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Alarma en la Amazonía y el borde de la Orinoquía por incendios forestales

Estadísticas indican que los incendios forestales en la zona de la Amazonía y la Orinoquía han aumentado en los últimos diez años, provocando deforestación, ganadería extensiva y la pérdida incalculable de flora y fauna.

Alarma en la Amazonía y el borde de la Orinoquía por incendios forestales

Los Parques Nacionales Naturales Picachos, Tinigua, Macarena y Chiribiquete son el hábitat de por lo menos 900 especies de aves y plantas que están viendo cómo desde el año 2017, su espacio se reduce por actividades criminales que buscan con las quemas, deforestar y así incrementar la ganadería extensiva, sembrar cultivos ilícitos y abrir espacio a campamentos de grupos armados ilegales. Losincendios forestales son su cruel reflejo.

Parque Nacionales Cómo Vamos señala que la cifra de incendios que en este momento se registran en la zona norte de la Amazonía y el borde de la Orinoquía son 10 veces mayor a la que se presentaba hace diez años.

“Los incendios forestales que se han venido presentando en la Amazonía están generando un grave problema ambiental y ecológico, los incendios se están generando en aquellos parques que conectan a los Andes colombianos con la zona norte de la Amazonía. Es una zona de corredores y conectividad ecológica singular en el planeta y las tasas de incendios que estamos viviendo en estas últimas semanas es alarmante, no tiene comparación con los últimos años en esta última década”, señaló Sandra Vilardy, directora de Parques Nacionales Cómo Vamos.

Y señala además que es evidente que manos criminales están detrás de los incendios forestales que han arrasado con miles de hectáreas.

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"Esto obviamente es una empresa criminal. Estos no son hechos aislados, para que sea de la magnitud que estamos viendo es una acción orquestada, de grandes magnitudes que moviliza grandes cantidades de capital económico y obviamente un alto poder de movilización en el territorio", dijo Vilardy.

Hoy los mapas que monitorean las actividades climáticas de los parques en Colombia, dan cuenta de la grave situación que se registra. En la última semana en el Parque Nacional Natural Tinigua hubo 700 puntos de incendios activos y en Chiribiquete 114, provocados según expertos en conflicto ambiental por las disidencias de las Farc, señalan directamente a la columna Miler Perdomo.

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"No solo obedece a épocas de sequía y otros factores naturales, sino que en gran medida se debe a manos criminales que buscan deforestar la selva y los bosques para tener un mayor territorio donde incrementar sus rentas ilegales", asegura Andrés Macías investigador de la Universidad Externado de Colombia.

La alarma se enciende porque además de las miles de hectáreas perdidas, ecosistemas fundamentales para el sostenimiento y desarrollo de la fauna y flora nativa, se pierden con muy pocas probabilidades de poderse recuperar. En esta zona de Colombia nacen, crecen y se reproducen especies únicas como jaguares, dantas, zainos y osos hormigueros, además de 12 especies de aves como paujil, tente y panguana.

"La responsabilidad es del Estado colombiano, al ser permisivo, pasivo, no cuidar el territorio y más un Parque Nacional Natural como es el Chiribiquete, las consecuencias naturales son incalculables debido a la alta biodiversidad que se encuentra en este parque", dice Óscar Sampayo, ambientalista.

El llamado insistente por parte de los grupos y defensores ambientalistas, es al Gobierno Nacional para que implemente mecanismos que no solo frenen este delito sino que ayuden a la recuperación de fauna y flora perdida.

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