El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Durante su primer discurso como presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella dedicó un apartado a la protección de las mujeres y los niños, en el que aseguró que su Gobierno no tolerará actos de violencia contra estas poblaciones.El pronunciamiento fue realizado este 7 de agosto de 2026, durante la intervención que ofreció luego de su posesión presidencial en el Batallón Pichincha de Cali, donde expuso varias de las líneas de acción que plantea para su administración en temas de seguridad, justicia y política social.¿Cadena perpetua en Colombia?En ese apartado de su intervención, el mandatario sostuvo que la protección de las mujeres y los niños constituye una responsabilidad del Estado y relacionó ese compromiso con el respeto por la dignidad humana."Proteger a las mujeres y a los niños constituye uno de los deberes más elevados del Estado. La manera como una sociedad los acompaña revela su verdadero compromiso con la dignidad humana", manifestó.Posteriormente, afirmó que ninguna mujer debe vivir bajo el temor de la violencia y que ningún niño debe crecer sin el cuidado, el amor y las oportunidades necesarias para su desarrollo.Por ello aseguró que su administración no permitirá hechos de violencia contra mujeres y niños y señaló que quienes incurran en esas conductas enfrentarán las consecuencias previstas por la ley. "Todo el peso de la ley caerá sobre quienes se atrevan a maltratarlos", dijo ante los asistentes.A continuación, hizo una de las afirmaciones que marcó ese segmento de su intervención al referirse a la sanción que, en su criterio, deberían recibir quienes cometan ese tipo de delitos. "Aquel que atenta contra una mujer o un niño merece ser castigado con cadena perpetua", afirmó el presidente.¿Podría aplicarse la cadena perpetua en Colombia?Aunque a declaración fue recibida con aplausos por parte del público presente durante el acto. En la actualidad, la prisión perpetua no está permitida por la Constitución Política. El artículo 34 establece expresamente: "Se prohíben las penas de destierro, prisión perpetua y confiscación."Esto significa que, bajo el marco constitucional vigente, los jueces no pueden imponer una pena de cadena perpetua.Actualmente, la legislación colombiana establece que la pena máxima por un solo delito es de 50 años de prisión. Cuando una persona es condenada por varios delitos dentro del mismo proceso , el tiempo máximo de prisión que puede cumplir asciende a 60 años.Por esa razón, una sanción de cadena perpetua no podría aplicarse en este momento mediante una ley ordinaria. Pero, en el Congreso de la República, hoy en día cursa un proyecto de acto legislativo presentado por la representante a la Cámara por Bogotá, Nelly Patricia Mosquera, con el propósito de modificar la Constitución para permitir la cadena perpetua para violadores y asesinos de niños.Al presentar la iniciativa, la congresista Nelly Patricia Mosquera indicó que el proyecto de acto legislativo ya fue radicado en la Cámara de Representantes para iniciar su trámite legislativo el pasado 5 de agosto. Según explicó, el texto fue ajustado con base en las observaciones realizadas anteriormente por la Corte Constitucional. Por lo que de pasar las pruebas necesarias esto podría ser un hecho en Colombia.Luego de que el presidente Abelardo de la Espriella afirmara durante su discurso de posesión que "Aquel que atenta contra una mujer o un niño merece ser castigado con cadena perpetua", la representante Nelly Patricia Mosquera expresó su respaldo a esas declaraciones a través de sus redes sociales.La congresista escribió: "Agradezco al presidente Abelardo de la Espriella su apoyo a mi proyecto de Acto Legislativo para por fin hacer que Colombia tenga Cadena Perpetua para los monstruos, que ya cursa en el Congreso de la República. Gracias por hacer que en Colombia los derechos de los niños vuelvan a importar".HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
A la cárcel fue enviado un hombre identificado como Urbano Santillana Vaquero, a quien señalan de haber intentado acabar con la vida de su compañera sentimental, con quien convivió durante 35 años, en La Tebaida, población de Quindío, en la madrugada del pasado 22 de julio, en el barrio El Bosque.El sujeto fue capturado en flagrancia y un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Seccional Quindío le imputó el delito de homicidio en grado de tentativa, cargo que no aceptó. Pese a esto, el juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario. (Lea también: A prisión, hombre señalado de maltratar y amenazar a expareja por una foto en redes sociales)Así pretendía acabar con la vida de su parejaSegún lo informado por la Fiscalía General de la Nación, el imputado debía aplicarle a su compañera, como era costumbre, una inyección de insulina; sin embargo, para el día de los hechos presuntamente la mezcló el medicamento con veneno para roedores.El ente acusador agregó que cuando el acusado notó que la víctima no presentaba síntomas por la sustancia aplicada, decidió intentar “ahogarla cubriendo su cabeza con una bolsa plástica y ejerciendo presión sobre su cuello”. Su plan se vio frustrado cuando un nieto que estaba en el inmueble escuchó los quejidos de la víctima y de inmediato alertó a las autoridades sobre el caso. La mujer recibió atención médica oportuna.Por un hecho similar, en el que un hombre intentó quitarle la vida a su pareja frente a sus dos hijas de 9 y 11 años, en Girón Santander, el victimario aceptó su responsabilidad en los hechos perpetrados en septiembre 2025, por lo que fue condenado a 18 años de cárcel.De acuerdo con cifras oficiales, entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2026, 184 mujeres y niñas han sido víctimas de feminicidios o tentativa de feminicidio en Colombia. (Lea también: A plena luz del día, hombre atacó con arma cortopunzante a una mujer frente a una amiga)POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
El día que desapareció, María Camila Potosí, con su vientre de ocho meses a la espera de entregarle a la hija que iba recibir con las ansias de ser madre por primera vez, no sospechaba que la violencia tocaría a su puerta y de la peor forma, pues la joven de 21 años murió asesinada, torturada y despojada vilmente de la bebé, a quien llamaría Alahia, que estaba a pocas semanas de dar a luz. En las sábanas en las que fue encontrada envuelta quedó marcada la sevicia con la que la mataron. El país está horrorizado por los sangrientos hallazgos que han hecho las autoridades, entre ellos, y el más monstruoso, el del cuerpo de un bebé que sería el que le quitaron a la víctima de manera feroz.La desaparición de María Camila PotosíCamila desapareció un jueves 16 de julio luego de asistir al puesto de salud Polvorines. Diana Carolina Velásquez, gerente de la Red de Salud Ladera de Cali, dijo que la joven “tuvo su última consulta con médico, una consulta que se desarrolló de manera habitual, como dicen las guías de práctica clínica. Ingresó alrededor de las 9:00 de la mañana a nuestra IPS. A las 9:33 a. m. cerramos historia clínica. Ella salió, ingresó al consultorio de manera individual e hizo el seguimiento respectivo”.Caso María Camila Potosí: se conoce foto de los cinco capturados, señalados por el crimenDespués de su visita al médico, María Camila Potosí fue vista por última vez por una cámara de seguridad que captó el momento en el que ella, subida en una motocicleta, se iba junto a una mujer que conducía el vehículo.El hallazgo del cuerpo de María Camila PotosíEl 26 de julio, 10 días después de la desaparición de María Camila y con todas las autoridades buscándola por cada rincón de la ciudad de Cali, se confirmó el hallazgo de un cuerpo sin vida que correspondía con la descripción de la joven. El cadáver de la mujer fue encontrado en orillas del río Meléndez, envuelto en sábanas y con heridas de arma cortopunzante. Sin embargo, lo más espantoso estaba por conocerse. El cuerpo de Camila fue llevado a Medicina Legal, donde los forenses notaron una anomalía que abría una puerta al horror: María Camila Potosí no tenía a Alahia en su vientre.Luego del terrible hallazgo y la noticia estremecedora de que la niña fue sacada violentamente del cuerpo de Camila, la familia de la víctima pedía a los asesinos que tuvieran piedad de devolver a la bebé, piedad que no tuvieron para quitarle la vida a la joven embarazada. Y aunque guardaban las esperanzas de recuperar a la pequeña con vida, cuatro días después una noticia comenzaría por apagar la ilusión.Los capturados en el caso María Camila PotosíLa mujer con la que María Camila se había ido a bordo de una moto volvió a ser noticia en esta cruenta historia, pues, el 30 de julio, ella y cuatro personas más fueron capturadas por las autoridades y señaladas de planear un sangriento plan para matar a la mujer embarazada y llevarse a su bebé. En operativos conjuntos entre la Fiscalía y la Policía en Cali, Tuluá y Andalucía, se materializaron cinco órdenes de detención.Habla la madre de María Camila Potosí tras la captura de cinco personas por el caso ocurrido en CaliEl coronel Herbert Benavidez, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, confirmó que "estas personas pretendían huir del país". Los capturados ahora enfrentarían cargos por delitos gravísimos: feminicidio agravado, secuestro simple, alteración de pruebas y desaparición forzada. La justicia busca determinar el grado de participación de cada uno en la planificación y ejecución del robo de la bebé y el asesinato de Camila.El hallazgo del cuerpo de una bebéMientras la familia y allegados de María Camila Potosí celebraban las capturas realizadas por las autoridades, la mamá de la joven seguía pidiendo que los criminales que mataron a su hija devolvieran con vida a Alahia. "Esas personas no tienen corazón, ni alma... solo espero que se haga justicia, que les caiga todo el peso de la ley", manifestó Alba Ruby Gómez con el profundo dolor de una partida irremediable.Sin embargo, horas después de que las autoridades capturaran a las cinco personas señaladas por el crimen, las autoridades reportaron el hallazgo de los restos de una bebé en una zona boscosa de Cali. La noticia fue recibida por Alba Ruby Gómez, madre de María Camila, como "un balde de agua fría. No esperábamos esta noticia. Quisiera guardar la esperanza de que no fuera nuestra bebé". Ahora, la familia de María Camila solo espera que se haga justicia y que esta sea implacable en contra de las personas que cometieron este terrible crimen.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
A la cárcel fue enviado un hombre identificado como Clever Fabián Bonilla Mantilla por agredir y amenazar a su expareja por una imagen que ella subió a redes sociales. El hecho fue reportado en Buenaventura, Valle del Cauca, el 3 de febrero de 2026.El CTI de la Fiscalía, con apoyo de la Policía Nacional, capturó al imputado en el barrio Modelo del municipio vallecaucano. Fue acusado por el delito de violencia intrafamiliar agravada, cargo que no aceptó. Bonilla Mantilla deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario. (Lea también: A plena luz del día, hombre atacó con arma cortopunzante a una mujer frente a una amiga)¿Cómo maltrató a su expareja?Según lo informado por la Fiscalía General de la Nación ante un juez de control de garantías, el indiciado presuntamente maltrató física, verbal y psicológicamente a su excompañera sentimental luego de reclamarle a la víctima haber subido una fotografía suya a las redes sociales. De acuerdo con el ente investigador, el sujeto “habría intimidado a la mujer con lo que parecía ser un arma de fuego”.Recientemente, la Defensoría del Pueblo reveló cifras de violencia contra la mujer ante los crímenes y ataques que se han registrado en Colombia, algunos de estos en el Valle del Cauca, como el crimen de María Camila Potosí, en Cali, una joven de 21 años embarazada asesinada y se cree que la bebé que esperaba aún estaría con vida. (Lea también: Las hipótesis que trabajan autoridades en torno a la búsqueda de la bebé de María Camila Potosí)“Cada caso de violencia intrafamiliar, delito sexual, feminicidio, explotación o trata es una vida que el Estado tiene el deber de proteger”, señaló la Defensoría, indicando que hasta el 30 de junio de 2026, 184 mujeres y niñas han sido víctimas de feminicidios o tentativa de feminicidio este año. En cuanto a violencia intrafamiliar, las víctimas ascienden a 47.581, mientras que 13.693 han sufrido agresiones sexuales y 135 menores de edad han sido explotadas. (Lea también: Mujer habría sido víctima de feminicidio tras ser golpeada con una tabla: dos menores vieron todo)POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
Un indignante caso de violencia sexual contra un grupo de niñas causa revuelo en el municipio de Soacha, Cundinamarca. Usuarios en redes sociales denunciaron que un hombre habría cometido exhibicionismo frente a varias menores de edad en el barrio San Nicolás, al parecer, el hecho habría sucedido este 28 de julio en horas de la mañana.El caso fue denunciado por la concejal Rocío Dussán Pérez, quien divulgó el video, con censura para proteger a las menores, en redes sociales. En las imágenes registradas por un testigo desde uno de los inmuebles del barrio, se observa que el señalado se movilizaba en una motocicleta, cuyas placas no son visibles. El desconocido llevaba impermeable y un casco, cuando abordó a un grupo de menores que estaban en la acera, estacionó junto a ellas y cometió el acto sexual violento frente a las niñas, al exhibir sus genitales. Posteriormente, el hombre arrancó y se fue del lugar.“¡Es inadmisible! Estos hechos no pueden minimizarse, son una grave agresión contra la integridad de las menores y una alerta sobre un posible agresor sexual”, dijo la concejal tras exponer el caso en sus redes sociales. Dussán exigió a su vez que la Policía Metropolitana de Soacha que actúe con toda la contundencia para identificar y capturar al sujeto que habría realizado este acto indebido “antes de que una conducta como esta escale a un delito aún más grave”.Noticias Caracol consultó con la Alcaldía de Soacha para confirmar en qué va el proceso. La administración señaló que el caso es revisado por la policía judicial para poder identificar al sujeto. Para poder avanzar con la búsqueda, las autoridades verifican grabaciones de cámaras de seguridad para obtener la placa de la motocicleta y hacer el respectivo seguimiento hasta dar con el señalado de haber cometido este acto de violencia sexual, que ha sido repudiado por muchos en las redes sociales.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
En Cali, capital de Valle del Cauca, se reportó un ataque contra una mujer por parte de un hombre que, por los videos que han circulado en redes sociales, conocía a la víctima y por las prendas que usaban, que eran iguales, trabajarían en la misma parte. Los hechos, según se ha informado, se produjeron en la tarde del 27 de julio, en la carrera 5 con calle 14 y fue captado por cámaras de seguridad y videos de testigos. (Lea también: Las hipótesis que trabajan autoridades en torno a la búsqueda de la bebé de María Camila Potosí)La Policía Metropolitana de Cali acudió a la zona y detuvo al señalado atacante, que antes de ser trasladado en una patrulla, intentó quitarle el arma a uno de los uniformados que estaban atendiendo el hecho.¿Cómo se produjo el ataque?En las imágenes se ve al sujeto discutir con la joven y otra mujer intenta separarlos y alejar a su amiga del hombre. Cuando se interpone entre ellos, el agresor saca un arma cortopunzante y empieza a causarle heridas en la espalda a su víctima. Otro compañero se da cuenta de lo que ocurre y agarra al atacante en un intento desesperado por evitar que continúe lesionando a la mujer.Más personas llegan al lugar y someten al hombre, al tiempo que le quitan el cuchillo y lo tiran a un lado de la calle. Otro testigo lo recoge del piso y lo aleja del agresor. Al otro costado está la víctima tendida en el suelo mientras se escucha gente gritar “llamen el taxi”, para poder llevar a la herida a un centro asistencial. Por lo menos cinco personas se unen para alzarla y llevarla al vehículo de servicio público que está esperando.Varias personas se quedan con el agresor y algunos lo golpean ocasionalmente hasta que llegan los policías para detenerlo y presentarlo ante la justicia.El teniente coronel José López, comandante del Distrito 1 de la Policía Metropolitana de Cali, aseguró que “la rápida reacción de la Policía Nacional permitió la captura en flagrancia de un hombre, señalado de agredir con arma cortopunzante a una mujer en el centro de Cali” y “donde los uniformados atendieron de manera inmediata el llamado de la ciudadanía”. Agregó que el capturado “fue trasladado para dejarlo a disposición de la Fiscalía General de la Nación”.Sobre la mujer herida, que sobrevivió al violento ataque, expresó que “a través de la Patrulla Púrpura, se brinda acompañamiento permanente a la víctima y a su núcleo familiar, articulando las rutas de atención y protección con las entidades competentes”, y expresó su rechazo contundente a cualquier manifestación de violencia basada en género, por lo que pidió a la ciudadanía denunciar este tipo de hechos a través de la línea de emergencia 123 y 155.POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
María Mercedes Ortiz Carvajal perdió la vida tras ser víctima de una presunta agresión con elemento contundente. Y dos de sus hijas vieron todo. Los hechos, que podrían enmarcarse como feminicidio, ocurrieron en Anserma, en el departamento de Caldas, donde las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer el asesinato dela mujer de 42 años, sucedido en el barrio Galicia. El caso es investigado como un posible feminicidio. Según la información preliminar, la víctima se había trasladado recientemente desde el municipio de Mistrató, en Risaralda, para establecerse en Anserma junto a su familia.De acuerdo con las autoridades, la mujer convivía con dos hijas menores de edad, quienes presuntamente presenciaron el ataque. De acuerdo con el relato divulgado por Blu Radio, una de las menores salió de la vivienda para pedir auxilio a una vecina y aseguró que un hombre había agredido a su madre, al parecer golpeándola en la cabeza con una tabla.Tras recibir el llamado de emergencia en horas de la mañana que daba cuenta de los hechos, habitantes del sector ingresaron al inmueble y encontraron a la mujer tendida en el piso. Posteriormente dieron aviso a la Policía y al Cuerpo de Bomberos, cuyos integrantes confirmaron que la víctima ya no presentaba signos vitales al llegar al lugar tras la agresión con un objeto contundente. Mientras avanzan las diligencias judiciales, las autoridades buscan establecer con precisión cómo ocurrieron los hechos.Ofrecen recompensa para dar con el responsableLuego de un consejo extraordinario de seguridad, la Alcaldía de Anserma, en coordinación con la Policía Nacional, el Ejército y la Fiscalía General de la Nación, anunció una recompensa de hasta 10 millones de pesos por información que permita identificar, ubicar y capturar al responsable (o responsables) del crimen. La administración rechazó el hecho y aseguró que continúan las labores de recolección de pruebas y demás actuaciones investigativas para esclarecer el caso y llevar a los responsables ante la justicia.Las personas que tengan información relacionada con este homicidio pueden comunicarse de manera confidencial a la línea 320 296 9323, donde las autoridades garantizan absoluta reserva. Como muestra de rechazo a este hecho de violencia, en el municipio también fue convocada una velatón para la noche de este martes 28 de julio.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Las autoridades en Medellín informaron en los últimos días la muerte de una mujer, identificada como María Fernanda López Castellanos, al parecer, a manos de su pareja sentimental, un militar retirado, identificado como Víctor Alfonso Taborda, de 41 años. De acuerdo con las investigaciones, el señalado feminicida y la víctima habrían tenido una discusión previa a los hechos ocurridos el viernes 24 de julio en el barrio El Limonar, corregimiento de San Antonio del Prado.Según el medio El Colombiano, el crimen habría ocurrido tras unos reclamos que el supuesto asesino le habría hecho a la joven de 20 años después de revisar el celular de la víctima. Los vecinos del barrio escucharon gritos provenientes de la vivienda de la víctima y después seis impactos de bala.Testigo de agresión en pastelería de Usaquén revela detalles sobre el ataque: "Te voy a matar"Durante los hechos, dijo el medio citado, María Fernanda López intentó escapar, tratando de defenderse con un cuchillo para alejar al supuesto feminicida. En ese momento, dijeron los testigos, fue cuando se escucharon los seis disparos. Según el reporte oficial, la joven presentaba heridas de bala en la cabeza y en las manos.Unidades de la Policía Metropolitana de Medellín hicieron presencia en el lugar para capturar a Víctor Alfonso Taborda, quien es pensionado del Ejército Nacional desde el año 2025. Los uniformados le incautaron a Taborda un arma de fuego tipo revólver y el arma de fuego quedó a disposición de las autoridades competentes.Taborda será imputado por el delito de feminicidio y se espera que un juez de control de garantías le imponga medida de aseguramiento en centro carcelario mientras se adelantan las investigaciones y se define la responsabilidad de este hombre en el crimen.Allegados a la víctima le contaron a El Colombiano que la relación entre estas dos personas se caracterizaba por tener varios conflictos e incluso habían terminado durante año y medio.¿Cómo denunciar violencia de género y violencia intrafamiliar?La violencia de género y la violencia intrafamiliar son conductas que vulneran los derechos fundamentales de las personas y constituyen delitos o situaciones que requieren intervención inmediata de las autoridades. En Colombia, cualquier persona que sea víctima o tenga conocimiento de un caso puede denunciar los hechos y solicitar medidas de protección. Cuando existe una situación de riesgo o una agresión en curso, la persona afectada debe comunicarse de inmediato con la línea de emergencia 123 para solicitar la intervención de la Policía Nacional y la activación de las rutas de protección correspondientes. En el caso de las mujeres víctimas de violencia basada en género, también puede utilizarse la línea nacional 155, disponible las 24 horas del día para recibir orientación sobre derechos, atención en salud, acompañamiento jurídico y mecanismos de denuncia. La denuncia formal puede presentarse ante la Fiscalía General de la Nación, de manera presencial o a través de los canales virtuales autorizados. Asimismo, la Policía Nacional recibe reportes y orienta a las víctimas sobre los pasos a seguir para garantizar su protección y el inicio de las investigaciones correspondientes. En los casos de violencia intrafamiliar, la víctima también puede acudir a una Comisaría de Familia para solicitar medidas de protección urgentes. Estas pueden incluir órdenes de alejamiento, protección policial, prohibición de nuevas agresiones o la salida temporal del agresor del hogar. El objetivo es evitar que la violencia continúe mientras las autoridades adelantan las actuaciones legales necesarias. Es recomendable conservar pruebas como mensajes, fotografías, grabaciones, certificados médicos o testimonios que permitan respaldar la denuncia. Sin embargo, la ausencia de estas evidencias no impide reportar los hechos ni acceder a las rutas de atención institucional. Denunciar permite activar medidas de protección, acceder a apoyo psicológico, jurídico y social, y contribuir a que las autoridades investiguen y sancionen a los responsables, garantizando así la protección integral de las víctimas y sus familias.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Un testigo de la brutal agresión ocurrida en una pastelería del norte de Bogotá reveló preocupantes detalles del polémico episodio del que fue víctima la ciudadana María del Carmen Quevedo, propietaria del establecimiento. Varias personas acudieron a auxiliar a Quevedo, sobre todo comerciantes vecinos del local, quienes también evitaron que el agresor, identificado como Jesús Acosta Lizardo, se diera a la fuga.Quevedo reveló en Noticias Caracol que este episodio fue precedido por una serie de comportamientos que ya encendían las alertas. Dos semanas antes de la agresión, esta persona había empezado a trabajar como jalador del negocio. Según ella, el sujeto se habría aprendido las placas del carro en el que ella se movilizaba, intentaba quedarse a solas con ella y le pedía con frecuencia que lo acompañara a distintos lugares.El ataque habría ocurrido cuando el ahora extrabajador le reclamó el pago de unos días en los que trabajó, a lo que María del Carmen respondió que este sería cancelado en el día acordado para el pago de nómina. Según ella, el sujeto reaccionó violentamente: la empujó y la golpeó reiteradamente mientras la amenazaba con matarla. La agresión se dio al fondo del establecimiento. Lo que hizo que los demás se dieran cuenta fue cuando María del Carmen provocó un estruendo al hacer caer unos vasos al suelo. Pero hasta que no llegaron dos personas más al local, este hombre no se detuvo, ni siquiera cuando bajó la dueña del inmueble desde el segundo piso para ver qué ocurría.Testimonio de comerciante que auxilió a la víctimaQuienes llegaron a auxiliarla no dejaron que el agresor saliera y cerraron la cortina metálica del negocio. El tiempo de espera para que llegaran las autoridades estuvo marcado por el silencio, que luego se convirtió en un nuevo ciclo de amenazas una vez Acosta fue detenido por uniformados de la Policía.“Habíamos ya varios afuera del sitio y todos quedamos en que no lo íbamos a tocar. Cuando él sale y se siente seguro con la Policía, empezó a amenazar nuevamente a María de que iba a volver y, literalmente, las palabras que usó fueron: ‘Voy a volver y te voy a matar, maldita’. Esas fueron las palabras que utilizó. Las mismas palabras que usó en el video cuando él la está golpeando”, dijo el comerciante.Después de estos momentos de horror, la comerciante fue trasladada a un centro asistencial por las lesiones con las que quedó. Y es que sufrió una fractura en la nariz, múltiples hematomas en el rostro y afectaciones en los ojos a raíz de la agresión, que hoy los testigos solicitan e insisten que sea investigada como un presunto intento de feminicidio. Por otro lado, la Fiscalía maneja el caso, preliminarmente, como lesiones personales y daño en bien ajeno, delitos que no contemplan la imposición de una medida de aseguramiento, razón por la cual este hombre fue liberado.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto continúa generando reacciones en diferentes sectores del país. En medio de las labores de atención y reconstrucción de las zonas afectadas, James Rodríguez publicó un video en sus redes sociales en el que expresó su solidaridad con las personas damnificadas y anunció que realizará importantes aportes a través de su fundación ‘Colombia Somos Todos’.El futbolista colombiano comenzó su mensaje haciendo referencia a los días transcurridos desde la emergencia y destacó la importancia de mantenerse firmes ante las dificultades. En ese sentido, señaló: "Han pasado algunos días desde la catástrofe que enfrentamos en nuestro país. Quiero enviar un mensaje de solidaridad y valor a quienes en medio del dolor siguen batañllando en esta lucha por la vida. para mí el único camino es no desistir".James también puso el foco en lo que ocurrirá después de la atención inmediata de la emergencia. Para el jugador, uno de los principales desafíos estará relacionado con la reconstrucción de las zonas afectadas y la recuperación de las condiciones de vida de las personas que resultaron damnificadas. Al respecto, manifestó: "Se vienen retos inmensos durante la emergencia y después de ella. Ahi es donde quiero enfocar mi mensaje. Debemos levantarnos pero eso va más allá de las palabras. La etapa de reconstrucción debe hacerse de la manera más organizada y eficiente para volver a ser los mismos. No tengo duda que lo lograremos, somos colombianos, somos resilientes, somos berracos. nada nos va a detener".El capitán de la Selección Colombia explicó además que su intención es pasar de las palabras a las acciones mediante el trabajo de su fundación. James anunció que los recursos serán canalizados con el apoyo de especialistas que puedan participar en los procesos de recuperación y reconstrucción. "Por eso, através de mi fundación 'Colombia somos todos' seré el primero en entregar apoyos improptantes para levantar a los damnificados. hemos decidido canalizar los esfuerzos por medio de especialistas en el restablecimiento de condiciones de vida y reconstruccón como la ''Corporación Presentes'", aseguró.La decisión busca que las ayudas lleguen de manera organizada y tengan un impacto directo en las comunidades que más lo necesitan. El futbolista también extendió la invitación a otros integrantes del fútbol colombiano y a ciudadanos que quieran sumarse a la iniciativa. En su mensaje, destacó la importancia de unir esfuerzos durante la etapa de recuperación: "Es de suma importancia que las ayudas tengan el mayor impacto y la reconstrucción sea efectiva. Hoy invito a toda la comundiad del fútbol, a mis compañeros y excompañeros y a todos aquellos de buen corazón que quieran estar con la Colombia que todos amamos, todo aporte es valioso. Somos un pueblo valiente y lo demostraremos en la inmensa capacidad que tenemos para volver a levantarnos".Finalmente, James Rodríguez compartió el canal habilitado para recibir las donaciones y pidió a sus seguidores sumarse al proceso de reconstrucción. El futbolista cerró su mensaje con un llamado a mantener la solidaridad con las personas afectadas: "Envía tu colaboración en el siguiente link y súmate para reconstruir, abrazo para todos y mucha fuerza: https://presentes.co/dona/".De esta manera, el referente del fútbol colombiano se sumó a las diferentes iniciativas que buscan apoyar a las comunidades afectadas por el terremoto.
Vasco da Gama y Olimpia firmaron un empate sin goles este jueves en el duelo de ida por los octavos de final de la Copa Sudamericana, en Río de Janeiro.El conjunto carioca dirigido por Pedro Emanuel fue de más a menos: monopolizó la primera mitad pero no consiguió quebrar la defensa paraguaya, y luego perdió la brújula en el complemento, hasta que finalmente abandonó del campo de juego bajo los silbidos de su hinchada.Desde el pitido inicial, el Vasco se adueñó de la pelota, con más de 70 % de posesión, y dictó las condiciones de juego desde el terreno rival, con ocho finalizaciones al arco.Sin embargo, la falta de efectividad de los dueños de casa y el trabajo eficiente realizado por el portero de Olimpia, Gastón Olveira, impidieron la apertura del marcador.Olveira fue la gran figura en los primeros 45 minutos al ahogar los gritos de gol de los locales con intervenciones clave frente a los remates de Johan Rojas, David Corrêa da Fonseca, Nuno Moreira y Puma Rodríguez.La intensidad de los cruzmaltinos no salió a jugar la segunda parte del encuentro.Con el paso de los minutos, el equipo local perdió fuerza, fluidez en la elaboración e ímpetu para vulnerar la muralla del Decano, que se mantuvo gran parte de la noche replegado y consiguió enfriar el partido sin demasiados sobresaltos.La ocasión más clara de Vasco en todo el segundo tiempo llegó recién en el tiempo añadido, cuando Claudio Spinelli conectó un remate que se marchó desviado.Ahora, el pase a cuartos se definirá el próximo jueves a las 19:00 hora local (22:00 hora GMT) en el estadio Defensores del Chaco, de la ciudad paraguaya de Asunción.
Usuarios de diferentes regiones del país reportaron durante la noche de este jueves 13 de agosto de 2026 inconvenientes para acceder a los servicios de internet hogar y televisión de Movistar. Ante los reportes, la compañía confirmó que se trata de una falla masiva que está afectando sus servicios y señaló que sus equipos técnicos se encuentran revisando el origen del inconveniente.De acuerdo con la información entregada por Movistar a sus usuarios, la empresa se encuentra trabajando para establecer las causas de la interrupción y avanzar en la recuperación de los servicios. Por ahora, no se ha informado una hora exacta para el restablecimiento.¿Qué se sabe de la falla de Movistar?La interrupción se presenta principalmente en los servicios de internet hogar y TV, por lo que usuarios han encontrado dificultades para navegar y acceder a los contenidos contratados.Se espera que Movistar entregue una nueva actualización una vez sus equipos técnicos determinen la causa de la afectación y tengan una estimación más precisa del tiempo de recuperación.NOTICIA EN DESARROLLO
El terremoto que sacudió a Colombia dejó escenas de destrucción, decenas de familias afectadas y relatos que reflejan la magnitud de la emergencia. Uno de ellos es el de Kelly Díaz, una psicóloga de Cali que regresó al colegio de su hija pocos segundos después de sentir el fuerte movimiento telúrico y terminó enfrentando una de las experiencias más dolorosas de su vida: intentar salvar a una niña de 10 años que falleció mientras la sostenía entre sus brazos. La historia fue contada por la propia mujer en una entrevista con BBC Mundo.La tragedia ocurrió en el colegio Nuevo Edén, ubicado en el sur de Cali, una de las ciudades más golpeadas por el terremoto. Según relató Díaz al medio británico, aquella mañana había dejado a su hija en clases y caminaba de regreso a su vivienda cuando comenzó a sentir un temblor que rápidamente se convirtió en un sismo de gran intensidad. La mujer reaccionó de inmediato. Impulsada por la preocupación, decidió regresar corriendo a la institución educativa para verificar que su hija estuviera a salvo. Sin embargo, lo que encontró al llegar superó cualquier escenario que hubiera imaginado. Parte de la estructura del plantel se había desplomado y decenas de personas intentaban comprender lo que acababa de ocurrir.Volvió al colegio para buscar a su hija y encontró una escena devastadoraDe acuerdo con el testimonio recogido por BBC Mundo, una sección de la cúpula del colegio colapsó durante el terremoto. Los estudiantes habían comenzado a ser evacuados, pero algunas personas quedaron atrapadas o resultaron gravemente heridas por los escombros. Díaz explicó que primero buscó a su hija y confirmó que estaba fuera de peligro. Después decidió ayudar a otros estudiantes aprovechando sus conocimientos en primeros auxilios. Fue entonces cuando encontró a dos víctimas gravemente lesionadas: una profesora y una niña de 10 años que era la mejor amiga de su hija.La psicóloga ingresó a la zona afectada para evaluar el estado de los heridos. Según contó a BBC Mundo, ambos presentaban signos vitales, pero la niña tenía lesiones severas en la cabeza tras haber sido alcanzada por parte de la estructura que se desplomó. Mientras intentaba estabilizarla, los minutos pasaban sin que llegara apoyo médico. En ese momento, quienes estaban en el colegio todavía desconocían que el desastre se estaba desarrollando de forma simultánea en distintos puntos de Cali y otras regiones impactadas por el terremoto.“Murió en mis brazos”: la frase que resume el drama vivido tras el terremotoLa espera por ayuda terminó convirtiéndose en una carrera contrarreloj. A pesar de los esfuerzos de Díaz y de otros ciudadanos que se encontraban en el lugar, las heridas sufridas por la menor eran demasiado graves. La niña falleció pocos minutos después mientras era atendida por la psicóloga. “Murió en mis brazos”, relató la mujer en declaraciones recogidas por BBC Mundo, una frase que se ha convertido en uno de los testimonios más conmovedores surgidos tras la emergencia. Poco después, la psicóloga tuvo que afrontar otro momento desgarrador: recibir a la madre de la menor y acompañarla en medio de la noticia de la muerte de su hija.La tragedia también cobró la vida de la docente que había resultado herida durante el colapso parcial del colegio. Otros estudiantes sufrieron lesiones de diversa consideración y recibieron atención médica posteriormente. Pese al fuerte impacto emocional, Díaz decidió sumarse a las labores de apoyo y búsqueda de sobrevivientes en otros puntos de la ciudad. La psicóloga aseguró que muchas de las primeras acciones de rescate fueron realizadas por ciudadanos y voluntarios que acudieron a los lugares afectados antes de la llegada de los equipos especializados.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
La noche llegó a Cali este jueves 13 de agosto con el triste hallazgo del cuerpo de Isabella Saavedra Caicedo, la última de la familia de trillizas que fueron víctimas del colapso de un edificio en Cali, producto del terremoto. Ana María es la única de las hermanas que logró sobrevivir a la tragedia, y que ahora tendrá que aprender a vivir sin sus hermanas y sus padres, que lamentablemente fallecieron.La familia estaba en el edificio María Alvira, del barrio Cuarto de Legua en Cali. Los allegados de la familia habían reportado su desaparición en redes sociales. Más tarde se conoció que una de las trillizas, Ana María, había sobrevivido. Una vez fue rescatada, la trasladaron a un centro asistencial y fue intervenida quirúrgicamente. Hoy se recupera de la cirugía que le practicaron en su pelvis. Paralelo a eso, había esperanza de que el resto de los integrantes estuvieran con vida.Ese fue un anhelo que se apagó poco a poco, mientras avanzaban las labores de rescate en las ruinas. Sus papás, Jairo Hernán y Blanca Victoria, fueron encontrados sin vida, supuestamente abrazados. Sofía murió atrapada entre los escombros. La única que continuaba desaparecida era Isabella.“Ellas eran las mejores amigas, no se despegaban, estudiaron siempre juntas, estudiaron la universidad juntas, trabajaban juntas, hacían todo juntas. Ellas siguen siendo inseparables. Era una familia muy bonita”, así las recuerda María Juliana Perdomo, una amiga de las trillizas que ha estado —como muchos allegados de la familia— gestionando ayudas para Ana.Y es que Ana María no solo perdió el lugar donde vivía: perdió su hogar, su familia, sus mejores amigas. Todo en cuestión de segundos, que con las labores de rescate se convirtieron en horas y luego en días.Sofía, Isabella, Jairo y Blanca son los nombres de los 98 ciudadanos que murieron en Cali. En Colombia continúan 496 personas desaparecidas y ya hay 273 fallecidos confirmados. En total, hay más de 97.000 personas afectadas.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co