Una falla en el sistema técnico mantuvo momentáneamente detenido en la pista el avión en el que el papa debía viajar de Canarias a Roma, lo que obligó al papa León XIV a regresar a la terminal del aeropuerto de Tenerife Norte acompañado por el rey, quien había subido a la aeronave.
El despegue estaba previsto para las 15:20 horas (13:20 GMT), pero ya acumulaba cerca de una hora de retraso debido a la extensión de los actos finales.
Posteriormente, el comandante del Airbus A320 de Iberia comunicó a los pasajeros que se había detectado una incidencia técnica que se intentaría resolver.
El rey Felipe VI, que tras despedir al papa a pie de pista había vuelto a la terminal, regresó al avión. Minutos después, ambos descendieron juntos y se dirigieron nuevamente a la terminal del aeropuerto, conversando y con una actitud distendida.
Así fue la visita del papa León XIV a España
El último día de la visita de una semana del papa León XIV a España concluyó este viernes en la isla de Tenerife, un destino al que el fallecido papa Francisco había expresado su deseo de acudir debido a la crisis migratoria que afronta el archipiélago canario, ubicado en el océano Atlántico.
Durante la misa de despedida, el pontífice centró su homilía en la necesidad de que Tenerife no sea vista únicamente como un destino turístico o comercial. Previamente, escuchó los testimonios de varios migrantes del centro de acogida Las Raíces, quienes insistieron en que no buscan “compasión”, sino “respeto y humanidad”.
"No reducir todo a comercio y beneficio": papa León XIV
Ante cerca de 40.000 personas reunidas en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, León XIV pidió “no reducir todo a comercio y beneficio”, en alusión directa a la vocación turística de la isla. Asimismo, recordó una reflexión del papa Francisco sobre el desequilibrio actual, que lleva a muchas personas a vivir con prisa constante, “atropellando” su entorno y afectando también al medio ambiente.
El papa volvió a destacar el tema que motivó su visita a Canarias: la migración. Agradeció a los habitantes de Tenerife por su actitud acogedora, describiéndolos como una comunidad de “rostro amigo” y espíritu fraterno.
Una jornada cargada de emociones
Más allá de los actos oficiales, miles de historias personales marcaron la jornada. Desde las nueve de la mañana, numerosos fieles comenzaron a llegar al puerto para asistir a la última misa del viaje.
Publicidad
La espera, que se extendió por más de cuatro horas, propició encuentros y conversaciones entre personas que compartían el deseo de presenciar un momento que consideraban único.
La voz de los migrantes
En el centro Las Raíces, migrantes expresaron su deseo de ser reconocidos como personas con historia, sueños y familias. “No pedimos privilegios ni compasión, sino respeto, humanidad y la posibilidad de vivir con dignidad”, afirmó una de las representantes.
León XIV, en respuesta, aseguró en francés —para facilitar la comprensión— que la migración puede ser una oportunidad de encuentro y enriquecimiento mutuo. “Todos, de algún modo, somos migrantes”, señaló.
Publicidad
El pontífice también instó a quienes llegan a integrarse en la sociedad de acogida, aprender el idioma, respetar las normas y participar activamente. A su vez, condenó con firmeza a las redes de tráfico de personas, advirtiendo que deberán responder por sus actos.
El cierre de la visita
El rey Felipe VI despidió al papa en el aeropuerto de Tenerife Norte, poniendo fin a un recorrido de siete días y más de 2.800 kilómetros por España, que incluyó escalas en Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife.
CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOL
X: RojasCamo
Correo: wcrojasb@caracoltv.com.co
Instagram: Milografias
ESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS EFE