Lo vivió en silencio durante varios años, pero un día pidió ayuda. “No es solo la comida, sino también alimentar otras partes de la vida”, afirma.
Síganos en nuestro WhatsApp Channel, para recibir las noticias de mayor interés
Ivonne Orozco reconoce: “No me sentía bien, sentía ciertas partes que no me gustaban, que estaban gordas, pero realmente no era así”.
Para ella, verse en el espejo era enfrentar un demonio.
Entonces, buscó ayuda y durante cuatro años se sometió a un tratamiento basado en psicoterapia, en el que fue clave su familia.
Así salió adelante y ahora no le caben dudas: “Sí es posible recuperarse”.
Publicidad