El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
A poco más de 24 horas del atentado con explosivos perpetrado contra la sede policial del Norte de Santander en el barrio Tazajero de Cúcuta, comienzan a conocerse las versiones de quienes lograron salir con vida de la acción violenta. La explosión de un vehículo modificado con tatucos afectó las instalaciones del comando de la Policía de Norte de Santander, así como diversos comercios y viviendas del barrio Tazajero, dejando un saldo de 14 personas heridas. En medio de las investigaciones y el reforzamiento de seguridad, las autoridades anunciaron una recompensa de 350 millones de pesos por los autores del ataque y 800 millones de pesos por los líderes del grupo delincuencial responsable.Los detalles del ataque armado durante la madrugadaEl hecho ocurrió aproximadamente entre las 3:00 y las 3:20 de la mañana, momento en que los uniformados descansaban en las instalaciones policiales antes de retomar sus labores. Según la narración del patrullero Billy Molina, el despertar de la tropa fue abrupto debido a la activación de un artefacto explosivo acondicionado en ramplas de lanzamiento de tatucos.Lea: Gorda, la perrita que murió tras atentado a comando de la Policía en Cúcuta: así la despidieronEl patrullero detalló que, tras la detonación inicial, logró contabilizar siete impactos a su alrededor. Las salidas del recinto quedaron obstruidas por la destrucción provocada por los elementos detonantes, lo que impidió la evacuación inmediata de los funcionarios que se encontraban en el alojamiento.Ante la imposibilidad de abandonar el espacio por el riesgo de ser alcanzados por los proyectiles, los seis integrantes de la Policía presentes en el alojamiento buscaron resguardo debajo de la estructura de un catre metálico pegado a la pared. El patrullero indicó que este mueble sirvió como barrera protectora para evitar que las esquirlas e impactos directos causaran consecuencias fatales en ese punto específico del comando.El saldo de afectados dentro de la fuerza pública incluye personal con quemaduras en diferentes partes del cuerpo y lesiones severas como la pérdida de dedos. Asimismo, se reportó que tres uniformados continúan en cuidados intensivos debido a la gravedad de las heridas provocadas durante los cinco minutos que duró el ataque.Tras recibir el alta médica, el patrullero Billy Molina manifestó la necesidad de continuar en el ejercicio de sus funciones dentro de la institución a la que pertenece. "No dejen de creer en nosotros, no dejen de creer en mi institución. No dejen de creer en las instituciones del gobierno, porque nosotros somos valientes y vamos es para adelante", declaró el uniformado. En sus afirmaciones, Molina solicitó a la ciudadanía una postura de empatía frente al personal que integra las fuerzas armadas del país:Lea: ¿Quiénes son los señalados responsables del atentado en Cúcuta? Aumenta recompensa por información"Así como ustedes ven la cara de la guerra, vean la cara del ser humano que está con ese uniforme. No sean indolientes al dolor del ser humano, de la persona que está detrás de ese uniforme, porque somos personas, porque somos hombres, somos mujeres, somos pelados que apenas están dejando un bachillerato".El patrullero expresó además que su vínculo con la Policía Nacional proviene de su entorno familiar, al ser hijo de una exagente en retiro. "Yo amo a mi policía y siento mi policía. La policía a mí me ha dado mucho, me ha quitado, pero me ha dado. Y yo sigo firme con la soberanía y con la gallardía de seguir adelante con mi uniforme" , puntualizó durante la entrevista concedida tras salir del centro asistencial.La región de Cúcuta y Norte de Santander ha sido históricamente una de las zonas afectadas por el conflicto armado y las acciones de grupos delincuenciales. El ataque reciente no solo afectó a las fuerzas del orden, sino que generó destrozos en comercios y viviendas aledañas al comando policial de la zona urbana.Las autoridades de seguridad mantienen el monitoreo en la capital nortesantandereana para dar con el paradero de los responsables. Las recompensas de hasta 800 millones de pesos continúan vigentes mientras los uniformados heridos avanzan en sus respectivos procesos de recuperación médica y atención hospitalaria.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con reportería de Mayra Tenorio
En la madrugada de este sábado se registró un atentado en las inmediaciones del comando de la Policía en Cúcuta, Norte de Santander. El hecho ocurrió con la explosión de un carrobomba, que dejó hasta el momento 11 policías y tres civiles heridos, además de la muerte de una perra.Lea: ¿Quién habría organizado el atentado contra el comando de la Policía en Cúcuta? Esto se sabe“Atentar contra quienes velan por la seguridad de los colombianos es un ataque contra la tranquilidad de todos. Ya están desplegadas todas las capacidades institucionales para identificar y capturar a los responsables, quienes deberán responder ante la justicia”, aseguró el general William Rincón, director de la Policía Nacional, en declaraciones dadas en la mañana.El director de la Policía agregó que desde el primer momento en que conoció el hecho se trasladó a Cúcuta y agregó que junto al gobernador de Norte de Santander y las autoridades regionales desplegaron todas las capacidades para dar con la captura de los responsables, ofreciendo una recompensa de 300 millones de pesos. “No seremos inferiores frente a estos terroristas. Los encontraremos y responderán por este crimen”, indicó.De acuerdo con la información conocida del ataque, este afectó directamente las instalaciones policiales y generó momentos de pánico entre los habitantes del sector. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran la magnitud de la explosión y los instantes de tensión posteriores al atentado terrorista.Aunque la investigación sigue en curso, el secretario de Seguridad del departamento, George Quintero y el propio director de la Policía, los hechos son atribuidos al Ejército de Liberación Nacional (ELN). La zona donde se produjo el atentado está cerca del mercado público Cenabastos, punto al que llegan de madrugada camiones cargados con productos del campo, y por esa razón el vehículo que transportaba los explosivos no llamó la atención de las autoridades.Se conoció que después de la detonación, fueron lanzados varios artefactos explosivos en el mismo sector y una de las personas que resultó herida es una mujer que vendía café en un puesto callejero. Este atentado se produce a menos de una semana de la investidura del presidente electo, Abelardo de la Espriella, quien ha prometido mano dura contra los violentos. "Condeno con absoluta firmeza el cobarde atentado terrorista perpetrado en Cúcuta contra nuestra Policía Nacional. Mi solidaridad con los uniformados heridos, sus familias y con todos los ciudadanos que hoy viven momentos de angustia", escribió De la Espriella en su cuenta de la red social X.La Defensoría del Pueblo también se pronunció sobre el grave atentado. "La detonación de un carro bomba en una zona urbana evidencia una escalada de violencia que incrementa los riesgos para la población civil. Este ataque se suma a otros hechos registrados durante la presente semana en el departamento" explicaron desde la entidad."Recordamos que el derecho a la vida debe prevalecer siempre. Cuando las operaciones se dirigen contra la Fuerza Pública, las partes en conflicto están obligadas a respetar los principios de humanidad, precaución y proporcionalidad. Está prohibido emplear métodos o medios de guerra que produzcan efectos indiscriminados, generar terror entre la población civil o ejecutar ataques en los que sea previsible que los daños incidentales a civiles resulten excesivos frente a la ventaja militar concreta y directa esperada", agregaron.Así quedó el lugar del atentado en inmediaciones del comando de la Policía en CúcutaLa Gobernación del Norte de Santander compartió fotografías de cómo quedó el lugar del atentado.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con información de AGENCIA EFE
Las autoridades continúan adelantando las investigaciones para dar con los responsables del atentado con un vehículo cargado de explosivos ocurrido en la madrugada de este sábado 1 de agosto frente al comando de la Policía de Norte de Santander, en Cúcuta. Aunque la investigación sigue en curso, el secretario de Seguridad del departamento, George Quintero, afirmó que, con la información disponible hasta el momento,los hechos son atribuidos al Ejército de Liberación Nacional (ELN).El ataque ocurrió en inmediaciones del comando de la Policía,ubicado en el barrio Tasajero, y dejó al menos ocho uniformados heridos y tres civiles lesionados,de acuerdo con el balance entregado por las autoridades. La explosión también ocasionó daños en la infraestructura y obligó a desplegar un amplio operativo de seguridad en la zona.Durante un pronunciamiento oficial, el secretario de Seguridad explicó que los policías afectados se encontraban finalizando su jornada laboral cuando fueron sorprendidos por la detonación.El secretario de Seguridad agregó que las primeras líneas de investigación apuntan al ELN. Además, hace apenas unos días se registró otro atentado en la región, cuando el coronel Jorge Bernal se desplazaba junto a otros uniformados desde Cúcuta hacia el municipio de Sardinata.En ese momento, el oficial señaló en entrevista con Noticias Caracol que, con base en las características del ataque y la presencia de grupos armados en la zona, la institución atribuía esa acción al frente Juan Fernando Porras Martínez del ELN."En este sector delinque el ELN, específicamente el frente Juan Fernando Porras Martínez...podemos atribuirle este ataque a ese frente",afirmó el coronel Bernal en ese momento.Lea además:“Fue una emboscada”: coronel que sobrevivió a atentado contra convoy policial en Norte de SantanderPese a estas declaraciones, las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para recopilar evidencia y avanzar en la identificación de los autores materiales e intelectuales del atentado.Por su parte, el consejero para la Paz de la región explicó que el atentado ocurre en medio del complejo panorama de orden público que enfrenta Norte de Santander. "Hay que señalar que desde el 15 de enero del año pasado hay una disputa territorial en la zona entre grupos armados ilegales", manifestó, al referirse al contexto de violencia que afecta al departamento.Así ocurrió el ataqueLa explosión se registró durante la madrugada frente al comando de la Policía de Norte de Santander, ubicado cerca de la Central de Abastos de Cúcuta (Cenabastos), una de las principales zonas comerciales de la ciudad. Tras la detonación,una parte de las instalaciones policiales terminó envuelta en llamas,mientras unidades de emergencia atendían a los heridos y aseguraban el perímetro para evitar nuevos riesgos.El balance preliminar indica que ocho uniformados de la Policía Nacional resultaron heridos y fueron trasladados a la Clínica Medical Duarte para recibir atención médica especializada. Asimismo, tres civiles también sufrieron lesiones como consecuencia de la explosión. Entre ellos se encuentran un vendedor ambulante, un taxista y una persona que permanecía en su vivienda cuando ocurrió el atentado.El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, informó que dos de los policías heridos permanecen en estado de gravedad, mientras los demás lesionados continúan recibiendo atención médica. Tras conocer lo ocurrido, el mandatario suspendió una visita oficial que tenía programada al municipio de Chitagá para liderar las acciones de seguridad en el área metropolitana de Cúcuta.A través de su cuenta de X también rechazó el atentado y manifestó el compromiso de las autoridades para avanzar en la identificación de los responsables."Rechazamos de manera contundente el atentado contra el comando de la Policía de Norte de Santander. Coordinaremos con las autoridades todas las acciones necesarias para dar con los autores materiales e intelectuales de este cobarde hecho. Solidaridad con las familias y heridos".El presidente electo se pronuncióA través de su cuenta de X, el presidente electo condenó el ataque contra la Policía Nacional y expresó su respaldo a los uniformados heridos. "Condeno con absoluta firmeza el cobarde atentado terrorista perpetrado en Cúcuta contra nuestra Policía Nacional. Mi solidaridad con los uniformados heridos, sus familias y con todos los ciudadanos que hoy viven momentos de angustia", manifestó.Asimismo, aseguró que"el terrorismo no intimidará a Colombia ni doblegará la voluntad de los colombianos de vivir en paz y con seguridad. Los responsables deberán ser identificados, capturados y llevados ante la justicia con todo el peso de la ley".Por su parte, la ministra de Defensa encargada, Angélica Verbel, rechazó el atentado y anunció medidas para acelerar la búsqueda de los responsables. "Rechazo con absoluta contundencia los actos terroristas perpetrados esta madrugada en Cúcuta. Quienes atacan a la población civil y buscan sembrar miedo deben tener la certeza de que sus acciones criminales no quedarán impunes", afirmó.La funcionaria indicó que el Ministerio de Defensa, en coordinación con la Fuerza Pública y las demás autoridades, dispuso todas las capacidades para esclarecer los hechos, identificar y capturar a los responsables, quienes deberán responder ante la justicia. Además, anunció una recompensa de hasta 200 millones de pesos para quien suministre información que permita ubicar y capturar a los responsables del atentado, precisando que la información será manejada con absoluta reserva.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Un atentado con explosivos sacudió la madrugada de este sábado 1 de agosto en Cúcuta, luego de que un vehículo cargado con explosivos estallara en inmediaciones del comando de la Policía de Norte de Santander, ubicado en el barrio Tasajero. La detonación dejó varios heridos.De acuerdo con la información conocida hasta el momento, el ataque afectó directamente las instalaciones policiales y generó momentos de pánico entre los habitantes del sector. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran la magnitud de la explosión y los instantes de tensión posteriores al atentado.Como consecuencia de la explosión, una de las áreas del comando de la Policía terminó envuelta en llamas, mientras los equipos de atención de emergencias trabajaron para controlar la situación y asistir a los lesionados.La información preliminar entregada por las autoridades indica que al menos ocho uniformados de la Policía Nacional resultaron heridos y fueron evacuados hacia la Clínica Medical Duarte, donde reciben atención médica especializada.Además de los uniformados afectados, también se informó de manera preliminar que tres civiles resultaron heridos. Entre ellos se encuentran un vendedor ambulante, un taxista y una persona que permanecía en su vivienda al momento de la explosión. Con estas cifras, los reportes conocidos hasta ahora hablan de al menos diez personas lesionadas, aunque las autoridades continúan consolidando el balance oficial.Tras el atentado, las autoridades activaron un plan candado y convocaron un consejo extraordinario de seguridad con el propósito de coordinar la respuesta institucional y fortalecer las medidas de control en el área metropolitana de Cúcuta. Asimismo, se mantiene máxima alerta en las inmediaciones del comando de la Policía mientras continúan las labores para asegurar el perímetro, atender la emergencia y establecer las circunstancias en las que ocurrió el ataque.Se espera igualmente un pronunciamiento oficial por parte del secretario de Seguridad del departamento, quien será el vocero encargado de informar los avances de la investigación y las decisiones adoptadas durante el consejo de seguridad.El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, anunció la suspensión de su desplazamiento al municipio de Chitagá para atender personalmente la situación de orden público en la capital del departamento.A través de su cuenta de X, el mandatario departamental rechazó el atentado y aseguró que las autoridades trabajarán para identificar a los responsables."Rechazamos de manera contundente el atentado contra el comando de la Policía de Norte de Santander. Coordinaremos con las autoridades todas las acciones necesarias para dar con los autores materiales e intelectuales de este cobarde hecho. Solidaridad con las familias y heridos".La explosión ocurrió además a pocos metros de la Central de Abastos de Cúcuta, una de las principales zonas comerciales de la ciudad. Como medida preventiva, las autoridades restringieron la movilidad en el sector mientras organismos especializados inspeccionan el lugar para descartar nuevos riesgos y avanzar en la recolección de evidencias.Hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial sobre los autores del ataque ni un balance definitivo de los daños materiales ocasionados por la detonación. Se espera que en las próximas horas la Policía Nacional entregue un informe consolidado sobre el estado de salud de los heridos, las afectaciones ocasionadas y los avances de la investigación.NOTICIA EN DESARROLLO
El coronel Jorge Bernal entregó nuevos detalles sobre el atentado del que fue víctima junto a varios uniformados cuando se desplazaban desde Cúcuta hacia el municipio de Sardinata, en Norte de Santander.Durante una entrevista con Noticias Caracol En Vivo, el oficial explicó que la caravana tenía como objetivo realizar actividades de acompañamiento a los policías destacados en esa zona del departamento cuando fue sorprendida por un ataque armado."Fue una emboscada que nos realiza un grupo armado organizado", manifestó.Según su relato, el ataque ocurrió a la altura de la vereda Camilandia. "Fuimos atacados primero con artefactos explosivos que ubicaron en la carretera y después un grupo de estos delincuentes ataca la caravana con ametralladoras y fusiles", explicó.¿Cómo logró sobrevivir?Bernal indicó que él ya había sobrepasado el sitio donde estaban ubicados los explosivos cuando ocurrió la detonación."Yo ya había pasado el lugar donde tenían estos explosivos. Cien metros después de la activación escuchamos esta detonación", relató.El oficial explicó que los vehículos que lo acompañaban, en los que se movilizaban integrantes de los comandos Jungla de la Dirección de Antinarcóticos, reaccionaron de inmediato para enfrentar el ataque y auxiliar a los policías afectados.De acuerdo con su testimonio, las cargas explosivas fueron activadas cuando pasaba la parte final de la caravana."Ellos activan las cargas explosivas al último vehículo y las motocicletas, y ellos son los que realmente reciben toda la onda explosiva", señaló.La reacción evitó consecuencias mayoresEl coronel destacó que la respuesta de los comandos Jungla permitió rescatar a los uniformados que habían quedado en medio de la emboscada.Según explicó, los policías regresaron al lugar del ataque para enfrentar a los hombres armados que disparaban desde una zona montañosa."Los comandos Jungla reaccionan, se devuelven, enfrentan a este grupo de delincuentes que se encontraba en la montaña y ahí es cuando el enfermero de combate atiende a los heridos mientras los otros lo apoyan con fuego para poder salir de ese momento de emboscada", afirmó.Bernal sostuvo que esa maniobra fue determinante para impedir que los atacantes alcanzaran a los policías que permanecían heridos sobre la vía.El oficial también aclaró que cuando en el video se escucha la frase "voy a lanzar una pepa", esta hace referencia al uso de una granada de 40 milímetros adaptada al fusil de los comandos para brindar apoyo durante el enfrentamiento.Dos uniformados resultaron heridosComo consecuencia del atentado, dos integrantes de la Policía Nacional sufrieron lesiones ocasionadas por la explosión.El coronel informó que ambos fueron evacuados rápidamente hacia Cúcuta, donde recibieron atención médica."En este momento se encuentran en recuperación fuera de peligro", aseguró.Además, añadió que los uniformados presentan principalmente esquirlas en sus extremidades y que ya fueron sometidos a las intervenciones médicas correspondientes.La Policía atribuye el ataque al ELNConsultado sobre los posibles responsables, Bernal afirmó que, con base en las características del ataque y la presencia de grupos armados en esa zona, la institución atribuye la acción al frente Juan Fernando Porras Martínez del ELN."En este sector delinque el ELN, específicamente el frente Juan Fernando Porras Martínez... podemos atribuirle este ataque a ese frente", indicó.El oficial también advirtió que la instalación de explosivos sobre una vía de alta circulación representa un riesgo no solo para la Fuerza Pública, sino también para la población civil.Explicó que esa carretera comunica a Cúcuta con Ocaña y conecta a Norte de Santander con la Costa Caribe, por lo que diariamente es utilizada por vehículos particulares, transporte público y carga pesada.Finalmente, aseguró que, tras el atentado, el Ejército Nacional apoyó las labores para asegurar el corredor vial y restablecer la movilidad."En este momento se encuentra en total normalidad la vía", concluyó el comandante, quien reiteró que la Policía continuará desarrollando operaciones para garantizar la seguridad en el departamento pese a las acciones de los grupos armados ilegales.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Un nuevo hecho de inseguridad generó temor en el nororiente de Colombia tras un nuevo ataque contra un miembro de la Fuerza Pública. El comandante de la Estación de Policía de Puerto Santander fue atacado en zona rural de Cúcuta, Norte de Santander, mientras se trasladaba. El caso se registró en la vía que conduce de Aguaclara hacia Puerto Santander, por el sector donde está ubicada la Parroquia de Los Milagros.Un vehículo blindado, de placas OKL431, fue el blanco de este ataque por parte de actores criminales. La camioneta había salido desde Puerto Santander con destino a Cúcuta, capital del departamento, cuando fue interceptada por ilegales en horas de la tarde de este martes 28 de julio.Según informes, el vehículo inicialmente fue atacado con un artefacto explosivo improvisado que detonó al instante. Tras la explosión, se desataron hostigamientos con ráfagas de fusil, lo que causó temor entre la población que fue testigo de esta acción criminal.Los ocupantes de la camioneta blindada, afortunadamente, resultaron ilesos tras el atentado. Se trata del mayor José Luis Vargas Manrique, comandante de la Estación de Policía de Puerto Santander, y del patrullero Holguer Jaimes, quien conducía el vehículo en el momento del ataque. En imágenes grabadas por testigos, la parte izquierda del automotor quedó totalmente afectada, en cerca del 80 %.Uno de los factores clave que permitió que los dos uniformados terminaran ilesos fue la rápida reacción del conductor. El patrullero logró maniobrar el vehículo y llegar a una de las vías principales del municipio de Puerto Santander, donde quedó estacionada la camioneta. "Resultaron ilesos, y de milagro", aseguran las autoridades, aunque fue realmente el blindaje el que los protegió. En la zona se despliega a esta hora una comisión especial de la Policía Nacional.Cabe recordar que en esta zona delinque el grupo ilegal ELN, pero hasta el momento no se ha dicho de manera oficial que ese actor armado sea el responsable de este nuevo ataque. Por eso, serán las investigaciones de las autoridades las que esclarezcan este nuevo hecho de violencia.Con reportería de Richard QuiñonezMaría Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
En el municipio de Tibú, Norte de Santander, se reportó la detonación de un carrobomba a aproximadamente 500 metros del Batallón de Ingenieros número 30 del Ejército Nacional. La explosión generó pánico entre los presentes, y las autoridades indicaron que preparan un contraataque, mientras investigan quiénes son los responsables del hecho. Algunos de los testigos informaron que en el sector se escucharon cuatro detonaciones. En esta zona de la región del Catatumbo operan grupos ilegales del ELN y las disidencias de las Farc. Por el momento no se reportan heridos, solo daños en la infraestructura y en el vehículo que transportaba los explosivos." A esta hora, se adelanta un plan de reacción en la base militar del municipio de Tibú, #NorteDeSantander, tras registrarse una acción terrorista mediante el empleo de artefactos explosivos, al parecer perpetrada por integrantes de grupos armados organizados que delinquen en la zona", indicó la Segunda División del Ejercito Nacional en su cuenta de X."Al momento, no se reportan novedades de personal militar. Las tropas fortalecen la seguridad en el área perimetral y desarrollan operaciones para ubicar a los responsables de este hecho", añadió. Noticia en desarrollo...
Las fuertes lluvias en los departamentos colombianos de Arauca y Casanare (noreste) dejan centenares de casas bajo el agua y más de 9.000 familias damnificadas por las inundaciones, según informaron este sábado las autoridades.A esta situación se suma el departamento de Boyacá, donde las autoridades también reportaron al menos 27 municipios afectados por inundaciones, deslizamientos y daños en la infraestructura vial. La emergencia ya deja más de 500 personas afectadas, además de varias veredas incomunicadas por el deterioro de las vías.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Lluvias dejan miles de damnificados en Casanare y AraucaDe acuerdo con Wilson Eduardo Porras, director departamental de Gestión del Riesgo de Casanare, la administración declaró la calamidad pública debido al crecimiento acelerado de las afectaciones registradas durante la última semana. Según explicó el funcionario durante una entrevista en Noticias Caracol, el número de personas damnificadas pasó de cerca de 2.500 a aproximadamente 7.000 en pocos días, una cifra que evidencia la magnitud de la emergencia."Hoy queremos informarle al país que el departamento de Casanare ha declarado la calamidad por la temporada de lluvias que está afrontando. Desafortunadamente llevamos cerca de 7.000 damnificados", señaló Porras. Las mayores dificultades se han presentado por el desbordamiento del río Tocaría y de otros afluentes que han inundado zonas urbanas y rurales, obligando a las autoridades a evacuar familias y habilitar albergues temporales.El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Javier Pava, advirtió en un comunicado que las abundantes lluvias, así como los ciclos de sequía posteriores, forman parte de eventos climáticos extremos cada vez más recurrentes en el país debido al cambio climático.Por ello, el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Arauca aprobó la declaratoria de calamidad pública en ese departamento donde, según informes de la UNGRD, hasta el momento se registran más de 9.000 familias afectadas, principalmente en los municipios de Arauquita, Saravena y Tame. En un sobrevuelo por las zonas afectadas fueron constatados cuatro puntos críticos tras el colapso de varias infraestructuras, por lo que la UNGRD instaló un puente militar entre Arauca y el vecino Norte de Santander para enviar ayuda.En el caso de Casanare, el Ejército y la Fuerza Aeroespacial se movilizaron hasta el lugar para atender a las personas que quedaron aisladas en aldeas, en especial en el municipio de San Luis de Palenque que quedó casi en un 90% bajo el agua.Norte de Santander y Santander también enfrentan emergencias por lluviasDurante una entrevista con Noticias Caracol, la gobernadora encargada de Boyacá explicó que los mayores impactos se concentran en la red vial, aunque también se han registrado afectaciones en viviendas y comunidades rurales. "En este momento tenemos identificados cerca de 27 municipios afectados por las fuertes lluvias. Hemos tenido malla vial destruida, viviendas con afectaciones y algunas veredas incomunicadas. Ya hemos logrado una articulación con los municipios y las diferentes entidades territoriales", señaló la mandataria.La funcionaria indicó que una de las primeras acciones implementadas por la administración departamental fue el despliegue de maquinaria amarilla hacia las zonas con mayores afectaciones, especialmente en la provincia de Gutiérrez. Según explicó, actualmente operan retroexcavadoras sobre orugas, motoniveladoras y vibrocompactadores para remover deslizamientos y recuperar la movilidad en las carreteras más comprometidas. Entre los municipios con mayores dificultades se encuentran Güicán, El Cocuy y Chita, donde el incremento del caudal del río Nevado ocasionó daños importantes en la infraestructura.Las fuertes precipitaciones también generan afectaciones en los departamentos de Norte de Santander y Santander, donde los desbordamientos de varios ríos han ocasionado daños en viviendas, cultivos, vías y sistemas de acueducto. En Norte de Santander, las autoridades reportan más de 1.000 familias afectadas por las lluvias, mientras que el colapso de un puente sobre la denominada vía Soberanía dejó incomunicada esta región con el departamento de Arauca, afectando la movilidad de cerca de 270.000 habitantes.Con información de EFEVALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
El 2 de marzo de 2008, Julián, un joven de 19 años residente de Soacha, salió de su hogar tras recibir múltiples llamadas para una supuesta entrevista de trabajo,. Antes de partir, le pidió a su madre, Blanca Monroy, que le guardara comida porque no tardaría en regresar,. Fue la última vez que lo vio con vida. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Este evento marcó el inicio de una labor de denuncia que ha perdurado por casi dos décadas y que permitió visibilizar el fenómeno de las ejecuciones extrajudiciales, mejor conocidos en Colombia como falsos positivos.En Qué pasó Con, de Noticias Caracol, Blanca Monroy abrió su corazón para relatar cómo se convirtió en una de las Madres de Soacha, el colectivo de mujeres que busca verdad y justicia por la muerte de sus hijos, víctimas de ejecuciones ilegítimas a manos de integrantes del Ejército Nacional.Julián se desempeñaba como ayudante de construcción y tenía proyectos personales, como prestar el servicio militar o estudiar en el Sena para construir su propia casa. Sin embargo, aquel día de marzo fue contactado por un reclutador que le ofreció una oportunidad laboral. Tras su salida a las 7:00 p.m., su madre comenzó una búsqueda inmediata al notar que su hijo no regresó en el transcurso del día.A pesar de que Blanca Monroy interpuso la denuncia ante la Fiscalía de Soacha a los tres días de la desaparición, las autoridades le dijeron que ellos la contactarían. Tras meses de insistir le sugirieron que el joven podría estar con amigos o de fiesta."Un día, muy angustiada y muy triste, llegué y me dijo una muchacha de las que trabajaba ahí: 'Ay, doña Blanca, mire, así como viene usted, vienen muchas mamás llorando, mejor dicho. ¿Y dónde están sus hijos? Bailando con las novias, con los amigos, de parranda'. Y le digo: 'Pero es que a los seis meses un muchacho bailando y de rumba... Yo conozco a mi hijo. Mi hijo no era ese tipo de persona, mi hijo no era así'".La incertidumbre terminó seis meses después, cuando a través de información de vecinos quienes aseguraron que varios jóvenes del municipio estaban apareciendo muertos en zonas de Bucaramanga.Fue cuando una de sus amigas le confirmó la noticia que temía: "Mire, es que yo hablé con la señora Viviana'. Le dije yo: '¿Y quién es Viviana?'. Me dijo: 'Es la dueña de esta casa. Ella es muy amiga de un señor que es policía, y ese policía es cuñado de Julio César Mesa. A Julio César Mesa lo trajeron ayer y lo enterraron'. Entonces ella me dijo que en ese grupo de esos muchachos estaba el muchacho que vive al frente de la fábrica. El muchacho que vive al frente de la fábrica era Julián"Luego de gestiones en Medicina Legal, se confirmó que el cuerpo de Julián se encontraba en una fosa común en Ocaña, Norte de Santander. El joven había sido reportado por el Ejército Nacional como un guerrillero del ELN muerto en combate el 3 de marzo de 2008, apenas un día después de haber salido de su casa en Soacha. Ante esto, su madre cuestionó la versión oficial: "¿en qué momento se va a convertir mi hijo en un guerrillero?".Blanca Monroy se unió a otras 18 madres de Soacha que enfrentaban situaciones idénticas: hijos desaparecidos que aparecían reportados como bajas en combate lejos de sus hogares. La lucha de estas mujeres se enfrentó no solo al dolor de la pérdida, sino a declaraciones oficiales que cuestionaban la inocencia de las víctimas.Monroy recuerda específicamente una frase del entonces presidente Álvaro Uribe, quien afirmó que los jóvenes "no estaban cogiendo café sino delinquiendo alrededor de Ocaña". Según el testimonio de Blanca, esta afirmación fue el motor para persistir en la limpieza del nombre de su hijo: "Julián no está, él no se puede defender, pero estoy yo y yo lo voy a defender y yo voy a dejar el nombre de él en limpio". Posteriormente, Uribe reconoció que recibió información errónea de los militares sobre estos operativos.En cuanto a las responsabilidades políticas, la fuente señala que el entonces ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, destituyó a la cúpula militar no por los asesinatos directamente, sino por no supervisar adecuadamente las acciones de sus subordinados.Su camino hacia el perdónCon la creación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Comisión de la Verdad, Blanca Monroy participó en encuentros con los militares responsables de la muerte de su hijo. Durante estas audiencias, se reveló que oficiales como el comandante Mosquera se dieron cuenta casi de inmediato de que Julián no era un guerrillero debido a su vestimenta y apariencia, pero aun así le dispararon.Aquí tienes una redacción periodística, fluida y fiel al testimonio de Blanca Monroy, manteniendo las citas más relevantes y sin agregar información no presente en el contexto:Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista llegó cuando Blanca Monroy respondió si había logrado perdonar a quienes participaron en el asesinato de su hijo Julián.Su respuesta fue clara: "Sí". La integrante de las Madres de Soacha recordó que, durante una audiencia con comparecientes ante la justicia, tuvo la oportunidad de encontrarse con 17 militares, entre ellos tres que, según relató, reconocieron haber disparado contra su hijo."Ellos se ofrecieron a dispararle a Julián porque supuestamente me habían dicho que el que había dado la orden de que dispararan había sido Tamayo", contó.Explicó que durante mucho tiempo quiso mirar de frente a Tamayo. Ese momento finalmente llegó en la audiencia, donde, según narró, los responsables le pidieron perdón. "Él me pidió perdón. Las tres personas que le dispararon a Julián me pidieron perdón. Todos ellos me pidieron perdón", recordó.Lejos de responder con resentimiento, aseguró que decidió abrazarlos y otorgarles su perdón. "Los perdono porque yo no soy nadie para juzgarlos. Ustedes hicieron lo que hicieron porque tenían que defender su vida... ustedes estaban cumpliendo una orden", expresó.Incluso les manifestó que, si algún día volvían a encontrarse, podrían compartir un café o un almuerzo. "El día que nos encontremos nos damos un abrazo, nos tomamos un tinto o almorzamos. El día que ustedes me quieran visitar, me visitan. Aquí tienen una mamá, tienen una tía, tienen lo que sea", afirmó. Recordó que aquel encuentro estuvo marcado por las lágrimas de los militares y terminó con un abrazo en conjunto. Para ella, el juicio definitivo no le corresponde a las personas.El legado de MAFAPOLa persistencia de este grupo de mujeres llevó a la creación de la fundación Mafapo (Madres de Falsos Positivos) en 2013. A través de esta organización, han logrado que el Estado reconozca la inocencia de sus familiares y han gestionado espacios de memoria, como una casa en Chapinero entregada por la SAE y un futuro monumento nacional en la zona de la Sabana.Hoy se estima, gracias a estos testimonios y procesos judiciales, que en Colombia se presentaron aproximadamente 7,937 casos de ejecuciones extrajudiciales. Blanca Monroy concluye que, tras 18 años, ha logrado limpiar el nombre de Julián, asegurando que su recuerdo permanece intacto en su mente.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Un soldado muerto y cuatro militares más heridos dejó un ataque con drones lanzado por la guerrilla del Eln en área rural de El Tarra, en Norte de Santander, que hace parte de la zona del Catatumbo. (Lea también: Defensoría alerta desplazamiento masivo en el Catatumbo: 784 personas abandonaron sus hogares)De acuerdo con el comunicado emitido por el Comando de la Fuerza de Tarea Vulcano, de la Segunda División del Ejército Nacional, los hechos ocurrieron “en el marco del desarrollo de operaciones militares orientadas al control territorial, (cuando) tropas del Batallón de Operaciones Terrestres No. 11, que se encontraban en área rural del municipio de El Tarra, Norte de Santander, fueron objeto de un ataque terrorista por integrantes del GAO ELN, quienes emplearon aeronaves no tripuladas modificadas con artefactos explosivos”.El ataque terrorista se dio “cuando los soldados permanecían en inmediaciones del sector realizando operaciones militares en pro de la seguridad de la población civil”.Por el atentado con drones murió el soldado profesional José Mariano Dumaza Conchave y cuatro militares más resultaron heridos. Los uniformados fueron evacuados hacia la ciudad de Cúcuta para recibir atención médica especializada.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Quién era el soldado asesinado?El Ejército manifestó su rechazo categórico por “el uso de drones acondicionados con explosivos por parte de los grupos armados organizados, práctica terrorista que vulnera los derechos humanos e infringe el derecho internacional humanitario, poniendo en riesgo no solo a la Fuerza Pública, sino también a la población civil”.El militar asesinado era oriundo del Alto Baudó, Chocó, y hacía 9 años prestaba servicio a la institución castrense, que anunció la activación de los “protocolos institucionales y el acompañamiento integral a su familia, brindando apoyo permanente en esta difícil situación”.“Como institución seguiremos desarrollando operaciones militares sostenidas y contundentes contra el GAO ELN, estructura responsable de reiterados actos violentos que alteran la tranquilidad, seguridad y bienestar de los habitantes del Catatumbo y de la Fuerza Pública”, señaló el Ejército.Reclutamiento forzado de grupos ilegalesEn medio del conflicto armado, la Defensoría del Pueblo informó que por lo menos 51 menores de edad fueron víctimas de reclutamiento forzado entre enero y mayo de 2026 por parte de grupos armados ilegales en Colombia. Detalló que los departamentos con más casos registrados son Norte de Santander, Cauca y Antioquia.El informe apuntó que de los 51 menores reclutados el 65 % son niños y adolescentes hombres, mientras que el 35 % restante son niñas y adolescentes mujeres. De este total de víctimas, el 17 % pertenece a alguna población indígena, el 12 % son afrocolombianos y el 71 % no se identifica con ningún grupo étnico. Según esta entidad, el reclutamiento de menores de edad aumentó en los últimos años: entre enero y diciembre de 2025 se identificaron 410 casos, de los cuales el 57 % son niños y adolescentes.La Defensoría detalló que entre los grupos armados ilegales presuntamente responsables de estos delitos destacan el Estado Mayor de los Bloques y Frentes, que concentra un 23,5 % de casos; el Ejército de Liberación Nacional (Eln) con 23,5 %; el Estado Mayor Central con 21,6 %; y otras disidencias de las Farc con 21,6 %. POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
El municipio chocoano de San José del Palmar, identificado como el epicentro de un fuerte movimiento telúrico de magnitud 7.4, enfrenta una situación crítica de daños materiales, incomunicación vial y un profundo temor entre sus habitantes. A pesar de la magnitud del evento, las autoridades locales confirman que, milagrosamente, no se han reportado pérdidas de vidas humanas ni personas heridas hasta el momento.El alcalde del municipio, León Fabio Marín, informó en diálogo con Noticias Caracol que, aunque el censo aún está en proceso, los estragos son "contundentes" debido a que el sismo fue sumamente fuerte y prolongado. El mandatario reportó que al menos 10 viviendas colapsaron totalmente y se estima que más de 500 casas presentan afectaciones, como grietas y daños estructurales.La situación se agrava por el aislamiento terrestre. La vía principal que comunica al municipio con Cartago, Valle del Cauca, se encuentra totalmente bloqueada por grandes derrumbes, lo que impide la llegada de asistencia externa. Además, el rubro municipal para la gestión del riesgo es insuficiente, contando apenas con 32 millones de pesos, por lo que el alcalde hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y departamental para recibir auxilio.El relato del sacerdote del puebloPor su parte, el padre Moreno, párroco del pueblo, describió escenas de angustia vividas por la comunidad. Según el sacerdote, el estruendo fue aterrador: "Se oía rugir muy fuerte la tierra... y se iba en ondas". Ante el pánico, los habitantes se congregaron en el parque principal, abrazados y orando, mientras el municipio permanecía en total silencio y sin servicio de energía eléctrica.El sacerdote detalló que el templo parroquial también sufrió daños, incluyendo la caída de una lámpara central y destrozos en la sacristía. "La gente no quiere entrar a las casas por el temor", afirmó el párroco, señalando que el miedo a las réplicas y a posibles deslizamientos de las montañas circundantes mantiene a la población en vilo.Infraestructura educativa en riesgoEn cuanto a las instituciones educativas, se reportaron daños en la Normal Superior la Inmaculada en el corregimiento de La Italia, así como grietas y caídas de techos en varias veredas rurales. Las comunicaciones con la zona rural han sido difíciles debido a la mala señal y los constantes deslizamientos de tierra.Actualmente, el cuerpo de bomberos, la Defensa Civil y personal de la administración municipal trabajan junto a voluntarios de la comunidad para completar el censo de damnificados y evaluar la magnitud total del desastre en este municipio que hoy clama por atención inmediata.NOTICIAS CARACOL
Desde diferentes sectores de la población y de la ciudad de Cali se han registrado reacciones y reportes después del terremoto que afectó a la capital del Valle del Cauca y también a otras capitales de departamento de Colombia. Y en ese sentido, el futbolista venezolano Edson Tortolero se reportó con un parte de tranquilidad en sus redes sociales, horas después de que América de Cali superara a Nacional, en el estadio Pascual Guerrero."Estoy bien gracias a Dios, ha sido fuerte el temblor pero sólo espero que mis compañeros, sus familias y todo el pueblo colombiano estén bien. Vengo de esto y no puedo creerlo pero esto es la voluntad de Dios", escribió Tortolero, quien jugó 61 minutos frente a los 'verdolagas' y fue reemplazado por Jan Lucumí. Hay que apuntar que el extremo arribó como refuerzo de los 'escarlatas' de cara a la Liga Betplay II 2026.Vale recordar que en Venezuela también se presentó un impactante movimiento telúrico, el 24 de junio de 2026, que según reportes de las autoridades dejó 5.000 muertos. Edson Tortolero, antes de llegar la oferta del cuadro vallecaucano, le prestaba sus servicios al Carabobo, de su país.De otra parte, en la Dimayor decidieron aplazar los tres partidos que se tenían previstos para hoy en ciudades como Medellín y Barranquilla. Así se confirmó a través de un comunicado emitido hace pocos minutos.¿Cómo le ha ido a Edson Tortolero desde su llegada a América?En la Liga BetPlay II, Edson Tortolero ha disputado 164 minutos con América de Cali, distribuidos en tres partidos esta temporada: 90 frente a Boyacá Chicó, 13 contra Once Caldas y 61 ante Atlético Nacional.En la Copa Colombia, Tortolero sumó 90 minutos frente a Real Cartagena, en el partido de vuelta de la primera ronda. Así, el venezolano acumula 254 minutos en cuatro encuentros oficiales disputados con América de Cali durante 2026, entre Liga y Copa, en total, repartidos en ambas competiciones.Reportes del terremoto que sucedió en Colombia este lunes 10 de agostoEn Cali y en Manizales se desprendieron parte de las fachadas de muchos edificios y en la segunda ciudad una de las torres de la catedral sufrió daños."Hay muchos edificios agrietados", dijo el alcalde de Cali, Alejandro Eder, en declaraciones a la emisora Blu Radio, sin que hasta el momento se tenga información de víctimas.En Pereira, capital del departamento de Risaralda, numerosas edificaciones sufrieron importantes daños en su estructura, entre ellas el aeropuerto, y algunas se derrumbaron parcialmente.
El Gobierno nacional entregó un nuevo balance sobre la emergencia ocasionada por el terremoto con epicentro en San José del Palmar, Chocó, y confirmó cuáles son, hasta el momento, los departamentos que presentan el mayor número de municipios afectados, según los reportes preliminares recopilados por las autoridades.Desde la sede de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, informó que el Ejecutivo mantiene contacto permanente con gobernadores y alcaldes para consolidar el panorama de la emergencia y coordinar la respuesta institucional."El Gobierno nacional, en cabeza de los ministros de Vivienda, de Interior y del director encargado de la UNGRD, está atendiendo directamente aquí en las oficinas, en la sede de la UNGRD, la situación producida por el terremoto que tuvo lugar en San José del Palmar", manifestó el ministro.Estos son los departamentos con mayores afectacionesDe acuerdo con el balance entregado por el ministro del Interior, los departamentos que concentran el mayor número de municipios afectados son:Chocó, con 9 municipios.Caldas, con 8 municipios.Valle del Cauca, con 2 municipios.Risaralda, particularmente con 2 municipios.Quindío, con varios municipios reportando afectaciones.El funcionario explicó que esta información corresponde a los reportes preliminares entregados por las autoridades territoriales y que continúa en proceso de actualización.Activan grupos especializados de rescateComo parte de la respuesta a la emergencia, el Gobierno anunció la activación de equipos especializados en búsqueda y rescate urbano (USAR), que serán desplegados hacia las zonas con mayores afectaciones.Según explicó el ministro, fueron activados cuatro grupos USAR provenientes de Bogotá, Envigado, Yopal y Medellín, que apoyarán las labores de atención en los departamentos afectados. Estos equipos especializados tendrán la misión de apoyar las operaciones de búsqueda, rescate y atención de las personas afectadas por el terremoto en horas cruciales.Durante su intervención, el ministro del Interior confirmó que el presidente Abelardo de la Espriella llegará a la sede de la UNGRD para asumir personalmente la dirección de las labores de respuesta."En los próximos minutos va a llegar el Presidente de la República, Abelardo de la Espriella, a dirigir personalmente estas operaciones de rescate y de atención básicamente de esta catástrofe", afirmó.El Gobierno también informó que continúa articulando esfuerzos con autoridades regionales para fortalecer la capacidad de respuesta en los departamentos afectados. El ministro destacó el respaldo ofrecido por distintas autoridades territoriales para enfrentar la emergencia."El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ofreció básicamente el aporte de grúas y de rescatistas para atender la situación", explicó. Asimismo, señaló que el gobernador de Antioquia dispuso aeronaves del departamento para apoyar las operaciones que sean necesarias en las zonas afectadas.El funcionario agregó que el Gobierno espera la llegada del ministro de Defensa y del presidente de la República para continuar coordinando la respuesta institucional desde el Puesto de Mando Unificado."En el entretanto, estamos activando los grupos de rescatistas y atención de desastres para iniciar básicamente las operaciones de ayuda y atención a esta situación tan crítica. Nuestra solidaridad con los departamentos más afectados, nuestra solidaridad con las personas y las familias afectadas por esta catástrofe", concluyó el ministro del Interior.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Un temblor de magnitud 7,4 sacudió este lunes gran parte de Colombia, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), y las autoridades informaron de daños en varias ciudades como Manizales, Cali y Pereira.El SGC había informado inicialmente de que el terremoto había sido de magnitud 6,7, pero en otro boletín señaló que fue de 7,4.El temblor se sintió a las 07:34 hora local y tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, situado en la costa del Pacífico, a una profundidad de 82 kilómetros, indicó el SGC en un primer boletín.El sismo se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y el oeste del país y en algunas de ellas hubo daños materiales.El fútbol no es ajeno al desastre natural sucedido en ColombiaEste lunes, la Dimayor informó lo siguiente sobre el aplazamiento de los juegos Águilas Doradas vs. Llaneros; Medellín vs. Millonarios y Junior vs. Pereira, de la fecha 4 del fútbol profesional colombiano:La División Mayor del Fútbol Colombiano – DIMAYOR expresa su profundo pesar y solidaridad con todos los colombianos que se han visto afectados por el fuerte movimiento sísmico registrado durante el día de hoy en diferentes zonas del país.Desde la DIMAYOR, y en representación de los 36 clubes del Fútbol Profesional Colombiano, enviamos un mensaje de acompañamiento, fortaleza y solidaridad a las familias y comunidades que atraviesan momentos de preocupación y dificultad como consecuencia de este hecho.Ante esta situación y considerando el bienestar y la seguridad de todos los actores que hacen parte de nuestro fútbol, la DIMAYOR ha tomado la decisión de aplazar la fecha programada para el día de hoy (lunes) Los partidos se disputarán este martes 11 de agosto en las horas que estaban previamente programados. Asimismo, los partidos programados para el martes, se disputarán el miércoles 12 de agosto en los mismos horarios.La DIMAYOR y sus 36 clubes profesionales reiteran su solidaridad con todos los afectados y hacen un llamado a mantener la calma, atender las recomendaciones de las autoridades y permanecer atentos a la información oficial.Hoy, el fútbol se une al país.
Ante el reciente temblor de magnitud 7,4 registrado este lunes 10 de agosto en gran parte de Colombia y con epicentro en el municipio de San José del Palmar, Chocó, según el más reciente reporte del Servicio Geológico Colombiano, las autoridades de todas las ciudades despliegan sus servicios de ayuda y monitoreo para ayudar a los afectados. En medio de este escenario, la tecnología se posiciona como una aliada indispensable, ya que la respuesta en los primeros segundos de un sismo es crucial para garantizar la seguridad personal.Muchos colombianos reportaron en sus redes sociales que recibieron una alerta sísmica en su celular segundos antes de que se presentara el temblor, lo que les permitió reaccionar rápidamente. Ante esto, es clave que quienes no tienen esta alerta activada en sus dispositivos aprendan cómo hacerlo y estar asegurados ante cualquier eventualidad.Cabe aclarar que esta tecnología no tiene la capacidad de predecir un terremoto; lo que hace es detectar un movimiento que ya ha comenzado. El sistema aprovecha que los sismos generan diferentes tipos de ondas, las ondas P, las cuales viajan rápido pero son poco intensas y avisa a los usuarios segundos antes de que lleguen las ondas S, las cuales son más fuertes y responsables de los daños materiales.En los dispositivos Android, el sistema funciona como una red masiva de detección que utiliza los acelerómetros internos., lo que quiere decir que si miles de teléfonos en una misma zona detectan una vibración inusual de forma simultánea, envían una señal a los servidores de Google, que procesan la información en milisegundos y despachan una alerta a los usuarios cercanos antes de que se presente la emergencia. Por su parte, los usuarios de Apple suelen gestionar estas alertas a través de sistemas gubernamentales y transmisiones de difusión celular que no colapsan las líneas telefónicas.¿Cómo activar la alerta en Android?Android ofrece dos niveles de aviso: la Alerta de atención, para temblores leves, y la Alerta de acción, para movimientos fuertes, la cual puede ignorar el modo "No molestar" y emitir un sonido estridente. Para contar con esta función nativa, los usuarios deben seguir estos pasos:Ingresar a Ajustes o Configuración.Seleccionar el apartado de Seguridad y emergencia (en algunos modelos puede estar bajo "Ubicación" o "Servicios de localización").Buscar la opción Alertas de sismos o "Alertas de terremotos".Activar el interruptor principal.Es indispensable mantener activados los servicios de localización (GPS) en modo de alta precisión y contar con una conexión a internet activa, ya que esto determina qué usuarios deben recibir el aviso según su ubicación geográfica. Usuarios de Android consultados por Noticias Caracol coincidieron en que "cinco segundos" antes de que sintieran que la tierra temblaba, sus celulares emitieron un fuerte sonido, alertándoles sobre el movimiento telúrico. Resaltaron que esta opción les dio la oportunidad de prepararse con antelación para evacuar sus respectivos edificios o tomar acciones de protección para sus seres queridos y mascotas.¿Cómo activar la alerta en iOS?Aunque los dispositivos de Apple, especialmente los iPhone, sí tienen esta opción, en países como Colombia, esta función nativa de Apple podría no estar habilitada todavía por el sistema operativo. Ante esto, se recomienda a los usuarios descargar aplicaciones complementarias de servicios geológicos locales o autoridades de emergencia para recibir las notificaciones.En el iPhone, la opción se encuentra generalmente siguiendo esta ruta:Ir a Configuración y luego a Notificaciones.Desplazarse hasta el final de la pantalla.En la sección Alertas gubernamentales, activar las opciones de "Prealertas de seguridad" y "Alertas de emergencia".¿Qué hacer durante un temblor?De acuerdo con las directrices de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la regla de oro durante un temblor es mantener la calma y buscar protección inmediata. Si se encuentra en una edificación sismorresistente, la recomendación principal es agacharse, cubrirse la cabeza y los brazos debajo de un mueble pesado (como una mesa o un escritorio fuerte), y sostenerse firmemente hasta que el sacudón cese. Es fundamental alejarse de ventanas, espejos, objetos colgantes, estantes altos y paredes exteriores que puedan colapsar. Si está en la calle, busque un espacio abierto lejos de postes de luz, cables de alta tensión, cornisas o árboles grandes. En caso de ir conduciendo, reduzca la velocidad gradualmente y detenga el vehículo en una zona segura, permaneciendo en su interior con las luces de emergencia encendidas.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co