RIA Nóvosti.Los mercenarios colombianos sería solicitados de manera similar en estos conflictos, llamados a campos de entrenamiento del país por el que van a luchar. Estas personas, por lo general exmilitares o con entrenamiento de este tipo, reciben un pago por sus servicios en la guerra. El pasado 10 de junio se informó de un ciudadano colombiano condenado a 28 años de cárcel por combatir en Kursk del lado del bando ucraniano. A finales de agosto de 2024 el Servicio Federal de Seguridad (FSB) abrió casos penales contra otros dos colombianos -José Aaron Medina Aranda y Alexander Ante-, acusados de participar como mercenarios en las filas del ejército ucraniano.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con información de AFP y EFE
Sudán cumple dos años de guerra civil que ha dejado más de 15 millones de desplazados, luego de otra guerra que inició en 2019 donde se unieron fuerzas paramilitares con el Ejército de ese país para derrocar al dictador Omar al Bashir. El Ejército y los paramilitares lograron derrocar a al Bashir y en el año 2023, cuando el Ejército intentó incorporar a los paramilitares a sus filas. Sin embargo, el comandante de las fuerzas paramilitares Mohamed Hamdan ‘Hemeti’ no estuvo de acuerdo, pues no quería estar bajo el mando de los generales sudaneses, y comenzó una guerra civil en donde el 97% de los habitantes viven en pobreza.(Lea también: Ejército de Sudán afirma haber matado a 22 "mercenarios colombianos" en combates: esto se sabe)Si bien el Ejército se tomó la capital Jartum, el país está dividido entre los paramilitares y el Ejército, pues, detrás de esta guerra, está la minería ilegal de oro. Es una guerra por poder y recursos sin una tregua a la vista.¿Cuántos mercenarios colombianos hay en Sudán?Y aunque este parece in conflicto alejado de Colombia, Sudán se ha convertido en un atractivo para exmilitares connacionales que se dedican a ser mercenarios. Según investigaciones de La Silla Vacía, hay más de 300 mercenarios colombianos en la guerra de Sudán.Estos mercenarios serían contactados por una empresa que, con engaños, transporta a los militares retirados desde Colombia hacia Libia y luego al país del nororiente de África.Un bloguero sudanés publicó en noviembre del año 2024 un video en el que, impresionado, mostró cédulas colombianas, licencias de conducción colombianas, carnets de servicios de salud militares, pasaportes colombianos e incluso una tarjeta Tu Llave de Transmilenio, además de una estampilla de la Virgen de Santa Marta, algo inusual en un país mayoritariamente musulmán.Ejército se hace con el poder de JartumEl Ejército de Sudán afianzó este viernes su control de la mayor parte de Jartum tras expulsar a los combatientes del grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) del Palacio Presidencial y del centro de la capital, donde se ubican los edificios de la Jefatura del Gobierno y los ministerios.Portavoces militares aseguraron que las tropas regulares iniciaron una operación para perseguir a los combatientes de las FAR que huyeron hacia el extremo sur de la capital ante los nuevos avances del Ejército en el centro."Nuestras fuerzas (...) lograron aplastar a los remanentes de la milicia terrorista en las zonas del centro de Jartum, el Mercado Árabe, los edificios del Palacio de la República, símbolo de la soberanía, el orgullo y la dignidad del pueblo sudanés, y en los edificios de los ministerios", dijo un comunicado castrense.En la nota, el portavoz del Ejército, coronel Nabil Abdala, aseguró que sus tropas "destruyeron completamente el personal y el equipo del enemigo y se apoderaron de grandes cantidades de sus armas y pertrechos", y se comprometió a seguir "adelante en todos los frentes de batalla hasta lograr la victoria completa".El Palacio Presidencial y los edificios gubernamentales, entre otros vitales, incluido el aeropuerto internacional, fueron tomados por los paramilitares tras el inicio de la guerra en Sudán, en abril de 2023.Las FAR se apoderaron también en las primeras semanas del conflicto de varias regiones y distritos estratégicos en los tres estados de la inmensa capital sudanesa; Jartum antiguo (la capital política), Jartum Bahri (la capital industrial) y Omdurmán.El portavoz militar insistió en que las fuerzas del Ejército "seguirán adelante en todos los campos de la batalla hasta lograr la victoria completa" y hasta que su país "quede limpio de la milicia" de las FAR.Por su parte, el comandante de Operaciones Militares de Jartum, el general Mohamed al Bilawi, destacó que "el Ejército realiza una operación de peinado en varias áreas céntricas" de la capital tras la batalla del Palacio Presidencial para "impedir que los remanentes de la milicia huyan hacia el sur".Con los nuevos avances el Ejército habrá controlado la mayor parte de Jartum, con excepción de algunas áreas del oeste y el sur, donde los paramilitares mantienen dos cuarteles generales en la zona de Yabal Awliya.Ese área del sur de Jartum representa un punto de conexión entre la capital y las regiones de Kordofán y Darfur, en el centro y el oeste del empobrecido país africano, respectivamente."Estamos trabajando para asegurar toda la capital, hacer que esté completamente libre de cualquier amenaza a su seguridad", añadió Bilawi, citado por la televisión estatal.Indicó que las tropas regulares intentarán en los próximos días controlar el estratégico puente de Yabal Awliya, y confió en que "si eso sucede, la milicia terrorista no tendrá más alternativa que rendirse".Las celebraciones del Ejército por la toma del Palacio fueron ensombrecidas por un ataque con un "dron suicida" contra el recinto que, según informaron a EFE fuentes militares, causó la muerte de al menos siete personas, entre ellas dos periodistas y un conductor de la televisión estatal.En el ataque otras ocho personas resultaron heridas de diversa consideración, añadieron.Por su parte, las FAR aseguraron en un comunicado en Telegram que sus combatientes "aún continúan en las inmediaciones del Palacio", en el que -afirmaron- "han realizado una operación sorprendente que causó la muerte de 89 miembros de las fuerzas del enemigo", en alusión al ataque con dron.Esa cifra de víctimas no ha sido confirmada por las fuerzas regulares u otras fuentes.El Ejército sudanés lanzó en las últimas semanas una campaña para recuperar los distritos que las FAR controlan en la extensa capital sudanesa, después de expulsarlos de importantes ciudades y localidades del centro-este y centro-sur de Sudán.La guerra en Sudán comenzó el 15 de abril de 2023 tras el fracaso de las negociaciones entre las FAR y el Ejército para incluir a los paramilitares en la institución castrense.Desde entonces el conflicto ha dejado decenas de miles de muertos -hasta 150.000, según algunas estimaciones- y ha causado el desplazamiento interno de más de doce millones de personas, más de tres millones de ellos a países vecinos.También el Gobierno, controlado por el Consejo Soberano, cuyo presidente es el líder del Ejército, Abdelfatah al Burhan, se trasladó a Port Sudán, una ciudad segura del este del país que acoge también embajadas extranjeras y organizaciones internacionales.(Lea también: Encuentran documentos y fotos de exmilitar colombiano que habría muerto en Sudán: ¿qué hay detrás?)
Atlético Nacional y Millonarios protagonizarán el jueves en Medellín una nueva edición del clásico colombiano, un partido al que los anfitriones llegan golpeados tras perder 2-0 en su visita al Llaneros. Este duelo será válido por la fecha 12 de la Liga BetPlay II-2026.Sin embargo, el equipo verde, dirigido por Lucas González, es tercero con 18 puntos, a uno de Millonarios que es segundo, pero tiene tres partidos aplazados en los que, de sumar, le permitirán superar en la tabla a su rival.Esta edición del Atlético Nacional-Millonarios también tendrá dos protagonistas especiales: los veteranos volantes James Rodríguez y Juan Guillermo Cuadrado, fichados recientemente por el equipo de Medellín y el de Bogotá, respectivamente, que se enfrentarán por primera vez en su país.'El Panita', como es conocido Cuadrado, podrá debutar con la camiseta de Millonarios en el partido de este jueves, que se disputará en el estadio Atanasio Girardot de Medellín.James, entre tanto, ya pescó minutos en dos partidos e incluso sirvió la asistencia que le permitió a su equipo vencer 2-3 al Internacional en Bogotá la semana pasada.Este duelo tiene un tinte especial este año por el enfrentamiento que tuvieron en marzo por el play off de la Copa Sudamericana. Millonarios ganó 3-1 en Medellín con un golazo incluido de Rodrigo Contreras, quien abrió la cuenta con un remate desde antes de la mitad de cancha. Lo curioso es que ese mismo mes, se volvieron a ver las caras por Liga y de nuevo el 'emajador' se impuso, esta vez por 3-0. Dicho esto, los azules llegan con la confianza de haber ganado los dos últimos clásicos del fútbol colombiano. Hora y dónde ver Atlético Nacional vs. MillonariosFecha: jueves 24 de agosto. Hora: 8:00 p.m. (hora Colombia).Estadio: Atanasio Girardot, en Medellín. Transmisión: televisión cerrada.
El juego de azar Super Astro Sol lleva a cabo una nueva jornada de sorteo en la tarde de este lunes 21 de septiembre de 2026. Miles de colombianos en todo el territorio nacional siguen atentos al resultado para verificar sus tiquetes y comprobar si la suerte estuvo de su lado en esta oportunidad.¿Qué número cayó en Super Astro Sol este 21 de septiembre de 2026?El resultado correspondiente al sorteo de este lunes se encuentra pendiente de confirmación.Número ganador: pendienteSigno zodiacal: pendienteLos apostadores deberán validar la información publicada oficialmente para confirmar si acertaron las cuatro cifras junto con el signo zodiacal seleccionado en su formulario físico o digital.Una vez se conozca el resultado, esta nota será actualizada con las cifras ganadoras y el signo correspondiente.Proceso de cobro de premios y descuentos tributarios en ColombiaQuienes resulten ganadores en los sorteos de azar en Colombia deben seguir el procedimiento establecido para reclamar los premios correspondientes. El proceso puede variar según la cantidad de dinero obtenida y requiere la presentación de documentación en los puntos autorizados.Para hacer efectivo cualquier tiquete ganador, el comprador debe dirigirse a una agencia o concesionario autorizado de la red oficial. Es indispensable presentar el tiquete original en buen estado, sin tachaduras, enmiendas ni daños que impidan su lectura. Adicionalmente, se debe aportar el documento de identidad cuando sea requerido.En el aspecto económico y fiscal, los premios de juegos de suerte y azar en Colombia están sujetos a las disposiciones tributarias vigentes. Los descuentos correspondientes son aplicados por la entidad encargada de efectuar el pago, de acuerdo con la normativa.Asimismo, es recomendable que los ganadores mantengan la reserva personal y adopten medidas de seguridad financiera al momento de gestionar premios de alta cuantía.Importancia de jugar de forma legal y verificar la autorización de ColjuegosLa adquisición de tiquetes de chance y lotería en Colombia debe realizarse exclusivamente a través de operadores autorizados. De esta manera, los jugadores pueden contar con las garantías establecidas para este tipo de juegos de suerte y azar.Jugar en establecimientos y plataformas autorizadas permite verificar la validez del tiquete en caso de resultar ganador. Además, los recursos derivados de los juegos de suerte y azar hacen parte de las rentas destinadas a la financiación de la salud en Colombia.Por esta razón, se recomienda evitar apuestas clandestinas o realizadas a través de sitios que no cuenten con autorización para operar en el país.Importante: el resultado de Super Astro Sol del 21 de septiembre de 2026 queda pendiente de actualización hasta que finalice el sorteo de este lunes.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó la información.
Patrick Clancy, el exmarido de Lindsay Clancy, acusada del asesinato de sus tres hijos -Cora, de 5 años; Dawson, de 3 y Callan, de 8 meses-, habló por primera vez tras la anulación del juicio contra su exmujer y aseguró, ante la pregunta de si se reprochaba algo sobre lo sucedido, que creía haber hecho "lo mejor que pude con lo que tenía en ese momento". Concedió una entrevista a la cadena CBS emitida el domingo por la noche y allí relató que su vida se paró abruptamente, además de admitir haber tenido pensamientos suicidas, ya que “hubo un tiempo en el que pensé que no llegaría a cumplir 35 años, y no importaba en absoluto”. También reconoció que tiene que aprender a vivir con las consecuencias: "Vivo con ellas todos los días".¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEl pasado 4 de septiembre, un juez declaró nulo el juicio tras la falta de acuerdo del jurado, ya que once miembros votaron a favor de absolver a la mujer, al considerar que sufría de psicosis posparto, mientras que un único miembro del jurado se mostró en contra y apoyó la tesis de la Fiscalía de que ella era consciente de sus actos. (Lea también: "No tengo duda que lo planeó": jurado que impidió absolver a Lindsay Clancy, asesina de 3 hijos)A la espera de que los fiscales de Massachusetts decidan si vuelven a llevar a juicio a Lindsay Clancy, su exmarido explicó cómo ha vivido las críticas en redes sociales en torno a un caso que se ha vuelto tan mediático y que le acusaban de no haber prestado la suficiente atención a su esposa y su estado mental. "Es una enorme distracción de lo que realmente importa aquí: la salud mental perinatal. Y ha causado un daño real a personas reales, incluyéndome a mí, pero también a otras", confesó. Además, aseguró que todas estas críticas y reacciones contra él han sido "dolorosas de ver". Mantuvo la esperanza de que su hijo menor sobrevivieraPatrick relató que notó por primera vez que su exesposa sufría insomnio y ansiedad en el otoño de 2022, meses después del nacimiento de su hijo menor Callan, y reconoció la dificultad para detectar la gravedad de lo que ocurría: "Creo que la enfermedad mental tiene la capacidad de ser trágicamente engañosa. Así que estoy seguro de que hay cosas que no vi". El padre atribuyó los asesinatos de sus hijos a la enfermedad mental de su exesposa y afirmó haberla perdonado, tanto que no le gusta la descripción que se pueda hacer de ella como "madre asesina" o "asesina de bebés". Tanto Lindsay como Patrick han presentado demandas por negligencia médica contra los médicos y hospitales que la atendieron. Aseguró que aunque Lindsay Clancy no le pidió perdón, él ya se lo concedió. (Lea también: Defensa de Lindsay Clancy le pide a Trump indultar a la mujer acusada del crimen de sus tres hijos)Uno de los momentos más dramáticos de la entrevista llegó cuando Patrick Clancy contó cómo mantuvo la esperanza de que su hijo menor pudiera sobrevivir. "Recuerdo haber pensado: ‘Solo dame uno. Solo dame un hijo, y lo criaría lo mejor que pudiera y le daría la mejor vida posible. Le hablaría de su hermano y su hermana’", expresó. Sin embargo, el pequeño Callan falleció cuatro días después en el hospital y Patrick reveló que pudo "abrazarlo" mientras le pedía perdón: "Pude acostarme a su lado. Y murió en mis brazos", narró. Clancy, que ahora vive en Nueva York, acudió a la entrevista acompañado de su actual esposa, la doctora Rachel Danis, a quien conoció en un club de corredores. Ella aseguró que todo lo que puede hacer es "honrar" a los hijos de Patrick y "permitir que él haga su duelo".AGENCIA EFEEDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
La familia de Juan Sebastián Gómez Restrepo, un colombiano radicado desde hace varios años en Estados Unidos, atraviesa una difícil situación luego de que el joven sufriera un grave accidente de tránsito en Chelsea, Massachusetts. El siniestro ocurrió en la madrugada del miércoles 16 de septiembre y, de acuerdo con la información conocida por sus familiares, habría involucrado un automóvil y una scooter.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAJuan Sebastián permanece hospitalizado en la unidad de cuidados intensivos del Massachusetts General Hospital, en Boston. Su hermana, Verónica, aseguró a I que el joven se encuentra en coma y que todavía no ha despertado. Ella se enteró de lo ocurrido el jueves 17 de septiembre, cuando recibió una llamada de un conocido que se encuentra en Estados Unidos.“La situación de mi hermano es muy dura”, relató la mujer, quien explicó que, hasta el momento de hablar con el medio, su hermano no había despertado. Según el relato de la familia, el principal impacto lo recibió en la cabeza. Los médicos les habrían informado que el joven no ha presentado respuesta, aunque tampoco habría registrado un empeoramiento de su estado.“Me dijeron coma y se me vino todo, yo decía 'no está bien mi hermano', empecé a preguntar, a indagar”, manifestó Verónica. La familia también informó que Juan Sebastián presenta una hemorragia y edema cerebral. Además, habría comenzado a recibir antibióticos debido a una neumonía. Para Verónica todo ese panorama se veía preocupante porque ella es auxiliar en enfermería y terapia respiratoria. "Las noticias no son alentadoras, no ha despertado". En EE. UU. no tienen familia, sus únicos allegados están en Colombia.Familia pide ayuda para obtener una visa de emergenciaAnte la gravedad de la situación, los familiares de Juan Sebastián buscan viajar desde Colombia hasta Estados Unidos para acompañarlo durante su hospitalización. Su hermana explicó que están intentando acceder a una visa de emergencia o humanitaria que les permita desplazarse a territorio estadounidense. “Nuestro deseo es solamente ir a acompañarlo, no tenemos intención de quedarnos allá, porque acá en Colombia lo tenemos todo”, señaló Verónica. VLa mujer hizo además un llamado para que la situación llegue a las autoridades colombianas y estadounidenses, particularmente a la Cancillería y a la Embajada de Estados Unidos en Colombia. “Les pido de corazón que sigan apoyando esta causa, que no nos dejen solos, por favor, y si me pueden ayudar reposteando a todas las personas que puedan llegar a esto, para que mi hermano se escuche, para que nos den y nos ayuden a solicitar una visa de emergencia, una cita para poder acompañarlo”, pidió.Mientras Juan Sebastián continúa hospitalizado, su familia permanece en Colombia a la espera de poder viajar y estar junto a él durante este momento. Verónica asegura que sus padres están destrozados mientras que esperan que el proceso avance.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Un nuevo paraguas para intentar capear la tormenta: Gianni Infantino propuso este lunes "una consulta" a las federaciones para reformar la gobernanza de la FIFA, en una carta dirigida a las 211 asociaciones miembro de la que la AFP obtuvo una copia.Este movimiento del patrón del fútbol es un nuevo intento de cerrar la grave crisis que se abrió con la revelación del proyecto frustrado de la FIFA de crear una sociedad comercial abierta a inversores privados."Propondré que el Consejo (de la FIFA) organice una consulta directa, estructurada y limitada en el tiempo con las confederaciones, las asociaciones miembro y las partes interesadas afectadas sobre cómo reforzar aún más los procesos de toma de decisiones de la FIFA", escribió Infantino."Esta consulta invitaría a presentar propuestas precisas sobre una implicación más temprana de las instancias institucionales, los respectivos roles del presidente, de la oficina, del consejo y del congreso, así como los medios concretos para reforzar la transparencia, la participación y la responsabilidad en las grandes iniciativas estratégicas", añadió.El presidente de la FIFA propone estudiar las primeras propuestas en el consejo previsto para el 15 de octubre, precisando que "las contribuciones escritas recibidas posteriormente, pero dentro de un plazo razonable, serán naturalmente también examinadas"."Cualquier modificación estatutaria que de ello se derive será posteriormente sometida al congreso para su examen y aprobación conforme al procedimiento apropiado", puntualizó el dirigente italo-suizo, de 56 años.Presión de UEFA y ConcacafEl máximo responsable de la FIFA, candidato a su propia sucesión en marzo de 2027, está muy debilitado desde el intento fallido de crear una sociedad comercial abierta a inversores privados para alojar activos de la FIFA, entre ellos la Copa del Mundo.Infantino tuvo finalmente que retirar este plan que iba a nacer sin consulta previa, bautizado FIFA Forward Enterprise (FFE), tras haberse enfrentado a la feroz oposición de las confederaciones de Europa (UEFA), de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) y de Asia (AFC).Según el presidente, el proyecto FFE se hizo público "antes de concluir el proceso institucional previsto por la FIFA y antes de poder ser presentado en su totalidad al Consejo y a las federaciones miembro"."Reconozco que, al no disponer de todo el contexto, esto ha generado inquietudes y dado la impresión de que ya se habían tomado decisiones. Claramente no era así", insistió.A pesar de la retirada de la iniciativa FFE, la UEFA, seguida por la Concacaf y la AFC, mantiene la presión sobre Infantino y pide su dimisión.La confederación europea prepara además una demanda por "gestión desleal" contra el presidente del órgano rector del fútbol.Único candidatoLos máximos responsables de la UEFA, Aleksander Ceferin, y de la Concacaf, Victor Montagliani, solicitaron también el viernes a la FIFA que abone "al menos 10 millones de dólares" a cada una de las 211 federaciones miembro y exigieron "una auditoría independiente, con acceso completo a las cifras".Esos recursos serían destinados para financiar inversiones en infraestructura y en el desarrollo del balompié. En total se trataría de un monto de unos 2.100 millones de dólares.El presidente de la FIFA ya había generado polémica al otorgar en diciembre un Premio de la Paz al presidente estadounidense, Donald Trump, con quien mantiene una relación cercana, durante el sorteo de la Copa del Mundo de 2026.Y la forma sospechosa en que la FIFA anuló la sanción al delantero estadounidense Folarin Balogun tras una tarjeta roja en el Mundial, a raíz de una llamada de Trump, erosionó aún más la confianza de numerosos presidentes de grandes federaciones (Francia, Alemania, Bélgica...) que ahora se baten por su salida.Infantino es por el momento el único candidato a la elección a la presidencia de la FIFA prevista para el 18 de marzo de 2027, con la presentación de candidaturas abierta hasta el 18 de noviembre.