En Colombia son muchas las personas que sueñan con tener una mejor sonrisa, motivo por el que,en aras de buscar los mejores resultados, invierten grandes sumas de dinero en clínicas odontológicas reconocidas y con gran publicidad en medios. Sin embargo, Séptimo Día ha conocido varias denuncias de pacientes que aseguran que el sueño de mejorar sus dientes terminó siendo una pesadilla.Son personas que ahorraron, se endeudaron e, incluso, terminaron con su salud perjudicada tras los malos procedimientos en estas clínicas y, además, ahora no les quieren devolver su dinero. Conozca los casos de tres colombianos que se sienten engañados con los tratamientos por los que pagaron en la reconocida clínica Dentix.Las denuncias contra DentixUn sueño familiar arruinadoJhon Alexander Rico, de 43 años, confiesa que motivado a mejorar su sonrisa, algo que siempre lo hizo sentir inconforme, encontró en la publicidad de Dentix una oportunidad para su tratamiento y el de toda su familia. En enero de 2024 accedió a un plan familiar con la clínica por un valor de $16.800.000."Empezamos en febrero, luego marzo y abril. Le colocarlo brackets a mi hijo, me los colocaron a mí, le hicieron las tallas a mi hija para colocarle los aparatos para la mordida y a mi esposa la valoraron para hacerle su diseño de sonrisa", recordó Rico, señalando que este era un proceso que causaba emoción a todo el núcleo familiar.Sin embargo, la emoción se convirtió en preocupación cuando en el mes de abril la familia acudió a seguir con sus tratamientos y se encontraron con una sede cerrada. Así pasaron los meses siguientes, en los que la familia Rico intentaba programar sus citas en otras sedes, pero nunca los atendían, a pesar de que las cuotas se cobraban sin falta cada mes.Jhon y su esposa Diana Marcela han enviado varias peticiones a Dentix para cancelar su tratamiento y pedir la devolución de su dinero; pero la respuesta que han recibido son descuentos de 5% en el tratamiento o ceder los servicios a un familiar. Ante la insistencia de la pareja, finalmente la clínica les confirmó que les devolvería su dinero, pero hasta ahora no han visto un solo peso de regreso en sus cuentas."Me perforaron el seno paranasal"Heidy Paola Fraille, de 38 años, también confió en la publicidad digital de Dentix y decidió acudir a una de sus sedes en Bogotá para realizar un tratamiento de ortodoncia y tratar algunas muelas afectadas. La madre soltera llevaba años ahorrando para realizar este proceso, pues sentía que el tratamiento en la EPS tardaba demasiado por la disponibilidad de las citas.En medio de la consulta, a Heidy los profesionales de Dentix le señalaron que debían extraerle dos muelas, proceso al que ella accedió. Pero en medio de la extracción, "me perforaron el seno paranasal ... suturaba materia por boca y nariz". La mujer detalló que por el tratamiento que contrató pagó $10.000.000 en cuotas mensuales de $200.000, a pesar de que tuvo que acudir a su EPS para tratar los daños realizados en la primera intervención. Pidió la devolución de su dinero, presentando una acción de tutela por mala praxis; contrario a lo que esperaba, el juzgado falló señalando que era un tema superado, pues la respuesta de Dentix fue que los daños causados estaban contemplados "dentro de los riesgos del consentimiento informado".Además, la clínica le indica que como no se ha culminado el tratamiento, tiene un saldo a favor de más de ocho millones que puede usar en nuevos procedimientos para ella o familiares.Tratamiento por el doble de precioPor otro lado, también en Bogotá, otra paciente de esta clínica señala a Séptimo Día que "estoy pagando unos implantes que no me hicieron y no me han dado solución". Se trata de Jenny Tatiana Reales, quien en noviembre de 2021 acudió a Dentix para cambiar los implantes de cinco muelas y la extracción de cordales, según ella, porque "investigué y la empresa era muy buena".Tras una primera valoración, le indicaron que su tratamiento para mejorar la apariencia de su sonrisa sería de más de 16 millones de pesos, un tratamiento que duraría 4 años. Lo que pasó tres meses después de firmar el contrato e iniciar tratamiento es que la mujer se enteró que estaba embarazada y los médicos le diagnosticaron hipertesión arterial alta severa, motivo por el que los profesionales de la salud le indicaron que no podía seguir con ese arriesgado tratamiento odontológico, puesto que "me podía desangrar".Al exponer su situación, la clínica le ofreció un puente en reemplazo de los implantes, un tratamiento menos riesgoso. Lo que Jenny denuncia es que el procedimiento que le realizaron tiene un valor de aproximadamente cinco millones de pesos, pero Dentix le siguió cobrando los 16 millones que se pactaron en un principio. Aunque pidió la devolución de su dinero, la clínica insiste en que debe completar el pago de todo el tratamiento y, además, señala que el puente que le hicieron no funciona.Al igual que en los casos anteriores, a pesar de las quejas y peticiones de Jenny por recuperar su dinero, la clínica le ha respondido que no encuentran mala praxis en los procedimientos realizados y que tiene un saldo a favor de más de 11 millones para tratamientos propios o de terceros.¿Qué responde Dentix a estas denuncias?Según la Superintendencia de Industria y Comercio, entre el 1 de enero de 2024 y el 30 de abril de 2026 se recibieron 371 quejas de pacientes de clínicas odontológicas, siendo Dentix la que tiene mayor quejas registradas con 218.Séptimo Día habló con Luis Enrique Reyes, gerente jurídico de la clínica que fue constituida hace 11 años en Colombia y ahora tiene 22 sedes en el país, quien explicó que actualmente Dentix se ha declarado en recuperación empresarial, lo que no significa que estén en quiebra o insolventes, pero sí que quienes han pedido la devolución de su dinero deberán tener paciencia."Esa figura lo que nos permitió fue reorganizar las deudas del pasado. Si lo que los pacientes quieren es una devolución en dinero, seguramente deberán esperar un tiempo", aseguró. "Les garantizamos que vamos a hablar con ellos y encontrar una solución, nunca hemos tenido que comparecer a la Fiscalía por temas de estafa o hurto, a veces esas son palabras que usan las personas cuando están enojadas", concluyó al señalarse que los pacientes que acudieron a las cámaras de Séptimo Día se sienten engañados.
'El Trampolín de la Muerte', así se ha nombrado a una de las tres carreteras más peligrosas de América Latina y la más insegura de Colombia. Sin embargo, un grupo de locales insiste en cambiarle el nombre por 'El trampolín de la vida', aunque el trayecto es sumamente arriesgado, porque se ha convertido en un escenario idóneo para explorar lo mejor de la biodiversidad colombiana.El periodista Simón Posada y su equipo de Los Informantes se le midieron a recorrer este camino que ha dejado cientos de muertos en sus abismos, pero que a su vez es santuario natural para quienes lo recorren a diario y no se cansan de disfrutar de su belleza. Sus guías en este recorrido fueron Brayan Coral Jaramillo, investigador de aves, y Julián, un ingeniero civil apasionado por la conservación de este entorno.Así fue el recorrido de Los Informantes por El trampolín de la muerteEsta vía comunica a Pasto (Nariño) con Mocoa (Putumayo) y a diario es atravesada por conductores y comerciantes que transportan mercancías entre ambas capitales. El equipo periodístico inició la ruta a las 6:00 a. m. desde el Valle de Sibundoy.Brayan Coral ha vivido en la zona toda su vida. Fascinado por las aves y flores del recorrido, compró una cámara fotográfica y sus fotos se hicieron virales en redes sociales. Hoy, gracias a ese trabajo, es el contacto obligado para los turistas y científicos que desean explorar la zona.Las primeras dos paradas en el trayecto por el peligroso paso fueron unas antiguas minas de cal cerca al municipio de San Francisco y luego en un páramo para empezar el avistamiento de aves. Desde esos primeros puntos, no solo la belleza natural hablaba de la carretera, sino que también se empezaba a notar por qué este recorrido tan especial para los amantes de la naturaleza tiene ese nombre tan particular.La ruta es estrecha (3 metros), principalmente destapada, sin pavimento y sin barandas de seguridad, lo que hace que sea un paso altamente peligroso para conductores. Tiene alrededor de 80 kilómetros, con un promedio de 18 curvas en cada uno de ellos, por lo que ha sido calificado como uno de los recorridos más peligrosos de Latinoamérica, comparado con el de Los Yungas en Bolivia o El paso de los caracoles en Chile.Debido al terreno, los transportadores han establecido códigos de movilidad propios que desafían las normas tradicionales. Por ejemplo, los camiones alertan su paso minutos antes en ciertas zonas para evitar encontrarse de frente con vehículos pequeños en puntos donde es imposible dar paso.Esta carretera existe desde 1944, construida de emergencia por el Gobierno colombiano tras la guerra con el Perú para asegurar el control fronterizo. “El trazado de esto se debe a la guerra. Es un diseño muy arcaico que hoy en día sigue vigente, aunque se ha venido mejorando y ampliando”, explica el ingeniero Julián.¿De dónde viene el nombre 'El trampolín de la muerte'?La tragedia más grande, y la que le dio el nombre de 'El trampolín de la muerte', ocurrió el 19 de julio de 1991. Ese día un bus con más de 30 pasajeros se atascó y generó un represamiento de otros buses y vehículos en medio de la carretera; el mal estado de la misma y el lodo generaron un deslizamiento en el que cayeron las dos laderas, dejando cerca de 200 víctimas fatales. La fuerza del derrumbe fue tal que una ambulancia fue hallada en la cresta de una montaña vecina; un "trampolín" directo al vacío.La búsqueda por el cambio de nombreJulián, el segundo guía, reconoce que hasta hace algunos años, él era uno de esos conductores que atravesaba la vía conduciendo como un loco, pero eso cambió el día que casi pierde la vida. “Casi me salgo de la vía, entonces yo quise reflexionar y en ese momento apareció un tucán. Yo soy muy católico y comprendí que ese era el designio de Dios de decirme: ‘vaya despacio y disfrute de la naturaleza’”.Ahora, un recorrido directo que antes realizaba en dos horas, le puede tomar hasta cinco cuando decide hacerlo con calma, mientras fotografía pacientemente las aves que encuentra en el camino. “En un trayecto donde uno se baja, camina, disfruta y ya le cambia la percepción de 'El trampolín de la muerte' a 'El trampolín de la biodiversidad o de las aves'”.Después de un rato del trayecto se encuentran con el primer y casi único sitio de descanso, un restaurante llamado ‘El Refugio’, donde los conductores no solo encuentran comidas, sino también conexión a internet para mantenerse comunicados y una tradición espiritual para pedir un viaje sin contratiempos. En el lugar compran veladoras, las encienden y las dejan en una improvisada capilla para pedir protección.Los guías del equipo periodístico en esta travesía están intentando cambiar el nombre de la vía de ‘El trampolín de la muerte’ por ‘El trampolín de la vida’ porque más allá de la fatalidad que se puede encontrar en sus abismos, es una carretera rodeada de una imponente naturaleza.“Me siento muy privilegiado de haber crecido aquí en el territorio del Putumayo, vivo en una unión de ecosistemas únicos, donde se junta la Amazonía con los Andes”, señaló Brayan en medio de la ruta. Efectivamente, un recorrido pausado le puede dar a las personas una clara experiencia con todos los climas tropicales del país, pues se pasa de los 2.800 metros sobre el nivel del mar a los 600 metros, por lo que cada 100 metros se pueden encontrar flora y fauna totalmente diferentes.Actualmente, los habitantes de Pasto y Mocoa están a la expectativa de la construcción de la variante San Francisco – Mocoa, una nueva carretera que evitará a los conductores pasar por el trampolín y la cual ya está en un 30% de avance. Mientras se espera que en el futuro esa sea la vía principal para conectar ambas ciudades, los amantes de la naturaleza también esperan que ‘El trampolín de la vida’ siga siendo un recorrido natural obligado para todo el que quiera explorar la biodiversidad de nuestro país.
Con el inicio del Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, la Selección Colombia se prepara para su primer partido en el Grupo K. El equipo nacional se medirá contra Uzbekistán el próximo lunes 17 de junio, en medio de un ambiente de mucha emoción por el regreso del equipo al torneo. Entre los jugadores que más generan expectativa está Juan Fernando Quintero, quien llega tras consolidarse como uno de los mejores jugadores del continente.A pesar de los títulos y la fama, Quintero no ha perdido la sencillez; hace poco se le vio compartiendo con los hinchas, firmando autógrafos y tomándose fotos con niños y adultos antes de concentrarse para el debut. Pero más allá de su buena actitud, hay un dato histórico que lo pone en un lugar donde ningún otro jugador del mundo ha estado.El secreto de su zurda en Rusia 2018El nombre de Quintero está en los libros de récords por algo que pasó el 19 de junio de 2018 en el Mundial de Rusia. En el partido contra Japón, el volante antioqueño hizo algo que nunca se había visto en toda la historia de la competencia. Frente a un tiro libre, Quintero analizó la barrera y sorprendió a todos jugándosela por abajo.Esa decisión lo convirtió en el único jugador en marcar un gol de tiro libre directo por debajo de la barrera en toda la historia de los Mundiales. Además, esa genialidad significó el primer gol por esa vía para Colombia en sus participaciones mundialistas.De la Comuna 13 a callar críticas por su estaturaPara llegar a este récord, Quintero tuvo que superar muchos obstáculos desde que empezó a jugar a los seis años en la escuelita de su tío Freddy en Medellín. Aunque su talento con la zurda era evidente, su estatura de 1.68 metros hizo que muchos no creyeran en él. El momento más duro fue cuando un técnico de una selección juvenil le dijo que, por ser tan bajito, mejor se dedicara a ser vigilante.Ese desplante lo marcó, pero también lo hizo más fuerte. El jugador recordó ese episodio en una entrevista con Los Informantes en el 2018: "Fue duro, yo no lo puedo negar, fue muy duro, pero eso me ayudó mucho en su momento para fortalecerme mental y anímicamente".Una infancia marcada por su pasión por el fútbolJuan Fernando Quintero nació en Medellín el 18 de enero de 1993. Creció en la Comuna 13, una de las zonas más golpeadas por la violencia en esa ciudad. Desde los 6 años empezó a jugar fútbol junto a sus primos, así comenzó a soñar con ser un futbolista renombrado.“Éramos una serie de primos que hacíamos parte de esa escuelita de fútbol, y es ahí cuando empieza mi historia, o mi pasión por el fútbol”, contó en Los Informantes.Su único juguete fue un balón al que aprendió a dominar como si fuera una extensión de su cuerpo. A los 9 años tenía claro cómo moverse en la cancha y empezaba a hablar con la madurez de un futbolista profesional. Sin embargo, su camino no fue fácil. A pesar de las críticas por su estatura, Juanfer siguió adelante. Debutó profesionalmente en Envigado F.C. en 2009 y luego pasó por Atlético Nacional, donde se destacó y fue transferido al Pescara de Italia. Su carrera internacional siguió en el FC Porto; Stade Rennais, de Francia; Shenzhen FC, en China, y River Plate en Argentina donde ha estado en tres oportunidades.En River Plate vivió uno de los momentos más importantes de su carrera. En la final de la Copa Libertadores 2018 contra Boca Juniors, disputada en Madrid, España, Juanfer marcó el gol que convirtió en ídolo del equipo argentino. Ese gol le dio el histórico título a River.Además de la Libertadores, Juanfer ha sido figura en Independiente Medellín, Junior de Barranquilla y Racing Club de Argentina, donde ganó la Copa Sudamericana 2024. Actualmente juega nuevamente en River Plate tras un breve y polémico paso por el América de Cali.Con la selección Colombia disputó los Mundiales de 2014 y 2018, y fue subcampeón de la Copa América 2024. Es uno de los pocos futbolistas colombianos que ha jugado finales de Libertadores, Sudamericana y Copa América.Para Juanfer, este será su tercer Mundial. Su experiencia, talento y liderazgo serán fundamentales para esta importante competición.Calendario de Colombia en el Mundial 2026Los partidos de la Tricolor en el Grupo K se jugarán a mediados de junio de 2026 de la siguiente manera: el esperado debut de Colombia será el jueves 11 de junio, el segundo encuentro de la fase de grupos se disputará el martes 16 de junio, y el cierre de esta primera etapa para los dirigidos por Néstor Lorenzo tendrá lugar el domingo 21 de junio.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El 5 de agosto de 2019, la vida de Sandra Milena Cuesta, una madre trabajadora de la comuna 8 de Medellín, se detuvo. Marlon Andrés Cuesta, su hijo menor de tan solo cinco años, desapareció tras haber quedado al cuidado de un conocido en el barrio Villatina. Lo que inicialmente se reportó como el extravío de un menor, pronto se transformó en una operación de búsqueda a gran escala que involucró a toda la ciudad y a las autoridades de infancia y adolescencia. Séptimo Día investigó este caso. Durante once días, la incertidumbre consumió a la familia Cuesta. Sandra recordaba a su hijo como el motor de su existencia: “Ese niño era la motivación mía. El que siempre estaba ahí conmigo era él Marlon, era mi compañero”. Mientras la Policía y la comunidad realizaban rastreos casa por casa y marchas con camisetas blancas, los responsables del rapto se encontraban camuflados entre los manifestantes. Kevin, un adolescente de 17 años que vivía en la misma casa que Sandra, y sus amigos, participaron activamente en las velatones y jornadas de búsqueda para desviar las sospechas.El hallazgo en una zona boscosaLa esperanza de encontrar a Marlon con vida se desvaneció el 16 de agosto de 2019. El avistamiento de gallinazos en un sector boscoso del barrio alertó a los vecinos. Zoila Rosero, líder comunal y conocida de la familia, fue una de las primeras en llegar al sitio del hallazgo: “Y yo me vengo sin chancla sin celular corriendo... El niño está envuelto en lonas”.El cuerpo de Marlon Andrés fue encontrado dentro de un costal, envuelto en sábanas y una cortina, con sus extremidades atadas. La inspección técnica reveló la crueldad del ataque. Los peritos determinaron que el menor no murió de inmediato, sino que permaneció con vida entre siete y ocho días después de su rapto, sufriendo agresiones continuas antes de ser asesinado."Fue una venganza": esto dijo uno de los implicadosLa investigación de la Fiscalía y la Policía Judicial rápidamente vinculó a Kevin, el vecino menor de edad. Meses antes del crimen, el adolescente había ingresado a la vivienda de Sandra para hurtar varios electrodomésticos. “Se me llevó microondas, se me llevó licuadora”, explicó Sandra sobre el robo antes de la tragedia.En lugar de denunciar formalmente, la situación fue escalada por grupos ilegales que controlaban la zona, quienes obligaron a Kevin a devolver los objetos y lo expulsaron temporalmente del barrio tras propinarle una golpiza. Este hecho generó un resentimiento profundo en el joven. Cristian Camilo Serna, uno de los condenados a 60 años de prisión, habló durante una entrevista desde el centro penitenciario: “Porque él a veces le decía a mi hermanito que estaba ofendido con la mamá del peladito que porque casi lo hacía matar de los manes de la vuelta”.Bajo esta premisa, la muerte de Marlon no fue un hecho accidental, sino una retaliación directa contra su madre. El plan consistió en raptar al niño cuando se encontraba solo, trasladarlo a la habitación contigua de la misma casa donde vivía y mantenerlo cautivo mientras el país entero lo buscaba.Justicia y condenas en medio de la indignaciónLa captura de los implicados se produjo de forma escalonada tras el allanamiento a la vivienda de Kevin, donde se hallaron fragmentos de la cortina utilizada para envolver el cadáver y rastros biológicos que confirmaron que el menor estuvo allí. Kevin y Sebastián, ambos de 17 años en el momento de los hechos, aceptaron su responsabilidad y fueron sentenciados a ocho años en un centro para menores infractores, la pena máxima permitida para su edad.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Emiro del Carmen Ropero Suárez y Paulino Coronado Gámez tienen lo que podría catalogarse como una amistad imposible. Por muchos años de sus vidas cada uno estuvo en un extremo de la violencia en Colombia: el primero fue guerrillero de las extintas FARC y el segundo un General del Ejército Nacional. Sin embargo, en la actualidad, los dos dejaron de lado los camuflados y las armas para hablar de paz.La violencia en Colombia ha dejado todo tipo de historias tristes y desgarradoras que, con el paso de los años, hicieron cada vez más difícil la reconciliación y el perdón. Pero sin duda son muchos más los colombianos que siguen soñando y construyendo un país en paz, algo de lo que estos dos hombres son un claro ejemplo.¿Cómo se conocieron el exguerrillero y el militar?Esta historia de reconciliación inició en medio de la guerra, en el año 2000, cuando el entonces general Paulino Coronado, comandante de la Brigada de Norte de Santander, lideraba un programa de emisoras en el departamento que tenía gran acogida en la zona del Catatumbo. Fue tal su sorpresa cuando, en medio de su programa, recibió al aire una llamada de su objetivo militar número uno: alias Rubén Zamora, miembro del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP).“En una ocasión me llamó Emiro, pero no como yo hubiera querido, al programa de las emisoras. Me dijo: ‘le habla Rubén Zamora’ y le dije: ‘¿Sí? Y yo soy Superman’”, recordó el general (r). Ante la incredulidad del militar de que del otro lado de la línea estaba su ‘enemigo’, procedió a preguntarle su nombre de pila y su fecha de cumpleaños. Así conoció a Emiro del Carmen Ropero Suárez, quien hoy es su amigo.“Comenzamos a hablar de la situación del Catatumbo estando yo en ejercicio y él en la clandestinidad”. Desde ese momento, las conversaciones iban enfocadas en la búsqueda de un mejor país y menos violencia. El general (r) Coronado recordó que le ofreció todos los parámetros a alias Rubén Zamora para que dejara las armas. “Le dije: ‘Usted me llama porque tiene algún interés y yo soy garante, soy hombre de honor y la palabra mía vale. Si usted se compromete en la desmovilización, movemos todo lo que haya que hacer y usted me dice cómo lo quiere hacer, en el lugar que usted quiera’”.Sin embargo, en ese momento las luchas de ambos eran totalmente diferentes y no recibió la respuesta que esperaba. “General, usted está equivocado. Primero se desmoviliza usted que yo”, le respondió.Por su parte, Emiro del Carmen Ropero, quien ejerció como jefe del Frente 33 de las FARC, recuerda hoy en día cuál era el objetivo de su llamada al general. “Eso hacía parte de la filosofía política de las FARC, la necesidad de diálogo con el estamento militar. No era fácil porque veníamos de una guerra muy compleja, pero todo eso nos llevaba a la reflexión de la necesidad de querer detener la guerra”.Aunque un poco accidentado y con grandes diferencias marcadas, en ese momento empezó el vínculo entre el exguerrillero y el exmilitar. Las conversaciones telefónicas de los dos a través de las emisoras fueron pequeños ladrillos en la construcción de un proceso de paz, pero ninguno de los dos abandonaba sus objetivos. El general Coronado tenía claro que quería detener a alias Rubén Zamora y constantemente se estuvieron enfrentando.El encuentro en la vida realSe conocieron finalmente en 2019 después de los diálogos de la paz en La Habana, donde Emiro del Carmen entregó las armas y empezó su proceso de desmovilización. Para ese momento, Coronado ya no hacía parte de las fuerzas militares y fue esto lo que les permitió reencontrarse y verse por primera vez en persona. El evento ocurrió en el apartamento de un amigo que tenían en común.En esa primera conversación se dieron la oportunidad de conocer a la persona que había detrás de sus respectivos uniformes y se dieron cuenta que ambos habían sido víctimas de la guerra, lo que los había llevado a participar desde diferentes orillas. "¿Para qué persistir en una guerra que nos está generando mayores tragedias?", resaltó el exguerrillero.El general (r) Paulino Coronado había salido de las fuerzas militares de una manera poco honrosa en 2008, en medio de la investigación realizada en el país al conocerse los primeros casos de falsos positivos. Tras ese primer encuentro en persona con Emiro del Carmen, fue el exguerrillero el que lo invitó a acogerse y declarar ante la Justicia Especial para la Paz, JEP.“A mí me parece que lo que le hicieron al general fue descargar una responsabilidad que era más una responsabilidad política del alto gobierno, que de los oficiales que estaban en terreno liderando la confrontación. Porque nosotros lo hemos dicho, eso fue promovido desde el mismo Ministerio de la Defensa”, defiende hoy en día el exguerrillero al exgeneral y agrega también que “yo aplaudo la decisión del general Paulino Coronado de reconocer ante la JEP su responsabilidad por cadena de mando, no por acción”.Desde entonces, los encuentros entre los dos se hicieron más comunes, con sus familias a bordo y conversaciones profundas en las que en ocasiones salen a relucir todavía sus diferencias, pero siempre con el respeto. Hoy en día, deciden hacer a un lado esas cosas que los alejan para juntos ser ejemplo de paz en un país que tanto lo necesita, porque si dos ‘enemigos mortales’ pueden aceptar sus diferencias, todos podríamos aprender algo de ellos.“Existen coincidencias a pesar de las diferencias, existen posibilidades para el entendimiento. Queremos ser referentes especialmente para las nuevas generaciones”, resaltó el general (r) Coronado. “Ha sido muy positivo que nos vean conversando, que nos vean en un café donde nos reunimos a planear ya no la guerra, sino actividades pedagógicas en colegios, universidades, con fundaciones”, complementó el exguerrillero Emiro del Carmen.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ha actualizado una de las cifras más dolorosas del conflicto armado colombiano. Lo que inicialmente se documentó como 6.402 casos de ejecuciones extrajudiciales, conocidos como "falsos positivos", ha ascendido ahora a 7.837 víctimas. Este incremento de 1.435 nuevos casos no es solo un ajuste estadístico, sino el resultado de un exhaustivo proceso de contraste de datos y el clamor persistente de las familias que buscan justicia.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Alejandro Ramelli, presidente de la JEP, explicó que este aumento responde al cruce de bases de datos que no se habían incluido inicialmente, como las de la Procuraduría General de la Nación, y a la recepción de casi 1.000 nuevos informes presentados por las víctimas. Además, la magistratura decidió ampliar el periodo de investigación, abarcando ahora desde el año 1990 hasta el 2016, lo que ha permitido identificar crímenes que antes quedaban fuera del radar judicial.Para las familias, esta noticia tiene un sabor agridulce. Jacqueline Castillo, presidenta de la asociación de Madres de Falsos Positivos (MAFAPO), señaló en entrevista con Noticias Caracol que la nueva cifra no les sorprende. "Nosotras ya veníamos hablando de más de seis mil crímenes de lesa humanidad; de hecho, los comparecientes ante la JEP han mencionado que la barbaridad podría superar los 10.000 casos". Castillo advirtió que departamentos como el Putumayo aún no han sido plenamente priorizados, lo que sugiere que el conteo seguirá creciendo a medida que avance la verdad.La investigación de la JEP ha revelado que estas ejecuciones no fueron hechos aislados, sino una práctica sistemática bajo una presunta política de Estado. Según Castillo, aunque el pico más alto ocurrió entre 2002 y 2008 con 6.402 casos, el fenómeno tiene raíces que se remontan a 1983. El incentivo económico y la presión por mostrar "resultados excelentes" frente a la guerrilla, impulsados en parte por recursos del Plan Colombia, habrían fomentado este patrón de conducta criminal en el seno del Ejército Nacional.Uno de los puntos más polémicos revelados por las víctimas es la existencia de la denominada "prima del silencio". Según el testimonio de un coronel ante la JEP, se trataría de una bonificación económica institucional que reciben los altos mandos y que, en la práctica, funcionaría como un incentivo para no confesar la realidad de las órdenes impartidas. "Por esa razón, los generales nunca van a decir la verdad", lamentó Castillo, refiriéndose a la presunta responsabilidad de figuras como el general Mario Montoya, cuyas audiencias han sufrido múltiples aplazamientos.Detrás de cada número hay una historia de vida truncada. Castillo compartió el desgarrador caso de su hermano, Jaime, quien desapareció en Bogotá y fue presentado como un guerrillero dado de baja en combate en Ocaña, Norte de Santander. El horror de Jacqueline se profundizó recientemente al descubrir que el cuerpo que enterró podría no ser el de su hermano, debido al hallazgo de un platino quirúrgico en los restos que Jaime nunca tuvo.Esta actualización de la JEP representa un paso crucial hacia la reparación de las víctimas, quienes por años fueron tildadas de querer lucrarse del Estado. Hoy, la evidencia institucional les da la razón: sus hijos, hermanos y padres no eran combatientes, sino ciudadanos víctimas de un engranaje de violencia que el país apenas comienza a dimensionar en toda su magnitud. La búsqueda de los verdaderos responsables, incluidos los altos mandos militares y políticos de la época, sigue siendo la deuda pendiente de la justicia transicional en Colombia.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
En las últimas horas se hizo noticia el anuncio de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en la que se aumentó la cifra de ejecuciones extrajudiciales o falsos positivos en Colombia, la cual era de 6.402 y pasó a ser de 7.837 casos. La afirmación por parte del mecanismo de justicia transicional se hizo el pasado 24 de abril por parte del magistrado Pedro Díaz Romero en Apartadó, Antioquia.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)El magistrado Pedro Díaz Romero sostuvo que los testimonios rendidos por los comparecientes ratificaron lo ya consignado por el Grupo de Análisis de la Información (Grai) de la JEP en relación con la articulación entre integrantes de la fuerza pública y estructuras paramilitares.Según explicó el magistrado, “el informe también destacó las estadísticas de los homicidios y desapariciones forzadas presuntamente atribuibles a la fuerza pública, entre los años 1990 a 2016, a nivel nacional, clasificados como muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate, que corresponde a 7.837 víctimas”.Asimismo, el togado indicó que en el caso específico de Antioquia, entre 1990 y 2016, el número de muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate asciende a 1.932. El magistrado aclaró que tanto las cifras nacionales como las departamentales son variables y pueden modificarse a medida que avanza la investigación del caso 03, relacionado con los denominados falsos positivos.Cifra de falsos positivos puede aumentar: JEPSobre el porqué se amplió la cifra de falsos positivos en Colombia, el magistrado Alejandro Ramelli Arteaga, presidente de la JEP, dijo que “siempre hemos dicho que esa cifra de 6,402 es un universo provisional de hechos, o sea, es algo que puede aumentar. Y, efectivamente, cuando nosotros aludimos a esa cifra inicial, tomamos un periodo 2002-2008, pero el Grai, que es nuestra unidad, digamos, de análisis de información amplió el periodo de 1990 a 2016. Entonces, lo primero es que ya no somos 2002-2008, sino que se amplió hasta el año 1990 y llegó hasta el 2016. Y pues ahí se incluyeron muchos más casos que no estaban en la cifra inicial. La segunda razón es que el Grai igualmente cruzó más bases de datos que las cuatro inicialmente que se conocen”.Agregó el presidente de la JEP que dichos datos se cruzaron con los que la Procuraduría, que no estaban inicialmente, dijo, “y todos los informes que se recibieron de las víctimas, que fueron casi 1000. Entonces, toda esa información no hizo parte de la cifra inicial. Entonces, cuando ya tomamos todos los informes de las víctimas más lo de la Procuraduría, más ampliamos el periodo desde el año 90 hasta el 2016, pues se ha venido incrementando”.Finalmente, el magistrado Ramelli mencionó que la cifra de 7.837 solo corresponde al caso 03 (falsos positivos). “¿Qué quiere significar esto? Que todavía faltarán los datos de la sala definición de situaciones jurídicas, que viene realizando audiencias territoriales con no máximos responsables que también están confesando casos de ejecuciones y desapariciones que nunca habían sido investigadas. Entonces, lo más probable es que incluso esta nueva cifra pues vaya a aumentar en el futuro”.Cruce de Iván Cepeda y Paloma Valencia por aumento de cifra de falsos positivosLos candidatos presidenciales Iván Cepeda y Paloma Valencia se pronunciaron sobre el anuncio de la JEP y el aumento de la cifra de los falsos positivos. El candidato de la izquierda señaló que “es una cifra monstruosa, que debe sacudir la memoria y la consciencia de Colombia. También pesa sobre la consciencia de quien ha sido postulado para ser, en un gobierno hipotético, ministro de Defensa, el señor Álvaro Uribe Vélez. Yo señalo, como víctima de la violencia de Estado, que Uribe, antes de ser ministro o aspirar a cualquier cargo público, debe responder ante la justicia por los miles de falsos positivos que se perpetraron bajo sus dos gobiernos”.Por su parte, la candidata Valencia indicó: “No sea descarado, Iván Cepeda Castro. Responda usted por los resultados de su 'paz total', por cada secuestrado, por cada campesino desplazado, por cada líder social asesinado. Hoy ataca a Uribe, el hombre que derrotó al terrorismo que usted legitimó. Usted no defiende a las víctimas, las usa”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
"Yo sé que no es fácil para usted y para mí tampoco, pero aquí estamos: ustedes asumiendo su responsabilidad y nosotros enfrentando este dolor". Con esas palabras, Yésica Natalia Giraldo Marín se dirigió al teniente retirado Andrés Mauricio Rosero Bravo, quien hace 23 años asesinó a su padre, John Darío Giraldo Quintero, en la vereda El Jordán, en Cocorná, Antioquia. El encuentro ocurrió en Medellín durante el tercer día de audiencia que adelantó la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) sobre consolidación de verdad y determinación de medidas de reparación de comparecientes de la fuerza pública involucrados en ejecuciones extrajudiciales cometidas en el Oriente antioqueño.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Yésica Natalia estaba junto a Rosalba Angélica Quintero de Giraldo, su abuela y madre de John Darío. Frente a frente, víctimas y victimario protagonizaron un conmovedor acto de perdón. "De parte de mi abuela y de parte mía, como muestra de nuestro perdón real y sincero, queremos brindarle un abrazo", le dice Yésica Natalia al exmilitar, quien de inmediato se arrodilla frente a los mujeres y rompe en llanto. El teniente retirado reconoció ante la JEP haber asesinado en septiembre de 2006 a John Darío Giraldo Quintero para presentarlo como una baja en combate, uno de los miles de casos mal llamados 'falsos positivos'."Este es un momento que necesitábamos para poder seguir y poder dejar este dolor", le dice Yésica Natalia al exmilitar mientras ella y su abuela lo abrazan. "Perdóneme de todo corazón", le responde él, arrodillado. "Aceptamos el perdón. Gracias por su grandeza y por su bondad", se escucha decir a las mujeres, que sostienen el micrófono en medio del conmovedor momento.Rosero Bravo fue uno de los militares citados a la audiencia y que hicieron parte del Batallón de Artillería No. 4 Coronel Jorge Eduardo Sánchez (BAJES). En la diligencia se explicó que uniformados de ese batallón asesinaron a tres hombres -Pedro Antonio Marulanda, Jhon Darío Giraldo Quintero y Cristian de Jesús Aizález- durante 2002 y 2007 y los presentaron posteriormente como muertos en combate. El teniente retirado fue seleccionado como máximo responsable y ha reconocido responsabilidad en la Sala de Reconocimiento de Verdad.En la audiencia, el teniente retirado reconoció que si bien los militares contaban con un soldado que hacía labores de enfermero, este no atendió a John Darío Giraldo Quintero. "No doctora -le respondió a una magistrada de la JEP-. No di la orden (de atenderlo) porque sabía lo que íbamos a hacer con él. Yo di la orden, que los vistieran (como guerrilleros)".En la audiencia, la JEP contó que los militares, bajo el mando de Rosero Bravo, llegaron a la vereda guiados por "La Pacho", una mujer que señaló a las víctimas como supuestos guerrilleros. "Después de los hallazgos, se volvieron a reunir en un mismo lugar, manteniendo retenidas a las tres personas. En ese momento, planificaron las muertes y la forma en que serían presentadas como muertos en combate", relató la magistrada auxiliar Ángela Galvis. "Rosero Bravo se dirigió a Cocorná para conseguir armas y entró en contacto con integrantes de grupos paramilitares, quienes le entregaron un fusil".De acuerdo con la información recopilada por la JEP, Rosero Bravo autorizó a los paramilitares para que interrogaran a las víctimas como contraprestación por el arma que estaban entregando. Después de eso, el teniente, ahora retirado, dio la orden de asesinar a las víctimas. Al respecto se les preguntó a los comparecientes por el origen de las armas que implantaron a las víctimas. "Las armas las conseguimos con el comandante de los paramilitares en El Santuario. Me dijo que me daba un fusil AK 47", dijo Rosero."Estoy aquí parado frente a ustedes con vergüenza, con arrepentimiento, por los horrores que cometí en el Pelotón Bombarda (…). Quiero pedirles perdón, aunque sé que no lo merecemos, desde lo más profundo de mi corazón, quiero que sepan que no hay día de mi vida en el que no me arrepienta de lo que hice. Me tortura cada día pensar en el dolor que les causé", dijo el compareciente Diego Londoño Rojas a las víctimas. Luego de sus palabras les entregó a algunas, entre ellas Rosalba Angélica y Yésica Natalia, el árbol con el que recuerdan la memoria de las víctimas para ubicarlo en el Bosque del recuerdo."Yo quiero decirles que los perdono", les dijo Rosalba Angélica a todos los comparecientes. "Les agradezco por estar aquí, darnos la cara, decir la verdad, que es lo que tanto buscamos en este proceso (…). Es muy difícil crecer sin padre y, por eso, también le doy gracias a mi abuela. Nosotros estamos aquí porque ella fue la que nos cuidó (…). Les doy mi perdón porque Dios me ayudó a sanar todo el rencor", dijo, por su parte, Yésica Natalia durante le diligencia.La audiencia pública hace parte de la 'Ruta no sancionatoria' y tiene como finalidad propiciar un espacio para consolidar los aportes de verdad de los comparecientes, escuchar su aceptación de responsabilidad y sus propuestas de medidas para contribuir a la reparación y dignificación de las víctimas, en cumplimiento de los requisitos establecidos en el régimen de condicionalidad para resolver su situación jurídica de forma definitiva.WILLIAM MORENO HERNÁNDEZCOORDINADOR DIGITAL NOTICIAS CARACOL
En un hecho sin precedentes que marca un antes y un después en la historia del conflicto armado en Colombia, los antiguos máximos cabecillas de las extintas Farc-EP comparecieron ante la JEP para admitir una de las prácticas más crueles de su guerra: el reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes.Por primera vez, el secretariado de la antigua guerrilla reconoció no solo el haber arrebatado la infancia a miles de menores de edad, sino también la comisión de crímenes sexuales dentro de sus filas. (Lea también: Duros relatos de víctimas de reclutamiento forzado y abuso sexual en filas de las Farc)Este reconocimiento se dio en el marco de las audiencias de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), donde la magistrada Lily Rueda, de la Sala de Reconocimiento, presentó una radiografía desgarradora de este flagelo. Lo que comenzó como una investigación con apenas 150 casos, hoy ha escalado a una cifra que estremece al país: 18.677 víctimas documentadas entre 1971 y 2016.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Sueños arrebatados: el caso de una joven que no pudo celebrar sus 15 añosUno de los momentos más emotivos del proceso judicial fue el relato de la magistrada Rueda sobre una menor que personifica la tragedia de miles. "La niña fue reclutada justo antes de cumplir los 15 años y el sueño de esta familia y el sueño de la niña era poder celebrar los 15 años; no lo pudieron hacer porque ella fue reclutada y murió en combate a los pocos días", narró la magistrada.Este caso refleja el nivel de reparación simbólica que busca la justicia transicional. Ante la imposibilidad de devolverle la vida, la madre de la menor hizo una petición inusual pero profundamente humana: "Lo que nos pidió la mamá fue hacerle una celebración de 15 al momento que le entregáramos los restos, y lo hicimos", puntualizó Lily Rueda.La confesión del último comandanteRodrigo Londoño, conocido anteriormente como 'Timochenko' y último comandante de la organización guerrillera, asumió la responsabilidad colectiva por estos hechos. "Hoy vine a hablar de lo que la guerra les robó a miles de niños y niñas en Colombia y no hay discurso que pueda reparar eso", afirmó, reconociendo que el grupo que dirigió expuso permanentemente a los menores de edad a un contexto hostil que facilitó violencias de género, planificación obligatoria y abortos forzados.Junto a Londoño, otros exjefes como Pastor Alape, Milton de Jesús Toncel, Jaime Parra y Julián Gallo firmaron una carta en la que aseguraron: "Ni desconocemos ni ponemos en duda la ocurrencia de hechos de violencia sexual en el contexto del conflicto armado ni de reclutamiento de menores".Radiografía del reclutamiento en cifrasEl informe de la JEP revela que el fenómeno no fue aislado, sino una política de crecimiento de personal. Los datos son contundentes:Picos de reclutamiento: Los años 1999, 2002, 2007 y 2013 registraron la mayor actividad de este crimen.Edades: El 30% de las víctimas tenía 14 años o menos al momento de ser reclutado.Género: El 54% eran niños y el 22% niñas (en el 24% restante no se especificó el sexo).Desaparecidos: Un alarmante 31% de las víctimas registradas aún no han sido localizadas.Añade que Meta fue el departamento donde más se registraron víctimas, con 5.132 casos (24%); luego están Antioquia, con 2.187 (10%), y Guaviare y Caquetá, cada uno con 8% .El abandono estatal y las comunidades étnicasLa magistrada Lily Rueda enfatizó que este crimen floreció en la ruralidad debido a la precaria presencia del Estado. Según la magistrada, los niños reclutados carecían de acceso a salud y educación, lo que facilitó que los grupos armados establecieran relaciones profundas con las comunidades.La tragedia también golpeó con fuerza a las comunidades étnicas. Se registraron 9.027 víctimas colectivas pertenecientes a seis pueblos étnicos (cinco indígenas y uno afrocolombiano), quienes quedaron atrapados en una guerra ajena.¿Es suficiente el perdón?A pesar de la importancia histórica del reconocimiento, para muchas víctimas el perdón llega tarde. La magistrada Rueda admite que existe indignación, pero defiende el modelo de justicia restaurativa. "Incluso las víctimas más contradictorias encuentran algo de valor en el proceso que hacemos y participan, me dicen incluso ‘me siento mejor después de este diálogo’", explicó. (Lea también: ExFARC y exmilitares transforman fosa común en Palmira en espacio de memoria y reconciliación)Hoy, Colombia enfrenta el reto de explicarles a los "hijos de la guerra" lo que sucedió, mientras busca a cerca de 480 niños que todavía permanecen desaparecidos en las entrañas de la selva y el olvido.***Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.
Durante la audiencia de Reconocimiento de Verdad del teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, quien inicialmente negó su responsabilidad en asesinatos presentados como bajas en combate (los llamados falsos positivos), el clamor de la madre de una de las víctimas se escuchó fuertemente en el auditorio, quien le reclamaba al uniformado retirado por el crimen de su hijo. "Un ser que yo amaba (...) Lo odio, con todo mi corazón, porque ustedes no saben cómo es que le entreguen a uno un hijo en esas condiciones (...) Un hijo que me amaba", dijo ante los presentes. La audiencia se realizó en Yopal (Casanare), y fue socializada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) este miércoles 18 de marzo. La mujer que habló se llama María Dolores Sánchez, y era madre de Giovanny Arias, quien fue hallado, identificado y entregado a su familia el 4 de diciembre de 2025. "Les pido que la rodeen porque ella tiene un dolor que hasta ahora está tramitando", aseguró el magistrado Gustavo Adolfo Salazar Arbeláez.María Dolores fue consolada por las demás víctimas y por las magistradas Reinere de los Ángeles Jaramillo Chaverra y María del Pilar Valencia. Mientras hablaba, según mencionó la JEP en sus redes sociales, "su voz reflejaba no solo el dolor persistente, sino también la exigencia de verdad y justicia que atraviesa este proceso".“Es inevitable que aquí surjan y afloren las emociones”, dijo el magistrado Salazar Arbeláez al retomar la audiencia. Durante su intervención, explicó que la JEP ha dispuesto espacios de acompañamiento para atender el dolor, así como para que las víctimas y sobrevivientes puedan expresarse. General (r) reconoce ante la JEP su responsabilidadEl teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán reconoció su responsabilidad en el asesinato de al menos 30 víctimas cuando comandó el Batallón de Infantería No. 44 ‘Ramón Nonato Pérez’ (Birno), adscrito a la Brigada XVI que operó en la región. La imputación de la JEP incluyó homicidio en persona protegida y desaparición forzada, a pesar de que el teniente (r) en años pasados había negado estos hechos.En su intervención, León Durán explicó por qué su reconocimiento de responsabilidad es tardío: “Al igual que ustedes, tengo una familia, seres queridos a quienes les conté la magnitud del daño que causé cuando, como comandante del Batallón ‘Ramón Nonato Pérez’, les arrebaté la vida a sus seres queridos”.Asimismo, expresó la importancia de haber conocido a las familias de las víctimas durante su proceso en la JEP y se dirigió a ellas. “Lo único que me interesa es reparar todo el daño que les he causado, haciendo todo lo que esté a mi alcance por traer a sus seres queridos que aún están desaparecidos y reparar, hasta donde me sea posible, ese daño que mis acciones les han generado”, aseguró. Y añadió: “Entendí que para mí era obligatorio y esencial saber quiénes eran las víctimas y conocer a sus familiares (…) Vi hijos sin padres, madres sin hijos, esposas sin esposo; hogares que destruí. Vi su resiliencia para superar los tratos discriminatorios a los que tuvieron que someterse ante funcionarios del Estado por mi culpa”.Esta audiencia restaurativa, en el marco del proceso de reconocimiento tardío del teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, continuará el jueves 19 de marzo en Yopal.LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITALlmercado@caracoltv.com.co
La Jurisdicción Especial para la Paz -JEP- decidió expulsar al general (r) Mauricio Santoyo del Sistema Integral para la Paz, “consistente en aportar verdad plena”.Lo anterior porque “incumplió gravemente y de forma injustificada su régimen de condicionalidad”, explicó el alto tribunal.Santoyo está sometido ante la JEP por dos casos de 1999 y 2000, por lo que responde por los delitos de concierto para delinquir agravado y desaparición forzada agravada y enriquecimiento ilícito de servidor público y lavado de activos.Detalla el alto tribunal que el general retirado tenía la obligación de presentar una propuesta de régimen de condicionalidad “en relación con su voluntad de contribuir a la realización de los derechos de las víctimas a la verdad plena, la reparación integral y la no repetición”.De acuerdo con el documento emitido por la JEP, “frente a la pregunta relacionada con la colaboración que puede prestar a otros órganos del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, como la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas", señaló que “no puedo prestar colaboración, pues no he tenido relación con los hechos que se me atribuyen respecto de personas desaparecidas”. (Lea también: JEP condena a coronel (r) Publio Hernán Mejía a 20 años de cárcel por 72 falsos positivos)Lo anterior tiene que ver con la desaparición de Ángel José Quintero Mesa y Claudia Patricia Monsalve Pulgarín, defensores de derechos humanos e integrantes de la Asociación ASFADDES, ocurrida el 6 de octubre del 2000 en la ciudad de Medellín, Antioquia.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Qué beneficios pierde Mauricio Santoyo?El general retirado tenía el “beneficio transicional de privación de la libertad en unidad policial o militar -PLUMP- 119, el cual la Sala, por lo anteriormente expuesto, se dispone a revocar” y se pide al Inpec "coordinar su traslado a un centro de reclusión”, indica la JEP.Además, “sus asuntos” deberán “retornar ante la justicia ordinaria, para que ésta continúe con su conocimiento”.Santoyo regresó a Colombia en abril de 2019, tras cumplir una condena por narcotráfico en Estados Unidos por colaborar con las Autodefensas Unidas de Colombia para traficar cocaína.Aunque fue sentenciado en 2012 a 13 años de prisión, tuvo una reducción y terminó pagando 6 años y 8 meses por colaborar con la justicia y registrar buena conducta.NOTICIAS CARACOL
La Contraloría General de la República advirtió que la desmovilizada guerrilla de las Farc no entregó todos los bienes que se comprometió a dar para reparar a las víctimas del conflicto armado cuando firmó el acuerdo de paz con el Gobierno en noviembre de 2016. "Los bienes entregados por las FARC al Estado Colombiano difieren sustancialmente de los compromisos del acuerdo, lo que compromete la eficacia del principio de verdad, justicia y reparación", expresó en el ente regulador en un comunicado. En ese sentido, el tribunal de cuentas señaló que las Farc se comprometieron a dar 12.070 millones de pesos (unos 3,2 millones de dólares), de los cuales sólo han entregado 2.114 millones de pesos (572.000 dólares).Jenny Lindo, contralora delegada para el sector justicia, detalló en Noticias Caracol en vivo que, además, la extinta guerrilla, “de los lingotes de oro, se comprometieron a entregar 440 mil gramos de oro, han entregado 252 mil. De semovientes, se comprometieron a entregar 24.400 unidades, han en entregado 258. De bienes inmuebles, en el acuerdo de paz se comprometieron a entregar 722, han entregado uno”.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Es verdad que entregaron dólares falsos?La contralora delegada reveló que “solicitamos a la SAE que nos certificaran el ingreso de estos dólares. Las Farc se comprometieron a entregar 450 mil dólares, de los cuales 1.500 según nos certificó la SAE son falsos, que la SAE no va a poder monetizar”, lo que se traduce en “menos recursos y menos garantías para poder reparar a las víctimas con ocasión de las decisiones judiciales”.La funcionaria insistió en que “sí hay un riesgo” porque “con ocasión de estas decisiones judiciales, el esfuerzo que se hace, no se pueda ejecutar. No queremos que estas sentencias de la justicia queden en papel, sino que vayan a reparar a las víctimas”.Detalló que “de las dos primeras sentencias se requirieron más de 100 mil millones de pesos, el Gobierno nacional ha destinado 20 mil, para un total de 120 mil”, pero “hay una brecha grande y este año vienen nuevas decisiones judiciales que se requiere para garantizar su ejecución”. (Lea también: ¿En qué consiste la condena de 8 años a exintegrantes de las Farc? Magistrado de la JEP responde)“Se estima en más de 500 mil millones de pesos las sentencias, incluyendo las sentencias que se proyectan que se podrán dictar en el curso de este año”, agregó.¿Quién responde si las Farc no entregan los bienes para reparar a las víctimas?Jenny Lindo recalcó que son “más de 9 millones de víctimas registradas del conflicto armado” y “hay una gran debilidad en el cumplimiento de los bienes que se comprometieron (las Farc) a entregar y que estos bienes son los que se previeron en el proceso de paz para las víctimas. En ausencia de estos recursos es el Estado el que debe responder”.“El Gobierno debe hacerse responsable ante la ausencia de estos bienes de las Farc que no han podido monetizar o entregado completamente. Responder del Presupuesto General de la Nación”, precisó."La reparación a las víctimas dispuesta en las dos primeras sentencias de la JEP está desfinanciada en un 83,6% para el año 2026. Faltan 101.858 millones de pesos (unos 27,6 millones de dólares) sin contar las sentencias que puedan seguirse produciendo en esta jurisdicción", detalló la información. En 2025, la JEP emitió sus primeras dos condenas a penas restaurativas, que no conllevan cárcel, contra siete integrantes del último mando de las FARC por los secuestros cometidos por esa guerrilla y contra doce exmilitares por asesinatos de civiles, casos conocidos en Colombia como falsos positivos. Justamente en septiembre, tras emitir las condenas, la JEP solicitó "con urgencia" al Gobierno colombiano y al Congreso los 33 millones de dólares que necesita para implementar sus primeras sentencias restaurativas. Sin los recursos que pide, la JEP afirmó entonces que no será posible poner en marcha las sanciones que tienen que ver con obras comunitarias, memoriales y programas de sanación con pueblos indígenas, entre otras. Igualmente, esa jurisdicción advirtió que el cumplimiento de las sentencias restaurativas "depende, constitucional y legalmente, de la asignación de recursos por parte del Gobierno".POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) condenó a 20 años de prisión al coronel retirado del Ejército Publio Hernán Mejía al hallarlo penalmente responsable de crímenes de guerra y de lesa humanidad por 72 falsos positivos. (Lea también: JEP imputa a 30 militares del Ejército por falsos positivos, entre ellos tres generales retirados)En la sentencia, la Sección de Primera Instancia para casos de Ausencia de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad de la JEP señala que resolvió "condenar al coronel (r) Publio Hernán Mejía Gutiérrez a la sanción ordinaria de veinte (20) años de privación efectiva de la libertad".Mejía fue comandante del Batallón de Artillería La Popa, con sede en Valledupar, Cesar, donde varios de los antiguos integrantes están involucrados en asesinatos de civiles presentados luego como guerrilleros muertos en combate para obtener beneficios y premios de sus superiores, una política conocida como falsos positivos.Esta es la primera vez que la JEP impone una condena de este tipo a un alto mando del Ejército.La sentencia, de 1.149 páginas, se dictó porque Mejía no aceptó su responsabilidad por los crímenes cometidos cuando comandó el Batallón La Popa, lo que llevó al tribunal a someterlo a un juicio ordinario, en lugar de las sanciones alternativas previstas para quienes reconocen los hechos.La JEP emitió una orden de captura contra el exmilitar y le denegó beneficios como "la prisión domiciliaria o cualquier sanción alternativa", además de prohibirle su salida del país sin autorización judicial.De acuerdo con el fallo, Mejía fue declarado responsable de asesinar y hacer desaparecer civiles entre 2002 y 2005 en los departamentos del Cesar y La Guajira.Los falsos positivos, uno de los episodios más graves del conflicto armado y considerados crímenes de guerra y de lesa humanidad, dejaron al menos 6.402 personas asesinadas, según los registros de la JEP.El tribunal atribuyó a Mejía la responsabilidad por decenas de homicidios y desapariciones forzadas, crímenes que hicieron parte de patrones de macrocriminalidad, entre ellos una alianza entre unidades militares bajo su mando y grupos paramilitares, así como ejecuciones de personas en situación de vulnerabilidad. (Lea también: JEP imputa responsabilidad penal a cinco altos mandos retirados del Ejército por genocidio de la UP)Un juicio inédito en la JEPEl proceso contra Mejía fue el primer juicio adversarial abierto por la JEP contra un miembro de la fuerza pública que se negó a aceptar los cargos formulados por este tribunal.A diferencia de otros exmilitares que en el mismo caso aceptaron su responsabilidad y recibieron sanciones de carácter restaurativo, es decir, sin cárcel, el coronel retirado se negó a hacerlo, lo que lo expuso a la pena máxima de hasta 20 años de prisión.El juicio comenzó en septiembre de 2024 en Valledupar, bajo la conducción de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA), el órgano de la JEP que actúa como fiscalía y que desde el inicio pidió la condena máxima.Según la acusación, Mejía ideó y ejecutó un plan criminal para asesinar civiles y presentarlos como bajas en combate, con el objetivo de inflar resultados operacionales y proyectar una imagen de eficacia militar.Entre las víctimas hubo campesinos, personas en situación de vulnerabilidad, menores de edad e integrantes del pueblo indígena kankuamo.Durante el proceso, Publio Hernán Mejía, uno de los militares más condecorados del país, negó su responsabilidad y afirmó que era un "soldado de honor", postura que fue rechazada por la UIA y por las organizaciones de víctimas.AGENCIA EFE
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) calificó como "genocidio" la campaña de exterminio perpetrada contra el partido colombiano de izquierdas Unión Patriótica (UP), principalmente en las décadas del 80 y 90 del siglo pasado, e imputó a cinco altos mandos retirados del Ejército.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"El ataque sistemático tuvo la intención deliberada de destruir a la Unión Patriótica. Por eso calificó el hecho global como genocidio contra el partido político, conforme al artículo 101 del Código Penal colombiano", y también como crímenes de guerra y de lesa humanidad, según la JEP.El tribunal agregó que "este genocidio dejó al menos 8.929 víctimas, de las cuales 5.729 fueron asesinadas o desaparecidas y 3.200 fueron víctimas de atentados, desplazamientos forzados, exilio, tortura, detención arbitraria, judicialización infundada y violencia sexual".Lea: JEP imputa a 30 militares del Ejército por falsos positivos, entre ellos tres generales retiradosLos militares retirados que fueron imputadosPor esos delitos, que formaron parte de "una política contrainsurgente" del Ejército en su lucha contra la guerrilla de las FARC, la JEP imputó como máximos responsables del crimen de genocidio a título de coautores a cinco oficiales retirados. Se trata del mayor general Iván Ramírez Quintero, el brigadier general Rito Alejo del Río y los tenientes coroneles Jorge Luis Mejía Rosas, Eduardo León Figueroa Cifuentes y Manuel José Pérez Pérez.La UP nació en 1985 como parte de un intento de acuerdo de paz del entonces presidente colombiano, Belisario Betancur, con las FARC, pero en los años siguientes la formación fue víctima de un genocidio por el que en marzo de 2020 la JEP la acreditó como víctima de crímenes de agentes del Estado en uno de los once macrocasos abiertos por ese tribunal.Para llegar a la conclusión de que hubo genocidio contra la UP, la JEP examinó 34 informes -incluyendo los de entidades estatales como la Fiscalía, Procuraduría y Centro Nacional de Memoria Histórica-, 29 informes de organizaciones de víctimas, y además hizo 139 diligencias de toma de testimonios."Con base en la contrastación de todas las fuentes disponibles, la Sala de Reconocimiento de Verdad pudo determinar que la violencia contra la UP fue masiva, permanente y extendida, aunque territorialmente concentrada. Además, se ejerció a través de todas las formas posibles y contra todos los niveles de la organización política, es decir, contra la dirigencia nacional, los liderazgos regionales y las bases locales", agregó la JEP.Lea: JEP condena a 8 años de sentencia restaurativa a 12 exmilitares por falsos positivosEse tribunal, creado por el acuerdo de paz firmado en noviembre de 2016 por el Gobierno colombiano y la antigua guerrilla de las FARC, señaló que "la violencia contra la UP fue continuada en el tiempo" y puso como ejemplo que, "entre 1984 y 2002 no hubo un solo mes en el que no se reportara un militante de la UP asesinado o desaparecido"."La violencia contra militantes de la UP se registró en 427 municipios del país", indicó la JEP, que subrayó que "el ataque genocida no solo se tradujo en la pérdida de vidas, sino en un daño sistémico y profundo que incluyó el daño a la paz, el daño a la institucionalidad estatal y el daño moral".Por el "plan de exterminio" de la UP, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) condenó en enero de 2023 al Estado colombiano y le ordenó hacer un acto público de perdón que el presidente, Gustavo Petro, encabezó el pasado 10 de noviembre en la ciudad caribeña de Santa Marta.AGENCIA EFEMATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La Selección Colombia derrotó en el Estadio Ciudad de México por 1-3 a la de Uzbekistán para tomar el primer lugar del Grupo K del Mundial 2026.Daniel Muñoz, Luis Díaz y Jáminton Campaz convirtieron por los colombianos, en tanto que Abbosbek Fayzullaev descontó por los uzbekos.Como acostumbra con sus rivales, Uzbekistán le dio el balón a Colombia, que después de cinco minutos comenzó a inquietar a la defensa de los asiáticos y en el 17 estuvo cerca de abrir el marcador con un disparo de media distancia de Jhon Arias.Tras la pausa de hidratación, el partido perdió vitalidad, pero el cuadro del seleccionador Néstor Lorenzo recuperó el dominio. En el 31, Díaz estrelló la pelota en el palo derecho y en el 41 le dio una asistencia a Muñoz, anotador del 0-1 con un golpe de punta de zapato delante del punto penalti.La segunda parte empezó con la misma tendencia, con los colombianos dominantes de mitad de cancha para adelante, mientras los uzbekos estaban atentos a la posibilidad de armar un contraataque.En el 60, cuando Colombia parecía tener control del encuentro, Eldor Shomurudov remató a puerta, el guardameta Camilo Vargas fildeó mal el balón y lo dejó libre en el área para que Fayzullaev anotara de cabeza el 1-1.Colombia jugó con paciencia pese al empate y en el munuto 65, retomó la ventaja tras una combinación entre Gustavo Puerta y Díaz, anotador con un remate de derecha, en el que el portero Utkir Yusupov reaccionó con lentitud.El cierre fue tenso. Colombia cedió la pelota y Uzbekistán creó peligro al sacar provecho de los espacios dejados por los sudamericanos.En el minuto 90+9, Campaz aceptó un balón del 'Cucho' juan Camilo Hernández y puso el 1-3, que finiquitó el duelo.Con el resultado, Colombia quedó como líder de grupo con tres puntos, dos encima de Portugal y el Congo, y tres más que Uzbekistán.En la segunda jornada, el próximo 23 de junio, Colombia enfrentará al Congo en Guadalajara, en tanto que Uzbekistán retará a Portugal en Houston.Vea el resumen de Uzbekistán 1-3 Colombia en el Mundial 2026
Durante una entrevista en vivo con Noticias Caracol, el registrador nacional, Hernán Penagos, explicó por qué el país logra entregar tendencias electorales en cuestión de minutos después del cierre de las urnas y cuál es el papel que cumple el sistema de preconteo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El funcionario aseguró que la organización electoral avanza sin novedades para la jornada del próximo domingo y destacó que ya están definidos los puestos y mesas de votación, además de la distribución del material electoral en todo el territorio nacional.Según explicó, también continúan las acciones de control y transparencia sobre los sistemas informáticos utilizados durante el proceso electoral. “Los software están en disposición, en exposición ante auditores, observación internacional y autoridades. Vamos a congelar el código fuente”, indicó.El preconteo, la clave de la rapidez en las elecciones colombianasUno de los aspectos que más llamó la atención durante la primera vuelta presidencial fue la velocidad con la que se conocieron las tendencias electorales. En poco más de una hora después del cierre de las mesas, ya era posible identificar cuáles candidatos avanzaban al balotaje.Consultado sobre esta situación, Penagos señaló que Colombia cuenta con un mecanismo que no es común en otros países de la región: el preconteo electoral.“En el resto de países no existe la figura del preconteo”, afirmó el registrador, quien explicó que en muchas naciones los primeros datos que se conocen provienen de encuestas a boca de urna o de sondeos realizados por empresas privadas.De acuerdo con el funcionario, el sistema colombiano permite transmitir información preliminar desde cada mesa de votación en tiempo real una vez los jurados finalizan el diligenciamiento de las actas electorales.¿Cómo funciona el sistema de preconteo en Colombia?Penagos detalló que el proceso comienza cuando los jurados de votación, quienes no son funcionarios de la Registraduría, realizan el conteo de los votos y consignan los resultados en las actas oficiales.Posteriormente, un delegado de la Registraduría toma esa información y la transmite por vía telefónica, lo que agiliza significativamente la divulgación de los datos preliminares.“Tenemos equipos de la Registraduría en todas las mesas electorales de Colombia, en 122.000 mesas, que pueden transmitir la información en tiempo real”, explicó.El registrador señaló que, mientras en otros países las actas deben ser escaneadas, recopiladas y publicadas gradualmente, en Colombia existe un paso previo que acelera la entrega de resultados sin reemplazar los procedimientos oficiales de verificación.Además, recordó que las actas son publicadas posteriormente para que los ciudadanos, campañas políticas y testigos electorales puedan contrastar la información transmitida durante el preconteo con los documentos oficiales.El registrador también envió un mensaje de confianza a los ciudadanos de cara a la segunda vuelta presidencial. Aseguró que el sistema electoral colombiano cuenta con múltiples mecanismos de supervisión y transparencia.Además, invitó a los colombianos a acudir temprano a las urnas y recordó que después de las 4:00 de la tarde no podrán votar las personas que aún no hayan iniciado el proceso electoral.Asimismo, hizo un llamado a vivir la jornada democrática en un ambiente de respeto. “El próximo presidente de Colombia será aquel por el que vote la mayoría de las colombianas y los colombianos”, afirmó.Finalmente, insistió en que las elecciones deben entenderse como una oportunidad para fortalecer la democracia y resolver las diferencias políticas por medio de la participación ciudadana.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Manuel Santiago Rueda, un adolescente de tan solo 16 años, es la nueva víctima de un hecho de inseguridad ocurrido en el norte de Bogotá. Su caso ha causado conmoción porque todo habría iniciado en un intento de robarle su gorra.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La Policía Metropolitana de Bogotá confirmó que el menor estaba saliendo de clases, en la localidad de Suba, cuando fue interceptado por dos personas que pretendían, presuntamente, hurtarle este accesorio. En ese intento, estos sujetos lesionaron al joven con un arma cortopunzante. Según la institución, fue trasladado rudo por la altura de la espalda.El menor fue trasladado a un centro asistencial para recibir atención médica. Sin embargo, el joven falleció por la gravedad de sus heridas.¿Qué pasará con la ley seca en Bogotá tras decreto del Gobierno nacional? Distrito respondeLa madre del menor habló con CityTV y contó los sueños de este joven que perdió la vida a raíz de la inseguridad. Y es que Manuel soñaba con ser un deportista, ya que practicaba BMX. La progenitora también reveló que el adolescente fue abordado por estos presuntos ladrones frente a su colegio.La familia pide que haya justicia en el caso después que estas dos personas le causaran la muerte al menor, cegándole también la vida a un joven soñador.Según el portal estadístico de la Policía Nacional, desde el 1 de enero hasta el 11 de junio de 2026 se han registrado 476 homicidios. Sin embargo, hay una variación negativa del 9,16 %, pues en la misma temporada del 2025 ya había registro de 524 asesinatos ocurridos en la capital. Por otro lado, el sistema tiene registro de 49.209 casos de hurto a personas en lo corrido de 2026. La cifra presenta una disminución del 15.24 % a comparación del año pasado, que ya registraba 58.055 casos para esta misma época. María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
El partido Uzbekistán vs. Colombia marcó el debut de ambas selecciones en la Copa Mundial FIFA 2026. Los equipos disputaron el compromiso en el estadio Ciudad de México, conocido como Azteca. Como es costumbre, el compromiso dejó varios memes de momentos y sensaciones que marcaron el juego. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Hay que recordar que los dos equipos comparten el Grupo K junto a los países de República Democrática del Congo y Portugal, quienes finalizaron el compromiso con un empate 1-1. Vea el gol de Luis Díaz, en la Selección Colombia vs. Uzbekistán, por el Mundial 2026El regreso de la Tricolor al mayor campeonato del balompié tras ocho años es un hito que exalta el hincha colombiano y da un respiro para hablar sobre el deporte y divertirse con memes que son compartidos en redes sociales. Y es que momentos como el del camarógrafo que resultó involucrado en el juego cuando un jugador uzbeco Khusanov terminó estrellándose con él en pleno partido. Vea el golazo de Daniel Muñoz, en Selección Colombia vs. Uzbekistán, por el Mundial 2026Asimismo, las lágrimas de Luis Suárez durante el himno nacional de Colombia (que vuelve a sonar en la competición después de tanto tiempo) hizo emocionar a muchos hinchas, que resultaron conmovidos. El marcador del compromiso fue abierto por el lateral Daniel Muñoz, quien anotó al arco a los 40 minutos con asistencia del guajiro Luis Díaz. Así las cosas, el primer tiempo cerró 1-0. En el segundo tiempo, Uzbekistán igualó el marcador a los pocos minutos de escuchar el pitazo del árbitro. Pero no tuvo que pasar mucho tiempo para que el seleccionado colombiano volviera a cambiar el marcador, con un gol de Lucho Díaz que hizo explotar de júbilo a la marea amarilla en el Azteca.Pero al último minuto, cuando ya el reloj marcaba el tiempo de reposición, el Cucho Hernández hizo una asistencia y Campaz dio un cabezazo que cerró el marcador 1-3, dejando a la selección en la cima del Grupo K. "Hay con qué creer en la Selección Colombia, debemos aprovechar el buen momento de Luis Díaz"
La Selección Colombia liquidó el compromiso, con otro gol sobre el final, para ampliar la ventaja y asegurar los tres puntos en esta primera jornada del Mundial 2026.Todo empezó en Juan Camilo Hernández, quien fue a pelear una pelota en el costado derecho, ganando el esférico, manteniendo la posesión en sus pies y, con un enganche, quedar con amplias posibilidades para poner un centro magistral al área asiática.Ahí, Jaminton Campaz solo tuvo que cabecear frente al arco para anotar el tercer y último gol de la Selección Colombia.Vea el gol de Jaminton Campaz, con Colombia vs. Uzbekistán, por el Mundial 2026: