El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
El 8 de mayo de 2025, David Esteban Nocua, un adolescente de 14 años con sueños de emprender en el diseño de camisetas, salió de su casa en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, para encontrase con su exnovia. Según el relato de su padre, Diego Armando Nocua, el joven recibió un mensaje de la joven, de 15 años, para verse esa tarde. "Yo lo vi tan feliz que me dijo: 'Papá ya vengo'. Y se iba a encontrar con ella", recordó en Séptimo Día sobre los últimos momentos con vida de su hijo.La cita, sin embargo, era el inicio de una dolorosa odisea. Cámaras de seguridad del sector captaron a David caminando junto a la adolescente y otro compañero de clase hacia una zona apartada a orillas del río Tunjuelo. El engaño consistió en invitarlo a conocer una supuesta casa abandonada. Al llegar al punto desolado, la joven le pidió que cerrara los ojos para entregarle una sorpresaDiego Nocua relató el momento exacto de la agresión según las pruebas judiciales: "Ella le dice al muchacho con que iban: 'Tápele los ojos que le voy a dar un regalo'. El regalo era tremenda apuñalada en el abdomen".Los hallazgos clave en el casoLa investigación penal permitió descubrir que el ataque no fue un hecho fortuito, sino una represalia por un suceso ocurrido antes. En aquel entonces, David Esteban intervino en una situación crítica en su colegio para proteger la integridad de la misma joven que terminaría siendo su victimaria. Su madre, Juliana Monroy, explicó el trasfondo de esta relación: "Él impide que ella se tire del segundo piso del colegio; él la detiene para que no lo haga".A raíz de este intento, las directivas escolares y las autoridades de infancia tomaron medidas de protección para la menor. Yanire Arcos, profesora de los adolescentes, señaló que "la idea es tratar de no revictimizar a los muchachos; entonces el manejo que se le dan es enviarlo al Instituto de Bienestar Familiar". Sin embargo, lo que para las autoridades era una medida de restablecimiento de derechos, para la joven fue un agravio personal del cual culpó directamente a David.Tras permanecer un mes bajo custodia en un hogar de paso del ICBF, la adolescente logró evadirse del sistema. Su único objetivo al recuperar la libertad de forma irregular era buscar al joven. "Ella se llenó de rabia; su único plan después de salir de allí era que Esteban pagara el encierro que ella tuvo", dijo la madre de la víctima.Captura y fallas en el sistema de custodiaEl cuerpo de David fue hallado dos días después de su desaparición con múltiples heridas en el rostro, extremidades y abdomen. Tras el hallazgo, "ella se pone muy nerviosa y dice: 'Sí eso fue lo que pasó eso fue lo que pasó'", narró Diego Nocua.Aunque la Fiscalía logró la aprehensión de la joven y su cómplice, el proceso judicial dejó un sentimiento de insatisfacción en los familiares. Ambos menores aceptaron su responsabilidad en el delito de homicidio agravado; ella recibió una sanción de siete años, mientras que al otro implicado se le redujo la pena a cinco años. La indignación creció cuando, en enero de 2026, solo nueve meses después del crimen, la joven volvió a burlar la seguridad del Estado.La joven se escapó del centro de atención especializada del ICBF donde estaba cumpliendo su sanción, denunciaron los padres, quienes alertaron que la menor fue vista nuevamente en su barrio antes de ser aprehender por segunda vez. Este caso, junto al asesinato de la cuidadora Karely Merlano en Barrancabermeja, ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro, que sirve a la ciudad de Medellín, se ha consolidado como el segundo terminal aéreo más importante del país, movilizando entre 12.000 y 13.000 pasajeros diarios. Sin embargo, el flujo constante de turistas que llegan atraídos por el "país de la belleza", las autoridades han detectado una preocupante tendencia de visitantes con propósitos ilícitos vinculados a la explotación sexual de menores. Para combatir este fenómeno, Migración Colombia ha desplegado una operación liderada por Mauricio Rubiano, coordinador de un equipo de 166 oficiales encargados de supervisar cada ingreso y salida del territorio antioqueño. Los Informantes conoció su labor.Instinto y experiencia: cómo los oficiales detectan mentiras La primera barrera contra los presuntos depredadores no es un escáner, sino el análisis del comportamiento humano. Mauricio Rubiano, quien inició su carrera hace 25 años como detective en el liquidado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), aplica hoy sus conocimientos en inteligencia para perfilar a quienes intentan evadir los controlesSegún Rubiano, la experiencia previa es fundamental para detectar inconsistencias: “da pie para que uno tenga más confianza en tomar decisiones, hacer preguntas orientativas, saber qué preguntar, saber el comportamiento, movimientos de las personas tanto faciales como corporales”, dijo.Los oficiales en los filtros migratorios no solo revisan documentos, vigilan desde que los viajeros descienden del avión o mientras esperan en las filas. Rubiano explica el método de detección visual: “podemos determinar si una persona va sudando, si está muy nerviosa, si se mueve mucho, si evita el contacto visual con los oficiales de migración, es allí donde nosotros hacemos unas preguntas adicionales de las actividades que vienen hacia el territorio colombiano”.Esta capacidad de observación permite identificar a personas entrenadas que traen planes de viaje aparentemente justificados para no generar dudas iniciales.La "Sala de inadmitidos" y el hallazgo de evidencias físicasCuando un viajero despierta sospechas, es conducido a la zona restringida denominada 'Sala de inadmitidos'. En este espacio, en coordinación con la Policía Nacional, se procede a la apertura y revisión técnica del equipaje. Los hallazgos en estas maletas suelen ser determinantes para negar el ingreso al país. En las inspecciones, las autoridades buscan objetos que no coinciden con un itinerario turístico convencional.Rubiano cuenta los elementos recurrentes en estos operativos: “hemos encontrado en este aeropuerto del José María Córdova maletas donde traen juguetes sexuales, una cantidad considerable de condones y que no justifican los viajeros o los extranjeros para que traen esos objetos aquí a Colombia”.Además de los preservativos y lubricantes, los oficiales han identificado el porte de grandes cantidades de billetes de baja denominación, los cuales, según las investigaciones, “se utilizan para cuando los eventos a las fiestas darles el dólar no más, para que no sea una gran cantidad”.Un caso reciente involucró a un grupo de ocho ciudadanos estadounidenses que aseguraban viajar para celebrar una despedida de soltero. Tras el interrogatorio y la requisa, se encontraron potenciadores sexuales y otros elementos sospechosos, resultando en la inadmisión de dos de los integrantes del grupo.Rubiano enfatiza la autonomía de su equipo para tomar estas medidas: “Migración Colombia tiene autonomía para tomar estas decisiones administrativas de inadmisión de acuerdo a fundamentos o evidencias que se hayan encontrado, sea ya por medios tecnológicos o sea alertas que nos encontramos en nuestro sistema, o sea por las entrevistas migratorias que hacemos”.Angel Watch: el escudo tecnológico internacionalLa estrategia de identificación se complementa con la plataforma Angel Watch, un sistema del gobierno de los Estados Unidos que rastrea a ciudadanos registrados por delitos sexuales contra menores en más de 120 países.Este sistema emite alertas en tiempo real que llegan directamente a los correos electrónicos de los supervisores en el aeropuerto. “Nos acaba de llegar a nuestro sistema de información una alerta de un posible ofensor sexual que se encuentra registrado en la base de datos Angel Watch”, relata Rubiano al recibir una notificación sobre un pasajero proveniente de Miami.La eficacia de esta tecnología es tangible: de los 100 extranjeros inadmitidos en Colombia durante los primeros cinco meses de 2026, un total de 23 fueron detectados gracias a las alertas de Angel Watch. El procedimiento implica realizar un seguimiento discreto al pasajero a través de las cámaras de seguridad para “no alertar a otros viajeros de las actividades que nosotros hacemos acá internamente” hasta el momento de la interceptación en los filtrosEn muchos casos, aunque los sujetos niegan inicialmente sus antecedentes, terminan confirmando agresiones sexuales cometidas en el pasado tras el cotejo de datos.El perfil de los inadmitidos y el control de redes socialesLas autoridades advierten que el perfil de los presuntos explotadores no es exclusivo. “Ese perfilamiento no va únicamente hacia ciudadanos hombres hemos tenido aquí casos donde se han inadmitido a mujeres que están vinculadas con esa explotación o tienen antecedentes de agresiones sexuales”, afirma Rubiano.Asimismo, Migración Colombia ha detectado la presencia de influencers que utilizan las redes sociales para difundir consejos sobre cómo burlar los controles migratorios.Recientemente, un creador de contenido que promovía paquetes turísticos de inversión que incluían fiestas con mujeres en Medellín fue inadmitido en el aeropuerto El Dorado como parte de esta misma ofensiva nacional.El mensaje de la entidad es rotundo para quienes intentan ingresar con agendas ocultas: “venir aquí al territorio colombiano o a Colombia debe ser con fines de turismo, un turismo responsable, no un turismo con fines de explotación sexual y esto va acorde a la política nacional de protección vulnerable como son los niños niñas y adolescentes”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Cientos de mercenarios colombianos combaten en la guerra en Sudán al lado de las Fuerzas de Acción Rápida (RSF, siglas en inglés), el grupo que lucha contra el Ejército regular y que ha sido acusado de crímenes de guerra en la llamada 'batalla de Al Fasher', asegura el diario 'The Guardian' en una investigación exclusiva.Los mercenarios fueron reclutados por una compañía británica con sede en Londres llamada Zeuz Global, dirigida por dos individuos que la semana pasada aparecieron en una lista del Departamento del Tesoro estadounidense dentro de un grupo de personas de origen colombiano que fueron objeto de sanciones, precisamente por su implicación en la guerra de Sudán.Estas dos personas -el italocolombiano Álvaro Andrés Quijano Becerra, residente en Emiratos Árabes, y el hispanocolombiano Mateo Andrés Duque Botero- figuran al frente de Zeuz Global, registrada previamente con otro nombre y que ha protagonizado varias mudanzas discretas de sede en el mismo corazón de Londres.Según el diario, ambos han tenido un papel principal en el reclutamiento de menores para las RSF, así como para el adiestramiento tecnológico para los combatientes, y particularmente en el uso de drones que han resultado vitales para que las RSF se hicieran con El Fasher, la capital de Darfur, en una batalla que ha costado la vida a 60.000 personas y ha registrado numerosos crímenes de guerra."Esas armas (los drones de largo alcance) requieren de ayuda externa para operar, y sabemos que la operación de mercenarios colombianos ha sido un componente fundamental de esta asistencia externa", señaló al rotativo Mike Lewis, investigador independiente que formó parte de un panel de expertos de la ONU sobre Sudán.El experto denunció la laxitud legal en el Reino Unido que permite crear este tipo de empresas y que equivale a "un pasaporte para los criminales", y señaló que operaciones parecidas a la de Sudán, con implicación de británicos, también se han registrado en conflictos como los de Libia y Corea del Norte.'The Guardian', por su parte, ya publicó hace dos meses otro artículo sobre la presencia de colombianos en Sudán donde aparecía un mercenario de esa nacionalidad, identificado como 'Carlos', encargado de reclutar y entrenar a menores, quien destacaba la profesionalidad que los colombianos aportan en los conflictos y describía su trabajo en estos términos: "La guerra es negocio".Videos de la crueldad en SudánEn agosto pasado, la Unidad Investigativa de Noticias Caracol reveló videos, testimonios y documentos de exmilitares en Sudán que muestran la crueldad de una guerra en la que las víctimas civiles se cuentan por millones, y donde los colombianos hacen parte de uno de los bandos genocidas. En la secuencia de videos se ve a un grupo de exmilitares colombianos. Hacen parte de un contingente que ha llegado a Sudán a unirse a las filas de las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país, sobre todo en la región de Darfur.En las grabaciones, se puede ver a un grupo de colombianos atrincherados, bajo intenso fuego enemigo, intentando rescatar a un compañero herido. "Cayó Pelusa, el Flaco quedó allá... no lo pudimos ver", se escucha decir a uno de los hombres mientras se reagrupan y hacen un conteo de bajas. En el video se observa que dos hombres sostienen al colombiano herido que antes estaba tendido en el suelo, mientras se escuchan disparos a la distancia. "¿Entre quiénes nos van a ayudar a sacar? No dejemos botados a esos guevones", se escucha en el clip. Con un precario inglés, el exmilitar colombiano pide ayuda a varios integrantes paramilitares: "My friend, compa, two two two. Pa' que nos ayuden acá a apoyar a estos manes.. Vamos a ir replegando pa' sacar a este man...Ese es el problema".EFE y NOTICIAS CARACOL
El Gobierno de Estados Unidos impuso sanciones a una red transnacional acusada de reclutar a militares colombianos retirados y entrenar a soldados, entre ellos niños, para luchar junto al grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápida (FAR) en la guerra de Sudán, un conflicto que inició en abril de 2023.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según informó el Departamento del Tesoro en un comunicado, se ha sancionado a cuatro individuos y cuatro entidades que formaban parte de la red, la cual, afirmó, estaba compuesta principalmente por ciudadanos y empresas colombianas. El texto indica que, al menos desde 2024, cientos de exmilitares procedentes de Colombia han viajado a Sudán para luchar junto a las FAR.“Las FAR han demostrado una y otra vez que están dispuestas a atacar a civiles, incluyendo bebés y niños pequeños. Su brutalidad ha profundizado el conflicto y desestabilizado la región, creando las condiciones para el crecimiento de los grupos terroristas”, declaró el subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, John Hurley.Lea: El coronel retirado que estaría tras reclutamiento de mercenarios colombianos en guerra de SudánEmpresas y exmilitares colombianos entre los sancionadosEl Departamento de Estado añadió que estos combatientes han participado en batallas en todo Sudán, la más reciente en la ciudad de Al Fasher. Entre los sancionados destacan Álvaro Quijano Becerra, un militar colombiano retirado, y su esposa, Claudia Oliveros Forero, así como la Agencia de Servicios Internacionales (A4SI), fundada por el militar.También la corporación Maine Global, con sede en Bogotá, y su director, de nacionalidad española-colombiana, Mateo Duque Botero. Estados Unidos, los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Arabia Saudita (conocidos como el Cuarteto para Sudán) propusieron a principios de noviembre un plan para una tregua de tres meses seguida de conversaciones de paz, pero fue rechazada tanto por el Ejército como por las FAR.La guerra en Sudán ha provocado la muerte de decenas de miles de personas, además de devastar el país y convertirlo en escenario de la peor crisis humanitaria del planeta con el desplazamiento interno y externo de más de 13 millones de personas, según la ONU.Lea: Esto se sabe del mercenario colombiano que fue grabado siendo asesinado por dron ruso en UcraniaLo que se sabe de Álvaro Quijano como reclutador de mercenariosSegún Dante Hincapié, un sargento retirado con experiencia en la industria de seguridad, muchos de estos hombres han sido "engañados" y se encuentran en una situación de alto riesgo. Una vez que llegan al extranjero, se ven obligados a seguir adelante para proteger sus propias vidas y las de sus familias en Colombia.Los exmilitares colombianos son una mano de obra muy solicitada en el mundo, reconocidos por su alta calidad y experiencia, detalló Hincapié. Sin embargo, para analistas como Juan Pappier, de Human Rights Watch, el problema radica en la falta de apoyo que reciben al retirarse del Ejército en Colombia, lo que los deja desempleados y buscando opciones laborales. Esta vulnerabilidad es aprovechada por empresas intermediarias que los reclutan para conflictos en el extranjero.Los testimonios de Hincapié y otros exmilitares que prefirieron el anonimato señalan a un excoronel colombiano, Álvaro Quijano, y a su esposa, Claudia Olivares, como figuras clave en este negocio. Quijano, quien fue investigado por supuestos nexos con el Cartel del Norte del Valle, creó hace una década un negocio para enviar exmilitares a los Emiratos Árabes Unidos. Este emprendimiento, que comenzó como un servicio de seguridad, se ha convertido en una especie de "trata de personas", como lo describe un mercenario anónimo, con exmilitares que ahora terminan peleando en conflictos como el de Sudán.AGENCIA EFEMATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La Organización Mundial de la Salud (OMS) se dijo este miércoles 29 de octubre conmocionada por informaciones que hablan de más de 460 muertos en un hospital de la ciudad El Fasher, en Sudán, luego de que fuera tomada recientemente por los paramilitares en su guerra contra el ejército regular. (Lea también: El coronel retirado que estaría tras reclutamiento de mercenarios colombianos en guerra de Sudán)La OMS "está consternada y profundamente conmocionada por las informaciones sobre la trágica muerte de más de 460 pacientes y acompañantes en la Maternidad Saudita de El Fasher, en Sudán, tras los recientes ataques y secuestros de personal de salud", indicó el jefe de la agencia de la ONU, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en la red X.Las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) anunciaron el domingo haber tomado el control total de El Fasher, la última gran ciudad de la vasta región occidental de Darfur que no estaba en sus manos, un punto de inflexión en la guerra civil iniciada en abril de 2023.¿Por qué hay conflicto en Sudán?Desde entonces, Sudán es escenario de una guerra por el poder entre el general Abdel Fatah al Burhan, comandante del ejército regular y líder de facto del país desde el golpe de Estado de 2021, y el general Mohamed Daglo, al frente de las FAR.Este miércoles, el poder acusó a los paramilitares de haber atacado las mezquitas y la Cruz Roja en El Fasher, al tomar la ciudad que llevaban 18 meses asediando. "Más de 2.000 civiles murieron durante la invasión de la milicia (paramilitar) en El Fasher, que atacó las mezquitas y a los voluntarios de la Cruz Roja", afirmó desde Port Sudan, donde tiene su sede el gobierno, Mona Nur Al Daem, encargada de ayuda humanitaria.Los análisis de imágenes satelitales "corroboran las pruebas de que las masacres continuaron en las 48 horas consecutivas a la toma" de El Fasher por parte de las FAR, abundó el Humanitarian Research Lab de la Universidad de Yale. Dicho centro reportó ejecuciones cerca de dos hospitales, y masacres "sistemáticas" en la periferia de la ciudad.Desde el domingo, más de 33.000 personas huyeron de la violencia, hacia la periferia de El Fasher y Tawila, una ciudad a 70 km al oeste, que ya alberga a unos 650.000 desplazados según la ONU.En El Fasher, donde antes de la guerra vivía más de un millón de personas, quedan alrededor de 177.000 civiles, de acuerdo con los datos más recientes de Naciones Unidas. Los accesos a El Fasher siguen bloqueados, pese a los llamados a abrir corredores humanitarios. Lo que significa que es muy difícil contactar con fuentes locales independientes. (Lea también: Los videos desconocidos de la crueldad de la guerra en Sudán, donde combaten mercenarios colombianos)AFP
Centenares de colombianos protagonizan una pelea diplomática entre Sudán y Emiratos Árabes que escaló hasta el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional. ¿La razón? Su participación como mercenarios en la guerra de Sudán, considerada la mayor crisis humanitaria del planeta que deja, hasta ahora, más de 12 millones de personas desplazadas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Los colombianos son reclutados para unirse a las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país. Detrás del envío de los exmilitares colombianos está el coronel retirado del Ejército Álvaro Quijano, quien, según evidencias en poder de Noticias Caracol, actúa en sociedad con la empresa Global Security Services Group, con sede en los Emiratos Árabes Unidos.Sudán ha responsabilizado en repetidas oportunidades a Emiratos Árabes del envío de exmilitares colombianos. El pasado 3 de agosto, Amman Maur, un diplomático de Sudán acreditado ante Naciones Unidas en Nueva York, realizó la siguiente denuncia pública a través de sus redes sociales. "Mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos están asesinando civiles en Darfur del norte. África debe alzarse. El imperialismo no debe volver por la puerta trasera".Un día después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Sudán publicó este comunicado: "El Gobierno de Sudán posee pruebas y documentación irrefutables que confirman la participación de mercenarios de la República de Colombia y de algunos países vecinos, patrocinados y financiados por las autoridades de Abu Dabi".El último episodio ocurrió el 5 de septiembre cuando Al-Harith Idriss Al-Harith Mohamed, representante permanente de Sudán ante las Naciones Unidas, radicó esta denuncia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con nuevas evidencias en contra de Emiratos Árabes.“Es evidente que los Emiratos Árabes Unidos, como principal protagonista de este despliegue, están decididos a continuar con la matanza en serie de civiles sudaneses por todos los medios posibles (…). Dicha conducta, financiar, equipar y apoyar operativamente a mercenarios extranjeros que cometen atrocidades, expone a los Emiratos Árabes Unidos a una responsabilidad legal directa por actos internacionalmente ilícitos, incluidos el genocidio y los crímenes de lesa humanidad”.En el informe al Consejo de Seguridad de la ONU, Sudán hace énfasis en decenas de reportes de vuelos provenientes de Emiratos Árabes, en los que habrían sido trasladados cientos de mercenarios colombianos. “Las autoridades sudanesas han confirmado que entre noviembre de 2024 y febrero de 2025, no menos de 248 vuelos, con un total de 15.268 horas de vuelo, fueron operados por aeronaves fletadas por los Emiratos Árabes Unidos para introducir de contrabando mercenarios, armas y equipo militar en territorio sudanés”.El papel de los colombianos en esta guerra es atroz, según el reporte de Sudán. El documento asegura que los exmilitares han participado de casi un centenar de ejecuciones extrajudiciales de civiles, asesinados porfrancotiradores y con el uso de drones. También los responsabilizan del reclutamiento de niños de entre 10 y 12 años de edad, y su entrenamiento en el manejo de armas y operaciones de combate. No menos grave es el señalamiento que hace Sudán a los colombianos por el uso de armas prohibidas por el derecho internacional humanitario, como el fósforo blanco, un arma química altamente tóxica que causa graves quemaduras.El documento incluye un listado con los nombres y apellidos de los más de 300 exmilitares colombianos en Sudán. La denuncia ante Naciones Unidas presenta documentos internos de los mercenarios en donde aparecen, por ejemplo, el lanzamiento de 1.603 bombas y los planes de ataques a poblaciones.Después de un informe presentado por Noticias Caracol, la embajada de Emiratos Árabes en Colombia catalogó los señalamientos de Sudán como "acusaciones infundadas" que son parte de una "propaganda deliberada" para desviar la atención. También afirmaron: "Rechazamos categóricamente cualquier afirmación de haber brindado algún tipo de apoyo a cualquiera de las partes beligerantes desde el inicio de la guerra civil y condenamos las atrocidades cometidas tanto por la autoridad portuaria de Sudán como por las fuerzas de seguridad revolucionarias”En la comunicación, la Embajada de Emiratos Árabes asegura que un grupo de expertos de la onu descartó que existan evidencias de su participación en la guerra de Sudán: "El último informe del grupo de expertos de la ONU deja claro que no existen pruebas sólidas de que los Emiratos Árabes Unidos hayan brindado apoyo alguno a las fuerzas de seguridad revolucionarias ni de que hayan participado en el conflicto".Sobre ese mismo informe, importantes ONG como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, tienen conclusiones diferentes: "El grupo de expertos de la ONU sobre Sudán consideró creíbles las acusaciones de apoyo de los Emiratos Árabes Unidos a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) y afirmó que las transferencias de armas y municiones a Darfur documentadas constituían violaciones del embargo de armas. (...) Esto indica que los Emiratos Árabes Unidos siguen brindando apoyo a las fuerzas de seguridad revolucionarias, tras conclusiones similares del grupo de expertos de las Naciones Unidas sobre Sudán y otros informes".Aunque Emiratos Árabes insiste en negar, la realidad es que las denuncias por su presunta participación en la guerra de Sudán son un tema que está siendo investigado por las más altas instancias judiciales internacionales como la Corte Internacional de Justicia de las Naciones Unidas.Noticias Caracol se comunicó con la Embajada de Emiratos Árabes en Colombia y envió un cuestionario con relación a los más recientes señalamientos de Sudán, pero hasta el cierre de este informe no recibimos respuesta.NOTICIAS CARACOL
Un deslizamiento de tierra provocado por fuertes lluvias sepultó el pasado domingo la aldea de Tarsin, en el oeste de Sudán, provocando la muerte de unas mil personas y dejando un solo sobreviviente, según informó este martes el Movimiento Ejército de Liberación de Sudán en un comunicado."Seguimos con profunda tristeza y preocupación los trágicos sucesos que afectaron a los residentes de la aldea de Tarsin, a causa de los masivos y devastadores deslizamientos de tierra que azotaron la aldea, ubicada en medio de Jebel Marra, en el distrito de Amo", indicó en el texto el grupo liderado por Abdelwahid Mohamed Nour.Según las primeras informaciones la totalidad de los aldeanos, unas mil personas entre las cuales se cuentan "hombres, mujeres y niños", murieron por el deslizamiento de tierra que ocurrió el domingo y solo una persona logró sobrevivir.El Movimiento Ejército de Liberación de Sudán resaltó que la aldea de Tarsin quedó "completamente arrasada", por lo que hizo un llamado a las Naciones Unidas para brindar apoyo en la recuperación de cuerpos y el movimiento de escombros.Sudán está inmersa en una guerra entre el ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en el estado de Darfur del Norte, lo que ha obligado al desplazamiento forzado de personas que buscan refugio en las montañas de Marra.El Movimiento Ejército de Liberación es un grupo rebelde de Darfur que controla precisamente esa zona montañosa de Jebel Marra y que se ha mantenido neutral en los choques entre las FAR y el Ejército.JULIÁN CAMILO SANDOVALNOTICIAS CARACOL DIGITALJSANDOVAL@CARACOLTV.COM.CO
En medio de una intensa balacera se observa a un grupo de uniformados colombianos. Noestán enel Catatumbo. Tampoco en las montañas del Cauca o en el Guaviare. Están combatiendo en Darfur, Sudán, un país ubicado en el noreste de África y que, según Naciones Unidas, vive la peor crisis humanitaria del planeta con 12 millones de desplazados.En la secuencia de video, conocida por Noticias Caracol, se ve a un grupo de exmilitares colombianos que hacen parte de un contingente que ha llegado a Sudán a unirse a las filas de las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país.Atrincherados detrás de un árbol, los colombianos reciben fuego enemigo. Varios de ellos disparan intentando abrir camino para sacar a un compañero herido. Cuando logran dejar atrás la emboscada, los exmilitares colombianos se reagrupan y hacen un conteo de muertos. Con un precario inglés, se escucha al exmilitar colombiano pedir ayuda a varios integrantes paramilitares de las fuerzas de apoyo rápido:“Myfriend. Tú, hombre, tú, tú, tú,man. Para que nos ayude a apoyar acá a estos manes, a este chino. Vamos a ir replegando suave para sacar a esteman, que lo lleven alzado”.En el video se observa que dos hombres sostienen al colombiano herido que antes estaba tendido en el suelo mientras se escuchan disparos a la distancia.Los colombianos llevan mejor equipo y uniformes que los sudaneses, quienes combaten en chanclas y en lugar de casco llevan una especie de turbante. Mientras el ataque se mantiene, los colombianos y sus aliados de las Fuerzas de Apoyo Rápido se ven obligados a refugiarse en una casa. La situación es tan crítica que incluso se escucha a uno de los mercenarios decir que ni siquiera cuando estuvo en Ucrania vivió una situación similar:“¡Ni en Ucrania me tocó un día tan hijueputa como el de hoy!”En un aparte del video se escucha cómo se comunican con otra unidad de colombianos para reportar su situación:“Pregunta: ¿Zeus, Zeus, Zeus, usted está ahí en el mismo punto?Responde: Aquí estoy con Tique, estoy con Tique y cuatro ametralladoras, y cuatro ametralladoras.Pregunta: ¿Usted está ahí en el mismo punto con el herido?Responde: Ya el herido ya pasóPregunta: Ya el herido pasó, pero ¿usted está en el mismo punto? ¿sí? ¿o avanzó más?Pregunta: Abajo salieron, abajo tenemos varias bajas. Abajo tenemos varias bajas, en el punto”.Estas escenas de una guerra en África, que tiene como protagonistas a centenares de mercenarios colombianos, se repiten desde hace más de dos años cuando llegaron los primeros contingentes de exmilitares nacionales a Sudán, en donde se libra una guerra en la que se han cometido toda clase de atrocidades.Así lo explica JuanPappier, subdirector de la división de las Américas de HumanRightsWatch, organización que actualmente tiene investigadores en Sudán y en Emiratos Árabes“El conflicto armado en Sudán lleva más de dos años, es una de las peores crisis humanitarias del siglo 21. Las fuerzas de apoyo rápido y las fuerzas armadas de Sudán han cometido atrocidades generalizadas, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, saqueos, nosotros hemos documentado en HumanRightsWatchcrímenes de guerra, limpieza étnica y hemos pedido que esto se investigue como un posible genocidio”.Sobre estos crímenes,La Silla Vacíaha publicado varios informes sobre Sudán. El último deellos,justamente revela cómo los mercenarios colombianos y las Fuerzas de Apoyo Rápido de ese país entrenan a menores de edad para la guerra.El problema de los mercenarios colombianos en Sudán volvió a la agenda pública el pasado 3 de agosto, cuandoAmmarMahmoud, un diplomático de Sudán, acreditado ante Naciones Unidas en Nueva York, realizó la siguiente denuncia pública a través de sus redes sociales:"Mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos están asesinando civiles en Darfur del norte. África debe alzarse. El imperialismo no debe volver por la puerta trasera".Un día después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Sudán publicó un fuerte comunicado: "El Gobierno de Sudán posee pruebas y documentación irrefutables que confirman la participación de mercenarios de la República de Colombia y de algunos países vecinos, patrocinados y financiados por las autoridades de Abu Dabi".Las pruebas a las que se refiere son fotografías y videos que fueron hallados en el celular de un exmilitar colombiano muerto en combates, las imágenes fueron publicadas por el canal árabe AlJazeera.El tema escaló a nivel internacional cuando la televisión oficial de Sudán anunció que un avión de Emiratos Árabes con 40 mercenarios colombianos había sido destruido antes de aterrizar en el aeropuerto de Darfur, en Sudán. La información fue desmentida horas después por funcionarios de Emiratos Árabes.A raíz de este episodio, el presidente Gustavo Petro insistió en tramitar una ley que prohíba a los mercenarios. “He solicitado mensaje de urgencia para el proyecto de ley que prohíbe el mercenarismo. Es también una trata de hombres convertidos en mercancías para matar”, dijo.Aunque es el episodio más reciente, la realidad es que en Colombia el problema de los mercenarios en Sudán estalló desde noviembre de 2024 cuando se conocieron imágenes de documentos de colombianos muertos en combates en ese país.En ese momento, el entonces canciller Gilberto Murillo pidió la repatriación de loscuerpos:"Estamosen el proceso (...). Ojalá pudiéramos recuperar los cadáveres".Sin embargo, esto no ocurrió. Militares que están en Sudán le aseguraron a Noticias Caracol que más de 20 cuerpos de militares que murieron en esos combates están guardados en neveras hace más de ocho meses.El sábado 16 de agosto el propio primer ministro de Sudán,KamalIdrisAddresses, hizo un llamado a Colombia para parar el envío de mercenarios a su país. “Poner fin al reclutamiento de mercenarios colombianos en Darfur. Hago un llamado al pueblo colombiano y a todas las comunidades de habla hispana a que se mantengan firmes con nosotros para lograr el fin (inaudible) y detener el reclutamiento y envío de mercenarios a nuestra tierra".Detrás de esta historia de mercenarios colombianos hay un entramado de empresas y de reclutadores que ven los conflictos del mundo como un gran negocio.¿Quién recluta y financia a los mercenarios?Dante Hincapié es un sargento retirado que ha prestado sus servicios en empresas de seguridad que llevan años llevando exmilitares colombianos a lugares como Emiratos Árabes y Yemen, entre otros. Él es la voz de muchos de sus compañeros y amigos que están hoy en Sudán peleando una guerra ajena:“Necesitan masa, necesitan gente para colocar allá centenares y centenares de personas. Entonces, llegan a estos países sin tener una lectura clara de a quién le van a prestar su servicio. Cuando uno toca suelo extranjero no hay vuelta atrás. Cuando le entregan a usted un uniforme y un fusil no hay vuelta atrás porque si usted da vuelta atrás muy probablemente su vida corre peligro, incluyendo la de la familia aquí en Colombia. Entonces, no le queda otra al hombre colombiano que seguir adelante e irse a enfrentarse a circunstancias que no conocía”.Sudán es el último y el más polémico destino conocido dentro de un mercado de mercenarios en donde los exsoldados colombianos, reconocidos como los mejores del mundo, terminan encontrando una opción laboral, incluso mucho más lucrativa que en Colombia con promesas de salarios que oscilan entre los 1.500 y 3.000 dólares mensuales.“La mejor mano de obra en el campo militar. Somos reconocidos y somos certificados a nivel a nivel yo diría que mundial. No ha sido posible superar al soldado colombiano. Entonces, somos conocidos y somos certificados como material humano de alta calidad”, aseguró Hincapié.Para analistas y expertos en Derechos Humanos, como JuanPappier, de HumanRightsWatch, el origen del problema de los mercenarios colombianos por el mundo está claro:“Es evidente que Colombia es un país con un Ejército muy grande, pero con esfuerzos muy limitados para asistir, apoyar a los miembros del Ejército una vez que se retiran o que dejan la fuerza. Y eso significa que estas personas quedan desempleadas, quedan sin trabajo y ven pocas oportunidades para utilizar lo que han aprendido en las fuerzas armadas. Esto genera riesgos enormes como hemos visto en Haití y como probablemente estemos viendo hoy en Sudán”.Dante Hincapié es de los pocos exmilitares que se atreven a contar públicamente la historia de cómo llegan los mercenarios a África y a Oriente Medio.Noticias Caracol recogió varios testimonios de otros colombianos que por razones de seguridad prefirieron permanecer en el anonimato y que coinciden con DanteHincapieen señalar a un excoronel colombiano como una de las piezas clave en el negocio que está incendiando una de las peores guerras del mundo.“La señora Claudia y el señor Quijano son los que han manejado y lehan tergiversadonuestra profesión de militares para vendernos al mejor postor, dejando a la deriva, allá, a los soldados”, explicó Dante Hincapié.Las personas a las que se refiere Hincapié son el coronel retirado del Ejército Álvaro Quijanoy suesposa Claudia Olivares. Quijano perteneció a las Fuerzas Especiales. Salió hace más de 15 años del Ejército, cuando fue vinculado a varias investigaciones por supuestos nexos con poderosos jefes del cartel del norte del Valle como Diego León Montoya, alias ‘Don Diego’.Una vez por fuera del Ejército, él y otros oficiales montaron hace una década un lucrativo negocio que consistía en enviar exmilitares colombianos para prestar servicios de seguridad y escolta en los Emiratos Árabes Unidos.Lo que comenzó como un tema de protección interna creando batallones enteros de colombianos al servicio de ese país, se convirtió en una oscura estrategia que traspasa fronteras. Así lo explicó un exmilitar que ha estado en Emiratos Árabes y actualmente está en Sudán y a quien le reservamos su identidad por razones de seguridad:"La mano negra es Quijano y por encima de todo lo que ha pasado Quijano no ha desistido. La ambición del dinero pudo más que las repercusiones que les pueda traer por la ilegalidad, porque en este caso esto sí es ciento por ciento ilegal. Esto es una trata de personas".Testimonios y documentos en poder de Noticias Caracol aseguran que el primer filtro para el reclutamiento y el envío de los colombianos a Sudán se hace a través de empresas vinculadas al coronel Quijano y su esposa Claudia Oliveros.Según sus relatos, antes los entrevistaban en las oficinas de estas empresas, no obstante, a raíz del escándalo de los mercenarios en Sudán, las convocatorias se trasladaron a habitaciones del Hotel Tequendama en Bogotá y apartamentos de alquiler.Estas empresas funcionan en llave con Global SecurityServicesGroup, una compañía con sede en Emiratos Árabes que actúa como contratista de los mercenarios. El sello de Global SecurityServicesGroupaparece en los formatos de hojas de vida, los contratos y las cuentas de cobro de los colombianos que han terminado combatiendo en Sudán.Noticias Caracol obtuvo la documentación de varios de estos mercenarios que llegaron inicialmente a Libia, donde les notificaron que su destino final sería Sudán, como lo confirmó el exmilitar que está en ese país."Él (Quijano) empieza a hacer ese reclutamiento al principio engañando a las personas porque élledice a las personas, que van para Emiratos a trabajar en petróleos que van para Libia y las personas terminan en Sudán".Estando en Bengasi, Libia, les hicieron firmar cuentas de cobro donde autorizaron a Global SecurityServicesGroup, en Emiratos Árabes, a girar los pagos a través de la empresa en Panamá llamada GlobalStaffing, ligada a Quijano. Una vez en Panamá, el dinero es transferido a las cuentas de los exmilitares en Colombia. Esta triangulación de dinero tendría como fin tratar de borrar cualquier huella que los conecte con Emiratos Árabes:"Los Emiratos emplean a la empresa Global SecurityServicesGroup, que es una empresa civil autorizada por el gobierno de los Emiratos para prestar los servicios de seguridad con armas y contratan esta empresa para, digamos, ejecutar de una u otra manera estas actividades. Pero ellos tampoco se untan la mano directamente", aseguró el exmilitar.El que la empresa contratista tenga sede en Emiratos Árabes y su funcionamiento esté avalado por ese Gobierno, ha sido uno de los argumentos para señalar la responsabilidad de Emiratos Árabes en el patrocinio de los mercenarios en Sudán. JuanPappierfue enfático en señalar:“Lo que sabemos es que hay evidencia cada vez mayor sobre la asistencia que presta Emiratos Árabes Unidos a las Fuerzas de Apoyo Rápido, una de las partes de este conflicto en Sudán. Y como parte de este apoyo estamos investigando el rol de mercenarios colombianos. Hay evidencia, reportes de más de 300 exsoldados colombianos que estarían en la zona, en particular en Darfur, que habrían llegado a partir de septiembre de 2024. y vemos con inmensa preocupación que estarían vinculados en crímenes de guerra y graves abusos”.Emiratos Árabes ha negado cualquier participación en la financiación de los mercenarios colombianos y en las graves violaciones de los Derechos Humanos que se están reportando desde Sudán. No obstante, para analistas como Óscar Palma, profesor de relaciones internacionales de la Universidad del Rosario, es ineludible el interés de Emiratos Árabes en Sudán.“Emiratos Árabes, por ejemplo, plantea en lo público ser neutral ante la guerra, pero parece haber conexiones entre las Fuerzas de Apoyo Rápido y los Emiratos Árabes Unidos en términos de apoyo militar, en términos de asistencia y por eso se ha realizado crítica en contra del gobierno de Emiratos Árabes”, dijo Palma.El trasfondo del envío de mercenarios a Sudán sería económico y geoestratégico:“Para los Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, el oro de Sudán es interesante en su objetivo de convertirse como una gran economía, en un gran punto de comercio global en la región. Este tipo de materiales resultan interesantes. También está la posibilidad de acceder a los puertos del Mar Rojo, por ejemplo, son objetivos estratégicos de Emiratos Árabes que se podrían alcanzar a través de la llegada de un Gobierno aliado en Sudán y no podemos dejar de reconocer que existen colombianos que han ido a EmiratosÁrabes a trabajar para compañías de seguridad”, agregó el académico.Varios mercenarios le confirmaron a Noticias Caracol que como parte de una estrategia para esquivar cualquier conexión con Emiratos Árabes se han modificado las rutas de viaje de los colombianos.Hasta noviembre del año pasado, los colombianos aterrizaban primero en Madrid o Francia. De allí salían a AbuDhabi, la capital de los Emiratos Árabes. Para luego, viajar a Sudán.Pero a partir de este año, los colombianos comenzaron a tomar otro camino. De Bogotá viajan rumbo a París. Y desde allí viajan a Libia, Etiopía o Somalia, para evitar su paso por Emiratos Árabes. Finalmente llegan a Sudán por tierra evitando cualquier control migratorio.No hay claridad sobre cuántos mercenarios colombianos están en Sudán. Las cifras oscilan entre los 300 y los 2.000 hombres.En todo este negocio, los que más ganan son los dueños de las empresas intermediarias, a quienes las compañías de Emiratos Árabes les estarían pagando alrededor de 1.500 dólares mensuales por cada exmilitar que envían a la guerra."Mensualmente a ellos les están quedando 1.500 dólares por hombre. Ahorita, ya deben tener un tercer batallón, o seaquesi hay tres batallones ya, multiplica mal contados debe de haber 2.000 hombres y 2.000 hombres por 1.500 mensuales, tres millones de dólares mensuales por 2.000 hombres", explicó el mercenario.Tampoco se sabe con claridad cuántos están muertos o heridos, sobre lo que sí hay certeza es en que, según los testimonios recogidos por Noticias Caracol, la situación se salió de control al punto que están reclutando a cualquier colombiano que acepte viajar. Así lo ratificó el exmilitar en Sudán:“Ya ni siquiera se necesita ser exmilitar, con la simple cédula que diga yo soy colombiano, con eso lo reciben, le entregan un fusil y un uniforme. Con la simple cédula. Es una bola de nieve que ha venido creciendo”.La situación es tan delicada que el mismo Dante Hincapié hace esta cruda radiografía:“Hay que advertir rotundamente que este tema de la empresa de Quijano y de Claudia hay que hacerlo a un lado. Esa es una empresa que no es fiable, no es confiable, están reclutando personas y los están llevando de carnada, de masacre allá. Es un suicidio prácticamente lo que uno está haciendo.Hanhabido (sic) casos de colombianos que van a pelear a Sudán que no les pagan el salario”.Noticias Caracol intentó comunicarse con el excoronel Quijano y Claudia Olivares, pero no obtuvimos respuesta. Tampoco de la empresa Global SecurityServicesGroup.UNIDAD INVESTIGATIVA NOTICIAS CARACOL
Centenares de exmilitares colombianos se han unido a un ejército paramilitar involucrado en una guerra civil en Sudán, África. Según Naciones Unidas, es la peor crisis humanitaria del planeta, en donde se han cometido toda clase de crímenes de guerra y ha dejado más de 12 millones de desplazados. Videos desconocidos, testimonios y documentos de los exmilitares en Sudán muestran la crueldad de una guerra en la que las víctimas civiles se cuentan por millones, y donde los colombianos hacen parte de uno de los bandos genocidas.En la secuencia de video conocida por la Unidad Investigativa de Noticias Caracol, se ve a un grupo de exmilitares colombianos. Hacen parte de un contingente que ha llegado a Sudán a unirse a las filas de las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país, sobre todo en la región de Darfur.En las grabaciones, se puede ver a un grupo de colombianos atrincherados, bajo intenso fuego enemigo, intentando rescatar a un compañero herido. "Cayó Pelusa, el Flaco quedó allá... no lo pudimos ver", se escucha decir a uno de los hombres mientras se reagrupan y hacen un conteo de bajas.En el video se observa que dos hombres sostienen al colombiano herido que antes estaba tendido en el suelo, mientras se escuchan disparos a la distancia. "¿Entre quiénes nos van a ayudar a sacar? No dejemos botados a esos guevones", se escucha en el clip. Con un precario inglés, el exmilitar colombiano pide ayuda a varios integrantes paramilitares: "My friend, compa, two two two. Pa' que nos ayuden acá a apoyar a estos manes.. Vamos a ir replegando pa' sacar a este man...Ese es el problema". La disparidad de los bandos es evidente. Los mercenarios colombianos, con mejor equipo y uniformes, contrastan con sus aliados de las RSF, que combaten en chanclas y con turbantes en lugar de cascos. La intensidad del combate obliga al grupo a refugiarse en una casa. Uno de ellos, en medio del tiroteo, confiesa que ni siquiera en Ucrania vivió una situación tan crítica. "Tienen muy bien fortificada esa hijueputa", grita, frustrado por la solidez de las defensas enemigas. La comunicación por radio revela la desesperación por repeler el ataque con lanzagranadas RPG y la esperanza de poder evacuar el sitio. El militar colombiano da instrucciones para atacar una edificación enemiga. "Por dónde es la salida.. Salieron los dos que están acá, los otros alcanzaron a morir, yo creo que allá abajo. Mi primero está herido y creo que Taylor está herido.. Él se quedó reforzándonos para salir, los demás murieron allá", se escucha. Lo que hay detrás de la crueldad de la guerra en SudánEscenas de una guerra en África, que tiene como protagonistas a centenares de mercenarios colombianos, se repiten desde hace más dos años, cuando llegaron los primeros contingentes de exmilitares colombianos a Sudán, en donde se libra una guerra en la que se han cometido toda clase de atrocidades. Así lo explica Juan Pappier, subdirector de la división de las Américas de Human Rights Watch, organización que actualmente tiene investigadores en Sudán y en Emiratos Árabes."El conflicto armado en Sudán lleva más de dos años, es una de las peores crisis humanitarias del siglo XXI. Las Fuerzas de Apoyo Rápido y las fuerzas armadas de Sudán han cometido atrocidades generalizadas, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, saqueos. Nosotros hemos documentado en Human Rights Watch crímenes de guerra, limpieza étnica y hemos pedido que esto se investigue como un posible genocidio", dijo.El drama de estos mercenarios se hizo público en el escenario internacional el pasado 3 de agosto, cuando un diplomático sudanés, Ammar Mahmoud, publicó un trino explosivo. Acusó a los Emiratos Árabes Unidos de "contratar mercenarios colombianos para asesinar civiles en Darfur". Un día después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Sudán reforzó la denuncia, afirmando tener "pruebas y documentación irrefutables" de la participación de colombianos financiados por Abu Dabi.Estas "pruebas" son, en gran parte, fotografías y videos recuperados del teléfono de un exmilitar colombiano muerto, que fueron difundidos por el canal Al Jazeera. La tensión aumentó cuando la televisión estatal sudanesa anunció que un avión de los Emiratos, con 40 mercenarios colombianos a bordo, había sido derribado, aunque la información fue desmentida poco después. Ante este panorama, el presidente Gustavo Petro insistió en su propuesta de una ley que prohíba el mercenarismo, una muestra de que el problema no es nuevo, pero que ahora ha alcanzado una dimensión pública sin precedentes.Los cuerpos de exmilitares que nadie reclamaAunque estos son los episodios más recientes, la realidad es que en Colombia el problema de los mercenarios en Sudán estalló desde noviembre de 2024, cuando se conocieron unas imágenes de documentos de colombianos muertos en combates en ese país. En ese momento, el entonces canciller gilberto murillo pidió la repatriación de los cuerpos: "Estamos en el proceso de que ojalá pudiéramos recuperar los cadáveres".Sin embargo, esto no ocurrió. Militares que están en Sudán le aseguraron a Noticias Caracol que más de 20 cuerpos de militares que murieron en esos combates están guardados en neveras hace más de ocho meses. Detrás de esta historia de mercenarios colombianos hay un entramado de empresas legales y de reclutadores que ven los conflictos del mundo como un gran negocio.UNIDAD INVESTIGATIVANOTICIAS CARACOL
El presidente Gustavo Petro se pronunció después de que las autoridades estatales anunciaran que derrumbaron un avión emiratí que llevaba alrededor de 40 personas, quienes presuntamente eran mercenarios colombianos. "He solicitado mensaje de urgencia para el proyecto de ley que prohíbe el mercenarismo. Es también una trata de hombres convertidos en mercancías para matar", escribió el mandatario.De acuerdo con la información suministrada por la televisión estatal del país africano y una fuente militar, la aeronave "fue bombardeada y completamente destruida" durante su aterrizaje en el aeropuerto de Nyala, en Darfur del Sur, según declaró a AFP la fuente militar, bajo condición de anonimato. Dicha terminal aérea ha sido atacada recientemente en varias ocasiones por bombardeos aéreos del ejército sudanés, que está en guerra contra los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR o RSF) desde abril de 2023."Tanta guerra quisieron dentro de Colombia, que al debilitarse la guerra en el país, la buscan fuera, donde nadie nos ha hecho daño. Son asesinos los "patrones" que mandan jóvenes a matar y a ser muertos por nada. Son espectros de la muerte que aborrecen su juramento a Bolívar. He ordenado a nuestra embajadora en Egipto averiguar cuántos colombianos murieron, se habla sin confirmar de 40. Veremos si logramos el retorno de sus cuerpos", añadió el Presidente.Lo que se sabe de avión derribado con supuestos mercenarios colombianosLa televisión estatal sudanesa dijo que el aparato había despegado de una base aérea en el Golfo, transportando docenas de combatientes extranjeros y equipo militar destinado a la RSF, que controla casi todo Darfur. El lunes, el gobierno de Sudán, alineado con el ejército, acusó a los Emiratos Árabes Unidos de reclutar y financiar mercenarios colombianos para luchar en las RSF, afirmando que tiene documentos que lo prueban. Estas acusaciones se suman a las previamente hechas por el ejército dirigido por Abdel Fattah al-Burhan, que ha dicho durante mucho tiempo que el país árabe suministra armamento avanzado, incluidos drones, a las RSF a través del aeropuerto de Nyala. Imágenes satelitales publicadas por el Laboratorio de Investigación Humanitaria de la Universidad de Yale han mostrado múltiples drones de largo alcance de fabricación china en el aeropuerto de la capital del estado de Darfur del Sur. Abu Dhabi ha negado las acusaciones, a pesar de numerosos informes de expertos de la ONU, funcionarios políticos estadounidenses y organizaciones internacionales.¿Cómo operan los mercenarios colombianos en la guerra de Sudán?El Ministerio de Exteriores sudanés dijo en un comunicado que "ha señalado reiteradamente la participación de cientos de miles de mercenarios de países vecinos y de fuera del continente africano" en la guerra, un fenómeno que "amenaza la paz y la seguridad en la región y en el continente".En este sentido, enfatizó en que el Ejército "posee todos los documentos y pruebas que demuestran la participación de mercenarios de la República de Colombia", entre otros que son "patrocinados y financiados por Emiratos Árabes Unidos". Esta nueva denuncia se produce después de que medios sudaneses informaran de que las FAR han cedido el control a los mercenarios colombianos del campo de desplazados de Zamzam, uno de los campamentos más grandes de Sudán ubicado en la localidad de Al Fasher, el último reducto del Ejército sudanés en todo Darfur.Por su parte, el portavoz de Zamzam, Mohamed Jamis Douda, dijo en un comunicado difundido por el medio Sudan Tribune que, después de que los paramilitares tomaran posesión del campamento el 11 de abril tras tres días de ataques que obligaron a huir a casi medio millón de personas, el sitio ha sido ocupado "por mercenarios extranjeros". Asimismo, afirmó haber visto "grupos armados hispanohablantes" en la zona y denunció que la de Sudán "es una guerra de aniquilación contra civiles desarmados, seguida de una ocupación sistemática con la ayuda de mercenarios extranjeros".LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITALlmercado@caracoltv.com.co*Con información de AFP y EFE
El Gobierno de Sudán, controlado por la cúpula militar, reiteró el pasado lunes su denuncia sobre la participación de mercenarios de Colombia que luchan con el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en la guerra en curso en el país africano, tras un repunte de la violencia en la estratégica región occidental de Darfur.El Ministerio de Exteriores sudanés dijo en un comunicado que "ha señalado reiteradamente la participación de cientos de miles de mercenarios de países vecinos y de fuera del continente africano" en la guerra, un fenómeno que "amenaza la paz y la seguridad en la región y en el continente".En este sentido, recordó que el Ejército "posee todos los documentos y pruebas que demuestran la participación de mercenarios de la República de Colombia", entre otros que son "patrocinados y financiados por Emiratos Árabes Unidos", acusado de apoyar a los paramilitares sudaneses pese a que Abu Dabi lo niega. Esta nueva denuncia se produce después de que medios sudaneses informaran de que las FAR han cedido el control a los mercenarios colombianos del campo de desplazados de Zamzam, uno de los campamentos más grandes de Sudán ubicado en la localidad de Al Fasher, el último reducto del Ejército sudanés en todo Darfur.Este miércoles, la fuerza aérea de Sudán destruyó un avión de Emiratos Árabes Unidos que transportaba a presuntos mercenarios colombianos al aterrizar en un aeropuerto controlado por paramilitares en la región de Darfur (oeste), reportaron el miércoles la televisión estatal y una fuente militar. Más tarde, confirmaron que en la aeronave se transportaban al menos 40 personas.La aeronave "fue bombardeada y completamente destruida" durante su aterrizaje en el aeropuerto de Nyala, en Darfur del Sur, declaró la fuente militar, bajo condición de anonimato. Dicha terminal aérea ha sido atacada recientemente en varias ocasiones por bombardeos aéreos del ejército sudanés, en guerra contra los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) desde abril de 2023.¿Cómo operarían los mercenarios colombianos en África?El portavoz de Zamzam, Mohamed Jamis Douda, dijo en un comunicado difundido el domingo por el medio Sudan Tribune que, después de que los paramilitares se hicieran con el campamento el 11 de abril tras tres días de ataques que obligaron a huir a casi medio millón de personas, el sitio ha sido ocupado "por mercenarios extranjeros". Asimismo, afirmó haber visto "grupos armados hispanohablantes" en la zona y denunció que la de Sudán "es una guerra de aniquilación contra civiles desarmados, seguida de una ocupación sistemática con la ayuda de mercenarios extranjeros".Tras la ocupación de las FAR en abril, el campo de Zamzam ha quedado vacío de desplazados y ha sido convertido en una suerte de cuartel militar donde ahora han instalado cañones de obuses y otras armas pesadas utilizadas para bombardear Al Fasher, que está bajo asedio de los paramilitares desde hace más de un año.Ante la llegada de más mercenarios, el Gobierno sudanés denunció que este fenómeno "impone una nueva realidad que amenaza la soberanía de los Estados" y "altera el curso de la guerra, convirtiéndola en una guerra terrorista transfronteriza liderada por terceros", según el comunicado.La guerra en Sudán estalló el 15 de abril de 2023 y, desde entonces, decenas de miles de personas han muerto y otros 13 millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares, lo que ha convertido al país africano en el escenario de la peor crisis humanitaria del planeta, según Naciones Unidas. "África se ha opuesto a los mercenarios extranjeros desde la Convención de 1977. Hoy, ese legado está bajo ataque. Mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos están asesinando civiles en el norte de Darfur. África debe alzarse... el imperialismo no debe volver por la puerta trasera", escribió en su cuenta de X Ammar Mahmoud, diplomático sudanés ante la ONU. En varios videos se ven hombres completamente uniformados y armados hablando español en el territorio africano.Lea: El rol de los "mercenarios" colombianos en la guerra Ucrania-Rusia: ¿qué es la unidad Guajiro?Mercenarios colombianos en la Guerra Ucrania-RusiaRusia había sido otro país que denunció la presencia de mercenarios colombianos en las filas ucranianas en medio de la guerra entre estos dos países. "Constatamos con gran pesar que el número de colombianos que viajan a Ucrania para participar como mercenarios en operaciones militares contra las tropas rusas sigue siendo alto", dijo el embajador ruso en Bogotá, Nikolái Tavdumadze, citado por la agencia RIA Nóvosti.Los mercenarios colombianos sería solicitados de manera similar en estos conflictos, llamados a campos de entrenamiento del país por el que van a luchar. Estas personas, por lo general exmilitares o con entrenamiento de este tipo, reciben un pago por sus servicios en la guerra. El pasado 10 de junio se informó de un ciudadano colombiano condenado a 28 años de cárcel por combatir en Kursk del lado del bando ucraniano. A finales de agosto de 2024 el Servicio Federal de Seguridad (FSB) abrió casos penales contra otros dos colombianos -José Aaron Medina Aranda y Alexander Ante-, acusados de participar como mercenarios en las filas del ejército ucraniano.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con información de AFP y EFE
Sudán cumple dos años de guerra civil que ha dejado más de 15 millones de desplazados, luego de otra guerra que inició en 2019 donde se unieron fuerzas paramilitares con el Ejército de ese país para derrocar al dictador Omar al Bashir. El Ejército y los paramilitares lograron derrocar a al Bashir y en el año 2023, cuando el Ejército intentó incorporar a los paramilitares a sus filas. Sin embargo, el comandante de las fuerzas paramilitares Mohamed Hamdan ‘Hemeti’ no estuvo de acuerdo, pues no quería estar bajo el mando de los generales sudaneses, y comenzó una guerra civil en donde el 97% de los habitantes viven en pobreza.(Lea también: Ejército de Sudán afirma haber matado a 22 "mercenarios colombianos" en combates: esto se sabe)Si bien el Ejército se tomó la capital Jartum, el país está dividido entre los paramilitares y el Ejército, pues, detrás de esta guerra, está la minería ilegal de oro. Es una guerra por poder y recursos sin una tregua a la vista.¿Cuántos mercenarios colombianos hay en Sudán?Y aunque este parece in conflicto alejado de Colombia, Sudán se ha convertido en un atractivo para exmilitares connacionales que se dedican a ser mercenarios. Según investigaciones de La Silla Vacía, hay más de 300 mercenarios colombianos en la guerra de Sudán.Estos mercenarios serían contactados por una empresa que, con engaños, transporta a los militares retirados desde Colombia hacia Libia y luego al país del nororiente de África.Un bloguero sudanés publicó en noviembre del año 2024 un video en el que, impresionado, mostró cédulas colombianas, licencias de conducción colombianas, carnets de servicios de salud militares, pasaportes colombianos e incluso una tarjeta Tu Llave de Transmilenio, además de una estampilla de la Virgen de Santa Marta, algo inusual en un país mayoritariamente musulmán.Ejército se hace con el poder de JartumEl Ejército de Sudán afianzó este viernes su control de la mayor parte de Jartum tras expulsar a los combatientes del grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) del Palacio Presidencial y del centro de la capital, donde se ubican los edificios de la Jefatura del Gobierno y los ministerios.Portavoces militares aseguraron que las tropas regulares iniciaron una operación para perseguir a los combatientes de las FAR que huyeron hacia el extremo sur de la capital ante los nuevos avances del Ejército en el centro."Nuestras fuerzas (...) lograron aplastar a los remanentes de la milicia terrorista en las zonas del centro de Jartum, el Mercado Árabe, los edificios del Palacio de la República, símbolo de la soberanía, el orgullo y la dignidad del pueblo sudanés, y en los edificios de los ministerios", dijo un comunicado castrense.En la nota, el portavoz del Ejército, coronel Nabil Abdala, aseguró que sus tropas "destruyeron completamente el personal y el equipo del enemigo y se apoderaron de grandes cantidades de sus armas y pertrechos", y se comprometió a seguir "adelante en todos los frentes de batalla hasta lograr la victoria completa".El Palacio Presidencial y los edificios gubernamentales, entre otros vitales, incluido el aeropuerto internacional, fueron tomados por los paramilitares tras el inicio de la guerra en Sudán, en abril de 2023.Las FAR se apoderaron también en las primeras semanas del conflicto de varias regiones y distritos estratégicos en los tres estados de la inmensa capital sudanesa; Jartum antiguo (la capital política), Jartum Bahri (la capital industrial) y Omdurmán.El portavoz militar insistió en que las fuerzas del Ejército "seguirán adelante en todos los campos de la batalla hasta lograr la victoria completa" y hasta que su país "quede limpio de la milicia" de las FAR.Por su parte, el comandante de Operaciones Militares de Jartum, el general Mohamed al Bilawi, destacó que "el Ejército realiza una operación de peinado en varias áreas céntricas" de la capital tras la batalla del Palacio Presidencial para "impedir que los remanentes de la milicia huyan hacia el sur".Con los nuevos avances el Ejército habrá controlado la mayor parte de Jartum, con excepción de algunas áreas del oeste y el sur, donde los paramilitares mantienen dos cuarteles generales en la zona de Yabal Awliya.Ese área del sur de Jartum representa un punto de conexión entre la capital y las regiones de Kordofán y Darfur, en el centro y el oeste del empobrecido país africano, respectivamente."Estamos trabajando para asegurar toda la capital, hacer que esté completamente libre de cualquier amenaza a su seguridad", añadió Bilawi, citado por la televisión estatal.Indicó que las tropas regulares intentarán en los próximos días controlar el estratégico puente de Yabal Awliya, y confió en que "si eso sucede, la milicia terrorista no tendrá más alternativa que rendirse".Las celebraciones del Ejército por la toma del Palacio fueron ensombrecidas por un ataque con un "dron suicida" contra el recinto que, según informaron a EFE fuentes militares, causó la muerte de al menos siete personas, entre ellas dos periodistas y un conductor de la televisión estatal.En el ataque otras ocho personas resultaron heridas de diversa consideración, añadieron.Por su parte, las FAR aseguraron en un comunicado en Telegram que sus combatientes "aún continúan en las inmediaciones del Palacio", en el que -afirmaron- "han realizado una operación sorprendente que causó la muerte de 89 miembros de las fuerzas del enemigo", en alusión al ataque con dron.Esa cifra de víctimas no ha sido confirmada por las fuerzas regulares u otras fuentes.El Ejército sudanés lanzó en las últimas semanas una campaña para recuperar los distritos que las FAR controlan en la extensa capital sudanesa, después de expulsarlos de importantes ciudades y localidades del centro-este y centro-sur de Sudán.La guerra en Sudán comenzó el 15 de abril de 2023 tras el fracaso de las negociaciones entre las FAR y el Ejército para incluir a los paramilitares en la institución castrense.Desde entonces el conflicto ha dejado decenas de miles de muertos -hasta 150.000, según algunas estimaciones- y ha causado el desplazamiento interno de más de doce millones de personas, más de tres millones de ellos a países vecinos.También el Gobierno, controlado por el Consejo Soberano, cuyo presidente es el líder del Ejército, Abdelfatah al Burhan, se trasladó a Port Sudán, una ciudad segura del este del país que acoge también embajadas extranjeras y organizaciones internacionales.(Lea también: Encuentran documentos y fotos de exmilitar colombiano que habría muerto en Sudán: ¿qué hay detrás?)
En la madrugada de este domingo, un hecho ocurrido en una vivienda de la localidad de Los Mártires, en el centro de Bogotá, quedó bajo la lupa de las autoridades. Un patrullero activo de la Policía Nacional fue presentado ante la justicia por su presunta participación en el homicidio de un ciudadano identificado como Carlos Mora, un caso que es investigado por la Fiscalía y frente al cual la institución aseguró que colaborará con el proceso judicial.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)De acuerdo con el más reciente informe de Noticias Caracol, todo sucedió en el interior de una vivienda ubicada en la localidad de Los Mártires. De acuerdo con la información conocida, un video se convirtió en una de las principales piezas que analizan las autoridades para esclarecer lo sucedido.Según información obtenida de fuentes oficiales, el uniformado se encontraba asignado a la vigilancia de las instalaciones del antiguo comando de la Policía, ubicadas cerca del lugar donde ocurrió el hecho. En ese momento cumplía su turno de guardia.La información conocida indica que el patrullero se desplazó hasta una edificación situada a una cuadra del sitio donde debía prestar el servicio. Allí se encontró con Carlos Mora, un hombre que, según vecinos y testigos consultados, era conocido del policía y con quien solía reunirse frecuentemente en esa vivienda.Los testimonios recopilados señalan que ambos permanecieron durante varias horas compartiendo y departiendo en el inmueble antes de que ocurriera el hecho que hoy es materia de investigación.El video hace parte de las pruebas que analiza la FiscalíaLas imágenes de seguridad conocidas por Noticias Caracol muestran el momento en el que ambos hombres conversan dentro de la vivienda. De acuerdo con el reporte, el video es una de las principales evidencias que revisan los investigadores para establecer con precisión cómo ocurrieron los hechos.En las grabaciones, según se observa y como ha sido señalado, aparentemente el patrullero se acerca a Carlos Mora y desenfunda su armamento, que luego habría sido disparada. Sin embargo, las circunstancias exactas de ese momento continúan bajo investigación y serán determinadas por las autoridades competentes.Lo que sí fue confirmado por la Fiscalía es que Carlos Mora cayó segundos después y que posteriormente falleció a causa de una herida producida por arma de fuego, según quedó consignado en el informe oficial.La víctima fue trasladada a un centro asistencial con la intención de salvarle la vida, pero murió a consecuencia de las lesiones sufridas. Desde ese momento, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) asumieron los actos urgentes para recopilar pruebas y avanzar en el esclarecimiento del caso.La Policía Metropolitana de Bogotá confirmó que, una vez se conoció la situación durante la madrugada, uniformados que atendieron la novedad capturaron al patrullero por su presunta responsabilidad en el homicidio.Posteriormente, la institución emitió un comunicado en el que informó que el uniformado quedó a disposición de las autoridades competentes para responder dentro de la investigación.Además, indicó que cuando los policías llegaron al lugar encontraron al patrullero con heridas por arma de fuego y que, tras lo ocurrido, "se activaron todos los protocolos institucionales pertinentes".En el mismo pronunciamiento, la Policía manifestó que espera que las investigaciones avancen conforme a la ley. "La Policía Nacional reitera su absoluto respeto por el debido proceso, razón por la cual brindará toda la colaboración requerida por los organismos judiciales y de control para contribuir al total esclarecimiento de este lamentable hecho". Finalmente, la institución expresó su rechazo frente a este tipo de comportamientos y aseguró que mantiene su compromiso con la transparencia y el cumplimiento de la ley.¿Quién era la víctima? De acuerdo con la información conocida durante la investigación preliminar, Carlos Mora era de nacionalidad venezolana y residía desde hacía cerca de dos o tres años en ese sector de la localidad de Los Mártires.Vecinos del barrio lo identificaban porque trabajaba vendiendo comidas rápidas en la zona y porque vivía en la misma vivienda donde ocurrieron los hechos.Ahora, la Fiscalía y el CTI continúan recopilando pruebas para establecer las circunstancias en las que ocurrió el homicidio y determinar las responsabilidades correspondientes dentro de un caso que ha generado atención en Bogotá y que seguirá bajo una investigación judicial.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Un sismo de magnitud 4,6 sacudió este lunes una zona en el norte de Venezuela, la misma devastada por el doble terremoto del pasado miércoles que ya causó al menos 1.450 muertos y 3.150 heridos, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)El temblor, que obligó a numerosas personas a salir nuevamente de sus viviendas, tuvo una profundidad de 10 kilómetros y su epicentro está localizado a 27 kilómetros al norte de la localidad de Caraballeda en La Guaira, una de las ciudad con mayor afectación por los dos terremotos del 24 de junio.La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) dijo que la magnitud fue de 4,2.El quinto día después del doble terremoto que sacudió una región en el norte del país petrolero, un nuevo movimiento sobresaltó a la población, que ha venido reportando en las últimas horas más de 400 réplicas por las que se mantienen en vigor medidas de prevención, como el no uso de ascensores o el corte del servicio de gas natural en algunas zonas, en particular Caracas, la capital del país.Este domingo, la búsqueda de supervivientes avanzaba, mientras la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, pidió mantener esas labores y anunció planes para atender a las personas que perdieron sus viviendas por los numerosos derrumbes.Los trabajos de rescatistas nacionales y extranjeros continuaron, principalmente, entre las ruinas de edificaciones del estado costero de La Guaira (norte, aledaño a Caracas), la zona cero de la devastación por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado miércoles y donde están instalados centros logísticos de los equipos internacionales.Gobiernos de otros países actualizaron el domingo las cifras de sus connacionales fallecidos, entre ellos 17 españoles, 7 portugueses y 46 lusodescendientes, de los cuales ocho eran menores, así como tres chilenos.Entre los desaparecidos, se cuentan 150 españoles y 83 portugueses y lusodescendientes.Las autoridades venezolanas informaron de al menos 3.150 personas heridas, una cifra menor a la de 3.238 anunciada el sábado, sobre lo que no hubo explicaciones, y de 12.721 familias damnificadas.Además, Caracas aseguró que 33 personas han sido rescatadas con vida, sin precisar desde cuándo.AGENCIA EFE.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el lunes que las autoridades iraníes han "pedido una reunión", que, según él, se celebrará el martes en Doha, pocas horas después de que Teherán desmintiera esa misma información.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)"IRÁN HA PEDIDO UNA REUNIÓN. ¡TENDRÁ LUGAR MAÑANA EN DOHA!", aseguró Trump en su plataforma Truth Social. Catar actúa como mediador, junto con Pakistán, en las conversaciones entre ambos países destinadas a poner fin a la guerra en Oriente Medio.Por otro lado, Irán negó este lunes que vaya a mantener negociaciones técnicas con Estados Unidos esta semana en Doha, como habían informado algunos medios, tras varios días de tensión entre las partes por la navegación en el estrecho de Ormuz y el intercambio de ataques.“La celebración de reuniones técnicas de los grupos de trabajo no está programada para esta semana”, afirmó el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, en declaraciones a los medios en Mascate, donde se encuentra de viaje, informó la agencia IRNA.El diplomático iraní precisó que aunque las "consultas" con Catar, uno de los mediadores en las negociaciones, continúan de forma habitual, no se ha confirmado ninguna reunión técnica en la capital catarí en estos momentos.El viceministro añadió que la próxima ronda de conversaciones técnicas se celebrará únicamente cuando "se den las condiciones necesarias" y una vez acordadas la fecha y el lugar.El portal estadounidense Axios informó la noche del domingo de que Estados Unidos e Irán habían acordado detener los bombardeos de los últimos días y reunirse esta semana en Catar.Irán y Estados Unidos mantuvieron negociaciones de alto nivel en Suiza el 21 de junio, en las que discutieron la implementación del memorando de entendimiento firmado por ambas partes a mediados de mes para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. Al día siguiente se reunieron los equipos técnicos de ambos países.Sin embargo, en los últimos días las tensiones volvieron a escalar entre Teherán y Washington, con ataques iraníes contra varios buques y bombardeos estadounidenses contra objetivos militares en la costa sur del país persa.Teherán respondió posteriormente con ataques contra bases estadounidenses en Kuwait y Baréin. Estos fueron los primeros ataques intercambiados por ambas partes desde que Estados Unidos e Irán firmaron, el pasado 17 de junio, un memorando de entendimiento para poner fin a las hostilidades y garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz, mientras negocian un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní. AGENCIA AFP Y EFE
Marioxy Hernández sobrevivió a la hecatombe que dejaron los dos terremotos en Venezuela. Sin embargo, perdió a sus dos nietas, dos niñas colombianas que viajaron hasta Morón, epicentro de los dos temblores de magnitud 7,2 y 7,5 para visitarla por sus vacaciones escolares. En conversación con Noticias Caracol, Marioxy habló sobre cómo, además de perder a sus familiares, su casa quedó en escombros tras los feroces movimientos de tierra.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)“Eso fue estruendo. Primero cayeron las paredes del cuarto de adelante, después se fue cayendo todo. Las niñas quedaron en el último cuarto”. En segundos su vida dio una voltereta por los caprichos de la naturaleza. Con la patente del corazón vencido intenta comprender lo que pasó. 25 años de trabajo bajo los escombrosMarioxy aseguró que en los escombros de su casa quedaron cerca de 25 años de trabajo para levantar un techo para su familia. “Casi 25 años de trabajo están ahí enterrados, todo se fue en cuestión de segundos”.Una terrible coincidencia se confabuló con la tragedia. Las niñas vivían en Colombia y habían regresado el día anterior a pasar vacaciones del colegio con su abuela. Según Marioxy, “habían llegado desde Colombia con su mamá. Ellas vivían allá, tenían su vida allá y habían venido como lo hacen todos los años. Pasaban algunos meses del año aquí y luego se iban”.En medio de los escombros de la vivienda, la mascota de la familia, un gato blanco de manchas amarillas, también intenta comprender lo que pasó. “Me quedé sin nada, quedé en la calle”, manifestó Marioxy.Ahora, esta familia pide ayuda para poder tener una vida digna: “La ayuda es cuestión de ventiladores, sábanas, paños, ropa, colchones, cocina para cocinar, ollas, cucharas. Todo, todo”.El pueblo venezolano, unido en medio de la tragediaEl grito de auxilio de Marioxy hoy recibe respuesta de miles de venezolanos que no dudaron un segundo en ayudar a sus hermanos. El padre Giovanny Daza dijo en Noticias Caracol que “hay bastantes personas afectadas aquí en la zona, hogares en riesgo, sobre todo casas que pueden devastarse completamente. Algunas casas han sufrido pérdida total. Estamos un poco solventando con agua, con algunos insumos médicos y artículos de higiene personal, un poco de comida, ropa, dando una mano amiga de las ayudas que hemos recibido de la diócesis de San Felipe”.Nadie escatimó esfuerzos. Por ejemplo, Jesús Álvarez llegó desde Valencia con insumos médicos para los heridos. “Lamentablemente nunca habíamos pasado por alguna situación así pero gracias a Dios todo el pueblo se ha volcado y también agradecer a la ayuda de todos lados, igual a Colombia”, mencionó. Agregó Jesús que, dolorosamente, los venezolanos hoy están más unidos que nunca. “Ahorita estamos que no se sabemos, o sea, no creemos ni en colores políticos ni nada. O sea, lamentablemente esto nos unió más. Todos ayudan”.No hay credos religiosos, ni diferencias de color de piel, ni condición social, ni resentimientos hacia la fuerza pública. Todos ayudan: Policía, guardia y sociedad civil; nadie se guardó nada. Todos salieron a apoyar y todos lo agradecen. El tesón del pueblo venezolano está a prueba, y ellos demuestran que harán su duelo, como Marioxy con la pérdida de sus nietas, y empezarán de nuevo a reconstruirlo todo.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Este domingo 28 de junio de 2026, el sorteo de La Caribeña Día se consolida nuevamente como una de las alternativas de azar más seguidas por los ciudadanos en Colombia. La jornada transcurre con una marcada expectativa en los diversos puntos de recaudo y plataformas digitales, donde miles de apostadores aguardan con entusiasmo conocer el número que define la suerte en este cierre de semana. La popularidad de este juego se mantiene vigente gracias a su mecánica directa y a la posibilidad real de obtener premios significativos mediante inversiones económicas moderadas. Como es habitual, el resultado de La Caribeña Día se hace público durante las horas de la tarde, momento en el que se confirma la combinación ganadora tras la realización del sorteo oficial.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados Caribeña Noche último sorteo de hoy, domingo 28 de junio de 2026A continuación, se presentan los resultados oficiales para la noche de hoy:Números ganadores: 6 4 5 1La “Quinta” cifra: 7La rapidez en la difusión de la información permite que los participantes consulten los números de forma casi inmediata a través de medios habilitados y fuentes confiables. Este dinamismo dominical refuerza el interés constante de los jugadores, quienes ven en este sorteo una oportunidad diaria de poner a prueba su fortuna en un entorno de total transparencia y confianza.¿Cómo jugar La Caribeña Día?La participación en este juego de azar destaca primordialmente por su sencillez operativa, lo que permite que cualquier persona interesada pueda involucrarse sin mayores complicaciones técnicas. El proceso se basa en que el jugador elige un número compuesto por dos cifras, el cual debe estar comprendido necesariamente en el rango que va desde el 00 hasta el 99. Una vez que el apostador tiene seleccionada su cifra de preferencia, procede a formalizar su apuesta en un punto de venta debidamente autorizado o hace uso de las aplicaciones y plataformas digitales que están habilitadas para tal fin.Existe además la alternativa estratégica de realizar múltiples jugadas de manera simultánea. Esta opción es frecuentemente utilizada por aquellos participantes que desean incrementar sus probabilidades estadísticas de acierto, aunque es importante tener en cuenta que esto conlleva un aumento proporcional en el valor total de la inversión realizada por el tiquete. La flexibilidad de este sistema es uno de los factores que garantiza que el juego sea accesible y atractivo para diversos perfiles de apostadores.¿Cuánto cuesta La Caribeña Día?El acceso a La Caribeña Día está diseñado para ser altamente inclusivo, permitiendo que personas con distintas capacidades económicas puedan participar activamente. El costo de la apuesta no está sujeto a un valor rígido; por el contrario, es el propio jugador quien define la cantidad de dinero que desea invertir en el número seleccionado para el sorteo. Esta característica permite que cada usuario ajuste su gasto según sus posibilidades personales y preferencias del momento.Generalmente, la apuesta mínima se mantiene en niveles bajos, lo que democratiza el acceso al juego y permite probar suerte sin la necesidad de comprometer grandes capitales. El precio final que el apostador paga depende exclusivamente de la cantidad de números que decida jugar y del monto individual que asigne a cada una de sus elecciones. Esta estructura de precios flexible convierte a La Caribeña Día en una opción de entretenimiento cotidiana para una gran parte de la población colombiana.¿Qué días juega La Caribeña Día?La regularidad es uno de los pilares que sostiene el éxito y la preferencia de este sorteo entre el público. La Caribeña Día juega todos los días de la semana, de lunes a domingo, incluyendo incluso los días festivos que se presentan en el calendario nacional. Esta frecuencia ininterrumpida garantiza que los entusiastas de las apuestas tengan oportunidades constantes y predecibles para participar y buscar una ganancia.A diferencia de otras modalidades que se resuelven en horarios nocturnos, este sorteo específico se lleva a cabo en la franja diurna. Esta programación horaria resulta ventajosa para los apostadores, ya que les permite organizar sus jugadas durante la mañana y conocer el resultado de La Caribeña Día en el transcurso de la misma tarde. Gracias a esto, el seguimiento de los resultados se integra de manera fluida en la rutina diaria de los participantes, quienes pueden verificar sus tiquetes sin tener que esperar al final del día.¿Qué hacer si se gana La Caribeña Día?Cuando un apostador resulta favorecido por el resultado del sorteo, el procedimiento para reclamar el premio es riguroso y debe seguir pasos específicos para garantizar la seguridad del proceso. El ganador debe acudir a un punto de atención autorizado y presentar de manera obligatoria el tiquete original, el cual debe encontrarse en buen estado de conservación. Es fundamental recordar que este comprobante físico es la única prueba legalmente válida para hacer efectivo el cobro del dinero obtenido.Para los premios que corresponden a cuantías menores, el pago suele realizarse de forma inmediata en el mismo establecimiento donde se efectuó la apuesta. No obstante, si se trata de premios de mayor envergadura, el operador puede solicitar la presentación del documento de identidad del ganador y el cumplimiento de protocolos administrativos adicionales establecidos por la normativa vigente. Se recomienda siempre verificar el resultado a través de los canales oficiales antes de acudir a reclamar el premio, con el fin de evitar confusiones o errores durante el trámite. De esta manera, La Caribeña Día cierra este domingo 28 de junio reafirmando su compromiso con la transparencia y la facilidad para sus ganadores.