El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
Un ataque sicarial rompió con la tranquilidad en Cartagena (Bolívar). Unos sujetos llegaron hasta el sector en motocicleta y accionaron un arma de fuego contra tres personas. Dos de ellas fallecieron y una quedó gravemente herida. Más tarde se conoció que una de las víctimas fatales era menor de edad y una joven promesa del fútbol en el Caribe.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Los hechos ocurrieron el pasado 12 de mayo en el barrio Los Calamares, ubicado al sur de La Heroica. Según los testimonios recolectados por la Policía Nacional en el lugar de los hechos, las víctimas estaban situadas en plena vía pública del sector cuando los motorizados llegaron a atacarlos rápidamente. Inicialmente, las tres personas sobrevivieron al ataque, pero quedaron gravemente heridas. Por eso, fueron trasladados a un centro asistencial.La Policía Metropolitana de Cartagena confirmó las identidades de los occisos. Sus nombres eran Santiago José Romero Incer, de 21 años, y Jesús Adrián González Arrieta, de 17 años. Los dos jóvenes eran oriundos de Cartagena. De hecho, el menor de edad era una joven promesa del futbol. El cartagenero hizo parte de la escuela de formación, Academia de Fútbol de Crespo. El plantel deportivo manifestó su tristeza ante la noticia de su fallecimiento. “Hoy el fútbol despide a uno de los suyos, ve en paz jugador. Gracias por haber entregado todo en cada partido”, publicó la academia en una historia de sus redes sociales.Lamentablemente, dos de las víctimas fallecieron debido a la gravedad de las heridas. El sobreviviente, que fue identificado como Andrés Felipe Díaz Vanegas (de 21 años y oriundo de Cartagena), permanece bajo observación médica en el Hospital Universitario del Caribe.El teniente coronel Alejandro Salgado, Comandante Operativo Servicio de la Policía, señaló que una de las hipótesis que sopesan las autoridades de manera preliminar es que la acción criminal habría estado dirigida contra una de las personas que estaban en el lugar. Sin embargo, todo es motivo de investigación en estos instantes, en los que las autoridades buscarán establecer con precisión las circunstancias de tiempo, modo y lugar del crimen. La institución trabaja en coordinación la Fiscalía General de la Nación para poder identificar y capturar a los responsables del crimen.Paula RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
El Tribunal Superior de Cartagena de Indias condenó a más de 33 años de cárcel al patrullero Octavio Darío Porras por el asesinato de Harold David Morales, un futbolista de 17 años, ocurrido en 2020 en esa ciudad caribeña, informó este 2 de mayo la Fiscalía General de la Nación.En enero de 2026, un juez había condenado en primera instancia a Porras a 44 años y 2 meses de prisión, así como a otros dos uniformados a penas de entre 13 y 14 años, pero la sentencia fue revisada por el tribunal, que modificó la sentencia y absolvió a los otros implicados. En el fallo de segunda instancia, el tribunal confirmó la responsabilidad del agente y lo sentenció a una pena de 33 años y 4 meses de prisión por los delitos de homicidio agravado y falsedad ideológica en documento público.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Cómo ocurrió el crimen de Harold David Morales?Según la investigación, el 24 de agosto de 2020 el policía Porras llegó a un lavadero de coches en el barrio San Francisco, de Cartagena, donde agredió al adolescente Harold David Morales porque "no le dio información precisa sobre los horarios de atención del establecimiento", afirmó la Fiscalía.El joven, que asistía a una escuela de fútbol de Cali, capital del departamento de Valle del Cauca y se encontraba temporalmente en Cartagena, intentó huir para evitar la agresión, pero fue perseguido por el patrullero, quien le disparó en el abdomen con su arma de dotación. Aunque la víctima fue trasladada a un centro asistencial, falleció poco después.El tribunal también estableció que el uniformado incurrió en "maniobras para intentar justificar su actuación", entre ellas la alteración de reportes oficiales en los que dijo que el menor de edad era miembro de una pandilla y que supuestamente había atacado al funcionario con un arma artesanal, la cual fue obtenida y entregada en cadena de custodia.Sin embargo, análisis balísticos y otras pruebas demostraron que esa versión no era cierta, pues el joven no portaba armas de fuego y el artefacto hechizo presentado por el uniformado no era apto para disparar.En la misma decisión, el tribunal absolvió a los patrulleros Iván Darío Olivo de Ávila y Juan Esteban Gómez, quienes habían sido condenados en primera instancia por favorecer el encubrimiento y por falsedad en documento público. Contra esta determinación la Fiscalía interpuso el recurso de casación.AGENCIA EFEEDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
Lo que era una fiesta en Cartagena por el duelo entre el Junior de Barranquilla contra el Palmeiras de Brasil en la primera fecha de la Copa Libertadores, terminó siendo una tragedia para la hinchada del conjunto ‘tiburón’.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En el partido, el Palmeiras se llevó un punto de Colombia, donde visitó al Junior de Barranquilla y se vio sorprendido por un rival que defendió bien y trató de hacer daño al contragolpe.Y es que es en el estadio Jaime Morón donde Junior juega sus partidos de local mientras amplían su casa, el Metropolitano de Barranquilla. En el duelo, los anfitriones abrieron el marcador con un tanto del veterano Teófilo Gutiérrez, mientras que los brasileños igualaron con una anotación del paraguayo Ramón Sosa.Sin embargo, tras finalizar el partido, se registraron desmanes y hechos violentos en los alrededores del estadio Jaime Morón. En videos registrados por vecinos del sector se evidencian los enfrentamientos entre supuestos hinchas del Junior y del Real Cartagena.(Además: Cómo quedó la tabla de posiciones del Grupo F en Copa Libertadores, luego de Junior 1-1 Palmeiras)Uno de los videos muestra la violenta agresión de dos jóvenes contra otra persona, a quien golpean en repetidas oportunidades cuando ya está tendido sobre el suelo. De hecho, también se muestra cuando uno de los agresores utiliza armas cortopunzantes para herirlo. En otros videos se muestra cómo los hinchas de esas barras se lanzan piedras, causando pánico en algunos sectores de Cartagena.Reportes de la Policía señalaron que los desmanes se iniciaron hacia las 11 de la noche y uniformados de la institución tuvieron que intervenir en los disturbios. Sobre el joven que fue brutalmente atacado, se conoció que se trató de Gabriel Acosta, un apasionado hincha del Junior quien pertenecía a una barra del club en Cartagena y fue al estadio para ver el debut de su equipo en la Copa Libertadores.Tras ser herido con armas cortopunzantes, Acosta fue trasladado de urgencias al Hospital Universitario del Caribe, donde falleció en la madrugada de este jueves 9 de abril. Las autoridades ya investigan los hechos que rodearon la muerte del hincha.NOTICIAS CARACOL
Las autoridades en Cartagena, Bolívar, le dieron captura a un habitante de calle, identificado como Ronald Alfaro, quien fue señalado de quitarle la vida a un adulto mayor de 79 años, en hechos que se registraron el pasado 4 de marzo en el barrio El Pozón.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación, el señalado asesino, un hombre de 24 años, lanzó un objeto contundente que impactó contra el adulto mayor en la frente, causándole un traumatismo cerebral severo, que finalmente le quitó la vida.“Ocho días después, en cumplimiento de una orden judicial el investigado fue capturado por la Policía Nacional en el mismo sector”, informó la Fiscalía.Asi cayó habitante de calle, señalado de crimen de adulto mayor en CartagenaPor estos hechos, Ronald Danilo Alfaro Padilla fue capturado el pasado 12 de marzo y un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bolívar le imputó el delito de homicidio agravado.Aunque Alfaro no aceptó los cargos por este crimen, un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en un centro carcelario mientras se esclarecen los hechos y se define su responsabilidad.¿Cómo denunciar maltrato contra adultos mayores?Denunciar el maltrato contra personas adultas mayores es una acción clave para proteger sus derechos, su integridad física y emocional, y su dignidad. El maltrato puede manifestarse de diversas formas, como violencia física, psicológica, abandono, negligencia, abuso económico o trato humillante, y puede ocurrir tanto en el ámbito familiar como institucional.Cuando una persona identifica o sospecha una situación de abuso, debe actuar con prontitud. Si el adulto mayor se encuentra en peligro inmediato, es fundamental contactar a los servicios de emergencia o a la policía. En casos donde no exista una urgencia vital, la denuncia puede presentarse ante fiscalías, comisarías, defensorías del pueblo, entidades de protección social, líneas telefónicas especializadas o servicios de atención al adulto mayor. Profesionales de la salud y del sector social también están legalmente obligados a reportar estos hechos.La denuncia puede hacerse de manera anónima en muchos casos, lo que reduce el temor a represalias. Es recomendable aportar información clara sobre la persona afectada, el presunto agresor, el lugar de los hechos, la frecuencia del maltrato y cualquier evidencia disponible.Tras recibir la denuncia, las autoridades evalúan la situación y adoptan medidas de protección, como atención médica, apoyo psicológico o medidas judiciales. Denunciar es un acto de responsabilidad social que contribuye a prevenir abusos y a garantizar una vejez digna y segura.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Tras más de 4 años, las autoridades en Cartagena, Bolívar, condenaron a los policías responsables del asesinato de un joven futbolista de 17 años, identificado como Harold David Morales, en hechos ocurridos el 24 de agosto del 2020. El uniformado, identificado como Octavio Darío Porras Vides, fue quien finalmente le quitó la vida al menor de edad con el arma de fuego de dotación y será el que más tiempo estará recluido en un centro carcelario. Además de Porras, otros dos efectivos de la institución, identificados como Iván Darío Olivo de Ávila y Esteban Gómez Ricard, recibieron condenas por este caso.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)A futbolista lo golpearon y luego policía le disparó en el abdomenDe acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, los tres integrantes de la Policía Nacional llegaron a un lavadero de carros ubicado en el barrio San Francisco y golpearon brutalmente al menor futbolista porque él no les brindó información exacta sobre los horarios de atención del establecimiento de comercio.Después de la golpiza de la que fue víctima, Harold David, que hacía parte de una escuela de fútbol en la ciudad de Cali, Valle del Cauca, y se encontraba en Cartagena de manera temporal, intentó escapar para evitar que los policías lo siguieran agrediendo.En medio del escape del menor de edad, los policías lo persiguieron y el patrullero Octavio Darío Porras lo alcanzó y con su arma oficial le disparó en el abdomen. De inmediato, el joven fue llevado a un centro hospitalario, pero lamentablemente perdió la vida.Así policías intentaron ocultar asesinato de futbolista en CartagenaEn cuanto a los otros dos uniformados que participaron en la previa golpiza que le propinaron al adolescente, las autoridades lograron establecer que estos señalaron en los reportes oficiales que el joven asesinado hacía parte de una pandilla y los había atacado a ellos con un arma artesanal. Dicha arma artesanal la obtuvieron y entregaron los policías en cadena de custodia.A pesar de que los policías intentaron engañar a las autoridades con su reporte y una supuesta arma artesanal, cayeron en medio de las investigaciones, las cuales comprobaron que llevaron a cabo un entramado para esconder el asesinato del futbolista. “Testimonios, diferentes labores de Policía Judicial y las pruebas de balística evidenciaron que la versión de los policías era falsa. El joven nunca portó ni usó un arma de fuego y el artefacto hechizo aportado no era apto para disparar”, indicó la Fiscalía en su comunicado sobre este caso.¿Cuántos años de cárcel le dieron a policía que mató futbolista en Cartagena?El ente investigador informó que, por estos hechos, un juez penal del circuito de Cartagena, departamento de Bolívar, condenó al patrullero Octavio Darío Porras Vides a 44 años y 2 meses de prisión por homicidio agravado. Por su parte, el policía Olivo de Ávila fue sentenciado a 13 años y 6 meses por favorecimiento agravado. Por último, al patrullero Gómez Ricard lo condenaron a 14 años de prisión por favorecimiento agravado y falsedad ideológica en documento público. La sentencia de los uniformados es de primera instancia y admite los recursos legales correspondientes.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
La conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer quedó marcada por el feminicidio de la profesora Beatriz Suárez, asesinada por su expareja cuando salía del colegio donde trabajaba como docente de religión, en la calle 30 del barrio La María, Cartagena. El hecho ocurrió el pasado 25 de noviembre, alrededor de las 4 de la tarde. El asesino se quitó la vida tras cometer el crimen y se conoció que la víctima ya había denunciado violencia por parte del homicida.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Al finalizar su jornada laboral, la profesora Beatriz se dirigía a tomar el transporte hacia su casa cuando fue interceptada por su asesino, Alexis Velasco Salazar, quien era su expareja y que la sujetó por el cuello. El ataque terminó con tres disparos que le causaron la muerte de manera inmediata a la maestra.Feminicida de profesora en Cartagena se quitó la vidaTras el crimen, el feminicida Alexis Velasco corrió unos metros y, al verse acorralado por la Policía Metropolitana de Cartagena, se disparó en la cabeza con la misma arma con la que asesinó a la docente y murió en el acto.Johanna Ordosgoitia, asesora de Asuntos para la Mujer y Equidad, declaró a Canal Cartagena: “Casi terminando la jornada del día de ayer, con todos los actos conmemorativos, recibimos la noticia del brutal feminicidio de Beatriz, una docente, una mujer madre de una niña. Desafortunadamente, murió a manos de su expareja y con mucho dolor recibimos la noticia porque es realmente ese golpe y ese despertar tarde de que la violencia continúa en la calle y en los hogares”.La asesora agregó que, “todas las entidades nos encontramos haciendo una revisión de la ruta que había llevado Beatriz denunciando a su agresor con el propósito de revisar y hacer todos los ajustes necesarios”.Por su parte, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) se pronunció mediante comunicado: “Fecode, la Secretaría de Género, Inclusión e Igualdad y la Red Nacional de Mujeres Educadoras de Fecode rechazan y repudian rotundamente el feminicidio de nuestra compañera docente Beatriz Elena Suárez. Es responsabilidad del Estado adoptar las medidas necesarias para salvaguardar la vida y la seguridad de las mujeres, víctimas históricas de este flagelo”.Hasta la fecha, la Casa de la Mujer Heroica ha reportado 80 casos de violencia intrafamiliar en la capital de Bolívar. Familiares y colegas de Beatriz están consternados, mientras la ciudadanía rechaza este crimen que evidencia la persistencia de la violencia de género.¿Cómo denunciar violencia intrafamiliar y de género?En Colombia, el maltrato intrafamiliar y la violencia de género son delitos que deben ser denunciados para garantizar la protección de las víctimas y la judicialización de los agresores. El primer paso es asegurar la integridad física y emocional de la persona afectada. Si existe riesgo inmediato, se recomienda llamar a la línea de emergencias 123 o acudir a un centro de salud, donde la atención es prioritaria y gratuita. El personal médico está obligado a informar a las autoridades para activar la ruta de protección.La denuncia puede presentarse de manera verbal o escrita ante las Comisarías de Familia, la Fiscalía General de la Nación, las Inspecciones de Policía o las Unidades de Reacción Inmediata (URI). También se puede acudir a las Casas de Justicia o a los Centros de Atención a Víctimas, donde se brinda asesoría jurídica y apoyo psicológico. No se requiere abogado y el trámite no tiene costo. Es importante narrar los hechos con claridad, aportar pruebas como exámenes médicos, fotografías, mensajes o testimonios, y conservar cualquier evidencia.Existen canales virtuales como el botón “A denunciar” en la página de la Policía Nacional y el sistema Denuncia Fácil de la Fiscalía. Además, las víctimas pueden recibir orientación a través de la Línea 155 (violencia de género), la Línea Púrpura (018000112137) y la línea de emergencias 123, disponibles las 24 horas.Una vez interpuesta la denuncia, la autoridad competente puede ordenar medidas de protección inmediatas, como la prohibición de acercamiento del agresor, su salida del hogar o la detención preventiva. Denunciar no solo busca justicia, sino también prevenir nuevas agresiones y garantizar el restablecimiento de derechos.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Las autoridades investigan la extraña muerte en Cartagena de Leidy Vanessa Benítez, joven bogotana de 24 años que prestaba servicio militar en el Ejército Nacional, en hechos ocurridos el pasado 16 de octubre. La militar, quien estaba próxima a terminar su servicio, cayó del piso 18 del edificio Urbin 48, ubicado en el barrio Torices. Una de las hipótesis que se maneja en este caso es sobre que la uniformada, que estaba en un periodo de vacaciones, se quitó la vida. Sin embargo, existen dudas sobre esta versión.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)La mamá de la joven le narró al medio Q’Hubo que “mi hija estaba prestando su servicio militar en la localidad de Puente Aranda; prácticamente vivía allá y, cuando salía de permiso, venía a visitarnos. Como ya estaba próxima a terminar su servicio, le dieron vacaciones y decidió viajar a Cartagena con una supuesta amiga. Ella se fue el pasado 11 de octubre cerca de las 10 de la noche”.Además, la mujer señaló que el día de lo ocurrido tuvo dos conversaciones con su hija, una en la mañana y otra en la tarde. En la segunda llamada, dijo, Leidy estaba agitada: “Sobre las 10:30 a. m. ella habló con su papá y no comentó nada extraño. Luego, cerca de las 2:30 de la tarde, me llamó muy agitada y me dijo que no se sentía bien. La comunicación era muy corta. Escuché varias voces y parecía que algo ocurría, pero ella no respondía claramente. Traté de volver a llamarla, pero no contestó más. En la noche, me informaron que había muerto”."Estaba tratando de alejarse de alguien": mamá de militar muerta en CartagenaSegún la mamá de Leidy, al otro día viajó a Cartagena y no le permitieron ver el cadáver de su hija. No obstante, consiguió unos videos que le compartieron vecinos de la zona en los que, dice ella, su hija estaba tratando de escapar. “En los videos se ve que mi hija estaba tratando de alejarse de alguien. Ella estaba hospedada en el piso 19, pero supimos que antes había estado en el piso 23 con dos extranjeros y la amiga con la que viajaba”.La amiga con la que viajó su hija, indicó la mamá de la víctima, le dijo que “se la había metido un espíritu”. La mujer rechaza esa versión e indicó en Q’Hubo que la joven con la que se encontraba Leidy “tiene muy mala reputación”.La mamá de la militar señaló que cuando vio el cuerpo sin vida de su hija notó pistas en el cadáver que no concuerdan con la versión inicial que le dieron las autoridades sobre un supuesto suicidio.Ahora, el caso será investigado como un homicidio por parte de la Fiscalía General de la Nación y la mamá de la joven dice estar segura de que su hija no se quitó la vida. “Quiero que se sepa la verdad”, puntualizó.Noticias Caracol habló con una fuente del Ejército Nacional, la cual confirmó que Leidy Vanessa Benítez hacía parte de la institución y que estaba pronta a finalizar su servicio militar. Sin embargo, desde el Ejército no tienen conocimiento sobre los móviles del crimen contra la joven bogotana y aseguró que la investigación está en manos de la Fiscalía General de la Nación, ya que no fue una situación en la que la militar estuviese en servicio.Cifra de homicidios Colombia 2025En Colombia, en lo corrido del año 2025 se han registrado 11.322 casos de muertes por homicidio. La tasa de homicidio en Colombia es de 21,32 por cada 100.000 habitantes.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Cartagena se encuentra sumida en el asombro y la impotencia tras el trágico asesinato de Giancarlos Gómez Arnedo, de 35 años de edad, un médico que se destacaba por su profunda vocación de servicio y su labor altruista en las comunidades más vulnerables de esa ciudad.El crimen ocurrió en el barrio El Campestre el pasado martes cuando el doctor Gómez Arnedo fue interceptado y asesinado a quemarropa mientras conducía su vehículo y regresaba a su casa tras completar un largo turno de trabajo. Según los reportes iniciales de la Policía Metropolitana de Cartagena, dos sicarios que se movilizaban en una motocicleta abordaron al médico, perpetrando el homicidio.Las autoridades informaron que actualmente están recopilando material probatorio en el sector donde ocurrió el asesinato con el objetivo de identificar y capturar a los responsables.La noticia ha generado una enorme consternación, especialmente entre aquellos que conocieron la calidad humana de la víctima. Giancarlos no solo era un médico; era un ser humano caracterizado por ayudar a los necesitados. Su compromiso con la comunidad se extendía más allá de su consultorio, realizando numerosas obras sociales a través de una fundación llamada "Construyendo Cartagena".La familia de Giancarlos está completamente sorprendida por el violento hecho, asegurando que el joven nunca tuvo problemas ni enemigos. Su madre, Mercedes Arnedo, visiblemente afectada por el dolor, expresó en diálogo con Noticias Caracol su incredulidad y dolor ante la pérdida: "Mi hijo no se merecía eso, mi hijo es una excelente persona. Usted puede preguntar por el barrio, mi hijo no tiene un pasado, siempre ha sido un pelado aplomado aplomado, ejemplo para muchos jóvenes hoy en día"."Queremos justicia": familia del doctor Giancarlos Gómez ArnedoEl impacto de su muerte es calificado como una "pérdida grande" para la comunidad. El médico Giancarlos Gómez Arnedo era conocido por su generosidad, atendiendo a sus vecinos, regalando medicinas e incluso omitiendo el cobro de la consulta para aquellos que lo necesitaban.Desde la perspectiva familiar, la única demanda es el pronto esclarecimiento de los hechos. Jonthatan Ortiz, familiar que se pronunció en nombre de los allegados y que describió la incansable labor social del doctor, sostuvo la petición de justicia: "Nosotros estamos pidiendo el esclarecimiento de todos los hechos. Simplemente queremos justicia en este caso. Giancarlos era un joven altruista, médico servicial con toda la comunidad. En Cartagena hicimos muchas obras sociales a través de una fundación llamada Construyendo Cartagena”, anotó.La madre del doctor añadió que su hijo era un hombre servicial y que atendía a quien lo necesitara. Mientras tanto, la Policía continúa con la recolección de pruebas y en la memoria de la comunidad el médico Gómez Arnedo será recordado como un faro de servicio.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.NOTICIAS CARACOL
“Mi hijo no se merece esto”, gritaba desconsolada una madre quien alcanzaba a ver por la ventana de un Mazda, color blanco y placas IHU-481, el cuerpo sin vida de su hijo. El doloroso suceso ocurrió en el barrio El Campestre, en Cartagena, a donde decenas de personas grabaron los momentos después del asesinato.En el carro se movilizaba Gian Carlos Gómez Arnedo, un médico de 35 años muy conocido en la ciudad. El crimen contra el profesional de la salud ocurrió en la noche de este 18 de noviembre cuando se movilizaba en su vehículo.En los vidrios de su carro Mazda quedaron las marcas de al menos seis disparos de los cuales fue víctima. “¡Hijo mío, hijo mío!”, gritó la madre una vez la Policía abrió el vehículo y ella confirmó que se trataba del joven.De manera preliminar, según testigos y medios locales, el doctor Gómez Arnedo se movilizaba sin contratiempo en su carro cuando dos personas a bordo de una moto se le aproximaron. Acto seguido, el parrillero sacó un arma y le disparó en repetidas ocasiones, causando el deceso del médico.Los sicarios del médico Gómez Arnedo huyeron del lugar del crimen. La Policía, que no se ha pronunciado sobre el asesinato, acordonó el sector y ya se iniciaron las investigaciones sobre el caso que tiene consternada a la comunidad cartagenera.Por el momento, no hay hipótesis sobre las razones sobre la muerte del doctor Gómez, quien era activo en redes sociales, donde en su perfil ya han escrito algunos mensajes de condolencias.NOTICIAS CARACOL
Después de más de dos meses de incertidumbre y una intensa búsqueda, las autoridades de Cartagena confirmaron la aparición con vida de Ana Gabriela Posso Jiménez, la joven de 18 años estudiante de Química en la Universidad de Cartagena que estaba desaparecida desde el pasado 16 de junio. La noticia ha generado múltiples reacciones, entre ellas la del alcalde de la ciudad, Dumek Turbay, quien este lunes 25 de junio entregó declaraciones a medios de comunicación locales sobre el caso.El mandatario local fue enfático en señalar que la desaparición no estuvo relacionada con organizaciones criminales, sino que se trató de una decisión personal de la joven. “Así como se fue con su propia decisión, así volvió la ciudad", manifestó Turbay.De acuerdo con el alcalde, este tipo de situaciones responden con frecuencia a conflictos familiares o decisiones individuales. “La gran mayoría de los casos son personas que toman la decisión de no estar en sus casas, de que tienen inconvenientes familiares, que no queremos que pasen, de que hay dificultades por cualquier tipo, de que se van a buscar futuro en otro lado. Entonces, ese es un claro ejemplo de que no todo lo que lo que se dice termina siendo realidad. En este caso, me alegra mucho que ella haya vuelto, ella estudia en la ciudad de Cartagena y ojalá pueda retomar su vida sin ningún tipo de inconveniente, pero ella se fue por voluntad propia y volvió por voluntad propia”, expresó el mandatario.Asimismo, Turbay descartó cualquier hipótesis relacionada con trata de personas o redes criminales. “No hubo generación criminal, ahí no hubo mafias, ahí no hubo trata de personas, no hubo nada. Fue su decisión y por eso es una invitación a que ese tipo de información se pueda manejar como lo que es”, concluyó el alcalde de Cartagena.Lo que se sabe de la aparición de Ana Gabriela PossoSegún informó la Sijín de la Policía a El Universal, Posso se desplazó por dos ciudades de Colombia y llegó incluso a Brasil antes de retornar a Cartagena. “Logramos establecer que estuvo en dos puntos diferentes dentro del país y en Brasil. Posteriormente, llegó a Cartagena y ella misma decidió hacer contacto con nosotros, al darse cuenta de que la seguíamos buscando”, explicó un vocero de la institución.El reporte de las autoridades indica que, tras conocerse la denuncia de su desaparición, se activaron los protocolos de búsqueda. “Tras conocerse la denuncia se activaron los mecanismos y protocolos de búsqueda como lo son las solicitudes videográficas (grabaciones de cámaras de seguridad), entrevistas a familiares, amigos, compañeros de trabajo, entre otros; interceptación de llamadas de celulares y revisión de distintas base de datos”, señaló un vocero de la entidad al medio mencionado. Se precisó que las investigaciones permitieron rastrear sus movimientos dentro de Colombia, donde, según el encargado de las indagaciones, fueron "más frecuente en rastreo". De su paso en el país suramericano, se aclaró que "no encontramos en la investigación que en realidad haya estado en Brasil, como ella contó”, explicaron. Aunque se mantenía bajo reserva, las autoridades confirmaron que semanas después de su desaparición, la joven logró comunicarse con un familiar y afirmó estar en Brasil, sin dar mayores detalles. Posteriormente, según la Sijín, estableció contacto con un docente de la Universidad de Cartagena, lo que facilitó su encuentro con la Policía en la ciudad. “Se logró ese contacto telefónico y fue así como la joven tomó la decisión de presentarse ante nosotros para confirmar su aparición viva”, señaló la institución a El Universal.La desaparición de Ana Gabriela Posso fue reportada oficialmente el 16 de junio en el Registro Nacional de Desaparecidos del Instituto Nacional de Medicina Legal, fecha en la que tuvo la última comunicación con su familia. Según informó su primo Andrés a El Tiempo, ese día la joven realizó varias llamadas y hasta una videollamada con una de sus tías.Durante esas últimas conversaciones, Ana Gabriela transmitió tranquilidad a sus allegados. De hecho, en la la comunicación con su familiar, quien vive en Barranquilla, Ana Gabriela le comentó que "estaba muy alegre". Sin demostrar ningún signo de preocupación, aseguró que le "estaba yendo bien en la universidad y que le estaba yendo bien en el trabajo". La situación cambió a partir del 17 de junio, cuando su padre, Edgar Rafael Posso Muñoz, dejó de recibir respuesta a los mensajes que le enviaba. “Los mensajes le llegaron, los vio, pero no respondió”, recordó el primo de la joven en entrevista con el diario citado. La familia inició entonces una búsqueda desesperada. Edgar viajó desde Barranquilla hasta Cartagena para poner la denuncia y contactar a la universidad, al restaurante donde trabajaba su hija y a conocidos cercanos. Según detalló su primo, los arrendatarios del apartamento donde vivía Ana Gabriela informaron que “se había ido” y que pensaban que su familia estaba al tanto.La preocupación aumentó cuando al ingresar a su habitación encontraron pertenencias personales. La preocupación aumentó al momento de entrar a la habitación de Ana Gabriela y notar que había dejado "la mitad de la ropa". El caso de Posso se sumó a la lista de mujeres desaparecidas en Cartagena en los últimos meses, lo que había encendido las alarmas entre la ciudadanía. De hecho, su desaparición se enmarcó en el mismo periodo en que se perdió el rastro de Tatiana Hernández, estudiante universitaria de Bogotá, vista por última vez en abril en inmediaciones de la avenida Santander.Tras su reaparición, la Universidad de Cartagena le ofreció apoyo para retomar sus clases y continuar con sus estudios. Sin embargo, según la Policía, la joven ha decidido no entregar más detalles sobre las circunstancias de su ausencia. “El caso permanece bajo investigación para saber qué pasó con ella en realidad, pero la joven no ha querido entregar más detalles”, señaló la Sijín a El Universal.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Después de las grabaciones reveladas por la Unidad Investigativa de Noticias Caracol, donde se habla sobre supuestos acercamientos y ofrecimientos de beneficios entre el Gobierno Nacional y el Clan del Golfo en los primeros meses del Gobierno de Gustavo Petro, la Fiscalía abrió indagación en contra del excomisionado de Paz Danilo Rueda y otros exfuncionarios.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El caso quedó en manos de la Unidad de Fiscales Delegados ante la Corte Suprema de Justicia y fue unificado con otras investigaciones que adelanta el ente acusador por presunto favorecimiento a grupos armados ilegales. Entre ellas está la supuesta filtración de información reservada a las disidencias de las FARC comandadas por alias 'Calarcá', tras la incautación de archivos que estaban en poder de este cabecilla y que también fue revelado por la Unidad Investigativa.Lea: Danilo Rueda, excomisionado de Paz, responde a informe sobre negociación con Clan del GolfoSegún fuentes del proceso, esta indagación surgió por iniciativa del CTI de la Fiscalía, que durante las últimas dos semanas ha recopilado diversos elementos materiales probatorios y ha reconstruido los hechos que ahora son objeto de verificación judicial.Noticia en desarrollo...#LoÚltimo | Después de las revelaciones de la Unidad Investigativa de Noticias Caracol sobre los presuntos acuerdos del Gobierno Petro con el Clan del Golfo, la Fiscalía anunció una indagación contra el ex alto comisionado para la Paz Danilo Rueda y otros exfuncionarios. Esto es… pic.twitter.com/7q3JOC7p4o— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) July 3, 2026 MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El Tour de Francia de 2026 comenzará de una forma totalmente inédita: una contrarreloj por equipos en la que cada corredor será evaluado con su crono individual que se disputará en las calles de Barcelona y que tendrá su final en la cota de Montjuic.Los 19,6 kilómetros de la etapa están divididos en dos partes totalmente diferentes. Una primera, un circuito técnico en las anchas calles de la Ciudad Condal, un recorrido monumental por la ciudad antes de afrontar la escarpada parte final.A ellos se suma un sistema novedoso de cronometraje testado en la París-Niza de 2023, en el que cada ciclista recibirá el tiempo con el que atraviese la meta y no el del equipo.De esta forma, las formaciones tendrán que elegir entre proteger a sus líderes o dejar rienda suelta a sus especialistas en la lucha contra el crono. "Es la pura filosofía del ciclismo, un deporte individual que se corre en equipo", resume el patrón del Tour, Christian Prudhomme.Tras tomar la salida en el Forum, los equipos se lanzarán por las amplias avenidas en largas rectas en las que la velocidad será la nota dominante.A falta de poco más de cuatro kilómetros el paisaje cambiará de forma radical y se adentrarán en las escarpadas rutas que suben a Montjuic.Primero subirán 1,1 kilómetros con una pendiente media del 5,1 % y, tras un ligero descenso de casi dos kilómetros, la pendiente definitiva de 800 metros al 7 % en cuyo final está situada la meta junto al Estadio Olímpico.De este ejercicio inédito saldrá el primer maillot amarillo de la edición, pero también las primeras diferencias entre los favoritos para la victoria final, lo que otorga un doble interés a la etapa.El Caja Rural, invitado por la organización y debutante en la competición, será el primero en lanzarse al recorrido y el UAE del defensor del título, el esloveno Tadej Pogacar, el último en hacerlo.Perfil y altimetría de la etapa 1 del Tour de Francia 2026Hora y dónde ver la etapa 1 del Tour de Francia 2026Fecha: sábado 4 de julio.Hora: 10:00 a.m. (hora Colombia).Transmisión: Caracol Televisión, Caracol Sports y Ditu.
Más de 100 años de la muerte del escritor checo Franz Kafka, figura de la literatura conocido por obras como La metamorfosis (1915), El proceso (1925) y El castillo (1926), llega la película "Franz", "un retrato íntimo y fragmentado". La cinta, dirigida por la cineasta polaca Agnieszka Holland, llegó a las salas de cine de Colombia este jueves 2 de julio.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La cinta sigue la vida del reconocido escritor, desde su juventud en la Praga de principios del siglo XX hasta su muerte prematura. "Atrapado entre la autoridad opresiva de su padre, la rutina burocrática de su trabajo y una necesidad incontrolable de escribir, Kafka busca dar sentido a sus miedos, deseos y contradicciones a través de la literatura. Entre amores intensos, amistades decisivas y una creciente sensación de extrañeza frente al mundo, la película revela al hombre detrás del mito: un espíritu sensible, inquieto y profundamente moderno cuya obra transformó para siempre la manera de entender la condición humana", se lee en la sinopsis de la película.En un comunicado de la distribuidora, explican que para Holland, la vida y la obra de Kafka no pueden ser contenidas bajo una lógica clásica de causa y efecto: "El largometraje se construye como un mosaico de múltiples narradores y saltos temporales que van desde su infancia en Praga hasta sus últimos días en Viena".La película "Franz" tuvo un exitoso paso por el circuito de festivales internacionales como el Festival de Toronto (TIFF), en Canadá, y el Festival de San Sebastián, en España. "Lejos de plantearse como una biografía académica tradicional y cronológica, la película adopta una estructura fragmentada y audaz que privilegia la experiencia subjetiva del genio literario. La propuesta transita de forma dinámica entre lo histórico, lo psicológico y lo absurdo, explorando al hombre de carne y hueso —al "Franz" íntimo— que sus contemporáneos no lograban comprender plenamente".Los creadores del largometraje revelan que este profundiza en las complejas y destructivas dinámicas familiares que moldearon el universo de Franz Kafka. "Colocando en el centro la conflictiva e imponente relación con su padre, Hermann Kafka, marcada por la incomprensión absoluta y las expectativas rotas".MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Con calle de honor fue recibido de nuevo a la vida en la superficie Hernán Gil después de 9 días viviendo en oscuridad con 140 toneladas de escombros encima. Su escudo de vida fue la garita o la caseta desde donde custodiaba el centro comercial Galerías Playa Grande, en La Guaira (Venezuela) donde trabajaba como celador. El colapso de los nueve pisos del edificio tras el doble terremoto, lo dejó sepultado 9 metros bajo tierra. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Al sexto día, sobreviviendo entre los escombros, fue localizado por los primeros rescatistas. "¿Consigue moverse hacia la luz?", le preguntó uno de ellos en un video. "No, ahorita estoy como acostado, pero puedo moverme hacia allá", le respondió Hernán. Desde ese momento desplegaron una compleja operación de extracción. Los rescatistas de al menos siete países se enfrentaban a nueve pisos sumamente inestables, así que comenzaron a cavar un túnel. Trabajaban día y noche, y lograron acercarse. —¿Estás bien?— le decían.—Sí, estoy bien. Lo que pasa es que las piedras me tienen mal la espalda. Sufrieron varios derrumbes y, después de horas de trabajo, lograron incorporar una cámara con la que pudieron verlo por primera vez. El ojo derecho de Hernán estaba fuertemente afectado. La otra misión ahora era mantenerlo con vida y tuvieron el ingenio de incorporar una manguera de 20 metros para hidratarlo. "Hernán, vamos a mandar agua ahora de nuevo. Me avisas si te llega, por favor", le decían. Aprisionado por el concreto y muy débil, intentaba tomarla. "Sabíamos que con eso, independiente lo que podamos demorarnos con el rescate, los equipos médicos nos señalaron que con eso podríamos ganar muchos días", indicó Nicolás Riesco, rescatista de Chile. Y así durante varios días le suministraron agua, suero y medicamentos. Paralelamente, los rescatistas tuvieron que abrir un segundo túnel por los riesgos de colapso. Más de 100 personas, en un agónico rescate, trabajaron sin tener claro cuánto tiempo más podría tomarles, pues entre más se acercaban, mayor era la amenaza. "Nos encontramos con un rescate muy complejo. Producto de este colapso se provocaba un efecto de reloj de arena en donde todo el material articulado descendía hacia el punto más bajo, que era justamente donde nosotros estábamos trabajando y donde estaba atrapada la persona", comentó Exequiel Gallardo, socorrista de Chile. Mientras tanto, Hernán se entretenía rayando un trozo de madera. Y después de 9 días bajo tierra y 4 días consecutivos de labores de rescate, Hernán Gil por fin pudo ver de nuevo la luz. Con abrazos y gritos entre sus salvadores, celebraron una victoria de todos. "Es posible estar más feliz. Para eso vinimos. No salvamos quizás demasiadas vidas, pero salvar una vida importa", dijo Felipe Yánez, otro de los rescatistas. Cuando pensaban que ya no quedaban milagros entre los escombros, Hernán volvió a respirar en libertad, renovó la esperanza y demostró que tras una semana del terremoto, ninguna búsqueda es en vano.LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITAL
Este viernes se cumple un año del fallecimiento del exfutbolista Diogo Jota en un accidente de tráfico en Zamora (España), un suceso que conmocionó a su Portugal natal y que sigue muy presente en sus excompañeros de selección, que le rindieron homenaje tras la victoria frente a Croacia en el Mundial de 2026.Tras lograr esta madrugada la victoria por 2-1 frente a la selección croata y el pase a los octavos -ronda en la que se enfrentará a España-, tanto los jugadores como el cuerpo técnico del equipo nacional portugués se reunieron en el césped del estadio BMO Field de Toronto (Canadá) para hacerse una foto de grupo en la que Cristiano Ronaldo sostiene una camiseta con el número 21 que lucía Jota."¡Hemos ganado por nosotros, por Diogo y por Portugal! ¡Vamos!", escribió Cristiano al compartir la foto en Instagram, una publicación que ronda los 10 millones de 'me gusta'. En declaraciones tras el partido, el capitán de Portugal calificó el día de "especial"."Es un día especial porque, como saben, nuestro Jota está ahí arriba iluminándonos. Es un momento especial. Todos sentimos su presencia con nosotros, y tenía todo el sentido ganar hoy para honrarlo de la mejor manera posible", afirmó el 'Bicho'.El recuerdo de Diogo Jota ha sido una constante en la trayectoria de Portugal en el Mundial de 2026, donde, antes de cada partido, se proyecta una fotografía suya. En el césped, los jugadores de la selección dirigida por el español Roberto Martínez han lucido una pulsera en homenaje al exdelantero del Liverpool, ofrecida por el primer ministro del país, Luís Montenegro. Y en las convocatorias, el propio Martínez siempre recuerda a Jota al anunciar el número de jugadores de su lista y "uno más".Además, el 21 sigue presente en el campo en la espalda de su mejor amigo, Rúben Neves, que coincidió con él en el Wolverhampton inglés y en el Oporto, y que heredó el dorsal con el consentimiento de la familia del fallecido futbolista."Desde la pérdida de Diogo, todos los días son iguales para mí y hoy no iba a ser diferente. Me acuerdo de él todos los días y hoy es un día igual que los demás, porque llevo viviendo así desde el año pasado", declaró el centrocampista a la prensa portuguesa tras el encuentro.El 3 de julio de 2025, Diogo Jota falleció a los 28 años junto a su hermano, el también futbolista André Silva (22 años), en un accidente de tráfico en una carretera de la localidad española de Zamora que conmocionó al mundo del fútbol.El Porto, en el que Jota jugó la temporada 2016/2017 cedido por el Atlético de Madrid y por donde pasó Silva como canterano, fue este viernes uno de los clubes en recordar a sus antiguos jugadores. "Diogo y André. Para siempre en el corazón de todos los portistas", escribió el club en las redes sociales.Por su parte, el Penafiel, equipo de Segunda División en el que jugaba André Silva en el momento de su fallecimiento, guardó un minuto de silencio antes del entrenamiento: "En este día tan difícil, recordamos a nuestro André", publicó también en sus redes.Y en una iglesia de la localidad de Gondomar, en el área metropolitana de Oporto y de donde eran originarios los hermanos, se celebrará una misa en honor a los hijos predilectos de la localidad.