Human Rights Watch (HRW) reveló este martes que mercenarios colombianos desplegados en Sudán para combatir junto al grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) habrían sido entrenados en bases militares de Emiratos Árabes Unidos (EAU), país que ha negado cualquier implicación en el conflicto.
¿Cuál es la empresa que contrata mercenarios colombianos?
En un informe de 83 páginas, la organización señaló que, desde 2024, la empresa de seguridad Global Security Services Group (GSSG), con sede en Abu Dabi, contrató a "cientos de mercenarios colombianos", quienes posteriormente fueron enviados a Sudán para unirse a las FAR, enfrentadas con el Ejército sudanés desde abril de 2023.
La compañía fue creada en 2016 por el secretario general de la Corte Presidencial de Emiratos, Mohamed al Humairi, quien responde ante el vicepresidente del país, Mansour bin Zayed Al Nahyan, hermano del presidente y propietario del club inglés Manchester City.
HRW entrevistó a dos contratistas militares colombianos presentes en Sudán. Uno de ellos relató que, al llegar a Emiratos, evadió controles migratorios y no recibió sello en su pasaporte. Además, aseguró que fue llevado "inmediatamente" junto a otros a la base de Ghiyathi, en Abu Dabi, donde "recibió entrenamiento por parte de ciudadanos emiratíes".
La organización también estableció que los reclutas pasaron por dos instalaciones militares antes de ser enviados a Sudán: la base de Ghiyathi y otra en Al Wathba, ambas ubicadas en Abu Dabi.
"El reclutamiento de mercenarios colombianos se suma a un creciente conjunto de pruebas de que EAU proporciona apoyo militar a las FAR, que han perpetrado repetidamente atrocidades en Sudán", denunció la directora ejecutiva de la división de África de HRW, Mauso Segun.
¿Cuándo llegaron los mercenarios colombianos a Sudán?
La primera evidencia pública sobre la presencia de colombianos en ese país africano surgió en noviembre de 2024, mediante videos difundidos en redes sociales, 19 meses después del inicio del conflicto. En estos registros se observa cómo fuerzas afines al Ejército sudanés interceptaron un convoy de colombianos que había ingresado desde Libia.
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De acuerdo con investigaciones de HRW y otras organizaciones, los colombianos portaban proyectiles de 81 milímetros de origen búlgaro desviados de arsenales de las Fuerzas Armadas de Emiratos, en contravía de los acuerdos de uso final de este tipo de armamento.
Asimismo, la ONG verificó videos en los que se observa a mercenarios "aparentemente colombianos" participando en combates en Al Fasher (Darfur del Norte) durante la ofensiva de las FAR en octubre de 2025, en medio de hechos de violencia que incluyeron asesinatos, violaciones y abusos "generalizados".
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Otro testimonio indica que un contratista colombiano aseguró haber entrenado a combatientes de las FAR en campamentos de Nyala, principal bastión del grupo en Darfur del Sur, en abril de 2025, donde afirmó que "muchos de los reclutas eran niños pequeños", lo que constituye un crimen de guerra bajo el derecho internacional.
Pese a estas denuncias, Emiratos Árabes Unidos continúa negando de forma categórica cualquier apoyo militar a las FAR, señaladas por la comisión de crímenes de lesa humanidad, y sostiene que su participación se limita a ayuda humanitaria.
Tras más de tres años de conflicto, la guerra en Sudán ha dejado decenas de miles de muertos y alrededor de 14 millones de personas desplazadas, mientras más de 19,5 millones enfrentan niveles críticos de inseguridad alimentaria, según Naciones Unidas.
ESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS EFE