En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
Este viernes, el Gobierno Nacional pidió suspender las capturas de 29 integrantes de la organización criminal Clan del Golfo, también conocida como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y Urabeños. Entre las capturas que piden suspender se encuentra la de Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"El Clan del Golfo se dedica principalmente al tráfico transnacional de drogas. El grupo controla territorios y regula o dirige el mercado de la pasta base de coca, escoltando cargamentos a lo largo de corredores de tráfico, asegurando el acceso a laboratorios de procesamiento y proveyendo almacenamiento y servicios de envío en las regiones costeras y fronterizas", se lee en la página de Insight Crime, fundación dedicada al estudio y análisis del crimen organizado.¿Qué dice la resolución emitida por el Gobierno?La resolución en la que se pide la suspensión de las órdenes de captura de 29 miembros del Clan del Golfo tiene fecha del 29 de abril de 2026 y está firmada por Otty Patiño, consejero comisionado de Paz de Colombia. De acuerdo con el Gobierno, la decisión está amparada en los procesos de paz que se buscan con esta estructura criminal. "Recibir y aceptar de buena fe, de conformidad con el principio de confianza legítima, el listado que contiene la identificación veintinueve (29) personas, el cual fue entregado por el miembro representante del autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (...) para iniciar el proceso de desplazamiento hacia las Zonas de Ubicación Temporal", se lee en el texto.El texto indica que las personas de la lista se trasladarán a las Zona de Ubicación Temporal y se "habilita su desplazamiento preparatorio, progresivo y condicionado, cuyo propósito será permitir el desarrollo de las actividades necesarias para el ingreso efectivo a la ZUT el día 25 de junio de 2026. Este traslado inicial estará sujeto a las limitaciones señaladas en la parte considerativa de la presente resolución en materia de localización, tiempo, finalidad y condiciones"..#LoÚltimo | Gobierno pide suspender capturas de 29 integrantes del Clan del Golfo, incluyendo a alias "Chiquito Malo". Le contamos los detalles.Siga la señal de Noticias Caracol en vivo aquí 👉 https://t.co/IUJUaJy1R3 pic.twitter.com/ewB5YUNrVi— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) May 8, 2026 MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Paula Restrepo vivió durante siete años junto a Carlos Castaño, uno de los hombres más temidos de Colombia. Lo que comenzó en 1987 como un romance juvenil con un “muchacho normal, tirando a montañero”, que disfrutaba volar cometas, terminó en un exilio forzado y en una década de prisión en Honduras tras la caída del jefe paramilitar.En Los Informantes, Paula Restrepo abrió su corazón para hablar de ese romance y reveló detalles del momento en que descubrió que el hombre del que estaba enamorada era, en realidad, el máximo comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia.Así conoció Paula Restrepo al jefe paramilitarEl primer encuentro entre ambos ocurrió en un concesionario de vehículos ubicado frente a la Cuarta Brigada del Ejército, en Medellín. En aquel momento, Paula trabajaba como vendedora de carros y modelo para ayudar económicamente a su familia tras la muerte repentina de su padre. Según su relato, Castaño llegó al lugar de una manera que captó su atención de inmediato por el estado y el ruido de su vehículo.“Era muy mal vestido. Pues sí era muy mal vestido”, relató la mujer, quien recordó su primer encuentro con él.¿La familia Castaño tenía una fachada?En esa época, Medellín estaba inmersa en el narcotráfico, pero la imagen inicial de Carlos Castaño no coincidía con la de los hombres ostentosos de la ciudad. Restrepo recordó que él vestía de forma muy sencilla para los estándares de la época. La impresión que le dejó fue la de "un muchacho normal, tirando a montañero" a quien "le gustaban los deportes, rumbear y le gustaba volar cometa".La faceta de comprador de Carlos Castaño fue el primer indicio de su capacidad económica oculta. Tras preguntar por el precio de varios vehículos, sorprendió a la vendedora con una propuesta inusual: "¿Y si me los llevo todos? ¿Qué descuento me va a hacer?". Finalmente, pagó los camperos en efectivo utilizando dólares y se marchó.Poco después, Paula Restrepo contó que comenzaron los detalles y las invitaciones a salir, que inicialmente rechazó por considerarlo “muy montañero”. Cuando finalmente aceptó, él mostró un nivel de exclusividad inesperado, incluso reservando restaurantes enteros para sus encuentros.Ante las dudas sobre el origen de su dinero y sus actividades, Carlos Castaño construyó una fachada vinculada íntegramente al sector agropecuario. Él le explicaba su procedencia de la siguiente manera: "Yo soy un montañero. Mi familia, mis hermanos, mi papá tienen fincas ganaderas en Caucasia, en Berrío... y todos los hermanos trabajamos en eso”. Bajo esa explicación, afirmaba que todos los hermanos trabajaban en el negocio ganadero y que de allí provenían sus ingresos.Montecasino: la casa del cuartel general de AUCEl acceso al círculo íntimo de la familia se dio a través de las visitas a la mansión Montecasino, en el barrio El Poblado de Medellín. El lugar funcionaba como vivienda y, simultáneamente, como el cuartel general de las autodefensas. En ese lugar, Restrepo conoció a Fidel Castaño, el hermano mayor de Carlos y fundador del grupo armado.La decoración de la casa incluía obras de artistas reconocidos y detalles de lujo como vestidores forrados en espejos. “El tipo estaba oyendo música clásica fumándose un habano relajado. Eso soltó todo y vino y me abrazó: ‘Paulita ¿cómo estás’”, sobre el primer encuentro con Fidel Castaño.En ese momento, según su testimonio, la verdadera actividad de los hermanos no era de conocimiento público para ella.El atentado que reveló la verdadEl momento determinante en el que la verdadera identidad de Carlos Castaño salió a la luz ocurrió durante un trayecto por la avenida El Poblado. La pareja fue víctima de un atentado que desencadenó una balacera en plena vía pública. Tras sobrevivir al ataque, Restrepo confrontó a Castaño, preguntándole directamente por la naturaleza de sus actividades y si estas estaban relacionadas con la ilegalidad.“Le dije: "no nos mataron de milagro. Carlos, vos sos traqueto, ¿cierto?”. Y me dijo: “Paulita, te voy a contar la verdad. Mi hermano es el comandante de los paramilitares en Colombia”, relató.Una vida marcada por el miedo y la negaciónA pesar de conocer esta información, Paula Restrepo admitió que decidió continuar con la relación, atribuyéndolo a su inmadurez y al sentimiento que tenía en ese entonces. "Yo era una muchachita, porque todavía estaba muy joven. Muy superficial. A mí lo que menos me importó era ver lo que pasaba en el país". No obstante, la realidad de la guerra comenzó a permear su vida cotidiana. Empezó a notar las ausencias frecuentes de Carlos Castaño y a ver en las noticias masacres y asesinatos que eran atribuidos a los paramilitares.El miedo se volvió una constante en su existencia, llevándola a tomar medidas extremas por su seguridad personal. "Yo estuve con mi cédula metida en el bolsillo tres o cuatro años, que por lo menos pudieran decirle a mi mamá : ‘Ve ahí está su hija'".Con el tiempo, la personalidad de Carlos Castaño se transformó drásticamente. Se volvió, en palabras de Restrepo, "una persona muy oscura" que consumía alcohol de manera excesiva y ya no reía como antes. “Comencé a sentir miedo por mí”, recordó.Luego vino la guerra a muerte contra Pablo Escobar, que terminó con su caída. La relación se deterioró aún más, hasta que Carlos Castaño acusó a Paula de haberlo traicionado. En su último encuentro, marcado por gritos y llanto, él le lanzó una amenaza de muerte directa: "Sabes qué Paulita, te voy a matar".El exilio y el infierno en HondurasTras esta sentencia, Paula Restrepo retiró el dinero disponible en sus cuentas y huyó de Colombia hacia Estados Unidos. Años después, en 2010, fue capturada en Honduras tras aceptar transportar una maleta con dólares hacia Colombia, un acto que ella califica como una irresponsabilidad fruto de estar "muy mal acostumbrada a siempre tener muy buena plata".Pasó una década en la cárcel de San Pedro Sula, descrita por ella como "el infierno en vida". Hoy, de regreso en Medellín, reflexionó sobre su pasado con el jefe paramilitar: "Yo no me arrepiento de haberme metido con el Carlos Castaño de su juventud. Me arrepiento de haberme quedado con la persona en que Carlos se convirtió", concluyó.Entre 1975 y 2015, los grupos paramilitares asesinaron a más de 21.000 personas en Colombia: hombres, mujeres y niños que quedaron atrapados en una guerra absurda. El legado de los Castaño sigue siendo aterrador.Hoy, Paula Restrepo intenta reconstruir su vida junto a su familia en Medellín, dejar atrás los recuerdos y reconciliarse con su presente.
La historia de Paula Restrepo con uno de los criminales más infames de Colombia comenzó no en un campo de guerra, sino en un concesionario de vehículos en la Medellín de 1987. Lo que inició como el cortejo de un joven aparentemente común, terminó convirtiéndose en una travesía de siete años por el corazón de la estructura paramilitar más temida del país. Hoy, tras cumplir una condena de 10 años por lavado de activos, Restrepo expone la dualidad de Carlos Castaño: el hombre con el que sostuvo una relación y el "monstruo" que terminó amenazándola. Los Informantes habló con ella.El encuentro: "Un muchacho normal tirando a montañero"Paula Restrepo describe el inicio de su relación con Carlos Castaño como un encuentro marcado por la ostentación de la época. Ella trabajaba como vendedora de carros cuando Castaño llegó al lugar. “El Carlos Castaño que yo conocí era un muchacho normal, un muchacho normal tirando a montañero. Él que le gustaban los deportes, que le gustaba rumbear. Él era feliz volando en cometa y él gritaba desde arriba. Él era un muchacho normal que disfrutaba de su juventud”, relató Restrepo sobre los primeros rasgos que conoció del jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).“Era muy mal vestido. Pues si era muy mal vestido”, afirmó la mujer, quien recuerda que en esa primera visita, el hombre compró varios camperos pagando en efectivo con dólares. La táctica de conquista de Castaño incluyó reservar restaurantes enteros para ellos solos, mientras mantenía una fachada de ganadero próspero: “Yo soy un montañero. Mi familia, mis hermanos, mi papá tienen fincas ganaderas en Caucasia, en Berrío... y todos los hermanos trabajamos en eso”, recuerda que dijo.Montecasino: el cuartel general de las AutodefensasLa relación escaló hasta llevar a Paula al centro de operaciones de los Castaño en Medellín: la mansión Montecasino, ubicada en el exclusivo barrio El Poblado. Según su testimonio, la propiedad funcionaba como vivienda familiar y, simultáneamente, como cuartel general de las autodefensas. Restrepo recuerda el impacto de entrar en aquel lugar, donde el lujo se mezclaba con la operatividad criminal de Fidel Castaño, el hermano mayor de Carlos.Allí conoció a Fidel Castaño en una escena de aparente calma: “El tipo estaba oyendo música clásica, fumándose un habano, relajado, eso soltó todo y vino y me abrazó”.El atentado y la confesión de CastañoLa burbuja de normalidad en la que Paula creía vivir se rompió abruptamente durante un recorrido por la avenida El Poblado. Un atentado en su contra desató una balacera que obligó a Carlos Castaño a revelar la verdad. Ante el reclamo de Paula, quien le preguntó si era traqueto, Castaño respondió con una verdad que ella dice haber ignorado hasta ese momento: “No, ya no más, Paulita, ya te voy a contar la verdad. Mi hermano es el comandante de los paramilitares en Colombia”.A pesar de la revelación, Restrepo decidió permanecer a su lado. Reconoce que su juventud y superficialidad la cegaron ante la magnitud de la verdad. “Yo era una muchachita porque todavía estaba muy joven, muy superficial. A mí lo que menos me importó era lo que pasaba en el país”, admitió.En esa época, el miedo se volvió su compañero, al punto de portar siempre su cédula ante la posibilidad de morir: “Yo estuve con mi cédula metida en el bolsillo... tres o cuatro años pensando que en cualquier momento... por lo menos me pudieran decir a mi mamá: ve, ahí está su hija”.La transformación de Carlos Castaño, según su exparejaCon el paso de los años y la intensificación de la guerra contra las guerrillas y el Cartel de Medellín, la personalidad de Carlos Castaño sufrió un cambio drástico, según relata. “Se volvió una persona muy oscura, muy oscura. Ya no eran esas carcajadotas de antes y comenzó a tomar bastante”, explicó.Cuando Paula intentó confrontarlo sobre un crimen específico, la respuesta de Castaño fue una advertencia: “Me miró de una forma tan extraña para mí, porque Carlos a toda hora me miraba con ojos de de amor, de cariño, me dijo: No me vuelva a preguntar nada de eso. Jamás”.Así fue el final de la relación con el jefe paramilitarEl quiebre definitivo de la relación se produjo en medio de la paranoia de Castaño, quien terminó acusando a Paula de traición. El hombre que alguna vez la conquistó con flores terminó amenazando su vida de la forma más violenta posible. En su último encuentro, Restrepo relata que él, entre gritos y llanto, le sentenció: “¿Sabes qué, Paulita?, te voy a matar y te voy a picar”.Tras esta amenaza, Paula huyó de Colombia con lo que pudo retirar de sus cuentas bancarias, estableciéndose en Estados Unidos y, posteriormente, cometiendo el "error" que la llevaría a una prisión en Honduras: aceptar transportar una maleta con dólares. “Yo cometí un error y pagué por ese error. Me arrepentí. Dios, que es ante el único que yo tengo que arrepentirme en esta vida. Y ahora soy una persona que piensa totalmente diferente”, reflexiona tras haber vivido el "infierno" de la cárcel.Hoy, desde Medellín, Restrepo asegura que su historia es una lección de vida: “No me arrepiento de haberme metido con el Carlos Castaño de su juventud. Me arrepiento de haberme quedado con la persona en que Carlos se convirtió”.
En los años 80, el paramilitarismo, la guerrilla y el narcotráfico permearon muchas decisiones judiciales en Colombia. En esa época, la jueza Martha Lucía González no se dejó amedrentar, pero su familia terminó viviendo una tragedia luego de que ella tuviera que exiliarse. Solo hasta ahora, casi 40 años después, su valentía fue reconocida en su país. Los Informantes habló con ella.“A mí no me pudieron matar porque me sacaron al exilio como cónsul de Colombia en Indonesia. Entonces, como no pudieron atentar contra mí, me mataron en vida”, así recordó en Los Informantes Martha Lucía González la tragedia que enfrentó porque cuando era joven, en cumplimiento de su deber como jueza de la República, dejó al descubierto una alianza criminal que estaba desangrando a Colombia.¿Por qué terminó exiliada?Martha Lucía González tiene 68 años y lleva 40 años viviendo exiliada por el mundo esquivando una sentencia de muerte. En 1988, cuando el presidente de la República era Virgilio Barco, Colombia empezó a vivir uno de los periodos más violentos de la historia, este año es conocido popularmente como el de las masacres.En enero de ese año, el gobierno expidió el Estatuto para la defensa de la democracia, el primer estatuto antiterrorista, y se nombraron jueces de orden público, entre ellas, Martha Lucía González, abogada y especializada en criminalística y en derecho penal, quien con tan solo 29 años en ese entonces ya había sido juez penal municipal y de instrucción criminal.“No tuve miedo, tenía ganas de hacer algo. Escuchaba ‘que los jueces no hacen nada, no trabajan’ y decía ‘voy a trabajar y voy a hacerlo bien’”, subrayó. A los 3 días de asumir el cargo, se produjo en el Urabá antioqueño la masacre de Honduras y La Negra, esa investigación fue su primer reto en un trabajo que se convirtió también en su condena. Los datos que conocía con el paso de los días en la zona eran cada vez más aterradores, pero logró obtener información adicional por parte del Ejército por lo que volvió a Bogotá.Al poco tiempo, otro caso estremeció al país: la masacre de La Mejor Esquina, corregimiento del municipio de Buenavista, en Córdoba. “Allí el DAS capturó a una persona, a un sicario, el fue el primero que me habló de los grupos paramilitares, del Magdalena medio (…) de que los financiaban Pablo Escobar y González Rodríguez Gacha y de quiénes comandaban esas fuerzas paramilitares: Fidel Castaño; Henry, Gonzalo y Marcelo Pérez, del alcalde de Puerto Boyacá, Luis Rubio”, explicó, agregando que también había participación de algunos miembros del Ejército en ese espiral violento.Fue así como la jueza Martha Lucía González fue la primera persona que habló de paramilitares, la que ató cabos y destapó una alianza criminal tan poderosa y violenta que terminó en el exilio, pues tras librar órdenes de captura contra los señalados responsables llegaron amenazas desde todos frentes. Aunque fue a buscar respaldo en el propio ministro de Defensa de la época, el general Rafael Samudio Molina, él mismo la amenazó: “dijo ‘todo el mundo tiene un talón de Aquiles, doctora…y, si no, se le puede inventar’”.El dolor de la muerte de su papáSe escapó de morir tres veces: “Me salvé de milagro, no era mi momento, me tocaba sufrir lo que he sufrido”. Con la muerte respirándole en la nuca, se fue a vivir en el exilio, al otro lado del mundo. Aunque creyó que la distancia era una garantía de seguridad, su familia en Colombia terminó enfrentando la tragedia: criminales mataron a su papá, el doctor Álvaro González Santana, quien había sido parlamentario, gobernador, senador, profesor universitario, un abogado que pagó con su vida las decisiones valientes que tomó su hija.“Sentí que el mundo se vino encima, quise morir, un dolor inimaginable, un dolor intenso y profundísimo con el que he tenido que acostumbrarme a vivir. Daría todo porque hubiera sido al contrario”, enfatizó la exjueza, resaltando que “ese crimen está en la impunidad, a pesar de que todo el mundo sabe quién fue”.Martha Lucía González solo regresó a Colombia casi 40 años después de su exilio, y por poco tiempo, a un evento del Consejo Superior de la Judicatura en el que le rindieron un homenaje a ella y a tantos otros miembros de la rama judicial que han cumplido con su deber. “Siento abrigo, siento que me están arropando, necesitaba ese abrazo”, puntualizó en entrevista con Los Informantes.
La Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla condenó a 40 años de prisión al exjefe paramilitar Salvatore Mancuso por 117 delitos cometidos por organizaciones armadas bajo su mando contra pueblos indígenas wayú en La Guajira, entre 2002 y 2006, informó la Fiscalía General de la Nación.Según la sentencia, integrantes del autodenominado Frente Contrainsurgencia Wayuu, adscrito al Bloque Norte de la Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), ejecutaron homicidios, desapariciones forzadas, desplazamientos, violencia basada en género y otras conductas ilícitas siguiendo lineamientos definidos por los cabecillas del grupo, entre ellos Mancuso.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El exparamilitar, quien fue uno de los principales jefes de las AUC antes de su desmovilización en 2006, comandó la organización en el norte del país durante el conflicto armado y fue extraditado a Estados Unidos en 2008, desde donde cumplió una condena de 15 años por narcotráfico."Se le atribuye la incursión armada a la ranchería Manaki, ubicada en Uribia (La Guajira)", señaló la Fiscalía, y agregó que en ese ataque "varios indígenas wayuu fueron golpeados y maltratados durante cuatro horas y les destruyeron y hurtaron artículos simbólicos de su cultura como chinchorros, mochilas, sombreros y mantas bordadas".Además, el alto tribunal responsabilizó al grupo comandado por Mancuso del homicidio de dos indígenas el 17 de marzo de 2002 en el asentamiento Kepischon, igualmente en Uribia.De acuerdo con el ente investigador, el Frente Contrainsurgencia Wayuu de las AUC fue creado en marzo de 2002, llegó a contar con unos 150 integrantes y permitió a las AUC extender su accionar armado a zonas de La Guajira, en áreas cercanas a la Sierra Nevada de Santa Marta.Por estos hechos, Mancuso fue condenado a 40 años de prisión, a una multa equivalente a unos 14 millones de dólares y a la inhabilidad para ejercer cargos públicos por el mismo periodo, aunque podrá cumplir una pena alternativa de hasta ocho años de cárcel si acata los compromisos de verdad, reparación y no repetición previstos en la Ley de Justicia y Paz.El regreso de MancusoEl exjefe paramilitar regresó a Colombia en febrero de 2025 tras cumplir la condena de 15 años en Estados Unidos, con el fin de responder ante la justicia transicional por los crímenes cometidos durante su jefatura de las AUC.Su situación ha cobrado especial relevancia en el debate público luego de que, en noviembre de 2024, el Gobierno del presidente Gustavo Petro lo designara como gestor de paz junto a otros exjefes paramilitares, una figura que les permite actuar como facilitadores en procesos de desmovilización y sometimiento de grupos armados, sin que ello implique beneficios judiciales. (Lea también: Choque entre Benedetti y Defensora del Pueblo tras declaración del Mininterior sobre exparamilitares)Sin embargo, la designación fue demandada ante el Consejo de Estado por la Defensoría del Pueblo, que cuestionó la falta de controles y de participación de las víctimas, y advirtió que otorgar un rol institucional a responsables de crímenes de lesa humanidad puede afectar la confianza en el Estado como garante de los derechos humanos.EFE
Durante la tarde de este jueves 8 de enero se conoció que el exembajador y expresidente de Fedegán Jorge Aníbal Visbal Martelo fue capturado por uniformados de la Policía Nacional en el municipio de Ponedera, Atlantico. El sujeto cuenta con una condena por sus vínculos con el paramilitarismo en Colombia entre 1998 y 2005. Deberá responder por el delito de concierto para delinquir agravado. "En desarrollo de procedimientos de control y registro realizados en el municipio de Ponedera (Atlántico), uniformados de la Policía Nacional verificaron los antecedentes del ciudadano Jorge Aníbal Visbal Martelo, evidenciando una orden de captura vigente emanada por el Juzgado Penal del Circuito Especializado 5 de Cundinamarca, por el delito de concierto para delinquir agravado. El ciudadano fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente, a fin de adelantar los procedimientos legales correspondientes", dieron a conocer las autoridades.¿Por qué capturaron a Jorge Visbal Martelo?La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia fue la entidad encargada de confirmar la condena contra Jorge Visbal Martelo por el delito de concierto para delinquir agravado. Visbal Martelo fue condenado por el Juez Quinto Penal del Circuito Especializado de Bogotá a nueve años de prisión, decisión que también fue confirmada por el Tribunal Superior de Bogotá. Esto, debido a que, acorde con la investigación, Visbal Martelo, entre 1998 y 2005, cuando ocupó la presidencia de la Federación Nacional de Ganaderos Fedegán y al tiempo fue miembro de la Comisión de Paz, asistió a reuniones con las Autodefensas Unidas de Colombia AUC en las fincas “La 7”, “La 21” y “La 53” en el departamento de Córdoba, en las que además de mostrar afinidad con dicha organización armada ilegal y empatía con Carlos Castaño Gil, sugería su expansión a territorios de actividad ganadera que en ese entonces tenían presencia guerrillera.Uno de los puntos clave del fallo es el análisis del comportamiento de Visbal Martelo como miembro del Consejo Nacional de Paz. La Corte aclaró que, si bien el Estado lo autorizó para acercamientos oficiales con grupos armados, el exdirigente aprovechó esa investidura para fines ilícitos. Mientras cumplía gestiones legales, paralelamente se reunía de forma clandestina con Castaño Gil, "con quien, además, solía ingerir bebidas alcohólicas”.La sentencia subraya que Visbal Martelo financió a las AUC mediante el pago de cuotas de sostenimiento a cambio de seguridad privada para el sector ganadero. Ante el argumento de la defensa sobre una posible contradicción en estas funciones, la Sala fue tajante: es física y jurídicamente posible que un individuo desempeñe un rol oficial por la paz mientras, al mismo tiempo, integra y promueve una estructura criminal."La Sala no encuentra razones lógicas ni jurídicas por las cuales al establecer la sentencia que el acusado al mismo tiempo que era miembro del Consejo Nacional de Paz lo era de las AUC, ni advierte que, el tribunal transgreda el principio de no contradicción, puesto que en el mundo de los fenómenos en situaciones como las definidas en la condena ese doble rol es y era posible, según lo visto en precedencia. En consecuencia, el reparo no prospera”, se lee en la sentencia.La Corte Suprema también desestimó la solicitud de prescripción del proceso. El tribunal explicó que los términos se suspendieron mientras el caso estuvo bajo el estudio de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), reanudándose únicamente tras la expulsión de Visbal Martelo de dicha justicia transicional. Sumado a esto, el alto tribunal recordó que, tras la implementación de la Ley 890 de 2004, las penas para el delito de concierto para delinquir agravado aumentaron considerablemente, lo que automáticamente extendió los plazos legales para que la acción penal caducara. JULIÁN CAMILO SANDOVALNOTICIAS CARACOL DIGITALJSANDOVAL@CARACOLTV.COM.CO
Una investigación de las autoridades en País Vasco reveló cómo una bodega en Barranquilla estaba siendo utilizada para cometer torturas, homicidios y secuestros en 2001. Las personas que tenían este sitio para este fin, al parecer, pertenecían al Bloque Norte del grupo paramilitar conocidos como las Autodefensas Unidas de Colombia.De acuerdo con el periodista Daniel Coronell, dicha bodega estaba ubicada entre los barrios Prado y Buenavista y, presuntamente, en este lugar también se cometieron delitos ejecutados por agentes del Estado aliados con paramilitares. En esta bodega, ubicada cerca de dos batallones del Ejército Nacional, una sede de la Armada, tres estaciones de Policía y dos del Gaula, al menos ocho homicidios de habrían cometido.Entre las víctimas mortales, según Coronell, siete era los ocupantes de un camión interceptado por el grupo paramilitar, que llevó a estas personas hasta el lugar para torturarlos y después quitarles la vida.Jorge Adolfo Freytter, una de las víctimaLa octava víctima de los paramilitares fue el abogado y docente Jorge Adolfo Freytter Romero. El 28 de agosto de 2001, el profesor, quien daba clases en la Universidad del Atlántico, tomó un bus cerca a la institución educativa para ir a almorzar con su familia sin saber que no la volvería a ver.De acuerdo con Coronell, ese día el docente fue secuestrado por cuatro sujetos que iban en una camioneta Hilux. El 29 de agosto, el profesor Freytter fue hallado sin vida en el corregimiento de Palermo con un tiro en la cabeza y señales de tortura.Miembros del Gaula habrían participado en el homicidioFue un paramilitar, identificado como Carlos Arturo Romero, quien dijo que el crimen fue cometido por otro paramilitar, a quien identificó como Oscar Orlando Campo, alias El Mocho, quien para entonces era jefe del frente José Pablo Díaz. En este homicidio, según el testimonio de Romero, participaron el teniente Flover Argeny Torres Sánchez y otro miembro del Gaula, cuyo nombre era Julio César Pacheco Bolívar, alias La Cacha, quien habría ahogado al profesor con una bolsa.Jorge Freytter, hijo del profesor Freytter, le dijo al periodista Daniel Coronell que “la información que tenemos es que esa esa bodega un juez de la República se la entregó nuevamente a el hijo de Enilce López ‘La Gata’. Nosotros lo que seguiremos planteando, como lo hicimos el en el mes de marzo del 2023, es la petición al señor Gustavo Petro, presidente de Colombia, de que nos entregue esta bodega, así como lo manifestó en varias alocuciones en medios de comunicación: que estos predios, estos lugares de tortura que pertenecen o que pertenecían al narcotráfico y al paramilitarismo fueran han entregado a las víctimas y a sus organizaciones”.Agregó que “nosotros hemos investigado desde el inicio de la propiedad de esta bodega y hay una correlación directa entre miembros del Gaula, testaferros del paramilitarismo del Bloque Norte y testaferros de Mancuso. La gata era Enilce López ‘La gata’ era una testaferro de Salvatore Mancuso, este denominado gestor de paz que nombra el gobierno de Gustavo Petro. Para nosotros es importante, lo planteamos en nuestra investigación, toda una hoja de ruta de la criminalidad administrativa en la ciudad de Barranquilla, donde ninguna autoridad local, departamental o nacional, emitió una alerta o emitió alguna orden de captura sobre la situación que estaba ocurriendo en este lugar”.Según el hijo del profesor, la bodega “es el primer lugar de tortura que tenemos. Hemos podido consultar con repositorios, con centros de investigación en la ciudad de Barranquilla, que perteneció directamente al narcotráfico, al narcoparamilitarismo, en connivencia directa con esta unidad y con miembros del Gaula en la ciudad de Barranquilla”.Freytter aseguró que “nosotros en repetidas ocasiones hemos solicitado la vinculación del coronel Leonel Sánchez Montenegro por ser el máximo comandante por orden de mando en la estructura del Gaula en los años 2001 en la ciudad de Barranquilla. Esta persona tiene una presunta vinculación directa con el crimen de lesa humanidad del profesor Freytter en la ciudad de Barranquilla”.Jorge Freytter, además, indicó que la unidad que estaba a cargo del coronel cometía diferentes crímenes como “robar hidrocarburos, vender droga a mafias transnacionales en la ciudad de Barranquilla y muchos de estos miembros del Gaula en el Atlántico, en el 2001, venían del Gaula de Antioquia, que están vinculados totalmente con operaciones extrajudiciales, con esta persona que todos conocemos públicamente con el nombre o apellido Santoyo, que tiene una relación directa con el uribismo y con el paramilitarismo en Colombia”.
Armando Benedetti, ministro del Interior, respondió a los cuestionamientos de la defensora del Pueblo, Iris Marín, respecto a la “verdad” sobre políticos que, según el alto funcionario del Gobierno de Gustavo Petro, dirían 16 exparamilitares que fueron designados gestores de paz. (Lea también: Benedetti asegura que Gobierno considera presentar reforma a la salud a través de consulta popular)Fue en días pasados que Benedetti manifestó que, junto a la directora del Dapre, Angie Rodríguez, “nos hemos reunido con los 16 gestores de paz y ellos se han comprometido con decir la verdad; verdad que estoy seguro va a asombrar a Colombia, sobre todo a la verdadera clase política que estuvo con ellos en el establecimiento, con quienes además son cómplices de varias muertes que se dieron en ese momento”.“Ya veremos qué de todo eso termina siendo verdad. Muchos de esos actores que hicieron parte de esa violencia hoy todavía siguen vigentes o son recién aparecidos en la escena política y es importante que el país sepa qué clase de criminales son”, añadió.La verdad tendría “fines distintos a la reparación, la justicia y la paz”: defensoraMarín expresó su “objeción profunda frente al enfoque que allí se pretende impulsar” con lo revelado por el ministro Benedetti.A consideración de la defensora, “el planteamiento entrelaza la verdad de los excombatientes con la contienda electoral, sugiriendo que revelar quiénes fueron bandidos podría tener un impacto político directo incluso en las candidaturas actuales. Esa relación instrumental entre la justicia transicional y la campaña política genera un riesgo gravísimo, el de utilizar la memoria, el dolor de las víctimas y la verdad con fines distintos a la reparación, la justicia y la paz”.Asimismo, precisó que “las víctimas no son un escenario ni un decorado político. Convertir sus experiencias, sus pérdidas, en un insumo para generar efectos electorales es revictimizante. La exposición pública de su dolor sin un consentimiento informado, sin acompañamiento institucional y sin una arquitectura judicial y de garantía de reparación, revuelve las heridas abiertas”.Reiteró que no se puede “pedir que el derecho a la verdad se convierta en un instrumento de presión política ni un mecanismo de campaña”, recalcando que “la verdad que se revela no debe depender del calendario electoral”.“Cuando el ministro afirma que, abro comillas, es mejor que se sepa qué bandido está siendo candidato, cierro comillas, mezcla dos dimensiones distintas, la justicia y la política. Esa mezcla debilita la legitimidad del proceso de verdad, pues deja abierta la sospecha de que la revelación se hará o no según intereses tácticos, políticos y electorales”, señaló la defensora.Tras lo anterior, hizo “un llamado urgente al Gobierno, al Ministerio del Interior, al consejero Comisionado para la Paz y al Congreso, así como a todos los actores institucionales, a que no se adelanten estos procesos con protagonistas armados por fuera del marco judicial al que se sometieron cuando se desmovilizaron, de protección y de participación plena para las víctimas. Que la revelación de la verdad no sea una herramienta política más, sino una conquista colectiva de justicia, reparación y no repetición centrada en los derechos de las víctimas”.Luego de escuchar estas declaraciones, Benedetti reaccionó y criticó a la defensora diciendo: “¿O sea que ella no quiere la verdad? Ahora, si no quiere la verdad no puedo hacer nada con ella. Porque si uno no quiere la verdad de los paras, lo que pasa en el país, uno puede ser hasta cómplice”.Pero también cuestionó el mapa de riesgo electoral que presentará la Defensoría del Pueblo, en el que señala que habría 600 municipios afectados, algo que no coincide con las cifras del Gobierno, que citan 104 municipios concentrados en cinco departamentos.Estos son, según Benedetti, “en las que hay problemas de orden público, donde hay cultivo de coca, producción de coca, en el Catatumbo, Norte de Santander; en López de Micay, en El Plateado, que es Cauca; el sur del Valle del Cauca, en Nariño y algo en Chocó, pegado a lo que es Magdalena Medio”.Pero “la Defensoría hace un informe con todos los errores posibles porque lo hace con base en denuncias o precauciones que se deben tomar. Se equivoca mucho, parece que hubiera un interés, a veces uno no sabe si es por maldad o por falta de conocimiento del país”, afirmó el ministro.NOTICIAS CARACOL
El pasado 7 de agosto fue capturado en Orlando, Estados Unidos, el exjefe paramilitar Guillermo Pérez Alzate, alias Pablo Sevillano, quien tras cumplir su condena en ese país debía ser deportado a Colombia.El delincuente permanecía como ilegal en el país norteamericano desde su liberación hasta ahora, cuando el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF) lo detuvo, precisando que se trataba de un “inmigrante indocumentado colombiano y exlíder paramilitar de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUDC) en Nariño, Colombia, buscado por su presunta participación en 29 asesinatos y delitos relacionados”.En su información agrega que, “en 2008, fue extraditado a Estados Unidos por su participación en una organización narcotraficante con sede en Colombia, lo que condujo a su condena y sentencia a 210 meses de prisión por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos. En 2017, un juez de inmigración ordenó su deportación. ¡Es hora de que enfrente las consecuencias de sus atroces crímenes!”, por lo que su regreso a Colombia podría darse pronto.Los crímenes de ‘Pablo Sevillano’ en ColombiaEn 2011, confesó su responsabilidad en la masacre de 11 personas, perpetrada en noviembre de 2001 en el corregimiento de Llorente en Tumaco, Nariño, además de otras decenas de homicidios.Según los informes oficiales, Pérez Alzate, quien fue comandante del Bloque Libertadores del Sur del Bloque Central Bolívar de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), también está vinculado con 55 hechos que dejaron alrededor de 300 víctimas, algunas de las cuales eran de Tumaco, Nariño.En octubre de 2014, ‘Pablo Sevillano’ fue condenado en Colombia a 480 meses de prisión, equivalentes a 40 años, “por su responsabilidad como autores mediatos o coautores de los delitos de homicidio, secuestro, desplazamiento y desaparición forzados, concierto para delinquir, secuestro extorsivo, testaferrato, reclutamiento ilícito y destrucción y apropiación de bienes protegidos”, según informó la Fiscalía General de la Nación en ese momento.La JEP lo había citado a él y a otros exparamilitares, en 2022, por crímenes cometidos en Tumaco, Barbacoas y Ricaurte.POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co
César Pachón, director de la Agencia de Desarrollo Rural, presidió el conversatorio Desarrollo Rural para la paz total, evento al cual fueron invitados Salvatore Mancuso, exjefe paramilitar, y Pastor Alape, quien fue uno de los comandantes de la extinta guerrilla de las Farc.En el encuentro, Mancuso y Alape estrecharon sus manos, con el objetivo de entablar un diálogo sobre el papel del campo en la construcción de una paz duradera. La cita se dio en el marco de Agroexpo 2025, donde se reunió a estas personas que fueron parte del conflicto armado en Colombia.Por un lado, Mancuso, quien hoy es gestor de paz reconocido por el Gobierno nacional, dijo que el desarrollo rural debe ser el eje para garantizar una paz estable y duradera. “La verdadera transformación del campo exige igualdad de oportunidades, seguridad para quienes trabajan la tierra y reconocimiento pleno a la labor campesina”, manifestó.En tanto, Pastor Alape, exnegociador del Acuerdo Final de Paz, señaló la importancia de reconocer a quienes han sostenido históricamente la vida en el campo. “Debemos reconocer los derechos de quienes trabajan la tierra y garantizar su participación en la transformación del país”, apuntó.Sobre este encuentro, Pachón manifestó el respaldo de la Agencia de Desarrollo Rural a la apuesta del Gobierno por la construcción de paz. “Hoy respaldamos la palabra del presidente Gustavo Petro, que rompió los esquemas de la política tradicional y puso al campo en el centro de la Paz Total”, dijo.NOTICIAS CARACOL
El organismo de defensa civil de Cuba ha difundido recientemente una "guía" para "proteger a la población ante una agresión militar", según informaron varios portales oficiales provinciales, en medio de una creciente tensión con Estados Unidos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Aunque el documento no ha sido replicado por los medios estatales a nivel nacional, su circulación coincide con un momento especialmente delicado en la relación entre Washington y La Habana, enfrentados ideológicamente desde hace más de 60 años.Tensión entre Cuba y Estados UnidosEl gobierno estadounidense, liderado por Donald Trump, mantiene desde finales de enero un bloqueo energético contra la isla, ubicada a 150 kilómetros de su territorio, al considerar que representa una "amenaza excepcional" para su seguridad debido a sus vínculos con Rusia, China e Irán.En paralelo, John Ratcliffe, director de la principal agencia de inteligencia de Estados Unidos, viajó a La Habana para reunirse con altos funcionarios cubanos y discutir la crisis que atraviesa el país.¿Qué dice guía cubana para "proteger ciudadanos de ataques militares?El documento, elaborado por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil y dirigido "a todas las familias cubanas", ofrece orientaciones "prácticas" para "proteger la vida ante posibles ataques del enemigo", según un comunicado publicado el viernes en el Portal del Ciudadano de La Habana.Medios locales como la radio provincial de Sancti Spíritus también difundieron la información y habilitaron la descarga del instructivo, titulado "Proteger, resistir, sobrevivir y vencer".Entre las recomendaciones se incluye la preparación de "una mochila familiar con agua potable, alimentos listos para consumir, radio con energía alternativa, linterna, medicamentos (...) y artículos de higiene", así como la atención a "las señales de alarma aérea". Además, el documento insta a conocer los "primeros auxilios" y a mantenerse informado "a través de los consejos de defensa" locales.La difusión, aunque discreta, ocurre en un contexto de profunda crisis socioeconómica en Cuba, país de 9,6 millones de habitantes. La situación se agrava por el colapso de la red eléctrica, que enfrenta la falta de diésel y fueloil.Los constantes apagones han provocado protestas recientes en varios barrios de La Habana, reflejando el creciente malestar social en la isla.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS AFP
La producción del programa Survivor Grecia fue suspendida de manera indefinida luego de que uno de sus participantes, Stavros Floros, de 21 años, resultara gravemente herido en un accidente ocurrido en aguas de República Dominicana. El joven se encontraba practicando pesca submarina durante un descanso de las grabaciones cuando fue alcanzado por una embarcación turística cerca de la isla Saona.El hecho provocó una fuerte reacción tanto de la productora del reality como de la cadena griega SKAI, que decidió detener la emisión del programa mientras avanzan las investigaciones sobre lo ocurrido y continúa la recuperación del concursante.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Accidente habría ocurrido fuera de la competencia del realityDe acuerdo con la información entregada por la productora AcunMedya a Toronto Sun, el accidente no ocurrió durante una prueba ni dentro de las actividades oficiales del programa. Floros aprovechaba un momento libre en las aguas cercanas a isla Saona para practicar pesca submarina cuando una embarcación lo impactó.La empresa señaló en un comunicado que se trató de un "accidente grave" y explicó que, según los primeros antecedentes recopilados, el participante habría sido herido por una lancha turística mientras se encontraba bajo el agua. Las autoridades locales iniciaron una investigación para establecer las circunstancias exactas del hecho. Medios locales indicaron que el concursante estaba pescando sin una boya de señalización en la superficie, elemento que suele utilizarse para alertar a las embarcaciones sobre la presencia de buzos o pescadores submarinos.El concursante sufrió lesiones de gravedadSegún reportes difundidos por el medio local eKathimerini, las hélices del motor fuera de borda de la embarcación alcanzaron a Floros, provocándole heridas severas en ambas piernas.Las lesiones derivaron en la amputación parcial de su pierna izquierda, además de daños importantes en el tobillo derecho. Tras el accidente, integrantes de la producción y equipos de emergencia realizaron el traslado inmediato del joven a un centro médico local.La productora aseguró que la asistencia fue rápida y que desde el primer momento se activaron los protocolos médicos correspondientes para estabilizar al participante.Días después del accidente, representantes de Survivor Grecia informaron mediante redes sociales que Floros había recuperado la conciencia y permanecía internado en una unidad de cuidados intensivos.El comunicado añadió que los médicos evaluaban la posibilidad de trasladarlo a un hospital especializado en Estados Unidos para continuar con el tratamiento y los procedimientos de rehabilitación.La gravedad del caso llevó a la cadena griega SKAI Television a suspender temporalmente la transmisión del reality show.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
El Super Astro Sol continúa posicionándose como uno de los juegos de azar más populares del país gracias a una dinámica que combina números y astrología. Cada tarde, miles de jugadores participan con la esperanza de acertar la combinación ganadora y obtener importantes premios económicos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)A diferencia de otras modalidades de chance, este sorteo exige acertar no solo un número de cuatro cifras, sino también uno de los doce signos zodiacales. Esa mezcla entre azar y signos del zodiaco mantiene el interés de una amplia comunidad de participantes en distintas regiones del territorio nacional.Resultados Super Astro Sol hoy, 16 de mayo de 2026Una vez finalice el sorteo oficial de esta tarde, estos serán los resultados correspondientes al Super Astro Sol:Número ganador: 0437Signo zodiacal: AriesLas autoridades recomiendan revisar los resultados únicamente a través de plataformas oficiales y puntos autorizados para evitar errores o posibles inconvenientes durante el proceso de reclamación.¿A qué hora juega el Super Astro Sol?El Super Astro Sol se juega todos los días en horario de la tarde. El sorteo oficial se realiza a las 4:00 p.m. y es transmitido a través de canales autorizados y plataformas digitales habilitadas para seguir el resultado en tiempo real.La transmisión cuenta con supervisión oficial y controles establecidos por las autoridades encargadas de regular los juegos de suerte y azar en Colombia.¿Cómo jugar Super Astro Sol?Para participar, el jugador debe seleccionar un número de cuatro cifras entre el 0000 y el 9999 y asociarlo a uno de los doce signos zodiacales disponibles.Asimismo, existe una modalidad automática que permite al sistema generar tanto el número como el signo al azar para quienes prefieren dejar la elección completamente en manos de la suerte.Las apuestas pueden realizarse en puntos autorizados y plataformas digitales habilitadas. El valor mínimo permitido generalmente inicia desde los $500 pesos, dependiendo del operador autorizado.Plan de premios del Super Astro SolEl esquema de premios depende del nivel de coincidencia entre el número seleccionado y el signo zodiacal elegido por el participante.Entre las principales categorías se encuentran:Cuatro cifras y signo exacto: hasta 42.000 veces el valor apostado.Tres cifras y signo: hasta 1.000 veces la apuesta.Dos cifras y signo: hasta 100 veces lo jugado.Gracias a esta modalidad, cada jornada ofrece diferentes posibilidades de ganar para los apostadores.¿Cómo reclamar un premio?En caso de resultar ganador, es indispensable conservar el tiquete original en buen estado y sin alteraciones, ya que este documento será el único válido para reclamar cualquier premio.Los premios menores pueden cobrarse directamente en puntos autorizados, mientras que los montos más altos requieren trámites adicionales en oficinas principales y validaciones por parte del operador del juego.Asimismo, las ganancias obtenidas en este tipo de sorteos están sujetas a las retenciones legales vigentes en Colombia por concepto de ganancia ocasional.Con este nuevo sorteo, el Super Astro Sol mantiene viva la expectativa de miles de colombianos que diariamente participan esperando acertar la combinación ganadora y convertir una apuesta en un importante premio económico.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
La muerte de Juan Felipe Palacio Vélez, un joven de 26 años que asistió a Expotatuaje Medellín 2026 para realizarse un tatuaje, continúa generando reacciones y cuestionamientos sobre las condiciones sanitarias en este tipo de eventos masivos. El caso se conoció luego de que familiares del joven denunciaran que, tras terminar el procedimiento realizado durante los tres días de feria en Plaza Mayor Medellín, Juan Felipe comenzó a presentar complicaciones de salud que empeoraron con rapidez hasta ocasionar su muerte.Según relató la madre de Juan Felipe en diálogo con Blu Radio, el joven se realizó un extenso tatuaje de un mago en una de sus piernas durante los tres días que duró la feria. Aunque inicialmente todo parecía transcurrir con normalidad, poco después comenzaron las complicaciones de salud.Organización de Expotatuaje Medellín habló sobre el casoA través de un comunicado, la organización de Expotatuaje Medellín expresó sus condolencias a la familia y personas cercanas de Juan Felipe Palacio Vélez, "quien además fue asistido de manera exclusiva por uno de los expositores en Expotatuaje 2026 durante los tres días del evento". Además, la organización señaló que está dispuesta a colaborar con las autoridades en todo lo relacionado con la investigación para determinar qué ocurrió en este caso."Desde la parte directiva de la organización estamos prestos a colaborar con las autoridades en lo que estimen pertinente para esclarecer el fatídico hecho que involucra a uno de nuestros aficionados". Además, la feria defendió el cumplimiento de los protocolos exigidos para la realización del evento y aseguró que, según su versión, cada edición de la feria se desarrolla bajo "el cumplimiento de los requisitos solicitados por las autoridades de salud encargadas de estas actividades, además del seguimiento a los protocolos internos exigidos a todos los expositores y participantes". En el comunicado, Expotatuaje Medellín insistió en que serán las entidades encargadas las que determinen las causas y circunstancias que rodearon la muerte del joven. "Frente a los hechos conocidos públicamente, reiteramos nuestro respeto por las investigaciones que adelantan las autoridades competentes, las cuales serán las encargadas de determinar las circunstancias y causas de este lamentable caso".Familia asegura que el joven presentó una infección tras el tatuajeSegún relataron los familiares de Juan Felipe, el joven se realizó un tatuaje de gran tamaño en una de sus piernas durante la feria de tatuajes celebrada en Medellín. Aunque al terminar el evento no habría presentado señales de alarma, días después comenzó a sentirse mal. La situación se agravó rápidamente y, de acuerdo con el testimonio entregado por su madre, fue necesario solicitar atención de emergencia a través de la línea 123."Vino el 123 a reanimarlo por 40 minutos, lograron volverlo a que respirara, pero cuando él llega al Hospital General llega con muerte cerebral y pues se le para el corazón definitivamente", contó su madre, la fiscal Alexandra Vélez. La madre de Juan Felipe afirmó además que los médicos les habrían informado sobre la presencia de una infección asociada al procedimiento realizado días antes.“Ayer a las siete y media de la mañana, por una sepsis, el médico me dijo: ‘No, es que él tiene una infección que es provocada por el tatuaje’”, afirmó.Tras conocerse la muerte del joven, Michell Pineda, el abogado de la familia aseguró que ya comenzaron las acciones judiciales para establecer posibles responsabilidades alrededor del caso.“Lo que ocurrió es un homicidio culposo en la vida del joven Juan Felipe, en la cual están implicados el centro de convenciones Plaza Mayor Exposiciones de Medellín y los organizadores del evento”, manifestó el jurista en dialogo con el medio Telemedellín.El representante de la familia señaló que ya se adelanta la recolección de pruebas. “Es muy grave que hubiera pasado esto en la ciudad, en un evento de esas características y que culminara con la muerte de este joven. Ese asunto se da de conocimiento a la justicia”, agregó.Asimismo, indicó que ya fueron interpuestas denuncias penales relacionadas con el caso.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
El influencer Yexi Daza, cuyo nombre real es Jesse Adonai Daza, con casi 1 millón de seguidores, fue enviado a la cárcel por presuntamente tener en cautiverio y en precarias condiciones a varias especies de fauna silvestre. Paradójicamente, su contenido digital estaba direccionado a la protección de los animales.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Este hombre es señalado por la Fiscalía General de la Nación de presuntamente mantener en cautiverio y en precarias condiciones de cuidado a varias especies de fauna silvestre en una finca de la vereda Aguas Negras, municipio de Puerto Asís, Putumayo. Fotografías en poder del ente investigador demuestran las condiciones en las que estaban los animales.Así Yexi Daza habría conseguido los animales que usaba para videosSegún una fiscal adscrita al grupo Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (Gelma), el señalado delincuente, al parecer, obtenía los animales de manera irregular, muchos de ellos declarados en peligro de extinción, los albergaba en su lugar de residencia y los exhibía y utilizaba para grabar videos en los que promovía mensajes de conservación de especies.“De los ocho individuos se encontraban en desplazamiento restringido dentro del predio y 22 permanecían en condiciones de encierro en jaulas, huacales, recintos de cemento y estructuras improvisadas con malla y madera. Al interior de estas especies se identificó un ejemplar de paujil clasificado en categoría en peligro”, narró la fiscal en la audiencia de imputación de cargos.¿Qué animales tenía en su poder Yaxi Daza?La fiscalía ubicó en la finca del influencer Yexi Daza una lora real, dos chigüiros, cuatro zarigüeyas, un pecarí de collar, dos guacamayas bandera, una guacamaya azul, una guacamaya cariseca, cinco borugas, un mono soldado (o mono ardilla), dos tucanes arazatí, un tucán pechiblanco, una pava amazónica y dos zorros cangrejero. Estos animales, dijo la fiscal, estaban en “habitaciones y estructuras improvisadas en espacios reducidos y sin separación por especies, situación que implicaba su privación de movimiento y de espacio suficiente. Igualmente, se registraron condiciones higiénicos deficientes, acumulación de materia fecal y orina, olores fuertes y elementos en deterior”.La fiscal imputó los delitos de aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables agravado y lesiones que menoscaban gravemente la salud o la integridad física del animal. El influencer Yaxi Daza no aceptó los cargos y deberá cumplir medida de aseguramiento preventiva en centro carcelario.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias