Colombia vive uno de los mayores auges turísticos de su historia, pero para algunos visitantes el viaje termina en pesadilla al ser víctimas de delitos como el paseo millonario y engaños a través de aplicaciones de citas.
Séptimo Día conoció el caso del extranjero Willem Kees, un ciudadano neerlandés de 45 años cuyo rastro se perdió en Barranquilla en agosto de 2021. Desde entonces, el paradero de la víctima sigue siendo un misterio que atormenta a su familia en Europa. El periodista Diego Guauque habló con dos de los implicados de su desaparición, quienes ofrecieron versiones encontradas sobre lo ocurrido esa noche.
El inicio de lo que sería una aventura en Barranquilla
Willem Kees, originario de Paises Bajos, decidió cambiar su vida en 2020. Tras vivir en España, donde administraba un bar en las Islas Canarias, se trasladó a la capital del Atlántico con la intención de invertir en propiedad raíz.
Según el relato de su hermana, Hann Sas, el hombre vendió sus propiedades en Europa para radicarse en Barranquilla: "Él decidió vender su restaurante y también su casa en España". Allí, Kees adquirió una vivienda y 12 apartamentos pequeños para arrendar.
Él estaba entusiasmado con el inicio de esta nueva aventura, pero en Europa sus familiares no compartían ese optimismo. "Nosotros le pedimos que no lo hiciera. Le dijimos: ‘¿En qué te vas a meter?'", recordó su hermana, al referirse a la percepción que tenían en los Países Bajos sobre la seguridad en el país.
En Barranquilla, Willem Kees conoció a Giovanni José Gutiérrez, con quien inició una relación sentimental. Sin embargo, con el tiempo se volvió compleja debido al uso constante de aplicaciones de citas por parte de Kees para conocer a otras personas. Fue precisamente a través de una de estas plataformas como el neerlandés conoció a Kevin Peña Ramos, un joven que en ese momento tenía 21 años y que terminó conviviendo con él.
La noche de la desaparición: habla señalado
El 26 de agosto de 2021, Willem se encontraba reunido con Giovanni cuando recibió una llamada de Kevin Peña. Según relató Giovanni, el neerlandés salió apresuradamente en su vehículo tras atenderla. “Esa fue la última vez que yo lo vi”, aseguró.
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El equipo de Séptimo Día entrevistó a Kevin Peña Ramos desde la cárcel Modelo de Barranquilla, donde relató su versión de lo ocurrido esa madrugada. Según su testimonio, mientras se encontraban en la casa del neerlandés, fueron asaltados. "Estamos acostados, ingresan tres personas a la casa, yo lo levanto, le digo, 'Papi, hay gente en la casa.' Él lo que hace es que enciende la luz. Nos encañonaron", relató. El joven aseguró que fue golpeado y obligado a retirar dinero de las cuentas bancarias de su pareja.
Sobre el paradero de Kees esa noche, Peña sostuvo que el extranjero fue secuestrado. “Se lo llevaron amarrado con una sábana y se lo llevaron en el carro", afirmó.
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Asimismo, aseguró que él permaneció retenido por uno de los delincuentes durante una semana y que luego fue trasladado a Cali para realizar más retiros con las tarjetas bancarias.
Pruebas que lo contradicen según las autoridades
La Fiscalía no creyó la versión de Kevin Peña Ramos y presentó pruebas que lo vinculaban directamente con un supuesto plan criminal. Las investigaciones revelaron que, apenas un mes después de la desaparición, Peña se encontraba en Medellín departiendo en hoteles de lujo y realizando compras de alto valor. Giovanni Gutiérrez, quien lo acompañó en ese viaje, declaró: "Él compró tiquetes y todo. Nos fuimos a Medellín, en primera clase".
Además, se detectaron transferencias bancarias desde las cuentas de Willem Kees hacia Peña mientras el neerlandés seguía desaparecido. "Sí, pasó dos veces. Me llegó una de 7 millones de pesos y una me llegó de 5 millones", admitió Kevin al ser cuestionado sobre esos movimientos.
Según las autoridades, otro elemento incriminatorio fue que Peña se hizo pasar por el extranjero para cobrar los arriendos de sus propiedades. Por ello, se ordenó la captura de Kevin Peña por los delitos de desaparición forzada en concurso heterogéneo con hurto por medios informáticos.
Ante el peso de las pruebas, el sujeto aceptó los cargos y alcanzó un preacuerdo con la Fiscalía que redujo su condena a 15 años de prisión, tras colaborar con las autoridades y entregar los nombres de otros presuntos responsables de la desaparición.
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Por estos hechos, Luis Fernando Sánchez y Ricardo García Madariaga fueron condenados a 44 años y 6 meses de cárcel. En tanto, un cuarto implicado, Emilio Josué Madero Fernández, permanece prófugo.
No obstante, frente a las cámaras de Séptimo Día, Kevin Peña reiteró su inocencia y aseguró que no tuvo participación en los hechos.
Otro relato pone en duda los hechos
Luis Fernando Sánchez, recluido en la cárcel de máxima seguridad La Tramacúa, en Valledupar, negó tener conocimiento sobre el paradero del cuerpo del neerlandés. Al ser consultado sobre quién conoce la verdad, Sánchez fue enfático: "Creo que la única persona que puede saber eso es el señor Kevin".
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Por su parte, Sánchez se declaró ajeno a los hechos ante las cámaras: "No tengo la manera de colaborarle, de darle ningún tipo de información, o sea, no tengo ni la más mínima información que pueda ayudar en el proceso".
Al trasladar esta afirmación a Kevin Peña en la cárcel Modelo, este reaccionó señalando que "siguen en un acto para buscar perjudicarme más, para ellos quedar libres. O sea, ellos son delincuentes, yo no. La manera de ellos zafarse de todo es: 'vamos a inculpar a Kevin'". Al ser interrogado directamente sobre dónde está Willem, afirmó: "No sé. Porque si yo supiera, pues yo lo hubiese dicho desde el primer momento y no estaría aquí en este lugar".
Una familia que busca respuestas tras seis años de incertidumbre
Para Hann Sas y su familia en los Países Bajos, la falta de información es una tortura constante. La mujer hizo un llamado directo a quienes están tras las rejas. “Me gustaría decirle a Kevin que debería ser borrón y cuenta nueva consigo mismo contando simplemente la verdad de una vez. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué? ¿Por qué atacaron así a mi hermano entre cuatro hombres? Fue algo tan vil y tan injusto cuando mi hermano en realidad siempre fue bueno con Kevin”, relató.
Debido a que el cuerpo de Willem Kees no ha sido hallado, la justicia colombiana no ha podido proferir condenas por homicidio, limitándose al cargo de desaparición forzada. Un abogado de este caso aseguró que los implicados se niegan a confesar el paradero de los restos para evitar un aumento en sus penas por el delito de homicidio agravado.
Mientras tanto, la familia de la víctima continúa sumida en la incertidumbre sobre su paradero. "Es el sentimiento más espantoso que se puede tener, el no saber qué fue lo que pasó. Es verdaderamente inhumano que hayamos estado tanto tiempo en la incertidumbre", expresó Hann Sas, al resumir el dolor que ha enfrentado tras años de búsqueda.