Tener vivienda propia es un sueño para millones de colombianos que por años ahorran recursos y luego de una cuidadosa búsqueda deciden invertirlos en el proyecto que más se acomode a sus necesidades y, además, que les dé confianza. Muchos de los que deciden hacer esta importante inversión se fijan en un importante detalle para dar su dinero, y es que el proyecto en cuestión cuente con una fiducia.Séptimo Día conoció las denuncias de cuatro personas que, entre 2021 y 2022, encontraron en el proyecto de vivienda Acanto, de la constructora Mevic, la posibilidad de cumplir su sueño de tener un apartamento propio. Para ellos, uno de los factores de valor de esta construcción, más allá de su buena ubicación en Bogotá, su oferta de zonas comunes y facilidad de pago,fue que contaba con el apoyo de Alianza Fiduciaria.¿Qué es una fiducia y para qué sirve en un proyecto de vivienda?Cuando las personas empiezan la búsqueda de un proyecto de vivienda, muchas consideran importante que este cuente con una fiduciaria adjunta. Daniel Ricardo Sarmiento Cristancho, experto en derecho comercial, financiero y gestión patrimonial, explicó por qué se necesita de una fiduciaria en un proyecto de vivienda y por qué esto debería darle confianza a los compradores.“Hay un constructor que no tiene dinero y necesita construir un proyecto inmobiliario, para hacerlo necesita celebrar un contrato con una fiducia para que le administre el dinero que los compradores que tienen interés en este proyecto le den”, señaló. Así las cosas, la fiduciaría tiene que administrar los recursos de los compradores, pero además, “tiene que informarle [al comprador] de forma clara, veraz y verificable todo lo relativo al proyecto y tiene que verificar que el constructor esté haciendo lo que tiene que hacer”.Tener esto claro es importante porque, en caso de que surjan problemas con la entrega o construcción del inmueble, el comprador tiene que saber a quién debe reclamar. En estos casos, la queja del futuro propietario deberá hacerse directamente a la fiduciaria y si esta no les da una respuesta favorable, entonces deben elevar su situación ante la Superintendencia Financiera.¿Qué está pasando con el proyecto Acanto en Bogotá? “Para mis hijos y para mí quería mi hogar propio”, señaló Angie Viviana Riaño, una bogotana de 35 años que en 2021 empezó una búsqueda por una vivienda propia y se decidió por el proyecto Acanto, en la localidad de Engativá. “Me gustó el precio, me gustó la distribución. Les di todos mis ahorros, vendí el vehículo que tenía y empezamos a pagar la cuota inicial con la expectativa de que el apartamento lo iban a entregar en 2023”.Lo mismo sucedió con Maryuri Cañón Cabrera, de 42 años, quien señaló que, en su momento, le pareció un proyecto “interesante y bien localizado”. Sin embargo, para ella hubo otro factor que la hizo decidirse por invertir en Acanto y fue ver que contaba con Alianza Fiduciaria. “Empiezo a averiguar y veo que está respaldado por una fiducia, así que cumplen con el proceso de entregar los recursos a través de una fiducia, y eso para mí era importante”.Tanto Angie Viviana Riaño como Maryuri Cañón iniciaron los pagos de la cuota inicial de sus apartamentos en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto, emocionadas por ver los avances de la etapa 1 y a la espera de seguir el proceso para su entrega en 2023, como se los habían prometido. Sin embargo, empezaron a preocuparse cuando pasaban por la zona y veían que nadie estaba trabajando en la obra y no se veía ningún avance en la construcción.Adrián Camilo Casas, de 41 años, también había invertido su dinero en el mismo proyecto y notaba la misma situación. “Era una inversión familiar, pensando en mi futuro y puse mi dinero en ese proyecto esperando una mejor calidad de vida... Ya no se veían obreros y empieza la preocupación”. Así como Claudia Merchán Herrera, de 52 años, quien está a la espera de que le respondan por su inversión de 90 millones de pesos en solo la cuota inicial.Todos ellos firmaron un contrato de compra con Alianza Fiduciaria por sus respectivos inmuebles en la etapa 2y 3 de Acanto. “Yo me comprometí a pagar 329 millones 185 mil pesos y a contraprestación yo recibía un apartamento y un parqueadero. Terminé de hacer mi último pago el 30 de junio en 2023 y el 100% de la cuota inicial ya está paga. Empecé a contactar diferentes personas del proyecto y nunca contestan”, detalló Maryuri Cañón.Al manifestar su preocupación por la obra pausada, Angie Riaño recibió una respuesta desconcertante por parte de la constructora. “Que no iba a seguir el negocio conmigo y que me iba a devolver el 100% de la cuota inicial porque, según ellos, yo había manifestado una inconformidad con el proyecto y que estaban dispuestos a pagarme una cláusula de desistimiento. Pero a la fecha no me han pagado nada”. Agregó que en ese momento le dijeron que le darían su dinero en un plazo de 20 días hábiles, pero han pasado más de dos años.Estas cuatro personas, que son solo unos de los muchos afectados por los incumplimientos de la constructora Mevic y Alianza Fiduciaria, presentaron reclamos ante la Superintendencia Financiera, pero siguen sin obtener respuestas claras. Según la entidad, que fue contactada por Séptimo Día, han recibido 324 demandas contra Alianza Fiduciaria entre enero de 2025 y mayo de 2026, casos en los que su labor es entrar como jueces y analizar las pruebas de ambas partes para determinar responsabilidades y si lo que el consumidor demanda es correcto o no.Rodrigo Borrero, asesor externo de la constructora Mevic, explicó que el motivo del retraso de las obras en la etapa 2 y 3 del proyecto Acanto es porque “se presentaron circunstancias ajenas, derivadas de los efectos de la pandemia, las protestas en Colombia, factores climáticos y el cambio de políticas", las cuales, según él, dejaron en evidencia "que el proyecto no iba a dar utilidades”. Además, aseguró que en el caso de Angie Viviana Riaño, “tiene entendido” que ya se le pagó su dinero.Finalmente, la constructora Mevic aseguró a este programa que en diciembre de este año esperan entregar los inmuebles adquiridos por Maryuri, Claudia y Adrián Camilo, así como los de otros propietarios y, de la misma manera, lograr una conciliación con Angie Viviana Riaño. Por otro lado, a lo largo de esta investigación, Séptimo Día estuvo intentando establecer contacto con Alianza Fiduciaria para obtener una respuesta sobre las denuncias de estos cuatro ciudadanos, pero nunca respondieron.
En Colombia y el mundo, desafortunadamente, cada día aparecen en las calles y en redes sociales nuevos carteles que alertan sobre la desaparición de niños, niñas y adolescentes, los cuales son buscados con desespero y angustia por parte de sus familiares. La situación empeora cuando estos menores son hallados sin vida y con signos de violencia porque para sus madres, incluso cuando se logra condenar a un culpable, el dolor y vacío que queda es indescriptible. Según Naciones Unidas, en el mundo cada 10 minutos una mujer o una niña es asesinada de manera violenta. En Colombia, según datos de Medicina Legal, en la última década cerca de 1.500 niñas murieron de forma violenta y más de 190 mil menores fueron valorados por violencia sexual, unos datos preocupantes sobre la sociedad en la que están creciendo los niños en el país. Tres madres le abrieron la puerta de sus casas a Los Informantes en diferentes lugares del país para contar la historia de sus hijas de 9, 12 y 15 años que un día salieron de casa y no volvieron. Aunque por el asesinato de sus pequeñas obtuvieron justicia legal, todas aseguran que no logran encontrar consuelo en la condena de un desconocido y que lo que les da verdadera paz es que sus hijas no sean olvidadas.Sofía Delgado Zúñiga, de 12 años / 12 de octubre de 2024En Villagorgona, Valle del Cauca, el nombre de Sofía Delgado representa para los habitantes uno de los episodios más oscuros de su historia y para el país uno de los feminicidios de niñas más indignantes de los últimos años. Leidy Zúñiga, su mamá, reconoció que "lo que más extraño es levantarme, saber que llega la hora del almuerzo, saber que llegaba la hora de llevarla a su colegio, su hora de salida. Dios nos la prestó por 12 años, siempre le digo eso a Dios, no le reprocho nada".Sofía acababa de cumplir 12 años, le gustaban los animales, patinar y soñaba con ser veterinaria. El 29 de septiembre de 2024, Sofía salió de su casa rumbo a comprar comida para su mascota y no regresó. Leidy pegó carteles con su foto, habló con los vecinos y denunció ante medios y autoridades, pero durante 18 días no supo nada de su hija; hasta que el 17 de octubre, la encontraron sin vida en un cañaduzal en zona rural de Candelaria, a pocos kilómetros de su casa. "Nosotros cuando buscábamos a Sofía sentíamos que la íbamos a encontrar, pensábamos que íbamos a estar con ella, pero no fue así".El responsable fue un vecino del sector, el cual fue capturado, confesó y fue condenado a 58 años de prisión. Aunque para Leidy Zúñiga la condena contra el responsable de la muerte de su "ángel" es justicia, señaló también que "ella está en el cielo, pero su recuerdo va a seguir para toda la vida, así pasen los años y los días, porque perder un hijo es una de las pruebas más difíciles que como madre podemos pasar”.Laura Valentina Páez Velandia, de 9 años / 21 de enero de 2025En Chiquinquirá, Boyacá, Miryam Lucero Velandia también sabe en carne propia el dolor que implica perder a una hija de esta manera. “El sueño de ella era crecer y poder tener un trabajo para que yo no sufriera tanto, para ayudarme”, expresó la mujer al recordar a la pequeña Laura Valentina de 9 años, quien el 16 de enero de 2025 salió de su casa para pasear a su perro y desapareció. Cinco días después de denunciar su desaparición, el cuerpo de la menor de edad fue hallado sin vida en el río Minero, en el límite de Boyacá y Santander. En este caso las autoridades también dieron con el responsable y fue condenado, algo que para Miryam es una medida importante para la protección de otros niños, pero difícilmente compensa el dolor que causó en su familia. “La única ventaja es que el man está en la cárcel y se han salvado más niños, pero justicia no. [Ella] era la mayor parte de mi vida”.Entrar a la casa de la mamá de Laura Valentina es como ver dos mundos distintos. Por un lado está el cuarto de la menor que parece congelado en el tiempo porque sigue intacto, con sus peluches, zapatos y uniforme del colegio, hasta la alcancía que la niña estaba llenando con la esperanza de comprarle un regalo de cumpleaños a su mamá. Pero fuera del cuarto de la menor lo que se ve en cada rincón de la casa son plantas y flores que Miryam cuida con amor. El motivo es uno solo, según explicó. “Así fuera a salir al potrero, ella siempre me regalaba una flor, ella misma me las daba, las echaba en agua y volvía y me las daba. Fue lo más lindo y hermoso que tuve en mi vida”.Emily Dayana Villalba Vergara, de 15 años / 12 de marzo de 2025Finalmente, en el municipio de Chocontá, en Cundinamarca, todos recuerdan con cariño a Emily Villalba, una joven de 15 años que soñaba con ser una música profesional y destacaba tocando en la banda sinfónica del municipio y de su colegio. Además de sus destacadas calificaciones, la adolescente se había convertido en el gran apoyo de su mamá Nury Yuliana Vergara, ayudándola incluso en sus clases universitarias para convertirse en enfermera.“Ella fue fundamental porque cuando yo iba a empezar [a estudiar] yo pensaba que la parte de sistemas me costaba, entonces Emily me daba moral, me echaba la mano”, recordó la mujer que ahora trabaja en un asilo como enfermera de adultos mayores y que logró cumplirle a su hija el sueño de verla graduada de enfermera, aunque la menor no pudo estar ahí para acompañarla. El 12 de marso de 2025, Emily regresaba a su su casa luego de un ensayo con la banda, pero nunca llegó a su hogar, generando preocupación en su entorno. Horas más tarde su cuerpo fue encontrado en una zona boscosa de la vereda Pueblo Viejo. Nury dice que, aunque el responsable de acabar con la vida de Emily está en la cárcel, su vida no volverá a ser la misma. "En términos legales pues de alguna manera sí [hubo justicia] porque el tipo fue capturado y condenado, pero ¿la vida de las víctimas qué? ¿Qué hay de la vida de las personas, que nos destruyeron la vida? Una criatura no es un número más, era una vida, era una vida con la que uno contaba, eran sueños, eran planes, eran proyectos”, reclamó. Agregó que, a pesar de lo ocurrido sigue trabajando para cumplirle la promesa a su hija de tener una casa propia y, en sus días más difíciles, aseguró que siente la presencia de Emily en una pequeña mariposa que siempre se posa en su ventana.La nueva ventana de la justicia Colombia acaba de lanzar la Alerta Rosa, un mecanismo de búsqueda inmediata para niños, niñas, adolescentes y mujeres desaparecidos, ya no hay que esperar 72 horas para denunciar. Si alguien desaparece puede comunicarse a estos números: Línea 123Líneas nacionales 122, 155 y 141También puede ir a la Fiscalía, a la Policía, al ICBF, las oficinas de la Defensoría del Pueblo o a una comisaría de familia
El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La tarde de este 3 de mayo, en el marco del plan retorno en Cundinamarca, quedó marcada por un trágico accidente de tránsito que ocurrió en la vía Yopal–Villavicencio, a la altura de la vereda La Europa, jurisdicción de Paratebueno. Un automóvil y un bus de la empresa de transportes Morichal chocaron de frente en el sector Cumaral. El corredor tuvo que ser cerrado en su totalidad para que las autoridades atendieran esta emergencia.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Cundinamarca fue escenario de diversos accidentes durante el plan retorno. En la vía Soacha-Mesitas ocurrió un aparatoso accidente que obligó a cerrar los dos carriles del corredor. Al parecer, ninguna persona resultó herida. Por otro lado, un vehículo tipo van se incendió en el peaje de Chinauta por una presunta falla mecánica.Preliminarmente, se hablaba de tres personas fallecidas y otra que quedó herida. Esta última fue sacada con vida de las latas retorcidas del vehículo para ser atendida. Sin embargo, la víctima falleció por la gravedad de sus lesiones. Así lo confirmó el comandante de Bomberos de Paratebueno, Luis Alfonso Caballero, a Noticias Caracol. Unidades bomberiles trabajaron en el lugar para retirar el vehículo, que quedó completamente destrozado.La escena fue desconcertante para los viajeros, que tuvieron que pasar por un costado sin pavimentar junto a los dos vehículos involucrados. En el sitio hicieron presencia agentes de la Policía de Tránsito y ambulancias, según se pudo detallar en videos grabados por testigos.¿Quiénes son las víctimas?El comandante Caballero reveló a este medio de comunicación que las víctimas mortales fueron tres mujeres y un hombre. Una de ellos era una niña de tan solo seis años que fue identificada como "Gabriella". Las víctimas del accidente, mayores de edad, fueron identificadas como Martha Judith Lozano León, Julio Enrique Galán Roa y Tatiana del Pilar Galán Lozano. Las dos mujeres hacían parte del personal de salud del Hospital Regional de la Orinoquía E.S.E. en Yopal, Casanare. La institución hospitalaria y la Gobernación lamentaron la partida de esta familia.La señora Martha Judith había prestado sus servicios al centro desde hace 27 años y era enfermera en jefe. Por su parte, Tatiana del Pilar se desempeñó en el hospital como médico interno y posteriormente se especializó en el área de pediatría. Esta mujer era madre de la menor de seis años que también perdió la vida en el siniestro. Don Julio destacó en vida por promover la cultura, valores ciudadanos y la responsabilidad social, según confirmó el gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro.“Hoy, precisamente, quienes fueron sus estudiantes la recuerdan con profundo respeto y gratitud. Los internos coinciden en algo: más que una jefe, fue una maestra. Una mujer que no solo enseñaba desde el conocimiento, sino desde el ejemplo, el carácter y la vocación de servicio. Lideró con compromiso el proceso de formación de generaciones de enfermería en el HORO, dejando una huella imborrable en cada uno de ellos”, declaró un miembro del hospital con profundo dolor en sus redes sociales.La persona que sobrevivió inicialmente era una mujer adulta, que perdió la vida cuando era trasladada a centro asistencial.Las causas que desencadenaron este fatal accidente son materia de investigación por parte de las autoridades. Entre tanto, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, expresó su sentido pésame por este grave hecho que ocurrió al cierre de este puente festivo del Día del Trabajo.Paula RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Durante la audiencia de Reconocimiento de Verdad del teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, quien inicialmente negó su responsabilidad en asesinatos presentados como bajas en combate (los llamados falsos positivos), el clamor de la madre de una de las víctimas se escuchó fuertemente en el auditorio, quien le reclamaba al uniformado retirado por el crimen de su hijo. "Un ser que yo amaba (...) Lo odio, con todo mi corazón, porque ustedes no saben cómo es que le entreguen a uno un hijo en esas condiciones (...) Un hijo que me amaba", dijo ante los presentes. La audiencia se realizó en Yopal (Casanare), y fue socializada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) este miércoles 18 de marzo. La mujer que habló se llama María Dolores Sánchez, y era madre de Giovanny Arias, quien fue hallado, identificado y entregado a su familia el 4 de diciembre de 2025. "Les pido que la rodeen porque ella tiene un dolor que hasta ahora está tramitando", aseguró el magistrado Gustavo Adolfo Salazar Arbeláez.María Dolores fue consolada por las demás víctimas y por las magistradas Reinere de los Ángeles Jaramillo Chaverra y María del Pilar Valencia. Mientras hablaba, según mencionó la JEP en sus redes sociales, "su voz reflejaba no solo el dolor persistente, sino también la exigencia de verdad y justicia que atraviesa este proceso".“Es inevitable que aquí surjan y afloren las emociones”, dijo el magistrado Salazar Arbeláez al retomar la audiencia. Durante su intervención, explicó que la JEP ha dispuesto espacios de acompañamiento para atender el dolor, así como para que las víctimas y sobrevivientes puedan expresarse. General (r) reconoce ante la JEP su responsabilidadEl teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán reconoció su responsabilidad en el asesinato de al menos 30 víctimas cuando comandó el Batallón de Infantería No. 44 ‘Ramón Nonato Pérez’ (Birno), adscrito a la Brigada XVI que operó en la región. La imputación de la JEP incluyó homicidio en persona protegida y desaparición forzada, a pesar de que el teniente (r) en años pasados había negado estos hechos.En su intervención, León Durán explicó por qué su reconocimiento de responsabilidad es tardío: “Al igual que ustedes, tengo una familia, seres queridos a quienes les conté la magnitud del daño que causé cuando, como comandante del Batallón ‘Ramón Nonato Pérez’, les arrebaté la vida a sus seres queridos”.Asimismo, expresó la importancia de haber conocido a las familias de las víctimas durante su proceso en la JEP y se dirigió a ellas. “Lo único que me interesa es reparar todo el daño que les he causado, haciendo todo lo que esté a mi alcance por traer a sus seres queridos que aún están desaparecidos y reparar, hasta donde me sea posible, ese daño que mis acciones les han generado”, aseguró. Y añadió: “Entendí que para mí era obligatorio y esencial saber quiénes eran las víctimas y conocer a sus familiares (…) Vi hijos sin padres, madres sin hijos, esposas sin esposo; hogares que destruí. Vi su resiliencia para superar los tratos discriminatorios a los que tuvieron que someterse ante funcionarios del Estado por mi culpa”.Esta audiencia restaurativa, en el marco del proceso de reconocimiento tardío del teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, continuará el jueves 19 de marzo en Yopal.LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITALlmercado@caracoltv.com.co
Durante la tarde del pasado jueves 5 de febrero, la vía que conecta los municipios de Fortul y Tame, en el departamento de Arauca, volvió a ser el escenario de un trágico hecho violento. Dos vehículos en los que se movilizaban trabajadores y miembros del esquema de seguridad del senador Jairo Castellanos fueron interceptados violentamente por un grupo de alrededor de 20 guerrilleros. Según le informaron los sobrevivientes al congresista, un vehículo se atravesó en la vía para impedir el paso; posteriormente, varios delincuentes descendieron para intimidar a los tres ocupantes de uno de los automóviles y lanzarlos al suelo.Mientras estas personas se encontraban inmovilizadas, el segundo vehículo, en el que se transportaban los colaboradores de Castellanos, se llevó la peor parte. En cuestión de segundos, un grupo de aproximadamente 20 atacantes salió de entre los matorrales y, sin mediar palabra, empezó a disparar contra el automóvil en el que se encontraban Wilmer y Manrique, los dos escoltas de Castellanos que perdieron la vida de forma inmediata. El vehículo recibió más de 400 impactos de bala: sus ventanas quedaron prácticamente destruidas y la carrocería se convirtió en una estructura repleta de orificios, una imagen que recordó las crudas escenas de guerra que Colombia presenciaba en el pasado. "Esto es la tragedia de un país que no supera esos ciclos de violencia", relata, con la voz entrecortada y los ojos empañados por las lágrimas, el congresista Jairo Castellanos a Noticias Caracol.El entrevistado relató que se encontraba a pocos minutos de subir a una tarima cuando se enteró de lo que les ocurría a sus compañeros. Estaba, junto a otra parte de su equipo, haciendo campaña en una zona rural ubicada a pocos minutos de Yopal, cuando supo de la retención ilegal que sufrían sus escoltas. Inmediatamente se retiró del evento, se movilizó hacia una zona con señal y confirmó que varios guerrilleros habían secuestrado a tres trabajadores y acabado con la vida de sus dos protectores, a quienes consideraba prácticamente parte de su familia. "Wilmer llevaba conmigo ya 10 años... son personas que vieron crecer a mis hijos, que eran de la total confianza... se convierten en un miembro más de la familia. (...) Se les trata bien, se les da cariño porque son personas de confianza; termina uno compartiendo más con ellos que hasta con los propios hijos", manifestó Castellanos.El asesinato de sus guardias fue un acto inhumano. Ambas víctimas eran hombres jóvenes que estaban formando sus familias y buscando salir adelante. Manrique, quien trabajó junto a Castellanos durante dos años, era padre de un niño de tan solo cuatro años. Su esposa vive en Cúcuta, se encuentra embarazada de su segundo hijo y esperaba con ansias el próximo lunes 9 de febrero, día en el que estaba programado el parto al que su compañero ya no podrá asistir. "Llegar usted a la casa de una señora con 9 meses de embarazo, ¿qué le puede decir? Son muchachos que ofrendan la vida por uno", lamentó el senador.El caso de Wilmer, la segunda víctima fatal de este vil atentado, es muy similar. Este padre de familia, con quien Castellanos trabajó durante más de diez años, dejó a una hija pequeña y a su esposa, quien también se encuentra en estado de gestación; tiene seis meses de embarazo. "La esposa de Wilmer tiene 6 meses de embarazo. Dejan dos niños... esto es muy complicado", agregó Castellanos.Los otros tres trabajadores de Castellanos corrieron con mejor suerte en medio del terror del secuestro. Tras ser obligados a tenderse en el suelo y presenciar el acribillamiento de sus compañeros, fueron vendados, despojados de sus pertenencias y trasladados hacia un lugar desconocido. Alrededor de las siete de la noche, los delincuentes los obligaron a salir por una trocha hasta llegar a la vía principal, desde donde lograron caminar hacia Saravena para reencontrarse con sus familiares y seres queridos. Ninguno de ellos recibió mensajes dicientes por parte de sus secuestradores.JULIÁN CAMILO SANDOVALNOTICIAS CARACOL DIGITALJSANDOVAL@CARACOLTV.COM.CO
Lo que empezó como una supuesta mano amiga para una adolescente de 14 años que llegó sola a Yopal, habría terminado siendo una trampa de explotación y abuso. La Fiscalía General de la Nación puso tras las rejas a Ana Elvia Mejía Chaparro y Libardo Chaparro Flórez, administradores de un hotel en la capital de Casanare, tras descubrirse cómo presuntamente instrumentalizaban a la menor para su propio beneficio económico.La víctima, una niña de nacionalidad venezolana que se encontraba en una situación de alta vulnerabilidad, aceptó el alojamiento que los procesados le ofrecieron en su establecimiento. Sin embargo, la generosidad inicial se desvaneció rápido, pues según las pruebas recolectadas, los administradores la habrían inducido a frecuentar un parque de la ciudad para ofrecer servicios sexuales a hombres mayores.De acuerdo con el reporte de la Fiscalía, los capturados indicaban a la menor que el dinero recaudado por dichos servicios debía entregarse directamente a ellos para cubrir los costos de su hospedaje y manutención dentro del hotel.La menor también habría sido abusada sexualmenteLa investigación liderada por la Seccional Norte de Santander reveló detalles aún más alarmantes sobre el calvario que habría vivido la adolescente. Más allá de la explotación en espacios públicos, se conoció que Libardo Chaparro Flórez presuntamente abusó sexualmente de la víctima en al menos una oportunidad.Los delitos de los que señalan a los administradores del hotelLa pareja fue capturada y llevada ante un juez de control de garantías. La Fiscalía les imputó los delitos de trata de personas agravada y estímulo a la prostitución de menores. Adicionalmente, a Libardo Chaparro Flórez se le sumó a su expediente el cargo de acceso carnal abusivo con menor de 14 años.Debido a la gravedad de los hechos y el riesgo para la sociedad, el juez ordenó que ambos cumplan medida de aseguramiento en centro carcelario. El ente acusador resaltó que el proceso judicial continúa y se mantiene la presunción de inocencia de los señalados.¿Cómo denunciar abuso o violencia sexual en Colombia? Si usted o alguno persona que conoce fue víctima de violencia sexual puede reportar la situación inmediatamente a la línea 123 o denunciar directamente con la Fiscalía General de la Nación a través de sus diferentes canales: Botón de denuncia fácil: sistema virtual disponible las 24 horas, los 365 días del año, el cual permite a los ciudadanos informar cualquier hecho delictivo desde cualquier lugar con conexión a internet.Llamada virtual: permite una conexión web con el Centro de Contacto de lunes a sábado, de 6:00 a.m. a 10:00 p.m.Videollamada en lengua de señas: un servicio exclusivo para personas sordas o con hipoacusia, disponible de lunes a sábado de 8:00 a.m. a 5:00 p.m.Canal telefónico: puede marcar gratis desde un teléfono fijo a la linea 01 8000 9197 48 o desde celular al 122, estas están disponibles las 24 horas de día, los 365 días del año.En caso de ser mujer y estar en la capital, la Secretaría Distrital de la Mujer, le puede ofrecer orientación, asesoría legal y atención psicosocial. Angélica Yelithssa Morales C.NOTICIAS CARACOL
Con motivo de las elecciones de los Consejos Municipales y Locales de Juventud, que se llevarán a cabo en Colombia el próximo domingo, 19 de octubre de 2025, diversas alcaldías del país han decretado la implementación de la Ley Seca como medida preventiva para garantizar el orden público y la seguridad ciudadana. Esta restricción, que prohíbe el expendio y consumo de bebidas alcohólicas en espacios públicos y establecimientos comerciales, comenzará a regir desde el sábado 18 de octubre en varias ciudades y municipios del territorio nacional.¿Qué es la Ley Seca y por qué se aplica en jornadas electorales?La Ley Seca es una medida administrativa que restringe temporalmente la venta y el consumo de bebidas alcohólicas en lugares públicos o abiertos al público, como bares, discotecas, restaurantes, tiendas y supermercados. Su aplicación durante procesos electorales tiene como objetivo prevenir alteraciones al orden público, evitar riñas, garantizar la tranquilidad en los entornos urbanos y rurales, y facilitar el desarrollo pacífico de la jornada democrática.Aunque no se trata de una disposición nacional unificada en esta ocasión, como ocurre en elecciones presidenciales o legislativas, la Ley Seca es una práctica habitual en Colombia durante eventos electorales. En el caso de las elecciones juveniles, la responsabilidad de decretar esta medida recae directamente en las administraciones municipales y distritales, que tienen la facultad de definir los horarios y alcances específicos según las necesidades locales. De acuerdo con lo estipulado en el Código Electoral (Decreto Ley 2241 de 1986) y el Código Nacional de Seguridad, la Ley Seca comenzará a regir desde las 6:00 p. m. del sábado 18 de octubre y se extenderá hasta las 6:00 a. m. del lunes 20 de octubre, aunque estos horarios pueden variar según el decreto emitido por cada alcaldía. Durante este periodo, estará prohibida la venta y el consumo de licor en todos los establecimientos comerciales y espacios públicos. No obstante, el consumo dentro de domicilios particulares no está prohibido, siempre que se respeten las normas de convivencia establecidas por el Código Nacional de Policía, especialmente aquellas relacionadas con el ruido y las afectaciones a terceros. Ciudades y municipios que han confirmado ley secaHasta el momento, las siguientes ciudades y municipios han confirmado oficialmente la implementación de la Ley Seca:CartagenaYopalCiénagaMonteríaMosqueraSoledadIbaguéPalmiraSe espera que otras capitales como Medellín, Cali y Barranquilla se sumen en las próximas horas, siguiendo la tradición de aplicar esta medida en procesos electorales. En el caso de Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán ha confirmado que la capital no se acogerá a la Ley Seca para esta jornada electoral.La implementación de la Ley Seca genera un impacto en el sector de bares, restaurantes y tiendas de licores, que ven afectadas sus ventas durante el fin de semana. Algunos gremios han solicitado reconsiderar la medida, argumentando que las elecciones juveniles no suelen generar alteraciones significativas al orden público. Sin embargo, las autoridades en varias ciudades han reiterado que la prevención es clave para evitar cualquier tipo de incidente que pueda comprometer la seguridad ciudadana. ¿Cuál es la multa por incumplir la ley seca en Colombia?Las autoridades han advertido que el incumplimiento de la Ley Seca acarrea sanciones económicas y administrativas. Las personas que sean sorprendidas consumiendo licor en espacios públicos durante el periodo de restricción podrán recibir una multa equivalente a 32 salarios mínimos diarios legales vigentes ($1.731.168 en 2025), además de la destrucción de las bebidas incautadas. En el caso de los establecimientos comerciales que expendan licor durante el tiempo de restricción, se contemplan cierres temporales y sanciones económicas adicionales para los propietarios o administradores, especialmente en casos de reincidencia.¿Qué son las elecciones de Consejos Municipales y Locales de Juventud?Las elecciones de los Consejos Municipales y Locales de Juventud (CMLJ) en Colombia son un mecanismo democrático creado para que los jóvenes entre 14 y 28 años puedan elegir a sus representantes en espacios de participación política, concertación, vigilancia y control de la gestión pública. Estos consejos no eligen cargos tradicionales como alcaldes o concejales, sino voceros juveniles que actúan como interlocutores entre la juventud y las autoridades locales. ¿Cómo se eligen los consejeros?La elección se realiza por voto popular, en listas cerradas. El número de curules en cada consejo depende del tamaño poblacional del municipio:Más de 100.001 habitantes: 17 curules.Entre 20.001 y 100.000 habitantes: 13 curules.Menos de 20.000 habitantes: 7 curules. Los consejeros juveniles tienen como función principal actuar como interlocutores válidos ante las autoridades locales. Esto significa que representan la voz de los jóvenes en espacios de diálogo y concertación con las entidades gubernamentales. Además, están encargados de proponer políticas, planes y proyectos que respondan a las necesidades e intereses de la juventud. Estas iniciativas pueden estar relacionadas con educación, empleo, salud, cultura, medio ambiente, entre otros temas relevantes.Una de sus responsabilidades clave es concertar la inclusión de agendas juveniles en los planes de desarrollo municipal o distrital. Esto permite que las propuestas de los jóvenes sean tenidas en cuenta en la planificación pública. Los consejeros deben también presentar informes semestrales de gestión en audiencias públicas. A través de estos informes, rinden cuentas sobre sus actividades, logros y retos ante la comunidad y las autoridades. Otra función importante es ejercer control social sobre los recursos públicos destinados a programas juveniles. Esto implica vigilar que los fondos se utilicen de manera transparente y eficiente.Finalmente, los consejeros juveniles tienen el deber de fomentar la organización juvenil y la participación democrática. Esto incluye promover espacios de encuentro, formación y liderazgo entre jóvenes de diferentes sectores sociales.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
El 2 de septiembre de 2021, Yopal, capital de Casanare, amaneció con una noticia que estremeció a toda la comunidad: Sonia Rocío Díaz Barrera, una comerciante de 30 años, fue hallada sin vida en su vivienda. La crudeza del ataque impactó aún más, pues la mujer recibió 19 puñaladas con un arma cortopunzante, mientras su hija, de apenas 3 años, presenciaba la tragedia.La escena que encontró su madre, Luzmila Barrera, fue desgarradora. “Yo abrí el portón y, desde ahí hasta la pieza, todo estaba lleno de sangre... Eso parecía una casa del terror”, recordó con voz entrecortada en Séptimo Día.La niña, testigo de la tragedia, corrió hacia su abuela al verla entrar, aterrada porque su madre no se movía. Desde ese instante, las autoridades emprendieron una ardua investigación para dar con el responsable del crimen.Sonia Díaz era madre cabeza de hogar y trabajaba en el terminal de transporte de Yopal, donde vendía artesanías para sostener a su hija. Según su familia, no tenía enemigos y su vida transcurría entre el trabajo y el hogar. “Mi hermana era del trabajo a la casa y de la casa al trabajo. Todo el mundo sabe que siempre estaba con su niña para arriba y para abajo”, contó su hermano Jhon Díaz.Su mayor sueño era ver crecer a su pequeña Lucía y llegar a celebrar con ella sus 15 años, pero la violencia truncó ese anhelo.El inicio de la investigaciónCuando las autoridades ingresaron a la vivienda se encontraron con una escena sobrecogedora. El perito Edwin Fernando Suárez detalló que el cuerpo de Sonia presentaba entre 15 y 20 heridas en diferentes partes. Aunque el arma homicida no fue hallada, los investigadores sí encontraron una huella de un zapato.Al principio, se pensó que se trataba de un posible hurto, pero se descartó rápidamente luego de que las pertenencias de Sonia estuvieran intactas. Solo faltaba su celular, un detalle que alertó a la Policía.Vecinos confirmaron que no escucharon gritos ni discusiones, y tampoco había cámaras de seguridad en la zona. Por lo que la investigación debía dirigirse a su círculo más cercano.Primer sospechoso: su exparejaEntre los primeros sospechosos apareció Diego Andrés Suárez Daza, expareja de Sonia y padre de la pequeña Lucía. La relación, que comenzó en 2015, estuvo marcada inicialmente por el amor, pero pronto derivó en infidelidades, malos tratos y episodios de violencia.Sonia lo denunció ante la Fiscalía y se dictó una medida que le prohibía acercarse a ella. Sin embargo, días antes del crimen, él le había enviado mensajes ofensivos. Por eso, tras el asesinato, la familia de Sonia no dudó en señalarlo como el principal sospechoso.Cuando fue requerido por la Policía, Diego se presentó voluntariamente en la estación de Tauramena, a 100 kilómetros de Yopal, alegando su inocencia. Permitió que revisaran su vivienda y aseguró que no estaba en el lugar de los hechos. Incluso sugirió que las autoridades investigaran al novio de Sonia, pues al parecer ella había iniciado una relación sentimental.En su vivienda no se encontró ningún zapato que coincidiera con las huellas halladas en la escena del crimen, tampoco ropa con rastros de sangre, e incluso los registros telefónicos ubicaban a Diego en Tauramena, tal como él lo había asegurado.Celular desaparecido y testimonio claveDiego señaló a Pablo Abella, un joven conductor que había sido visto por última vez con Sonia. Sin embargo, su participación en el crimen fue descartada.Meses después, en enero de 2022, surgió una nueva pista. Los investigadores lograron rastrear el celular de Sonia, que apareció en un almacén de celulares. Los propietarios reconocieron al joven que lo había dejado allí: Miguel Ángel, un cerrajero de 19 años que vivía en el mismo barrio de la víctima.Miguel Ángel afirmó que el celular se le había dañado en una obra, pero su versión no convenció a los investigadores. Poco después, un testigo aseguró haber visto y saludado a Diego en Yopal la noche anterior al crimen, contradiciendo su declaración inicial.Debido a la presión de la Policía, Miguel Ángel terminó confesando que la madrugada del crimen, se encontró con Diego, quien le pidió ayuda para abrir la chapa de una vivienda. “Él me dijo que necesitaba recuperar algo que le habían robado. Yo no sabía quién vivía ahí”, relató a Séptimo Día.Según su testimonio, tras abrir la puerta, escuchó un grito: “‘Ayuda, un ladrón’. Pasados unos minutos escuché otra vez: ‘Ayúdame’”. Luego, Diego salió con un celular en la mano y le pidió que se deshiciera del móvil, a cambio, le pagó $500.000 pesos.“Me llevó con mentiras, yo solo iba a ir a abrir una puerta”, concluyó Miguel Ángel, quien aseguró que había conocido a Diego apenas 15 días antes del crimen.Los dibujos de la hija de SoniaMientras tanto, la niña de 3 años, bajo acompañamiento psicológico, hizo dibujos sobre lo que vio la noche del crimen. Los especialistas concluyeron que había identificado a su propio padre como responsable. “La niña manifiesta que el papá es un monstruo”, reveló un investigador del caso.Con esa información y la confesión de Miguel Ángel, la Fiscalía ordenó la captura de Diego Andrés Suárez Daza.Condena del feminicidaEl 19 de marzo de 2024, Diego Andrés Suárez fue capturado en Chía, Cundinamarca, y trasladado a Yopal. Durante las audiencias, no aceptó los cargos. Sin embargo, las pruebas en su contra eran contundentes.El 10 de julio de 2025, el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Yopal lo condenó a 45 años y 8 meses de prisión por el feminicidio de Sonia Díaz Barrera. Miguel Ángel, por su parte, continúa enfrentando un proceso judicial, aunque ha pedido perdón por lo ocurrido.El caso de Sonia, según su familia, refleja la dura realidad de muchos feminicidios en Colombia: crímenes que pudieron haberse evitado si las medidas de protección hubieran sido más rigurosas y efectivas frente a las conductas violentas de su expareja. “Yo hubiera dado mi vida por ella, eso es muy duro”, dijo su madre, Luzmila.Hoy queda una familia devastada y una niña que crecerá sin su madre. En medio del dolor, los seres queridos de la víctima lanzan un doloroso mensaje: “La verdad que se arrepienta, que le pida perdón a su hija porque le quitó su madre. Lo más importante de uno como hijo es la mamá. Que le pida perdón a ella”, enfatizó una de las hermanas de Sonia.
El 2 de septiembre de 2021, la vida de Sonia Rocío Díaz Barrera fue brutalmente arrebatada dentro de su vivienda en Yopal, Casanare. Tenía 30 años, era madre cabeza de hogar y su pequeña hija de tres años fue testigo del horror. La escena del crimen, descrita por su madre como “una casa del terror”, marcó el inicio de una investigación que tardó años en esclarecerse, pero que terminó revelando una historia de violencia, manipulación y traición. Séptimo Día investigó.Sonia era una mujer alegre, conocida por su dedicación al trabajo y su amor incondicional por su hija, Lucía. Vendía artesanías en el terminal de transporte de Yopal y, según su familia, su vida giraba en torno a su pequeña. “Mi hermana era del trabajo a la casa y de la casa al trabajo”, recordó su hermano Jhon Díaz.Criada en una familia humilde, Sonia había aprendido desde pequeña el valor del esfuerzo. Su madre, Luzmila Barrera, luchó por sacar adelante a sus hijos, y Sonia siguió ese ejemplo. Uno de sus mayores anhelos era ver crecer a Lucía y celebrar con ella sus 15 años. Ese sueño quedó truncado para siempre.La escena del crimen: sin señales de roboEl cuerpo de Sonia fue hallado sobre la cama, con entre 15 y 20 heridas causadas por un arma cortopunzante. No había señales de robo: sus pertenencias estaban intactas, salvo por su celular, que no fue encontrado. “Se observaba bastantes heridas sobre su cuerpo… No se pudo hallar el elemento con el que le causaron las heridas”, explicó el perito Edwin Fernando Suárez.Las autoridades descartaron rápidamente un robo y comenzaron a indagar otras hipótesis. Una pista clave apareció en la escena: unas huellas de zapatos. Pero no había cámaras de seguridad en la zona ni testigos que hubieran escuchado gritos o ruidos sospechosos.Sospechas sobre su exparejaLa investigación se centró en el círculo cercano de Sonia. Entre las personas clave estaba Diego Andrés Suárez Daza, su expareja y padre de Lucía. Aunque al principio su relación parecía estable, con el tiempo se volvió conflictiva. “Él empezó con infidelidades, malos tratos y la relación se volvió tóxica”, relató Diana Niño, amiga de Sonia.La relación terminó en malos términos. Sonia denunció a Diego ante la Fiscalía y se estableció una medida que le prohibía acercarse a ella. Días antes del crimen, él le había enviado mensajes ofensivos. Por eso, cuando ocurrió el asesinato, la familia de Sonia lo señaló como principal sospechoso.Ese mismo día, Diego se presentó voluntariamente en la estación de Policía de Tauramena, asegurando que era inocente. Las autoridades inspeccionaron su vivienda y verificaron su calzado, que no coincidía con las huellas encontradas en la escena. Tampoco hallaron ropa con manchas de sangre. Además, los registros telefónicos ubicaban su celular en Tauramena el día del crimen.Una nueva pista: el celular desaparecidoLa investigación parecía estancada hasta enero de 2022, cuando se produjo un hallazgo clave: el celular de Sonia, desaparecido desde el día del crimen, fue rastreado hasta un almacén de celulares. Allí, los propietarios identificaron al joven que lo había dejado: Miguel Ángel, un cerrajero de 19 años que vivía en el mismo barrio que Sonia.Miguel Ángel afirmó que el celular se le había dañado en una obra. Pero su versión no convenció a los investigadores. Poco después, un testigo aseguró haber visto a Diego en Yopal la noche anterior al crimen, contradiciendo su declaración inicial.La confesión que lo cambió todoPresionado por las pruebas, Miguel Ángel confesó que la madrugada del crimen se encontró con Diego, quien le pidió ayuda para abrir la chapa de una vivienda. “Él me dijo que necesitaba recuperar algo que le habían robado… Me llevó con mentiras, yo solo iba a abrir una puerta”, relató a Séptimo Día.Según su testimonio, tras abrir la puerta, escuchó un grito: “Ayuda, un ladrón”. Luego, silencio. Minutos después, Diego salió con un celular en la mano y le pidió que se deshiciera de él. A cambio, le pagó $500.000 pesos.Captura y condena del feminicidaEl 19 de marzo de 2024, Diego Andrés Suárez fue capturado en Chía, Cundinamarca, y trasladado a Yopal. Durante las audiencias, no aceptó los cargos. Sin embargo, las pruebas en su contra eran contundentes.El 10 de julio de 2025, el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Yopal lo condenó a 45 años y 8 meses de prisión por el feminicidio de Sonia Díaz Barrera. Miguel Ángel, por su parte, continúa enfrentando un proceso judicial, aunque ha pedido perdón por lo ocurrido.Para la familia de Sonia, la tragedia pudo haberse evitado. Las medidas de protección no fueron suficientes para frenar la violencia de su expareja. “Yo hubiera dado mi vida por ella, eso es muy duro”, dijo su madre, Luzmila, con la voz quebrada.El caso de Sonia es uno más en la larga lista de feminicidios en Colombia, donde muchas mujeres son asesinadas por sus exparejas a pesar de haber denunciado amenazas o agresiones.Lucía, la hija de Sonia, presenció el asesinato de su madre. Hoy, su familia lucha por darle una vida digna y protegerla del trauma que vivió.
El asesinato de Sonia Rocío Díaz Barrera, una joven comerciante de 30 años, causó conmoción entre sus seres queridos y los habitantes de Yopal, Casanare. La mujer fue brutalmente atacada en su propia vivienda mientras su hija de apenas 3 años presenciaba la escena. El crimen ocurrió el 2 de septiembre de 2021 y, desde ese momento, las autoridades enfrentaron un enorme desafío: esclarecer quién estaba detrás de este atroz hecho, pues las pistas encontradas en el lugar eran escasas y confusas.La mañana de aquel 2 de septiembre se convirtió en una pesadilla para la familia Díaz Barrera. Luzmila, madre de Sonia, fue la primera en presentir que algo no estaba bien cuando notó que su hija no había llegado a abrir el local de artesanías que atendía en la terminal de transporte de Yopal.Al llegar a la vivienda y abrir el portón, se encontró con una escena desgarradora: el cuerpo de Sonia yacía sin vida en la habitación. “Todo estaba lleno de sangre... Eso parecía una casa del terror. Yo hubiera dado mi vida por ella, eso es muy duro”, recordó entre lágrimas Luzmila en entrevista con Séptimo Día.Menor de edad presenció el crimenSegún las autoridades, el cuerpo presentaba múltiples heridas provocadas con un arma cortopunzante y, además, mostraba señales de que la víctima intentó defenderse. En la vivienda también se encontraba su hija Lucía, de apenas 3 años, quien presenció el crimen.“Se observaba bastantes heridas sobre su cuerpo. Tenía aproximadamente entre 15 y 20 heridas en diferentes partes de del cuerpo... No se pudo hallar el elemento con el que le causaron las heridas”, explicó el perito Edwin Fernando Suárez.Según sus familiares, Sonia no tenía enemigos. Por el contrario, era recordada como una mujer alegre, cariñosa, trabajadora y llena de sueños. Su mayor anhelo era ver crecer a su hija y cumplirle el deseo de celebrar sus 15 años, un proyecto de vida que quedó truncado tras ese trágico crimen.Huella de zapato: ¿de quién era?En la escena, los investigadores hallaron un rastro peculiar: una huella de zapato marcada en sangre. Sin embargo, las pruebas eran escasas y la tarea se complicaba aún más porque la zona no contaba con cámaras de seguridad que permitieran identificar quién había ingresado a la vivienda.La hipótesis de un robo fue descartada rápidamente. Las pertenencias de la víctima permanecían intactas, salvo por un detalle inquietante que su teléfono celular había desaparecido. Para los investigadores, ese indicio revelaba que el crimen tenía un trasfondo distinto a un simple hurto.La familia de Sonia señaló como principal sospechoso a Diego Andrés Suárez, su expareja, con quien había sostenido fuertes discusiones meses atrás, luego de dar por terminada la relación. Sonia y Diego fueron novios durante cinco años, tiempo en el que nació su hija Lucía. Sin embargo, la convivencia comenzó a deteriorarse hasta volverse insostenible.De acuerdo con los familiares, la separación se dio en muy malos términos. Incluso aseguraron que fue necesario recurrir a acuerdos legales para que Diego dejara de molestarla. Sin embargo, la tensión no cesó. Días antes del crimen, Sonia recibió de parte de Diego Andrés varios mensajes ofensivos y amenazantes, lo que para sus allegados fue una clara señal de que la situación podía escalar a un desenlace fatal.El mismo día del crimen, Diego Andrés Suárez acudió a las autoridades. Su vivienda fue allanada y su dispositivo móvil analizado. Según los registros, Diego no se encontraba en Yopal la noche del asesinato, sino en Tauramena, un municipio cercano donde llevaba varios meses residiendo.Nuevos testigos y pistas del crimenMientras tanto, otro hombre entró en el radar de la investigación: Pablo Abella, un conductor que había estado en contacto con Sonia poco antes de los hechos. Según algunos testigos, fue la última persona con la que se le vio con vida. Al parecer, intentaba entablar algún tipo de relación con ella. Sin embargo, tras avanzar la investigación, los peritos descartaron que estuviera vinculado al crimen.El caso dio un giro inesperado cuando apareció un nuevo nombre. Se trataba de Miguel Ángel, un joven de 19 años que vivía en el mismo barrio que Sonia. Según la investigación, trabajaba como ayudante de construcción y cerrajero, y había tenido contacto previo con Diego. Además, el sujeto portaba el celular de Sonia, que estaba extraviado en la escena del crimen.Además, la familia de Sonia recibió un testimonio clave de un allegado, quien aseguró haber visto y saludado a Diego la noche anterior al crimen, mientras se dirigía en motocicleta hacia Yopal. Esta versión no coincidía con la declaración de Diego ante las autoridades, quien afirmaba haber permanecido toda la noche en Tauramena.Una confesión lo cambio todoMiguel Ángel confesó ante las autoridades que había conocido a Diego apenas 15 días antes del asesinato. Según su relato, Diego lo contactó para abrir la chapa e ingresar a una vivienda, asegurándole que necesitaba recuperar un objeto que le habían robado.Lo que Miguel no sabía era que se trataba de la casa de Sonia. Durante la madrugada del crimen, Miguel abrió la puerta y Diego ingresó. Tras aproximadamente 15 minutos, salió con un teléfono celular en la mano y le ordenó a Miguel que se deshiciera del dispositivo, a cambio de un pago de $500 mil.“A los minutos de que entró escuché un grito que decía: ‘Ayuda, un ladrón’. Después, silencio. Pasados unos minutos escuché otra vez: ‘Ayúdame’... En ese momento tuve miedo. Si yo hubiera sabido que eso iba a pasar, no hubiera ido. A mí él me llevó con mentiras, yo solo iba a ir a abrir una puerta”, relató Miguel Ángel en Séptimo Día.Un dibujo alertó a las autoridadesEn medio de la investigación, Lucía, hija de Sonia y Diego, se convirtió en una pieza clave. Los psicólogos que trabajaron con la menor revelaron que ella realizó varios dibujos sobre lo que ocurrió el día del crimen.Según su relato, la niña manifestó que “el papá es un monstruo” y describió que ese día había mucha sangre. Aunque todavía es muy pequeña, Lucía reconoce claramente a sus padres y sus dibujos fueron considerados un indicio importante para la investigación.Captura del señaladoGracias a los testimonios y a las pruebas recolectadas, la Fiscalía señaló a Diego Andrés Suárez como el autor material del feminicidio de Sonia Díaz Barrera. Diego fue capturado el 19 de marzo de 2024 en Chía, Cundinamarca, y trasladado a Yopal para enfrentar el proceso judicial.El acusado nunca aceptó los cargos y aseguró ser inocente. En entrevista con Séptimo Día, afirmó: “La verdad, de pronto sí fui tóxico, pero yo no soy un asesino”.Diego fue condenado a 45 años y 8 meses de prisión, que cumple en la cárcel La Guafilla, mientras que Miguel Ángel continúa enfrentando un proceso judicial, y pidió perdón por lo ocurrido.Para la familia de la víctima, la herida sigue abierta. “La verdad que se arrepienta, que le pida perdón a su hija porque le quitó su madre. Lo más importante de uno como hijo es la mamá. Que le pida perdón a ella”, dijo una de las hermanas de Sonia.Lucía, la hija de Sonia, hoy tiene 7 años. Cada semana visita la tumba de su madre. Allí le habla, le escribe mensajes y le dice: “Te quiero mucho, mamá. Te amo y nunca te olvidaré”.
El 2 de septiembre de 2021, la tranquilidad de una familia trabajadora en Yopal, Casanare, se quebró para siempre. Ese día, Sonia Rocío Díaz Barrera, una joven comerciante de 30 años y madre cabeza de hogar, fue hallada sin vida dentro de su vivienda. El crimen ocurrió frente a su pequeña hija de tres años, quien presenció el brutal ataque. Séptimo Día investigó.“Yo abrí el portón y, desde ahí hasta la pieza, todo estaba lleno de sangre... Eso parecía una casa del terror. Yo hubiera dado mi vida por ella, eso es muy duro”, recordó Luzmila Barrera, madre de la víctima, quien con voz entrecortada narró el desgarrador momento en que encontró a su hija muerta en la habitación.Una vida de lucha y trabajoSonia era reconocida por sus vecinos como una mujer alegre, trabajadora y entregada por completo a su pequeña hija, Lucía. Creció en una familia humilde junto a tres hermanos, en medio de las dificultades económicas que enfrentaban a diario.A pesar de los tropiezos, su madre Luzmila logró sacar adelante a sus hijos con esfuerzo y sacrificio, manteniéndolos siempre unidos. Sonia, fiel a ese ejemplo, empezó a trabajar en el terminal de transporte de Yopal, donde vendía artesanías para sostener su hogar y garantizarle lo necesario a su hija. “Mi hermana era del trabajo a la casa y de la casa al trabajo. Todo el mundo sabe que siempre estaba con su niña para arriba y para abajo”, contó su hermano Jhon Díaz.Uno de sus mayores anhelos era ver crecer a su hija y llegar a celebrar con ella sus 15 años, un sueño que quedó truncado para siempre.Macabro hallazgoLas autoridades fueron alertadas sobre un atroz crimen dentro de una vivienda en Yopal. Sonia fue hallada sin vida sobre la cama, con múltiples heridas producidas con un arma cortopunzante.“Se observaba bastantes heridas sobre su cuerpo. Tenía aproximadamente entre 15 y 20 heridas en diferentes partes de del cuerpo... No se pudo hallar el elemento con el que le causaron las heridas”, explicó el perito Edwin Fernando Suárez.Lo primero que descartaron las autoridades fue que se tratara de un robo, pues todas las pertenencias de Sonia estaban intactas. Lo único que no se halló fue su celular. Esto llevó a la Policía a mirar otras líneas de investigación.Primeras pistas en la investigaciónTras la inspección en la vivienda, los investigadores hallaron una pequeña pista que marcaría el inicio de la investigación: unas huellas de zapatos. Otro detalle que generó inquietud fue el testimonio de algunos vecinos, quienes aseguraron que no escucharon gritos de auxilio o señales de alarma.Sin embargo, las pruebas eran escasas. En la zona no había cámaras de seguridad que permitieran establecer quién había entrado a la vivienda ni reconstruir con precisión lo ocurrido.Al parecer, Sonia no tenía enemigos, por lo que los investigadores centraron sus primeras indagaciones en su círculo más cercano. Entre las personas clave estaba su pareja, Diego Andrés Suárez Daza, con quien había sostenido una relación de cinco años y con quien tuvo a su pequeña hija, Lucía.Al inicio, todo parecía una historia de amor estable, pero con el tiempo la relación comenzó a deteriorarse, según comentó su familia.“Él empezó con infidelidades, malos tratos y la relación se volvió tóxica. Hasta que llegaron al punto de separarse y no pudieron vivir más”, afirmó Diana Niño, amiga y vecina de Sonia.Al parecer, la relación había terminado en muy malos términos. Hubo denuncias ante la Fiscalía y, finalmente, ambas partes llegaron a un acuerdo que prohibía a Diego acercarse a Sonia. Por eso, cuando se conoció el crimen, la familia de la joven no dudó en señalarlo de inmediato como principal sospechoso, más aún porque días antes él le había enviado mensajes ofensivos.Hallazgo de un celular y otro presunto señaladoEl mismo día de los hechos, Diego Andrés Suárez se presentó en la estación de Policía de Tauramena, asegurando que era inocente frente al homicidio de su expareja. De inmediato, las autoridades se desplazaron hasta su vivienda, ubicada a unos 100 kilómetros de Yopal, donde había ocurrido el crimen de Sonia.“Verificado el calzado de Diego, no correspondía a la huella encontrada allí en la escena donde fue hallada Sonia, donde tampoco encontramos ropa que tuviera algunos fluidos o manchas correspondiente a sangre”, reveló Freddy Niño, el subintendente e investigador criminal del caso.Lo único que encontraron las autoridades en la vivienda fueron dos teléfonos celulares, que fueron analizados minuciosamente. Los registros de telefonía ubicaron el celular de Diego en Tauramena el día del crimen. A primera vista, todo parecía indicar que no podía ser el responsable.Diego aseguró a las autoridades que, para ese momento, Sonia mantenía una relación sentimental con Pablo Abella, un conductor de la empresa de transporte. Él habría sido la última persona en verla con vida y, según versiones, también la pretendía. Sin embargo, tras avanzar la investigación, los peritos descartaron que estuviera vinculado al crimen.En enero de 2022 se produjo un hallazgo clave. El teléfono de Sonia, desaparecido desde la madrugada del asesinato, terminó por convertirse en la pieza central de la investigación. Meses después, las autoridades lograron rastrearlo y lo ubicaron en un almacén de celulares, donde los propietarios señalaron al joven que lo había dejado allí: un muchacho de aproximadamente 19 años. Se trataba de Miguel Ángel, residente en el barrio Bicentenario de Yopal, donde vivía Sonia.Según sus vecinos, Miguel Ángel se desempeñaba como cerrajero y ayudante de construcción. El joven afirmó que ya no tenía en su poder el celular de Sonia porque, según él, se le había caído en la obra y dañado.Testimonio claveAl mismo tiempo, las autoridades recibieron el testimonio de un allegado a la familia, quien aseguró haber visto y saludado a Diego la noche previa al crimen, cuando ingresaba a Yopal en una moto. Una versión que no coincidía con lo declarado por él ante las autoridades.Posteriormente, Miguel Ángel confesó que la madrugada del crimen se encontró con Diego, quien le pidió ayuda para abrir la chapa de una vivienda. Según su relato, después de unos 15 minutos, Diego salió con un celular en la mano y le ordenó que se deshiciera de él. Además, le realizó un pago de 500.000 mil pesos.“Él me dijo que necesitaba recuperar algo que le habían robado. Yo no sabía quién vivía ahí... A los minutos de que entró escuché un grito que decía: ‘Ayuda, un ladrón’. Después, silencio. Pasados unos minutos escuché otra vez: ‘Ayúdame’... Me llevó con mentiras, yo solo iba a ir a abrir una puerta”, relató al equipo de Séptimo Día.Captura y condenaEl 19 de marzo de 2024, las autoridades capturaron a Diego Andrés Suárez en Chía, Cundinamarca, y lo trasladaron a Yopal para responder por el crimen. Durante las audiencias, el acusado no aceptó los cargos.Meses después, el 10 de julio de 2025, el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Yopal lo condenó a 45 años y 8 meses de prisión por el feminicidio de Sonia Díaz Barrera. Por otro lado, Miguel Ángel continúa enfrentando un proceso judicial, aunque ha pedido perdón por lo ocurrido.El caso de Sonia, según su familia, refleja la dura realidad de muchos feminicidios en Colombia: hechos que pudieron haberse evitado si las medidas de protección hubieran sido más rigurosas y efectivas frente a las conductas violentas de su expareja.En lo que va de 2025, el Observatorio Colombiano de Feminicidios reporta cerca de 500 mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas sentimentales.
El presunto actuar delincuencial de Miguel Ángel Rodríguez Rodríguez ha causado una profunda indignación en el departamento de Casanare. Este hombre fue identificado como el señalado responsable de almacenar y distribuir material explícito con niños, niñas y adolescentes, una conducta absolutamente condenable que atenta contra la dignidad y la integridad de los menores. La alerta fue emitida por la Agencia de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI), que detectó el envío de este contenido desde un computador en Colombia hacia plataformas virtuales.Gracias a esta información, la Fiscalía General de la Nación, en coordinación con la DIJIN de la Policía Nacional, inició una investigación que permitió ubicar al sospechoso en el municipio de Villanueva, Casanare. Según los elementos probatorios, el 10 de enero este sujeto habría almacenado 17 archivos en su nube personal y compartido el acceso con contactos internacionales.Una fiscal de la Seccional Casanare le imputó los delitos de pornografía con menor de 18 años y utilización ilícita de equipos transmisores o receptores. Aunque Miguel Ángel Rodríguez no aceptó los cargos, un juez de control de garantáis ordenó su reclusión en centro carcelario. En el allanamiento fueron incautados celulares, computadores, una tableta, dispositivos de almacenamiento masivo y una cámara.¿Cómo denunciar el maltrato infantil?En Colombia, cualquier ciudadano puede denunciar el maltrato infantil de forma anónima y gratuita. La primera vía es comunicarse con la línea 141 del ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar), disponible las 24 horas del día. Esta línea atiende casos de violencia física, psicológica, negligencia, abuso sexual y explotación infantil.También se puede acudir directamente a las comisarías de familia, inspecciones de policía, Fiscalía General de la Nación o Defensoría del Pueblo, donde se reciben denuncias y se activan rutas de protección. En casos urgentes, se recomienda llamar al 123, línea de emergencias de la Policía Nacional.El ICBF cuenta con equipos interdisciplinarios que evalúan cada caso y, de ser necesario, toman medidas de protección como el retiro del menor del entorno violento, atención médica, psicológica y acompañamiento legal.Además, se puede denunciar en línea a través del portal del ICBF o de la Fiscalía, donde se habilitan formularios para reportar situaciones de riesgo. Es fundamental proporcionar información clara: nombre del menor (si se conoce), ubicación, tipo de maltrato y datos del presunto agresor.Denunciar es un acto de responsabilidad social. El silencio perpetúa el daño; la denuncia puede salvar una vida. La protección de la infancia es deber de todos.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Conéctese con el partido de la Copa Mundial de Fútbol 2026 entre Argentina y Egipto por los octavos de final.
En entrevista con Noticias Caracol En vivo, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, designado por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, anunció que también ordenó suspender el proceso de empalme con el Gobierno electo de Abelardo de la Espriella. "Estoy dando la instrucción a todos los miembros del Gobierno que tienen programadas mesas sectoriales de trabajo de suspender la realización de estas mesas, a todos los minitros y directores de departamentos administrativos, y preparar la presentación de la información que hay que entregar en el proceso de empalme; esta es una información pública que debe ser presentada a la Nación", afirmó Ávila.
El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, se pronunció este martes luego de que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, ordenó la suspensión del proceso de empalme con el Gobierno saliente de Gustavo Petro por los nuevos comentarios del actual mandatario que no reconoció su triunfo en las elecciones del 21 de junio. "Hemos informado a nuestros líderes, coordinadores y facilitadores sobre su instrucción de suspender de manera inmediata el proceso de empalme", escribió Restrepo en su cuenta de X, al tiempo que señaló que "esta decisión no detiene nuestro trabajo". "Seguiremos investigando, recopilando información y documentando con rigor la realidad del país y las situaciones que el próximo gobierno deberá enfrentar", detalló (Lea también: Abelardo de la Espriella suspende el proceso de empalme con el Gobierno de Gustavo Petro).Restrepo afirmó que "Colombia merece la verdad, transparencia total y rendición de cuentas. Quienes hayan traicionado la confianza de los colombianos deberán responder ante las instituciones y ante la historia" y anotó que "nadie tiene derecho a desconocer ese mandato popular ni a poner en duda la legitimidad del presidente electo, Abelardo De La Espriella".De la Espriella, más temprano, escribió en su cuenta de X: "Acabo de dar instrucciones al señor vicepresidente electo de la República para que suspenda de manera inmediata el proceso de empalme con el gobierno corrupto que termina su periodo, un gobierno que, con sus decisiones y su conducta, pretende destruir a Colombia".Noticia en desarrollo.
La condición física de Johan Manzambi era una de las principales preocupaciones de Suiza en las últimas jornadas e infortunadamente se confirmó que se pierde el duelo con la Selección Colombia, por los octavos de final del Mundial 2026, el cual se disputa este martes 7 de julio, en Vancouver, Canadá.Al igual que Rubén Vargas y Djibril Sow, Manzambi no pudo completar la última sesión de entrenamiento de Suiza, en la previa al cruce ante el elenco sudamericano. Con tres goles y dos asistencias, Manzambi, de 20 años, pasó de ser una alternativa a una pieza clave de la selección suiza, que busca llegar a sus primeros cuartos de final desde 1954.La información fue revelada por el portal 'Blick'. "El mediocampista sufrió, según información de Blick, una lesión de rodilla en el entrenamiento final – aparentemente sin intervención del rival durante una forma de juego. Un examen de resonancia magnética posterior confirmó la lesión", informó el citado medio.El impacto de Manzambi fue significativo, al punto que el entrenador Murat Yakin admitió que le preocupa cómo reaccionará el equipo si no logra recuperarse.Manzambi, la sorpresa de SuizaEl impacto de Manzambi fue significativo, al punto que el entrenador Murat Yakin admitió que le preocupaba cómo reaccionaría el equipo si no lograba recuperarse, hecho que finalmente si se dio."Obviamente que cuando los jugadores tienen que irse antes de tiempo en un entrenamiento, la gente se preocupa. Es posible que no juegue mañana y eso puede ser un gran problema. Conozco su talento desde hace un año. Es un jugador muy valioso e importante para nosotros. Está mejorando constantemente su rendimiento y es fundamental para el equipo. Es el tipo de jugador que a los demás les gusta ver y siempre digo que es completo, con muchas cualidades. Todavía tiene mucho potencial, pero estamos muy contentos con él y espero que pueda estar en la cancha mañana", afirmó el entrenador.Manuel Akanji también entiende lo determinante que puede ser Manzambi en un cruce definitorio, además de reconocer las cualidades del joven atacante. "Se nota que es muy creativo y eso es lo que necesitamos de nuestros jugadores. Incluso en situaciones en las que no esperas nada, pueden crear algo especial. Creo que tiene el coraje y el talento para hacerlo, y espero que siga así y siga adelante porque aún puede desarrollarse mucho. Hasta ahora ha jugado un gran torneo, ve cosas que tal vez otros no ven y realmente necesitamos jugadores como él. Entra al campo con mucha confianza y necesitamos este tipo de talentos creativos", destacó el defensor.
El partido entre la Selección Colombia y Suiza por los octavos de final de la Copa del Mundo también traerá cambios en la atención al público. Varias entidades financieras y algunos puntos de servicio en Bogotá anunciaron modificaciones temporales en sus horarios para este martes 7 de julio, por lo que los usuarios deberán programar con anticipación los trámites que necesiten realizar de manera presencial.Tenga en cuenta que la Selección Colombia enfrentará a Suiza en los octavos de final de la Copa del Mundo en un compromiso programado para las 3:00 de la tarde, hora colombiana, en Vancouver, Canadá. El equipo dirigido por Néstor Lorenzo llega a esta instancia después de vencer 1-0 a Ghana en la fase anterior y buscará un triunfo que le permita avanzar a los cuartos de final del torneo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Bancolombia atenderá hasta las 2:30 de la tardeBancolombia informó que sus sucursales en todo el país tendrán una jornada especial este martes. La atención al público comenzará a las 8:00 de la mañana y finalizará a las 2:30 de la tarde, por lo que no habrá servicio presencial durante la tarde. "Bancolombia, patrocinador oficial de la Selección Colombia, entiende que la historia con el fútbol no se limita al apoyo dentro de la cancha. Por eso, este martes 7 de julio, las 562 sucursales en todo el país cambiarán su horario"La entidad explicó que esta decisión permitirá que los colaboradores de las oficinas puedan acompañar el partido de la Selección Colombia correspondiente a los octavos de final del Mundial. Además, recordó que sus canales digitales seguirán operando con normalidad, por lo que los clientes podrán realizar diferentes transacciones desde la aplicación Mi Bancolombia, la Sucursal Virtual Personas, la plataforma para empresas, los cajeros automáticos y la red de más de 28.000 corresponsales bancarios distribuidos en el país.Banco de Bogotá también tendrá jornada especialOtra de las entidades que anunció modificaciones fue el Banco de Bogotá. La entidad indicó que sus sucursales atenderán al público en jornada continua desde las 8:00 de la mañana hasta las 2:30 de la tarde. Después de esa hora no habrá atención presencial en las oficinas, por lo que los usuarios que tengan programados trámites deberán realizarlos antes del cierre de la jornada especial.Al igual que otras entidades financieras, el banco mantendrá disponibles sus canales virtuales para que los clientes continúen realizando operaciones durante el resto del día.Davivienda abrirá una hora más tarde por partido de ColombiaDavivienda también confirmó cambios en la atención de sus oficinas para este martes. En este caso, las sucursales abrirán a las 9:00 de la mañana y prestarán servicio hasta las 2:30 de la tarde. Esto aplica para su red nacional de más de 500 oficinas de servicio, que supera las 580 al sumar la red de DAVIbank. Además, dispone de más de 700 corresponsales bancarios y 37 centros de recaudo y pago en el país.La entidad señaló que, una vez termine la jornada especial, retomará sus horarios habituales a partir del miércoles. De manera general, sus oficinas atienden entre las 8:30 a. m. y las 4:00 p. m. o entre las 9:00 a. m. y las 4:00 p. m., dependiendo de la sede, mientras que la mayoría de sucursales que abren los sábados lo hacen entre las 9:00 de la mañana y la 1:00 de la tarde.BBVA. DAVIbank y AV Villas también modificarán el horario de sus sucursalesA la lista de entidades que ajustarán su atención al público por el partido entre la Selección Colombia y Suiza también se suman BBVA y DAVIbank. Ambos bancos informaron que este martes sus oficinas prestarán servicio hasta las 2:30 de la tarde, con el fin de adaptar su operación durante la jornada deportiva. Asimismo, el banco AV Villas confirmó que también ajustará su jornada de atención este martes y prestarán servicio al público hasta las 2:30 de la tarde.Las entidades recomendaron a los usuarios realizar con anticipación los trámites que requieran atención presencial y, en caso de ser posible, utilizar los canales digitales para efectuar operaciones como transferencias, pagos, consultas y otras transacciones que estarán disponibles durante el resto del día.CADE y SuperCADE de Bogotá también ajustarán su horarioLos CADE y SuperCADE también tendrán una jornada especial este martes con motivo del encuentro de la Selección Colombia. Los puntos de atención funcionarán únicamente hasta las 2:00 de la tarde, por lo que quienes necesiten realizar trámites relacionados con entidades distritales deberán acudir durante la mañana o al inicio de la tarde.En estos centros los ciudadanos pueden acceder a servicios de diferentes entidades públicas, realizar pagos, solicitar certificados, radicar documentos y recibir orientación sobre múltiples trámites, por lo que el ajuste temporal podría afectar a quienes tenían programada una visita durante la tarde.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co