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Cabezote sección COLOMBIA Noticias Caracol 2025 DK

Desafíos para reconstruir ciudades como Cali y Pereira tras el terremoto: “¿Dónde vamos a vivir?”

Restablecer los servicios públicos y rehabilitar el paso de las vías afectadas también es una prioridad, por lo que se debe definir la hoja de ruta para sacar adelante los proyectos que le permitan a Colombia volver a la normalidad.

¿Cuánto puede tardar la reconstrucción de ciudades como Cali y Pereira tras el terremoto?

El devastador terremoto de 7,4 grados que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto ha abierto una de las etapas de planificación y gestión de riesgos más complejas de la historia reciente del país. Aunque el fuerte sismo se sintió con rigor en 13 departamentos, el monumental esfuerzo de reconstrucción física, institucional y urbana se concentrará prioritariamente en cinco de ellos, con ciudades como Cali y Pereira bajo el foco de la atención pública. Tras superar las primeras horas de angustia, las labores de búsqueda y rescate, que inicialmente se desplegaron en 44 puntos de emergencia, se han reducido paulatinamente a cuatro zonas de trabajo activo para la recuperación de cuerpos. Ahora, el país empieza a formularse una pregunta fundamental: ¿cómo volver a empezar?

En la capital del Valle del Cauca, la Alcaldía de Cali ha consolidado un balance oficial que ilustra la gravedad del desastre: 88 personas rescatadas con vida, 94 reportadas como desaparecidas, 130 fallecidos y un saldo de 1.485 heridos. Hasta el momento, las autoridades forenses han entregado 123 cuerpos a sus familias. A nivel de infraestructura física, Cali registra un preocupante acumulado de 6.800 reportes por daños en casas y edificios. Ante este panorama, el gobierno local ha priorizado la evaluación estructural de 700 edificaciones visiblemente averiadas para dictaminar si deben someterse a una demolición definitiva o si aún pueden ser recuperadas. Los derribamientos de los inmuebles catalogados con alto riesgo de colapso comenzarán en un margen de inmediatez de 15 días, mientras las cuadrillas de operarios avanzan a toda marcha en la limpieza de escombros en los puntos críticos de la ciudad. (Lea también: Familia Gilinski donará $150.000 millones para reconstrucción de Cali, informó De la Espriella)

La prioridad técnica: servicios antes que viviendas

Más allá de la conmoción inicial, la principal inquietud de las familias damnificadas tras seis días de la tragedia se resume en una pregunta habitacional: “¿Dónde vamos a vivir?”. Resolver la escasez de vivienda es el clamor urgente de la comunidad. No obstante, los expertos en ingeniería advierten que la reconstrucción no puede ejecutarse de manera desordenada o apresurada. El ingeniero Arturo Salazar Mejía, quien coordinó la histórica reconstrucción de Armenia tras el terremoto de 1999, explicó en Pereira que el primer paso metodológico consiste en elaborar censos precisos de los afectados y realizar un diagnóstico exhaustivo de la infraestructura básica. Fue enfático al advertir que la prioridad máxima antes de levantar cualquier edificación residencial debe ser la recuperación de la infraestructura básica institucional y las redes de servicios. "No sacamos nada haciendo un edificio si no hay dónde conectarlo", aseveró, señalando que la restauración de acueductos y sistemas de alcantarillado debe ser el cimiento de la estrategia. Para garantizar la transparencia y la celeridad en la contratación, Salazar recomendó, como hace tres décadas, emplear los listados de firmas e ingenieros precalificados y autorizados previamente por el Banco Mundial. Insistió en que “esto no se puede hacer a la loca”.

Un esfuerzo financiero y social de largo aliento

Por su parte, el ingeniero estructural voluntario John Jairo Blandón advirtió desde Cali que los costos financieros y los tiempos de ejecución de esta reconstrucción son difíciles de cuantificar de forma inmediata. Blandón estimó que la cifra de viviendas dañadas a nivel nacional “son cifras casi inimaginalbes” y podría superar con creces las 30.000 unidades. Según sus proyecciones, el proceso integral para recuperar la normalidad tardará "varios años", pues requiere una compleja planeación para gestionar recursos económicos, articular la producción de la industria de la construcción, convocar a equipos de diseñadores y unificar los criterios técnicos de rehabilitación sísmica.

Por su parte, el ingeniero civil de la Escuela Colombiana de Ingeniería, Rafael Salgado, considera que la clave del éxito en la reconstrucción radica en la gobernanza: "Lo más importante y urgente para la reconstrucción es la unidad. (…) La voluntad política es fundamental desde las entidades gubernamentales y desde el Gobierno central, el trabajo articulado destinando los recursos necesarios y sobre todo con el compromiso real y el compromiso serio de desarrollar un muy buen trabajo", afirmó, destacando que la voluntad política de los mandatarios locales, regionales y nacionales será el motor indispensable del proceso. (Lea también: Entre escombros y cables, así sobrevivió la familia Ramírez al terremoto en Pereira: "Es un milagro")

Acciones simultáneas en educación, salud y patrimonio

El presidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Mauricio Uribe, precisó que las autoridades locales y los comités de gestión del riesgo deben apresurarse a restablecer los servicios públicos esenciales como el agua, la electricidad y las telecomunicaciones. La suspensión de estos últimos ha obstaculizado el flujo de información, impidiendo conocer con precisión la magnitud de los daños en regiones vulnerables como el departamento del Chocó.

La catástrofe también asestó un golpe severo al sistema educativo. Se calcula que más de 2.000 instituciones educativas presentan daños estructurales en distintas proporciones, dejando a miles de estudiantes sin aulas para continuar su proceso formativo. Ante esta situación, el experto planteó que el Estado debe avanzar en múltiples frentes de manera paralela. Esto incluye no solo la habilitación temporal de escuelas y hospitales, sino también la estabilización de edificaciones de alto valor histórico y patrimonio cultural que resultaron seriamente averiadas.

Finalmente, desde de la Sociedad Colombiana de Arquitectos confirmaron que ya se ha conformado un comité técnico nacional que trabaja en la definición de una hoja de ruta clara y un cronograma “que tiene que ser muy rápido”. Este comité busca garantizar que la reconstrucción no se limite a reponer los metros cuadrados perdidos, sino que apueste por la sostenibilidad urbana y la resiliencia de cara al futuro. Tanto los ingenieros como los diseñadores coinciden en que las obras civiles de concreto no serán suficientes si no se ejecutan junto con un riguroso programa de acompañamiento social y psicológico orientado a devolverles la dignidad y la estabilidad emocional a los miles de víctimas de la tragedia.

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***Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.

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