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Cabezote sección UNIDAD INVESTIGATIVA Noticias Caracol 2025 DK

La guerra ajena de los mercenarios colombianos en Sudán

Noticias Caracol evidenció cómo centenares de exmilitares colombianos se han unido a un ejército paramilitar involucrado en una guerra civil en Sudán, África.

Coronel retirado Álvaro Quijano.

En medio de una intensa balacera se observa a un grupo de uniformados colombianos. Noestán enel Catatumbo. Tampoco en las montañas del Cauca o en el Guaviare. Están combatiendo en Darfur, Sudán, un país ubicado en el noreste de África y que, según Naciones Unidas, vive la peor crisis humanitaria del planeta con 12 millones de desplazados.

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En la secuencia de video, conocida por Noticias Caracol, se ve a un grupo de exmilitares colombianos que hacen parte de un contingente que ha llegado a Sudán a unirse a las filas de las Fuerzas de Apoyo Rápido o FAR, una facción paramilitar que desde hace dos años está en una guerra civil contra el régimen militar que gobierna a ese país.

Atrincherados detrás de un árbol, los colombianos reciben fuego enemigo. Varios de ellos disparan intentando abrir camino para sacar a un compañero herido. Cuando logran dejar atrás la emboscada, los exmilitares colombianos se reagrupan y hacen un conteo de muertos. Con un precario inglés, se escucha al exmilitar colombiano pedir ayuda a varios integrantes paramilitares de las fuerzas de apoyo rápido:

“Myfriend. Tú, hombre, tú, tú, tú,man. Para que nos ayude a apoyar acá a estos manes, a este chino. Vamos a ir replegando suave para sacar a esteman, que lo lleven alzado”.

En el video se observa que dos hombres sostienen al colombiano herido que antes estaba tendido en el suelo mientras se escuchan disparos a la distancia.

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Guerra en Sudán
Guerra en Sudán.
Afp

Los colombianos llevan mejor equipo y uniformes que los sudaneses, quienes combaten en chanclas y en lugar de casco llevan una especie de turbante. Mientras el ataque se mantiene, los colombianos y sus aliados de las Fuerzas de Apoyo Rápido se ven obligados a refugiarse en una casa. La situación es tan crítica que incluso se escucha a uno de los mercenarios decir que ni siquiera cuando estuvo en Ucrania vivió una situación similar:

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“¡Ni en Ucrania me tocó un día tan hijueputa como el de hoy!”

En un aparte del video se escucha cómo se comunican con otra unidad de colombianos para reportar su situación:

“Pregunta: ¿Zeus, Zeus, Zeus, usted está ahí en el mismo punto?
Responde: Aquí estoy con Tique, estoy con Tique y cuatro ametralladoras, y cuatro ametralladoras.
Pregunta: ¿Usted está ahí en el mismo punto con el herido?
Responde: Ya el herido ya pasó
Pregunta: Ya el herido pasó, pero ¿usted está en el mismo punto? ¿sí? ¿o avanzó más?
Pregunta: Abajo salieron, abajo tenemos varias bajas. Abajo tenemos varias bajas, en el punto”.

Estas escenas de una guerra en África, que tiene como protagonistas a centenares de mercenarios colombianos, se repiten desde hace más de dos años cuando llegaron los primeros contingentes de exmilitares nacionales a Sudán, en donde se libra una guerra en la que se han cometido toda clase de atrocidades.

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Así lo explica JuanPappier, subdirector de la división de las Américas de HumanRightsWatch, organización que actualmente tiene investigadores en Sudán y en Emiratos Árabes

“El conflicto armado en Sudán lleva más de dos años, es una de las peores crisis humanitarias del siglo 21. Las fuerzas de apoyo rápido y las fuerzas armadas de Sudán han cometido atrocidades generalizadas, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, saqueos, nosotros hemos documentado en HumanRightsWatchcrímenes de guerra, limpieza étnica y hemos pedido que esto se investigue como un posible genocidio”.

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Sobre estos crímenes,La Silla Vacíaha publicado varios informes sobre Sudán. El último deellos,justamente revela cómo los mercenarios colombianos y las Fuerzas de Apoyo Rápido de ese país entrenan a menores de edad para la guerra.

Guerra en Sudán.
Guerra en Sudán.
AFP

El problema de los mercenarios colombianos en Sudán volvió a la agenda pública el pasado 3 de agosto, cuandoAmmarMahmoud, un diplomático de Sudán, acreditado ante Naciones Unidas en Nueva York, realizó la siguiente denuncia pública a través de sus redes sociales:

"Mercenarios colombianos contratados por los Emiratos Árabes Unidos están asesinando civiles en Darfur del norte. África debe alzarse. El imperialismo no debe volver por la puerta trasera".

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Un día después, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Sudán publicó un fuerte comunicado: "El Gobierno de Sudán posee pruebas y documentación irrefutables que confirman la participación de mercenarios de la República de Colombia y de algunos países vecinos, patrocinados y financiados por las autoridades de Abu Dabi".

Las pruebas a las que se refiere son fotografías y videos que fueron hallados en el celular de un exmilitar colombiano muerto en combates, las imágenes fueron publicadas por el canal árabe AlJazeera.

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El tema escaló a nivel internacional cuando la televisión oficial de Sudán anunció que un avión de Emiratos Árabes con 40 mercenarios colombianos había sido destruido antes de aterrizar en el aeropuerto de Darfur, en Sudán. La información fue desmentida horas después por funcionarios de Emiratos Árabes.
A raíz de este episodio, el presidente Gustavo Petro insistió en tramitar una ley que prohíba a los mercenarios. “He solicitado mensaje de urgencia para el proyecto de ley que prohíbe el mercenarismo. Es también una trata de hombres convertidos en mercancías para matar”, dijo.

Aunque es el episodio más reciente, la realidad es que en Colombia el problema de los mercenarios en Sudán estalló desde noviembre de 2024 cuando se conocieron imágenes de documentos de colombianos muertos en combates en ese país.

En ese momento, el entonces canciller Gilberto Murillo pidió la repatriación de loscuerpos:"Estamosen el proceso (...). Ojalá pudiéramos recuperar los cadáveres".
Sin embargo, esto no ocurrió. Militares que están en Sudán le aseguraron a Noticias Caracol que más de 20 cuerpos de militares que murieron en esos combates están guardados en neveras hace más de ocho meses.

El sábado 16 de agosto el propio primer ministro de Sudán,KamalIdrisAddresses, hizo un llamado a Colombia para parar el envío de mercenarios a su país. “Poner fin al reclutamiento de mercenarios colombianos en Darfur. Hago un llamado al pueblo colombiano y a todas las comunidades de habla hispana a que se mantengan firmes con nosotros para lograr el fin (inaudible) y detener el reclutamiento y envío de mercenarios a nuestra tierra".

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Detrás de esta historia de mercenarios colombianos hay un entramado de empresas y de reclutadores que ven los conflictos del mundo como un gran negocio.

¿Quién recluta y financia a los mercenarios?

Dante Hincapié es un sargento retirado que ha prestado sus servicios en empresas de seguridad que llevan años llevando exmilitares colombianos a lugares como Emiratos Árabes y Yemen, entre otros. Él es la voz de muchos de sus compañeros y amigos que están hoy en Sudán peleando una guerra ajena:

“Necesitan masa, necesitan gente para colocar allá centenares y centenares de personas. Entonces, llegan a estos países sin tener una lectura clara de a quién le van a prestar su servicio. Cuando uno toca suelo extranjero no hay vuelta atrás. Cuando le entregan a usted un uniforme y un fusil no hay vuelta atrás porque si usted da vuelta atrás muy probablemente su vida corre peligro, incluyendo la de la familia aquí en Colombia. Entonces, no le queda otra al hombre colombiano que seguir adelante e irse a enfrentarse a circunstancias que no conocía”.

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Sudán es el último y el más polémico destino conocido dentro de un mercado de mercenarios en donde los exsoldados colombianos, reconocidos como los mejores del mundo, terminan encontrando una opción laboral, incluso mucho más lucrativa que en Colombia con promesas de salarios que oscilan entre los 1.500 y 3.000 dólares mensuales.

“La mejor mano de obra en el campo militar. Somos reconocidos y somos certificados a nivel a nivel yo diría que mundial. No ha sido posible superar al soldado colombiano. Entonces, somos conocidos y somos certificados como material humano de alta calidad”, aseguró Hincapié.

Para analistas y expertos en Derechos Humanos, como JuanPappier, de HumanRightsWatch, el origen del problema de los mercenarios colombianos por el mundo está claro:

“Es evidente que Colombia es un país con un Ejército muy grande, pero con esfuerzos muy limitados para asistir, apoyar a los miembros del Ejército una vez que se retiran o que dejan la fuerza. Y eso significa que estas personas quedan desempleadas, quedan sin trabajo y ven pocas oportunidades para utilizar lo que han aprendido en las fuerzas armadas. Esto genera riesgos enormes como hemos visto en Haití y como probablemente estemos viendo hoy en Sudán”.

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Sudán.
Sudán.
AFP

Dante Hincapié es de los pocos exmilitares que se atreven a contar públicamente la historia de cómo llegan los mercenarios a África y a Oriente Medio.

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Noticias Caracol recogió varios testimonios de otros colombianos que por razones de seguridad prefirieron permanecer en el anonimato y que coinciden con DanteHincapieen señalar a un excoronel colombiano como una de las piezas clave en el negocio que está incendiando una de las peores guerras del mundo.

“La señora Claudia y el señor Quijano son los que han manejado y lehan tergiversadonuestra profesión de militares para vendernos al mejor postor, dejando a la deriva, allá, a los soldados”, explicó Dante Hincapié.

Las personas a las que se refiere Hincapié son el coronel retirado del Ejército Álvaro Quijanoy suesposa Claudia Olivares. Quijano perteneció a las Fuerzas Especiales. Salió hace más de 15 años del Ejército, cuando fue vinculado a varias investigaciones por supuestos nexos con poderosos jefes del cartel del norte del Valle como Diego León Montoya, alias ‘Don Diego’.

Una vez por fuera del Ejército, él y otros oficiales montaron hace una década un lucrativo negocio que consistía en enviar exmilitares colombianos para prestar servicios de seguridad y escolta en los Emiratos Árabes Unidos.

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Lo que comenzó como un tema de protección interna creando batallones enteros de colombianos al servicio de ese país, se convirtió en una oscura estrategia que traspasa fronteras. Así lo explicó un exmilitar que ha estado en Emiratos Árabes y actualmente está en Sudán y a quien le reservamos su identidad por razones de seguridad:

"La mano negra es Quijano y por encima de todo lo que ha pasado Quijano no ha desistido. La ambición del dinero pudo más que las repercusiones que les pueda traer por la ilegalidad, porque en este caso esto sí es ciento por ciento ilegal. Esto es una trata de personas".

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Testimonios y documentos en poder de Noticias Caracol aseguran que el primer filtro para el reclutamiento y el envío de los colombianos a Sudán se hace a través de empresas vinculadas al coronel Quijano y su esposa Claudia Oliveros.

Según sus relatos, antes los entrevistaban en las oficinas de estas empresas, no obstante, a raíz del escándalo de los mercenarios en Sudán, las convocatorias se trasladaron a habitaciones del Hotel Tequendama en Bogotá y apartamentos de alquiler.

Estas empresas funcionan en llave con Global SecurityServicesGroup, una compañía con sede en Emiratos Árabes que actúa como contratista de los mercenarios. El sello de Global SecurityServicesGroupaparece en los formatos de hojas de vida, los contratos y las cuentas de cobro de los colombianos que han terminado combatiendo en Sudán.

Noticias Caracol obtuvo la documentación de varios de estos mercenarios que llegaron inicialmente a Libia, donde les notificaron que su destino final sería Sudán, como lo confirmó el exmilitar que está en ese país.

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"Él (Quijano) empieza a hacer ese reclutamiento al principio engañando a las personas porque élledice a las personas, que van para Emiratos a trabajar en petróleos que van para Libia y las personas terminan en Sudán".

Estando en Bengasi, Libia, les hicieron firmar cuentas de cobro donde autorizaron a Global SecurityServicesGroup, en Emiratos Árabes, a girar los pagos a través de la empresa en Panamá llamada GlobalStaffing, ligada a Quijano. Una vez en Panamá, el dinero es transferido a las cuentas de los exmilitares en Colombia. Esta triangulación de dinero tendría como fin tratar de borrar cualquier huella que los conecte con Emiratos Árabes:

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"Los Emiratos emplean a la empresa Global SecurityServicesGroup, que es una empresa civil autorizada por el gobierno de los Emiratos para prestar los servicios de seguridad con armas y contratan esta empresa para, digamos, ejecutar de una u otra manera estas actividades. Pero ellos tampoco se untan la mano directamente", aseguró el exmilitar.

El que la empresa contratista tenga sede en Emiratos Árabes y su funcionamiento esté avalado por ese Gobierno, ha sido uno de los argumentos para señalar la responsabilidad de Emiratos Árabes en el patrocinio de los mercenarios en Sudán. JuanPappierfue enfático en señalar:

“Lo que sabemos es que hay evidencia cada vez mayor sobre la asistencia que presta Emiratos Árabes Unidos a las Fuerzas de Apoyo Rápido, una de las partes de este conflicto en Sudán. Y como parte de este apoyo estamos investigando el rol de mercenarios colombianos. Hay evidencia, reportes de más de 300 exsoldados colombianos que estarían en la zona, en particular en Darfur, que habrían llegado a partir de septiembre de 2024. y vemos con inmensa preocupación que estarían vinculados en crímenes de guerra y graves abusos”.

Emiratos Árabes ha negado cualquier participación en la financiación de los mercenarios colombianos y en las graves violaciones de los Derechos Humanos que se están reportando desde Sudán. No obstante, para analistas como Óscar Palma, profesor de relaciones internacionales de la Universidad del Rosario, es ineludible el interés de Emiratos Árabes en Sudán.

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“Emiratos Árabes, por ejemplo, plantea en lo público ser neutral ante la guerra, pero parece haber conexiones entre las Fuerzas de Apoyo Rápido y los Emiratos Árabes Unidos en términos de apoyo militar, en términos de asistencia y por eso se ha realizado crítica en contra del gobierno de Emiratos Árabes”, dijo Palma.
El trasfondo del envío de mercenarios a Sudán sería económico y geoestratégico:

“Para los Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo, el oro de Sudán es interesante en su objetivo de convertirse como una gran economía, en un gran punto de comercio global en la región. Este tipo de materiales resultan interesantes. También está la posibilidad de acceder a los puertos del Mar Rojo, por ejemplo, son objetivos estratégicos de Emiratos Árabes que se podrían alcanzar a través de la llegada de un Gobierno aliado en Sudán y no podemos dejar de reconocer que existen colombianos que han ido a EmiratosÁrabes a trabajar para compañías de seguridad”, agregó el académico.

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Varios mercenarios le confirmaron a Noticias Caracol que como parte de una estrategia para esquivar cualquier conexión con Emiratos Árabes se han modificado las rutas de viaje de los colombianos.

Hasta noviembre del año pasado, los colombianos aterrizaban primero en Madrid o Francia. De allí salían a AbuDhabi, la capital de los Emiratos Árabes. Para luego, viajar a Sudán.

Pero a partir de este año, los colombianos comenzaron a tomar otro camino. De Bogotá viajan rumbo a París. Y desde allí viajan a Libia, Etiopía o Somalia, para evitar su paso por Emiratos Árabes. Finalmente llegan a Sudán por tierra evitando cualquier control migratorio.

No hay claridad sobre cuántos mercenarios colombianos están en Sudán. Las cifras oscilan entre los 300 y los 2.000 hombres.

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En todo este negocio, los que más ganan son los dueños de las empresas intermediarias, a quienes las compañías de Emiratos Árabes les estarían pagando alrededor de 1.500 dólares mensuales por cada exmilitar que envían a la guerra.

"Mensualmente a ellos les están quedando 1.500 dólares por hombre. Ahorita, ya deben tener un tercer batallón, o seaquesi hay tres batallones ya, multiplica mal contados debe de haber 2.000 hombres y 2.000 hombres por 1.500 mensuales, tres millones de dólares mensuales por 2.000 hombres", explicó el mercenario.

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Tampoco se sabe con claridad cuántos están muertos o heridos, sobre lo que sí hay certeza es en que, según los testimonios recogidos por Noticias Caracol, la situación se salió de control al punto que están reclutando a cualquier colombiano que acepte viajar. Así lo ratificó el exmilitar en Sudán:

“Ya ni siquiera se necesita ser exmilitar, con la simple cédula que diga yo soy colombiano, con eso lo reciben, le entregan un fusil y un uniforme. Con la simple cédula. Es una bola de nieve que ha venido creciendo”.

La situación es tan delicada que el mismo Dante Hincapié hace esta cruda radiografía:

“Hay que advertir rotundamente que este tema de la empresa de Quijano y de Claudia hay que hacerlo a un lado. Esa es una empresa que no es fiable, no es confiable, están reclutando personas y los están llevando de carnada, de masacre allá. Es un suicidio prácticamente lo que uno está haciendo.Hanhabido (sic) casos de colombianos que van a pelear a Sudán que no les pagan el salario”.

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Noticias Caracol intentó comunicarse con el excoronel Quijano y Claudia Olivares, pero no obtuvimos respuesta. Tampoco de la empresa Global SecurityServicesGroup.

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