La noche del sábado 25 de octubre de 2025, lo que comenzó como una celebración de cumpleaños en el norte de Cali se transformó en una tragedia que hoy tiene a una familia sumida en el dolor y las alarmas encendidas a nivel nacional por peligrosos retos virales. María José Ardila, una joven madre de 23 años, perdió la vida tras participar en un reto de ingesta masiva de alcohol promovido por la discoteca Sagsa, un evento que ha sido calificado por expertos y familiares como una práctica "homicida". Séptimo Día investigó.
María José, descrita por sus allegados como una mujer llena de luz, había estudiado ingeniería agroindustrial y se dedicaba por completo al cuidado de su hijo de tan solo nueve meses. Según cuenta su madre, Yulisa Álvarez, la joven era “una niña espectacular”. Era la luz y alegría de una familia oriunda de Bogotá. Sus planes a corto plazo eran claros: viajar a Estados Unidos en noviembre junto a su esposo, Carlos Carvajal, para buscar un mejor futuro para su pequeño. Sin embargo, todo se detuvo en seco en una discoteca de la ciudad a la que su familia había llegado desde que ella era una niña.
Fatal reto de Sagsa por un millón y medio
La dinámica del reto, publicitada intensamente en redes sociales, consistía en seis pasos de consumo de licor en tiempos récord. El premio prometido era de un millón y medio de pesos. Según Nicolle Cañas, amiga de María José y quien estaba con ella la noche de la tragedia, la entrada al establecimiento tenía un costo diferencial para quienes deseaban participar: “Manilla normal costaba $40.000 y las manillas para hacer el reto costaban $50”.
El desafío incluía, entre otros pasos, un “cucaracho doble” en cinco segundos, tres shots en el mismo tiempo, una cerveza sin parar y, finalmente, ocho tragos diferentes consumidos con un pitillo. Durante el proceso, la joven habría intentado hidratarse, pero se le prohibió. Nicolle asegura en Séptimo Día que: “María José quería como tomar agua durante los retos, pero nunca la permitieron, decían que no podía tomar nada más que no fuera el licor del reto”.
El video captado por sus acompañantes muestra el momento en que empleados del lugar le suministraban las bebidas. Hacia la 1:00 a.m., el estado de María José era crítico. “Ya María José no podía sostenerse por ella misma, ya estaba muy mal. Entonces, nosotras pues la agarramos de los brazos y la sentamos en la silla... Vimos que la boca ella estaba llena de comida. En ese momento yo intenté abrirle la boca, pero la mandíbula de María José estaba super rígida”, relata Nicolle sobre los minutos de angustia que vivieron dentro del establecimiento.
¿Qué dice la discoteca Sagsa?
Tras el incidente, la respuesta del establecimiento ha sido cuestionada por la familia de la víctima, denunciando una presunta falta de auxilio oportuno. Sus amigos afirman que, mientras la joven se encontraba inconsciente, el personal de la discoteca no brindó asistencia médica básica. “Nadie se ofreció ayudarnos. O sea, la gente solo pasaba por donde nosotras estábamos sentadas, cargando a María José y como que solo nos veían y ya”, sostiene Nicolle.
Camilo Agudelo, amigo de la familia que tuvo que cruzar la ciudad para auxiliarla ante la falta de una ambulancia o transporte, asegura que al llegar encontró a los encargados del sitio en una actitud pasiva: “Ellos simplemente estaban ahí presenciando cómo nosotros tratábamos de ayudarla”.
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Públicamente, la discoteca emitió un comunicado en sus redes sociales en el que decían: “Expresamos nuestra solidaridad, apoyo y acompañamiento a la familia en este difícil momento y reafirmamos nuestra disposición a brindar todo el apoyo y colaboración necesarios desde el lugar que nos corresponda”. No obstante, la familia denuncia que el establecimiento nunca los contactó directamente y que, mientras María José estaba en cuidados intensivos, el bar seguía promocionando el reto, incluso aumentando el premio económico. Séptimo Día buscó al administrador, José Fernando Holguín Nieto, pero no obtuvo respuesta, aunque inicialmente sí habían aceptado una entrevista.
¿Qué dice la ley y en qué va la investigación?
Desde el ámbito legal, el caso ha tomado un rumbo penal. La Fiscalía General de la Nación inició de oficio una investigación por el presunto delito de homicidio. Camilo Andrés Rojas, abogado de la familia Ardila, sostiene que el establecimiento incurrió en una negligencia grave al no contar con protocolos de emergencia. “Consideramos que el establecimiento de comercio incumplió todos los protocolos de atención de emergencias que debe tener un establecimiento de comercio. Promovió un reto que es nocivo para la salud del ser humano”, señala el jurista.
Para la defensa, existe una corresponsabilidad clara: “Es el mismo establecimiento quien promueve el evento, quien le suministra el alcohol a María José y frente al descontrol que se da, pues debe asumir eventualmente una responsabilidad”. La familia espera los resultados finales de Medicina Legal para confirmar que la causa de muerte fue el daño cerebral derivado de una broncoaspiración durante el consumo excesivo de licor.
Peligrosos retos en redes sociales: ¿qué motiva a los jóvenes?
El caso de María José no es aislado, sino que forma parte de una tendencia creciente donde la validación digital prima sobre la seguridad personal. Expertos señalan que los retos virales se han convertido en el nuevo estándar de reconocimiento social. David Bonilla, psicólogo experto en adolescentes, explica que vivimos en una "sociedad del sí se puede", lo que reduce drásticamente la percepción del riesgo en los jóvenes.
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“Antes eras reconocido si pertenecías al equipo de fútbol, hoy eres reconocido si eres el que más retos cumple en diferentes plataformas”, afirma Bonilla. Esta presión social, sumada a la gratificación instantánea de los likes, lleva a los jóvenes a ignorar las señales de peligro de sus propios cuerpos.
Por su parte, el toxicólogo Javier Rodríguez analiza la peligrosidad técnica de estos desafíos alcohólicos. Explica que la combinación de azúcar y alta concentración de licor en tiempos tan breves provoca que el alcohol impregne el cerebro rápidamente, eliminando el oxígeno y causando inflamación cerebral. “Desde todo punto de vista, una cantidad tan alta lleva fácilmente a que la persona, independientemente de cualquier condición, pueda entrar en un estado de embriaguez grave”, advierte el médico, subrayando que este tipo de prácticas son, por definición, peligrosas para cualquier ser humano.
Organizaciones como Red Papaz también alertan sobre cómo estos retos se filtran desde las discotecas y las redes hacia los hogares a través de las pantallas, instando a niños y jóvenes a consumir sustancias o realizar actos lesivos sin supervisión. Para la familia de María José, la lección es amarga: “No puede pasar en Colombia que un establecimiento público esté tratando de agarrar a los jóvenes a hacer un reto de estos completamente homicida”.