La desaparición de Angie Lorena Londoño, una joven de 21 años, se ha convertido en uno de los enigmas más perturbadores del municipio de El Contadero, en Nariño. Lo que comenzó como un romance gestado en la virtualidad de Facebook, terminó transformándose en una investigación por desaparición forzada que involucra presuntos rituales oscuros, suplantación de identidad y el desgarrador testimonio de un menor de edad. Hoy, su familia busca respuestas sobre un paradero que parece haberse perdido entre las sombras de una relación marcada por el engaño y la violencia. Séptimo Día hablo con ellos.
El inicio de la "pesadilla" virtual
La historia se remonta a 2019, cuando Angie Lorena, entonces de 17 años, entabló contacto a través de redes sociales con Marlon Steve Rodríguez. Según relata su hermana, Estefanía Londoño Herrera, la joven encontró en su teléfono un espacio de interacción que no tenía en su vida cotidiana. A través de la pantalla, construyó una imagen de éxito y solvencia que terminó por cautivar a la adolescente.
Estefanía recuerda que las promesas del hombre eran ambiciosas y buscaban deslumbrar a Angie: "se presentó como una persona muy realizada que tenía propiedades en Medellín, que tenía una moto de 25 millones, tenía familia con dinero en Medellín". Lucero Herrera, madre de la joven, describe que el cortejo inicial de Marlon Steve Rodríguez estaba cargado de una atención constante y controladora: "él era demasiado cariñoso con ella, trataba como de estar muy presente, siempre le preguntaba '¿Ya comiste, ¿qué estás haciendo?, ¿para dónde vas?'".
La "fachada" que se desmoronó en Nariño
Para marzo de 2019, Marlon viajó desde Nariño hasta La Merced, Caldas, para conocer personalmente a Angie. Sin embargo, el encuentro físico reveló las primeras grietas en la historia que él había vendido por internet. Estefanía detalla que "era una persona que vestía muy humilde a comparación de todo lo que él se describía". Pese a las dudas familiares, Angie decidió seguir adelante con la relación y en mayo de ese año se mudó con él a la zona rural de El Contadero.
Una vez instalada en Nariño, la joven descubrió que el estilo de vida prometido era inexistente. En llamadas posteriores a su familia, Angie Lorena confesó su decepción: "La verdad no era lo que yo esperaba, realmente me doy cuenta de que no tiene ninguna de las propiedades de las que decía, no tiene la moto supuestamente que tenía de 25 millones. trabajaba y conseguía el jornal del día".
A la precariedad económica se sumó un entorno de violencia y prácticas que aterrorizaron a la joven. Estefanía relató en Séptimo Día que Marlon Steve Rodríguez mostraba comportamientos ligados a rituales oscuros: "él era satánico, hacía en las noches estrellas en la casa, dibujaba cabras, según ella, había velas encendidas y él haciendo oraciones y todo, inclusive ella nos comentaba que mataba gatos". Con el nacimiento de su hijo en 2021, la situación empeoró: "entre más días era peor, si la veía chateando o algo le estrellaba el celular contra la pared, la cogía del pelo, la maltrataba horrible".
Los falsos mensajes de WhatsApp
El rastro de Angie Lorena Londoño se perdió definitivamente para su familia en junio de 2023. Durante tres meses, su madre, Lucero Herrera, creyó mantener contacto con ella a través de WhatsApp, pero las irregularidades eran evidentes: la joven nunca contestaba audios ni videollamadas, solo enviaba mensajes de texto y fotografías antiguas. Ante las peticiones de fotos actuales de su nieto, las respuestas eran evasivas.
La sospecha de una suplantación de identidad cobró fuerza cuando la comisaria de familia de El Contadero, Alexandra Narváez, confrontó a Marlon Steve Rodríguez en su vivienda tras encontrar el celular de Angie quebrado. Según la funcionaria, el hombre admitió haber manipulado el dispositivo.
La "carta aterradora" de sacrificio
Durante las inspecciones en la vivienda donde residía la pareja, las autoridades hallaron un documento que reforzó las peores sospechas de la familia Londoño Herrera. Se trataba de una carta escrita a mano, presuntamente por Marlon, que contenía frases perturbadoras sobre sacrificios. Un fragmento del texto, citado por las autoridades, dice: "En son de gracias te daré las almas que sea, mataré por ti y en cada muerte te daré gracias por todo siempre". Este hallazgo coincidía con los relatos previos de Angie sobre las estrellas y cabras dibujadas en las paredes de la casa.
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El desgarrador testimonio del niño
La prueba más impactante en el caso es el relato del hijo de la pareja, quien para el momento de los hechos tenía tres años y medio. El menor, que ahora está bajo custodia de su abuela materna, ha mantenido una versión consistente sobre lo ocurrido con su madre. " type="text/html">"El niño me dice que la mamá está muerta, ahí es donde me alerta", afirma Lucero Herrera.
La familia está convencida de que el pequeño presenció un acto de violencia extrema. "Para mí sí, para mí los niños nunca mienten y él nunca cambia la versión", sostiene Lucero, agregando que el niño asegura incluso que la vio siendo enterrada. A pesar de que la Fiscalía realizó búsquedas en la zona con caninos y el acompañamiento del menor, hasta el momento no se han hallado restos.
La versión del señalado
Pese a los testimonios y las pruebas encontradas, Marlon Steve Rodríguez permanece en libertad y niega tajantemente haberle quitado la vida a Angie Lorena. En entrevistas, el hombre sostiene que la joven se marchó por su propia cuenta.
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Al ser interrogado sobre las afirmaciones de su hijo, Marlon responde con incredulidad: "yo digo: si yo hubiera hecho tal cosa, yo frente de mi hijo no soy capaz de hacerlo". Asimismo, desmiente haber suplantado a la joven en WhatsApp, contradiciendo la versión de la comisaria: "mentira, porque ella de aquí se fue con el celular ¿cómo voy a responder del celular de ella supuestamente?".
La incertidumbre continúa para la familia Londoño Herrera, que solo pide conocer la verdad sobre el paradero de la joven. "Que me dijera la verdad, por muy dura que sea, pues bendito sea Dios y si él le hizo algo a la hija mía, que me diga la verdad", clama su madre, Lucero Herrera, mientras el proceso por desaparición forzada sigue su curso en la justicia.
*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.