Bogotá atraviesa un momento de preparación frente a un posible fenómeno de El Niño, con base en datos recientes del sistema hídrico y en ajustes operativos ejecutados por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB). Según el Acueducto, la ciudad cuenta hoy con más capacidad para enfrentar un escenario de menor lluvia en comparación con lo ocurrido entre 2024 y 2025, cuando se presentó un periodo de restricción de agua.
El análisis parte de las proyecciones climáticas. Entidades como el Ideam han advertido sobre una alta probabilidad de que el fenómeno se consolide durante el segundo semestre de 2026, con efectos como aumento de temperatura y reducción de precipitaciones. En ese contexto, el sistema de abastecimiento de Bogotá se evalúa como un punto central, debido a su dependencia de los embalses y de las fuentes de captación en páramos y cuencas regionales.
Uno de los principales indicadores es el estado del sistema Chingaza, que abastece gran parte del consumo de la capital. Según reportes de mayo de 2026, este sistema se encuentra varios millones de metros cúbicos por encima de la curva guía, que es el parámetro técnico usado para medir el comportamiento esperado del nivel de agua. Esta diferencia refleja un mayor volumen almacenado frente a periodos críticos recientes, lo que se traduce en un margen de maniobra ante meses secos.
Aprovecha el agua que cae del cielo🌧️, una oportunidad para ahorrar🫰 y cuidar este recurso vital💦.
— Acueducto de Bogotá (@AcueductoBogota) May 25, 2026
🪣Úsala para las tareas del hogar o para regar tus plantas.
Recuerda que #ConElAguaNoSeJuega. pic.twitter.com/1TaztFw3rt
Los datos de llenado también muestran una recuperación frente a la sequía anterior. Los embalses registran niveles cercanos al 50 %, con diferencias internas entre Chuza y San Rafael, que funcionan como parte del mismo sistema. Este comportamiento se explica por el régimen de lluvias de la Orinoquía, que favorece el llenado de estos reservorios en determinadas épocas del año.
La medidas que tomará el Acueducto de Bogotá ante fenómeno El Niño
A este panorama se suma la intervención sobre la infraestructura. La planta de tratamiento de Tibitoc es uno de los ejes de la estrategia actual. Las obras de modernización permiten aumentar la capacidad de tratamiento y reducir la dependencia del sistema Chingaza, mediante el uso de agua proveniente del río Bogotá. Esta planta puede procesar más de 10 metros cúbicos por segundo, lo que cambia la distribución del abastecimiento entre diferentes fuentes.
En paralelo, se desarrollan proyectos adicionales como el sistema Río Blanco, que busca incorporar nuevas captaciones en zonas de páramo. Este sistema aportaría cerca de 100.000 metros cúbicos de agua por día al esquema general, lo que amplía la oferta disponible en situaciones de presión sobre los embalses. Estas obras apuntan a diversificar el origen del recurso y a reducir el riesgo de depender de una sola fuente.
Las acciones no se limitan a infraestructura. Desde el punto de vista operativo, el Acueducto ha implementado ajustes en el manejo de plantas y redes para distribuir mejor el recurso. Estas maniobras incluyen cambios en los flujos de tratamiento y en la combinación de fuentes, con el fin de sostener el suministro continuo. En algunos casos, estos cambios pueden generar variaciones en la apariencia del agua, sin afectar su potabilidad.
Publicidad
Otro componente es el comportamiento del consumo. Tras el periodo de racionamiento, el uso del agua en la ciudad se ha mantenido en niveles controlados, lo que reduce la presión sobre el sistema en escenarios de sequía. Las autoridades han reiterado recomendaciones como limitar el gasto en actividades domésticas y mantener prácticas de ahorro, especialmente en momentos de alerta climática. En el balance general, la EAAB ha señalado que no está previsto un racionamiento en el corto plazo, dado el estado actual de los embalses y la capacidad instalada. Sin embargo, la entidad aclara que el monitoreo es permanente y que cualquier medida dependerá de la evolución de los niveles de agua durante el fenómeno.
Aunque Bogotá avanza con acciones para reducir los efectos del Fenómeno de El Niño sobre el abastecimiento, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado mantiene el llamado a sostener prácticas de uso responsable del agua en hogares, industrias y comercios. Entre las recomendaciones para la ciudadanía se encuentran:
- Duchas cortas, de máximo tres minutos: menos tiempo de uso reduce el consumo.
- Cerrar la llave cuando no se utilice: evita pérdidas innecesarias.
- Usar la lavadora solo con carga completa.
- Revisar empaques de llaves, duchas y tuberías para detectar posibles fugas.
- No lavar el carro con manguera; se recomienda usar balde.
- Limpiar los tanques de almacenamiento al menos dos veces al año.
- Mientras se calienta el agua de la ducha, recogerla en un balde y reutilizarla, por ejemplo en el sanitario.
- Regar las plantas con atomizador o balde.
- Evitar el lavado de fachadas y andenes.
En el caso de industrias y comercio, también se plantean medidas específicas:
- Realizar mantenimiento preventivo e inspecciones para identificar fugas o puntos de alto consumo.
- Reutilizar aguas grises en actividades como riego o sistemas de enfriamiento.
- Promover al interior de las empresas una cultura de uso responsable del agua.
Estas acciones buscan sostener niveles de consumo controlados y apoyar la estabilidad del sistema durante periodos de menor disponibilidad hídrica.
Publicidad
Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.
ÁNGELA URREA PARRA
NOTICIAS CARACOL