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Un giro inesperado para comenzar el año vivió la superestrella del pop-rock, Pink, quien sorprendió a sus millones de seguidores al revelar que pasó la víspera de Año Nuevo no en una fiesta glamorosa, sino en la camilla de un hospital. Con su característica honestidad y un toque de humor ácido, la intérprete de "Trustfall" compartió los detalles de una intervención quirúrgica significativa que marca el cierre de un 2025 que ella misma describió como un año de altibajos extremos.
A través de su cuenta oficial de Instagram, Pink publicó una fotografía que rápidamente se volvió viral. En la imagen, se le ve sonriente a pesar de las circunstancias, vistiendo una bata médica y con un vendaje visible en la zona del cuello. El mensaje que acompañó la postal no solo sirvió para informar sobre su estado de salud, sino también como una profunda reflexión sobre el autocuidado y la gratitud hacia su propio cuerpo.
"Puede que no sea un lifting facial elegante, pero estoy recibiendo dos nuevos discos brillantes en mi cuello", explicó la artista, aclarando de inmediato que no se trataba de un procedimiento estético, sino de una necesidad médica para mejorar su calidad de vida y bienestar físico. La cantante describió la marca resultante como una "nueva cicatriz" y un recordatorio de lo mucho que valora su cuerpo, al cual se refiere como un "recipiente" que utiliza al máximo en cada una de sus exigentes presentaciones.
La intervención a la que se sometió Pink consistió en el reemplazo de dos discos cervicales. Aunque la publicación original no detallaba una enfermedad específica, este tipo de procedimientos suelen realizarse para tratar el desgaste de los discos en la columna vertebral, buscando aliviar dolores crónicos y fortalecer la estructura ósea. Con su estilo frontal, la cantante justificó la cirugía con una frase que resume su carrera: "El rock 'n' roll es un deporte de contacto".
Pink fue muy clara al señalar que esta no fue una intervención de urgencia. Por el contrario, las fuentes sugieren que fue una operación programada con antelación para abordar las secuelas físicas de una carrera marcada por la alta exigencia acrobática y escénica.
Este paso por el quirófano no fue el único desafío de salud que la artista enfrentó recientemente. Según los registros, durante el verano de 2025, Pink también tuvo que lidiar con una infección bacteriana por E. coli que contrajo durante unas vacaciones, lo que la obligó a someterse a un tratamiento de vitaminas intravenosas y reposo. Estos incidentes parecen haber reforzado su decisión de priorizar su salud al comenzar el nuevo ciclo.
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Uno de los puntos más conmovedores de su mensaje fue la mención a su familia. Mientras ella se encontraba sola en la habitación del hospital en Nochevieja, su esposo e hijos —Willow Sage y Jameson Moon— estaban disfrutando de unas vacaciones haciendo snowboard. A pesar de la soledad física del momento, Pink se mostró optimista y decidida a que el 2026 sea un año superior. "Elijo la alegría y dejo atrás el dolor. Voy a elegir pensamientos positivos sobre los negativos", afirmó.
Para tranquilidad de sus fans, especialmente en Latinoamérica, no se ha realizado ningún anuncio oficial sobre la reprogramación o cancelación de sus shows. Pink tiene compromisos importantes en agenda, incluyendo conciertos programados en México para el 26 y 27 de abril de 2026 en el Estadio GNP Seguros. Al no haber cambios reportados, se asume que el periodo de recuperación es compatible con el reinicio de su gira en la primavera.
Esta cirugía parece ser, en realidad, una inversión a largo plazo para su carrera. Al reemplazar los discos dañados, la artista busca estar en condiciones óptimas para continuar con las grabaciones y las giras mundiales que tanto esfuerzo físico le demandan.
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MARÍA PAULA GONZÁLEZ
PERIODISTA DIGITAL