La llegada de Bad Bunny a Medellín para ofrecer tres conciertos consecutivos no solo desató la euforia de seguidores, sino que también dejó al descubierto una polémica que puso en el centro del debate al turismo y las prácticas de algunos arrendadores de alojamiento temporal. En medio de este escenario, un anuncio publicado en la plataforma Airbnb llamó la atención: un apartamento ubicado en el sector del Parque Lleras fue ofertado por 98 millones de pesos por cuatro noches, una cifra que desató indignación en redes sociales y que obligó a su propietario a dar explicaciones públicas.
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Hombre cobró $98 millones por un Airbnb en Medellín
En diálogo con Telemedellín, el hombre identificado como Sebastián Barrada explicó la razón del cobro tan excesivo. El sujeto señaló que se trata de una estrategia comercial que él realiza en la aplicación de Airbnb. Barrada comenzó diciendo que "cuando yo bloqueo una noche en Airbnb, la aplicación dice, 'entonces, ¿para qué está en nuestra plataforma si bloquea la noche?'". Ante la cámara de dicho medio mencionó que "entonces cuando yo tengo una reserva, digamos, tú me reservas para tu familia este fin de semana, yo lo que hago es que no bloqueo la noche por estrategia, por conocer el negocio, sino lo que yo hago es que le subo el precio exageradamente para que nadie me reserve".
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Sin embargo, la explicación no logró calmar los ánimos. Para muchos ciudadanos y turistas, el caso simboliza una práctica especulativa que se ha venido repitiendo en Medellín, especialmente en momentos de alta demanda como conciertos, ferias o eventos internacionales. Durante el fin de semana de las presentaciones de Bad Bunny, decenas de usuarios denunciaron que sus reservas, algunas hechas con meses de anticipación, fueron canceladas de forma unilateral para luego encontrar los mismos alojamientos ofertados nuevamente a precios mucho más altos.
Según reportes denuncias recopiladas por las autoridades locales, algunos hospedajes llegaron a triplicar o incluso multiplicar por diez sus tarifas habituales, siendo el caso de los 98 millones el más extremo y mediático. El escándalo no pasó desapercibido para las autoridades. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, rechazó públicamente este tipo de prácticas y anunció investigaciones y posibles sanciones contra los arrendadores que hayan incurrido en abusos o cancelaciones arbitrarias. Desde la Alcaldía se advirtió que estas conductas afectan la imagen de la ciudad como destino turístico y representan un golpe a la confianza de los visitantes.
"Ya están investigando y yo espero tener más información ahora más tarde. El turismo es fundamental para la ciudad, no abusen de eso, porque si no la gente no va a volver a llamarlos ni va a volver a tener la oportunidad de estar con ustedes", dijo en su momento el mandatario.
SIC advirtió sanciones a alojamientos que cancelaron reservas en Medellín
A nivel nacional, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) también lanzó una advertencia. El organismo recordó que cancelar reservas sin justificación puede vulnerar los derechos de los consumidores y acarrear multas de hasta 2.000 salarios mínimos legales vigentes, de acuerdo con lo estipulado en la Ley 300 de 1996 y el Estatuto del Consumidor. Además, las plataformas digitales pueden tomar medidas internas, como bloquear anuncios o suspender cuentas, si se comprueba el incumplimiento de sus políticas.
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ÁNGELA URREA PARRA
NOTICIAS CARACOL