Laura Tapias sigue sin hallarle explicación a lo que le ocurrió a sus tres familiares, que fueron víctimas de un dron cargado de explosivos que cayó sobre la vivienda en la que estaban, en Segovia, Antioquia. Este no es el primer golpe directo que recibe del fenómeno de violencia. Tapias hace parte de los 130 desplazados que huyeron de la vereda Rancho Quemado, donde ocurrió el ataque, puesto que ha sido escenario de fuego cruzado entre estructuras criminales.
La mujer revivió el angustioso momento, ocurrido el 26 de febrero, en entrevista con Noticias Caracol. El impacto de la detonación fue total. De aquella casa hecha de tablas, donde estaban las víctimas, no quedó nada. Los afectados cayeron en el lote donde ordeñaban las vacas.
El noticiero pudo conocer los nombres de las tres víctimas fatales de una tragedia que enluta a toda una vereda:
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- Alonso de Jesús Silva, tesorero de la Junta de Acción Comunal,
- Yalusan Cano, miembro del Comité de Conciliación
- María Ana Silva, ama de casa y abuela de Laura Tapias
“Ellos no se metían con nadie. Solo con su finquita y sus animalitos. (...) Sé que estaban en su casa descansando y de un momento a otro llegaron y les explotaron la casa con bombardeo”, recordó Tapias en medio del estupor.
La vereda Rancho Quemado: escenario de enfrentamientos
Este hecho expone las condiciones a las que están expuestos los habitantes en materia de seguridad y orden público. Y es que la tensión en Segovia y sus veredas no cesa. Los habitantes de la vereda Rancho Quemado han sido obligados a vivir bajo la constante presencia y enfrentamientos de actores armados ilegales como el Clan del Golfo, Eln y disidencias de las Farc. Tapias comenta que todos viven con miedo por la presencia de estos actores ilegales. “Si no es uno el uno el que ataca, es el otro”, señaló. Tapias advierte que el conflicto en la vereda está en un punto “demasiado fuerte”. “Hay personas inocentes que están saliendo muy perjudicadas”, afirmó.
Ante esta tragedia, la familia de estas tres personas tienen un interrogante al frente: de todos los ilegales que hay en la zona, ¿quién estuvo detrás del ataque? La allegada de las víctimas fatales dice que lo único que saben es que en ese preciso momento de la detonación, no había enfrentamientos.
Los allegados de las víctimas de este trágico hecho continúan a la espera de que Medicina Legal entregue los cuerpos de los mayores de edad para llevar a cabo las honras fúnebres. Paralelo a esto, Carlos Enrique Argaez, sobreviviente de la explosión, permanece en el Hospital Pablo Tobón Uribe tras haber pasado por cirugía por las afectaciones que presentaba en sus piernas y abdomen. Argaez, de 50 años, fue llevado por su propia hermana desde Segovia hasta el lugar después del accidente.
María Paula Rodríguez Rozo
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