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Murió David Hockney, leyenda del arte británico, a los 88 años

Hockney, que trabajó prácticamente hasta el final de su vida, fue un pilar fundamental del movimiento Pop Art en la década de los pasados años 1960.

Murió David Hockney, leyenda del arte británico, a los 88 años
Murió David Hockney, leyenda del arte británico, a los 88 años. -
AFP

David Hockney, uno de los artistas británicos más influyentes del siglo XX y XXI, ha fallecido a los 88 años, informó este viernes su representante. El artista será recordado por pintar las piscinas más luminosas de California, además de ser uno de los mejores paisajistas del Reino Unido.

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Calificándolo como "una de las figuras más importantes del arte contemporáneo tanto en el siglo XX como en el XXI", Erica Bolton, responsable de la agencia que lo representaba, informó en un comunicado que "falleció en paz en su casa" el jueves, un mes antes de cumplir 89 años.

Hockney deja una obra gigantesca y vibrante de color, que va desde los paisajes verdes de su Inglaterra natal hasta las piscinas turquesas de California.

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¿Quién era David Hockney, leyenda del arte británico?

Nacido en Bradford (en el condado inglés de Yorkshire) el 9 de julio de 1937, Hockney pronto desarrolló un ávido interés por el mundo creativo, en el que ahondó con sus estudios en la Escuela de Arte de Bradford y en el Royal College Of Art de Londres.

De personalidad exuberante, vitalidad contagiosa y mente inquieta, según aquellos que lo conocieron bien, a lo largo de su carrera probó técnicas variadas, como la pintura, el dibujo, el grabado, la acuarela y la fotografía. Su curiosidad le llevó a aventurarse con máquinas de fax, aplicaciones de ordenador y programas de dibujo de iPad.

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Gran apasionado de las nuevas tecnologías, si en su día coqueteó con las posibilidades que le ofrecía la Polaroid en un mundo dominado por los smartphones, más tarde no dudó en incorporar soportes más modernos como el iPhone.

Hoy el nombre de Hockney aparece entre los artistas más relevantes de las últimas décadas, con sus inolvidables obras de paisajes, sus incontables retratos de amigos, sus perros -una constante en su trabajo- y sus decorados para escenarios del Royal Court Theatre (en Glyndebourne) y la Metropolitan Opera de Nueva York.

En busca de la luz en California

Sus estancias en California también marcaron su obras. En 1964 se mudó a Los Ángeles buscando una luz que no encontraba en su país. Allí creó distintivas series de piscinas con colores vibrantes en una época en la que vivió a caballo entre esa ciudad, Londres y París, a finales de los 60 y comienzos de los 70.

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Con relación a ese periodo luminoso, en 1972 su "Retrato de un Artista (Piscina con dos Figuras)" se vendió en la casa de subastas Christie's en Nueva York por 90 millones de dólares (82,4 millones de euros), convirtiéndole en la obra más cara de un artista vivo subastadas.

Fue en Nueva York, junto con Peter Blake, en la exposición de Nuevos Contemporáneos, donde se fraguó la llegada del arte pop británico, un movimiento completamente asociado a su nombre pese a que sus primeros trabajos fueron más marcadamente expresionistas.

En Estados Unidos pasó más de tres décadas y allí nacieron algunos de sus trabajos más recordados y emblemáticos, como "A bigger splash" (1967). A finales de los noventa regresó a su país, en principio solo para acompañar a uno de sus mejores amigos, Jonathan Silver, enfermo terminal.

De esa época son característicos los paisajes ingleses de su juventud en el norte de Inglaterra, que redescubrió, y que eran tan opuestos al perenne clima estival de la soleada California, que él sofisticó con sus pinturas. Terminaría estableciéndose en la localidad costera de Bridlington, donde vivían su madre y su hermana y donde pintó el mar y los bosques ingleses.

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Además, fue tal vez el primer artista que retrató la vida gay masculina sin disculpas ni melodramas, simplemente de la manera en la que él y su círculo la vivían, con total naturalidad.

Desde 1979, utilizaba un audífono por un problema de sordera y tenía una tarjeta sanitaria de California que le autorizaba a comprar cannabis para fines médicos. Desde 2018 se mantenía en forma nadando una media hora diaria en la piscina cada mañana.

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En la primavera de 2020, el artista se mudó a vivir a una granja-estudio en Normandía (Francia), La Grande Cour, donde encontró refugio durante la pandemia de covid-19 y donde pasó los últimos años de su vida. Esa estancia marcó su última gran exposición "Un año en Normandía", que aún puede visitarse en los jardines de Kensington, en Londres.

Con información de EFE

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