Lo que comenzó como una investigación por presunta conducción bajo los efectos del alcohol o drogas terminó con una escena poco común en un pantano de Luisiana. Un hombre que intentaba escapar de las autoridades fue atacado por un caimán mientras huía por segunda vez de los agentes que buscaban detenerlo tras una persecución relacionada con un incidente de tránsito.
El caso ocurrió el pasado 7 de junio en el estado de Luisiana, en el sur de Estados Unidos, y fue confirmado por la Oficina del Alguacil de la Parroquia de St. Charles y la Policía Estatal de Luisiana. El protagonista del episodio fue Víctor Rivas, de 40 años, quien ahora enfrenta cargos por conducir presuntamente en estado de ebriedad y resistirse al arresto.
Según la información entregada por las autoridades, los agentes recibieron reportes sobre un vehículo Toyota que circulaba de manera imprudente por la Interestatal 10, cerca de Bonnabel Boulevard, en la parroquia de Jefferson.
Además, los reportes indicaban que el vehículo había impactado una barrera de concreto y que uno de sus neumáticos había explotado. Posteriormente, los uniformados localizaron el automóvil cuando se desplazaba por la Interestatal 310, en la parroquia de St. Charles.
Al realizar una parada de tránsito, los agentes identificaron al conductor como Víctor Rivas. Durante el procedimiento, las autoridades observaron lo que describieron como “signos de intoxicación”, por lo que iniciaron una investigación relacionada con conducción bajo los efectos del alcohol o drogas.
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El sospechoso saltó desde una autopista hacia un pantano
Mientras avanzaba el procedimiento policial, Rivas decidió escapar.
De acuerdo con el comunicado oficial, el hombre huyó a pie y saltó desde la parte elevada de la Interestatal 310 hacia una zona pantanosa cercana.
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Ante la fuga, la Oficina del Alguacil de la Parroquia de St. Charles fue alertada y se unió a las labores de búsqueda junto con los efectivos de la Policía Estatal.
Poco tiempo después, el sospechoso fue localizado caminando por una carretera de la zona. Sin embargo, cuando los agentes intentaron detenerlo, volvió a escapar.
La segunda huida terminó con un ataque de caimán
La nueva fuga llevó nuevamente a Rivas hacia el pantano. Fue allí donde ocurrió el inesperado encuentro con un caimán.
Las autoridades informaron que el animal atacó al hombre y le causó heridas en ambos brazos.
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La Oficina del Alguacil relató el episodio con un tono particular en su comunicado oficial.
“Fue entonces cuando un cocodrilo se unió al equipo policial y trató de convencer a Rivas de que rendirse era la mejor opción, pero pensó lo contrario”, señaló la dependencia.
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El ataque quedó registrado por la cámara corporal de uno de los agentes que participaban en el operativo.
A pesar de las lesiones sufridas durante el ataque, Rivas continuó intentando escapar de las autoridades.
Según la información oficial, los equipos de drones de la Policía fueron fundamentales para seguir sus movimientos dentro del pantano.
Los operadores de los drones mantuvieron comunicación con los agentes desplegados en tierra y les indicaron la ubicación exacta del sospechoso.
Finalmente, Rivas fue detenido cuando salía de la zona pantanosa. Tras su captura, el hombre fue llevado a un centro médico para recibir atención por las heridas ocasionadas durante el ataque. Las autoridades informaron que las lesiones no ponían en riesgo su vida.
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Una vez fue dado de alta, Rivas fue trasladado al Centro Correccional Nelson Coleman.
Según la Policía Estatal de Luisiana, enfrenta cargos por operar un vehículo bajo los efectos del alcohol o drogas, en una primera infracción, y por resistirse a un oficial.
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La Oficina del Alguacil también hizo referencia al estado del animal involucrado en el incidente.
“El cocodrilo no resultó herido y desde entonces ha regresado a su patrulla regular del pantano”, indicó la dependencia en su comunicado.
Las autoridades aprovecharon el caso para recordar a los ciudadanos la importancia de evitar la conducción bajo los efectos de sustancias y de acatar las órdenes de los agentes.
“Recuerden: no conduzcan bajo los efectos del alcohol o drogas, no huyan de los agentes y definitivamente no se escondan en los pantanos de Luisiana. La vida silvestre podría estar cooperando con las fuerzas del orden”, concluyó el mensaje oficial.
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Luisiana alberga la mayor población de caimanes de Estados Unidos, con entre dos y tres millones de ejemplares distribuidos en sus extensos pantanos, humedales y sistemas fluviales.
HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
CON INFORMACIÓN DE EFE
Hcarrenb@caracoltv.com.co