En Sala de prensa con Juan Roberto Vargas, director de de Noticias Caracol, se debatió un tema de que ha marcado la agenda en Colombia y tiene que ver con la efectividad real de los megaoperativos de seguridad en las principales ciudades del país, los cuales han sido liderados y expuestos ante la opinión pública por Abelardo de la Espriella. Estos despliegues, como el realizado recientemente en Bogotá que dejó más de 170 capturas, buscan devolver la tranquilidad a las calles.
En el programa, el análisis planteó si estas intervenciones logran reducir de manera duradera la delincuencia o si se quedan únicamente en golpes coyunturales y que dan de qué hablar. Para responder a estas inquietudes, Juan Roberto Vargas habló con Hugo Acero, consultor en temas de seguridad urbana, y Santiago Tobón, director del Centro de Valor Público de la Universidad EAFIT, quienes analizaron el impacto de estos operativos en el país.
"Este tipo de acciones deberían ser frecuentes"
Respecto a los resultados de estas acciones, Hugo Acero señaló que tienen un impacto inmediato en las cifras, pero cuestionó su continuidad a largo plazo. Acero afirmó que “de manera coyuntural pues desde luego tienen un efecto importante en la medida en que se dan unas cifras de 170 personas detenidas, decomiso de droga, decomiso de armas”. No obstante, el especialista advirtió que no es suficiente intervenir unas pocas ciudades cuando el país cuenta con decenas de municipios y departamentos. Asimismo, sostuvo que “este tipo de acciones deberían ser frecuentes si se quiere en cada una de nuestras ciudades y territorios bajo el liderazgo de los alcaldes y los gobernadores, pero el presidente ha decidido que este tipo de cosas se hacen solo cuando él esté presente y de esa manera no vamos a tener resultados contundentes y sobre todo sostenibles en materia de seguridad".
Publicidad
Para Acero, la seguridad exige recuperar el territorio mediante la justicia y la inversión social integral. Por ello, concluyó que “pensar que vamos a acabar el delito o que vamos a acabar con las organizaciones criminales, el narcotráfico o la minería ilegal de la noche a la mañana no es posible”, por lo que, explicó, es indispensable utilizar de forma eficiente los limitados recursos del Estado para golpear los grupos más violentos.
Crimen organizado pensado como una empresa
Por su parte, Santiago Tobón valoró la importancia institucional de estas intervenciones como una señal de autoridad. Tobón expresó que “creo que todavía es temprano para saber... es un buen comienzo porque sin duda era necesario que el Estado enviara una señal de una capacidad coercitiva y de sanción frente a personas que están incumpliendo la ley”. Sin embargo, el docente de la Universidad EAFIT enfatizó en que el verdadero reto radica en lo que sucede después de los operativos y en cómo se afecta la estructura económica de las bandas.
Finalmente, analizando el crimen organizado desde una perspectiva económica, Tobón explicó que “la manera como yo observo estas organizaciones criminales son como empresas y al final son empresas que generan unas rentas y tienen unos costos de operación. La manera de acabar con estas organizaciones o contrarrestarlas... es tratar de quebrarlas, aumentar sus costos y reducir sus ingresos”. Como ejemplo de este fenómeno, Tobón indicó que solo en Medellín el microtráfico y la extorsión mueven cerca de 2 billones de pesos al año, lo cual obliga a las autoridades a definir prioridades claras frente a la imposibilidad de perseguir todos los delitos simultáneamente.
CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOL
X: RojasCamo
Correo: wcrojasb@caracoltv.com.co
Instagram: Milografias