El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
El camino de Julián Moreno hacia uno de los escenarios más reconocidos del mundo comenzó lejos de las grandes carpas y los reflectores. Antes de integrar el Circo del Sol, el colombiano sobrevivió haciendo artesanías, música y malabares en las calles, una experiencia que, años después, se convirtió en la base de una carrera en la acrobacia profesional. Ahora, tras recorrer distintos países, busca regresar a Colombia para impulsar una escuela de circo en Pasto.Durante una conversación en el programa En Aguas Profundas, con María Elvira Arango, el malabarista abrió su corazón para repasar los momentos que marcaron su vida, desde su salida de casa a los 12 años hasta el momento en que recibió el correo que cambiaría para siempre su vida.Lea además: "Normalizan que la mujer sienta dolor": Melisa Gaona y su desgarradora lucha contra la endometriosisUn comienzo díficilJulián Moreno nació en Lago Calima, Valle del Cauca, pero se crió en Pasto, ciudad con la que se identifica. Creció junto a sus padres y sus tres hermanos en una familia donde el arte hizo parte de su vida desde la infancia.Sin embargo, la separación de sus padres cambió el rumbo de su vida. Inicialmente se fue a vivir con su hermano mayor, pero con el tiempo dejó de asistir al colegio porque no podía costear los materiales escolares.Poco después comenzó a permanecer cada vez más tiempo en la calle hasta tomar la decisión de salir de Pasto rumbo a Cali sin un destino definido y tan solo con lo que tenía puesto."Yo tenía muchísimo miedo, me acuerdo de dormir en la calle y yo decía: 'Bueno, yo no conozco nada. Yo quiero irme a un barrio a dormirme en un antejardín de alguien, o sea, que no me pase nada'", recordó.Durante esa etapa aseguró que sobrevivía pidiendo comida en restaurantes o aprovechando los alimentos que otras personas dejaban en las mesas. "Iba a los restaurantes, pedía lo que sobraba o me metía rápido cuando la gente se levantaba de la mesa", relató.Lea también: Los problemas de salud por los que Silvia Corzo trabajó su amor propio y se "casó" con ella mismaLos malabares cambiaron su forma de ganarse la vidaSu vida comenzó a cambiar cuando conoció a un artesano que le enseñó el oficio y le ofreció alojamiento y comida mientras aprendía. Posteriormente, durante un viaje hacia Ecuador, encontró a varios artistas callejeros provenientes de Argentina y Chile que realizaban malabares en los semáforos. Esa experiencia despertó un interés inmediato.Recordó que su padre sabía hacer malabares y que esa imagen lo motivó a pedir que le enseñaran. Compró tres pelotas de tenis y empezó a practicar. Con el tiempo descubrió que las presentaciones en los semáforos le permitían obtener mayores ingresos que la venta de artesanías, por lo que decidió concentrarse en perfeccionar esa habilidad mientras seguía viajando por distintos lugares de Colombia y Suramérica.En una de sus travesías conoció a la madre de su hija, una joven suiza a la que encontró cuando tenía alrededor de 17 años. Ella recorría Sudamérica como mochilera y viajaba haciendo artesanías, mientras él continuaba su camino entre los malabares, la música y la venta de artesanías.De Europa al Cirque du SoleilAños después, ya instalado en Suiza tras el nacimiento de su hija, Moreno comenzó una formación profesional en una escuela de circo. Allí pasó de ser malabarista a entrenar disciplinas de acrobacia y portor, especialidad en la que sostiene y lanza a otros artistas durante los actos.Explicó que el entrenamiento exigía jornadas desde las ocho de la mañana hasta las cinco y media de la tarde, además de prácticas adicionales para mejorar la técnica y la condición física.Tras graduarse, inició presentaciones en diferentes escenarios europeos hasta que recibió un mensaje inesperado. "Yo me acuerdo que abría la puerta y yo decía como: 'Dios mío, yo soy el único Julián Moreno aquí, ¿no? Como este mail es para mí, este mail es para mí'. Cerré la computadora y volví, la abrí", contó al recordar el correo enviado por el Circo del Sol.Según explicó, la compañía había seguido su evolución artística durante cerca de tres años y lo invitó a integrarse a una nueva producción.Después de trasladarse a Montreal, Canadá, pasó once meses entrenando el espectáculo antes de iniciar una gira mundial que se extendió durante aproximadamente cinco años y medio.El nuevo proyecto de Julián Moreno en ColombiaActualmente, el artista continúa desarrollando su carrera internacional junto a una compañera mexicana con la que trabaja desde hace cerca de ocho años. Sin embargo, aseguró que uno de sus principales objetivos ahora es regresar a Pasto para abrir una escuela de circo.Contó que ya adquirió una carpa y que busca ofrecer oportunidades a niños y jóvenes para que puedan formarse sin enfrentar las mismas dificultades que él vivió. "Quiero darles esa oportunidad que yo no tuve en realidad", afirmó.Además, espera seguir algunos años más sobre los escenarios antes de dedicarse por completo a la enseñanza, con el propósito de fortalecer el desarrollo del circo colombiano y compartir la experiencia acumulada durante décadas de trabajo artístico alrededor del mundo.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
La historia de Melisa Gaona es un registro de años de búsqueda de respuestas frente a una condición que a menudo se suele minimizar. Diagnosticada con endometriosis profunda, Melisa describe esta enfermedad como un “cáncer blanco”, término utilizado por su comportamiento invasivo, similar a una metástasis, que se extiende a órganos como el hígado, los pulmones, los riñones o el corazón. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En una entrevista con la periodista María Elvira Arango, en el programa En Aguas Profundas, abrió su corazón para explicar que aunque no avanza con la rapidez de otros cánceres, produce un sufrimiento prolongado.Para Melisa, el contacto con los hospitales comenzó a los 18 meses de vida debido a una peritonitis por apéndice explotado. Sin embargo, el punto de quiebre fue su primer periodo menstrual. Describe dolores de nivel 10 sobre 10 las 24 horas del día, acompañados de vómitos, desmayos e incapacidad para caminar. Ante estos síntomas, la respuesta recurrente de su entorno y de los profesionales de la salud era: “Es normal, a todas nos duele”.Este proceso de normalización del dolor la llevó a consultar médicos que calificaron su situación como un "show" o la tildaron de hipocondríaca. Melisa relató episodios de deshumanización clínica, como el de una doctora que, ante su confesión de no querer vivir más por el dolor, le respondió: “Mátese”. Lea también: El "hombre encantador" que estafó a mujer colombiana: así era su táctica de seducción En otra instancia, un médico internista le dijo: “Si se quiere matar, mátese, deje de hacer show”. Incluso reporta maltrato físico y comentarios inapropiados por parte del personal de enfermería durante sus hospitalizaciones.El agotamiento físico y emocional, sumado a la falta de un diagnóstico efectivo, llevó a la joven a solicitar la eutanasia en Colombia. Su intención no era terminar con su vida por falta de aprecio a la misma, sino por la imposibilidad de habitar un cuerpo con dolor constante. “Uno no es que no quiera vivir porque es que la vida es hermosa lo que uno no quiere es sentir dolor porque es que no te permite vivir la vida”, explicó. Tras una intervención quirúrgica en Colombia en la que le indicaron que tenía el útero, el intestino y la vejiga pegados, su estado de salud empeoró. El dolor al caminar se volvió similar a recibir estocadas con un cuchillo en la ingle. La solución definitiva no llegó en su país, sino en Mumbai, India, de la mano de su pareja, Mateo, quien la cargó durante todo el trayecto ante su incapacidad de movimiento.En la India, los médicos calificaron la cirugía previa realizada en Colombia como “rudimentaria” y “hecha a las patadas”, según consta en su historia clínica. Los especialistas encontraron restos de órganos mal intervenidos que generaban infecciones. En Mumbai, Melisa se sometió a una cirugía compleja y a una ablación de nervios para bloquear las señales de dolor.Actualmente, Melisa reporta un nivel de dolor de 3 sobre 5, lo que considera un cambio radical que le permite recuperar su funcionalidad. A pesar de que la endometriosis es una enfermedad crónica y progresiva sin cura definitiva, su objetivo es la pedagogía. Denuncia que la Ley 2338 en Colombia, aunque existe en el papel, no se traduce en centros de atención pública integral para las mujeres con este diagnóstico.Melisa, quien está próxima a casarse con Mateo, concluye que su dolor ahora tiene un significado: evitar que otras niñas y mujeres pasen por lo mismo bajo lapremisa de que el dolor menstrual es normal. “No es normal que una mujer tenga dolor, no es normal que una niña tenga dolor”, sostiene, abogando por diagnósticos tempranos y tratamientos integrales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Catalina Morales, una profesional líder en un estudio de diseño, vivió en carne propia cómo una aplicación de citas puede pasar de ser una ventana a la esperanza en el amor a convertirse en una trampa financiera y emocional. En entrevista con la periodista María Elvira Arango en el programa "En Aguas Profundas", Morales relató cómo Víctor Manuel Guillén, un ciudadano venezolano, orquestó una estafa que le costó sus ahorros y su tranquilidad.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Lo más sorprendente de este caso no es el desenlace, sino el meticuloso proceso que el hombre utilizó para ganar la confianza de su víctima. Según Morales, Guillén no tenía afanes; se tomó más de un año para construir una fachada de "virtuosidad" antes de concretar un encuentro físico. "Él se encargaba de sacarme información, ver qué era lo que yo necesitaba, qué era lo que yo quería, y él lo tenía", confesó Catalina, describiendo a un hombre que se moldeaba a las expectativas de su interlocutora.Lea: Del amor a la estafa: hombre habría engañado a más de 10 mujeres a través de aplicaciones de citasUna de las herramientas principales de Guillén fue la vulnerabilidad. Se presentó como un migrante solo en Colombia, separado de su esposa y con el dolor de tener a sus dos hijos pequeños lejos. Esta imagen de hombre sensible y familiar conectó de inmediato con Morales. Además, utilizaba la tecnología a su favor: era "superfán" de las videollamadas, lo que generaba una falsa sensación de transparencia. Durante la pandemia, estas llamadas se volvieron diarias, convirtiéndose en su "ventana al mundo exterior" mientras ella estaba confinada.La puesta en escena, o lo que Catalina llama la "escenografía perfecta", era fundamental. Guillén realizaba llamadas desde autos lujosos y mostraba paisajes de un supuesto proyecto hotelero en Ráquira, en el departamento de Boyacá, para proyectar una imagen de éxito y solvencia. Se hacía pasar por un publicista exitoso que había vendido una agencia en Brasil y por un productor de televisión de canales internacionales de aventura. "Este hombre es encantador y quien lo conocía quedaba encantado", recordó Morales, señalando que incluso su madre y su hija quedaron maravilladas con su carisma.Para consolidar el vínculo, Guillén utilizaba la "proyección de futuro". No solo hablaba de amor, sino de negocios conjuntos y planes de vida en el extranjero, como mudarse a Canadá. Al introducirla en su círculo como su pareja y pedirle opinión sobre detalles de sus supuestas cabañas, la hacía sentir parte integral de su vida y sus proyectos.Una vez establecida la confianza absoluta, comenzó la extracción de dinero. Guillén no pedía sumas grandes de golpe, sino que recurría a la victimización: "estoy solo, aquí en Colombia no tengo nadie que me apoye", decía. Bajo la promesa de terminar unas cabañas para recibir pagos inmediatos de turistas, Catalina empezó a entregarle sus ahorros y hasta a solicitar préstamos. "En el transcurso de un año me sacó millones, muchos millones", lamentó.El golpe de realidad llegó cuando Catalina descubrió que no era la única. Al contactar a otra mujer involucrada en el proyecto, descubrió un patrón de manipulación que afectó a entre 10 y 13 mujeres. Hoy, Morales enfrenta deudas que le tomarán otros 5 o 6 años saldar. A pesar de que existe una denuncia por presunta estafa y enriquecimiento ilícito en la Fiscalía, el proceso lleva tres años estancado. Catalina Morales ha decidido hablar para alertar sobre las banderas rojas y enfatizar la importancia de contar con una red de apoyo para salir de estos abismos emocionales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.Lea: Mujer relató cómo su padre que la abandonó y ni le dio el apellido logró que le embargaran el sueldoMATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La noticia de que la reconocida presentadora Silvia Corzo se "casó consigo misma" inundó las redes sociales, despertando desde curiosidad hasta críticas feroces. Sin embargo, detrás de los titulares sensacionalistas y las imágenes de un vestido blanco en medio de la naturaleza, se esconde una poderosa historia de supervivencia, sanación física y salud mental.Lo que muchos calificaron como una excentricidad fue, en realidad, el cierre de un doloroso capítulo marcado por enfermedades crónicas y el agotamiento extremo de una mujer que años atrás se olvidó de existir para complacer a los demás.¿Qué problemas de salud llevaron a Silvia Corzo a cambiar su vida?Para Silvia Corzo, el camino hacia este compromiso simbólico no comenzó con un deseo de protagonismo, sino con una crisis de salud multiorgánica. Durante su etapa más exitosa en la televisión, mientras informaba diariamente a millones de colombianos, su cuerpo estaba librando una batalla interna silenciosa. Corzo fue diagnosticada con una enfermedad autoinmune desde hace años, la cual se agravó debido a los altos niveles de estrés y la carga emocional de su profesión. Según relató en diálogo con Aguas Profundas, sufrió de fatiga crónica y fibromialgia, condiciones que ella misma asocia directamente con el burnout o agotamiento profesional."Esa fatiga es burnout, eso es un tema de agotamiento... tuve incapacitada por dos meses, encerrada en mi cuarto durmiendo y acomodando mis horarios, bajando el nivel de cortisol", explicó Corzo. El dolor físico era tan intenso que en ocasiones no podía levantarse de la cama, enfrentando una realidad donde los analgésicos ya no eran suficientes.Tratando de entender por qué estaba enfrentando estos padecimientos, Silvia Corzo identificó que sus problemas físicos eran la manifestación de un patrón psicológico de autoexigencia y búsqueda constante de aprobación externa. Durante años, Corzo se "abandonó" a sí misma para ser la hija, madre, pareja y empleada perfecta.Por eso empezó un camino de amor propio que la llevó a tomar la decisión de comprometerse con ella misma y realizar la ceremonia que se hizo viral. "Me comprometo a ser fiel, a ser leal a mí, a no abandonarme más en ninguna relación para buscar aprobación o aceptación, que es lo que durante muchos años sin darme cuenta hice", fueron los votos de la periodista en el ritual que celebró en privado acompañada por sus amigos y seres queridos.Aunque el término "matrimonio" fue popularizado por los medios tras la publicación de un amigo, para Silvia fue un "acto de compromiso" realizado con plena consciencia. El ritual incluyó votos, un vestido significativo y la presencia de sus seres queridos, incluyendo a su hijo Pablo, quien fue su cómplice en este camino. Silvia explicó la lógica detrás de esta decisión: "Si de verdad uno se va a comprometer con alguien, primero debería ofrecerle al otro lo que uno ya es capaz de darse a sí mismo".La decisión de "casarse consigo misma" tuvo un efecto casi inmediato en su bienestar. Al establecer límites claros y aprender a decir "no", sus niveles de estrés disminuyeron drásticamente. Corzo asegura que los síntomas de sus enfermedades empezaron a disminuir y su sistema nervioso se reguló, permitiéndole dejar los medicamentos para la ansiedad y el dolor."El cuerpo reacciona cuando tú haces algo que no quieres... empecé a sentir paz porque fue como un rompecabezas, un acomodo, un ajuste", afirmó la periodista.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
El relato de Lina Vásquez, una mujer que hoy enfrenta una de las injusticias más amargas del sistema judicial colombiano, llegó al programa En Aguas Profundas de Noticias Caracol. Tras una vida de esfuerzos, Vásquez se encuentra en una situación que ella misma describe como "el mundo al revés": su progenitor biológico, aquel que nunca le dio el apellido y desapareció antes de su nacimiento, logró embargarle el salario por una cuota de alimentos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La historia comenzó hace casi 40 años en la capital. Su madre, una joven de 19 años que "trabajaba en un almacén de losa vendiendo losa en el centro", quedó embarazada de un hombre de 35 años que, al enterarse de la noticia, simplemente se esfumó. La situación fue dramática; los abuelos de Lina Vásquez, de convicciones muy conservadoras, echaron a su hija de la casa el mismo día que supieron del embarazo, sin más que la ropa que llevaba puesta.Lina Vásquez creció viendo a su madre "camellar" de sol a sol para sacarla adelante. "Mi mamá siempre lo he dicho, mi mamá es una dura... es una mujer de verdad admirable", relata con orgullo. Los primeros años fueron de una precariedad absoluta, saltando de pieza en pieza en inquilinatos. Lina aún guarda recuerdos dolorosos de su infancia, como cuando una cuidadora la dejaba dormir en el baño: "La señora me ponía un periódico debajo de un lavamanos... y ahí me acostaba y yo dormía ahí... peor que un perro".El éxito financiero del padre biológicoMientras ellas pasaban hambre, el padre biológico, un hombre con locales y joyerías, vivía una realidad distinta con sus otros hijos varones, a quienes sí reconoció y les dio todo. A pesar de que una prueba de ADN confirmó la paternidad años después —con un técnico de laboratorio diciendo que el parecido era tan evidente que "no se necesita" la muestra—, el hombre nunca respondió. Mediante artimañas legales y supuestos sobornos para "engavetar" los procesos, logró evadir sus obligaciones hasta que Vásquez fue mayor de edad.La vida de Lina cambió para mejor cuando apareció su papá de crianza, a quien ella define como "un sol" y quien la adoptó legalmente. Sin embargo, la sombra del abandono regresó en 2019 de la forma más inesperada. El progenitor biológico, ahora pensionado, la citó en una comisaría para exigirle una cuota de alimentos de un millón y medio de pesos."Yo no lo puedo creer que usted nos esté haciendo esto... usted a mí jamás me dio para un dulce", le increpó Lina durante el careo. A pesar de que ella demostró que el hombre tiene pensión, bienes y esposa, la justicia falló en su contra. Desde 2022, su salario en el Banco de la República está embargado. "Me descontaron 3 años mi salario... a una persona que no conozco", afirma con indignación, señalando la vergüenza profesional que esto le ha causado.Hoy, Lina Vásquez alza la voz por las madres que luchan solas y denuncia un sistema que parece premiar al irresponsable. Para ella, este proceso ha sido un golpe devastador que ha frenado sus sueños: "Es ponerle un standby a la vida porque alguien quiso hacerte daño solo por eso". Mientras espera que se haga justicia, Lina se refugia en el amor de quienes sí estuvieron: su madre y su verdadero padre, aquellos que, sin necesidad de un lazo de sangre, le enseñaron lo que significa ser familia.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
En un caso que ha conmocionado a los colombianos por su aparente falta de lógica y ética, Lina Vázquez, una mujer que recibió una demanda alimenticia por parte de su padre biológico que nunca respondió por ella, relató el calvario legal que atraviesa para el programa En Aguas Profundas de Noticias Caracol. Su historia, marcada por el abandono inicial y la actual persecución financiera, pone de relieve las grietas de un sistema judicial que ella describe como "absurdo, injusto y doloroso".La historia de Lina comenzó hace casi 38 años en Bogotá, cuando su madre, Yolanda Vázquez, quedó embarazada a los 19 años de un hombre mayor que ella. Al enterarse de la noticia, el progenitor —identificado como el señor Carranza— simplemente desapareció. La situación de Yolanda fue crítica: sus padres, de convicciones conservadoras, la echaron de casa el mismo día que se enteraron del embarazo. Lina recuerda con dolor los sacrificios de su madre para sacarla adelante. "Mi mamá dice que ella dormía en un rincón con un impermeable se lo ponía encima y ahí dormida embarazada... sin una cama, sin una cobija, sin un colchón". Durante su infancia, Lina incluso llegó a dormir sobre papel periódico debajo de un lavamanos mientras su madre trabajaba para subsistir. Mientras tanto, su padre biológico, quien tenía locales y joyerías, se negaba a reconocerla, a pesar de que sí mantenía y brindaba educación profesional a sus otros dos hijos varones. "Tengo muchos recuerdos en mi mente de situaciones muy difíciles. Recuerdo a una señora a la que mi mamá le pagaba para que me cuidara: la señora me ponía un periódico debajo de un lavamanos, un papel periódico, y ahí me acostaba, y yo dormía ahí. (...) Peor que a un perro", dijo Vásquez.Su demandante le negó el apellidoNo fue sino hasta que Lina tenía 16 años que una sentencia judicial, tras diez años de un proceso en el que los abogados eran presuntamente sobornados, confirmó la paternidad de Carranza tras un proceso de una década que estuvo plagado de irregularidades, incluyendo abogados que presuntamente fueron sobornados para detener el caso. A pesar de la sentencia, el hombre se insolventó para no pagar lo adeudado y traspasó sus bienes a nombre de su esposa. En ese vacío, Lina encontró la figura paterna en su padre de crianza no biológico, quien la acogió y amó como propia: "Mi papá se lo merece todo... recibió una niña que no era nada de él... y me ha amado y me ha cuidado". Lina reconoce que la pareja de su madre, a quien ella considera su verdadero progenitor al haberla criado y protegido, cumplió aquel rol de padre que no quiso cumplir el biológico. La demanda inesperadaLa verdadera pesadilla comenzó en 2019. Una vez que Lina logró establecerse profesionalmente, el hombre que nunca se hizo cargo de ella la citó para exigirle una cuota de alimentos. A pesar de que él cuenta con una pensión y otros hijos, y además nunca respondió por ella, la justicia ordenó embargarle el salario a Lina."Me descontaron 3 años mi salario... le empecé a entregar mi salario a una persona que no conozco y, peor aún, que no tiene la necesidad", denuncia Lina. Ella relata que en las audiencias el hombre ha llegado a afirmar cínicamente que ella es lo que es gracias a él, incluso asegurando falsamente haber pagado sus estudios universitarios. El embargo, que comenzó en mayo de 2022, ha afectado su reputación profesional y sus planes personales. "Siento que desafortunadamente él congeló mi vida ese proceso... es ponerle un 'standby' a la vida porque alguien quiso hacerte daño solo por eso".Lina Vázquez continúa luchando por lo que considera justo, esperando que su caso sirva para visibilizar la desprotección de los hijos abandonados frente a leyes que, en la vejez, otorgan derechos a progenitores ausentes. Para ella, la lección es clara respecto a su madre y su padre de crianza (n biológico): "Soy la mujer que soy gracias a eso, gracias a que ese señor no estuvo en mi vida", afirma Vásquez. JULIÁN CAMILO SANDOVALNOTICIAS CARACOL DIGITALJSANDOVAL@CARACOLTV.COM.CO
En Colombia, la acondroplasia es una enfermedad huérfana de baja prevalencia que marca la vida de miles de familias. Es por eso que, la historia de Rodrigo, un mellizo que nació con esta condición , expone, con apenas 8 años de edad los retos médicos y sociales que enfrentan quienes viven con talla baja. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Su experiencia fue relatada en el programa En Aguas Profundas, conducido por María Elvira Arango, donde su familia habló con franqueza sobre diagnósticos tempranos, barreras en el sistema de salud y el desafío diario de educar en inclusión.Desde el embarazo, la historia estuvo marcada por la incertidumbre y la resistencia. Marcela, la madre de Rodrigo recordó que hubo “amenazas de aborto todo el tiempo” y que estuvo hospitalizada durante meses. A partir de la semana 26, los médicos advirtieron que el bebé “dejó de crecer”, lo que abrió un camino de diagnósticos, consultas y preguntas sin respuestas claras. “Es una lucha, es una lucha”, relató, al recordar los primeros indicios de que su hijo podría tener acondroplasia. Aun así, la familia decidió seguir adelante con el embarazo sin contemplar otras opciones: “No nos dieron opciones, no las tomamos para nada. No lo pensamos”, dijo con firmeza, dejando ver la convicción con la que asumieron la llegada de sus mellizos.El nacimiento prematuro a las 34 semanas marcó el inicio de un recorrido médico complejo. Un genetista advirtió que, por sus características físicas, Rodrigo probablemente tenía acondroplasia, diagnóstico que más tarde se confirmaría. La crianza temprana estuvo llena de retos de salud, bronquiolitis, hospitalizaciones y la necesidad de múltiples especialistas. “Barreras en el desconocimiento médico porque no sabíamos que él necesitaba esos especialistas, esos exámenes”, relató su madre. Durante meses, Rodrigo permaneció hospitalizado y alimentado por sonda nasogástrica, mientras la familia aprendía sobre curvas de crecimiento distintas, necesidades médicas específicas y la importancia de un enfoque interdisciplinario.A pesar de las dificultades, la vida cotidiana de Rodrigo también ha estado lleno de risas, juegos y sueños compartidos con su hermana melliza, Danna. Como cualquier par de hermanos, discuten, se defienden y se buscan constantemente. Él mismo explicó con naturalidad sus peleas. “Porque me molesta y pues no sabe cómo reaccionar… Ella me molesta y así”. Al final, ambos reconocen que son inseparables y que se complementan en el colegio y en la vida diaria. Rodrigo, apasionado por el fútbol, se describe con orgullo como portero: “Fútbol es lo que más hago… Soy portero”. Danna, por su parte, sueña con ser actriz, mientras él proyecta su futuro en la medicina, pues quiere ser cirujana.La familia ha tenido que lidiar con miradas insistentes, comentarios inapropiados y el desconocimiento general sobre la condición. “La barrera social es grandísima”, señaló su madre, quien además explicó que muchos niños con talla baja ni siquiera logran acceder al sistema escolar por falta de ajustes razonables. En su caso, el ingreso al colegio implicó adaptaciones físicas y pedagógicas, así como un trabajo constante de sensibilización con docentes, padres y estudiantes. “Todo el tiempo estar enseñando, sensibilizando y dando el mismo tema todos los años”, expresó.Rodrigo también ha vivido episodios de discriminación directa, especialmente en sus primeros años escolares. Recordó que algunos niños le decían: “¿Y usted por qué está ahí enano?”, situación que enfrentó con inteligencia y carácter: “Por lo menos yo soy más inteligente que ustedes”. Hoy, aunque reconoce que al principio fue difícil, asegura que la situación ha cambiado y que ahora es recibido con admiración por sus compañeros. Su hermana Danna también ha asumido un rol protector, interviniendo cuando alguien hace comentarios inapropiados o miradas incómodas.En materia de salud, la lucha continúa. Rodrigo requiere un medicamento especializado que mejora su calidad de vida y su crecimiento, pero su acceso ha sido irregular. “Es una lucha, o sea, no hay una adherencia real, cada mes es una lucha”, explicó su madre, quien ha debido recurrir a trámites ante EPS, juntas médicas y entidades regulatorias para conseguir el tratamiento. Pese al desgaste, la familia insiste en la importancia de visibilizar estas realidades, no solo por Rodrigo, sino por los muchos niños en Colombia que viven con enfermedades huérfanas y enfrentan obstáculos similares.Más allá de los retos médicos y sociales, la historia de Rodrigo es, ante todo, un relato de resiliencia y amor familiar. Su madre lo resume como un aprendizaje permanente: “Cada etapa es un reto… seguimos con la salud, pero vamos aprendiendo y enseñando a otros”.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
La vida de María Carolina Hoyos ha estado marcada por tragedias que han sido noticia en la historia de Colombia, pero también por un proceso de resiliencia que ella define como la búsqueda de un "¿Para qué?". Tras la reciente muerte de su hermano, Miguel Uribe Turbay, y años antes del asesinato de su madre, la periodista Diana Turbay, Hoyos relata cómo ha transitado por el dolor y el duelo recurrente.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En conversación con María Elvira Arango, en el programa En Aguas Profundas, Hoyos abrió su corazón para hablar de dos de los momentos más difíciles de su vida, experiencias que la han llevado a preguntarse cómo perdonar lo imperdonable.A los 17 años, María Carolina enfrentó el secuestro de su madre, Diana Turbay, quien permaneció privada de su libertad durante más de cinco meses. Para Hoyos, ese periodo fueron momentos muy dolorosos que vvió a pesar de ser una adolescente. "Yo digo que aunque yo no he estado privada de mi libertad, yo también estuve secuestrada, porque los familiares estamos secuestrados ¿no? entonces para mí fueron los 5 meses y medio más largos de mi vida".Tras el desenlace fatal el 25 de enero de 1991, la pérdida se manifestó en una sensación de desamparo absoluto, pues pasó de vivir junto a su medio hermano, a vivir con su padre. Según relata, "aunque mi mamá no lo hubiera querido pues realmente me abandonó". En su duelo inicial, se aferró a los objetos físicos para no olvidar: "yo me llevo una pijama de ella a vivir conmigo y la ponía todas las noches encima de mi almohada y una de las cosas que más me daba miedo de que pasara el tiempo era perder su olor". En aquel momento, la joven María Carolina hizo una promesa radical, "juré que no volvería a sonreír jamás sentía que en mi vida no tenía sentido"Otro golpe: la muerte de su hermanoDécadas después, la tragedia volvió a tocar a su puerta con la muerte de su hermano Miguel Uribe Turbay. El atentado contra Miguel ocurrió el 7 de junio y su fallecimiento se produjo el 11 de agosto. Este evento significó revivir el trauma pasado: "lo de Miguel pues es volver a vivir lo de mi mamá otra vez; otra vez la orfandad; otra vez el dolor; otra vez el abandono; otra vez la espera; otra vez arrodillados pidiendo".A este dolor se sumó la pérdida de su abuela, Nydia Quintero, quien falleció poco antes que Miguel Uribe Turbay, pero con tan solo 24 días después del atentado.María Carolina Hoyos describe este periodo como un golpe tras otro, especialmente la despedida de su abuela, a quien consideraba "el amor de su existencia". Sobre la muerte de Miguel, quien falleció a los 39 años, la misma edad que ella tenía cuando escribió su libro, comenta que ha sido difícil de procesar por lo absurdo de la situación."Perdonar lo imperdonable, superar lo insuperable" En 2019 María Carolina Hoyos publicó su libro "Desde el fondo del mar", donde utiliza el buceo, su pasión desde los 14 años, como una analogía de la vida. En sus páginas explica "cómo perdonar lo imperdonable cómo superar lo insuperable", el relato autobiográfico explica su proceso de superación tras la muerte de su madre falleció víctima de "Los Extraditables", grupo liderado por Pablo Escobar. El buceo le enseñó la importancia de "cortar" con aquello que impide avanzar, una lección que le dio su padre, Luis Francisco Hoyos, tras la muerte de Diana: "Es importante que cortes. Cortar como en el buceo, cuando uno se engancha cosas que le impiden seguir y que pueden inclusive llevarlo a la muerte ahí abajo".María Carolina ha transformado su perspectiva, pasando de preguntarse "¿por qué?" a buscar el "¿para qué?". A pesar de que admite haber sentido "odio rabia dolor", afirma que esta vez ha procesado los sentimientos más rápido para no pelear con Dios y convertir el dolor en propósito.Sobre los responsables de la muerte de su hermano, María Carolina Hoyos es clara en que la respuesta debe darla la justicia. Mientras que atribuye el asesinato de su madre a Pablo Escobar. sobre quién quería asesinar a su hermano señaló Miguel: "no sé, esa respuesta la tendrá que dar la justicia y espero que algún día no solamente la familia, sino Colombia y el mundo sepa quién... mi hermano era incómodo para muchos, era valiente tenía una voz que además cada vez era más relevante".Hoy en día, María Carolina se refugia en su familia, su trabajo en la Fundación Solidaridad por Colombia y en el legado de su madre, a quien describe como una mujer "estricta... vanidosa amorosa... pero muy generosa y consentidora". Para ella, la relación con Diana Turbay no terminó con su muerte, pues asegura que siempre esta presente. "Las balas de que que terminaron con su vida no terminaron con mi relación con ella... está ahí trascendió es un legado es un ejemplo y sigue viva".NOTICIAS CARACOL
David Moreno, un joven trombonista en formación de 19 años, camina ahora por la vida con el peso de una ausencia incomprensible. La violenta muerte de su hermano mayor, Jaime Esteban Moreno, un brillante estudiante de Ingeniería de Sistemas de 20 años, no solo destrozó el alma de su familia, sino que paralizó la música y sus proyectos.En una entrevista profundamente dolorosa con En Aguas Profundas, David confiesa que el golpe del crimen lo ha dejado sin fuerzas para volver a tocar su instrumento. Ha tenido que enfrentar un duelo silenció su música y pausó su proyecto de vida.La relación de los hermanosA David y Jaime Esteban tan solo los distanciaba un año de edad; compartían habitación, hacían todo juntos, viajaban sin separarse, y eran “muy inseparables". Esa unión indestructible se rompió de la manera más abrupta y violenta, cuando Jaime Esteban fue atacado a golpes el 31 de octubre en plena calle de Bogotá y la golpiza fue tan fuerte que le arrebató la vida.David describe el trauma como “un golpe que le paraliza uno la vida”, tanto que no ha vuelto a tocar su trombón y tuvo que pausar sus estudios, ni siquiera pudo celebrar su cumpleaños en el mes de noviembre. “No he tenido fuerzas… con esto se me fue todo”, detalló el joven que, junto a su mamá Mónica Jaramillo reveló que hay días en los que ambos se levantan de la cama a la 1:00 de la tarde porque no tienen ganas de iniciar el día antes.El hermano menor de Jaime Esteban dijo que con su muerte perdió a su más fiel y dedicado seguidor. Jaime Esteban era el “fan número uno” del trombonista, su apoyo incondicional en su proyecto de vida. David lo recuerda como su "camarógrafo" personal, siempre pendiente de que su hermano “necesitaba lo mejor” para lograr ser “el mejor músico”.Los sueños que quedaron pausadosLos sueños de ambos, entrelazados, se extendían más allá de Colombia. Jaime Esteban, quien estaba aplicando para prácticas y soñaba con intercambios en Finlandia o Barcelona, esperaba que David lograra irse a una buena universidad con un buen maestro. La visión a futuro era clara: una vez que David hiciera su intercambio, Jaime buscaría una maestría en esa misma universidad para poder acompañarlo y "estar juntos".Además de esos sueños, los hermanos compartían su pasión por la música y David recuerda especialmente el último viaje que hicieron juntos a Punta Cana. Una noche en particular en la que se quedaron hasta “como 3 o 4 de la mañana” jugando juegos de mesa en la playa, simplemente “hablando y estando con él”.Durante ese mismo viaje, ambos se dedicaron a escuchar de principio a fin 'Debí tirar más fotos', el álbum que estrenó Bad Bunny. Los hermanos ya tenían planes concretos para ver al artista favorito en vivo en Medellín en enero de 2026. Habían hecho una “fila enorme para comprar las boletos” del concierto e incluso habían organizado la “logística” del viaje, incluyendo el hospedaje y todos los detalles necesarios.“Voy a ir sin él, tengo que ir por recordarlo, pero es horrible pensar ir sin él a algo que soñamos y planeamos”, reflexiona David sobre el compromiso que aún mantiene con la boleta comprada.A pesar de la paralizante angustia, David y su madre Mónica, se han apoyado mutuamente y se han rodeado de una vasta red de apoyo. Sin embargo, el camino es largo y difícil mientras transitan el duelo “paso a paso, día a día, casi que minuto a minuto”. Pese a que el dolor es tan grande que ha roto el alma, David sabe que la única manera de que “ese amor de mi hermano permanezca” es seguir adelante con su música. Jaime Esteban quería que David llegara lejos con su trombón. Por ello, David está decidido a honrar su memoria y hacer de su vida musical un tributo, asegurando: “Yo creo que voy a hacer toda mi vida por mi hermano”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.
El pasado 31 de octubre, todo Colombia se indignó y se unió al dolor de una familia bogotana que perdió a uno de sus integrantes en medio de una fiesta de Halloween. Jaime Esteban Moreno fue atacado a golpes por varias personas en una calle de la capital, aunque intentó huir, la golpiza le quitó la vida y causó dolor nacional.En diálogo con Aguas Profundas, Mónica Jaramillo y David Moreno Jaramillo, madre y hermano de la víctima, hablaron sobre cómo era la vida de Jaime Esteban, qué pasó ese día, lo que esperan de la justicia colombiana y cómo pasan estas fechas especiales con el duelo. "Despedí a mi hijo para una fiesta con sus amigos y en menos de 24 horas estaba muerto", recordó ella."Era un hombre tranquilo"La conversación con la familia de Jaime Esteban está marcada por la nostalgia y la alegría al recordar los 20 años que disfrutaron con él, un joven que, según sus palabras, era pacífico y apasionado por la Ingeniería de Sistemas, la carrera universitaria que cursaba en la Universidad de Los Andes. Lo describieron como un joven amable y carismático, "un bacán"."Cuando uno compartía con él lo veía sonriendo mucho, era tímido y reservado", recordó su hermano menor. Mónica Jaramillo resaltó lo comprometido que era su hijo con sus estudios y los felices que fueron con los años que compartieron juntos. "Nos quedan 20 años de infinita gratitud porque fuimos muy felices, disfrutamos muchísimo su presencia en nuestras vidas".David recordó que, por su personalidad, Jaime Esteban no era un joven que acostumbrara a salir de rumba, aunque claro que disfrutaba de fiestas con sus amigos. Este último semestre en particular, había pasado mucho tiempo encerrado en su cuarto trabajando en un proyecto para su universidad, tanto que muchas veces su hermano y su mamá le llevaban la comida hasta la habitación."No entiende uno cómo pueden quitarle la vida a una persona de esa manera tan violenta, sin piedad, a golpes", señaló Mónica Jaramillo, quien resaltó que esta tragedia afectó emocionalmente a toda su familia. A pesar del apoyo que han recibido de sus seres queridos, conocidos, entidades y médicos, la madre y el hermano de la víctima resaltaron que es difícil aliviar el dolor.Dentro de sus mejores recuerdos están los paseos familiares y para David, particularmente, el apoyo incondicional que siempre le brindó Jaime Esteban en su carrera como trombonista. Compartían su gusto por la música, tanto que habían planeado ir juntos al concierto de Bad Bunny en Medellín. "Voy a ir sin él, tengo que ir por recordarlo, pero es horrible pensar ir sin él a algo que soñamos y planeamos".La mamá de Jaime Esteban resaltó que tras el asesinato de su hijo se ha enfrentado a la desconfianza de su entorno y el temor por que esto se pueda repetir con su otro hijo u otro ser querido. "Nosotros solo esperamos que haya justicia, confiamos plenamente en Dios ... yo no necesité ver los videos, yo vi a Jaime Esteban, vi lo que hicieron, su cuerpo habló por sí solo. Fue sin piedad, le cegaron la vida de la manera más violenta".Sobre la llegada de estas festividades de fin de año, Mónica y David resaltaron que era una de las épocas favoritas de Jaime Esteban. Sin embargo, será difícil para ellos atravesar estos momentos sin él, pues sus vidas están "paralizadas" y "no hay ganas de celebrar". Los cumpleaños de ambos llegaron en estos meses y tampoco lograron celebrarlo como estaban acostumbrados. David no ha vuelto a tocar su trombón, tuvo que cancelar presentaciones y pausar sus estudios universitarios a causa del dolor. Ambos enfrentan el vacío de Jaime en casa, sin ganas a veces de levantarse de la cama. "Estoy absolutamente orgullosa de mi hijo, del hijo que tengo porque sé que sigue siendo mi hijo donde esté".NOTICIAS CARACOL
Al menos tres campesinos resultaron heridos en un bombardeo ejecutado en la madrugada de este martes contra la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en una zona rural del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, informó la Defensoría del Pueblo."Entre las personas heridas se encuentran tres civiles campesinos, incluida una mujer de 44 años, que resultaron heridas producto del bombardeo llevado a cabo durante la madrugada de hoy", señaló la Defensoría en un comunicado, en el que indicó que sus equipos en la zona acompañan a los afectados.El organismo señaló que el bombardeo tuvo lugar en la aldea El Sinaí, en el municipio de San Calixto, que hace parte de la región del Catatumbo, una de las más golpeadas por el conflicto armado en Colombia. Según la Defensoría, los hechos también provocaron desplazamientos forzados hacia el municipio de El Tarra, donde las autoridades verifican la situación para constatar posibles afectaciones a la población civil. "Este hecho evidencia nuevamente los graves riesgos que enfrenta la población civil en el contexto del conflicto armado en la región del Catatumbo y exige una respuesta preventiva y humanitaria oportuna", advierte la entidad.El bombardeo es el primero realizado durante el Gobierno del nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, quien en la medianoche del lunes anunció que había terminado una reunión con la cúpula militar en la que había ordenado una operación que, según afirmó, traería "muy buenas noticias para el país". De la Espriella anunció tanto en su discurso de investidura como antes de posesionarse una política de mano dura contra las organizaciones armadas y criminales y aseveró que "la opción del diálogo está completamente agotada", en referencia a las negociaciones de paz con grupos guerrilleros y bandas criminales emprendidas por varios de sus antecesores. “La era del ‘tigre’ será contundente y certera contra el crimen”, anticipó en su primer discurso. Durante el Gobierno de Gustavo Petro, las Fuerzas Militares ejecutaron 25 bombardeos. Para sus primeros 90 días de Gobierno, De la Espriella se ha propuesto capturar a diez cabecillas de bandas criminales. EFE
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este martes un programa de subsidios de alquiler para las familias que perdieron sus viviendas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes varias zonas del país. "Desde el día de ayer se activó por parte del Gobierno nacional un mecanismo para implementar el subsidio de arriendo" para cerca de 1.150 familias que perdieron su vivienda en Manizales, dijo el mandatario durante una visita a esta ciudad, capital del departamento de Caldas.En ese departamento del centro del país fallecieron seis personas por el terremoto y no hay personas atrapadas bajo los escombros, según el mandatario. El Gobierno también ha dispuesto ayudas para las familias damnificadas de Risaralda, otro de los departamentos afectados por el sismo por su cercanía al epicentro y donde las autoridades locales han reportado miles de viviendas afectadas."Vamos a otorgar esa posibilidad para que la gente pueda tener un respiro en medio de esta tragedia. A mí se me arrugaba el corazón cuando pasaba por el centro de Pereira y veía todos esos negocios destruidos", dijo el mandatario tras visitar Pereira, capital de Risaralda, departamento en el que han fallecido al menos 90 personas.Colombia recibirá ayuda internacional para responder a la emergencia por el terremotoEntre tanto, Colombia se prepara para recibir ayuda internacional de países como Estados Unidos, México, Ecuador, El Salvador y Perú para atender la emergencia provocada por el terremoto que sacudió el lunes varias zonas del país y que deja al menos 240 muertos según el balance de autoridades departamentales."Ya recibimos de organismos multilaterales propuestas de 1.300 millones de dólares de cooperación de distinto tipo en medio de esta tragedia", dijo este martes el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo, quien destacó que varios países han ofrecido equipos de rescate, ayuda humanitaria y recursos económicos.La situación contrasta con la incertidumbre que había rodeado hasta ahora la llegada de asistencia internacional, ya que Naciones Unidas señaló que no había recibido una solicitud oficial de Colombia."El Ministerio de Relaciones Exteriores informa que, luego del sismo que afectó varias zonas del país, la Cancillería hizo un llamado a la comunidad internacional para solicitar apoyo en la atención a la emergencia que permita contrarrestar los puntos críticos con mayor afectación y desastre", señaló por su parte la Cancillería en su cuenta de X.La Cancillería, por instrucción del presidente, Abelardo de la Espriella, instaló un puesto de mando de cooperación internacional liderado por el ministro de Relaciones Exteriores, Omar Bula, para coordinar las ofertas de Gobiernos y organismos multilaterales."Los países del mundo se han pronunciado", señaló Restrepo, quien mencionó entre ellos a Suecia, Turquía, Estados Unidos, El Salvador, Japón, México, Ecuador, Brasil y Suiza.Estados Unidos anunció el despliegue en Colombia de un Equipo de Respuesta de Asistencia ante Desastres (DART, por sus siglas en inglés) y una ayuda de 15,5 millones de dólares destinada a refugio de emergencia, alimentos, protección y evaluación de daños.Por su parte, Ecuador pondrá a disposición de Colombia 47 rescatistas, perros especializados y equipos de Bomberos de Quito, mientras El Salvador enviará dos aviones con 100 toneladas de ayuda humanitaria y Perú anunció un avión con 12,5 toneladas de suministros y el desplazamiento de 62 rescatistas.El Banco Mundial destinó 200.000 dólares en una donación no reembolsable para apoyar la evaluación de los daños provocados por el terremoto, así como CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe -, que anunció una contribución de 500.000 dólares para atender las necesidades humanitarias generadas por el sismo."Es una demostración de que el mundo hoy (...) está listo y dispuesto a apoyar a Colombia en medio de esta tragedia", afirmó Restrepo.El terremoto, de magnitud 7,4 según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), ocurrió el lunes a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en límites con Valle del Cauca y Risaralda.El Gobierno elevó este martes a 181 la cifra de fallecidos por el terremoto, aunque los balances de las autoridades regionales contabilizan al menos 240 muertos.De la Espriella ha visitado algunas de las zonas del país más afectadas, como Quibdó, capital del Chocó, y Cali, a donde fue ayer, mientras que este martes se desplazó a Pereira y Manizales para conocer de primera mano la situación y coordinar la respuesta del Gobierno.EFE
Miles de apostadores en toda Colombia consultan el reporte oficial de las urnas para confirmar si su apuesta fue la afortunada en la jornada de este popular juego de azar. El sorteo de Super Astro Luna ofrece importantes premios diarios combinando cuatro cifras con un signo del zodiaco, consolidándose como una de las opciones más jugadas del país.¿Qué número cayó en el Super Astro Luna? El reporte oficial entregado por los operadores autorizados y supervisado por las autoridades de juegos de suerte y azar presenta las cifras de la jornada:Número ganador: 9939Signo zodiacal: EscorpiónPlan de premios: ¿cuánto se puede ganar con el Super Astro Luna? La estructura de premiación de este juego novedoso depende del nivel de coincidencia que logre el comprador y del monto apostado en el formulario oficial. Los valores a entregar se calculan multiplicando el valor apostado por un factor determinado según las reglas vigentes:Acierto de cuatro cifras más el signo zodiacal: Otorga el premio mayor de la jornada, pagando hasta 42.000 veces el valor total apostado en la casilla.Acierto de tres cifras más el signo zodiacal: Genera un pago equivalente a 1.000 veces la suma jugada en el tiquete.Acierto de dos cifras más el signo zodiacal: Devuelve un total de 100 veces el valor depositado en la apuesta.El monto mínimo de apuesta por tiquete es de $500 pesos y el valor máximo por combinación asciende a $10.000 pesos colombianos, permitiendo adaptar la participación según el presupuesto de cada usuario.Procedimiento para reclamar un premio de juego de azar en ColombiaSi la combinación jugada resulta ganadora tras la transmisión en directo, el usuario debe seguir una serie de pasos institucionales y legales para formalizar el cobro del dinero:Conservación del boleto: Presentar el tiquete físico original en perfecto estado de conservación. No se aceptan formularios con tachaduras, enmendaduras o roturas que impidan validar adecuadamente el código de barras impreso.Identificación oficial: Presentar la cédula de ciudadanía original junto con una fotocopia ampliada al 150 %.Puntos de atención: En el caso de montos menores (inferiores a 48 Unidades de Valor Tributario - UVT), la reclamación se realiza de manera inmediata en la red de distribuidores autorizados como SuRed o SuperGIROS.Trámite de cuantías mayores: Cuando la suma supera las 182 UVT, el ganador debe acercarse a la sede administrativa del concesionario autorizado para diligenciar los formularios de control de activos (SIPLAFT) y coordinar el desembolso correspondiente por medio de cheque de gerencia o transferencia bancaria.Es sumamente importante recordar que el derecho a cobrar cualquier incentivo económico en juegos de suerte y azar en el territorio nacional caduca legalmente en un plazo de 365 días calendario, contados a partir de la fecha oficial de realización del sorteo.Impuestos y retenciones de ley sobre premiosTodos los premios obtenidos en los juegos de azar en Colombia están regidos por las disposiciones del Estatuto Tributario. Al momento de realizar la liquidación de la suma entregada, la entidad operadora aplica los descuentos legales correspondientes:Retención por ganancia ocasional: Se aplica una retención en la fuente del 20 % sobre el valor bruto del premio a todos los montos que igualen o superen el tope legal de 48 UVT.Descuento directo: La empresa distribuidora descuenta dicho porcentaje en la fuente antes de girar los fondos al ganador, garantizando el cumplimiento de la norma fiscal nacional.Apuesta legal: la importancia de verificar ante ColjuegosParticipar en modalidades autorizadas garantiza la transparencia en la realización de la tómbola, la seguridad en el desembolso de los recursos y el aporte directo al sistema de salud de los colombianos. La empresa concesionaria de este juego cuenta con la debida autorización de Coljuegos, empresa industrial y comercial del Estado encargada de administrar y regular los juegos de suerte y azar en Colombia.Adquirir boletos exclusivamente en agencias oficiales, plataformas web autorizadas o redes físicas reconocidas previene fraudes e impide la proliferación de apuestas ilegales que distorsionan el sector y defraudan el patrimonio público destinado al bienestar social.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El subintendente Ronald García de la Policía Nacional estaba patrullando en el barrio Capri de Cali cuando unos vecinos lo alertaron sobre vida bajo los escombros. Sin esperar hacer parte de una heroica labor que dio esperanza, este uniformado de la Policía Nacional colaboró en el rescate de un bebé recién nacido, llamado Salomón.García relata que en el momento del terremoto estaba en plena vía pública. Una vez finalizó el evento sísmico, unos ciudadanos los abordaron para pedirles ayuda después del colapso de una estructura. “Cuando llegamos al lugar encontramos una escena de polvo, ruinas, un olor a gas impresionante”, recordó García con un panorama igual a sus espaldas. El subintendente estaba con su compañero, el intendente Sebastián Daza. Ambos, sin pensarlo, pusieron manos a la obra y subieron a las ruinas del edificio recién destruido. “Bajamos a un hueco que observamos, encontramos llantos, escuchamos llantos, quejidos”, dijo el subintendente, que para él y su compañero fue un signo de seguir excavando con más ahínco.Ambos policías escarbaron con insistencia al escuchar los quejidos del bebé. “Uno que es padre de familia, yo que tengo una hija de cuatro años (...) Uno con la angustia y la desesperación… sin pensarlo”, explicó para revivir lo que sintió en ese momento. Capa por capa, los uniformados lograron escuchar los llantos más fuerte. Pero el bebé estaba bajo una cantidad considerable de escombros. Los vecinos del lugar también fueron clave para excavar. Finalmente, después de tanto esfuerzo, lograron ver la cabeza del recién nacido, que estaba en brazos de su papá Juan David. Lograron sacarlo sano y salvo para dárselo a los rescatistas.El subintendente García dice que se sentía desesperado de no poder sacar los escombros más rápido mientras que seguía escuchando el llanto del bebé. Así duró de 10 a 20 minutos. Cuando finalmente los vieron, el subintendente tuvo al recién nacido en sus brazos y vio su cuerpo con sangre, por lo que lo limpió. El padre del bebé solo pedía que no dejaran morir a su hijo. Los oficiales preguntaron por la mamá del niño, llamada Valentina, a lo que el ciudadano indicó que la mujer seguía entre las ruinas del edificio. “Dios quiera que esté con vida”, agrega el subintendente.Salomón y su padre Juan David fueron encontrados en el edificio Torres de Limonar y los trasladaron hasta la Fundación Valle del Lili. Pero la familia de ellos sigue preocupada porque la mamá del niño, Valentina, y el tío seguirían atrapados en los escombros de la residencia. Según dijo Juliana Velázquez, prima de Valentina, los dos estarían en el primer piso o en la portería del lugar. Esperan que estén con vida: “Ha sido un proceso muy, muy tortuoso, muy demorado. No tenemos una certeza del lugar en el que se encuentran. Todavía no sabemos nada”.De acuerdo con el balance de Asocapitales, Cali (con corte a las 4:00 p. m. del 11 de agosto) tiene a 239 personas atrapadas entre escombros y 180 desaparecidas, lo que la configura como la ciudad con mayor afectación humana entre las capitales de Colombia.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Una carnicería que se desplomó en la ciudad de Pereira por el terremoto de magnitud 7,4 este lunes, 10 de agosto de 2026, se convirtió en un problema de salud pública sin atender para los vecinos del barrio Corocito, que entre malos olores temen que se propaguen enfermedades con el paso de los días.La comunidad se siente agradecida de que a pesar de los estragos del sismo, que derrumbó varias casas, ninguna persona murió ni desapareció. Sin embargo, el caso de la carnicería se ha convertido en un problema porque las autoridades están centradas en atender las zonas donde cree que hay sobrevivientes o víctimas mortales."Ellos han tratado desde el temblor de sacar la carne para evitar contaminación, pero ha sido imposible y difícil porque eran tres pisos que se vinieron abajo. Necesitamos ayuda para quitar los escombros para que ellos puedan botar eso", afirmó a EFE Ana, una vecina del sector.La mujer relató que los bomberos les advirtieron de la necesidad de sacar la carne, pero no les ofrecieron ninguna solución, sino que simplemente les dijeron que si no ocurría nada tendrían que abandonar la zona. "Solo vinieron a ver si había personas fallecidas y ya. Pero nosotros necesitamos ayuda con eso porque ya huele a carne podrida, porque el calor que ha hecho ayer y hoy ha sido insoportable", manifestó Ana.María Angélica Herrera tuvo grandes pérdidas en su casa, que está inhabitable en este momento, pero logró salvar a los tres gatos con los que vive. Para la joven, el problema no sólo está en lo que ocurre en la carnicería sino también en que necesitan ayudas porque les faltan agua, comida y ropa.El terremoto ha causado cerca de 240 muertos, según el balance de distintas autoridades regionales, aunque el Gobierno informó que las personas fallecidas son 190 hasta el momento. Pereira, capital del departamento de Risaralda, en la turística región del Eje Cafetero, ha sido una de las ciudades más afectadas con al menos 90 de las víctimas mortales. "Muchas personas, como ven, nos quedamos sin con qué vestir", añadió Herrera, quien reveló además que está durmiendo en la calle por los graves daños de su vivienda.Hallan con vida a dos argentinos reportados como desaparecidosCarlos Cáceres, de 69 años, y Carlos Alberto Ricchetti, de 54, se encontraban en las localidades de Dosquebradas y Pereira, respectivamente, cuando un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia en la mañana de este lunes. Desde entonces, sus familiares no habían recibido noticias de ellos hasta que este martes lograron establecer contacto y confirmar que están con vida."Teníamos mucha fe, sabíamos que lo íbamos a encontrar", dijo Carla Cáceres, hija de Carlos Cáceres, en declaraciones al canal Todo Noticias. "El lugar en el que está todavía no hay luz, siguen sin electricidad. Lo contactamos gracias a alguien que vio las noticias", añadió la mujer. Por su parte, Carlos Ricchetti, que reside en Pereira, logró contactarse con su hermana, Roxana, en la tarde de ese martes."El lunes, cuando quise comunicarme, ya no tuve más señal. Lo reporté y en un momento que pudieron me mandaron un audio y me avisaron que estaban todos reunidos y que estaban bien", contó Roxana al canal Todo Noticias. "Hablé con la cuñada de mi hermano y hablé con él. No me contó muchos detalles, me dijo que cuando se restablezca la conexión me iba a contar bien cómo están y cómo vivieron la situación", añadió.EFEÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL