El 8 de mayo de 2025, David Esteban Nocua, un adolescente de 14 años con sueños de emprender en el diseño de camisetas, salió de su casa en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, para encontrase con su exnovia. Según el relato de su padre, Diego Armando Nocua, el joven recibió un mensaje de la joven, de 15 años, para verse esa tarde. "Yo lo vi tan feliz que me dijo: 'Papá ya vengo'. Y se iba a encontrar con ella", recordó en Séptimo Día sobre los últimos momentos con vida de su hijo.La cita, sin embargo, era el inicio de una dolorosa odisea. Cámaras de seguridad del sector captaron a David caminando junto a la adolescente y otro compañero de clase hacia una zona apartada a orillas del río Tunjuelo. El engaño consistió en invitarlo a conocer una supuesta casa abandonada. Al llegar al punto desolado, la joven le pidió que cerrara los ojos para entregarle una sorpresaDiego Nocua relató el momento exacto de la agresión según las pruebas judiciales: "Ella le dice al muchacho con que iban: 'Tápele los ojos que le voy a dar un regalo'. El regalo era tremenda apuñalada en el abdomen".Los hallazgos clave en el casoLa investigación penal permitió descubrir que el ataque no fue un hecho fortuito, sino una represalia por un suceso ocurrido antes. En aquel entonces, David Esteban intervino en una situación crítica en su colegio para proteger la integridad de la misma joven que terminaría siendo su victimaria. Su madre, Juliana Monroy, explicó el trasfondo de esta relación: "Él impide que ella se tire del segundo piso del colegio; él la detiene para que no lo haga".A raíz de este intento, las directivas escolares y las autoridades de infancia tomaron medidas de protección para la menor. Yanire Arcos, profesora de los adolescentes, señaló que "la idea es tratar de no revictimizar a los muchachos; entonces el manejo que se le dan es enviarlo al Instituto de Bienestar Familiar". Sin embargo, lo que para las autoridades era una medida de restablecimiento de derechos, para la joven fue un agravio personal del cual culpó directamente a David.Tras permanecer un mes bajo custodia en un hogar de paso del ICBF, la adolescente logró evadirse del sistema. Su único objetivo al recuperar la libertad de forma irregular era buscar al joven. "Ella se llenó de rabia; su único plan después de salir de allí era que Esteban pagara el encierro que ella tuvo", dijo la madre de la víctima.Captura y fallas en el sistema de custodiaEl cuerpo de David fue hallado dos días después de su desaparición con múltiples heridas en el rostro, extremidades y abdomen. Tras el hallazgo, "ella se pone muy nerviosa y dice: 'Sí eso fue lo que pasó eso fue lo que pasó'", narró Diego Nocua.Aunque la Fiscalía logró la aprehensión de la joven y su cómplice, el proceso judicial dejó un sentimiento de insatisfacción en los familiares. Ambos menores aceptaron su responsabilidad en el delito de homicidio agravado; ella recibió una sanción de siete años, mientras que al otro implicado se le redujo la pena a cinco años. La indignación creció cuando, en enero de 2026, solo nueve meses después del crimen, la joven volvió a burlar la seguridad del Estado.La joven se escapó del centro de atención especializada del ICBF donde estaba cumpliendo su sanción, denunciaron los padres, quienes alertaron que la menor fue vista nuevamente en su barrio antes de ser aprehender por segunda vez. Este caso, junto al asesinato de la cuidadora Karely Merlano en Barrancabermeja, ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro, que sirve a la ciudad de Medellín, se ha consolidado como el segundo terminal aéreo más importante del país, movilizando entre 12.000 y 13.000 pasajeros diarios. Sin embargo, el flujo constante de turistas que llegan atraídos por el "país de la belleza", las autoridades han detectado una preocupante tendencia de visitantes con propósitos ilícitos vinculados a la explotación sexual de menores. Para combatir este fenómeno, Migración Colombia ha desplegado una operación liderada por Mauricio Rubiano, coordinador de un equipo de 166 oficiales encargados de supervisar cada ingreso y salida del territorio antioqueño. Los Informantes conoció su labor.Instinto y experiencia: cómo los oficiales detectan mentiras La primera barrera contra los presuntos depredadores no es un escáner, sino el análisis del comportamiento humano. Mauricio Rubiano, quien inició su carrera hace 25 años como detective en el liquidado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), aplica hoy sus conocimientos en inteligencia para perfilar a quienes intentan evadir los controlesSegún Rubiano, la experiencia previa es fundamental para detectar inconsistencias: “da pie para que uno tenga más confianza en tomar decisiones, hacer preguntas orientativas, saber qué preguntar, saber el comportamiento, movimientos de las personas tanto faciales como corporales”, dijo.Los oficiales en los filtros migratorios no solo revisan documentos, vigilan desde que los viajeros descienden del avión o mientras esperan en las filas. Rubiano explica el método de detección visual: “podemos determinar si una persona va sudando, si está muy nerviosa, si se mueve mucho, si evita el contacto visual con los oficiales de migración, es allí donde nosotros hacemos unas preguntas adicionales de las actividades que vienen hacia el territorio colombiano”.Esta capacidad de observación permite identificar a personas entrenadas que traen planes de viaje aparentemente justificados para no generar dudas iniciales.La "Sala de inadmitidos" y el hallazgo de evidencias físicasCuando un viajero despierta sospechas, es conducido a la zona restringida denominada 'Sala de inadmitidos'. En este espacio, en coordinación con la Policía Nacional, se procede a la apertura y revisión técnica del equipaje. Los hallazgos en estas maletas suelen ser determinantes para negar el ingreso al país. En las inspecciones, las autoridades buscan objetos que no coinciden con un itinerario turístico convencional.Rubiano cuenta los elementos recurrentes en estos operativos: “hemos encontrado en este aeropuerto del José María Córdova maletas donde traen juguetes sexuales, una cantidad considerable de condones y que no justifican los viajeros o los extranjeros para que traen esos objetos aquí a Colombia”.Además de los preservativos y lubricantes, los oficiales han identificado el porte de grandes cantidades de billetes de baja denominación, los cuales, según las investigaciones, “se utilizan para cuando los eventos a las fiestas darles el dólar no más, para que no sea una gran cantidad”.Un caso reciente involucró a un grupo de ocho ciudadanos estadounidenses que aseguraban viajar para celebrar una despedida de soltero. Tras el interrogatorio y la requisa, se encontraron potenciadores sexuales y otros elementos sospechosos, resultando en la inadmisión de dos de los integrantes del grupo.Rubiano enfatiza la autonomía de su equipo para tomar estas medidas: “Migración Colombia tiene autonomía para tomar estas decisiones administrativas de inadmisión de acuerdo a fundamentos o evidencias que se hayan encontrado, sea ya por medios tecnológicos o sea alertas que nos encontramos en nuestro sistema, o sea por las entrevistas migratorias que hacemos”.Angel Watch: el escudo tecnológico internacionalLa estrategia de identificación se complementa con la plataforma Angel Watch, un sistema del gobierno de los Estados Unidos que rastrea a ciudadanos registrados por delitos sexuales contra menores en más de 120 países.Este sistema emite alertas en tiempo real que llegan directamente a los correos electrónicos de los supervisores en el aeropuerto. “Nos acaba de llegar a nuestro sistema de información una alerta de un posible ofensor sexual que se encuentra registrado en la base de datos Angel Watch”, relata Rubiano al recibir una notificación sobre un pasajero proveniente de Miami.La eficacia de esta tecnología es tangible: de los 100 extranjeros inadmitidos en Colombia durante los primeros cinco meses de 2026, un total de 23 fueron detectados gracias a las alertas de Angel Watch. El procedimiento implica realizar un seguimiento discreto al pasajero a través de las cámaras de seguridad para “no alertar a otros viajeros de las actividades que nosotros hacemos acá internamente” hasta el momento de la interceptación en los filtrosEn muchos casos, aunque los sujetos niegan inicialmente sus antecedentes, terminan confirmando agresiones sexuales cometidas en el pasado tras el cotejo de datos.El perfil de los inadmitidos y el control de redes socialesLas autoridades advierten que el perfil de los presuntos explotadores no es exclusivo. “Ese perfilamiento no va únicamente hacia ciudadanos hombres hemos tenido aquí casos donde se han inadmitido a mujeres que están vinculadas con esa explotación o tienen antecedentes de agresiones sexuales”, afirma Rubiano.Asimismo, Migración Colombia ha detectado la presencia de influencers que utilizan las redes sociales para difundir consejos sobre cómo burlar los controles migratorios.Recientemente, un creador de contenido que promovía paquetes turísticos de inversión que incluían fiestas con mujeres en Medellín fue inadmitido en el aeropuerto El Dorado como parte de esta misma ofensiva nacional.El mensaje de la entidad es rotundo para quienes intentan ingresar con agendas ocultas: “venir aquí al territorio colombiano o a Colombia debe ser con fines de turismo, un turismo responsable, no un turismo con fines de explotación sexual y esto va acorde a la política nacional de protección vulnerable como son los niños niñas y adolescentes”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El pasado 9 de abril de 2026, la ciudad de Barrancabermeja, Santander, fue escenario de un crimen que ha conmocionado al país y puesto bajo la lupa el sistema de protección de menores. Karely Merlano, una formadora de 47 años y profesional en instrumentación quirúrgica, perdió la vida presuntamente a manos de cuatro adolescentes que se encontraban bajo su custodia en un hogar de paso operado por la Fundación Revivir, contratada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).Séptimo Día conoció las pruebas que apuntarían a los jóvenes como presuntos responsables de la agresión contra la cuidadora. Además, también evidenció las presuntas fallas de seguridad en estos centros que reciben a menores infractores.Sobre la tragedia, sus familiares han expresado el dolor por la pérdida de una mujer que dedicó su tiempo a cuidar de jóvenes en condiciones difíciles. Su hijo, Ronnie García, describió la situación afirmando que "esos mismos adolescentes quien ella cuidaba arrebataron su vida de una forma muy atroz".Por su parte, Alejandro Cabarcas, pareja sentimental de la víctima, recordó la entrega de Merlano comentando que "era una mujer que le había tocado luchar mucho". Según los informes preliminares, los menores, tras presuntamente asfixiarla, huyeron del lugar.Antecedentes de amenazas y fallas en la seguridadLa investigación reveló que Merlano ya había expresado su preocupación por su integridad física debido al comportamiento agresivo de algunos de los internos. Según los testimonios recopilados, la formadora había denunciado constantes insultos, amenazas y desafíos a su autoridad."Al parecer uno de esos menores había estado involucrado en un homicidio. Entonces imagínate el peligro tan grande que corría mi mamá", relató el hijo de la víctima.Incluso, se conoció un incidente previo donde Merlano tuvo que ser hospitalizada. Ronnie García detalló este suceso explicando que "una semana antes del suceso, mi mamá me llama y me cuenta: 'Estoy hospitalizada, porque al parecer esos adolescentes me echaron una sustancia en el agua'".A pesar de estos reportes, la familia denunció que la fundación no tomó medidas correctivas ni garantizó un entorno seguro para la trabajadora. “Desde el problema más mínimo, ella lo reportaba al chat interno de la fundación y al chat personal de la señora Ivonne Gaitán”, señaló Cabarcas.Según él, Ivonne Gaitán fue durante años la responsable de la operación de la Fundación Revivir, aunque actualmente ya no figura como su representante legal.Así ocurrió el ataque en hogar de paso del ICBFLa noche del asesinato, la Policía de Infancia y Adolescencia recibió una alerta ciudadana sobre posibles agresiones dentro del establecimiento. El intendente Luis Carlos Amariles, quien atendió el llamado. "Los vecinos lo que informan es que se escucharon unos ruidos, unos gritos al interior del establecimiento, posterior un silencio", dijo.Al ingresar al lugar, las autoridades encontraron a la mujer sin signos vitales y con evidencias de haber sido atacada por los menores.Una de las críticas más fuertes hacia la Fundación Revivir radica en que Karely Merlano se encontraba sola custodiando a cinco jóvenes con perfiles complejos.La concejal de Barrancabermeja, Tania Mogollón, cuestionó las condiciones laborales y de seguridad en el lugar de los hechos. “Es una muerte que se hubiese podido evitar si tanto la Fundación Revivir y el ICBF le hubieran brindado las garantías a Karely”.Mientras que el hijo de la víctimas afirmó que “no se prestaron las garantías correspondientes, ya sean cámaras de seguridad o un guarda de seguridad".El debate sobre las medidas a menores de edadEl asesinato de Karely Merlano ha reavivado el debate sobre la efectividad del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes y la severidad de las sanciones para menores que cometen delitos graves. Actualmente, el Congreso de la República evalúa propuestas para modificar la legislación vigente.El representante a la Cámara, Óscar Villamizar, es uno de los defensores de endurecer las penas, argumentando que "a partir de los 14 años los menores serían tratados como adultos. Estamos hablando de delitos en contra de la vida". Villamizar sostiene que el modelo actual no cumple con su función resocializadora y propone aumentar las sanciones máximas, que hoy son de 8 años, hasta los 60 años para casos de alta gravedad.En contraste, otros sectores sostienen que el problema no radica en la severidad de las penas, sino en la capacidad del Estado para rehabilitar y resocializar a los menores infractores. La representante Erika Tatiana Sánchez, presidenta de la Comisión de Infancia y Adolescencia, manifestó su postura indicando: "Yo no estoy de acuerdo en robustecer las penas a los menores de edad cuando no trabajamos directamente en reconstruir el tejido social y el entorno familiar".Por otro lado, expertos como Diego Molano, exdirector del ICBF, apuntan a la responsabilidad de la entidad en la supervisión de sus contratistas. "Hay mucho contratista en el ICBF y no se están cumpliendo esos seguimientos y esos estándares. Ahí puede haber un problema de fondo", advirtió.Mientras el proceso judicial contra los cuatro menores implicados continúa, la familia de Karely Merlano exige justicia y reformas que eviten que otros funcionarios queden desprotegidos en el ejercicio de su labor.
Javier Reyes, conocido en el mundo del deporte como ‘Blair’, se ha consolidado como una de las figuras más relevantes de las artes marciales mixtas (MMA) en Colombia. Su camino hacia la élite más poderosa del mundo, la Ultimate Fighting Championship (UFC), no fue convencional.El equipo de Los Informantes conoció de cerca la trayectoria de este deportista, sus sueños, los sacrificios que ha enfrentado y la disciplina que exige este deporte de alto rendimiento.Reyes ha logrado transformar una inclinación natural por el combate, que inició en escenarios clandestinos, en una carrera profesional que hoy lo sitúa como un referente internacional del deporte de contacto.Las artes marciales mixtas reúnen técnicas de disciplinas como el kung-fu, el karate, el taekwondo y el boxeo en un deporte donde solo sobreviven la preparación y la resistencia. En ese mundo de máxima exigencia, 'Blair' ha construido su carrera a punta de entrenamiento, disciplina y una fortaleza física que él mismo califica de intensa. “Es vivir adolorido todo el tiempo. Es todos los días recibir puños, patadas”, explicó el peleador sobre las exigencias de su profesión.El club de la pelea y sus inicios en BogotáLa trayectoria de Javier Reyes comenzó lejos de los reflectores de las grandes arenas. A los 16 años, cuando aún era un adolescente, participó en sus primeros combates remunerados en escenarios clandestinos de Bogotá. Eran peleas sin reglas claras, realizadas en discotecas, donde la seguridad era mínima.“Pagan 100 mil pesos. Tenía 16 años. Yo dije: 'Uy, voy a hacer mi propia plata”, recordó Reyes sobre sus primeras experiencias.En ese entonces, el concepto de la MMA profesional aún le era desconocido. Los combates se disputaban sin reglas claras ni medidas de seguridad. “No habían reglas, digamos que si tú te caías te podían patear la cabeza”, relató.A pesar del peligro, Reyes sentía una atracción por la adrenalina del intercambio de golpes, llegando incluso a buscar oponentes de forma voluntaria en grupos de jóvenes: “Yo me acercaba a grupos grandes y yo les decía: ‘¿Alguno de ustedes le gustaría pelear?’ Y la gente me miraba como este Man qué".El salto a la profesión y el sueño de la UFCEl paso de la clandestinidad a la profesión implicó decisiones difíciles. Reyes intentó cursar algunos semestres de ingeniería, pero su pasión por el deporte fue superior. El anuncio de que abandonaría sus estudios para dedicarse a pelear generó un impacto profundo en su familia. “Mi papá lloró, mi mamá también. Les decía que me iba a ir a estudiar, pero me iba a hacer ejercicio en un gimnasio”, confesó.Para financiar su entrenamiento internacional, Reyes vendió su motocicleta y se trasladó a una academia en Estados Unidos, donde comenzó a organizar sus primeras peleas fuera de Colombia.Su alias, 'Blair', tiene un origen tan particular como su historia. Nació en la época en la que practicaba parkour con un grupo de amigos y, desde entonces, lo ha acompañado durante más de 15 años de carrera.La doble vida del campeónLa imagen de Javier Reyes dentro de la jaula contrasta con su personalidad fuera de ella. Lejos de los golpes y la intensidad del combate, es un hombre amable y carismático que lidera el Blur Training Center, en Bogotá, donde forma a más de 50 jóvenes. No obstante, una de sus actividades más singulares es su rol como instructor de baile para personas de la tercera edad.Esta dualidad se manifiesta también en su personalidad. Reyes distingue claramente entre su yo cotidiano y su alter ego de combate. “Cuando voy a pelear, Javier sale y entra ‘Blair’, él es asesino, el que no se rinde”, afirmó.El hito histórico en la UFCEl salto definitivo de 'Blair' llegó cuando ingresó a la UFC, la máxima vitrina de las artes marciales mixtas, una organización que él equipara con el Real Madrid por su prestigio a nivel mundial. Sus números reflejan ese camino: 53 victorias, solo cinco derrotas y una impresionante racha de 30 triunfos consecutivos como amateur. Entre los mayores desafíos de su carrera destaca el enfrentamiento con un brasileño que acumulaba 15 años de experiencia en la UFC.A pesar de recibir un golpe que casi lo deja fuera de combate, Reyes logró recuperarse para obtener la victoria. “Me conectó un derechazo... Sentí como que mi cuerpo se volvió gelatina. Me recuperé y dije: ‘bueno, vamos otra vez’. Al final pararon la pelea y ganamos”, contó.Tras el triunfo, su primera reacción fue de orgullo nacional: “Por Colombia. Ahora sí ya ya hice lo que quería. Ya dejamos la bandera en alto”. En ese instante, cada sacrificio encontró su recompensa. Los entrenamientos interminables, las decisiones más difíciles, los golpes, las patadas y el miedo se transformaron en el precio de un sueño hecho realidad.El respaldo de una madre y la promesa de un título mundialDetrás del campeón está Sandra Rugeles, su madre, quien ha pasado de intentar disuadirlo mediante la disciplina a convertirse en su fan número uno. Para ella, ver a su hijo en la jaula sigue siendo un proceso angustiante que prefiere no presenciar en directo y rezar para que todo le salga bien.Javier Reyes, el hombre que nunca se rinde y jamás retrocede, tiene 32 años, compite en la categoría peso pluma y sigue peleando por un objetivo mucho más grande que cualquier combate. "A mí me da miedo quedarle mal a la gente", aseguró.“Mi nuevo sueño es ser el único y el primer campeón mundial de la UFC colombiano y apunta a la luna y si no llegas, llegarás a las estrellas”, sentencia como su meta final en este deporte.
Catalina Morales, una profesional líder en un estudio de diseño, vivió en carne propia cómo una aplicación de citas puede pasar de ser una ventana a la esperanza en el amor a convertirse en una trampa financiera y emocional. En entrevista con la periodista María Elvira Arango en el programa "En Aguas Profundas", Morales relató cómo Víctor Manuel Guillén, un ciudadano venezolano, orquestó una estafa que le costó sus ahorros y su tranquilidad.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Lo más sorprendente de este caso no es el desenlace, sino el meticuloso proceso que el hombre utilizó para ganar la confianza de su víctima. Según Morales, Guillén no tenía afanes; se tomó más de un año para construir una fachada de "virtuosidad" antes de concretar un encuentro físico. "Él se encargaba de sacarme información, ver qué era lo que yo necesitaba, qué era lo que yo quería, y él lo tenía", confesó Catalina, describiendo a un hombre que se moldeaba a las expectativas de su interlocutora.Lea: Del amor a la estafa: hombre habría engañado a más de 10 mujeres a través de aplicaciones de citasUna de las herramientas principales de Guillén fue la vulnerabilidad. Se presentó como un migrante solo en Colombia, separado de su esposa y con el dolor de tener a sus dos hijos pequeños lejos. Esta imagen de hombre sensible y familiar conectó de inmediato con Morales. Además, utilizaba la tecnología a su favor: era "superfán" de las videollamadas, lo que generaba una falsa sensación de transparencia. Durante la pandemia, estas llamadas se volvieron diarias, convirtiéndose en su "ventana al mundo exterior" mientras ella estaba confinada.La puesta en escena, o lo que Catalina llama la "escenografía perfecta", era fundamental. Guillén realizaba llamadas desde autos lujosos y mostraba paisajes de un supuesto proyecto hotelero en Ráquira, en el departamento de Boyacá, para proyectar una imagen de éxito y solvencia. Se hacía pasar por un publicista exitoso que había vendido una agencia en Brasil y por un productor de televisión de canales internacionales de aventura. "Este hombre es encantador y quien lo conocía quedaba encantado", recordó Morales, señalando que incluso su madre y su hija quedaron maravilladas con su carisma.Para consolidar el vínculo, Guillén utilizaba la "proyección de futuro". No solo hablaba de amor, sino de negocios conjuntos y planes de vida en el extranjero, como mudarse a Canadá. Al introducirla en su círculo como su pareja y pedirle opinión sobre detalles de sus supuestas cabañas, la hacía sentir parte integral de su vida y sus proyectos.Una vez establecida la confianza absoluta, comenzó la extracción de dinero. Guillén no pedía sumas grandes de golpe, sino que recurría a la victimización: "estoy solo, aquí en Colombia no tengo nadie que me apoye", decía. Bajo la promesa de terminar unas cabañas para recibir pagos inmediatos de turistas, Catalina empezó a entregarle sus ahorros y hasta a solicitar préstamos. "En el transcurso de un año me sacó millones, muchos millones", lamentó.El golpe de realidad llegó cuando Catalina descubrió que no era la única. Al contactar a otra mujer involucrada en el proyecto, descubrió un patrón de manipulación que afectó a entre 10 y 13 mujeres. Hoy, Morales enfrenta deudas que le tomarán otros 5 o 6 años saldar. A pesar de que existe una denuncia por presunta estafa y enriquecimiento ilícito en la Fiscalía, el proceso lleva tres años estancado. Catalina Morales ha decidido hablar para alertar sobre las banderas rojas y enfatizar la importancia de contar con una red de apoyo para salir de estos abismos emocionales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.Lea: Mujer relató cómo su padre que la abandonó y ni le dio el apellido logró que le embargaran el sueldoMATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La noticia de que la reconocida presentadora Silvia Corzo se "casó consigo misma" inundó las redes sociales, despertando desde curiosidad hasta críticas feroces. Sin embargo, detrás de los titulares sensacionalistas y las imágenes de un vestido blanco en medio de la naturaleza, se esconde una poderosa historia de supervivencia, sanación física y salud mental.Lo que muchos calificaron como una excentricidad fue, en realidad, el cierre de un doloroso capítulo marcado por enfermedades crónicas y el agotamiento extremo de una mujer que años atrás se olvidó de existir para complacer a los demás.¿Qué problemas de salud llevaron a Silvia Corzo a cambiar su vida?Para Silvia Corzo, el camino hacia este compromiso simbólico no comenzó con un deseo de protagonismo, sino con una crisis de salud multiorgánica. Durante su etapa más exitosa en la televisión, mientras informaba diariamente a millones de colombianos, su cuerpo estaba librando una batalla interna silenciosa. Corzo fue diagnosticada con una enfermedad autoinmune desde hace años, la cual se agravó debido a los altos niveles de estrés y la carga emocional de su profesión. Según relató en diálogo con Aguas Profundas, sufrió de fatiga crónica y fibromialgia, condiciones que ella misma asocia directamente con el burnout o agotamiento profesional."Esa fatiga es burnout, eso es un tema de agotamiento... tuve incapacitada por dos meses, encerrada en mi cuarto durmiendo y acomodando mis horarios, bajando el nivel de cortisol", explicó Corzo. El dolor físico era tan intenso que en ocasiones no podía levantarse de la cama, enfrentando una realidad donde los analgésicos ya no eran suficientes.Tratando de entender por qué estaba enfrentando estos padecimientos, Silvia Corzo identificó que sus problemas físicos eran la manifestación de un patrón psicológico de autoexigencia y búsqueda constante de aprobación externa. Durante años, Corzo se "abandonó" a sí misma para ser la hija, madre, pareja y empleada perfecta.Por eso empezó un camino de amor propio que la llevó a tomar la decisión de comprometerse con ella misma y realizar la ceremonia que se hizo viral. "Me comprometo a ser fiel, a ser leal a mí, a no abandonarme más en ninguna relación para buscar aprobación o aceptación, que es lo que durante muchos años sin darme cuenta hice", fueron los votos de la periodista en el ritual que celebró en privado acompañada por sus amigos y seres queridos.Aunque el término "matrimonio" fue popularizado por los medios tras la publicación de un amigo, para Silvia fue un "acto de compromiso" realizado con plena consciencia. El ritual incluyó votos, un vestido significativo y la presencia de sus seres queridos, incluyendo a su hijo Pablo, quien fue su cómplice en este camino. Silvia explicó la lógica detrás de esta decisión: "Si de verdad uno se va a comprometer con alguien, primero debería ofrecerle al otro lo que uno ya es capaz de darse a sí mismo".La decisión de "casarse consigo misma" tuvo un efecto casi inmediato en su bienestar. Al establecer límites claros y aprender a decir "no", sus niveles de estrés disminuyeron drásticamente. Corzo asegura que los síntomas de sus enfermedades empezaron a disminuir y su sistema nervioso se reguló, permitiéndole dejar los medicamentos para la ansiedad y el dolor."El cuerpo reacciona cuando tú haces algo que no quieres... empecé a sentir paz porque fue como un rompecabezas, un acomodo, un ajuste", afirmó la periodista.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
El relato de Lina Vásquez, una mujer que hoy enfrenta una de las injusticias más amargas del sistema judicial colombiano, llegó al programa En Aguas Profundas de Noticias Caracol. Tras una vida de esfuerzos, Vásquez se encuentra en una situación que ella misma describe como "el mundo al revés": su progenitor biológico, aquel que nunca le dio el apellido y desapareció antes de su nacimiento, logró embargarle el salario por una cuota de alimentos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La historia comenzó hace casi 40 años en la capital. Su madre, una joven de 19 años que "trabajaba en un almacén de losa vendiendo losa en el centro", quedó embarazada de un hombre de 35 años que, al enterarse de la noticia, simplemente se esfumó. La situación fue dramática; los abuelos de Lina Vásquez, de convicciones muy conservadoras, echaron a su hija de la casa el mismo día que supieron del embarazo, sin más que la ropa que llevaba puesta.Lina Vásquez creció viendo a su madre "camellar" de sol a sol para sacarla adelante. "Mi mamá siempre lo he dicho, mi mamá es una dura... es una mujer de verdad admirable", relata con orgullo. Los primeros años fueron de una precariedad absoluta, saltando de pieza en pieza en inquilinatos. Lina aún guarda recuerdos dolorosos de su infancia, como cuando una cuidadora la dejaba dormir en el baño: "La señora me ponía un periódico debajo de un lavamanos... y ahí me acostaba y yo dormía ahí... peor que un perro".El éxito financiero del padre biológicoMientras ellas pasaban hambre, el padre biológico, un hombre con locales y joyerías, vivía una realidad distinta con sus otros hijos varones, a quienes sí reconoció y les dio todo. A pesar de que una prueba de ADN confirmó la paternidad años después —con un técnico de laboratorio diciendo que el parecido era tan evidente que "no se necesita" la muestra—, el hombre nunca respondió. Mediante artimañas legales y supuestos sobornos para "engavetar" los procesos, logró evadir sus obligaciones hasta que Vásquez fue mayor de edad.La vida de Lina cambió para mejor cuando apareció su papá de crianza, a quien ella define como "un sol" y quien la adoptó legalmente. Sin embargo, la sombra del abandono regresó en 2019 de la forma más inesperada. El progenitor biológico, ahora pensionado, la citó en una comisaría para exigirle una cuota de alimentos de un millón y medio de pesos."Yo no lo puedo creer que usted nos esté haciendo esto... usted a mí jamás me dio para un dulce", le increpó Lina durante el careo. A pesar de que ella demostró que el hombre tiene pensión, bienes y esposa, la justicia falló en su contra. Desde 2022, su salario en el Banco de la República está embargado. "Me descontaron 3 años mi salario... a una persona que no conozco", afirma con indignación, señalando la vergüenza profesional que esto le ha causado.Hoy, Lina Vásquez alza la voz por las madres que luchan solas y denuncia un sistema que parece premiar al irresponsable. Para ella, este proceso ha sido un golpe devastador que ha frenado sus sueños: "Es ponerle un standby a la vida porque alguien quiso hacerte daño solo por eso". Mientras espera que se haga justicia, Lina se refugia en el amor de quienes sí estuvieron: su madre y su verdadero padre, aquellos que, sin necesidad de un lazo de sangre, le enseñaron lo que significa ser familia.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
En un caso que ha conmocionado a los colombianos por su aparente falta de lógica y ética, Lina Vázquez, una mujer que recibió una demanda alimenticia por parte de su padre biológico que nunca respondió por ella, relató el calvario legal que atraviesa para el programa En Aguas Profundas de Noticias Caracol. Su historia, marcada por el abandono inicial y la actual persecución financiera, pone de relieve las grietas de un sistema judicial que ella describe como "absurdo, injusto y doloroso".La historia de Lina comenzó hace casi 38 años en Bogotá, cuando su madre, Yolanda Vázquez, quedó embarazada a los 19 años de un hombre mayor que ella. Al enterarse de la noticia, el progenitor —identificado como el señor Carranza— simplemente desapareció. La situación de Yolanda fue crítica: sus padres, de convicciones conservadoras, la echaron de casa el mismo día que se enteraron del embarazo. Lina recuerda con dolor los sacrificios de su madre para sacarla adelante. "Mi mamá dice que ella dormía en un rincón con un impermeable se lo ponía encima y ahí dormida embarazada... sin una cama, sin una cobija, sin un colchón". Durante su infancia, Lina incluso llegó a dormir sobre papel periódico debajo de un lavamanos mientras su madre trabajaba para subsistir. Mientras tanto, su padre biológico, quien tenía locales y joyerías, se negaba a reconocerla, a pesar de que sí mantenía y brindaba educación profesional a sus otros dos hijos varones. "Tengo muchos recuerdos en mi mente de situaciones muy difíciles. Recuerdo a una señora a la que mi mamá le pagaba para que me cuidara: la señora me ponía un periódico debajo de un lavamanos, un papel periódico, y ahí me acostaba, y yo dormía ahí. (...) Peor que a un perro", dijo Vásquez.Su demandante le negó el apellidoNo fue sino hasta que Lina tenía 16 años que una sentencia judicial, tras diez años de un proceso en el que los abogados eran presuntamente sobornados, confirmó la paternidad de Carranza tras un proceso de una década que estuvo plagado de irregularidades, incluyendo abogados que presuntamente fueron sobornados para detener el caso. A pesar de la sentencia, el hombre se insolventó para no pagar lo adeudado y traspasó sus bienes a nombre de su esposa. En ese vacío, Lina encontró la figura paterna en su padre de crianza no biológico, quien la acogió y amó como propia: "Mi papá se lo merece todo... recibió una niña que no era nada de él... y me ha amado y me ha cuidado". Lina reconoce que la pareja de su madre, a quien ella considera su verdadero progenitor al haberla criado y protegido, cumplió aquel rol de padre que no quiso cumplir el biológico. La demanda inesperadaLa verdadera pesadilla comenzó en 2019. Una vez que Lina logró establecerse profesionalmente, el hombre que nunca se hizo cargo de ella la citó para exigirle una cuota de alimentos. A pesar de que él cuenta con una pensión y otros hijos, y además nunca respondió por ella, la justicia ordenó embargarle el salario a Lina."Me descontaron 3 años mi salario... le empecé a entregar mi salario a una persona que no conozco y, peor aún, que no tiene la necesidad", denuncia Lina. Ella relata que en las audiencias el hombre ha llegado a afirmar cínicamente que ella es lo que es gracias a él, incluso asegurando falsamente haber pagado sus estudios universitarios. El embargo, que comenzó en mayo de 2022, ha afectado su reputación profesional y sus planes personales. "Siento que desafortunadamente él congeló mi vida ese proceso... es ponerle un 'standby' a la vida porque alguien quiso hacerte daño solo por eso".Lina Vázquez continúa luchando por lo que considera justo, esperando que su caso sirva para visibilizar la desprotección de los hijos abandonados frente a leyes que, en la vejez, otorgan derechos a progenitores ausentes. Para ella, la lección es clara respecto a su madre y su padre de crianza (n biológico): "Soy la mujer que soy gracias a eso, gracias a que ese señor no estuvo en mi vida", afirma Vásquez. JULIÁN CAMILO SANDOVALNOTICIAS CARACOL DIGITALJSANDOVAL@CARACOLTV.COM.CO
En Colombia, la acondroplasia es una enfermedad huérfana de baja prevalencia que marca la vida de miles de familias. Es por eso que, la historia de Rodrigo, un mellizo que nació con esta condición , expone, con apenas 8 años de edad los retos médicos y sociales que enfrentan quienes viven con talla baja. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Su experiencia fue relatada en el programa En Aguas Profundas, conducido por María Elvira Arango, donde su familia habló con franqueza sobre diagnósticos tempranos, barreras en el sistema de salud y el desafío diario de educar en inclusión.Desde el embarazo, la historia estuvo marcada por la incertidumbre y la resistencia. Marcela, la madre de Rodrigo recordó que hubo “amenazas de aborto todo el tiempo” y que estuvo hospitalizada durante meses. A partir de la semana 26, los médicos advirtieron que el bebé “dejó de crecer”, lo que abrió un camino de diagnósticos, consultas y preguntas sin respuestas claras. “Es una lucha, es una lucha”, relató, al recordar los primeros indicios de que su hijo podría tener acondroplasia. Aun así, la familia decidió seguir adelante con el embarazo sin contemplar otras opciones: “No nos dieron opciones, no las tomamos para nada. No lo pensamos”, dijo con firmeza, dejando ver la convicción con la que asumieron la llegada de sus mellizos.El nacimiento prematuro a las 34 semanas marcó el inicio de un recorrido médico complejo. Un genetista advirtió que, por sus características físicas, Rodrigo probablemente tenía acondroplasia, diagnóstico que más tarde se confirmaría. La crianza temprana estuvo llena de retos de salud, bronquiolitis, hospitalizaciones y la necesidad de múltiples especialistas. “Barreras en el desconocimiento médico porque no sabíamos que él necesitaba esos especialistas, esos exámenes”, relató su madre. Durante meses, Rodrigo permaneció hospitalizado y alimentado por sonda nasogástrica, mientras la familia aprendía sobre curvas de crecimiento distintas, necesidades médicas específicas y la importancia de un enfoque interdisciplinario.A pesar de las dificultades, la vida cotidiana de Rodrigo también ha estado lleno de risas, juegos y sueños compartidos con su hermana melliza, Danna. Como cualquier par de hermanos, discuten, se defienden y se buscan constantemente. Él mismo explicó con naturalidad sus peleas. “Porque me molesta y pues no sabe cómo reaccionar… Ella me molesta y así”. Al final, ambos reconocen que son inseparables y que se complementan en el colegio y en la vida diaria. Rodrigo, apasionado por el fútbol, se describe con orgullo como portero: “Fútbol es lo que más hago… Soy portero”. Danna, por su parte, sueña con ser actriz, mientras él proyecta su futuro en la medicina, pues quiere ser cirujana.La familia ha tenido que lidiar con miradas insistentes, comentarios inapropiados y el desconocimiento general sobre la condición. “La barrera social es grandísima”, señaló su madre, quien además explicó que muchos niños con talla baja ni siquiera logran acceder al sistema escolar por falta de ajustes razonables. En su caso, el ingreso al colegio implicó adaptaciones físicas y pedagógicas, así como un trabajo constante de sensibilización con docentes, padres y estudiantes. “Todo el tiempo estar enseñando, sensibilizando y dando el mismo tema todos los años”, expresó.Rodrigo también ha vivido episodios de discriminación directa, especialmente en sus primeros años escolares. Recordó que algunos niños le decían: “¿Y usted por qué está ahí enano?”, situación que enfrentó con inteligencia y carácter: “Por lo menos yo soy más inteligente que ustedes”. Hoy, aunque reconoce que al principio fue difícil, asegura que la situación ha cambiado y que ahora es recibido con admiración por sus compañeros. Su hermana Danna también ha asumido un rol protector, interviniendo cuando alguien hace comentarios inapropiados o miradas incómodas.En materia de salud, la lucha continúa. Rodrigo requiere un medicamento especializado que mejora su calidad de vida y su crecimiento, pero su acceso ha sido irregular. “Es una lucha, o sea, no hay una adherencia real, cada mes es una lucha”, explicó su madre, quien ha debido recurrir a trámites ante EPS, juntas médicas y entidades regulatorias para conseguir el tratamiento. Pese al desgaste, la familia insiste en la importancia de visibilizar estas realidades, no solo por Rodrigo, sino por los muchos niños en Colombia que viven con enfermedades huérfanas y enfrentan obstáculos similares.Más allá de los retos médicos y sociales, la historia de Rodrigo es, ante todo, un relato de resiliencia y amor familiar. Su madre lo resume como un aprendizaje permanente: “Cada etapa es un reto… seguimos con la salud, pero vamos aprendiendo y enseñando a otros”.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
La vida de María Carolina Hoyos ha estado marcada por tragedias que han sido noticia en la historia de Colombia, pero también por un proceso de resiliencia que ella define como la búsqueda de un "¿Para qué?". Tras la reciente muerte de su hermano, Miguel Uribe Turbay, y años antes del asesinato de su madre, la periodista Diana Turbay, Hoyos relata cómo ha transitado por el dolor y el duelo recurrente.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En conversación con María Elvira Arango, en el programa En Aguas Profundas, Hoyos abrió su corazón para hablar de dos de los momentos más difíciles de su vida, experiencias que la han llevado a preguntarse cómo perdonar lo imperdonable.A los 17 años, María Carolina enfrentó el secuestro de su madre, Diana Turbay, quien permaneció privada de su libertad durante más de cinco meses. Para Hoyos, ese periodo fueron momentos muy dolorosos que vvió a pesar de ser una adolescente. "Yo digo que aunque yo no he estado privada de mi libertad, yo también estuve secuestrada, porque los familiares estamos secuestrados ¿no? entonces para mí fueron los 5 meses y medio más largos de mi vida".Tras el desenlace fatal el 25 de enero de 1991, la pérdida se manifestó en una sensación de desamparo absoluto, pues pasó de vivir junto a su medio hermano, a vivir con su padre. Según relata, "aunque mi mamá no lo hubiera querido pues realmente me abandonó". En su duelo inicial, se aferró a los objetos físicos para no olvidar: "yo me llevo una pijama de ella a vivir conmigo y la ponía todas las noches encima de mi almohada y una de las cosas que más me daba miedo de que pasara el tiempo era perder su olor". En aquel momento, la joven María Carolina hizo una promesa radical, "juré que no volvería a sonreír jamás sentía que en mi vida no tenía sentido"Otro golpe: la muerte de su hermanoDécadas después, la tragedia volvió a tocar a su puerta con la muerte de su hermano Miguel Uribe Turbay. El atentado contra Miguel ocurrió el 7 de junio y su fallecimiento se produjo el 11 de agosto. Este evento significó revivir el trauma pasado: "lo de Miguel pues es volver a vivir lo de mi mamá otra vez; otra vez la orfandad; otra vez el dolor; otra vez el abandono; otra vez la espera; otra vez arrodillados pidiendo".A este dolor se sumó la pérdida de su abuela, Nydia Quintero, quien falleció poco antes que Miguel Uribe Turbay, pero con tan solo 24 días después del atentado.María Carolina Hoyos describe este periodo como un golpe tras otro, especialmente la despedida de su abuela, a quien consideraba "el amor de su existencia". Sobre la muerte de Miguel, quien falleció a los 39 años, la misma edad que ella tenía cuando escribió su libro, comenta que ha sido difícil de procesar por lo absurdo de la situación."Perdonar lo imperdonable, superar lo insuperable" En 2019 María Carolina Hoyos publicó su libro "Desde el fondo del mar", donde utiliza el buceo, su pasión desde los 14 años, como una analogía de la vida. En sus páginas explica "cómo perdonar lo imperdonable cómo superar lo insuperable", el relato autobiográfico explica su proceso de superación tras la muerte de su madre falleció víctima de "Los Extraditables", grupo liderado por Pablo Escobar. El buceo le enseñó la importancia de "cortar" con aquello que impide avanzar, una lección que le dio su padre, Luis Francisco Hoyos, tras la muerte de Diana: "Es importante que cortes. Cortar como en el buceo, cuando uno se engancha cosas que le impiden seguir y que pueden inclusive llevarlo a la muerte ahí abajo".María Carolina ha transformado su perspectiva, pasando de preguntarse "¿por qué?" a buscar el "¿para qué?". A pesar de que admite haber sentido "odio rabia dolor", afirma que esta vez ha procesado los sentimientos más rápido para no pelear con Dios y convertir el dolor en propósito.Sobre los responsables de la muerte de su hermano, María Carolina Hoyos es clara en que la respuesta debe darla la justicia. Mientras que atribuye el asesinato de su madre a Pablo Escobar. sobre quién quería asesinar a su hermano señaló Miguel: "no sé, esa respuesta la tendrá que dar la justicia y espero que algún día no solamente la familia, sino Colombia y el mundo sepa quién... mi hermano era incómodo para muchos, era valiente tenía una voz que además cada vez era más relevante".Hoy en día, María Carolina se refugia en su familia, su trabajo en la Fundación Solidaridad por Colombia y en el legado de su madre, a quien describe como una mujer "estricta... vanidosa amorosa... pero muy generosa y consentidora". Para ella, la relación con Diana Turbay no terminó con su muerte, pues asegura que siempre esta presente. "Las balas de que que terminaron con su vida no terminaron con mi relación con ella... está ahí trascendió es un legado es un ejemplo y sigue viva".NOTICIAS CARACOL
David Moreno, un joven trombonista en formación de 19 años, camina ahora por la vida con el peso de una ausencia incomprensible. La violenta muerte de su hermano mayor, Jaime Esteban Moreno, un brillante estudiante de Ingeniería de Sistemas de 20 años, no solo destrozó el alma de su familia, sino que paralizó la música y sus proyectos.En una entrevista profundamente dolorosa con En Aguas Profundas, David confiesa que el golpe del crimen lo ha dejado sin fuerzas para volver a tocar su instrumento. Ha tenido que enfrentar un duelo silenció su música y pausó su proyecto de vida.La relación de los hermanosA David y Jaime Esteban tan solo los distanciaba un año de edad; compartían habitación, hacían todo juntos, viajaban sin separarse, y eran “muy inseparables". Esa unión indestructible se rompió de la manera más abrupta y violenta, cuando Jaime Esteban fue atacado a golpes el 31 de octubre en plena calle de Bogotá y la golpiza fue tan fuerte que le arrebató la vida.David describe el trauma como “un golpe que le paraliza uno la vida”, tanto que no ha vuelto a tocar su trombón y tuvo que pausar sus estudios, ni siquiera pudo celebrar su cumpleaños en el mes de noviembre. “No he tenido fuerzas… con esto se me fue todo”, detalló el joven que, junto a su mamá Mónica Jaramillo reveló que hay días en los que ambos se levantan de la cama a la 1:00 de la tarde porque no tienen ganas de iniciar el día antes.El hermano menor de Jaime Esteban dijo que con su muerte perdió a su más fiel y dedicado seguidor. Jaime Esteban era el “fan número uno” del trombonista, su apoyo incondicional en su proyecto de vida. David lo recuerda como su "camarógrafo" personal, siempre pendiente de que su hermano “necesitaba lo mejor” para lograr ser “el mejor músico”.Los sueños que quedaron pausadosLos sueños de ambos, entrelazados, se extendían más allá de Colombia. Jaime Esteban, quien estaba aplicando para prácticas y soñaba con intercambios en Finlandia o Barcelona, esperaba que David lograra irse a una buena universidad con un buen maestro. La visión a futuro era clara: una vez que David hiciera su intercambio, Jaime buscaría una maestría en esa misma universidad para poder acompañarlo y "estar juntos".Además de esos sueños, los hermanos compartían su pasión por la música y David recuerda especialmente el último viaje que hicieron juntos a Punta Cana. Una noche en particular en la que se quedaron hasta “como 3 o 4 de la mañana” jugando juegos de mesa en la playa, simplemente “hablando y estando con él”.Durante ese mismo viaje, ambos se dedicaron a escuchar de principio a fin 'Debí tirar más fotos', el álbum que estrenó Bad Bunny. Los hermanos ya tenían planes concretos para ver al artista favorito en vivo en Medellín en enero de 2026. Habían hecho una “fila enorme para comprar las boletos” del concierto e incluso habían organizado la “logística” del viaje, incluyendo el hospedaje y todos los detalles necesarios.“Voy a ir sin él, tengo que ir por recordarlo, pero es horrible pensar ir sin él a algo que soñamos y planeamos”, reflexiona David sobre el compromiso que aún mantiene con la boleta comprada.A pesar de la paralizante angustia, David y su madre Mónica, se han apoyado mutuamente y se han rodeado de una vasta red de apoyo. Sin embargo, el camino es largo y difícil mientras transitan el duelo “paso a paso, día a día, casi que minuto a minuto”. Pese a que el dolor es tan grande que ha roto el alma, David sabe que la única manera de que “ese amor de mi hermano permanezca” es seguir adelante con su música. Jaime Esteban quería que David llegara lejos con su trombón. Por ello, David está decidido a honrar su memoria y hacer de su vida musical un tributo, asegurando: “Yo creo que voy a hacer toda mi vida por mi hermano”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.
El pasado 31 de octubre, todo Colombia se indignó y se unió al dolor de una familia bogotana que perdió a uno de sus integrantes en medio de una fiesta de Halloween. Jaime Esteban Moreno fue atacado a golpes por varias personas en una calle de la capital, aunque intentó huir, la golpiza le quitó la vida y causó dolor nacional.En diálogo con Aguas Profundas, Mónica Jaramillo y David Moreno Jaramillo, madre y hermano de la víctima, hablaron sobre cómo era la vida de Jaime Esteban, qué pasó ese día, lo que esperan de la justicia colombiana y cómo pasan estas fechas especiales con el duelo. "Despedí a mi hijo para una fiesta con sus amigos y en menos de 24 horas estaba muerto", recordó ella."Era un hombre tranquilo"La conversación con la familia de Jaime Esteban está marcada por la nostalgia y la alegría al recordar los 20 años que disfrutaron con él, un joven que, según sus palabras, era pacífico y apasionado por la Ingeniería de Sistemas, la carrera universitaria que cursaba en la Universidad de Los Andes. Lo describieron como un joven amable y carismático, "un bacán"."Cuando uno compartía con él lo veía sonriendo mucho, era tímido y reservado", recordó su hermano menor. Mónica Jaramillo resaltó lo comprometido que era su hijo con sus estudios y los felices que fueron con los años que compartieron juntos. "Nos quedan 20 años de infinita gratitud porque fuimos muy felices, disfrutamos muchísimo su presencia en nuestras vidas".David recordó que, por su personalidad, Jaime Esteban no era un joven que acostumbrara a salir de rumba, aunque claro que disfrutaba de fiestas con sus amigos. Este último semestre en particular, había pasado mucho tiempo encerrado en su cuarto trabajando en un proyecto para su universidad, tanto que muchas veces su hermano y su mamá le llevaban la comida hasta la habitación."No entiende uno cómo pueden quitarle la vida a una persona de esa manera tan violenta, sin piedad, a golpes", señaló Mónica Jaramillo, quien resaltó que esta tragedia afectó emocionalmente a toda su familia. A pesar del apoyo que han recibido de sus seres queridos, conocidos, entidades y médicos, la madre y el hermano de la víctima resaltaron que es difícil aliviar el dolor.Dentro de sus mejores recuerdos están los paseos familiares y para David, particularmente, el apoyo incondicional que siempre le brindó Jaime Esteban en su carrera como trombonista. Compartían su gusto por la música, tanto que habían planeado ir juntos al concierto de Bad Bunny en Medellín. "Voy a ir sin él, tengo que ir por recordarlo, pero es horrible pensar ir sin él a algo que soñamos y planeamos".La mamá de Jaime Esteban resaltó que tras el asesinato de su hijo se ha enfrentado a la desconfianza de su entorno y el temor por que esto se pueda repetir con su otro hijo u otro ser querido. "Nosotros solo esperamos que haya justicia, confiamos plenamente en Dios ... yo no necesité ver los videos, yo vi a Jaime Esteban, vi lo que hicieron, su cuerpo habló por sí solo. Fue sin piedad, le cegaron la vida de la manera más violenta".Sobre la llegada de estas festividades de fin de año, Mónica y David resaltaron que era una de las épocas favoritas de Jaime Esteban. Sin embargo, será difícil para ellos atravesar estos momentos sin él, pues sus vidas están "paralizadas" y "no hay ganas de celebrar". Los cumpleaños de ambos llegaron en estos meses y tampoco lograron celebrarlo como estaban acostumbrados. David no ha vuelto a tocar su trombón, tuvo que cancelar presentaciones y pausar sus estudios universitarios a causa del dolor. Ambos enfrentan el vacío de Jaime en casa, sin ganas a veces de levantarse de la cama. "Estoy absolutamente orgullosa de mi hijo, del hijo que tengo porque sé que sigue siendo mi hijo donde esté".NOTICIAS CARACOL
Andrés Felipe, a quien todos conocen cariñosamente como Pipe, tiene solo seis años y una alegría que, según su madre Nuri Erazo, lo acompaña siempre. Sin embargo, la vida de Pipe y su familia está marcada por una condición rara y compleja: la Neurofibromatosis de Von Recklinghausen tipo 1, una enfermedad genética que provoca el crecimiento rápido de un tumor en su rostro.Su historia no es solo un relato de enfermedad, sino de la incansable lucha de una familia colombiana contra la ignorancia social, la falta de recursos médicos especializados y la urgente necesidad de una cirugía de alto costo que, hasta ahora, solo existe como una promesa lejana.¿Cuál es la condición que afecta a Pipe?La neurofibromatosis tipo 1 se manifestó en Pipe poco después de su nacimiento; aunque el embarazo de Nuri fluyó sin que nunca les advirtieran sobre ninguna condición o discapacidad. El tumor, que los especialistas han confirmado que es benigno, ha modificado significativamente la fisionomía del rostro del niño con su crecimiento acelerado.Pipe está cursando primero de primaria e intenta llevar una vida lo más normal posible, pero la condición ya le ha generado serias complicaciones físicas. Él ya no puede ver por el ojo afectado. Además, el crecimiento del tumor ha comprometido su mordida, su comunicación y le dificulta la respiración, haciendo que se canse un poco más que sus amigos cuando corre, según reveló en entrevista en el podcast En Aguas Profundas.Sus capacidades de aprendizaje están al mismo nivel que las de un niño de su edad, aunque la transcripción del tablero al cuaderno se le dificulta, causándole fatiga visual, según su terapeuta de lenguaje. A pesar de los desafíos, Pipe disfruta de sus compañeros, su maestra y su profesor, y encuentra especial placer en las papas fritas.El principal obstáculo en la vida de Pipe es la imposibilidad de acceder a la cirugía que detenga el crecimiento del tumor, la cual, de no realizarse, podría continuar expandiéndose. La familia ha tocado "todas las puertas" de los cirujanos en Bogotá, pero la respuesta siempre ha sido desalentadora. Los médicos en la capital han sido claros al señalar que la cirugía no es posible en Bogotá porque "no tienen los medios para operarlo".El problema no es solo monetario, sino principalmente de "tecnología" y la ausencia de un hospital de alto nivel con las capacidades necesarias para tratar la condición. A pesar de este bloqueo en la capital, una esperanza surgió en Medellín de la mano del doctor Juan Carlos Vélez, quien les abrió la posibilidad de realizar el procedimiento. El problema sigue siendo el alto costo del procedimiento para la familia.El peso social y la resiliencia de una familiaUna de las cargas más pesadas que soporta la familia de Andrés Felipe es el constante juicio y estigma social. Nuri, quien trabaja por días para poder estar pendiente de las citas médicas de su hijo, ha tenido que desarrollar una armadura emocional ante las reacciones de la gente en la calle.Nuri describió lo que viven en las calles con la voz entrecortada. “Las personas lo juzgan, lo señalan, se me ríen muchas veces de él en la calle, empiezan a murmurar y es parte muy difícil ya que lo están señalando como si fuera algo raro que no tiene nada, pero mucha gente no lo ve así”.La mamá detalló que combate esas opiniones y reacciones reforzándole la autoestima al pequeño de seis años. “Yo le digo a él tú eres único en este mundo, Dios te mandó para compartir con muchas personas. Las personas que se ríen de ti son muy ignorantes porque no te conocen”.Mientras la familia busca la forma de cubrir los exámenes ordenados por el médico de Medellín y gestiona los recursos, el tiempo corre. Nuri y Pipe continúan mostrando una fortaleza admirable, enfrentando día a día la ignorancia del mundo y manteniendo la fe en que, finalmente, el sol saldrá para Pipe.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.
La historia de Tatiana Murillo, conocida como la 'Barbie colombiana’, no solo es un relato de transformación física, sino una crónica profunda sobre la superación del bullying y la búsqueda constante de la aceptación a través de la medicina estética. Lo que comenzó como un sueño de una niña campesina que utilizaba los medios como un refugio se ha convertido en una odisea quirúrgica que, según su propio recuento, supera las 35 intervenciones. María Elvira Arango habló con ella En Aguas Profundas.Desde la necesidad de corregir una inconformidad en el rostro hasta la reciente y más dolorosa cirugía íntima, la Barbie colombiana ha narrado cómo la transformación de su cuerpo y su imagen se convirtió en su motor, su trabajo y, para ella, un acto de "amor propio".Del bullying a la primera cirugía a los 20 añosAunque hoy es un personaje mediático con una gran comunidad de mujeres que se identifican con ella, la infancia de Tatiana Murillo en Caicedo, Antioquia, un pueblo humilde, estuvo marcada por la adversidad. La 'Barbie colombiana' revela que el camino a la cirugía fue pavimentado por el dolor que sintió desde muy pequeña: “la historia que marca a la barbie colombiana que conocen al sol de hoy es el bullying que sufrí en el colegio”.Este matoneo no provenía solo de los niños, sino también de los adultos y los profesores. A una edad muy temprana, dice que sintió el rechazo por el estatus económico de su familia, al ser “la simple hija de un campesino”, y posteriormente por el color de su piel.Esta presión, que la obligó a salirse del colegio en séptimo grado, generó una “baja autoestima” y la necesidad de buscar una vía de escape, la cual encontró temporalmente en la locución radial, “detrás de un micrófono donde nadie me veía”.A pesar de que su infancia fue traumática, Tatiana Murillo asegura que usó esa experiencia como un impulso: “yo he usado el bullying de trampolín”. Las ganas de superarse la llevaron a trabajar en Medellín, donde quedó embarazada a los 16 años, una etapa “muy traumática, muy dolorosa” y llena de dificultades económicas.Al cumplir 20 años, y ya como empresaria de eventos tras fundar su propia compañía con 100.000 pesos, obtuvo su primer gran contrato en Urrao. El dinero ganado, 4 millones de pesos, tenía un destino claro: realizarse una cirugía.Así, se sometió al que sería el inicio de una cadena de transformaciones. Su motivación iba más allá de lo estético personal, pues sentía que, a medida que cambiaba su aspecto físico, el mundo la trataba mejor: “a medida que me iba haciendo una cirugía, la gente me veía con más respeto”. Asegura que, con cada cambio, la tomaban “más en serio”.Las cirugías en el rostroEl rostro fue la parte del cuerpo que más le marcó el bullying y, por ende, el epicentro de sus primeras transformaciones. Su primera rinoplastia resultó fallida, pues le quedó “filtrando el líquido”, lo que la obligó a trabajar en un segundo evento para costearse la reparación. En total, fueron tres intervenciones las que se hizo en la nariz hasta obtener el resultado deseado.Una vez que la nariz quedó perfecta, sintió que el siguiente paso era armonizar su rostro: “la nariz ya la nariz está muy chiquita para estos cachetes”. A partir de ahí, vinieron los procesos continuos que ella cuenta en detalle:• Bichectomía: Cirugía ambulatoria donde se extraen las bolitas de Bichat (acúmulos de grasa en las mejillas) para lograr un perfilamiento.• Labios: Procedimientos de aumento o perfilamiento.• Párpado y levantamiento de cejas: En esta zona, los procesos han sido continuos y en repetidas ocasiones, pues la filosofía de Tatiana es ir “de menos a más”.• Lipo papada con estiramiento: Para perfilar el mentón y el cuello.• Retoques continuos en el rostro: Al hacer el recuento, afirma que, solo en la cara, lleva aproximadamente 18 procesos. De estos, menciona que ha tenido “ocho levantamientos de ceja”.El blanqueamiento de pielUno de los cambios más notorios en la imagen de la 'Barbie colombiana' fue la transformación del color de su piel, pues reconoce que “era una niña más morena”. Este procedimiento fue, a su juicio, lo más difícil que le ha hecho a su cuerpo, motivado directamente por el rechazo sufrido en su infancia: "Mi cambio de piel fue muy representativo en mi en mi transformación, porque yo creo que fue lo que más se me recalcó cuando estaba chiquita, que por mi piel no se me daban muchas cosas"."Si yo te digo que mi piel era lo que más me costaba aceptar toda la vida, no te estoy mintiendo, más que la nariz, es más yo me hubiera hecho mi piel y hubiera quedado feliz", recalca.El procedimiento se realizó utilizando un láser que, al exponerse a una mayor frecuencia, hace un proceso aclarado. Este proceso fue complementado con un régimen estricto, donde no podía exponerse al sol ni consumir alimentos que activaran la melanina, “ni remolacha, ni zanahoria, ni nada de esto”. Así logró aclarar su piel en “aproximadamente cuatro tonos”.Actualmente, el color de sus ojos lo maneja con lentes de contacto, pero no descarta una cirugía futura para cambiar el color de sus ojos, aunque tendría que viajar a España para realizarla.Los procedimientos corporales llegaron cuando Tatiana Murillo se dedicó a la música, aprovechando la habilidad que ya tenía con el micrófono. Aunque ya estaba obteniendo ingresos, confiesa que su primera cirugía de cuerpo se realizó en condiciones riesgosas: "No tenía, a pesar de que ya estaba ganando un poquito más, con qué operarme en un quirófano normal; mi primera cirugía del cuerpo la realicé en un garaje, exponiéndome con un médico que -quizás- no creo que haya estado acreditado. Conté con suerte, pero no todas cuentan con eso".Este procedimiento inicial fue “muy doloroso” y “muy traumático,” pues estuvo “casi despierta sintiendo todo”. Tras esa experiencia, se prometió no volver a operarse en un lugar no acreditado.El recuento de sus procedimientos corporales incluye:• Dos aumentos mamarios.• Una pexia (levantamiento de senos).• Dos o tres lipoesculturas.• Lipo de brazos.• Lipo de pierna.• Lipotransferencia a los glúteos.• Retoques menores, como el rer (retoques de rejuvenecimiento) y una “limadita de espalda” que se realizó el año pasado.Al sumar todos los procedimientos, incluyendo los continuos retoques, la cifra asciende a un número impactante: “Yo creo que son más de 35, en 35 paré de contar”.La cirugía más dolorosaEntre las más de 35 cirugías, hay una que Tatiana Murillo destaca por su dolor y por la curiosidad que despertó entre sus seguidoras: la vaginoplastia.Este procedimiento, que es un rejuvenecimiento vaginal con reconstrucción, fue una decisión espontánea que tomó al ver a una paciente de su doctora. Murillo la define como: “embellecer nuestra zona íntima”.A pesar de que actualmente es “una mujer completamente soltera”, la cirugía tuvo un propósito de mejoramiento íntimo. La 'Barbie colombiana' es enfática al describir la experiencia como la “más dolorosa” en sus 35 cirugías.El impacto de narrar esta experiencia en sus redes sociales fue inmediato y masivo. Tatiana Murillo reveló que “más de 4.000 mujeres” le escribieron, muchas de ellas interesadas en el procedimiento. Asegura que la vaginoplastia es “la cirugía que las mujeres más apetecen porque les devuelve mucho su femenino”.“Hay una dismorfia corporal”Al abordar la constante necesidad de cambio, Murillo reconoce que detrás de las cirugías hay una lucha interna que está tratando profesionalmente.Al preguntarle si esta cantidad de procedimientos es una compulsión, ella responde: “sí, hay un problema quizás”, revelando que actualmente se encuentra en tratamiento."Estoy tratándome con terapia, porque obviamente hay un problema de dismorfia corporal", comentó.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.
Bélgica entró en dieciseisavos de final como primera del grupo G, con Egipto como segunda y que jugará en esa ronda con Australia, mientras que Irán espera los resultados de este sábado para comprobar si le alcanza o no con tres puntos estar entre las ocho mejores terceras del Mundial.El conjunto belga, primero con cinco puntos, goleó por 1-5 a Nueva Zelanda y aún aguarda rival de un tercero, con varias posibilidades (Corea del Sur, Ecuador, Senegal y Argelia), a la espera del desenlace de los restantes grupos. Su partido está fijado para el 1 de julio en Seattle.Egipto, como segunda del G, con los mismos 5 enteros, se medirá con Australia el 3 de julio en Dallas.Irán acabó tercera, con tres unidades, y quedó a la espera si le valen para acceder a la próxima fase del torneo.Tabla de posiciones del grupo G del Mundial 20261. Bélgica - 5 pts. (+4)2. Egipto - 5 pts. (+2)3. Irán - 3 pts. (0)4. Nueva Zelanda - 1 pts. (-6)
Daniel Muñoz es el goleador de la Selección Colombia en el Mundial 2026. Y es que de los cuatro tantos que lleva 'la tricolor', el lateral derecho se ha reportado en dos oportunidades: una contra Uzbekistán y otra frente a República Democrática del Congo. Razón por la que su nombre está en boca de millones, siendo una de los puntos más altos del equipo y el torneo en general.Sin embargo, llegar hasta acá no ha sido fácil. Camila Muñoz, hermana del jugador del Crystal Palace, habló con Gol Caracol y no solo dejó ver lo importante que es él en su vida, sino que expresó el orgullo que siente al verlo donde está, ya que es consciente de que han tenido que remar fuerte y contra la corriente, superando varias adversidades a lo largo de los años.¿Cómo vivió el hecho de que Daniel fuera convocado al Mundial?"Para mí fue un momento de muchísima felicidad y orgullo saber que todo el esfuerzo, los sacrificios y los años de trabajo, finalmente lo llevaron a cumplir ese sueño. Fue muy emocionante para toda la familia, la verdad".¿Qué recuerdo se le vino a la cabeza con esa noticia?"Yo recordé todo el camino que recorrió desde niño, los entrenamientos, las dificultades, los momentos en los que tuvo que levantarse después de los golpes, de las caídas. Pensé en que nunca dejó de creer y en que esa perseverancia ahí tiene su recompensa".¿Qué le dijo a Daniel al saber que jugaría su primer Mundial?"Lo felicité, le dije que disfrutara cada segundo porque se lo había ganado, porque se lo merecía con todo el trabajo. Y también le recordé que toda la familia estaba orgullosa de él y que íbamos a estar apoyándole en cada partido y que siempre de la mano de Dios".¿De qué manera palpitó el debut mundialista de su hermano?"No, pues fue imposible no emocionarme, verlo representar al país en un escenario tan importante como lo es el Mundial. Me llenó de demasiado, demasiado orgullo. Fueron lágrimas de felicidad porque conocía todo lo que había luchado para llegar hasta ese momento".¿Cómo fue celebrar ese gol contra Uzbekistán?"Con muchísima emoción. Yo grité el gol, abracé a mi marido, a mis hijos, a todo el mundo que estaba ahí, lloré, brinqué. Yo sentí una felicidad inmensa y fue uno de esos momentos que la verdad jamás, jamás en mi vida voy a olvidar".¿Y el tanto frente a República Democrática del Congo?"Lo viví con la misma alegría, incluso hasta con más emoción, porque verlo seguir aportándole al equipo demuestra el gran momento que está viviendo. Cada gol se siente como un premio al esfuerzo. Volví grité, lloré, brinqué, y más porque yo sabía que desde un principio él llegó con ese arranque de hacer gol, y yo sabía que iba a llegar y lo iba a meter".¿Qué le dijo Daniel sobre esos goles?"Lo felicité y me dijo que muchas gracias, hermana, y que todo el equipo le salga para Dios y que estaba muy feliz".¿Qué le ha dicho Daniel, tras estos días de Mundial?"No he hablado mucho con él y lo respeto porque él, desde que está en concentración, le mete súper duro y no está como muy pendiente del celular".¿Qué sienta al ver hasta donde ha llegado su hermano?"Siento mucho orgullo. Más allá del futbolista, admiro la persona que es, su disciplina, su humildad y la forma en la que nunca dejó de luchar por sus sueños. Eso es lo que admiro de él".¿Qué significa Daniel en su vida?"Es un ejemplo de perseverancia, de dedicación, es un hermano al que amo profundamente y alguien que me inspira todos los días con su manera de enfrentar los retos y de trabajar por lo que ama. Y más allá de lo que me inspira a mí, es lo que él inspira para mis hijos".
Llegar al sector de Catia La Mar (en el estado La Guaira) en Venezuela es ver de primera mano que los edificios de numerosas residencias quedaron completamente destruidos e inhabitables. Tal es el caso de la urbanización Hugo Chávez, un complejo que constaba de múltiples soluciones habitacionales. A tres días de que el doblete sísmico con terremotos de magnitud 7.1 y 7.5 sacudiera al país, las personas que quedaron sin hogar permanecen a la intemperie con sus pocos enseres, reclamando que aún no han recibido la ayuda humanitaria pertinente. Pero entre la multitud, hay un hombre que no tiene objetos a su lado, sino el cadáver de su madre, quien murió a raíz del desastre que dejó el fenómeno natural a su paso. La resguarda amorosamente y cómo puede,envuelta en una sábana y cubierta por una colchoneta para que el sol no brille sobre ella directamente. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Los habitantes de la urbanización Hugo Chávez se han tenido que convertir en rescatistas empíricos para ayudar a sacar a los familiares y vecinos fallecidos de entre las estructuras colapsadas. Niños, adultos y personas mayores están entre las víctimas fatales. Cuando Noticias Caracol llegó al sitio de la tragedia, conoció también el caso de una mujer que esperaba que sus compatriotas le ayudaran a extraer el cuerpo de su hermana, de tan solo 14 años. Las desesperantes condiciones han forzado el trabajo en equipo y la recursividad en tiempos de extrema escasez y desolación.El drama de rescatar a las víctimas de los terremotos en VenezuelaEl hombre que espera sentado la llegada de las autoridades forenses permanece al lado del cuerpo de su mamá, quien falleció a los 73 años en condiciones completamente inesperadas. Él no residía en el mismo apartamento; llegó hasta el lugar después del sismo que lo sorprendió cuando salía de su trabajo, apenas una hora después de haber hablado con ella por teléfono. “Siempre la llamaba tres veces al día”, recuerda como parte de un ritual familiar que no se volverá a repetir. “Duré dos días rompiendo el piso para poderla sacar”.Actualmente no tiene más familiares atrapados, pero sí una hermana que vive en Chile y que está sumida en el dolor a la distancia, igual que él. “Fue la voluntad del Señor”, dice en medio de una fortaleza resignada. Manifiesta sentirse agradecido, porque la labor de perforar el concreto para encontrar a su madre no fue nada fácil y su único objetivo era recuperar sus restos para poder darle sepultura según la tradición.“Esta mañana estaba solo allí rompiendo el piso que le cayó encima a mi mamá y clamé al cielo y al Señor; entonces llegó gente extraña con equipos, materiales y herramientas. Yo no tenía nada para darle sino un pico viejo y me llegó toda esa gente. Yo sabía que mi mamá estaba en ese punto exacto, era ahí. Y logramos excavar todo”, su testimonio representa la unidad que ha tenido el pueblo venezolano para responder ante la tragedia.La insistencia y la intuición de este hijo dieron fruto: a las 10:20 de la mañana pudo recuperar el cuerpo de su madre, el cual fue envuelto en una sábana. “Eso se agradece también”, señala con la voz quebrada, al tiempo que recuerda que todavía hay muchas personas que no han podido ser extraídas de los escombros. “Edificios enteros se cayeron; están muertos, están atrapados”.Con reportería de Andreína SolórzanoMaría Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Dos grupos llegaron a la gran final de A Otro Nivel y se disputaron el primer lugar este viernes 26 de junio. La decisión estuvo manos de los televidentes colombianos, quienes votarán por su equipo favorito para llevarse el gran premio: entre Cola de Lagarto y The Beat Voice.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)The Beat Voice, conformado por los artistas Daniel Rian, Iván Pallares, Alejo Arante y Bipo, se ubicaron como los ganadores. Este grupo interpretó ante el público de La Solar, en su momento, una versión de 'Mientras me curo del cora', de Karol G, y tras el logro de Cola de Lagarto, se enfrentaron ante los jurados Kike Santander, Pipe Peláez y Gianmarco contra Colombian Crew, alcanzando su paso a la final.Por su parte, Cola de Lagarto conformado por las artistas Luixa, Alana, Sasha Aya y Camila Cano, lograron consolidarse como uno de los favoritos de la temporada. El grupo femenino logró su paso a la final luego de conquistar al público antioqueño presentándose en el festival La Solar con la canción 'Todos me miran' y obtener el 56% de la votación total.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Sofía Loera atiende la entrevista desde la morgue de Pariata, en La Guaira, mientras espera junto a su familia para recibir el cuerpo de su hermana Antonella después de una serie de trámites. Antonella es el nombre detrás de un número, una cifra que cada vez va en aumento en el registro de víctimas fatales de los terremotos que sufrió Venezuela. Sus parientes y ella vivían en un edificio de un sector conocido como Los Corales. Una vez iniciaron los sismos, lo que conocían como su hogar se tornó en una escena de pesadilla.“Al principio se sintió como un temblor leve, pero a los tres segundos todo se derrumbó”, relató Sofía a Noticias Caracol.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Ante los ojos de su familia, todo en la vivienda se estaba cayendo. Lo último que recuerda Sofía es decirle a su papá que estaba temblando. De ahí en adelante los recuerdos son difusos porque una pared cayó sobre ella. Cuando volvió a tener conciencia, sintió golpes en el cuello y la espalda, pero cayó en un espacio en el que pudo tomar a su perro, escarbar para salir y rescatar a su mamá. Recuerda cómo su padre le insistía en que saliera y la animaba: “Tú puedes”, le repetía. Una vez fuera, pudo pedir ayuda para su mamá, aunque el primero que logró salir por sus propios medios fue su papá. Pero faltaba su hermana. “No respondía, respiraba suavemente, sentíamos a los dos perros, pero nos faltaba uno. Por más que la llamábamos, ella no respondía”, relata.En horas de la madrugada, Sofía tuvo que ir y volver porque debía recibir atención médica de urgencia. Mientras ella hacía esos trayectos, los vecinos de alguna manera intentaron retirar el objeto que estaba sobre su hermana Antonella: una nevera que cayó sobre ella y la otra mascota. “Aunque ella está intacta, lamentablemente no sobrevivió”.“He llorado tanto que ya no tengo más lágrimas, ha sido muy fuerte. El dolor físico no supera el dolor del alma y el corazón de saber que tu hermana ya no está contigo. Pero la vida sigue, tengo que ser un apoyo (...) somos muy afortunados de haber salido vivos los tres”, dijo Sofía en una situación que hoy comparten cientos de ciudadanos que se enfrentan a las desoladoras e inesperadas pérdidas que trajo este desastre natural sin precedentes en la historia reciente del país.Se estima que en La Guaira, zona que ya ha sido declarada como el epicentro de mayor devastación por el doblete sísmico, hay al menos 172 personas atrapadas y más de 3.000 damnificados tras el colapso estructural de aproximadamente 100 edificios en la franja costera.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co