En su cuenta de X, el presidente Abelardo de la Espriella le agradeció a Asobancaria y al sector bancario por sumarse a la reconstrucción de Colombia con programas de alivio para las familias y empresas damnificadas por el terremoto del 10 de agosto, que afectó principalmente al occidente del país. "El programa contempla periodos de gracia de hasta 12 meses con condonación de intereses, suspensión de cobros jurídicos, protección del historial crediticio y aplicación de los seguros bancarios correspondientes", afirmó el jefe de Estado, quien destacó que "estas medidas representan un aporte estimado de $1,1 billones, adicional a las donaciones ya realizadas por las entidades, y beneficiarán a los afectados de Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca".
De la Espriella agregó: "Mi profundo agradecimiento a la banca colombiana por su solidaridad y compromiso. Gobierno, empresarios y ciudadanos, unidos, vamos a reconstruir a Colombia". De momento, Asobancaria no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre este programa de alivios.
A la fecha, según cifras de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD), el terremoto de magnitud 7,4 que tuvo epicentro en San José del Palmar, en Chocó, ha dejado 312 personas muertas, 4.380 heridas y 290 siguen desaparecidas. En total, el terremoto afectó a 15 departamentos del paísy 470 municipios. El balance da cuenta, además, de unas 143.533 familias afectadas y 294.503 personas afectadas.
Luego de casi 10 días después del terremoto, el Gobierno de De la Espriella reconoce que comienza una etapa de reconstrucción que será "dura" y costosa, mientras miles de familias siguen sin vivienda, decenas de miles de niños permanecen sin clases y las labores de rescate no terminan. En una alocución en la noche del lunes, el presidente aseguró que la reconstrucción "va a exigir recursos" y será "dura", pero dijo confiar en la capacidad de los colombianos para superar la tragedia.
De la Espriella estimó en 30 billones de pesos el costo de la reconstrucción, anunció subsidios de vivienda y alivios económicos para los damnificados, para lo cual declaró la emergencia económica.
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San José del Palmar, el municipio del Chocó epicentro del terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, y las zonas del Valle del Cauca, Risaralda y Caldas afrontan ahora una emergencia que se extiende mucho más allá del rescate: viviendas inhabitables, escuelas cerradas, familias que buscan recuperar sus pertenencias y comunidades que necesitan asistencia para comenzar de nuevo.
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