A sus 90 años, cuando la mayoría de las personas de su generación ya disfruta del retiro, el japonés Toshisuke Kanazawa sigue subiéndose a los escenarios de las competencias de fisicoculturismo para enfrentarse a rivales que podrían ser sus hijos o incluso sus nietos. Su más reciente aparición ocurrió en España, donde volvió a captar la atención internacional por su sorprendente condición física y por un mensaje que desafía los límites asociados al envejecimiento.
El atleta viajó hasta la localidad de Santa Susanna, en la costa catalana, para participar en los Campeonatos Mundiales de la Federación Internacional de Fitness y Culturismo (IFBB). Allí compitió en la categoría máster, destinada a deportistas mayores de 50 años, compartiendo escenario con participantes varias décadas más jóvenes.
Publicidad
Aunque no logró subir al podio, su presencia se convirtió en uno de los momentos más comentados del evento. El japonés realizó la misma preparación que el resto de competidores: ejercicios de calentamiento, sesiones de poses y aplicación de bronceador antes de salir bajo los reflectores para exhibir su desarrollo muscular.
Una leyenda del fisicoculturismo japonés
La historia de Toshisuke Kanazawa en el deporte comenzó mucho antes de esta competencia en España. Según distintos reportes sobre su trayectoria, inició su relación con las pesas a los 20 años, después de abandonar la natación para concentrarse en el fisicoculturismo, una disciplina que entonces tenía una presencia mucho menor en Japón.
#Mundo | El deporte no tiene edad. A sus 90 años de edad, Toshisuke Kanazawa participó en un evento de fisicoculturismo en Europa y se hizo viral.
— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) October 31, 2026
Siga la señal de Noticias Caracol en vivo 👉🏼 https://t.co/F7cbbMUXI4 pic.twitter.com/HeyDzQE5Zb
Publicidad
Su talento pronto empezó a dar resultados. A lo largo de su carrera conquistó importantes reconocimientos, incluidos los títulos de Mr. Japan en 1960 y 1963. Además, alcanzó un destacado cuarto lugar en el IFBB Universe de 1967, uno de los torneos más prestigiosos de la época.
Lejos de dar un paso al costado con el paso de los años, Kanazawa continuó vinculado al entrenamiento y siguió sumando logros. De hecho, recientemente ganó la categoría para mayores de 85 años del All Japan Masters Fitness Championship disputado en Hiroshima, consolidándose como uno de los competidores de mayor edad en la historia del fisicoculturismo japonés.
La rutina que lo mantiene activo a los 90 años
Uno de los aspectos que más interés despierta alrededor del deportista es el secreto detrás de su extraordinaria condición física. El propio Kanazawa ha explicado que la base de su preparación se encuentra en una estricta disciplina de entrenamiento y una alimentación que mantiene desde hace décadas. Según ha contado, desde que cumplió 50 años decidió enfocarse en una dieta tradicional japonesa basada principalmente en arroz integral, natto, un alimento elaborado con soya fermentada, y sopa de miso.
Publicidad
El fisicoculturista considera que estos hábitos han sido fundamentales para conservar su salud y sostener el desarrollo muscular incluso en la vejez. Además, mantiene una rutina constante de ejercicios de fuerza, movilidad y práctica de poses que puede extenderse durante varias horas al día. A eso se suma una vida alejada del alcohol y el tabaco, elementos que también forman parte de su filosofía para mantenerse activo pese al paso del tiempo.
Un ejemplo para las nuevas generaciones
Más allá de los resultados deportivos, Kanazawa afirma que su principal objetivo es demostrar que la edad no tiene por qué convertirse en un obstáculo para perseguir metas personales. Durante el campeonato en España aseguró que le gusta intentar cosas que nadie ha hecho antes y que desea seguir vinculado al fisicoculturismo durante el resto de su vida.
El atleta también ha manifestado su intención de inspirar a otras personas mayores para que se mantengan activas y no se dejen limitar por los estereotipos asociados al envejecimiento. Para él, la clave está en desarrollar fortaleza mental y determinación para cumplir los objetivos propuestos.
Publicidad
Por ahora, su historia todavía no ha terminado. Aunque admite que el retiro se acerca, ya tiene una nueva meta entre ceja y ceja: regresar a la competencia cuando cumpla 93 años para realizar una última presentación antes de despedirse definitivamente de los escenarios. Si lo consigue, volverá a demostrar que los límites de la edad pueden ser mucho más flexibles de lo que muchos imaginan.
ÁNGELA URREA PARRA
NOTICIAS CARACOL