La tragedia que marcó la vida de Jois Ramírez y su familia ocurrió en las cumbres del Nevado del Tolima. El último día de diciembre de 2024, Kevin Bocanegra, un abogado de 25 años, falleció tras sufrir complicaciones de salud mientras intentaba alcanzar la cima de la montaña. Kevin buscaba cumplir el sueño de recibir el año nuevo en la cumbre, una travesía que emprendió junto a su novia Jois y su suegra, Camila Moncayo. Sin embargo, lo que inició como un proyecto de vida en pareja terminó en un duelo que hoy, un año después, suma nuevos y desgarradores detalles sobre las condiciones en las que fue hallado su cuerpo.
Los Informantes habló con la joven y con su madre, quienes relataron los últimos momentos de Kevin durante la expedición, el dolor, la culpa y el proceso de duelo que enfrentaron tras la tragedia que las llevó a conquistar nuevas fronteras.
Una expedición marcada por la tragedia
Kevin era un joven disciplinado y no presentaba problemas de salud previos. Según relató su suegra, Camila Moncayo: "Mi yerno era un joven muy aplicado, disciplinado. Era un hombre fuerte, no sufría de nada. Yo nunca le escuché ni siquiera un dolor de cabeza". Su relación con Jois era estrecha; se conocieron en la universidad y, tras la pandemia, Kevin se integró a la empresa de contenidos digitales de su novia para apoyarla en aspectos legales y organizativos. La expedición al Nevado del Tolima, que se encuentra a más de 5.000 metros de altura, representaba un reto físico para el cual el grupo creía estar preparado.
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El ascenso comenzó el 28 de diciembre de 2024, pero las irregularidades en la organización de la agencia de viajes se manifestaron rápidamente. Jois recordó que "no llevábamos un guía al mando sino que cada quien iba por su lado caminando de forma libre eso a mí me pareció muy desorganizado". A medida que ganaban altura, Kevin empezó a mostrar signos de agotamiento y síntomas similares a una gripa leve.
“Hace el primer comentario informando que sentía que podía tener una gripa, un síntoma de gripa leve, pero que algo estaba pasando”, reveló Jois.
Falta de hidratación y equipo básico
Para el 30 de diciembre, su estado empeoró significativamente. Según Jois, su novio manifestó: “No tengo fuerza física, creo que la maleta está muy pesada para mí”. A pesar de su evidente debilidad, el grupo enfrentó una fuerte presión por parte de los guías para mantener el ritmo, con comentarios como “hay que seguir adelante, no tienes que ser flojo”, relató la joven.
La falta de recursos básicos agravó la situación. “Nosotros no teníamos pastillas purificadoras ni estufas ni acceso a nada de eso”, reveló Jois, al referirse a la escasa preparación para garantizar agua potable, lo que derivó en un estado crítico de deshidratación para todos los integrantes del grupo.
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Ella admitó su falta de conocimiento sobre los riesgos del entorno: "También pequé por ignorante. Le confié mi vida a una tercera persona y solamente uno es responsable de su propia vida".
Las últimas horas de Kevin Bocanegra
Ante el evidente deterioro de Kevin, ella decidió quedarse a su lado en la carpa mientras el resto del grupo intentaba hacer cumbre, pero él le insitió en continuar. Tras regresar de la cima, Jois encontró a su novio aparentemente mejor, pero el anuncio de que debían levantar el campamento para seguir la travesía desencadenó una nueva crisis. Kevin se negó a avanzar, afirmando: "Yo no voy a seguir porque no tengo fuerza para continuar".
En medio de una fuerte discusión con el guía, un líquido amarillo comenzó a brotar de la nariz de Kevin. Un grupo externo de montañistas, que incluía a un médico, brindó asistencia y diagnosticó que el joven presentaba mal de altura y un posible edema cerebral. “Él estaba demasiado indispuesto con el que estaba al mando del grupo. Le dijo: ‘¿Cómo así que a mí me vendieron una póliza y me vendieron la posibilidad de que si yo me ponía mal podía pedir, el acceso a un helicóptero y aquí no hay quien venga a sacarme’”.
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Ante la ausencia de un rescate aéreo, se gestionó un caballo para el descenso. Fue durante este trayecto que Kevin perdió el conocimiento y falleció. El impacto emocional para Jois alcanzó su punto máximo al llegar al lugar donde descansaban los restos de su novio: "Fue ver a Kevin envuelto en lonas y amarrado en un establo de caballos".
Ataques en redes sociales
La muerte de Kevin se convirtió en noticia nacional, desencadenando una ola de ataques en redes sociales contra Jois y su madre. Las críticas se centraron en su profesión como creadora de contenido y en la forma en que manifestaban su dolor. Este acoso digital se sumó a un duelo profundo que llevó a Jois a visitar el cementerio diariamente durante meses.
“Lloraba y no me salían lágrimas, pero yo estaba llorando y la gente también me criticaba muy fuerte por eso, porque decían como está llorando, está haciendo show, porque no le vemos lágrimas”, contó.
Sanación y transformación en la montaña
A pesar de la tragedia, Jois y Camila decidieron regresar a las montañas como parte de su proceso de sanación. “De lo más trágico que nos ha pasado en la vida, también nos pasó que encontramos un amor muy bonito y una conexión muy increíble con la naturaleza”, recordó.
Esta decisión las llevó a cumbres en Ecuador, como el Volcán Cotopaxi, donde Camila enfrentó sus propios desafíos con el mal de altura. La transformación de Jois ha sido física y personal, mudándose a Suesca, Cundinamarca, para dedicarse a la escalada en roca. Jois explicó su cambio radical, incluyendo el corte de su cabello, como un proceso simbólico: "Me quiero quitar el pelo porque a la medida en que mi pelo crezca yo voy a ir sanando con el". Para ella, "la montaña se ha convertido en mi herramienta más poderosa para sanar".