Juan Sebastián Aguilar, conocido en el mundo de las esmeraldas como ‘Pedro Pechuga’ o ‘Pedro Aguilar’, fue un poderoso empresario de las esmeraldas que en sus inicios se consolidó como uno de los hombres más cercanos a Víctor Carranza, el fallecido "zar" de este sector.
Aguilar fundó una empresa de seguridad privada encargada de prestar vigilancia a las compañías que explotan esmeraldas en diversos municipios de Boyacá. Más allá de la minería, Aguilar se movía con fluidez en los círculos de poder del país: se reunía de manera pública con congresistas, magistrados, exgobernadores e incluso candidatos presidenciales. Incluso, sostuvo una relación sentimental con Sandra Ortiz, exconsejera presidencial para las regiones en el gobierno de Gustavo Petro, y era considerado un amigo cercano por figuras políticas como el expresidente del Senado, Iván Name.
¿Cómo fue el asesinato de Aguilar?
El asesinato ocurrió el 7 de agosto de 2024 dentro de su propia residencia en el exclusivo conjunto Bosques del Marqués, situado en el norte de Bogotá. Aguilar ya había sobrevivido a un atentado sicarial el año anterior mientras se encontraba en su oficina de Bogotá. Previendo amenazas, había adquirido esa casa unos 20 días antes y le realizaba remodelaciones para instalar blindajes especiales en puertas y ventanas.
El día del ataque, tras asistir a una ceremonia religiosa para bendecir el inmueble, Aguilar se encontraba en la entrada de la casa junto a cinco escoltas y tres camionetas blindadas. Las investigaciones detallan que un francotirador de la guerrilla identificado por las autoridades como alias Carracas fue quien le disparó.
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De hecho, según se conoció, el tirador esperó pacientemente durante horas en un lote baldío aledaño al conjunto residencial. Para el crimen, utilizó un fusil de asalto Galil calibre 5.56 con mira telescópica y realizó el disparo desde una distancia aproximada de 80 metros, impactando a Aguilar en el tórax.
Aunque fue trasladado de inmediato a la Clínica los Cobos, falleció por la gravedad de la herida. El proyectil atravesó su cuerpo y quedó incrustado en una de las paredes de la vivienda. Casi un año después, bajo la misma modalidad de francotirador y en el mismo conjunto residencial, fue asesinado Hernando Sánchez, socio inseparable y vecino de Aguilar.
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Las hipótesis del crimen reveladas por Noticias Caracol
La Unidad Investigativa de Noticias Caracol ha puesto sobre la mesa dos hipótesis encontradas sobre los verdaderos móviles detrás del asesinato de ‘Pedro Pechuga’.
Una de ellas habla de un móvil político por ser, supuestamente, un testigo clave que podría defender a Sandra Ortiz, investigada en el escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgo de Desastres (UNGRD). La exconsejera afirma que Aguilar fue asesinado por motivos políticos porque "la acompañaba en todo" y era el principal testigo de las supuestas irregularidades en el escándalo dentro de esa entidad. “Al principal testigo lo asesinaron”, mencionó Ortiz en entrevista con Noticias Caracol en enero del 2025.
Sin embargo, otro esmeraldero, Eduard Rincón, conocido como ‘Boyaco Sinaloa’, investigado por la Fiscalía por presuntas alianzas con el Clan del Golfo, señaló que “es mentira” el “cuento” de que a ‘Pechuga’ lo asesinaron por política.
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De esta manera, según ‘Boyaco Sinaloa’, tanto a ‘Pechuga’ como a Hernando Sánchez los asesinaron por vendettas por el robo de $170.000 millones en esmeraldas. Esta revelación exclusiva de Noticias Caracol está fundamentada en grabaciones de reuniones ante la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) de Eduard Rincón.
De acuerdo con esta versión, Aguilar y Hernández apagaban las cámaras de seguridad de una de las minas que controlaban para sustraer ilegalmente la producción. Bajo esta modalidad, presuntamente se robaron una tula de producción valorada en el dinero antes mencionado
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Adicionalmente, alias Boyaco Sinaloa sostuvo que el socio de Aguilar, Hernando Sánchez, tuvo que haber sido cómplice en la logística para que asesinaran a Pechuga dentro de su conjunto residencial, una traición que, según su versión, posteriormente le cobraron a Sánchez con su propio homicidio un año más tarde.
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