¿Qué haría si un día, sin explicación alguna, se despierta y lo primero que ve es que su piel está de color azul? Esto le ocurrió a Tommy Lynch, un hombre de 42 años, que entró en pánico al ver que sus manos y brazos estaban de un intenso color azul e inmediatamente se fue a urgencias temiendo lo peor.
Según relató en una detallada publicación de Facebook el hombre que vive en Derbyshire, Reino Unido, y que destaca por tener un estilo de vida saludable, esa mañana su preocupación no le dio tiempo para nada y lo primero que pensó al despertarse "pareciéndose a un Avatar" es que tenía algún problema de salud grave.
¿Qué fue lo que le pasó?
Lynch pensó que tendría una mañana tranquila, como todas, pero al despertar de un profundo sueño tuvo que aclarar su visión varias veces. No podía creer lo que estaba viendo, sus manos, brazos, abdomen y piernas se veían de color azul. Además de eso, señaló que despertó con un extremo cansancio, algo poco común en su estilo de vida, lo que aumentó su preocupación.
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El trabajador llegó a pensar que estaba enfrentando algún problema de circulación y le mandó algunas fotos a un amigo, quien inmediatamente lo buscó en su casa y lo llevó a urgencias. Lynch detalló que cuando llegó a la recepción y le preguntaron el motivo de su consulta dijo: "Hola, me desperté azul".
Al igual que él, los médicos de turno se alertaron al verlo. Detalló que por lo menos 10 médicos del Queen's Hospital de Burton se pusieron a su disposición para atenderlo, temiendo que se tratara de algo grave. "Todo el mundo en urgencias me estaba mirando", recordó.
El hombre fue acostado en una camilla y, sin saber muy bien qué era lo que le ocurría, en primera medida los médicos decidieron administrarle oxígeno. Después de eso, empezaron a lanzar algunos posibles diagnósticos, ninguno de ellos acertado, sobre el posible motivo por el que Lynch había amanecido de ese particular color.
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Mientras los profesionales debatían e intentaban llegar a un diagnóstico claro, temiendo que el tiempo les jugara en contra, una enfermera llegó a la camilla de Lynch. Como es común, la enfermera lo higienizó con una toallita desinfectante, la cual inmediatamente se tiñó de azul.
En el momento que Lynch vio la toallita azul, entendió todo lo que estaba pasando. La noche antes del incidente el hombre de 42 años había decidido cambiar las sábanas de su cama y estrenar unas que le regaló un amigo. La ropa de cama era de un intenso color azul.
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Muy avergonzado, el hombre contó a los médicos que definitivamente no se trataba de un problema de salud, sino que realmente el tinte de las sábanas se había pegado a su cuerpo. "Salí del hospital más rojo que azul", reconoció.
Tommy Lynch señaló que no sabe cuántas veces se disculpó con el personal médico por hacerlos perder su tiempo con él, especialmente porque todos pensaron que se trataba de una verdadera urgencia y se prepararon para atenderlo. Sin embargo, los médicos le indicaron que les había dado una gran anécdota para alegrar el día, pero le recomendaron fijarse mejor antes de acudir a urgencias la próxima vez.
"Me horrorizó, pero dijeron que les había dado una buena risa", señaló.
Al regresar a su casa Lynch se dio un buen baño, en la ducha quedó todo el tinte azul que se había pegado a su cuerpo y también decidió lavar las sábanas. "No me he vuelto a poner azul desde entonces", concluyó.
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En redes sociales su historia se viralizó y Tommy Lynch recomendó a todos aquellos que la leyeron siempre "lavar sus sábanas" antes de usarlas, una lección que aprendió de manera curiosa. Se tomó la historia con gracia y hasta cambió su foto de perfil por una disfrazado de Pitufo.
MARÍA PAULA GONZÁLEZ
PERIODISTA DIGITAL