Un estremecedor caso de violencia familiar en Georgia, Estados Unidos ha concluido tras una contundente sentencia. William Linn McCue, de 51 años, fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional tras ser hallado culpable de múltiples delitos, entre ellos homicidio doloso, violación y abuso sexual agravado de menores.
La tragedia que destapó años de maltrato ocurrió en abril de 2022, cuando un incendio en la vivienda familiar terminó con la vida de su hija de 10 años.
El 17 de abril de 2022, los servicios de emergencia acudieron a la casa de la familia McCue en Loganville, Georgia, tras recibir reportes de un incendio. La esposa de McCue, Carina, logró sacar a dos de sus hijos, de 12 y 8 años, pero no pudo rescatar a su hija de 10 años, quien se encontraba encerrada en un baño sin ventanas.
Según los fiscales, la niña dormía sobre una tabla de madera colocada en la bañera, con la puerta cerrada bajo llave. El humo acabó con su vida.
Posteriormente se descubrió que el hijo mayor, de 15 años, había iniciado el fuego en un desesperado intento por escapar. “Provocó el incendio para escapar de los abusos a los que él y sus hermanos estaban siendo sometidos”, señaló la Fiscalía del Condado de Gwinnett en un comunicado.
Eran sometidos cruelmente
Los niños eran sometidos a palizas severas, obligados a usar collares eléctricos y a permanecer desnudos sobre bloques de cemento durante horas o incluso días. No se les permitía usar los inodoros, debiendo recurrir a cubos que se vaciaban solo una vez por semana. Además, se les prohibía asistir a la escuela, lo que afectó gravemente su desarrollo y nivel educativo.
“La muerte de esta niña fue inconcebible y evitable, y ella y sus hermanos merecían algo mejor de lo que recibieron de sus padres”, declaró la fiscal de distrito Patsy Austin-Gatson. “El trato que recibieron estos niños fue horrible”.
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Durante el juicio, Carina McCue testificó que su esposo le había confesado haber violado a su hija mayor, de 17 años en aquel entonces. La adolescente también declaró ante el jurado que su padre abusó sexualmente de ella y de su hermana menor durante años. Carina, por su parte, se había declarado culpable previamente de tres cargos de crueldad infantil en primer grado, agresión con agravantes y detención ilegal, recibiendo una condena de 90 años de prisión.
Aunque McCue no estaba presente en la vivienda cuando ocurrió el incendio, los fiscales argumentaron que seguía siendo responsable de la muerte de su hija menor. El jurado deliberó menos de cuatro horas antes de declararlo culpable de todos los cargos. El juez ordenó que cumpliera tres cadenas perpetuas consecutivas sin posibilidad de libertad condicional, seguidas de una cuarta cadena perpetua y posteriormente 120 años adicionales de prisión.
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HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
NOTICIAS CARACOL
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