La comunidad educativa y los habitantes de Gachancipá, en Cundinamarca, se encuentran conmocionados tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Cristian Sneider Martín Martín, un joven de tan solo 16 años cuya vida prometía un futuro brillante en el ámbito académico.
Cristian no era un estudiante común; según los relatos de su familia, se había destacado como el mejor de su colegio en el sur de Bogotá, logro que le permitió obtener una beca para estudiar Ciencias y Matemáticas en la prestigiosa Universidad del Bosque, donde apenas llevaba cursando dos o tres semanas.
Lo que se sabe de su desaparición
La tragedia se inició este lunes 16 de febrero a las 4 a. m. cuando Cristian se despidió de su madre para dirigirse a la universidad. Lo que parecía ser una jornada académica normal se transformó en una pesadilla cuando, llegada la tarde, el joven no respondía a las llamadas de su progenitora. Ante la creciente angustia y el hecho de que Cristian no regresara a la hora habitual (6:00 p.m.), la familia decidió dar aviso a la policía e iniciar una búsqueda desesperada.
Últimas Noticias
“Él se despidió de mí. Me dijo: ‘Mami, nos vemos, que la Virgen la proteja”, recordó Janeth Martín, madre de Cristian.
La tecnología jugó un papel crucial en las primeras horas de la búsqueda. El teléfono celular de Cristian permanecía encendido y la señal de GPS indicaba una ubicación inusual: el municipio de Gachancipá, Cundinamarca. Familiares, amigos, su novia y el equipo periodístico de El Ojo de la Noche, de Noticias Caraco, se trasladaron al lugar. Fue a la 1:05 a.m. de este mates cuando el padre y un tío del joven, acompañados por la Policía, localizaron el cuerpo sin vida de Cristian en medio de la vegetación, tras un ascenso por una zona montañosa.
Las incógnitas del caso
Aunque las causas exactas del fallecimiento aún están bajo investigación por parte de las autoridades, existen elementos que generan profundos interrogantes y alimentan diversas hipótesis:
Llamadas de extorsión y posible secuestro: mientras la familia realizaba las labores de búsqueda en la montaña, recibieron llamadas telefónicas exigiendo dinero por una supuesta liberación. En estas comunicaciones, delincuentes afirmaban tener al joven en un vehículo y solicitaban la suma de 2 millones de pesos. Esto plantea la duda de si se trató de un secuestro real o de delincuentes oportunistas que intentaron aprovecharse del dolor y la desesperación de la familia tras rastrear de alguna forma la situación.
Publicidad
La ubicación geográfica: una de las mayores incógnitas es por qué un estudiante que se dirigía a una universidad en el norte de Bogotá terminó en una zona rural y montañosa en Gachancipá. El hecho de que su cuerpo fuera hallado en un cerro sugiere que el joven pudo haber sido llevado allí bajo engaños o por la fuerza.
Presunta autoría criminal: la madre de Cristian, en medio de su dolor, ha sido enfática en pedir justicia, asumiendo que su hijo fue víctima de un acto violento. "El que me le hizo eso a mi hijo que pague", expresó, dejando claro que para la familia no se trató de un accidente, sino de un crimen que les "mató la vida en vida".
Publicidad
La muerte de este joven becado deja un vacío inmenso y una investigación abierta que busca esclarecer quiénes estarían detrás de este hecho y qué motivó el traslado de Cristian hasta aquel cerro solitario. Las autoridades competentes tienen ahora la tarea de determinar si las llamadas de extorsión están directamente vinculadas con el deceso o si fueron un elemento aislado en este oscuro misterio.
NOTICIAS CARACOL