Comprar vivienda usada sigue siendo una de las alternativas más utilizadas por quienes buscan convertirse en propietarios en Colombia. Dentro de las opciones de financiación disponibles está la línea de crédito para vivienda usada del Fondo Nacional del Ahorro (FNA), dirigida a afiliados que cumplan los requisitos financieros y legales exigidos por la entidad.
De acuerdo con la información oficial del FNA, esta modalidad permite financiar inmuebles ubicados en cualquier lugar del país, incluyendo viviendas de interés prioritario (VIP), viviendas de interés social (VIS) y viviendas que superan los topes VIS. La aprobación del crédito depende de la capacidad de pago del solicitante y del cumplimiento de la documentación requerida durante el proceso.
Comprar vivienda usada con Fondo Nacional del Ahorro: ¿cuáles son los requisitos?
El primer requisito es estar afiliado al Fondo Nacional del Ahorro, ya sea a través de cesantías o mediante la modalidad de Ahorro Voluntario Contractual (AVC). Posteriormente, la entidad realiza una evaluación para determinar la capacidad de endeudamiento, los ingresos y las obligaciones financieras del interesado. Además, la entidad establece que el solicitante debe tener entre 18 y 75 años al momento de la aprobación del crédito. También deberá presentar los documentos exigidos para el estudio financiero y cumplir los criterios establecidos para la aprobación del préstamo hipotecario.
El Fondo aclara que el valor aprobado no depende únicamente del precio de la vivienda, sino de la capacidad real de pago del afiliado. Por esa razón, una vivienda puede cumplir los requisitos del programa y aun así recibir una aprobación por un monto inferior al esperado o incluso ser objeto de una negación del crédito.
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Uno de los aspectos más consultados por quienes buscan comprar vivienda usada es el porcentaje de financiación disponible. Según la información publicada por el Fondo Nacional del Ahorro, la entidad puede financiar hasta el 90 % del valor comercial del inmueble. Esto significa que, en términos generales, el comprador deberá asumir el porcentaje restante como cuota inicial. Sin embargo, el monto definitivo dependerá del resultado del análisis financiero realizado por la entidad y de las características de la operación de crédito. La financiación aplica para viviendas VIP, VIS y No VIS, y puede utilizarse para adquirir inmuebles en cualquier región del territorio nacional. Además, el programa no establece límites de antigüedad para las propiedades que se pretendan comprar.
Documentos clave para comprar una vivienda usada
Una vez identificado el inmueble que se desea adquirir, comienza una fase de revisión documental y jurídica que resulta fundamental para el proceso. Entre los documentos que suelen solicitarse se encuentran:
- Contrato o promesa de compraventa
- Certificado de tradición y libertad
- Copia de la escritura pública del inmueble
- Documentos de identidad de los vendedores
- Documentos relacionados con las garantías exigidas para el crédito
El certificado de tradición y libertad es uno de los documentos más importantes porque permite verificar el historial jurídico de la propiedad y determinar la existencia de transferencias anteriores de dominio. Antes de autorizar el desembolso, el inmueble debe superar un proceso de validación técnica y jurídica. El Fondo Nacional del Ahorro establece que la condición de vivienda usada puede acreditarse cuando el certificado de tradición evidencia transferencias previas de propiedad o cuando un avalúo comercial realizado por una lonja autorizada confirma que se trata de un inmueble usado.
Además del avalúo, la entidad realiza un estudio jurídico de la propiedad para verificar que no existan inconvenientes que puedan afectar la operación hipotecaria. Esta etapa es determinante antes de continuar con la legalización del crédito.
Paso a paso para comprar vivienda usada con el FNA
El proceso comienza con la afiliación al Fondo y continúa con la solicitud del crédito hipotecario. Posteriormente, se realiza la evaluación financiera del solicitante para determinar el monto que puede recibir. Una vez se define la capacidad de financiación, el interesado puede seleccionar la vivienda usada que desea comprar y presentar la documentación correspondiente del inmueble. Luego vienen las etapas de avalúo, estudio jurídico, legalización y firma de escritura pública.
De acuerdo con los tiempos informados por la entidad, el proceso contempla fases de asesoría, radicación, análisis, legalización y desembolso. La etapa de legalización suele ser la más extensa debido a la participación de notarías y oficinas de registro de instrumentos públicos. Los afiliados pueden acceder a diferentes alternativas de financiación dependiendo del sistema elegido.
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En UVR, el plazo de pago puede ir desde 5 hasta 30 años. En pesos, el plazo máximo es de 20 años. La entidad también señala que la compra de vivienda usada puede realizarse en cualquier ciudad o municipio del país siempre que el inmueble cumpla los requisitos exigidos para el estudio técnico y jurídico. Por esta razón, antes de firmar una negociación es recomendable revisar cuidadosamente los documentos, verificar la situación jurídica de la vivienda y confirmar que tanto el comprador como el inmueble cumplen las condiciones exigidas por el Fondo Nacional del Ahorro para acceder a la financiación.
Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.
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ÁNGELA URREA PARRA
NOTICIAS CARACOL