Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
El 8 de mayo de 2025, David Esteban Nocua, un adolescente de 14 años con sueños de emprender en el diseño de camisetas, salió de su casa en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, para encontrase con su exnovia. Según el relato de su padre, Diego Armando Nocua, el joven recibió un mensaje de la joven, de 15 años, para verse esa tarde. "Yo lo vi tan feliz que me dijo: 'Papá ya vengo'. Y se iba a encontrar con ella", recordó en Séptimo Día sobre los últimos momentos con vida de su hijo.La cita, sin embargo, era el inicio de una dolorosa odisea. Cámaras de seguridad del sector captaron a David caminando junto a la adolescente y otro compañero de clase hacia una zona apartada a orillas del río Tunjuelo. El engaño consistió en invitarlo a conocer una supuesta casa abandonada. Al llegar al punto desolado, la joven le pidió que cerrara los ojos para entregarle una sorpresaDiego Nocua relató el momento exacto de la agresión según las pruebas judiciales: "Ella le dice al muchacho con que iban: 'Tápele los ojos que le voy a dar un regalo'. El regalo era tremenda apuñalada en el abdomen".Los hallazgos clave en el casoLa investigación penal permitió descubrir que el ataque no fue un hecho fortuito, sino una represalia por un suceso ocurrido antes. En aquel entonces, David Esteban intervino en una situación crítica en su colegio para proteger la integridad de la misma joven que terminaría siendo su victimaria. Su madre, Juliana Monroy, explicó el trasfondo de esta relación: "Él impide que ella se tire del segundo piso del colegio; él la detiene para que no lo haga".A raíz de este intento, las directivas escolares y las autoridades de infancia tomaron medidas de protección para la menor. Yanire Arcos, profesora de los adolescentes, señaló que "la idea es tratar de no revictimizar a los muchachos; entonces el manejo que se le dan es enviarlo al Instituto de Bienestar Familiar". Sin embargo, lo que para las autoridades era una medida de restablecimiento de derechos, para la joven fue un agravio personal del cual culpó directamente a David.Tras permanecer un mes bajo custodia en un hogar de paso del ICBF, la adolescente logró evadirse del sistema. Su único objetivo al recuperar la libertad de forma irregular era buscar al joven. "Ella se llenó de rabia; su único plan después de salir de allí era que Esteban pagara el encierro que ella tuvo", dijo la madre de la víctima.Captura y fallas en el sistema de custodiaEl cuerpo de David fue hallado dos días después de su desaparición con múltiples heridas en el rostro, extremidades y abdomen. Tras el hallazgo, "ella se pone muy nerviosa y dice: 'Sí eso fue lo que pasó eso fue lo que pasó'", narró Diego Nocua.Aunque la Fiscalía logró la aprehensión de la joven y su cómplice, el proceso judicial dejó un sentimiento de insatisfacción en los familiares. Ambos menores aceptaron su responsabilidad en el delito de homicidio agravado; ella recibió una sanción de siete años, mientras que al otro implicado se le redujo la pena a cinco años. La indignación creció cuando, en enero de 2026, solo nueve meses después del crimen, la joven volvió a burlar la seguridad del Estado.La joven se escapó del centro de atención especializada del ICBF donde estaba cumpliendo su sanción, denunciaron los padres, quienes alertaron que la menor fue vista nuevamente en su barrio antes de ser aprehender por segunda vez. Este caso, junto al asesinato de la cuidadora Karely Merlano en Barrancabermeja, ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La Fiscalía General de la Nación logró la captura y judicialización de ocho presuntos integrantes de la banda criminal conocida como 'Los Selectivos'. Este grupo delincuencial está señalado de operar bajo la modalidad delictiva del 'paseo millonario', afectando principalmente a ciudadanos que departían en sectores exclusivos en Bogotá.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)De acuerdo con el ente acusador, un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario a los ocho procesados, identificados como Daniel Alfonso Mora Salazar, María Aliz Mendoza, Dilan Arley López Serrano, Felipe Morales Ramírez, Neider Sebastián Díaz Ulloa, Erick Esneider Gutiérrez Parra, Omar Javier Garzón Mendoza y Michael Alexander Cadena Parra. La investigación permitió determinar que cada integrante, al parecer, desempeñaba una función específica dentro de la organización para garantizar la efectividad de sus ataques.¿Cómo operaba banda señalada de 'paseo millonario en Bogotá?El comunicado de la Fiscalía describe el supuesto proceder de esta red criminal: “Estas personas serían las encargadas de cumplir diferentes roles como seleccionar las víctimas en la Zona T y en otras de las denominadas zonas de rumba en el norte de Bogotá, y ofrecerles servicio de transporte público para retenerlas, despojarlas de elementos de valor y desocuparles las cuentas bancarias”.Uno de los casos más graves que sustenta la acusación contra 'Los Selectivos' ocurrió en mayo de 2025. “Uno de los hechos que se les atribuye ocurrió en la madrugada del 3 de mayo de 2025. En esa oportunidad, un ciudadano salió de un establecimiento nocturno y tomó un taxi. Durante el recorrido el conductor compartió por el teléfono celular información sobre el trayecto que realizaba e intempestivamente detuvo la marcha. De inmediato dos hombres subieron al vehículo y sometieron al pasajero, a quien posteriormente trasladaron hasta el sector de San Cristóbal Sur”, indicó la Fiscalía.Durante el cautiverio de la víctima, los delincuentes no solo ejercieron violencia física, sino que saquearon su patrimonio. “Mientras lo golpeaban y amenazaban de muerte lo obligaron a entregar las claves de los productos bancarios y aplicaciones móviles, y realizaron transferencias, transacciones y compras por 145 millones de pesos". Asimismo, indicó la Fiscalía, "dos de sus atacantes se trasladaron hasta la residencia de la víctima y se apoderaron de un automóvil avaluado en 190 millones de pesos, así como de un teléfono celular, unos audífonos y un reloj inteligente de alta gama, valorados en 12 millones de pesos”. Tras 18 horas de terror, el ciudadano fue abandonado en el barrio Restrepo, localidad de Antonio Nariño. Por estos hechos, se les imputaron los delitos de concierto para delinquir agravado, secuestro extorsivo y hurto calificado y agravado, cargos que no fueron aceptados por los detenidos.Otros casos de 'paseo millonario en Bogotá'Estos casos recuerdan los de el profesor Neill Felipe Cubides y Diana Ospina, quienes también fueron víctimas de 'paseo millonario' en Bogotá. Neill Felipe Cubides fue víctima de un recorrido de terror de 39 kilómetros tras abordar un taxi en la calle 85. Durante el trayecto, fue golpeado y atacado con un arma cortopunzante antes de ser trasladado a la vereda Los Soches, en Usme, donde lamentablemente fue asfixiado y asesinado, y su cuerpo posteriormente incinerado por la banda denominada 'Los Camaleones'.De manera paralela, se recuerda el caso de Diana Ospina, quien el 22 de febrero de 2026 fue secuestrada tras tomar un servicio de taxi en el norte de la ciudad. Ospina permaneció en cautiverio durante 43 horas en una vivienda del barrio Juan Rey, localidad de San Cristóbal, mientras los delincuentes sustraían cerca de 50 millones de pesos de sus cuentas bancarias. Afortunadamente, la mujer fue liberada en la vía a Choachí.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Los investigadores del asesinato del profesor de la Universidad Externado Neill Felipe Cubides reconstruyeron el recorrido del paseo millonario que hicieron los delincuentes al docente por la ciudad de Bogotá. El análisis de los videos permitió, además, identificar a los señalados responsables de este crimen.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Más de 200 horas de grabación y 120 cámaras de la policía y de locales comerciales permitieron armar todo el recorrido desde que el profesor Neill Fepile Cubides abordó el taxi en la calle 85. Según los investigadores, el vehículo taxi y un Chevrolet negro toman la calle 90 con carrera 20 y luego se dirigen rumbo hacia la calle 80.Las rutas que van tomando los dos vehículos, el taxi de placas ESN-362 y el Chevrolet Negro, fueron quedando registradas kilómetro a kilómetro y en las calles y avenidas de toda la ciudad.Los conductores de ambos vehículos tomaron la carrera 68 rumbo hacia el sur de Bogotá. Kilómetros 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14, todo por la carrera 68 hacia el sur de la ciudad, hasta que llegan a un punto para bajar rumbo al occidente por la avenida de las Américas y luego tomar la avenida Boyacá para continuar hacia el sur de la ciudad. Este fue un un largo recorrido de los delincuentes con el profesor Neill Cubides mientras lo golpeaban y lo atacaban con cuchillo.Cámara de seguridad en bomba de gasolina, clave para identificar a los señalados reponsablesSegún la Policía, el conductor que lo seguía en el Chevrolet Negro era el encargado de hacer las transacciones bancarias e incluso una cámara lo captó cuando compraba gasolina en una estación de servicio. El recorrido, paso a paso, quedó grabado también en el sur de la ciudad, hasta la vereda Los Soches, en Usme, donde después de asfixiarlo y causarle la muerte, lo lanzaron fuera del taxi para incinerar su cuerpo.Fueron 39 km de terror y muerte. Con las evidencias fílmicas y la plena identidad de los involucrados en el homicidio, la Policía descubrió que se trataba de los integrantes de una banda denominada Los camaleones, dedicada al paseo millonario. Cuatro de ellos, señalados directamente de participar en el crimen del docente, quedaron tras las rejas y tendrán que responder ante la justicia por varios delitos.Señalados homicidas del profesor Neill Felipe Cubides estaban registrados como taxistasDe acuerdo con las autoridades, los cuatro sujetos detenidos tienen antecedentes judiciales y, además, estaban registrados como taxistas y se encontraban adscritos a empresas, pues tenían tarjetones vigentes con los que operaban.El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, indicó que “uno de los que participaron estaba detenido por paseo millonario en diciembre pasado, un mes antes de que ocurriera este hecho y por vencimiento de términos salió libre. Los delincuentes violentos que cometen delitos y ponen en peligro la vida de sus víctimas tienen que estar tras las rejas, tienen que estar detenidos, no pueden estar libres, bien sea porque a veces se toman medidas de eh detención domiciliaria, como lo hemos visto en los últimos días, que permiten que sigan delinquiendo porque no hay un control real sobre ellos”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: @MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE JULIÁN RÍOS, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
Las autoridades continúan investigando dos casos de paseos millonarios en Bogotá que ocurrieron en la ciudad y conmocionaron a la ciudadanía. Se trata del secuestro de Diana Ospina, quien fue liberada después de 43 horas en cautiverio, y del robo, secuestro y asesinato del profesor Neill Felipe Cubides. El alcalde Carlos Fernando Galán dio más detalles sobre el caso de Ospina y reveló que los casos de la mujer y el docente guardan similitudes importantes.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Las declaraciones ocurrieron en el marco de una rueda de prensa en la que mostraron los rostros de los dos capturados por el caso de Ospina. Se trata de los hermanos Diego Armando y Juan Pablo Cardozo, quienes ya están a disposición de las autoridades. Las autoridades detallaron que alias ‘Pachanga’ (Diego) era el cabecilla de la banda delictiva y fue uno de los perpetradores. Por su parte, alias ‘Pablito’ (Juan) fue el conductor del taxi y perfilador de la víctima a su salida del establecimiento comercial.La relación entre los dos casos de paseo millonario en BogotáLo que llamó la atención entre las declaraciones de las autoridades fue una relación que la investigación del caso Diana Ospina reveló. El alcalde Galán manifestó que los taxis involucrados en el secuestro de la bogotana y el del profesor de la Universidad Externado, Neill Felipe Cubides, pertenecen a un mismo personaje. “Dos taxis, el mismo dueño”, señaló el mandatario distrital."Hechos muy graves": fiscal Camargo habla sobre los hallazgos en archivos secretos de 'Calarcá'Este dato fue confirmado por el abogado de la familia del profesor Cubides, Juan David Bazzani, a Noticias Caracol. Ambos vehículos pertenecen a un joven que tiene una flotilla de 30 taxis. Dos de ellos habrían sido rentados a los criminales que estuvieron detrás de ambos delitos. Asimismo, el litigante señaló, según la investigación, que la flota es administrada por el hermano de este sujeto. Las autoridades investigan en este momento si los dos tenían conocimiento de estos delitos que se cometieron en los automotores de su propiedad.Entre otros detalles revelados por la Policía Metropolitana de Bogotá figura el hecho de que uno de los victimarios de Diana Ospina, alias ‘Pachanga’, tenía que estar cumpliendo medida de aseguramiento domiciliario por el delito de hurto, después de haber pagado tres años de condena en cárcel. Por su parte, ‘Pablito’, de 21 años de edad, había salido de la cárcel hace seis meses. Este último fue quien se presentó ante el Gaula para intentar desviar las investigaciones con declaraciones falsas.Hombre resultó en UCI tras reto de tomarse botella de licor en pocos segundos: ¿por qué es riesgoso?Así ocurrió el secuestro de Diana OspinaDiana Ospina se disponía a regresar a su casa por la madrugada del 22 de febrero desde el norte de la ciudad cuando tomó el servicio de taxi. Juan Pablo Cardozo fue quien la recogió y la llevó a su residencia, en Santa María del Lago. Allí fue abordada por dos hombres (uno de ellos era ‘Pachanga’) y dieron inicio al calvario que pasó la mujer por más de 40 horas.Mientras sus familiares y amigos alertaban sobre su desaparición, Diana Ospina estuvo cautiva mientras que sustraían de sus cuentas cerca de 50 millones de pesos. Según la señal GPS del taxi, el vehículo pasó por Bosa, San Cristóbal y Usme. En esta última localidad retuvieron a Ospina dentro de una vivienda del barrio Juan Rey. Finalmente, la mujer fue abandonada en la vía a Choachí tras la presión ejercida por medios y autoridades.“Durante la investigación, se logró determinar que estos delincuentes realizaron diferentes acciones para evitar su captura, como cambiar de residencia cada 4 o 5 días, no portar documentos que los pudieran identificar, evitar el uso de redes sociales y utilizar celulares con números internacionales”, reveló la Policía.A pesar de estos intentos de huirle a la justicia, los investigadores del Gaula lograron ubicarlos y capturarlos en las localidades de Kennedy y San Cristóbal. Durante los procedimientos hallaron dos celulares, en los que podrían obtenerse más pruebas de su actuar ilegal. Ambos hombres fueron enviados a la cárcel.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
En abril de 2025, el reconocido biólogo molecular italiano Alessandro Coatti llegó a Santa Marta como parte de su recorrido por Colombia. Días después, entabló contacto con un hombre de la región a través de una aplicación de citas. Lo que comenzó como un encuentro casual terminó en tragedia. Las autoridades lograron reconstruir paso a paso los hechos que condujeron a su asesinato y posterior desmembramiento, un caso que derivó en la captura de ocho personas implicadas. Séptimo Día recopiló la información.Alessandro Coatti no era un turista convencional; se trataba de un científico con una trayectoria destacada. De acuerdo con Camilo George, secretario de Gobierno de Santa Marta: "Era un biólogo molecular, investigador, profesor, una hoja de vida brillante". El investigador, de 38 años y radicado en Londres, llegó a la capital del Magdalena tras recorrer Bolivia, Ecuador y varias ciudades de Colombia como Bogotá, Medellín y San Andrés.Su presencia en la región obedecía a intereses académicos específicos vinculados a la riqueza natural de la zona. George precisó que el italiano "había estado en Santa Marta, precisamente en el parque Tayrona, varios días investigando sobre la biodiversidad de ese lugar". Sin embargo, su labor científica se vio interrumpida de manera abrupta.Desaparición y macabro hallazgoLa investigación se activó el domingo 6 de abril de 2025, tras una llamada de alerta al comando de la Policía de Santa Marta. El coronel Jaime Ríos relató que recibieron información "donde nos orientan que en el sector continuo al estadio Sierra Nevada se ubica en una bolsa plástica partes de un cuerpo humano". Al llegar al lugar, el equipo de criminalística se enfrentó a una escena macabra.Una pista fundamental para la identificación del cuerpo fue un elemento que el cuerpo aún portaba. El coronel Ríos observó que la víctima "tenía en su brazo una manilla. Esa manilla identificaba el hotel donde estaba hospedado”. Con esa información, el CTI de la Fiscalía se desplazó al establecimiento en el centro de la ciudad.“En el hotel se estableció que se trataba de una persona que había llegado días antes a hospedarse y que era un ciudadano extranjero de nacionalidad italiana”, relató el investigador Heider Pérez.Fatal encuentro a través de una aplicación de citasLa reconstrucción de los últimos movimientos del biólogo fue posible gracias al análisis de cámaras de seguridad y redes sociales. Las grabaciones del día del crimen muestran al biólogo caminando por el centro de Santa Marta, vestido con un pantalón naranja y una camiseta. En el Parque de los Novios se produjo el encuentro con un hombre, una cita que inicialmente parecía amistosa y tras la cual ambos tomaron un taxi hacia un rumbo desconocido.Las autoridades determinaron que el contacto inicial se realizó a través de Grindr, una plataforma basada en geolocalización para la población LGBTIQ+. Ahí Coatti usaba el seudónimo ‘Hung 37’.El hombre que lo citó fue identificado como Uber Etilvio Torres, conocido como alias ‘Uber’. “Pasados 10 días ya teníamos capturado a una de las personas y comienza a orientar cuál fue su papel dentro de esa situación tan lamentable que sufrió este extranjero”, afirmaron las autoridades.Uber, fue el primer eslabón de una cadena delictiva conformada por seis hombres y una mujer. Tras el encuentro, el biólogo fue llevado a un lote ubicado en el barrio El Pando, al sur de la ciudad.Tortura y víctima de un paseo millonarioPara los investigadores, el italiano Alessandro Coatti fue víctima del conocido paseo millonario. Según establecieron, una vez en el lote del barrio El Pando, fue sometido a actos de violencia y tortura con el fin de “sacarle toda la información con respecto a las cuentas bancarias y obviamente que él suministrar las claves de las tarjetas".A diferencia de otras víctimas, según las autoridades, el científico opuso resistencia a las demandas de sus captores. “Cuando se vieron con la persona y el cuerpo del señor, lo que determinaron fue que no lo podían sacar completo del lugar y lo que hicieron fue desmembrarlo”, afirmaron.El reporte indicó que esta acción fue realizada entre ocho personas, quienes posteriormente usaron una motocicleta para distribuir los restos en puntos de la ciudad que carecían de videovigilancia.Pistas clave y los ocho capturados por el crimenA pesar del intento de ocultamiento, las pruebas técnicas fueron contundentes. En el allanamiento al lote en El Pando, el uso del reactivo permitió hallar rastros de sangre que coincidieron con el ADN de la víctima. Además, se recuperaron objetos personales como "la camisa con la que la víctima había salido del hotel", así como tarjetas y documentos de pagos en restaurantes.Además, la Policía estableció que los criminales comercializaron el teléfono celular de la víctima. Tras rastrear el dispositivo, confirmaron que estaba siendo utilizado en Santa Marta.Con estas evidencias, la Fiscalía procedió con la captura de los ocho involucrados. Durante la audiencia se les señaló por "homicidio, posterior descuartizamiento y intento de ocultamiento del cadáver, así como el el hurto de pertenencias". Actualmente, los ocho implicados permanecen en prisión a la espera de un juicio, mientras la familia del biólogo ha manifestado su deseo de no dar declaraciones adicionales sobre el suceso.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia vive uno de los mayores auges turísticos de su historia, pero para algunos visitantes el viaje termina en pesadilla al ser víctimas de delitos como el paseo millonario y engaños a través de aplicaciones de citas.Séptimo Día conoció el caso del extranjero Willem Kees, un ciudadano neerlandés de 45 años cuyo rastro se perdió en Barranquilla en agosto de 2021. Desde entonces, el paradero de la víctima sigue siendo un misterio que atormenta a su familia en Europa. El periodista Diego Guauque habló con dos de los implicados de su desaparición, quienes ofrecieron versiones encontradas sobre lo ocurrido esa noche.El inicio de lo que sería una aventura en BarranquillaWillem Kees, originario de Paises Bajos, decidió cambiar su vida en 2020. Tras vivir en España, donde administraba un bar en las Islas Canarias, se trasladó a la capital del Atlántico con la intención de invertir en propiedad raíz.Según el relato de su hermana, Hann Sas, el hombre vendió sus propiedades en Europa para radicarse en Barranquilla: "Él decidió vender su restaurante y también su casa en España". Allí, Kees adquirió una vivienda y 12 apartamentos pequeños para arrendar.Él estaba entusiasmado con el inicio de esta nueva aventura, pero en Europa sus familiares no compartían ese optimismo. "Nosotros le pedimos que no lo hiciera. Le dijimos: ‘¿En qué te vas a meter?'", recordó su hermana, al referirse a la percepción que tenían en los Países Bajos sobre la seguridad en el país.En Barranquilla, Willem Kees conoció a Giovanni José Gutiérrez, con quien inició una relación sentimental. Sin embargo, con el tiempo se volvió compleja debido al uso constante de aplicaciones de citas por parte de Kees para conocer a otras personas. Fue precisamente a través de una de estas plataformas como el neerlandés conoció a Kevin Peña Ramos, un joven que en ese momento tenía 21 años y que terminó conviviendo con él.La noche de la desaparición: habla señaladoEl 26 de agosto de 2021, Willem se encontraba reunido con Giovanni cuando recibió una llamada de Kevin Peña. Según relató Giovanni, el neerlandés salió apresuradamente en su vehículo tras atenderla. “Esa fue la última vez que yo lo vi”, aseguró.El equipo de Séptimo Día entrevistó a Kevin Peña Ramos desde la cárcel Modelo de Barranquilla, donde relató su versión de lo ocurrido esa madrugada. Según su testimonio, mientras se encontraban en la casa del neerlandés, fueron asaltados. "Estamos acostados, ingresan tres personas a la casa, yo lo levanto, le digo, 'Papi, hay gente en la casa.' Él lo que hace es que enciende la luz. Nos encañonaron", relató. El joven aseguró que fue golpeado y obligado a retirar dinero de las cuentas bancarias de su pareja.Sobre el paradero de Kees esa noche, Peña sostuvo que el extranjero fue secuestrado. “Se lo llevaron amarrado con una sábana y se lo llevaron en el carro", afirmó.Asimismo, aseguró que él permaneció retenido por uno de los delincuentes durante una semana y que luego fue trasladado a Cali para realizar más retiros con las tarjetas bancarias.Pruebas que lo contradicen según las autoridadesLa Fiscalía no creyó la versión de Kevin Peña Ramos y presentó pruebas que lo vinculaban directamente con un supuesto plan criminal. Las investigaciones revelaron que, apenas un mes después de la desaparición, Peña se encontraba en Medellín departiendo en hoteles de lujo y realizando compras de alto valor. Giovanni Gutiérrez, quien lo acompañó en ese viaje, declaró: "Él compró tiquetes y todo. Nos fuimos a Medellín, en primera clase".Además, se detectaron transferencias bancarias desde las cuentas de Willem Kees hacia Peña mientras el neerlandés seguía desaparecido. "Sí, pasó dos veces. Me llegó una de 7 millones de pesos y una me llegó de 5 millones", admitió Kevin al ser cuestionado sobre esos movimientos.Según las autoridades, otro elemento incriminatorio fue que Peña se hizo pasar por el extranjero para cobrar los arriendos de sus propiedades. Por ello, se ordenó la captura de Kevin Peña por los delitos de desaparición forzada en concurso heterogéneo con hurto por medios informáticos.Ante el peso de las pruebas, el sujeto aceptó los cargos y alcanzó un preacuerdo con la Fiscalía que redujo su condena a 15 años de prisión, tras colaborar con las autoridades y entregar los nombres de otros presuntos responsables de la desaparición.Por estos hechos, Luis Fernando Sánchez y Ricardo García Madariaga fueron condenados a 44 años y 6 meses de cárcel. En tanto, un cuarto implicado, Emilio Josué Madero Fernández, permanece prófugo.No obstante, frente a las cámaras de Séptimo Día, Kevin Peña reiteró su inocencia y aseguró que no tuvo participación en los hechos.Otro relato pone en duda los hechosLuis Fernando Sánchez, recluido en la cárcel de máxima seguridad La Tramacúa, en Valledupar, negó tener conocimiento sobre el paradero del cuerpo del neerlandés. Al ser consultado sobre quién conoce la verdad, Sánchez fue enfático: "Creo que la única persona que puede saber eso es el señor Kevin".Por su parte, Sánchez se declaró ajeno a los hechos ante las cámaras: "No tengo la manera de colaborarle, de darle ningún tipo de información, o sea, no tengo ni la más mínima información que pueda ayudar en el proceso".Al trasladar esta afirmación a Kevin Peña en la cárcel Modelo, este reaccionó señalando que "siguen en un acto para buscar perjudicarme más, para ellos quedar libres. O sea, ellos son delincuentes, yo no. La manera de ellos zafarse de todo es: 'vamos a inculpar a Kevin'". Al ser interrogado directamente sobre dónde está Willem, afirmó: "No sé. Porque si yo supiera, pues yo lo hubiese dicho desde el primer momento y no estaría aquí en este lugar".Una familia que busca respuestas tras seis años de incertidumbrePara Hann Sas y su familia en los Países Bajos, la falta de información es una tortura constante. La mujer hizo un llamado directo a quienes están tras las rejas. “Me gustaría decirle a Kevin que debería ser borrón y cuenta nueva consigo mismo contando simplemente la verdad de una vez. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Por qué? ¿Por qué atacaron así a mi hermano entre cuatro hombres? Fue algo tan vil y tan injusto cuando mi hermano en realidad siempre fue bueno con Kevin”, relató.Debido a que el cuerpo de Willem Kees no ha sido hallado, la justicia colombiana no ha podido proferir condenas por homicidio, limitándose al cargo de desaparición forzada. Un abogado de este caso aseguró que los implicados se niegan a confesar el paradero de los restos para evitar un aumento en sus penas por el delito de homicidio agravado.Mientras tanto, la familia de la víctima continúa sumida en la incertidumbre sobre su paradero. "Es el sentimiento más espantoso que se puede tener, el no saber qué fue lo que pasó. Es verdaderamente inhumano que hayamos estado tanto tiempo en la incertidumbre", expresó Hann Sas, al resumir el dolor que ha enfrentado tras años de búsqueda.
Andrés Felipe Peláez, abogado de Diana Ospina, dialogó con Noticias Caracol en vivo sobre los dos hermanos capturados por el secuestro y hurto a la mujer en Bogotá, perpetrado el 22 de febrero. (Lea también: A la cárcel los hermanos señalados de secuestrar y robar a Diana Ospina en Bogotá)Se trata de Juan Pablo Gómez, quien conducía el taxi que tomó la víctima, y Diego Armando Gómez. Ambos aceptaron cargos y fueron enviados a prisión.“Diana recibe esta noticia con optimismo, por supuesto, pero también como lo hemos dicho antes en redes sociales, con mucha cautela. Esto no deja de ser un suceso muy difícil para ella en su experiencia. Es simplemente un paso hacia la justicia y tenemos que seguir en esa senda”, manifestó el abogado Peláez.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Qué falta en el proceso contra los hermanos que asaltaron a Diana Ospina?El representante de la víctima recalcó las secuelas emocionales que está viviendo su cliente.“Piensa que tú estás privada de la libertad durante más de 40 horas a merced de unas terceras personas que evidentemente no conoces, que son muy agresivos, que tienen un propósito económico, que estamos envueltos en una realidad social tan difícil, de tanta inseguridad, en donde conoces unos casos tan escabrosos, tan escalofriantes, que tú evidentemente no sabes cuál va a ser tu suerte. Luego resulta que tu suerte fue buena, como le pasó enhorabuena a Diana, porque creo yo que fue una mujer muy valiente al enfrentar estos hechos, pero eso no hace que la situación tan traumática haya cesado. Yo creo que las secuelas a nivel psicológico son muchas. La sensación de inseguridad, pienso yo que si la tenemos todos los ciudadanos, imagínate una persona que haya sido víctima de estos hechos tan terribles”, explicó. (Lea también: Diana Ospina, víctima de secuestro extorsivo en Bogotá, rompe el silencio: “Un día a la vez”)Esta recuperación psicológica también va de la mano con la justicia que haya en el caso de Diana Ospina “y por supuesto que insistimos que comprendamos todos que esto es solo el inicio de este proceso y que tienen que venir más capturados por estos hechos”.Lo anterior, por lo relatado por la fiscal, que habló no solo del conductor y su hermano, también de otro sujeto que se subió al taxi en el que se transportaba la víctima, sumado a la persona que manejaba el otro vehículo de servicio público en el que llegaron los secuestradores.El abogado Peláez descartó que a Diana Ospina la hubieran seguido con anterioridad. “No creo que haya particularmente un seguimiento, sino que más bien creo que fue producto de la exposición normal en la que ella estaba este día en este establecimiento y que como pudo haber sido ella, lamentablemente podía haber sido cualquier otra persona”.Sobre si los hermanos Gómez son los cabecillas de una banda, el jurista indicó que “no puedo decirte con certeza si uno de ellos es el líder o no de una organización criminal. Lo que sí puedo decirte es que, según lo que la Fiscalía relató en las audiencias que ustedes conocieron, de alguna manera se pudo ver un actuar muy articulado entre quienes estaban en los dos vehículos taxi y, por supuesto, terceras personas que no se ven en los videos, porque esto fue un actuar premeditado”.“De allí que la propia Fiscalía y que nosotros como representantes de víctimas dijéramos ‘es que esto le pudo haber pasado a cualquier persona’. No puedo decirte con certeza si estamos hablando o no del líder de una gran organización o los líderes de una gran organización. Lo que sí te puedo decir es que son dos personas que están muy articuladas a ese esquema, que no trabajan solas, que requieren la colaboración de terceras personas, que incluso no solo en el momento en donde ellos están presentes, sino en remoto están prestando su colaboración para que se pueda consumar el ilícito, por ejemplo, obteniendo los recursos”, precisó.NOTICIAS CARACOL
Diana Ospina fue dejada en la vía que comunica a Bogotá con el municipio de Choachí tras cerca de 40 horas de estar secuestrada y ser víctima de 'paseo millonario'. Ella, bajo sus propios medios, logró encontrar un CAI y les contó a los policías la pesadilla que había vivido y cómo sus secuestradores la sometieron.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)¿Quiénes fueron capturados por secuestro de Diana Ospina?Por estos hechos fueron capturados los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo, como presuntos responsables del secuestro y hurto de Diana en la modalidad conocida como paseo millonario.En el testimonio que ella misma le dio a la Fiscalía un día después de su liberación, el 24 de febrero de 2026, contó cómo sus secuestradores la maltrataron y la amenazaron. La fiscal del caso narró que, con respecto a la participación de Diego Armando Gómez, “ella tenía el celular en la mano, donde por WhatsApp su amigo Andrés le escribió que cómo iba y cuánto tiempo le faltaba para llegar a su casa. Ella le respondió que iba bien, que iba llegando y que estaba a cinco minutos de su casa”.Así fue el secuestro de Diana Ospina, según FiscalíaDiana Ospina llegó a su lugar de destino, pero, según la fiscal, “el conductor siguió derecho, aproximadamente cinco metros de donde ella le indicó que debía parar. Frenó el carro, ella quiso preguntar cuánto era, pero no alcanzó a terminar las palabras completas, cuando sorpresivamente, con violencia, la abordaron dos sujetos por el lado y el sujeto que subió al taxi por la parte izquierda la cogió del cabello agresivamente, diciéndole que se quedara quieta, sometiéndola y poniéndole su cabeza entre las piernas de él para que no pudiera mirar hacia arriba”.En medio de la incertidumbre que vivió Diana, dijo la fiscal, “ella gritó que no le fueran a hacer nada, que no la mataran. El sujeto que estaba a su costado derecho, le quita el celular de las manos y le comenzó a gritar que le diera las claves de las aplicaciones bancarias. El conductor le preguntó por las tarjetas bancarias y ella le dijo que no las llevó”.Cuando los delincuentes notaron que ella no llevaba consigo lo que buscaban, narró la fiscal, “se alteraron y se pusieron más agresivos, jalándole el cabello y dándole puños en la cabeza. La siguieron sometiendo mientras el carro estaba en movimiento, le preguntaron sobre las claves de sus tarjetas y la clave del teléfono. Por sus nervios, no pudo responder efectivamente y esto los enfadó más. Por eso la sometieron presionándole la cabeza con más fuerza y amenazándole con que si no cooperaba la iban a matar”.Diana Ospina estaba tan nerviosa que les dijo a los secuestradores que iba a vomitar. “Ellos le respondieron que no lo podía hacer. En medio del trayecto, pararon el taxi, se bajó el conductor y la persona que la tenía sometida le pidió que le comprara una botella de agua, le ofreció, ella respondió que ‘no’ y él sarcásticamente le dijo que no le iba a echar nada”.Dos minutos después de parar, el conductor del carro se subió al vehículo y el sujeto que iba a la derecha de la víctima comenzó a llevar a cabo un plan para retirar el dinero de las cuentas bancarias.Hermanos Gómez aceptaron cargos por secuestro de Diana OspinaFinalmente, la Fiscalía señaló que, “luego de más de 40 horas de retención ilegal, la víctima fue abandonada en la vía que conduce de Bogotá a Choachí (Cundinamarca). Por estos hechos, una fiscal Gaula de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales imputó a los hermanos Gómez Cardozo los delitos de secuestro extorsivo agravado y hurto calificado y agravado. Los cargos fueron aceptados”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Durante la audiencia contra los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez, que aceptaron cargos por el secuestro extorsivo y hurto calificado y agravado a Diana Ospina en Bogotá, el 22 de febrero de 2026, se conoció que uno de ellos fue el conductor de taxi que la recogió a la salida de una discoteca en la localidad de Chapinero.La fiscal del caso reveló detalles de cómo se produjo el asalto contra la mujer y el papel de Juan Pablo, quien en un comienzo declaró a las autoridades que no sabía sobre el robo.El joven, según conoció Noticias Caracol para la fecha de los hechos, tiene antecedentes por hurto calificado y agravado con lesiones personales por otro hurto que se remonta a 2024.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)“El conductor le pregunta por las tarjetas bancarias”La fiscal relató que los hechos se produjeron hacia las 2:30 de la mañana del 22 de febrero de 2026. “Allí toma un taxi que se encontraba en zona pública, al que posteriormente le dijo que se dirigiera hacia su residencia, en la localidad de Engativá, en el barrio Santa María de los Lagos. Una vez llegaron allí, ella le dice al conductor, que en este caso era el señor Juan Pablo Gómez, que cuánto era la carrera”, detalló.Agregó que Diana Ospina le pidió “al conductor que la deje al lado del pinito, que es la puerta del edificio de donde ella vive. El conductor siguió derecho aproximadamente cinco metros donde ella le dice que debía parar. Frenó el carro, ella quiso preguntar cuánto era, pero no alcanzó a terminar la palabra completa cuando sorpresivamente, con violencia, la abordan dos sujetos por el lado”.Los hombres la obligaron a meter su cabeza entre las piernas y el delincuente “que estaba a su costado derecho le quita el celular de sus manos y empieza a gritar que le diera las claves de las aplicaciones bancarias. De igual forma el conductor le pregunta por las tarjetas bancarias, ella le responde que no las llevó. En vista de que no tenía todo, se alteran y se ponen más agresivos, halándole el cabello y dándole puños en la cabeza. La siguen sometiendo mientras el carro está en movimiento, le preguntan sobre las claves de sus tarjetas y el desbloqueo del teléfono. Por sus nervios no les pudo responder efectivamente y esto los enfadó más”, dijo la fiscal.Diana Ospina, según la parte acusadora, “estaba tan nerviosa que les dijo que iba a vomitar y ellos respondieron que no podía hacerlo. En medio del trayecto pararon el taxi, se baja el conductor y la persona que la tenía sometida le pide que le compre una botella de agua y le ofrece, ella le dice que no y él sarcásticamente le responde ‘tranquila, que no le voy a echar nada’. Pasan dos minutos y se sube nuevamente el conductor sin el agua y ella le pregunta por la botella y le dice que más adelante se la compra. Al mismo tiempo el sujeto que estaba a su derecha va solucionando lo de las transferencias por teléfono”. (Lea también: Diana Ospina, víctima de secuestro extorsivo en Bogotá, rompe el silencio: “Un día a la vez”)La mujer estuvo secuestrada cerca de 40 horas hasta que sus captores la dejaron en una vía de Choachí, en Cundinamarca, donde la víctima, por sus propios medios, caminó y encontró un CAI, donde le brindaron ayuda para reencontrarse con su familia.Según lo declarado por Diana Ospina, los sujetos le habrían robado alrededor de 40 millones de pesos, que sustrajeron a través de cajeros automáticos e ingresando a las aplicaciones de su celular.POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co
Un juez de control de garantías envió a la cárcel a los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo, quienes aceptaron cargos por el secuestro y posterior hurto de Diana Ospina en Bogotá, bajo la modalidad de paseo millonario.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Los familiares fueron detenidos por las autoridades en diligencias realizadas de manera conjunta con unidades del Gaula de la Policía Nacional en las localidades de Kennedy y San Cristobal, en el sur de la capital de Colombia.¿Cómo fue el secuestro de Diana Ospina?Sobre la manera en la que habrían operado estos sujetos, dijo la Fiscalía, los elementos materiales probatorios indican que la víctima abordó un taxi en el sector de Chapinero, en inmediaciones del bar Theatron, conducido por Juan Pablo Gómez, con destino a su residencia. Durante el trayecto, el vehículo fue seguido de cerca por un vehículo particular en el que se movilizaba un grupo de hombres, entre ellos Diego Armando Gómez. Dicho grupo aguardó a que el taxi se detuviera en el barrio Santa María del Lago para abordarlo de manera violenta y someter a la pasajera.Los agresores, al parecer, intimidaron de forma constante a Diana Ospona para obligarla a entregar dinero en efectivo y permitir el acceso a sus cuentas bancarias y demás productos financieros, apropiándose de cerca de 40 millones de pesos. Luego, tras más de 40 horas del secuestro de esta mujer, ella fue abandonada en una vía que comunica a Bogotá con el municipio de Choachí, Cundinamarca.La Fiscalía General de la Nación señaló que, "por estos hechos, una fiscal Gaula de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales imputó a los hermanos Gómez Cardozo los delitos de secuestro extorsivo agravado y hurto calificado y agravado. Los cargos fueron aceptados".Tras conocerse la captura de los hermanos Gómez, Andrés Felipe Peláez, abogado de Diana Ospina, habló con Noticias Caracol y mencionó que “agradecemos a las autoridades, particularmente a la Fiscalía, pero esperamos que este sea solo el inicio de la justicia para Diana”.La reconstrucción del secuestro de Diana OspinaEn medio de la audiencia de imputación de cargos, la fiscal del caso señaló que “ese 21 de febrero de 2026, hacia las 11:00 de la noche, (Diana Ospina) en un sitio de la entrada de Theatron se encontró con unos amigos en la calle 58 #10-32. En ese lugar estuvo hasta las 2:30 de la mañana del 22 de febrero. Allí tomó un taxi que se encontraba en vía pública, que posteriormente le dijo que la llevara a su lugar de residencia en la localidad de Engativá. Una vez llegaron allí, manifestó, ella le dijo al conductor, que en este caso era el señor Juan Pablo Gómez, que cuánto era la carrera. En ese momento, ingresaron dos sujetos más en la parte de atrás del automotor, la agreden físicamente, le ponen la cabeza sobre las piernas y allí empezaron a darle varias vueltas dentro del automotor”.Agregó la fiscal que los supuestos secuestradores “le pidieron (a Diana) los datos en su teléfono celular, que pusiera su huella, y ahí empezaron a realizar ese paseo o esa actividad de recorrido por la víctima en varias partes de la ciudad, estableciendo algunos cajeros electrónicos donde se retiraron dineros”.Posteriormente, dijo la fiscal, Diana Opina “fue llevada a una vivienda donde del sur de la ciudad donde, al parecer, estuvo retenida varias horas, más o menos 40 horas, y fue dejada en libertad el 23 de febrero del 2026 hacia las 8:30 de la noche, vía Choachí”. Diana, por sus propios medios, logró encontrar un CAI y les manifestó a los uniformados que había sido secuestrada.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El delantero Julián Quiñones se convirtió este martes, con tres goles anotados en el Mundial 2026, en el quinto goleador mexicano en los Mundiales.La lista la encabezan con cuatro dianas Luis Hernández y Javier 'Chicharito' Hernández. Quiñones igualó con los tres que ha firmado a Cuauhtémoc Blanco y Rafael Márquez, quien en la actualidad es ayudante del seleccionador Javier Aguirre.Aunque nacido en Colombia hace 29 años, 'Kingñones', como es llamado cariñosamente en el ámbito del Tri, se nacionalizó mexicano en octubre de 2023.El máximo goleador de la liga saudí con el Al Qasdiah marcó el primer gol del Mundial en la victoria con debut por 2-0 sobre Sudáfrica y añadió otro en la goleada por 3-0 a República Checa. Este martes hizo el primero del triunfo por 2-0 en el estadio Azteca que eliminó a Ecuador y clasificó a los locales a los octavos de final.Trabajo, unión y familia, son las razones del éxito de México, según dijo el goleador al término del partido.Frente a las críticas iniciales por carecer México de jugadores en clubes de Europa, dijo que la plantilla de Aguirre ha nivelado todo con trabajo."Aunque no estemos jugando en Europa, no quiere decir que no trabajamos al ciento por ciento para la selección. El trabajo, la unión y la familia son las principales razones del éxito", destacó.Y consultado sobre las suspicacias que despertó su nacionalización y posterior llegada al Tri, quitó hierro al enfatizar que su interés es trabajar y sacrificarse por el equipo."Yo no callo bocas. Si cuando criticaban no dije nada, ahora no voy a decirlo", puntualizó.
México avanzó a los octavos de final del Mundial Norteamérica 2026 tras derrotar 2-0 a Ecuador en su estadio Azteca.Es el primer triunfo del Tri en un choque de eliminación directa en 40 años, desde que avanzó a cuartos de final en la justa de 1986, en la que también fue anfitrión.El próximo rival en el Mundial, organizado por México junto a Estados Unidos y Canadá, saldrá del vencedor en el partido entre Inglaterra y RD Congo, que se disputa el miércoles.Ese choque se celebra también en el Azteca, donde México se mantiene invicto en los Mundiales, que ha organizado en tres oportunidades.Julián Quiñones abrió el marcador a los 22 minutos y Raúl Jiménez selló el triunfo nueve minutos después (31'), dos goles que hicieron que la tribuna se viniera abajo y que volara cerveza.México siempre fue superior y presionó desde el inicio con el apoyo de unos 80.000 espectadores que alentaron con vigor y abuchearon desde el himno hasta cada toque de bola de Ecuador."¡Dale, dale México!", coreó. Cantó, gritó 'ole' a los pases del Tri, bailó macarena... nunca bajó el ánimo. Los jugadores pedían"¡México (pam, pam, pam), México!", "Y si sí, y si sí"... otra consigna viral.También cayó otra vez desde las gradas el ya sancionado grito de "puto" en los saques de portería rivales.Ambos fueron golazos. En el primero, Ecuador adelantó la marca para tratar de recuperar el balón sin éxito y quedó expuesto. El delantero Roberto Alvarado recuperó el balón para Quiñones que salió disparado al área para rematar un misil de derecha.Luego, en otro error defensivo, Joel Ordóñez cortó y dejó el balón en los pies de Jiménez, que hizo pared con Quiñones para ampliar el marcador con un bombazo de derecha al ángulo.El partido inició con una hora de atraso por una tormenta eléctrica en Ciudad de México.En medio de la impotencia de verse eliminado, Ecuador perdió por expulsión a Piero Hincapie. Tras el pitazo final, en el azteca se coreó "El rey" para sellar la celebración.
El médico británico Foster Martinson señalado del asesinato de Natalia Villalba en Bogotá será imputado en las próximas horas por la Fiscalía General de la Nación tras ser recibido por la justicia colombiana y legalizar su detención el pasado 29 de junio.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Así llegó Foster Martinson a BogotáCon la mirada fija en el piso, el ciudadano inglés llegó a Colombia y será imputado por el delito de feminicidio agravado de Natalia Villalba, joven cucuteña, quien fue encontrada sin vida al interior de una maleta en el baño de un apartamento del barrio Chicó, en el norte de Bogotá.El sospechoso fue capturado en Ecuador, en el aeropuerto de Quito, cuando, según las autoridades, pretendía abordar un vuelo hacia el Reino Unido para evadir la justicia colombiana.Para vincularlo con el asesinato de Natalia Villalba, los investigadores reconstruyeron paso a paso sus movimientos en el edificio. Las cámaras de seguridad registraron su ingreso al apartamento alquilado por Natalia y luego lo registraron recorriendo los pasillos. Los investigadores también hallaron tres objetos contundentes en el apartamento con huellas del británico.Habla mamá de Natalia VillalbaEl crimen ocurrió el 18 de junio y desde entonces la madre de Natalia pide justicia. “Natalia no se merecía esto. Era mi hija mayor y era muy, muy buena conmigo. Nos amábamos demasiado”.Además del delito de feminicidio agravado, a Foster Martinson las autoridades le imputarán ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
La historia de Melisa Gaona es un registro de años de búsqueda de respuestas frente a una condición que a menudo se suele minimizar. Diagnosticada con endometriosis profunda, Melisa describe esta enfermedad como un “cáncer blanco”, término utilizado por su comportamiento invasivo, similar a una metástasis, que se extiende a órganos como el hígado, los pulmones, los riñones o el corazón. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En una entrevista con la periodista María Elvira Arango, en el programa En Aguas Profundas, abrió su corazón para explicar que aunque no avanza con la rapidez de otros cánceres, produce un sufrimiento prolongado.Para Melisa, el contacto con los hospitales comenzó a los 18 meses de vida debido a una peritonitis por apéndice explotado. Sin embargo, el punto de quiebre fue su primer periodo menstrual. Describe dolores de nivel 10 sobre 10 las 24 horas del día, acompañados de vómitos, desmayos e incapacidad para caminar. Ante estos síntomas, la respuesta recurrente de su entorno y de los profesionales de la salud era: “Es normal, a todas nos duele”.Este proceso de normalización del dolor la llevó a consultar médicos que calificaron su situación como un "show" o la tildaron de hipocondríaca. Melisa relató episodios de deshumanización clínica, como el de una doctora que, ante su confesión de no querer vivir más por el dolor, le respondió: “Mátese”. Lea también: El "hombre encantador" que estafó a mujer colombiana: así era su táctica de seducción En otra instancia, un médico internista le dijo: “Si se quiere matar, mátese, deje de hacer show”. Incluso reporta maltrato físico y comentarios inapropiados por parte del personal de enfermería durante sus hospitalizaciones.El agotamiento físico y emocional, sumado a la falta de un diagnóstico efectivo, llevó a la joven a solicitar la eutanasia en Colombia. Su intención no era terminar con su vida por falta de aprecio a la misma, sino por la imposibilidad de habitar un cuerpo con dolor constante. “Uno no es que no quiera vivir porque es que la vida es hermosa lo que uno no quiere es sentir dolor porque es que no te permite vivir la vida”, explicó. Tras una intervención quirúrgica en Colombia en la que le indicaron que tenía el útero, el intestino y la vejiga pegados, su estado de salud empeoró. El dolor al caminar se volvió similar a recibir estocadas con un cuchillo en la ingle. La solución definitiva no llegó en su país, sino en Mumbai, India, de la mano de su pareja, Mateo, quien la cargó durante todo el trayecto ante su incapacidad de movimiento.En la India, los médicos calificaron la cirugía previa realizada en Colombia como “rudimentaria” y “hecha a las patadas”, según consta en su historia clínica. Los especialistas encontraron restos de órganos mal intervenidos que generaban infecciones. En Mumbai, Melisa se sometió a una cirugía compleja y a una ablación de nervios para bloquear las señales de dolor.Actualmente, Melisa reporta un nivel de dolor de 3 sobre 5, lo que considera un cambio radical que le permite recuperar su funcionalidad. A pesar de que la endometriosis es una enfermedad crónica y progresiva sin cura definitiva, su objetivo es la pedagogía. Denuncia que la Ley 2338 en Colombia, aunque existe en el papel, no se traduce en centros de atención pública integral para las mujeres con este diagnóstico.Melisa, quien está próxima a casarse con Mateo, concluye que su dolor ahora tiene un significado: evitar que otras niñas y mujeres pasen por lo mismo bajo lapremisa de que el dolor menstrual es normal. “No es normal que una mujer tenga dolor, no es normal que una niña tenga dolor”, sostiene, abogando por diagnósticos tempranos y tratamientos integrales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, México derrotó sin problemas por 2-0 a Ecuador este martes y avanzó a los octavos de final del Mundial 2026, fase a la que regresa luego de una eliminación temprana en Catar 2022 y en la que aguarda por Inglaterra o República Democrática del Congo.Quiñones y Jiménez convirtieron por el Tri que mantuvo el control del partido, aun cuando los ecuatorianos tuvieron momentos de lucidez, aunque reincidieron en su mayor carencia: la falta de puntería en el área.Impulsados por más de 80.000 hinchas, los mexicanos dominaron en los primeros 10 minutos en los que se acercaron al área de manera peligrosa en tres ocasiones, una de ellas con un remate de cabeza de Raúl Jiménez, a punto de abrir el marcador.Ecuador se recuperó y de a poco rompió el cerrojo de cuatro defensas mexicano. En el minuto 17 llegó al área con un remate de zurda de John Yeboah que pegó en el travesaño.A los 22 minutos, México celebró. Quiñones aceptó un balón de Roberto Alvarado, se escapó sin marca por la banda derecha y, paciente, hizo una pausa antes de rematar de derecha al ángulo para poner el 1-0 en el marcador.Ecuador se reorganizó, pero en el 31 recibió un segundo golpe. Jiménez le puso una pared a Quiñones, quien puso una asistencia para que el jugador del West Ham hiciera el 2-0 con un disparo al ángulo.Provocadores, los hinchas mexicanos insistieron en el grito homofóbico que suelen repetir y que en mayo pasado habían entonado ante el presidente de FIFA, Gianni Infantino, quien hoy volvió a escuchar la ofensa sin inmutarse.En la segunda parte, México se echó atrás en espera de un contragolpe y Ecuador atacó aunque sin precisión.México hizo una descolgada sin éxito por banda derecha con Brian Gutiérrez, quien había sustituido a Gilberto Mora, convertido esta noche en el segundo jugador más joven en ser titular en la historia de los Mundiales con 17 años y 259 días, 20 días más que Pelé cuando enfrentó a Gales en Suecia 1958.Ecuador estuvo cerca de descontar en el 74. Kevin Rodríguez le ganó la carrera a César Montes y remató con el guardameta Raúl Rangel vencido, pero disparó desviado.La mala noche de Ecuador se confirmó en el 90+5 con la expulsión a Piero Hincapié, quien se tapó la boca para, presuntamente, ofender a un rival.En la ronda de los 16 mejores, México se enfrentará el 5 de julio al ganador del partido entre Inglaterra y RDC.