Con seis dólares, almorzó en modesto restaurante con Bourdain; también, comparación Santos-Chávez, y otro dolor de cabeza para Peñalosa.
Publicidad
Con seis dólares, almorzó en modesto restaurante con Bourdain; también, comparación Santos-Chávez, y otro dolor de cabeza para Peñalosa.
Publicidad
Publicidad
Publicidad