Tener vivienda propia es un sueño para millones de colombianos que por años ahorran recursos y luego de una cuidadosa búsqueda deciden invertirlos en el proyecto que más se acomode a sus necesidades y, además, que les dé confianza. Muchos de los que deciden hacer esta importante inversión se fijan en un importante detalle para dar su dinero, y es que el proyecto en cuestión cuente con una fiducia.Séptimo Día conoció las denuncias de cuatro personas que, entre 2021 y 2022, encontraron en el proyecto de vivienda Acanto, de la constructora Mevic, la posibilidad de cumplir su sueño de tener un apartamento propio. Para ellos, uno de los factores de valor de esta construcción, más allá de su buena ubicación en Bogotá, su oferta de zonas comunes y facilidad de pago,fue que contaba con el apoyo de Alianza Fiduciaria.¿Qué es una fiducia y para qué sirve en un proyecto de vivienda?Cuando las personas empiezan la búsqueda de un proyecto de vivienda, muchas consideran importante que este cuente con una fiduciaria adjunta. Daniel Ricardo Sarmiento Cristancho, experto en derecho comercial, financiero y gestión patrimonial, explicó por qué se necesita de una fiduciaria en un proyecto de vivienda y por qué esto debería darle confianza a los compradores.“Hay un constructor que no tiene dinero y necesita construir un proyecto inmobiliario, para hacerlo necesita celebrar un contrato con una fiducia para que le administre el dinero que los compradores que tienen interés en este proyecto le den”, señaló. Así las cosas, la fiduciaría tiene que administrar los recursos de los compradores, pero además, “tiene que informarle [al comprador] de forma clara, veraz y verificable todo lo relativo al proyecto y tiene que verificar que el constructor esté haciendo lo que tiene que hacer”.Tener esto claro es importante porque, en caso de que surjan problemas con la entrega o construcción del inmueble, el comprador tiene que saber a quién debe reclamar. En estos casos, la queja del futuro propietario deberá hacerse directamente a la fiduciaria y si esta no les da una respuesta favorable, entonces deben elevar su situación ante la Superintendencia Financiera.¿Qué está pasando con el proyecto Acanto en Bogotá? “Para mis hijos y para mí quería mi hogar propio”, señaló Angie Viviana Riaño, una bogotana de 35 años que en 2021 empezó una búsqueda por una vivienda propia y se decidió por el proyecto Acanto, en la localidad de Engativá. “Me gustó el precio, me gustó la distribución. Les di todos mis ahorros, vendí el vehículo que tenía y empezamos a pagar la cuota inicial con la expectativa de que el apartamento lo iban a entregar en 2023”.Lo mismo sucedió con Maryuri Cañón Cabrera, de 42 años, quien señaló que, en su momento, le pareció un proyecto “interesante y bien localizado”. Sin embargo, para ella hubo otro factor que la hizo decidirse por invertir en Acanto y fue ver que contaba con Alianza Fiduciaria. “Empiezo a averiguar y veo que está respaldado por una fiducia, así que cumplen con el proceso de entregar los recursos a través de una fiducia, y eso para mí era importante”.Tanto Angie Viviana Riaño como Maryuri Cañón iniciaron los pagos de la cuota inicial de sus apartamentos en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto, emocionadas por ver los avances de la etapa 1 y a la espera de seguir el proceso para su entrega en 2023, como se los habían prometido. Sin embargo, empezaron a preocuparse cuando pasaban por la zona y veían que nadie estaba trabajando en la obra y no se veía ningún avance en la construcción.Adrián Camilo Casas, de 41 años, también había invertido su dinero en el mismo proyecto y notaba la misma situación. “Era una inversión familiar, pensando en mi futuro y puse mi dinero en ese proyecto esperando una mejor calidad de vida... Ya no se veían obreros y empieza la preocupación”. Así como Claudia Merchán Herrera, de 52 años, quien está a la espera de que le respondan por su inversión de 90 millones de pesos en solo la cuota inicial.Todos ellos firmaron un contrato de compra con Alianza Fiduciaria por sus respectivos inmuebles en la etapa 2y 3 de Acanto. “Yo me comprometí a pagar 329 millones 185 mil pesos y a contraprestación yo recibía un apartamento y un parqueadero. Terminé de hacer mi último pago el 30 de junio en 2023 y el 100% de la cuota inicial ya está paga. Empecé a contactar diferentes personas del proyecto y nunca contestan”, detalló Maryuri Cañón.Al manifestar su preocupación por la obra pausada, Angie Riaño recibió una respuesta desconcertante por parte de la constructora. “Que no iba a seguir el negocio conmigo y que me iba a devolver el 100% de la cuota inicial porque, según ellos, yo había manifestado una inconformidad con el proyecto y que estaban dispuestos a pagarme una cláusula de desistimiento. Pero a la fecha no me han pagado nada”. Agregó que en ese momento le dijeron que le darían su dinero en un plazo de 20 días hábiles, pero han pasado más de dos años.Estas cuatro personas, que son solo unos de los muchos afectados por los incumplimientos de la constructora Mevic y Alianza Fiduciaria, presentaron reclamos ante la Superintendencia Financiera, pero siguen sin obtener respuestas claras. Según la entidad, que fue contactada por Séptimo Día, han recibido 324 demandas contra Alianza Fiduciaria entre enero de 2025 y mayo de 2026, casos en los que su labor es entrar como jueces y analizar las pruebas de ambas partes para determinar responsabilidades y si lo que el consumidor demanda es correcto o no.Rodrigo Borrero, asesor externo de la constructora Mevic, explicó que el motivo del retraso de las obras en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto es porque “se presentaron circunstancias ajenas, derivadas de los efectos de la pandemia, las protestas en Colombia, factores climáticos y el cambio de políticas", las cuales, según él, dejaron en evidencia "que el proyecto no iba a dar utilidades”. Además, aseguró que en el caso de Angie Viviana Riaño, “tiene entendido” que ya se le pagó su dinero.Finalmente, la constructora Mevic aseguró a este programa que en diciembre de este año esperan entregar los inmuebles adquiridos por Maryuri, Claudia y Adrián Camilo, así como los de otros propietarios y, de la misma manera, lograr una conciliación con Angie Viviana Riaño. Por otro lado, a lo largo de esta investigación, Séptimo Día estuvo intentando establecer contacto con Alianza Fiduciaria para obtener una respuesta sobre las denuncias de estos cuatro ciudadanos, pero nunca respondieron.
En Colombia y el mundo, desafortunadamente, cada día aparecen en las calles y en redes sociales nuevos carteles que alertan sobre la desaparición de niños, niñas y adolescentes, los cuales son buscados con desespero y angustia por parte de sus familiares. La situación empeora cuando estos menores son hallados sin vida y con signos de violencia porque para sus madres, incluso cuando se logra condenar a un culpable, el dolor y vacío que queda es indescriptible. Según Naciones Unidas, en el mundo cada 10 minutos una mujer o una niña es asesinada de manera violenta. En Colombia, según datos de Medicina Legal, en la última década cerca de 1.500 niñas murieron de forma violenta y más de 190 mil menores fueron valorados por violencia sexual, unos datos preocupantes sobre la sociedad en la que están creciendo los niños en el país. Tres madres le abrieron la puerta de sus casas a Los Informantes en diferentes lugares del país para contar la historia de sus hijas de 9, 12 y 15 años que un día salieron de casa y no volvieron. Aunque por el asesinato de sus pequeñas obtuvieron justicia legal, todas aseguran que no logran encontrar consuelo en la condena de un desconocido y que lo que les da verdadera paz es que sus hijas no sean olvidadas.Sofía Delgado Zúñiga, de 12 años / 12 de octubre de 2024En Villagorgona, Valle del Cauca, el nombre de Sofía Delgado representa para los habitantes uno de los episodios más oscuros de su historia y para el país uno de los feminicidios de niñas más indignantes de los últimos años. Leidy Zúñiga, su mamá, reconoció que "lo que más extraño es levantarme, saber que llega la hora del almuerzo, saber que llegaba la hora de llevarla a su colegio, su hora de salida. Dios nos la prestó por 12 años, siempre le digo eso a Dios, no le reprocho nada".Sofía acababa de cumplir 12 años, le gustaban los animales, patinar y soñaba con ser veterinaria. El 29 de septiembre de 2024, Sofía salió de su casa rumbo a comprar comida para su mascota y no regresó. Leidy pegó carteles con su foto, habló con los vecinos y denunció ante medios y autoridades, pero durante 18 días no supo nada de su hija; hasta que el 17 de octubre, la encontraron sin vida en un cañaduzal en zona rural de Candelaria, a pocos kilómetros de su casa. "Nosotros cuando buscábamos a Sofía sentíamos que la íbamos a encontrar, pensábamos que íbamos a estar con ella, pero no fue así".El responsable fue un vecino del sector, el cual fue capturado, confesó y fue condenado a 58 años de prisión. Aunque para Leidy Zúñiga la condena contra el responsable de la muerte de su "ángel" es justicia, señaló también que "ella está en el cielo, pero su recuerdo va a seguir para toda la vida, así pasen los años y los días, porque perder un hijo es una de las pruebas más difíciles que como madre podemos pasar”.Laura Valentina Páez Velandia, de 9 años / 21 de enero de 2025En Chiquinquirá, Boyacá, Miryam Lucero Velandia también sabe en carne propia el dolor que implica perder a una hija de esta manera. “El sueño de ella era crecer y poder tener un trabajo para que yo no sufriera tanto, para ayudarme”, expresó la mujer al recordar a la pequeña Laura Valentina de 9 años, quien el 16 de enero de 2025 salió de su casa para pasear a su perro y desapareció. Cinco días después de denunciar su desaparición, el cuerpo de la menor de edad fue hallado sin vida en el río Minero, en el límite de Boyacá y Santander. En este caso las autoridades también dieron con el responsable y fue condenado, algo que para Miryam es una medida importante para la protección de otros niños, pero difícilmente compensa el dolor que causó en su familia. “La única ventaja es que el man está en la cárcel y se han salvado más niños, pero justicia no. [Ella] era la mayor parte de mi vida”.Entrar a la casa de la mamá de Laura Valentina es como ver dos mundos distintos. Por un lado está el cuarto de la menor que parece congelado en el tiempo porque sigue intacto, con sus peluches, zapatos y uniforme del colegio, hasta la alcancía que la niña estaba llenando con la esperanza de comprarle un regalo de cumpleaños a su mamá. Pero fuera del cuarto de la menor lo que se ve en cada rincón de la casa son plantas y flores que Miryam cuida con amor. El motivo es uno solo, según explicó. “Así fuera a salir al potrero, ella siempre me regalaba una flor, ella misma me las daba, las echaba en agua y volvía y me las daba. Fue lo más lindo y hermoso que tuve en mi vida”.Emily Dayana Villalba Vergara, de 15 años / 12 de marzo de 2025Finalmente, en el municipio de Chocontá, en Cundinamarca, todos recuerdan con cariño a Emily Villalba, una joven de 15 años que soñaba con ser una música profesional y destacaba tocando en la banda sinfónica del municipio y de su colegio. Además de sus destacadas calificaciones, la adolescente se había convertido en el gran apoyo de su mamá Nury Yuliana Vergara, ayudándola incluso en sus clases universitarias para convertirse en enfermera.“Ella fue fundamental porque cuando yo iba a empezar [a estudiar] yo pensaba que la parte de sistemas me costaba, entonces Emily me daba moral, me echaba la mano”, recordó la mujer que ahora trabaja en un asilo como enfermera de adultos mayores y que logró cumplirle a su hija el sueño de verla graduada de enfermera, aunque la menor no pudo estar ahí para acompañarla. El 12 de marso de 2025, Emily regresaba a su su casa luego de un ensayo con la banda, pero nunca llegó a su hogar, generando preocupación en su entorno. Horas más tarde su cuerpo fue encontrado en una zona boscosa de la vereda Pueblo Viejo. Nury dice que, aunque el responsable de acabar con la vida de Emily está en la cárcel, su vida no volverá a ser la misma. "En términos legales pues de alguna manera sí [hubo justicia] porque el tipo fue capturado y condenado, pero ¿la vida de las víctimas qué? ¿Qué hay de la vida de las personas, que nos destruyeron la vida? Una criatura no es un número más, era una vida, era una vida con la que uno contaba, eran sueños, eran planes, eran proyectos”, reclamó. Agregó que, a pesar de lo ocurrido sigue trabajando para cumplirle la promesa a su hija de tener una casa propia y, en sus días más difíciles, aseguró que siente la presencia de Emily en una pequeña mariposa que siempre se posa en su ventana.La nueva ventana de la justicia Colombia acaba de lanzar la Alerta Rosa, un mecanismo de búsqueda inmediata para niños, niñas, adolescentes y mujeres desaparecidos, ya no hay que esperar 72 horas para denunciar. Si alguien desaparece puede comunicarse a estos números: Línea 123Líneas nacionales 122, 155 y 141También puede ir a la Fiscalía, a la Policía, al ICBF, las oficinas de la Defensoría del Pueblo o a una comisaría de familia
El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
En Colombia y el mundo, desafortunadamente, cada día aparecen en las calles y en redes sociales nuevos carteles que alertan sobre la desaparición de niños, niñas y adolescentes, los cuales son buscados con desespero y angustia por parte de sus familiares. La situación empeora cuando estos menores son hallados sin vida y con signos de violencia porque para sus madres, incluso cuando se logra condenar a un culpable, el dolor y vacío que queda es indescriptible. Según Naciones Unidas, en el mundo cada 10 minutos una mujer o una niña es asesinada de manera violenta. En Colombia, según datos de Medicina Legal, en la última década cerca de 1.500 niñas murieron de forma violenta y más de 190 mil menores fueron valorados por violencia sexual, unos datos preocupantes sobre la sociedad en la que están creciendo los niños en el país. Tres madres le abrieron la puerta de sus casas a Los Informantes en diferentes lugares del país para contar la historia de sus hijas de 9, 12 y 15 años que un día salieron de casa y no volvieron. Aunque por el asesinato de sus pequeñas obtuvieron justicia legal, todas aseguran que no logran encontrar consuelo en la condena de un desconocido y que lo que les da verdadera paz es que sus hijas no sean olvidadas.Sofía Delgado Zúñiga, de 12 años / 12 de octubre de 2024En Villagorgona, Valle del Cauca, el nombre de Sofía Delgado representa para los habitantes uno de los episodios más oscuros de su historia y para el país uno de los feminicidios de niñas más indignantes de los últimos años. Leidy Zúñiga, su mamá, reconoció que "lo que más extraño es levantarme, saber que llega la hora del almuerzo, saber que llegaba la hora de llevarla a su colegio, su hora de salida. Dios nos la prestó por 12 años, siempre le digo eso a Dios, no le reprocho nada".Sofía acababa de cumplir 12 años, le gustaban los animales, patinar y soñaba con ser veterinaria. El 29 de septiembre de 2024, Sofía salió de su casa rumbo a comprar comida para su mascota y no regresó. Leidy pegó carteles con su foto, habló con los vecinos y denunció ante medios y autoridades, pero durante 18 días no supo nada de su hija; hasta que el 17 de octubre, la encontraron sin vida en un cañaduzal en zona rural de Candelaria, a pocos kilómetros de su casa. "Nosotros cuando buscábamos a Sofía sentíamos que la íbamos a encontrar, pensábamos que íbamos a estar con ella, pero no fue así".El responsable fue un vecino del sector, el cual fue capturado, confesó y fue condenado a 58 años de prisión. Aunque para Leidy Zúñiga la condena contra el responsable de la muerte de su "ángel" es justicia, señaló también que "ella está en el cielo, pero su recuerdo va a seguir para toda la vida, así pasen los años y los días, porque perder un hijo es una de las pruebas más difíciles que como madre podemos pasar”.Laura Valentina Páez Velandia, de 9 años / 21 de enero de 2025En Chiquinquirá, Boyacá, Miryam Lucero Velandia también sabe en carne propia el dolor que implica perder a una hija de esta manera. “El sueño de ella era crecer y poder tener un trabajo para que yo no sufriera tanto, para ayudarme”, expresó la mujer al recordar a la pequeña Laura Valentina de 9 años, quien el 16 de enero de 2025 salió de su casa para pasear a su perro y desapareció. Cinco días después de denunciar su desaparición, el cuerpo de la menor de edad fue hallado sin vida en el río Minero, en el límite de Boyacá y Santander. En este caso las autoridades también dieron con el responsable y fue condenado, algo que para Miryam es una medida importante para la protección de otros niños, pero difícilmente compensa el dolor que causó en su familia. “La única ventaja es que el man está en la cárcel y se han salvado más niños, pero justicia no. [Ella] era la mayor parte de mi vida”.Entrar a la casa de la mamá de Laura Valentina es como ver dos mundos distintos. Por un lado está el cuarto de la menor que parece congelado en el tiempo porque sigue intacto, con sus peluches, zapatos y uniforme del colegio, hasta la alcancía que la niña estaba llenando con la esperanza de comprarle un regalo de cumpleaños a su mamá. Pero fuera del cuarto de la menor lo que se ve en cada rincón de la casa son plantas y flores que Miryam cuida con amor. El motivo es uno solo, según explicó. “Así fuera a salir al potrero, ella siempre me regalaba una flor, ella misma me las daba, las echaba en agua y volvía y me las daba. Fue lo más lindo y hermoso que tuve en mi vida”.Emily Dayana Villalba Vergara, de 15 años / 12 de marzo de 2025Finalmente, en el municipio de Chocontá, en Cundinamarca, todos recuerdan con cariño a Emily Villalba, una joven de 15 años que soñaba con ser una música profesional y destacaba tocando en la banda sinfónica del municipio y de su colegio. Además de sus destacadas calificaciones, la adolescente se había convertido en el gran apoyo de su mamá Nury Yuliana Vergara, ayudándola incluso en sus clases universitarias para convertirse en enfermera.“Ella fue fundamental porque cuando yo iba a empezar [a estudiar] yo pensaba que la parte de sistemas me costaba, entonces Emily me daba moral, me echaba la mano”, recordó la mujer que ahora trabaja en un asilo como enfermera de adultos mayores y que logró cumplirle a su hija el sueño de verla graduada de enfermera, aunque la menor no pudo estar ahí para acompañarla. El 12 de marso de 2025, Emily regresaba a su su casa luego de un ensayo con la banda, pero nunca llegó a su hogar, generando preocupación en su entorno. Horas más tarde su cuerpo fue encontrado en una zona boscosa de la vereda Pueblo Viejo. Nury dice que, aunque el responsable de acabar con la vida de Emily está en la cárcel, su vida no volverá a ser la misma. "En términos legales pues de alguna manera sí [hubo justicia] porque el tipo fue capturado y condenado, pero ¿la vida de las víctimas qué? ¿Qué hay de la vida de las personas, que nos destruyeron la vida? Una criatura no es un número más, era una vida, era una vida con la que uno contaba, eran sueños, eran planes, eran proyectos”, reclamó. Agregó que, a pesar de lo ocurrido sigue trabajando para cumplirle la promesa a su hija de tener una casa propia y, en sus días más difíciles, aseguró que siente la presencia de Emily en una pequeña mariposa que siempre se posa en su ventana.La nueva ventana de la justicia Colombia acaba de lanzar la Alerta Rosa, un mecanismo de búsqueda inmediata para niños, niñas, adolescentes y mujeres desaparecidos, ya no hay que esperar 72 horas para denunciar. Si alguien desaparece puede comunicarse a estos números: Línea 123Líneas nacionales 122, 155 y 141También puede ir a la Fiscalía, a la Policía, al ICBF, las oficinas de la Defensoría del Pueblo o a una comisaría de familia
La Fiscalía General de la Nación dio a conocer nuevos hallazgos sobre el feminicidio de Natalia Villalba, la mujer de 36 años cuyo cuerpo fue encontrado dentro de una maleta en un apartamento del barrio Chicó, localidad de Chapinero, en el norte de Bogotá. La investigación señala que el presunto responsable, el ciudadano británico Matthew Foster Martinson, habría permanecido cerca de tres horas en el inmueble, intentado eliminar evidencias del crimen y posteriormente salido del país con destino a Ecuador. El hombre ya fue enviado a prisión mientras avanza el proceso judicial.Matthew Foster habría cambiado su identidad para que no lo identificaranDurante audiencias reservadas, el ente investigador expuso detalles de la secuencia de hechos ocurridos el pasado 18 de junio. De acuerdo con las indagaciones, Natalia Villalba habría permitido el ingreso de Foster Martinson al apartamento donde se hospedaba temporalmente. Sin embargo, la Fiscalía indicó que, al llegar al edificio, el extranjero se habría registrado bajo una identidad diferente en el libro de visitantes, una acción que, según los investigadores, buscaba dificultar su posterior identificación.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Así Matthew Foster, al parecer, atacó a Natalia VillalbaLas pruebas recopiladas por el CTI apuntan a que, tras confirmar que la víctima se encontraba sola, Foster Martinson la habría atacado repetidamente con un objeto contundente, causándole la muerte. Las autoridades sostienen que, después del crimen, el cuerpo fue introducido en una maleta y trasladado al baño del apartamento. Allí, presuntamente, el procesado abrió el agua caliente de la ducha y realizó diversas acciones para eliminar rastros de sangre y otras evidencias.La investigación también indica que el ciudadano británico cambió la ropa que llevaba puesta al ingresar al edificio y habría arrojado esas prendas en una bolsa a través del ducto de basuras antes de abandonar el lugar.Matthew Foster se habría llevado el celular de Natalia VillalbaEntre los elementos recopilados por la Fiscalía figura además la desaparición del teléfono celular de Natalia Villalba, que, según la hipótesis del ente acusador, habría sido sustraído para dificultar el rastreo de la relación entre víctima y victimario. Los investigadores consideran que el crimen pudo haber estado motivado por celos.Tras los hechos, Foster Martinson viajó a Ecuador. Las autoridades colombianas sostienen que intentaba evadir la acción de la justicia. No obstante, fue localizado el 27 de junio en el aeropuerto internacional Mariscal Sucre, en Quito, gracias a una notificación roja de Interpol.Un día después, el ciudadano británico fue expulsado de Ecuador y trasladado a Bogotá, donde agentes del CTI hicieron efectiva la orden de captura en su contra.¿Qué delitos le imputaron a Matthew Foster?En las diligencias judiciales, la Fiscalía le imputó los delitos de feminicidio agravado y destrucción de material probatorio. Foster Martinson no aceptó los cargos. Sin embargo, una jueza de control de garantías ordenó su reclusión en un centro carcelario mientras continúan las investigaciones y se determina su responsabilidad en el asesinato de la joven cucuteña.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE TATIANA SANABRIA, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
El clamor que pedía justicia en el caso de Natalia Villalba fue escuchado. El señalado feminicida, identificado como Matthew Foster Martinson, fue enviado a prisión por decisión de un juez de control de garantías. En el marco de la audiencia, la Fiscalía reveló elementos materiales probatorios que reconstruyen cómo habría ocurrido el feminicidio. Al ciudadano británico se le acusa de haber causado la muerte de la modelo cucuteña, de 36 años, en un apartamento del barrio Chicó, en el norte de Bogotá.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)De acuerdo con el ente acusador, los hechos ocurrieron el pasado 18 de junio. Pero cinco días después fue encontrada la escena del crimen, cuando ya terminaba el tiempo de estadía de Natalia en el apartamento que había alquilado. La ducha del baño estaba abierta y el agua caía sobre una maleta; dentro de ella estaba el cuerpo de la cucuteña. Las autoridades acudieron al llamado e iniciaron las pesquisas para establecer qué había ocurrido. De inmediato aparecieron dos nombres de interés para la investigación: el de un hombre estadounidense y otro de origen británico (Foster Martinson). El segundo fue la última persona en estar en el apartamento, algo que confirmaban tanto la minuta del edificio como las grabaciones de seguridad.Así habría actuado Foster Martinson para cometer el crimenLas actividades de policía judicial, adelantadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), permitieron establecer que Natalia había autorizado el ingreso de Foster Martinson a la vivienda donde Villalba se alojaba de manera temporal. Una vez en el edificio, el extranjero se registró en el libro de visitas, pero usó un nombre diferente para dificultar su identificación posterior, suplantando la identidad de otro ciudadano y engañando así a su víctima, quien lo dejó entrar pensando que era otra persona. Al parecer, todo habría sido planeado minuciosamente.Ya dentro del apartamento de Villalba, Foster Martinson presuntamente le propinó varios golpes con un objeto contundente hasta causarle la muerte. Después, puso el cuerpo dentro de la ya conocida maleta y lo llevó a la ducha del baño para dejarlo expuesto a que le cayera agua caliente. Además, habría empleado varias maniobras para intentar eliminar los rastros de sangre: se cambió la ropa con la que había ingresado al apartamento, donde permaneció tres horas, y la metió dentro de una bolsa —la misma con la que se le vio en los pasillos del edificio— para arrojarla al ducto de basuras antes de abandonar el lugar.Pero había una pista clave que hizo falta cuando empezó la investigación: el celular de Natalia. La Fiscalía reveló que Foster Martinson se llevó el dispositivo móvil para evitar que se estableciera algún vínculo con ella. El móvil de este cruel asesinato habrían sido los celos, lo que configuraría el caso como un feminicidio.El señalado feminicida posteriormente se trasladó a Ecuador para intentar evadir a las autoridades y volar de regreso al Reino Unido. Pero las autoridades actuaron más rápido. El británico fue capturado en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito cuando se disponía a viajar. Allí fue aprehendido, en cumplimiento de una notificación roja que ya había emitido la Interpol para dar con él. Acto seguido, fue traído a Colombia, donde se legalizó su captura ante la autoridad competente y se inició el proceso oficial para que compareciera ante la justicia colombiana.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
El ciudadano británico Foster Martinson, quien es el principal señalado del feminicidio de Natalia Villalba, cuyo cuerpo fue hallado en una maleta en un apartamento del barrio Chicó, fue enviado a la cárcel, luego de que no aceptara los cargos de la Fiscalía General de la Nación. La modelo cucuteña de 36 años, según Medicina Legal, recibió un golpe contundente en su cabeza antes de ser encontrada sin vida, el pasado 18 de junio, en el norte de Bogotá. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Martinson, quien se desempeñaba como médico en Inglaterra, fue aprehendido el pasado 27 de junio, en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito (Ecuador), en atención a una notificación roja de Interpol. Luego fue traslado al Aeropuerto El Dorado en Bogotá, donde funcionarios del CTI de la Fiscalía hicieron efectiva la orden de captura en su contra por el asesinato de la mujer. Los investigadores lograron establecer que Villalba dejó ingresar al hombre en el inmueble del edificio Morph, donde se alojaba temporalmente. Las cámaras de seguridad del lugar lo grabaron en los pasillos caminando con unas bolsas en la mano. El británico, para no levantar sospechas, se habría registrado en el libro de visitantes con un nombre distinto, con el propósito de dificultar su identificación posterior. Además, se determinó que aproximadamente 15 personas estuvieron en el apartamento entre el 3 y 17 de junio.La familia de la modelo supo de ella hasta un día después, cuando las autoridades encontraron su cuerpo dentro de una maleta. De acuerdo con la Fiscalía, Martinson, presuntamente, le propinó múltiples golpes con un objeto contundente hasta ocasionarle la muerte. Luego, introdujo el cuerpo en la maleta," lo trasladó a la ducha del baño y abrió la llave para dejarlo expuesto a la caída de agua caliente".Asimismo, el hombre habría realizado distintas maniobras para eliminar los rastros de sangre, cambió la ropa con la que había entrado al inmueble e introducido la que llevaba en una bolsa que arrojó al ducto de basuras antes de abandonar el edificio. La Fiscalía, en un comunicado, señaló: "Las evidencias indican que el ciudadano británico permaneció en el apartamento cerca de tres horas y se habría llevado el celular de la víctima para evitar que se estableciera algún vínculo con ella. El cuerpo fue hallado cinco días después por la persona encargada del aseo del inmueble, quien avisó a las autoridades".Por estos hechos, una fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá imputó a Foster Martinson los delitos de feminicidio agravado y destrucción, supresión u ocultamiento de elemento material probatorio. Los cargos no fueron aceptados. La condena base por feminicidio, según el Código Penal va desde los 250 hasta los 500 meses. Pero bajo agravantes, esta podría aumentar desde 400 hasta 600 meses de prisión. Por otro lado, se logró establecer que el hombre tiene antecedentes en el Reino Unido por acoso y conductas indebidas relacionadas con riñas y consumo de sustancias psicoactivas. LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
Medicina Legal reveló hoy nuevos detalles sobre el asesinato de Natalia Villalba, la mujer cuyo cuerpo fue hallado en una maleta en un apartamento del barrio Chicó, en el norte de Bogotá el pasado 18 de junio. La entidad manifestó que la causa de muerte de la joven cucuteña fue por un golpe contundente, específicamente en la cabeza. Por este crimen fue capturado el ciudadano británico Foster Martinson, quien es médico en Inglaterra.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)A Martinson, la Fiscalía le imputó los delitos de feminicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Revelan necropsia de Natalia Villalba, víctima de feminicidioAriel Cortés, director nacional de Medicina Legal, habló ante la prensa sobre lo que dejó la necropsia de Natalia Villalba: “Hubo un trauma contundente, ella después del trauma falleció y fue incorporada en una maleta. La manera y la causa de muerte se determinó en el en la necropsia. Le pegaron un golpe en la cabeza”.Sobre las condiciones en las que llegó el cuerpo sin vida de Natalia, el director de Medicina Legal sostuvo que “cuando una persona llega en una maleta es porque, generalmente, la persona fue descuartizada o por partes fue incorporada a la maleta y eso fue lo que sucedió con ella”.Foster Martinson habría aprovechado que Natalia Villaba estaba sola para atacarlaLa Fiscalía informó que, durante las audiencias concentradas, realizadas bajo reserva legal, el procesado no aceptó los cargos formulados en su contra. La investigación permitió establecer que, presuntamente, ingresó al inmueble donde la víctima se alojaba de manera temporal y, aprovechando que se encontraba sola, la atacó con un objeto contundente en la cabeza, causándole la muerte.Para establecer su presunta responsabilidad en el asesinato de Natalia Villalba, los investigadores reconstruyeron detalladamente sus movimientos dentro del edificio. Las cámaras de seguridad captaron su ingreso al apartamento que la víctima tenía arrendado temporalmente y, posteriormente, lo registraron desplazándose por diferentes pasillos del inmueble. Además, durante las diligencias investigativas fueron hallados tres objetos contundentes en el apartamento que contenían huellas dactilares del ciudadano británico.Foster Martinson capturado en Ecuador, en el aeropuerto de Quito, cuando, según las autoridades, pretendía abordar un vuelo hacia el Reino Unido para evadir la justicia colombiana.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE TATIANA SANABRIA, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
El Instituto de Medicina Legal concluyó los exámenes forenses en el caso de Natalia Villalba, la modelo cucuteña que fue encontrada sin vida dentro de una maleta en Bogotá. Las pesquisas confirman la causa de muerte de la colombiana y dan muestra de cómo fue manipulado su cuerpo después de que se le arrebatara la vida. Paralelo a esta revelación, avanza la audiencia de imputación contra Matthew Ashley Foster-Martinson. El ciudadano británico tendrá que responder por los delitos de feminicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Foster Martinson fue detenido por autoridades en el aeropuerto de Quito, Ecuador, después de que el hombre pasara la frontera con el país vecino, pues pretendía abordar desde allá un vuelo hasta Reino Unido para evadir a la justicia colombiana. Su detención fue legalizada este 29 de junio en Colombia. La audiencia adelantó de manera reservada. Allí, Foster negó los cargos que le imputa el ente judicial.¿Cuál fue la causa de muerte de Natalia Villalba?Tras días de investigación, se conocieron las conclusiones que dejó la autopsia de Natalia Villalba, la cual reveló que la causa de muerte de la mujer fue un golpe contundente en la cabeza. Además, habría sido desmembrada para que su cuerpo entrara en la maleta. Este primer dato coincide con hallazgos que hicieron los investigadores del caso en el lugar del crimen, donde hallaron tres objetos contundentes, presuntamente con las huellas de Foster.Hay que recordar que este ciudadano fue visto en el edificio Morph, donde Natalia se hospedaba, el pasado 17 de junio. Las cámaras de seguridad lo grabaron cuando se desplazaba por los pasillos con unas bolsas en la mano. Después de ese día, la familia y círculo cercano de la modelo no supieron más de ella, hasta que se hizo el terrible hallazgo y hubo confirmación de su identidad. El crimen, al parecer, habría ocurrido el 18 de junio.La minuta que llevaban los trabajadores de la empresa de seguridad del edificio Morph dan cuenta de la entrada y salida de visitantes al apartamento donde vivía Villalba, ubicado en un séptimo piso. Aproximadamente 15 personas estuvieron allí, entre el 3 y 17 de junio. La visita del británico es la última que registra la bitácora. Allí, habría permanecido durante tres horas. Sin embargo, serán las pruebas en poder de la Fiscalía que mostrarán si realmente estuvo allí por ese corto lapso o en realidad se quedó más tiempo.La condena base por feminicidio, según el Código Penal va desde los 250 hasta los 500 meses. Pero bajo agravantes, esta podría aumentar desde 400 hasta 600 meses de cárcel. Entre las circunstancias agravantes se encuentra el feminicidio perpetrado con sevicia y/o colocando a la víctima en situación de indefensión e inferioridad.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
El médico británico Foster Martinson señalado del asesinato de Natalia Villalba en Bogotá será imputado en las próximas horas por la Fiscalía General de la Nación tras ser recibido por la justicia colombiana y legalizar su detención el pasado 29 de junio.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Así llegó Foster Martinson a BogotáCon la mirada fija en el piso, el ciudadano inglés llegó a Colombia y será imputado por el delito de feminicidio agravado de Natalia Villalba, joven cucuteña, quien fue encontrada sin vida al interior de una maleta en el baño de un apartamento del barrio Chicó, en el norte de Bogotá.El sospechoso fue capturado en Ecuador, en el aeropuerto de Quito, cuando, según las autoridades, pretendía abordar un vuelo hacia el Reino Unido para evadir la justicia colombiana.Para vincularlo con el asesinato de Natalia Villalba, los investigadores reconstruyeron paso a paso sus movimientos en el edificio. Las cámaras de seguridad registraron su ingreso al apartamento alquilado por Natalia y luego lo registraron recorriendo los pasillos. Los investigadores también hallaron tres objetos contundentes en el apartamento con huellas del británico.Habla mamá de Natalia VillalbaEl crimen ocurrió el 18 de junio y desde entonces la madre de Natalia pide justicia. “Natalia no se merecía esto. Era mi hija mayor y era muy, muy buena conmigo. Nos amábamos demasiado”.Además del delito de feminicidio agravado, a Foster Martinson las autoridades le imputarán ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
Foster Martinson -también referido por autoridades locales como Matthew Ashley Foster-Smith- llegó a Bogotá en la noche del sábado 27 de junio tras ser capturado en el aeropuerto de Quito, Ecuador, desde donde pretendía abordar un vuelo hacia Londres, Inglaterra. El ciudadano británico era buscado como el principal sospechoso en el feminicidio de Natalia Villalba. (Lea también: Llega a Colombia el británico señalado del feminicidio de Natalia Villalba)Este domingo, el extranjero fue presentado ante una juez en Bogotá que legalizó su captura y accedió a que las audiencias sean reservadas. Citó para el miércoles 1 de julio la próxima diligencia contra el presunto feminicida.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Los delitos por los que debe responder el británicoNatalia Villalba fue hallada muerta dentro de una maleta en el sector de Chapinero, en Bogotá, el pasado 22 de junio. Sin embargo, las autoridades estiman que la modelo, oriunda de Cúcuta, Norte de Santander, perdió la vida el 18 del mismo mes.El detenido supuestamente ingresó al inmueble donde se encontraba su víctima y la agredió hasta causarle la muerte. Presuntamente, Martinson "manipuló el cuerpo para introducirlo en una maleta" y realizó maniobras para ocultar lo ocurrido y alterar la escena antes de huir. (Lea también: Extranjero sospechoso del asesinato de Natalia Villalba en Bogotá estuvo en la cárcel en su país)Con los elementos recolectados en el apartamento, la Fiscalía General de la Nación obtuvo la orden de captura y activó una notificación roja de Interpol para ubicar al extranjero, lo cual se logró gracias al trabajo conjunto entre Migración Colombia, Interpol y las autoridades británicas y ecuatorianas.En el apartamento fueron hallados tres posibles objetos contundentes que, según el ente acusador, estarían relacionados con los golpes que recibió Natalia Villalba. A esto se suma la licencia de conducir con la que se identificó al momento de ingresar. (Lea también: Las revelaciones de la nueva pista clave en caso Natalia Villalba, mujer hallada sin vida en Bogotá)El británico deberá responder por los delitos de feminicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.Ha trascendido que el hombre fue condenado en su país, en 2023, a dos años y dos meses de prisión luego de ser declarado responsable de acosar a una expareja, seguirla hasta un gimnasio y divulgar imágenes íntimas tras la ruptura de la relación.NOTICIAS CARACOL*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
Las grabaciones de las cámaras de seguridad se convirtieron en una de las principales piezas dentro de la investigación por la muerte de una adolescente de 17 años, cuyo cuerpo fue hallado dentro de una maleta en la ciudad de Pattaya, Tailandia. De acuerdo con la información divulgada por la Policía tailandesa, los registros permitieron reconstruir parte de los movimientos del principal sospechoso antes del hallazgo del cadáver.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Cámaras registraron el ingreso de la jovenSegún el informe difundido por la Policía de Pattaya, las imágenes muestran al australiano Simon Peter Carman ingresando a un condominio junto a Tunchanok Donhomla, de 17 años, a las 3:34 de la madrugada del jueves.Las autoridades indicaron que, horas después, las cámaras registraron la salida del hombre del mismo edificio, pero esta vez sin la adolescente y llevando una maleta de gran tamaño.De acuerdo con el reporte policial, el sospechoso cargó posteriormente la maleta en una motocicleta y se dirigió hacia una zona cercana a las vías del tren.La investigación continuó con el análisis de otras cámaras de seguridad instaladas en diferentes puntos de Pattaya. Según las autoridades, estas grabaciones permitieron seguir el recorrido del hombre hasta un sector próximo al Mercado Flotante de Pattaya, ubicado junto a la línea férrea, donde presuntamente abandonó la maleta.Posteriormente, los agentes localizaron el equipaje y, en su interior, encontraron el cuerpo de la adolescente.La Policía informó que la joven había sido reportada como desaparecida hacia las 5:00 de la tarde del viernes. Horas después se inició la revisión de los registros de videovigilancia que hicieron parte de la investigación.Sospechoso fue capturado en el aeropuertoMientras avanzaban las pesquisas, un equipo policial ubicó al ciudadano australiano en el aeropuerto internacional de Suvarnabhumi, en Bangkok.De acuerdo con la Policía de Pattaya, el hombre fue detenido a la 1:15 de la madrugada del sábado, cuando presuntamente se preparaba para abandonar Tailandia. Según el informe divulgado por las autoridades, intentaba adquirir un boleto con destino a Perth, Australia.El cuerpo de la adolescente fue encontrado aproximadamente 15 minutos después de la captura, según informó la Policía.Las autoridades señalaron que Simon Peter Carman fue acusado de asesinato. Además, enfrenta cargos relacionados con el traslado u ocultamiento de un cadáver y la sustracción de una menor con fines sexuales.El ciudadano australiano negó las acusaciones y sostuvo que actuó en defensa propia.En un video grabado mientras permanecía bajo custodia policial, envió un mensaje dirigido a la familia de la víctima."Lamento lo que le pasó a su hija. Estaba fuera de mi control". También expresó: "Sé que estarás muy triste, disgustado... igual que yo."Y agregó:"Por favor, díganles a las demás chicas... que tengan cuidado".En otra grabación difundida por la Policía, el sospechoso respondió a preguntas sobre las marcas de arañazos que presentaba en el cuerpo. "Creo que es una araña; siempre se meten aquí".De ser declarado culpable, podría enfrentar incluso la pena de muerte, ya que Tailandia se encuentra entre los 55 países que aún contemplan este castigo en su legislación.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANCON INFORMACIÓN DE EFE Y AFPHcarrenb@caracoltv.com.co
Juan Guillermo Cuadrado es uno de los futbolistas colombianos que se ha mantenido en la élite del fútbol en Europa en los últimos 17 años; aunque en el tiempo más reciente no logró brillar del todo en el Pisa de la Serie A italiana, ha dejado un gran legado. Lo cierto, es que el de Necoclí reveló una importante novedad. El talentoso futbolista de nuestro país usó sus redes sociales para comunicar una relevante noticia con respecto a su futuro deportivo. ¿Qué pasó con Juan Guillermo Cuadrado y qué noticia dio a conocer?Así las cosas, el exinternacional con la Selección Colombia expresó en su perfil de Instagram que su aventura en el Pisa llegó a su fin y agradeció por el tiempo vivido en dicho club. "Simplemente gracias Pisa; gracias también a mis compañeros y colaboradores. Fue un placer formar parte de un gran grupo. Les deseo muchas cosas hermosas en el futuro para los hermosos fans y la hermosa ciudad", esas fueron las cortas, pero sinceras palabras de Cuadrado Bello en la red social mencionada anteriormente. La publicación la acompañó con un carrete fotográfico por el club ubicado en la región de Toscana. Recordemos que Cuadrado llegó al Pisa en agosto del 2025, tras finalizar su vínculo con el Atalanta. El elenco situado en la ciudad de la popular Torre de Pisa descendió a la Serie B italiana. ¿Cómo le fue a Juan Guillermo Cuadrado en su paso por el Pisa?El exjugador de la Juventus disputó un total de 21 compromisos con el club, siendo 19 de ellos por la Serie A y dos por la Copa de Italia. En esos juegos, tres veces salió como titular. En cuento a la cifra de goles, el futbolista colombiano sólo logró anotar uno y fue por la vía del penalti al Milan en el estadio de San Siro, en compromiso que finalizó 2-2 en el tablero. Ahora, sólo queda esperar si Juan Guillermo Cuadrado tendrá una aventura más en el balompié del 'viejo continente' o si decide poner punto final a su carrera deportiva.
Mientras que se vienen jugando las últimas instancias y definitivas en el Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá; en el fútbol colombiano los equipos vienen realizando sus pretemporadas y se están adelantando negociaciones en el mercado de fichajes. En ese aspecto, Gol Caracol conoció que un par de transferencias se podrían sellar este sábado, con talentos de nuestro país partiendo al fútbol europeo.Desde el fútbol de Rusia se le viene haciendo seguimiento al extremo Jersson González, quien es del registro de Santa Fe y terminó su ciclo en el Deportes Tolima y cuyos contactos se vienen intensificando en las últimas horas. Por el bogotano, el club vinotinto y oro no hizo uso de la opción de compra y de esa forma surgió lo relacionado con su partida al balompié europeo.Aunque se viene manejando todo de manera reservada, nuestro portal pudo establecer que el equipo al que iría González sería en Orenburg, de la primera división rusa. En Santa Fe esperan tener a detalle los términos de la oferta y ahí, analizar qué es lo mejor para la institución y para el jugador, que viene trabajando con un preparador físico personal.En las huestes del cuadro 'cardenal' estaban pendientes en la mañana de este sábado de un par de preparatorios contra Boyacá Chicó, pero aún no se oficializan salida y llegadas de futbolistas.Pero no solamente Jersson González estaría cerca de cumplir su objetivo de partir a Europa; sino que otro jugador también iría al mismo club.Así las cosas una fuente del Once Caldas atinó a decir este sábado que "desde hace algunos días se iniciaron contactos por Robert Mejía, el proceso va avanzando de manera satisfactoria y es muy probable que sea anunciado prontamente".El volante de 25 años y nacido en Puerto Tejada, Cauca, jugó en el pasado en Atlético Nacional y en el balompié turco. Ahora en este 2026 todo parece estar dado para una nueva transferencia.
Tras aceptar una primera cita después de meses de insistencia terminó siendo el inicio de una tragedia que hoy conmociona a Bogotá. Alejandra, de 25 años, fue víctima de un grave ataque cuando el hombre que la invitó sacó un arma traumática y le disparó directamente a la cara. Ahora, mientras esta joven madre lucha por recuperar su voz en un hospital, el agresor borró su rastro de las redes sociales y escapó tras intentar engañar a los médicos con una versión falsa de los hechos.Durante tres meses, el hombre que trabajaba como domiciliario le envió mensajes. Tras mucha insistencia, ella finalmente aceptó una invitación para encontrarse en la vivienda de él, ubicada en el barrio residencial de Turingia, en la localidad de Suba. Se reunieron para ver la transmisión de un partido de fútbol del Mundial 2026. Lo que Alejandra esperaba que fuera un encuentro tranquilo se transformó en una situación de peligro cuando el comportamiento del hombre cambió de forma repentina.Según información conocida por Citytv, este grave incidente está siendo investigado por la Fiscalía General de la Nación y las unidades de investigación criminal bajo el protocolo de feminicidio en grado de tentativa.¿Qué fue lo que sucedió?Mientras veían el partido, el sujeto habría sacado un arma de fuego para intimidarla. Un amigo cercano de la joven, quien brindó su testimonio, relató el momento exacto en que la situación se salió de control: "Esta persona la invita a su casa a ver un partido. Se encuentra normal viendo un partido y en un momento la persona saca un arma".El agresor no solo mostró el arma, sino que le apuntó directamente a la cara mientras le lanzaba una advertencia violenta. De acuerdo con el relato entregado a Citytv, el atacante le dijo a Alejandra: “Si la llego a ver con otro man esto es lo que le va a pasar” e inmediatamente después disparó. El proyectil impactó la boca de la joven, quien cayó al suelo y perdió el sentido durante varios minutos debido a la gravedad de la herida.Tras el ataque, el hombre trasladó a la víctima a un centro de salud, pero intentó ocultar su responsabilidad ante los médicos. El testigo denunció que el agresor dio una versión falsa de los hechos: "Nos robaron o nos intentaron robar para encubrir el hecho", fue la explicación del señalado en Citytv y El Tiempo.El engaño para escapar de la justiciaUna vez que Alejandra quedó bajo cuidado médico, el atacante aprovechó para desaparecer. Para evitar que las autoridades lo rastrearan, borró su rastro de redes sociales. "El hombre desde ese momento la bloqueó. Eliminó todo contacto de redes sociales o de ella para que no lo identificara", añadió el allegado de la víctima.Actualmente, el estado de salud de Alejandra es delicado. La bala causó daños severos en su rostro y, tras una intervención quirúrgica de urgencia, está en una condición que le impide hablar. Los médicos determinaron que necesita una cirugía de reconstrucción facial en los próximos días para tratar las secuelas en su boca y cara.Esta tragedia ha dejado a su familia en una gran crisis económica, pues ella era el único sustento del hogar. "Lastimosamente ella no ha podido trabajar, no ha podido ver por sus hijas, por su familia, por nada de eso. Que ella es la cabeza del hogar", explicó con tristeza su amigo. Sus familiares manifestaron que no tienen dinero para pagar los procedimientos médicos ni para contratar un abogado que ayude a que el caso avance en los tribunales. Amigos de la víctima piden que la Policía capture pronto al responsable.
Antonio Ubaldo Rattín, mediocampista defensivo emblema de Boca Juniors y la Selección Argentina, falleció este sábado a los 89 años, según informó el club a través de un comunicado en sus redes sociales."Con mucho pesar, lamentamos el fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattín, ídolo y emblema de nuestra institución. Acompañamos a su familia y seres queridos en este difícil momento", expresó Boca en la red social de 'X' junto a una imagen de quien fue capitán y jugador durante los catorce años de su carrera profesional, disputó 382 partidos, marcó 28 goles y logró cinco títulos nacionales además de llegar a la final de la Copa Libertadores de 1963."Hasta siempre, 'Rata'", lo despidió Boca, en referencia al apodo del volante de contención que por su liderazgo y estilo aguerrido se convirtió en uno de los símbolos del 'xeneize', que en 2015 le dedicó una estatua ubicada en el estadio La Bombonera.En la selección argentina jugó 33 partidos y jugó los mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966, edición en la que capitaneó al equipo y protagonizó un episodio histórico en el partido que la 'Albiceleste' perdió 1-0 contra los locales por los cuartos de final.Durante el partido, Rattín se quejó repetidamente ante el árbitro alemán Rudolf Kreitlein, lo que suscitó la decisión del colegiado de expulsarlo, una situación poco común ya que hasta entonces no existían en las reglas del fútbol internacional las tarjetas amarilla y roja.En un estadio Wembley de Londres colmado, el 'Rata' se negó a retirarse del campo durante varios minutos y hasta reclamó un intérprete que le permitiera entenderse con Kreitlein, hasta que abandonó el césped por una de las esquinas y, en un gesto que quedaría registrado por las cámaras, estrujó el banderín del córner decorado con los colores de la bandera británica, lo que desató los insultos de los locales, que incluso le arrojaron objetos.De esa forma, Rattín protagonizó el primer episodio que se recuerde en el clásico futbolístico entre Argentina e Inglaterra, años después potenciado por el conflicto armado en las islas Malvinas y el partido que el combinado sudamericano ganó en el Mundial de México 1986 con dos inolvidables goles de Diego Armando Maradona -uno de ellos, con la 'mano de Dios'-.Tras finalizar su carrera como jugador, Rattín fue entrenador de Boca, Gimnasia y Esgrima de La Plata y de Estudiantes de Río Cuarto, sin grandes resultados.Tuvo un paso por la política nacional como diputado del Congreso argentino entre 2001 y 2005 con el partido de centroderecha Unión Federalista, entre 2005 y 2009 fue concejal del municipio de Vicente López, en la provincia de Buenos Aires.