En junio de 2025, un grupo de 52 colombianos emprendió viaje hacia Ucrania impulsado por promesas de ingresos millonarios en el marco de la guerra con Rusia. Entre ellos se encontraba Leonel Mesa Ardila, un extirador y escolta de 35 años oriundo de Charalá (Santander), conocido entre sus compañeros de filas bajo el alias de 'Messi'. Antes de partir, Leonel ocultó el verdadero destino a su pareja, Jenny Paola Jiménez Pinzón, argumentando que se trasladaba hacia Emiratos Árabes Unidos en búsqueda de un mejor porvenir económico para ella y su hija recién nacida. Séptimo Día habló con ella. Sin embargo, tras su arribo al continente europeo y mediante una videollamada en la que vestía uniforme militar camuflado, Leonel le confesó la verdad a su compañera. A partir de ese momento comenzó un período de incertidumbre constante en su hogar ubicado en Palermo, un corregimiento rural situado a hora y media de Paipa, en el departamento de Boyacá.La realidad del conflicto resultó muy distante de las expectativas financieras iniciales. De los 52 colombianos que integraron esa delegación de combate, únicamente entre ocho y 10 regresaron con vida a territorio nacional, mientras que el resto figura en los registros oficiales como fallecidos o desaparecidos. El propio combatiente enviaba audios y registros audiovisuales del frente para contextualizar los ataques, aunque intentaba matizar el peligro real. Jenny Jiménez recordó en Séptimo Día: "No, no le creía porque pues igual digamos él me envió videos escuchándose prácticamente los bombazos, sirenas".Reencuentro con 'el mensajero de los caídos'Brayan Hernández Rodríguez, un joven de 27 años originario de Agua de Dios, Cundinamarca, y apodado 'Plumas' en el frente militar en Ucrania, logró retornar a Colombia el 25 de marzo de 2026. Tras sobrevivir al fuego de artillería y a las embestidas en las trincheras, Hernández decidió emprender un recorrido por diferentes regiones del país para contactar a los allegados de sus compañeros caídos. Sobre el propósito de sus visitas, el exsoldado explicó: "Puedo decir que soy el mensajero de los caídos... Porque Dios me dio esta labor, me dejó con vida, así me haya sacado sin dinero, me dejó con vida para honrar y memorar aquellos compañeros que cayeron en batalla".Tras realizar un trayecto terrestre de casi ocho horas desde Cundinamarca, Hernández llegó a la vivienda de Jenny Paola Jiménez en el corregimiento de Palermo. En el lugar, la mujer aguardaba junto a su pequeña hija de 16 meses en búsqueda de respuestas sobre el paradero final de su esposo. Al recibirlo en su residencia, Jenny le manifestó al recién llegado: "Para mí es muy importante que hayas venido porque sé que es difícil tanto para desplazarse aquí, como para venir y escucharme muchas preguntas que tengo que no he tenido respuesta desde que Leonel se fue".Durante el encuentro, el sobreviviente extrajo de su equipaje un objeto personal que Leonel Mesa atesoró durante su permanencia en el frente de guerra: su billetera. En el interior del accesorio se conservaban documentos del SOAT de la motocicleta que conducía en Colombia, una estampa religiosa del Divino Niño Jesús que su esposa le había obsequiado de cumpleaños y la copia escrita en idioma ucraniano del contrato de vinculación militar con la firma de Leonel.Al contemplar la billetera y reconocer la caligrafía de su esposo, la viuda expresó entre lágrimas: "Es que era algo muy personal, muy de él. Era algo que él conservaba y no se desprendía nunca... Dios mío, la verdad, cuánto quisiera que fuera Leonel el que estuviera acá...". Posteriormente agregó: "Jamás pensé que esto volviera. O sea, de verdad, a Brayan le agradezco por traerme esto muy importante"."Murió desangrado"El último contacto telefónico entre Leonel Mesa y su familia se produjo el 27 de noviembre de 2025, fecha en la que el combatiente informó que saldría a una misión de combate programada para un tiempo estimado entre 15 y 30 días. Tras meses de silencio operativo durante las festividades de fin de año, el 23 de enero de 2026 la Embajada se comunicó con Jenny Jiménez para notificarle que su pareja figuraba en calidad de desaparecido desde el 10 de enero.Durante meses, la familia en Boyacá solo tuvo acceso a versiones extraoficiales transmitidas por otros combatientes. Ante la presencia de Brayan Hernández en su hogar, la mujer solicitó conocer los detalles exactos de lo ocurrido: "Me han dicho que un dron lo detectó, que estaba tirado en la trinchera, que posiblemente estaba enterrado, que pareciera que él hubiese muerto desangrado. Sinceramente, tú que sabes, tú que estuviste allá, por más duro que sea, la realidad sí la quisiera saber de verdad".Ante el requerimiento, Hernández confirmó las informaciones relativas al fallecimiento ocurrido el 15 de enero tras un bombardeo ruso en la posición militar: "Todo es cierto. Que si el dron lo vio y lo encontró tirado, sí. Que si murió desangrado, sí. Él lastimosamente estuvo tirado, desangrándose hasta su último aliento".Frente al interrogante de por qué no se efectuaron labores de rescate mientras su esposo permanecía herido en el terreno, el exsoldado detalló la dinámica táctica del conflicto bélico: "Allá el mapa funciona como un ajedrez y el peón que muere, el peón que queda; no van a arriesgar otra pieza clave por un peón que ya está capturado o muerto".A pesar del impacto de la noticia, la entrega de los objetos personales significó una reparación simbólica para la familia en Boyacá. Jenny Jiménez concluyó sobre la presencia del sobreviviente: "Sinceramente, esa felicidad inmensa, digamos, de tener algo que Leo no soltaba para nada, que era la billetera, es muy gratificante y se lo agradezco a Brayan".Sobre los compromisos asumidos en las zonas de combate, Hernández reafirmó el valor de las palabras empeñadas entre compañeros: "Puedo afirmar y estoy muy seguro de que, aún estando entre el medio del caos, nos hacemos promesas, promesas que se vuelven sagradas". Tras culminar la entrega en Boyacá, el exsoldado regresó a su localidad natal en Agua de Dios para reincorporarse a sus labores en una pizzería, mientras busca alternativas de empleo en la ciudad de Bogotá.
El 24 de junio de 2025, 52 soldados colombianos partieron desde Bogotá hacia Ucrania impulsados por la promesa de transformar radicalmente su situación económica. Atraídos por convocatorias difundidas en redes sociales y contactos de antiguos compañeros militares, hombres con experiencia en el ejército, escoltas, mecánicos y vigilantes decidieron enlistarse en el ejército ucraniano para combatir a las fuerzas rusas en el frente oriental. A cambio de asumir labores de choque en primera línea, los reclutadores les prometieron asignaciones mensuales de 120.000 grivnas (moneda de Ucrania) —equivalentes a unos 12 millones de pesos colombianos— más bonificaciones de 70.000 grivnas (alrededor de 7 millones de pesos) por cada 30 días de permanencia en las zonas de mayor peligro.Sin embargo, la realidad del conflicto desmintió con rapidez las expectativas financieras. De los 52 integrantes de esa delegación, únicamente entre 8 y 10 regresaron con vida a territorio colombiano, mientras que el resto falleció en combate o figura en los registros de desaparecidos. A este trágico balance se sumó el incumplimiento sistemático de los pagos pactados por parte de las brigadas ucranianas.Brayan Hernández Rodríguez, un joven de 27 años originario de Agua de Dios, Cundinamarca, y quien trabajaba en una pizzería antes de viajar, fue uno de los pocos sobrevivientes que logró retornar al país el 25 de marzo de 2026. Tras permanecer casi un año bajo el uniforme militar extranjero, regresó sin ahorros, dice que únicamente tenía 6,5 millones de pesos con los que logró costear el pasaje aéreo de regreso."Decidió irse. A nadie le dijo nada y para mí fue muy duro. Él es mi hijo y uno como mamá no quiere verlos que esté ni menos en esa situación", contó su mamá en Séptimo Día.Hermandad en las trincheras ucranianasDurante las convocatorias previas al viaje en Bogotá, Brayan Hernández entabló amistad con Diego Rodríguez Muñoz, un exescolta caleño de 33 años. Al incorporarse a la estructura militar ucraniana, ambos recibieron sus respectivos alias de combate: Brayan adoptó el distintivo de 'Plumas' y Diego fue asignado como 'Tasmania'. Asignados a posiciones de alto riesgo, la convivencia diaria y el fuego enemigo consolidaron una estrecha hermandad entre ambos combatientes.Durante los meses de entrenamiento y patrullaje en las trincheras, 'Tasmania' mantuvo un hábito permanente: no se desprendía de una chaqueta camuflada que le fue entregada con su uniforme de dotación.Al mismo tiempo, sostenía videollamadas diarias en la madrugada con su pareja en Cali, Cindy Johana Quintana, con quien planeaba casarse formalmente tan pronto concluyera su servicio.El rigor del clima invernal y los combates desgastaron rápidamente la salud de los soldados. Para finales de octubre, Diego contrajo una severa neumonía en el frente. Durante cinco días, 'Plumas' suplicó asistencia médica a sus comandantes mientras cuidaba a su amigo, durmiendo apenas una hora diaria y cargando sobre sus espaldas los 60 kilogramos del equipo militar de ambos para sacarlo de la trinchera. Tras ser trasladado a un hospital, a 'Tasmania' le congelaron sus pagos al no ser considerado apto para el servicio activo. Ante la urgencia económica de reunir el dinero para su boda, Diego aceptó una arriesgada misión el 22 de noviembre.Antes de separarse, ambos hicieron un pacto de honor: si alguno caía en combate, el sobreviviente retornaría a Colombia para entregar las pertenencias más sagradas a la familia del fallecido.'El mensajero de los caídos'Sobre la labor asumida tras sobrevivir a la guerra entre Ucrania y Rusia, Brayan Hernández le explicó a Diego Guauque, de Séptimo Día, el propósito de su retorno: "Puedo decir que soy el mensajero de los caídos. Dios me dio esta labor, me dejó con vida, así me haya sacado sin dinero, me dejó con vida para honrar y memorar aquellos compañeros que cayeron en batalla".Tras perder todo contacto telefónico y radial con Diego el 10 de enero de 2026, las peores sospechas se confirmaron semanas después. En abril, la propia Cindy Quintana recibió una comunicación escueta desde Ucrania en la que un militar le notificó el deceso de su pareja en el frente. Sin mayores detalles sobre lo ocurrido ni la posibilidad inmediata de repatriar el cuerpo, el arribo de Brayan a Cali se convirtió en el único puente hacia la verdad de los hechos.Brayan Hernández se trasladó al barrio Belalcázar, en el occidente de Cali, para cumplir la palabra empeñada. En su equipaje llevaba la chaqueta camuflada que Diego utilizó ininterrumpidamente durante la contienda. Al encontrarse frente a la viuda, el combatiente sobreviviente expresó las razones de su visita: "Más que nada vengo por una promesa que le hice a Diego, porque entre todo el infierno que vivimos, él tenía una chispa de luz y era las videollamadas que hacía contigo todos los días".Seguidamente, 'Plumas' le hizo entrega de la prenda militar: "Yo aquí te traigo un detalle, algo que fue muy importante para él... Esto era algo que a él le distinguía mucho, que no se lo quitaba para nada... Yo puedo afirmar que esto era como una segunda piel para él porque no sé por qué razón atesoró tanto esta chaqueta y pues lamento traerte esto como recuerdo y no llegar con mi amigo a tus brazos".Al recibir el objeto, Cindy Quintana manifestó la conmoción de tener de regreso la única prenda de su esposo: "Lo voy a guardar, lo voy a atesorar. Mejor dicho, va a quedar en las mejores manos. Te lo agradezco demasiado".¿Falsas promesas?El testimonio de Cindy Quintana puso de manifiesto las condiciones extremas a las que son sometidos los mercenarios latinoamericanos en el este de Europa. A Diego Rodríguez le prometieron asignaciones de hasta 26 millones de pesos mensuales bajo la condición de ser enviado al frente de batalla. Sobre el trato de los mandos extranjeros hacia los colombianos, la mujer afirmó: "Lo que no hacían los ucranianos lo hacían ellos y el trato era horrible también... eran como carne de cañón. El trabajo más sucio lo tenía que hacer el colombiano".A pesar de las elevadas cifras consignadas en las ofertas de vinculación, los desembolsos a los familiares tras los fallecimientos resultaron mínimos. Cindy confirmó que únicamente recibió 6 millones de pesos como compensación tras la pérdida de su pareja.Por su parte, Brayan Hernández regresó a su población natal en Agua de Dios para reincorporarse a sus labores como pizzero, al tiempo que busca oportunidades laborales en Bogotá para rehacer su vida tras haber dejado atrás la contienda en Europa.
En Los Informantes, tres grandes historias todos los domingos. La crónica en las trincheras de El Plateado, en Cauca, que recibirá mención de honor de la SIP; la vida y obra de Dago García y sus paseos; y la condecoración al militar colombiano conocido como el Mocho Frank.
Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
El proceso penal contra Juan Carlos Suárez Ortiz, señalado de participar en el ataque que terminó con la muerte de Jaime Esteban Moreno Jaramillo el pasado 31 de octubre, avanzó esta semana con nuevas revelaciones sobre su estrategia jurídica. El hombre, de 27 años, continúa privado de la libertad luego de que el juez penal con función de control de garantías le impusiera una medida de aseguramiento en centro de reclusión. La decisión se tomó el 12 de noviembre, cuando la jueza 67 penal de garantías concluyó que había suficientes elementos para ordenar su detención mientras la Fiscalía adelanta la investigación por el homicidio del estudiante de 20 años.Durante la diligencia de imputación previa, Suárez decidió no aceptar los cargos presentados por el ente acusador. Sin embargo, con el avance del expediente y la recolección de pruebas, su defensa empezó a analizar un cambio en la estrategia jurídica. De acuerdo con la información conocida por el canal CityTV, las partes sostuvieron una reunión para revisar las alternativas que tendría el procesado. Según ese medio, la defensa estaría evaluando la posibilidad de proponer un preacuerdo con la Fiscalía para acceder a beneficios punitivos, aunque hasta el momento no se ha tomado una determinación definitiva. El encuentro habría girado alrededor del material probatorio que compromete a Suárez y de las rutas procesales disponibles en esta etapa.En esa reunión, según el reporte del canal local, se discutieron las evidencias con las que la Fiscalía acusa a Suárez de haber participado en la agresión que derivó en la muerte de Moreno. También se exploró la alternativa de un preacuerdo, aunque no hubo confirmación oficial de que esta vía vaya a ser utilizada por la defensa. Frente a esta posibilidad, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, indicó al mismo medio que se espera que las decisiones se ajusten a la gravedad del caso. En diálogo con CityTV, afirmó: “De ser así, sencillamente lo único que esperaríamos es una sentencia acorde al tipo de delito imputado y una verdadera justicia restaurativa con una sentencia acorde y de manera proporcionada al tipo de delito”.De igual forma, un pronunciamiento del abogado defensor Moisés Carreño dio cuenta de la posición jurídica del procesado. El jurista explicó, en declaraciones citadas por Blu Radio, que Suárez está dispuesto a considerar un preacuerdo como una posible herramienta para garantizar "verdad, justicia, reparación a las víctimas y compromiso de no repetición", ya que el mecanismo permite una visión “en el que las partes buscan un punto medio que satisfaga a todos sin convertir el proceso penal en un instrumento de venganza”.Carreño aseguró que, según se citó en la emisora, su equipo concluye que los hechos corresponden a unas "lesiones personales agravadas". Para él, “la génesis de este caso, son unas lesiones personales que podemos considerar agravadas, que lamentablemente condujeron como resultado final a la muerte de una persona, que no era el objetivo de nuestro representado. Partiendo de esa base, podemos sacar la conclusión que no estamos de acuerdo con la postulación que hizo la Fiscalía de manera inicial en el caso de homicidio agravado”.Mientras tanto, la investigación avanza para esclarecer con exactitud lo sucedido entre la noche del 30 de octubre y la madrugada del 31, luego de que Jaime Esteban y su amigo salieran del bar Before Club. Las autoridades ya han recopilado videos, testimonios y reportes médicos que describen el trayecto de los jóvenes y la posterior agresión.¿Por qué la jueza envió a Juan Carlos Suárez a prisión preventiva?En la audiencia celebrada el 12 de noviembre, la jueza 67 municipal de garantías decidió imponer medida de aseguramiento en centro carcelario al considerar que el procesado representaba un riesgo para la comunidad y que existían pruebas suficientes sobre su participación en los hechos. “La medida aquí procedente es la detención preventiva en establecimiento carcelario”, expresó la funcionaria, rechazando la solicitud de la defensa que pedía detención domiciliaria argumentando que Suárez era cabeza de familia.La togada señaló que lo ocurrido con Jaime Esteban Moreno correspondió a “una agresión desmedida, se trató de una agresión colectiva, se trató de una agresión brutal, sin provocación ni riesgo real que lo justificara. El homicidio no se justifica bajo ningún punto de vista”. Para la jueza, los testimonios y las grabaciones permiten concluir que el joven fue perseguido, derribado y golpeado reiteradamente incluso después de haber aceptado los golpes, y añadió que caminaba con miedo por la calle antes de ser alcanzado.Durante su intervención, la funcionaria destacó que el imputado mostró “poco respeto por la vida, cuando se agrede inclementemente, cuando se ve a una persona agonizando en el piso y convulsionando, y así se devuelve a seguirle suministrando golpes, como lo dicen las pruebas, no lo digo yo”. La jueza también reiteró la declaración de la testigo Emperatriz Carreño, quien aseguró que Suárez “regresó y le dio dos patadas en la parte superior del cuerpo”.Finalmente, la togada aclaró que la Fiscalía imputó a Suárez por homicidio con circunstancias de agravación y que la pena solicitada, si se le halla culpable, está entre 480 y 600 meses de prisión. ¿Cómo murió Jaime Esteban Moreno?La Fiscalía presentó durante las diligencias judiciales los resultados de la investigación médica y forense que explican las causas del fallecimiento del estudiante de la Universidad de los Andes. Según relató la fiscal del caso, la agresión ocurrió en la calle 64 con carrera 14 después de que la víctima y su amigo salieron del establecimiento Before Club +. En ese trayecto, un hombre identificado como Juan Carlos Suárez, “quien para estos hechos se presentaba con el rostro pintado de rojo y negro, sin camisa y con un pantalón de color negro, fue quien propinó un puño en la espalda de la víctima”. El impacto lo derribó y, ya en el suelo, recibió “varias patadas en la cara y el cuerpo”.Jaime Esteban fue llevado inicialmente al Hospital Chapinero con un cuadro crítico. Según la historia clínica, ingresó en “mal estado de salud con alto riesgo de complicaciones”. Luego fue remitido al Hospital Simón Bolívar, donde los médicos identificaron un hematoma subdural y múltiples contusiones. A las 6:33 p. m. del 31 de octubre sufrió un paro respiratorio y, quince minutos después, a las 6:48 p. m., se confirmó su deceso.El dictamen de Medicina Legal determinó que la muerte fue consecuencia de un trauma contundente que comprometió órganos vitales y generó una incapacidad médico-legal de 55 días. Las autoridades también confirmaron que la gravedad de las lesiones obligó al traslado urgente entre centros médicos, pero los daños neurológicos y las fracturas fueron irreversibles. La Fiscalía sostiene que cuenta con testimonios y videos que vinculan directamente a Suárez con la agresión, lo que permitió su captura horas después del ataque.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Este viernes 14 de noviembre, desde las 10 de la mañana, se llevó a cabo la audiencia de solicitud de medida de aseguramiento contra Ricardo González, segundo capturado e imputado por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, quien falleció a causa de un trauma craneoencefálico severo producto de múltiples lesiones en su cabeza, rostro y tórax, el pasado 31 de octubre. En la nueva diligencia, la nueva fiscal encargada del caso solicitó a nombre de la entidad una medida de aseguramiento preventiva en centro de reclusión tras ser considerado el presunto 'coautor' del delito de homicidio agravado en contra del joven de 20 años, quien fue identificado como estudiante de la Universidad de Los Andes.Al respecto, la juez del caso dictó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra el joven Ricardo González, respaldándose, entre diferentes argumentos, a los dados por la Fiscalía. "Él no tiene una familia o un núcleo más que sus padres. Él se fue, no se presenta ante las autoridades de manera inmediata, se da cuenta a través de las redes y medios de comunicación. (...) No se presenta a la autoridad y cambia de número de teléfono o llama de otro número de teléfono que no es el de él", dijo la jueza, entre uno de sus argumentos, al respecto.De esta manera, la juez sexta de control de garantías envió a la cárcel preventivamente a Ricardo González como presunto coautor del homicidio del joven estudiante de la universidad de los Andes Jaime Esteban Moreno. En su argumentación, la juez señaló que la Fiscalía argumentó correctamente la solicitud de privación de la libertad, además señaló que se demostró la crueldad y el salvajismo con que el joven fue atacado en la madrugada del 31 de octubre y considera que puede representar un peligro para la sociedad.Los delitos por los que fue imputadoLuego de que Ricardo González Castro, el otro sujeto implicado en el crimen contra Jaime Esteban Moreno en Bogotá, se entregara, en horas de la tarde del pasado 10 de noviembre se hizo la respecctiva judicialización y captura del presunto implicado. La Fiscalía, en cabeza de la fiscal Elsa Cristina Reyes, le imputó el delito de homicidio doloso agravado, y le pidió a la jueza que se le dicte una pena de entre 400 y 600 meses de prisión (33 a 50 años). El imputado no aceptó los cargos.Al respecto, la fiscal del caso dijo que González le propinó una "patada en la espalda" a Jaime Esteban el pasado 31 de octubre tras salir de una discoteca de la localidad de Chapinero, y luego lo siguió golpeando, principalmente en la cabeza y el tórax, causando "signos de ahogo con su propia sangre". Por lo tanto, el joven recibió "múltiples golpes dirigidos a una zona vital del cuerpo humano" que finalmente ocasionó su muerte. Además, reiteró que su actuación fue en "situación de superioridad".LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
La reconstrucción de las horas posteriores a la agresión que terminó con la vida de Jaime Esteban Moreno continúa tomando forma en los despachos judiciales, donde la Fiscalía y la defensa de Ricardo González Castro han presentado nuevos testimonios que revelarían cómo fue el momento en el que el joven acusado se enteró que el estudiante de la Universidad de los Andes había fallecido. En la audiencia de medida de aseguramiento de este jueves 13 de noviembre, la abogada de González, Marcela López, relató lo que habría ocurrido el sábado 1 de noviembre, 30 horas después de la brutal golpiza, cuando su defendido llegó a su lugar de trabajo, un puesto de comidas rápidas en el centro de Bogotá administrado por un hombre identificado con las iniciales J. C. G. Según dijo, ese día el jefe observó al joven con un comportamiento que llamó la atención. De acuerdo con su explicación ante la jueza, “narró que lo vio decaído, que se pusiera a trabajar, que estaba muy desordenado el puesto y cuando volvió y bajó lo encontró llorando. Le preguntó que qué tenía y le mostró una foto. Eso es lo que debe examinar, señora juez: el momento en el que él se entera de lo acontecido, cuál fue esa conducta posterior, qué fue lo que hizo”.(Lo último: Foto que mostró Ricardo González tras golpiza a Jaime Esteban Moreno: detalle de visita de una mujer)La defensora sostuvo que la primera reacción de González, al comprender la gravedad del caso y enterarse de las capturas, fue llorar. En la misma intervención insistió en que lo sucedido generó angustia en el joven y que, tras ese episodio, decidió dirigirse a su entorno cercano. En sus palabras: “Qué hizo cuando se enteró en medio de las capturas y el fallecimiento de este hombre? Lloró, señora juez. Por lo que había sucedido, el miedo, angustía y qué hace un joven, un niño? Va a su entorno familiar, al domicilio, a su casa. Y eso fue exactamente lo que hizo”. La abogada añadió que, según el mismo testigo, para el 3 de noviembre el padre de González llamó al local y manifestó que no conocía el paradero de su hijo, algo que ella atribuyó a que el joven estaba asustado “pero no por miedo a la autoridad, sino a la represalia social que en ese momento estaba engrandecida”.Este mismo testimonio fue leído en la audiencia del martes 11 de noviembre. En esta fecha la fiscal encargada del caso, Elsa Reyes, presentó al testigo y otros elementos sobre los movimientos del joven después de la agresión de la madrugada del 31 de octubre. Según su exposición, agentes del CTI visitaron el food truck en la carrera 10 con calle 13 y allí el jefe puntualizó que González le habló de lo ocurrido. El sujeto indicó a las autoridades que lo conocía desde diciembre de 2024, cuando había empezado a trabajar allí hasta febrero de 2025, momento en el que renunció para desempeñarse como vigilante, empleo en el que no permaneció mucho tiempo por problemas asociados al consumo de licor. Posteriormente, en abril de ese mismo año regresó al negocio.El empleador aseguró que el primero de noviembre González trabajó hasta las tres de la tarde y que llegó con la misma ropa del día anterior, las orejas de conejo y la camiseta y pantalón negro. La fiscalía leyó el informe del testigo en el que afirmaba: “Tenía el trabajo atrasado, yo le llamé la atención y lo dejé trabajando animado, pero después de las tres de la tarde me llamó y me dijo que me necesitaba”. Cuando el jefe regresó, encontró al joven llorando con un celular en la mano, situación que explicó así: “me muestra una foto con tres personas que había capturado por el caso del homicidio del estudiante de Los Andes. Cuando me muestra la imágen le pregunto si él estaba con ellos y me dice que sí”. Según la Fiscalía, González afirmó que sabía que las autoridades estaban buscando a una cuarta persona y que él entendía que se trataba de él.El relato continuó con la explicación de que aquel sábado González permaneció en el local hasta las cuatro de la tarde, y que horas más tarde, hacia las siete de la noche, escribió desde otro número para decir que estaba viajando. El empleador señaló además que en la mañana del domingo llegó una mujer que vestía un traje azul, la misma que acompañó a los agresores el día del ataque a Moreno. Según su declaración, ella preguntó por González y expresó comentarios sobre los problemas legales en los que estaba involucrado. También mencionó que la novia del joven se había marchado con él. Finalmente, el lunes 3 de noviembre, un hombre que se identificó como el padre de González llamó al puesto de comidas afirmando que su hijo no respondía a las llamadas.¿Por qué Ricardo González viajó a Cartagena tras brutal golpiza?En medio de estas discusiones judiciales, la defensa insistió en que el joven no había huido de las autoridades, sino que viajó a Cartagena para reunirse con su familia. En entrevista con Noticias Caracol, la abogada López aseguró que a las 7:10 de la mañana del lunes se presentó voluntariamente en la URI de Canapote. Afirmó que “ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”, y señaló que su traslado obedecía a que “tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. El vino a donde su núcleo familiar primario”.La captura fue judicializada el lunes 10 de noviembre, fecha en la que la Fiscalía imputó el delito de homicidio doloso agravado y solicitó una pena entre 400 y 600 meses de prisión. El joven no aceptó los cargos. La entidad confirmó que la orden de captura, emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal, se hizo efectiva tras su llegada a la URI acompañado de su abogada.Además de los testimonios presentados en el proceso, videos conocidos por Noticias Caracol mostraron los momentos posteriores a la agresión. Las grabaciones lo registraron la mañana del 1 de noviembre, alrededor de las 9:38, llegando al puesto de comidas en San Victorino, donde ajustó elementos para iniciar labores y conversó con trabajadores del sector. Un empleado que pidió reserva de su identidad relató que el joven llegó con raspones y le comentó que había tenido un problema y que se había involucrado en una pelea. Según el testigo, González no sabía aún que Moreno había fallecido y solo mencionó que lo había golpeado con fuerza.Las cámaras lo captaron trabajando con la misma ropa del día anterior, para luego salir corriendo hacia el mediodía y no regresar más al punto. Conocidos del sector mencionaron que vivía cerca y que había trabajado también como guardia de seguridad. Para ese momento, las autoridades ya lo identificaban como uno de los implicados en la golpiza que dejó sin vida al joven universitario.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA.NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Las horas posteriores a la golpiza que terminó con la vida del estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno, fueron reconstruidas por la Fiscalía y la defensa del segundo implicado, Ricardo González Castro, durante la audiencia de medida de aseguramiento realizada este jueves 13 de noviembre. Testimonios, videos y declaraciones de su jefe en el centro de Bogotá permitieron establecer qué hizo el joven tras la agresión ocurrida la madrugada del 31 de octubre.Según el argumento de la fiscal Elsa Reyes, González regresó a su trabajo en un puesto de comidas rápidas en el sector de San Victorino al día siguiente de los hechos, el 1 de noviembre, y cumplió el horario laboral que tenía pactado desde el mes de abril de 2025, fecha en la que atendía el 'food truck', ubicado en un centro comercial del centro de la capital. La funcionaria de la entidad de investigación y acusación leyó un testimonio que sería clave para determinar los hechos ocurridos ese día: fue el del jefe del joven procesado, identificado por las iniciales J. C. G. El hombre aclaró que Ricardo empezó a trabajar con él desde diciembre de 2024 hasta el mes de febrero de 2025, cuando renunció y se fue a trabajar en otro lugar como vigilante, pero que "no duró mucho tiempo ahí porque tuvo inconvenientes por temas de que tomaba mucho licor", y finalmente regresó. “El primero de noviembre trabajó Ricardo hasta las tres de la tarde y (el testigo) dijo que tenía la ropa del día de ayer, con las orejas de conejo y la ropa negra puesta”, leyó la funcionaria durante la diligencia. De acuerdo con lo relatado por el jefe del joven, ante la entrevista con las autoridades, no había notado nada extraño hasta la hora de salida. Conforme con el testimonio “tenía el trabajo atrasado, yo le llamé la atención y lo dejé trabajando animado, pero después de las tres de la tarde me llamó y me dijo que me necesitaba”.El hombre relató a los agentes de la Fiscalía que cuando llegó al lugar encontró a su empleado llorando, con un celular en la mano. “Me muestra una foto con tres personas que habían capturado por el caso del homicidio del estudiante de Los Andes. Cuando me muestra la imagen le pregunto si él estaba con ellos y me dice que sí”, indicó. Según ese testimonio, González Castro le confesó que sabía que estaban buscando a una cuarta persona relacionada con la agresión y que él sabía que era esa persona.“El me dijo que si había visto la noticia donde decían que estaban buscando a un cuarto agresor y me dijo que era él. Yo le pregunté qué era lo que había hecho y me dijo que solo lo había empujado. Trabajó ese sábado hasta las cuatro de la tarde. Como a las siete, Ricardo me escribió en otro número y me dijo que estaba viajando”, declaró el jefe.La visita que hizo una de las mujeres disfrazadas al puesto de trabajo: esto se sabe Las cámaras de seguridad de San Victorino confirmaron parte de esa versión. En los videos conocidos por Noticias Caracol se observa a González llegar al punto de trabajo el sábado 1 de noviembre, 30 horas después del ataque. Vestía la misma ropa del día anterior y un canguro negro cruzado en el pecho. En las grabaciones se le ve alistando su puesto de venta de perros calientes y conversando con trabajadores del sector.Un testigo que lo conocía aseguró a este medio que “él llegó como a las 9:30 de la mañana y me comentó que había tenido un problema, que se había agarrado a pelear, y tenía raspado el codo y los dedos”. Según ese relato, González no parecía consciente de que la víctima había fallecido. “Sinceramente, él estaba inocente. Dijo que lo había dejado golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que el muchacho había fallecido. Porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, añadió.El mismo trabajador relató que después del mediodía de ese sábado, González cerró su puesto y se fue. “Nos damos cuenta como a las 2:30 o 3 de la tarde de que ya no estaba ahí, porque le pregunté a otro compañero y me dijo que se había ido porque la familia lo había llamado, que le iban a poner un puesto por allá donde él vive”, dijo. Minutos después, otra cámara de seguridad registró al joven corriendo por la zona, lo que coincidió con el relato de su jefe.La defensa de González Castro sostuvo este 13 de noviembre durante la audiencia que el joven se enteró de la muerte de Jaime Esteban Moreno en ese momento, cuando vio la foto en redes sociales y la noticia de la captura de los otros tres implicados. “Narró que lo vio decaído, que se pusiera a trabajar, que estaba muy desordenado el puesto y cuando volvió y bajó lo encontró llorando. Le preguntó que qué tenía y le mostró una foto. Eso es lo que debe examinar, señora juez: el momento en el que él se entera de lo acontecido, cuál fue esa conducta posterior, qué fue lo que hizo”, explicó la abogada Marcela López.“¿Qué hizo cuando se enteró, en medio de las capturas y el fallecimiento de este hombre? Lloró, señora juez. Por lo que había sucedido, el miedo, angustia y ¿qué hace un joven, un niño? Va a su entorno familiar, al domicilio, a su casa. Y eso fue exactamente lo que hizo”, añadió la defensora.De acuerdo con el testimonio del mismo empleador, el domingo 2 de noviembre, la mujer disfrazada de azul —la misma que fue vista junto a los agresores la noche del ataque— llegó hasta su negocio preguntando por el joven. “Llegó preguntando por Ricardo y yo le dije que ya no trabajaba conmigo. Ella respondió: ‘ya se voló ese H.P’. Recuerdo que me dijo que si yo no sabía del problema tan H.P. en el que estaba Ricardo, que estaba involucrado en el homicidio del estudiante de Los Andes. Después me comentó que la novia de Ricardo también se había volado con él”, le relató el testigo J. C. G. a la Fiscalía.El lunes 3 de noviembre, el mismo hombre recibió una llamada del padre de González, quien le manifestó no tener noticias de su hijo. “Le dijo que Ricardo no contestaba el celular de donde lo llamó”, aseguró en su declaración, citada por la Fiscalía en la audiencia del 10 de noviembre. Respecto a huir de la capital, la abogada Marcela López señaló en su momento, en entrevista con Noticias Caracol, que su cliente no huyó de las autoridades, sino que se desplazó a Cartagena para reunirse con su familia. “Ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”, informó. “No es cierto que el joven haya huido. El motivo de su viaje fue que tiene su arraigo familiar en esa ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario: sus hermanos, papá y mamá. El mismo padre ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación, y eso hizo”, precisó.La orden de captura contra González Castro fue emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá. El lunes 10 de noviembre, a las 7:10 de la mañana, el joven se presentó voluntariamente en la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía en el barrio Canapote, en Cartagena, junto a su defensora. Servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la detención.En un comunicado oficial, la Fiscalía General de la Nación informó: “Servidores del CTI hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario, el pasado 31 de octubre, en la localidad de Barrios Unidos en Bogotá. El sindicado se presentó en las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena, para atender el requerimiento judicial en su contra”.Ese mismo día en la tarde fue judicializado y la fiscal Elsa Cristina Reyes le imputó el delito de homicidio doloso agravado. La funcionaria pidió una condena de entre 400 y 600 meses de prisión. El imputado no aceptó los cargos. Por lo pronto, la diligencia de este jueves se suspendió para el día 14 de noviembre, cuando la jueza tomará una decisión sobre la medida de aseguramiento del señalado. LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Durante la audiencia de medida de aseguramiento celebrada este miércoles 12 de noviembre, la jueza 67 municipal de garantías de Bogotá se quebró por momentos al describir los últimos minutos de vida de Jaime Esteban Moreno, el joven de 20 años que murió tras recibir una golpiza el pasado 31 de octubre. En su decisión, la funcionaria judicial ordenó enviar a prisión a Juan Carlos Suárez Ortiz, uno de los implicados en el ataque, tras concluir que representaba un peligro para la sociedad y que el homicidio se cometió con una violencia “sin provocación ni riesgo real que lo justificara”.Con voz entrecortada, la jueza relató cómo, según los testimonios y las pruebas, Moreno fue golpeado cuando ya no ofrecía resistencia. “Con miedo caminaba Jaime Esteban por la calle. Y allí, allí donde él iba caminando, alejándose, allá acudieron sus dos agresores para terminar con su vida. Jaime Esteban no se defendía, ya yacía inerme en el piso”, dijo durante la diligencia, recordando las declaraciones de testigos que lo vieron huir del lugar antes de ser alcanzado.La audiencia fue clave para definir la situación jurídica del acusado. De acuerdo con la Fiscalía, Suárez Ortiz tuvo una participación activa en el ataque continuando con los golpes incluso cuando la víctima ya estaba tendida en el suelo. “Indica la fiscalía que para acreditar el fin de la actitud asumida por el imputado frente al daño causado, que tras consumar la agresión, Juan Carlos se retira del lugar con absoluta calma, sin mostrar sorpresa ni arrepentimiento por el resultado fatal de su actuar. No busca ayuda médica para la víctima, no se comunica con las autoridades, no se entrega voluntariamente”, leyó la jueza.Según la funcionaria, el comportamiento del procesado fue una muestra de desprecio por la vida. “Su comportamiento posterior refleja una frialdad alarmante y una actitud de indiferencia frente a la gravedad de lo ocurrido”, afirmó. La jueza recordó que, durante la agresión, Suárez no se detuvo ni cuando su acompañante inició los golpes "sino que continuó con la golpiza y ahora de manera simultánea. Recordemos aquella expresión, un muchacho ya estaba tendido en el suelo, ahogándose con su sangre, el rostro cubierto, al parecer convulsionando y aún así, y aún así, Juan Carlos se devuelve y le propina dos patadas más”, narró la togada.La funcionaria explicó que, a pesar de los alegatos de la defensa, no encontró en el acusado ninguna señal de remordimiento o empatía hacia la víctima. Mientras la letrada hablaba, Juan Carlos Suárez permaneció inmóvil, con la mirada fija y sin mostrar emoción alguna. Desde las celdas de los juzgados de Paloquemao, escuchó sin inmutarse las palabras de la jueza, quien le reprochó la falta de arrepentimiento tras la muerte de Jaime Esteban Moreno. Su actitud, fría y distante, fue resaltada por la funcionaria: “Decía en algún momento la defensa en sus alegatos que no se había dado cuenta o como que no había entendido lo que había pasado. Pero yo como juez debo señalar, revisando todos estos audios, que no he visto en un solo instante que Juan Carlos muestre algún grado de arrepentimiento, que diga: ‘yo no lo quería matar, yo solo le quería pegar’”. Durante la diligencia, el despacho judicial también se refirió a la actitud que Suárez mostró antes, durante y después del ataque. Según lo expuesto, el joven no solo participó activamente en la agresión, sino que pidió que lo alentaran para continuarla. “Cuando antes de ello pidió que lo alentaran para ir a acabar con él y lo cumple. Cumple las incitaciones, cumple su promesa, se jacta de lo que hizo en esa tienda, porque eso era lo que estaban haciendo. Se siente orgulloso y satisfecho de lo que hizo”, enfatizó e insistió en que las pruebas y testimonios confirman que la agresión fue dolosa, con la clara intención de causar la muerte de Moreno.“La modalidad en que ese homicidio se cometió de manera dolosa, ese dolo tan evidente con una clara, clara y concreta intención de matar a Jaime Esteban”, recalcó. Según precisó, el ataque fue una persecución que terminó en una brutal golpiza, sin que la víctima respondiera a las agresiones. “Jaime Esteban tampoco se defendió y así lo dicen los testigos, así lo dicen las entrevistas de esos muchachos que estaban ahí cerca, al frente de la tienda Oxxo pidiendo su Uber para irse a su casa”, recordó.Además, la jueza leyó apartes del dictamen médico que describen la gravedad de las lesiones: “Ingresó con Glasgow 5/15, un coma severo. Requirió intubación inmediata y reanimación durante 25 minutos, pero no respondió. Se declaró su fallecimiento”. El documento, según agregó, da cuenta de múltiples traumas en el cráneo, golpes en la cabeza y lesiones severas en zonas vitales. “Realmente en pocas ocasiones he visto una necropsia con esa cantidad de golpes y sobre todo propinados en esas partes vitales”, señaló.Las razones de la decisión de la jueza en caso de Jaime Esteban MorenoDurante las audiencias previas, el Ministerio Público había solicitado la medida de aseguramiento en centro carcelario, argumentando que la libertad del procesado pondría en riesgo a la comunidad. La jueza coincidió con esa valoración. “Una persona en libertad de las condiciones de Juan Carlos Suárez Ortiz pone en peligro a la comunidad y eso es claro para esta juez. La sociedad correría un grave peligro cuando se tiene tan poco respeto por la vida, cuando se agrede inclementemente, cuando se ve a una persona agonizando en el piso, convulsionando y así se devuelve a seguirle suministrando golpes, como lo dicen las pruebas”, afirmó.Al concluir la audiencia, la togada confirmó que la medida aplicable sería la detención preventiva en establecimiento carcelario. “Este despacho, juzgado 67 municipal con función de garantías, resuelve: imponer detención preventiva en establecimiento de reclusión de conformidad con el artículo 307 del código de procedimiento penal a Juan Carlos Suárez Ortiz”, precisó.De ser hallado culpable, Suárez Ortiz podría enfrentar una condena de entre 40 y 50 años de prisión, conforme con la solicitud presentada por la Fiscalía por el delito de homicidio doloso agravado. La jueza destacó la labor investigativa adelantada por los fiscales y señaló que el caso continuará su curso judicial con el propósito de esclarecer todos los hechos. “Aplaudo la labor de la Fiscalía delegada de la Policía Judicial porque es una actuación que ha avanzado, todo con la única finalidad de llegar a la verdad más cercana, porque hay realidades que son inocultables”, concluyó.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Durante las audiencias judiciales contra Ricardo Rafael González Castro, segundo implicado en el homicidio del estudiante de la Universidad de los Andes Jaime Esteban Moreno Jaramillo, se registraron dos momentos de tensión en estrados. En el primero, la jueza llamó la atención del joven procesado por no prestar atención al desarrollo de la diligencia. En el segundo, se produjo un cruce de palabras entre la togada y su abogada defensora por el manejo de las pruebas en el proceso.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Este lunes 10 de noviembre se llevó a cabo la primera audiencia por la legalización de la captura e imputación de cargos tras la captura de González en Cartagena. Durante la diligencia, luego de la lectura de derechos, la jueza interrumpió brevemente para hacerle un llamado de atención al procesado, quien se mostraba distraído y con la mirada hacia el suelo. “Por favor, póngame atención, si es tan amable”, le dijo la funcionaria judicial, antes de preguntarle si había comprendido lo que acababa de escuchar. El joven respondió con un breve “Sí, su señoría”, retomando el curso de la audiencia.El momento se dio en medio de la formalización de su captura y la imputación por el delito de homicidio doloso agravado, por su presunta participación en la golpiza que le causó la muerte a Jaime Esteban Moreno el pasado 31 de octubre en el norte de Bogotá. En la diligencia, la fiscal del caso, Elsa Cristina Reyes, relató con detalle los hechos que, según la investigación, ocurrieron la madrugada del crimen.De acuerdo con el relato de la Fiscalía, Moreno caminaba junto a un amigo por la calle 64, cuando fue abordado por Juan Carlos Suárez Ortiz y Ricardo González. “Juan Carlos Suárez le propinó un puño en la nuca que hizo que cayera al suelo”, indicó la fiscal. Aunque la agresión se detuvo por la intervención de un amigo de la víctima, minutos después ambos volvieron a interceptar al joven, esta vez alentados por una tercera persona. “Usted, Ricardo Rafael González, le propinó una patada en la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido en el suelo sin poderse levantar nuevamente”, afirmó Reyes. Según el informe de Medicina Legal, la víctima sufrió múltiples fracturas en el cráneo que le causaron la muerte por un trauma craneoencefálico severo. La Fiscalía sostuvo que los agresores actuaron de común acuerdo y en condición de superioridad, lo que agrava la pena solicitada, estimada entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, entre 33 y 50 años. González no aceptó los cargos.Rifirrafe entre la juez y la defensora de Ricardo González: "Deje continuar con la audiencia"La segunda jornada judicial, realizada el martes 11 de noviembre, estuvo marcada por un tenso cruce entre la jueza, la Fiscalía y la defensa de González durante la audiencia de medida de aseguramiento. La diligencia, que se prolongó durante varias horas, tuvo que suspenderse por 25 minutos debido a fallas de conexión de la abogada defensora. Ya hacia las ocho de la noche, la abogada de González reclamó que no había recibido los videos ni los informes en los que la Fiscalía basó su solicitud de detención preventiva. “No tengo igualdad de armas; no me han sido trasladados los elementos materiales probatorios que sustentan la medida”, aseguró ante el despacho.Su intervención generó una respuesta inmediata de la Fiscalía, del representante de víctimas y de la propia jueza. Los intervinientes señalaron que el material había sido enviado oportunamente por correo electrónico, y que las dificultades se debían a la falta de capacidad de la cuenta de correo de la defensa. “La defensa no tiene razón. Todos hemos recibido los mismos 253 folios. Además, el descubrimiento probatorio se realiza en etapa posterior a la acusación”, expresó el representante de víctimas.La Fiscalía insistió en que la solicitud de la defensa no procedía en esta fase procesal. “Se le han enviado a través de correo electrónico. Tuve que enviarle tres, cuatro veces los elementos porque el correo electrónico de ella no tiene capacidad, ni siquiera el de hotmail para recibir los informes”, explicó la fiscal del caso.Ante el prolongado debate, la jueza intervino para restablecer el orden. “Doctora, sí, le hago un llamado de atención, por favor, para que usted deje continuar con la audiencia. Son las 8:10 de la noche”, manifestó la togada. Luego, recordó que en esta etapa del proceso no es obligatorio revelar todos los elementos de prueba. “En esta etapa no se deben descubrir los elementos; eso es posterior. Yo no le puedo dar órdenes a la Fiscalía, ella es la dueña de la investigación, yo soy la juez”, enfatizó. La funcionaria también recalcó que a la defensa se le han garantizado todos los derechos procesales. “Hemos tenido una audiencia muy larga. Considere. Se le han dado a la defensa todas las garantías como juez de control de garantías”, indicó.La abogada de González, sin embargo, reiteró su inconformidad. “Usted debe generar un equilibrio de igualdad de armas y se lo confieso con toda la certeza: considero que no generan equilibrio cuando la Fiscalía se guarda elementos que no fueron descubiertos a la defensa y sobre los cuales basa su argumentación”, respondió. La jueza insistió en su posición: “Deben existir garantías y equilibrio. Tan es así que se ha hecho hasta lo imposible para que usted tenga todos los medios para que esté en esta audiencia cuando no esté preparada”. ¿Quién es Ricardo González, segundo imputado por el caso de Jaime Esteban Moreno?Ricardo González había sido capturado un día antes, el lunes 10 de noviembre, tras entregarse voluntariamente en la URI de Canapote, en Cartagena, acompañado de su abogada. La Fiscalía confirmó que la orden de captura había sido emitida el 7 de noviembre por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá.En un comunicado, el ente acusador informó que funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la orden y que el sindicado fue trasladado a Bogotá para ser presentado ante un juez. La defensa explicó que el joven no se encontraba huyendo y que su presencia en Cartagena obedecía a razones familiares. “Tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario”, indicó su abogada, Marcela López.Por lo pronto, González, de 22 años y oriundo de Cartagena, fue identificado como el segundo agresor que participó junto a Juan Carlos Suárez Ortiz en la golpiza a Jaime Esteban Moreno. LAURA NATHALIA QUINTERO.NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
A las 7:10 de la mañana de este lunes 10 de noviembre, Ricardo Rafael González Castro, de 22 años, se presentó voluntariamente en la URI de la Fiscalía del barrio Canapote, en Cartagena. Su entrega se dio tres días después de que el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá emitiera una orden de captura en su contra por el asesinato de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes, quien falleció el pasado viernes 31 de octubre tras una brutal golpiza en la que habría participado González Castro en compañía de otro hombre identificado como Juan Carlos Suárez Ortiz, quien ya fue imputado por la Fiscalía General de la Nación. Durante once días la ubicación del segundo implicado en la agresión fue desconocida y las autoridades hablaban de una posible fuga. Entre las opciones se indicó que, según datos del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, el ahora procesado estaría preparando un viaje para su lugar de origen en Cartagena, donde vive su familia. Por su parte, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, presentó en su momento, en entrevista con Noticias Caracol, que otra de las posibilidades podría ser que planeara salir del país. “Está dentro de las probabilidades por supuesto que sí, pero confiamos en la diligencia de la institucionalidad, especialmente de la Fiscalía General de la Nación y de la Policía Nacional”, afirmó.Pese a esta hipótesis, la entidad de investigación y acusación confirmó que este 10 de noviembre el señalado llegó a la seccional de Cartagena y se informó que servidores del CTI hicieron efectiva la orden contra el hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte del estudiante universitario el pasado 31 de octubre en la localidad de Chapinero, en la capital. Conforme con el ente, el sospechoso se presentó en las instalaciones de la Unidad de Respuesta Inmediata “para atender el requerimiento judicial en su contra”. Así también lo confirmó la abogada del joven, Marcela López, con quien arribó al punto. En entrevista con Noticias Caracol, la apoderada indicó: "Ya tiene materializada su captura, ya le leyeron sus derechos en presencia de la defensa y del Ministerio Público”. Se precisó que, con esa diligencia, la Fiscalía hizo efectiva la orden judicial emitida el 7 de noviembre y avanzó con la legalización del procedimiento de captura.¿Ricardo González huyó a Cartagena? Abogada responde por qué viajó desde BogotáPrevio a su entrega, el paradero de González había sido una incógnita para las autoridades, mientras su imagen se difundía ampliamente en los medios del país tras ser identificado como uno de los hombres que presuntamente participó en la agresión. El último video conocido del señalado en Bogotá, revelado por Noticias Caracol, lo mostró 30 horas después del ataque y 14 horas más tarde de la confirmación de la muerte del estudiante de 20 años.Las grabaciones, tomadas el 1 de noviembre hacia las 9:38 de la mañana, lo muestran llegando a su lugar de trabajo en San Victorino, en el centro de la capital, donde vendía perros calientes, vistiendo la misma ropa que tenía puesta la noche del hecho. En las imágenes se le ve conversando con otros trabajadores de la zona. Un empleado del sector, que prefirió mantener su identidad reservada, contó a Noticias Caracaol que González le explicó lo ocurrido. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y los dedos”, afirmó.Según ese testimonio, el joven no sabía en ese momento que la víctima había muerto. “Él estaba inocentemente, pues que sí lo hubiera dejado golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido”, relató el testigo, quien señaló que González trabajó hasta el mediodía y luego se retiró del lugar. El metraje lo enseña corriendo por los pasillos del centro comercial donde se ubica el establecimiento. “Nosotros nos damos cuenta ya como a las dos y media o tres de la tarde que el muchacho no está ahí. Yo le pregunté a otro compañero y me dijo que se había ido porque la familia lo había llamado”, añadió el trabajador.Su fotograma saliendo de las instalaciones habían sido la última imagen del hombre hasta las nuevas fotografías que salieron a la luz dentro de la URI de Canapote. La abogada del joven, Marcela López, aseguró en entrevista con Noticias Caracol que González no estaba huyendo de las autoridades. Según explicó, el traslado a Cartagena obedeció únicamente a motivos familiares. “Tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario: sus hermanos, papá y mamá, a eso vino”, dijo la defensora. Agregó que el propio padre del joven siempre insistió en que su hijo debía presentarse ante las autoridades para aclarar su situación judicial: "El mismo papá desde un principio ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación. Eso hizo”De acuerdo con la información recopilada, González es oriundo de Cartagena y había trabajado como guardia de seguridad antes de emplearse en San Victorino. En esa zona del centro de la capital residía desde hacía algún tiempo, y tras el crimen renunció a su puesto para regresar a su ciudad natal.Horas después de su entrega, Ricardo González fue judicializado en audiencia por la fiscal Elsa Cristina Reyes. La representante del ente investigador le imputó el delito de homicidio doloso agravado y solicitó una pena de entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, de 33 a 50 años. El acusado no aceptó los cargos.Se debe destacar que González, junto a Juan Carlos Suárez, fue captado en al menos dos videos: uno dentro del club Before +, en Chapinero, durante la fiesta de Halloween, y otro en la vía pública donde ocurrió la agresión. En las grabaciones se observa a ambos corriendo por la calle 64 con carrera 14, segundos antes del ataque.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Ricardo González Castro, el segundo hombre implicado en el asesinato del estudiante Jaime Esteban Moreno Jaramillo, fue finalmente capturado y judicializado este lunes 10 de noviembre, luego de entregarse voluntariamente a las autoridades en Cartagena. Las grabaciones del ataque, registradas por cámaras de seguridad la madrugada del 31 de octubre en Chapinero, habían permitido identificarlo como uno de los dos agresores que participaron en la golpiza que terminó con la vida del joven universitario de Los Andes. En los videos del hecho, González aparece junto a Juan Carlos Suárez Ortiz, el otro implicado, ambos huyendo del lugar tras la violenta agresión.Antes de su captura, las autoridades habían logrado reconstruir parte de sus movimientos posteriores al crimen. Según registros obtenidos por Noticias Caracol, González llegó a trabajar al día siguiente de los hechos en su puesto de perros calientes en el sector de San Victorino, donde fue visto por última vez el sábado 1 de noviembre, pocas horas antes de desaparecer. En las imágenes, se le ve con la misma ropa que usaba durante la golpiza: pantalón y camisa negros, además de un canguro cruzado en el pecho. De acuerdo con un testimonio conocido por este medio, ese día comentó a uno de sus compañeros que había tenido “una pelea”, mostrando raspones en los brazos y dedos, pero sin saber aún que la víctima había fallecido. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y comentó que había tenido un problema, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y los dedos también”, relató el trabajador, quien pidió reserva de su identidad.Horas más tarde, González abandonó su lugar de trabajo alegando motivos familiares. “Nosotros nos damos cuenta ya como a las tres de la tarde que el muchacho no está ahí, porque dijo que se iba a trabajar con la familia”, añadió el testigo. En efecto, días después se confirmó que el joven había viajado a Cartagena, su ciudad natal, donde finalmente se entregó a las autoridades en la mañana del lunes 10 de noviembre. La Fiscalía General de la Nación informó que la orden de captura contra él había sido emitida por el Juzgado 57 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá el 7 de noviembre, y que su entrega se realizó en la URI Canapote. En un comunicado, el ente acusador precisó que “servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario”.Su abogada, Marcela López, aseguró que su defendido no huyó, sino que viajó a reunirse con su familia. “Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. Él vino a donde su núcleo familiar primario. El mismo papá desde un principio señaló la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación”, declaró.El presunto acuerdo previo que hubo entre agresores: esto dijo la Fiscalía Durante la audiencia de judicialización de la captura, celebrada de forma virtual desde Bogotá y Cartagena, la fiscal del caso, Elsa Cristina Reyes, imputó a González el delito de homicidio doloso agravado y le solicitó a la jueza imponer una pena de entre 400 y 600 meses de prisión, es decir, de 33 a 50 años. El procesado, por su parte, no aceptó los cargos. En su intervención, la fiscal reveló nueva información y relató con detalle los hechos ocurridos la madrugada del 31 de octubre, cuando, según la investigación, González actuó en conjunto con Juan Carlos Suárez para atacar al joven estudiante. “Usted, Ricardo Rafael González y Juan Carlos Suárez se acercaron a Jaime Esteban Moreno Jaramillo cuando este se desplazaba en compañía de otro hombre. En ese momento, Juan Carlos Suárez le propinó un puño en la nuca que hizo que cayera al suelo. La agresión se detuvo debido a la intervención de un amigo de la víctima de apellido Cárdenas”, reconstruyó Reyes acerca de la agresión ocurrida, la cual, resaltó continuó “minutos después, en mediaciones de la calle 64 con carrera 15". En ese punto, la fiscal señaló al hombre por un presunto acuerdo previo: "Usted, Ricardo Rafael González y Juan Carlos Suárez, de común acuerdo abordaron nuevamente a Jaime Esteban, alentados por una tercera persona de sexo femenino”. Conforme con la funcionaria, ese “acuerdo concomitante” fue determinante para el desenlace fatal. “En desarrollo de ese acuerdo con comitante,, Juan Carlos Suárez lo golpeó nuevamente causándole otra caída al suelo. Jaime Esteban logró ponerse de pie, pero en ese momento usted, Ricardo Rafael González, le propinó una patada en la espalda de tal fuerza que lo dejó tendido en el suelo sin poderse levantar nuevamente”. Luego, añadió, “ambos continuaron golpeándolo, dirigiendo patadas principalmente a la cabeza y el tórax, agresión que se mantuvo pese a que la víctima presentaba un evidente sangrado abundante por nariz, ojos, boca y signos de ahogo con su propia sangre”.La representante de la Fiscalía indicó que las lesiones causadas fueron letales y tuvieron como "resultado directo" que Jaime Esteban Moreno Jaramillo sufriera "múltiples fracturas en el cráneo que desencadenaron en su muerte ese mismo día”. De acuerdo con su exposición, González actuó con plena conciencia de la gravedad de los golpes y de la intención de causar daño. “Usted era consciente de que existió ese acuerdo voluntario con Juan Carlos Suárez, en medio del cual ambos desplegaron acciones idóneas para causar la muerte de Jaime Esteban. Golpes dirigidos en su mayoría a una zona vital del cuerpo humano como es la cabeza, golpes idóneos para causar su muerte, como en efecto sucedió”.La fiscal Reyes también argumentó que el ataque se realizó “con abuso de condición de superioridad”, al tratarse de “cuatro personas contra una sola víctima, lo que demuestra una ventaja numérica y de condiciones”. En su intervención, resaltó que “para el momento de los hechos, usted contaba con plena capacidad para comprender la ilicitud de su conducta. Sabía que golpear a una persona de manera contundente en estado de indefensión constituye un comportamiento contrario a derecho y le era exigible que no lo hiciera”. Por lo pronto, durante la diligencia, la fiscal explicó que González no tenía antecedentes judiciales. La audiencia de medida de aseguramiento en su contra fue aplazada para este martes 11 de noviembre a las 2:30 de la tarde, donde se definirá si deberá cumplir detención intramural mientras avanza el proceso penal.¿Qué pasó con el otro capturado por el homicidio del estudiante de Los Andes?El proceso contra el otro implicado, Juan Carlos Suárez Ortiz, continúa. La audiencia del viernes 7 de noviembre, en la que se esperaba avanzar con la solicitud de medida de aseguramiento en su contra, fue suspendida y reprogramada para el miércoles 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana. Se trataba del tercer día de diligencias judiciales por la muerte de Jaime Esteban Moreno, estudiante de la Universidad de los Andes de 20 años, quien falleció tras la golpiza ocurrida en inmediaciones de la discoteca Before Club en Chapinero, la madrugada del 31 de octubre.Durante esa jornada, la defensa de Suárez presentó nuevos documentos para sustentar su petición de que no se le impusiera prisión preventiva, mientras la Fiscalía reveló fragmentos de los testimonios de testigos y de las mujeres que estuvieron en la escena. La investigación continúa en desarrollo, mientras el país conoce nuevos detalles sobre el ataque que le arrebató la vida a un joven universitario y los acuerdos previos que, según la Fiscalía, se establecieron entre sus agresores.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL. LNQUINTE@CARACOLTV.COM.CO
Nuevas grabaciones de cámaras de seguridad en el sector de San Victorino, en el centro de Bogotá, permitieron conocer los movimientos del segundo sospechoso tras la muerte del joven estudiante de la Universidad de los Andes, Jaime Esteban Moreno Jaramillo. Se trata de Ricardo Rafael González Castro, de 22 años, oriundo de Cartagena, quien fue identificado por la Fiscalía General de la Nación como el otro presunto agresor que participó en la golpiza ocurrida en la madrugada del 31 de octubre, en inmediaciones de la discoteca Before Club, en Chapinero. En los videos conocidos del ataque aparece usando una diadema con orejas de conejo y golpeando a la víctima por la espalda, segundos antes de que cayera inconsciente en la vía pública. Hasta hace pocos días, esa era la única imagen que se conocía de González. Sin embargo, imágenes inéditas conocidas horas después del crimen y un testimonio de un allegado al sospechoso aportaron un detalle clave sobre su estado físico tras la agresión. En las últimas horas se confirmó que el presunto implicado se entregó a las autoridades de Cartagena. La Fiscalía General de la Nación de la seccional de la capital de Bolívar precisó que la orden de captura que pesaba en su contra, desde el viernes 7 de noviembre, se hizo efectiva sobre las 7 de la mañana de este 10 de noviembre, después de que el joven llegara a las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena, junto a su abogada "para atender el requerimiento judicial en su contra". Por lo pronto, se espera que en las próximas horas sea "presentado ante un juez de control de garantías para la legalización del procedimiento de captura y las respectivas audiencias".Detalle que tenía el segundo capturado por asesinato de Jaime Esteban Moreno en BogotáNoticias Caracol dio a conocer imágenes de los últimos pasos del joven en Bogotá antes de huir a su lugar de origen en Cartagena. En los videos se observa al capturado en su lugar de trabajo en la capital en el sector de San Victorino, en el centro de Bogotá. El metraje data del sábado 1 de noviembre, apenas 30 horas después de los hechos y 14 horas después de que los médicos confirmaran la muerte de Jaime Esteban Moreno.El video se tomó de cámaras de seguridad del centro comercial donde se ubica un puesto de venta de perros calientes. Allí se vio a González caminando por la zona vistiendo una camisa y pantalón negro, con un canguro cruzado en el pecho, desde las 9:38 de la mañana. Según el registro, se dirige a su lugar de trabajo, donde empieza su jornada habitual. Se le nota tranquilo, sin signos de alteración ni rastros de haber consumido alcohol o alguna sustancia. Uno de los trabajadores de la zona, quien pidió reservar su identidad por seguridad, aseguró haber conversado con el hombre esa mañana. En su relato, contó que González le narró lo ocurrido la noche anterior, mencionando que había tenido una pelea y que presentaba detalles claves en su físico como algunas lesiones menores. “Él llegó como a las 9:30 de la mañana y él sí me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y tenía raspado los dedos también”, señaló el testigo a Noticias Caracol.La versión del comerciante coincide con las imágenes que muestran al sospechoso sin aparentes dificultades físicas, pero con raspones visibles en los brazos. El testimonio indica que González no tenía conocimiento de la muerte del joven universitario, aunque sí era consciente de la gravedad de los golpes que había propinado. “Él estaba inocentemente, pues que sí que lo hubiera dejado, pues golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido, si me entiende, porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, precisó el testigo.Según lo reconstruido por las autoridades, González llegó al lugar de trabajo con la misma ropa que usaba el día del ataque, incluyendo el cordón de su celular, un elemento con el que también fue identificado en los videos de la agresión. La misma persona le aseguró a Noticias Caracol que el joven no presentaba signos de embriaguez: “No, pues él no llegó borracho ni nada, él llegó amanecido, normal, pero él me comentó la pelea, pero no me dijo que se había muerto el muchacho. Malo, malo se vino a enterar ya por la tarde cuando vieron por ahí la noticia”.Las cámaras de seguridad del sector registraron también el momento en que, hacia el mediodía, González cerró su puesto y lo entregó a su jefe. Minutos después, las mismas grabaciones lo muestran corriendo por una de los pasillos del centro comercial, en dirección desconocida. Desde entonces, no hubo más rastros suyos hasta este lunes 10 de noviembre. “Nosotros nos damos cuenta ya como póngale a las 2:30, tres de la tarde, que ya el muchacho no está ahí, porque yo sinceramente le pregunté a otro compañero que dónde está el muchacho y me dijo que no, que se había ido porque la familia lo había llamado, que le iban a poner un puesto por allá donde él vive”, añadió el testigo, quien confirmó que el hombre renunció ese mismo día.El Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) logró establecer que Ricardo González Castro habría sido uno de los dos hombres que golpearon a Jaime Esteban Moreno en la madrugada del 31 de octubre. Según la investigación, ambos sujetos fueron vistos dentro de la discoteca Before Club durante una fiesta organizada por el colectivo ‘Relaja la Pelvis’, evento al que asistió el joven estudiante junto con algunos amigos. Minutos después de que saliera del establecimiento, fue interceptado por los agresores en la calle 64 con carrera 15, donde fue atacado a golpes hasta quedar inconsciente.La abogada del nuevo capturado, Marcela López, indicó que no es cierto que el joven haya "huido" de las autoridades y el motivo de su viaje fue debido a que "tiene su arraigo familiar en esta ciudad. Se ha especulado mucho de que salió huyendo y no. El vino a donde su núcleo familiar primario. Sus hermanos, papá y mamá, a eso vino. El mismo papá desde un principio ha señalado la importancia de presentarse ante la justicia y aclarar la situación". De acuerdo con las imágenes revisadas por la Fiscalía, González aparece corriendo junto a otro hombre identificado como Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años, egresado de la Universidad de los Andes, quien fue capturado en flagrancia y actualmente enfrenta un proceso judicial por homicidio agravado. El abogado de la familia de Jaime Esteban Moreno, Camilo Rincón, explicó en declaraciones a Noticias Caracol que este segundo sospechoso es considerado coautor material del crimen. “Fue uno de los que agredió físicamente al joven y quien habría dado el golpe que lo deja inconsciente”, precisó.Fuentes del ente acusador señalaron que González residía en el centro de Bogotá y que, tras los hechos, habría intentado coordinar un viaje hacia Cartagena, donde viven sus familiares. Misma ciudad donde luego se entregó a la Fiscalía. Por el momento, también se rastrea a una de las mujeres que fue detenida inicialmente junto a los hombres implicados. El caso continúa bajo investigación mientras avanzan las diligencias judiciales contra Juan Carlos Suárez Ortiz. La audiencia del viernes 7 de noviembre, en la que se esperaba continuar con la solicitud de medida de aseguramiento contra el imputado, fue suspendida hasta el miércoles 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana. Se trataba del tercer día de audiencias por la muerte del joven universitario de 20 años, quien falleció tras la golpiza ocurrida en inmediaciones del Before Club.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
La Fiscalía General de la Nación seccional de Cartagena confirmó este lunes 10 de noviembre a Noticias Caracol que el segundo presunto implicado en el caso de homicidio del joven de 20 años, Jaime Esteban Moreno, en Bogotá, se entregó a las autoridades de la capital de Bolívar en las últimas horas. Se trata de Ricardo González Castro, señalado de participar en la brutal golpiza contra el estudiante de la Universidad de Los Andes la madrugada del 31 de octubre, tras una fiesta de Halloween en la localidad de Chapinero, oriente de la capital. (Siga leyendo: Revelan confesión que hizo prófugo del asesinato de Jaime Esteban Moreno a nuevo testigo)De acuerdo con información entregada a este canal, desde el pasado viernes 7 de noviembre pesa una orden de captura en su contra por su presunta 'coautoría' en el asesinato. Así lo precisaron también desde un comunicado de la entidad de investigación y acusación, donde indicaron que fueron los "servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) quienes hicieron efectiva la orden de captura contra un hombre que estaría implicado en la agresión y posterior muerte de un estudiante universitario, el pasado 31 de octubre". Conforme con los datos, el joven buscado de 22 años se "presentó en las instalaciones de la URI Canapote, en Cartagena (Bolívar), para atender el requerimiento judicial en su contra" y se espera que en las próximas horas sea "presentado ante un juez de control de garantías para la legalización del procedimiento de captura y las respectivas audiencias". Este sería la segunda captura en el caso tras la de Juan Carlos Suárez Ortiz, de 27 años, primer imputado por el homicidio agravado de Moreno Jaramillo, quien falleció tras ser víctima de una golpiza en inmediaciones de la discoteca Before Club. El deceso del joven universitario fue confirmado el viernes 31 de octubre, alrededor de las 6:40 p.m., debido a un trauma craneoencefálico severo.¿Quién es Ricardo González Castro, segundo presunto implicado? Esto se sabeNoticias Caracol conoció que la Fiscalía General de la Nación individualizó e identificó a González Castro como el segundo presunto implicado en la pelea tras varios videos de cámaras de seguridad que lo ubican en el lugar del crimen y en el bar en el que estuvieron los involucrados previo al conflicto. De acuerdo con la información conformada por las autoridades, el nuevo procesado es oriundo de Cartagena y tiene 22 años. (Además: Último video del prófugo de asesinato de Jaime Esteban Moreno tras golpiza: revelan qué hizo después). Los investigadores lo señalaron como el hombre que portaba un disfraz de orejas de conejo color negro y vestía ropa también negra la noche de los hechos. Al respecto, el abogado de la familia de la víctima, Camilo Rincón, aseguró en una entrevista con Noticias Caracol que González “fue quien dio el golpe que deja inconsciente, en estado de indefensión, a Jaime Esteban en el suelo”. Trascendió que González vivía en el centro de Bogotá, cerca del sector de San Victorino, y se desempeñaba en el comercio informal, específicamente en un puesto de venta de perros calientes dentro de un centro comercial. Su hoja de vida indica que había trabajado como guardia de seguridad.En los últimos días se conoció un testimonio clave de un trabajador de San Victorino que conversó con González horas después del crimen. El joven fue captado por cámaras de seguridad en su lugar de trabajo la mañana del sábado 1 de noviembre, aproximadamente a las 9:38 a.m., 30 horas después del ataque. Llevaba puesta la misma vestimenta negra y un canguro cruzado en el pecho que usó durante la pelea.El testigo, quien pidió reserva de su identidad, le dijo a Noticias Caracol que González llegó con algunas lesiones visibles: “El llegó como a las 9:30 de la mañana y él sí me comentó que había tenido un problema, pues él tuvo una reacción, se agarró a pelear y tenía raspado el codo y tenía raspado los dedos también”. Pese a esta confesión, el hombre afirmó que el joven de 22 años parecía desconocer la magnitud de lo sucedido. “No, sinceramente, él estaba inocentemente, pues que sí que lo hubiera dejado, pues golpeado, que le había dado una golpiza muy dura, pero no sabía que de pronto el muchacho había fallecido, ¿sí me entiende? Porque vino a cumplir con su horario que él tenía que cumplir”, relató el trabajador.La última vez que fue visto ese mismo día sobre las 12 p. m. Cuando González cerró el puesto de trabajo y cámaras de seguridad del centro comercial lo captaron corriendo por los pasillos, luego de entregar las llaves a su jefe. El testigo explicó la razón de su partida: “Nosotros nos damos cuenta ya como, póngale, a las 2:30 o tres de la tarde que ya el muchacho no está ahí, porque yo sinceramente le pregunté a otro compañero que dónde está el muchacho y me dijo que no, que se había ido, que porque la familia lo había llamado porque le iban a poner un puesto por allá donde él vive. Renunció, sí, sin embargo, el patrón quedó sano porque como le dijo que se iba a ir a trabajar con la familia, pues nosotros quedamos sanos”.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Conseguir trabajo después de los 50 años puede ser un reto para quienes buscan una nueva oportunidad laboral o quieren retomar su vida profesional. Por eso, durante la Megaferia de Empleo que se realizará el próximo 15 de octubre de 2026 en Corferias, habrá un espacio dirigido a esta población.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATASe trata de ‘Talento +50’, una iniciativa de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico (SDDE) que busca acercar a las personas mayores de 50 años a nuevas oportunidades de trabajo. Allí podrán recibir orientación para la búsqueda de empleo, fortalecer sus habilidades y conocer alternativas de formación gratuita para actualizar sus conocimientos.La iniciativa busca que la edad no sea una barrera para acceder al mercado laboral y que las empresas también tengan en cuenta la experiencia de quienes llevan años desempeñándose en diferentes áreas.La feria tendrá 18.000 vacantes de empleo: ¿cómo prepararse?La jornada no estará dirigida únicamente a las personas mayores de 50 años. En total, la Megaferia de Empleo ofrecerá más de 18.000 vacantes en diferentes sectores económicos, con oportunidades para quienes están buscando trabajo en Bogotá.Antes de asistir, es importante revisar las ofertas disponibles y conocer los perfiles que buscan las empresas participantes. Esto permite identificar las vacantes que se ajustan a la experiencia y los conocimientos de cada persona.También se recomienda llevar la hoja de vida actualizada y tener claros los datos de contacto, la formación académica y la experiencia laboral. Así, los asistentes podrán presentar su perfil de manera organizada durante la jornada.¿Dónde inscribirse y cuáles son los puntos de atención en Bogotá?Quienes estén interesados en participar pueden consultar los canales oficiales de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico para conocer las condiciones de inscripción y los detalles de la jornada.Entre las opciones de atención se encuentra el canal oficial de WhatsApp de Empleo en Bogotá, desde el cual se puede consultar información sobre las oportunidades laborales y el proceso de registro.Además, las personas que necesiten orientación presencial pueden acudir a los siguientes puntos de atención en la ciudad:Usaquén: calle 165 # 7-38.Ciudad Bolívar: calle 68D bis A sur # 49F-70.San Cristóbal: avenida Primero de Mayo # 01-40 sur.Rafael Uribe Uribe: calle 32 sur # 23-62.Kennedy: transversal 78K # 41A-04 sur.Se recomienda verificar los horarios de atención y los requisitos antes de desplazarse a cualquiera de estos lugares.La experiencia laboral también cuentaEl espacio ‘Talento +50’ busca acercar a las personas mayores de 50 años a las ofertas de trabajo y a los procesos de formación que pueden ayudarlas a actualizar sus perfiles.Para quienes llevan tiempo buscando empleo, estas jornadas son una oportunidad para conocer qué están solicitando las empresas y qué habilidades pueden fortalecer para responder a las necesidades del mercado laboral.La jornada reunirá ofertas de diferentes sectores y contará con un espacio específico para el talento senior, con el propósito de facilitar el acceso a nuevas oportunidades laborales en Bogotá.ESCRITO POR DANNA SOFÍA SUÁREZ GDSSUAREZ@CARACOLTV.COM.CO
Corea del Norte disparó varios misiles balísticos hacia el mar de Japón, según informó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur. El Ejército surcoreano indicó que detectó los lanzamientos desde la zona de Pyongyang y anunció que reforzó la vigilancia ante la posibilidad de nuevas pruebas militares.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA«Nuestras fuerzas armadas detectaron alrededor de las 09:20 (00:20 GMT) varios misiles balísticos lanzados desde la zona de Pyongyang hacia el Mar del Este», señaló el Estado Mayor Conjunto en un comunicado, en referencia a la masa de agua también conocida como mar de Japón.En el mismo pronunciamiento, las autoridades militares surcoreanas indicaron que mantienen la vigilancia y el seguimiento de la actividad militar norcoreana.«Nuestras fuerzas armadas han intensificado la vigilancia y el control ante posibles lanzamientos adicionales», añadieron.El lanzamiento se suma a las recientes pruebas de armamento realizadas por Pyongyang y Seúl, en un contexto de tensiones entre los dos países, que permanecen técnicamente en guerra desde el conflicto de 1950 a 1953, concluido con un armisticio y no con un tratado de paz.Corea del Norte había probado un misil con inteligencia artificialA principios de octubre, Corea del Norte anunció una prueba de un misil balístico que, según sus propias declaraciones, incorporaba tecnología de inteligencia artificial y podía modificar su trayectoria de vuelo a baja altitud.El lanzamiento tuvo lugar el 3 de octubre. En esa ocasión, Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano Kim Jong Un y una de las figuras influyentes del Gobierno, afirmó que el misil tenía capacidad para cambiar su órbita durante el vuelo.«Es capaz de cambiar su órbita de vuelo a baja altitud y se le ha incorporado inteligencia artificial», declaró Kim Yo Jong en ese momento.Corea del Sur también realizó pruebas de armamentoDías después de la prueba norcoreana, Corea del Sur anunció el ensayo exitoso de su primer vehículo hipersónico de planeo de fabricación nacional, conocido como HGV por sus siglas en inglés.Este tipo de arma es transportado hacia las capas superiores de la atmósfera mediante cohetes propulsores o misiles balísticos y, posteriormente, planea hacia su objetivo.La oficina presidencial surcoreana aseguró que el desarrollo representa una nueva capacidad militar para responder a las amenazas en la región.El Gobierno afirmó que el vehículo ofrece «una nueva capacidad de disuasión capaz de atacar objetivos clave dentro del entorno operativo de la península coreana».Las tensiones en la Zona DesmilitarizadaLa situación también se desarrolla en medio de las tensiones en la Zona Desmilitarizada, conocida como DMZ, que separa a Corea del Norte y Corea del Sur desde el armisticio de 1953.Las relaciones entre ambos países se han deteriorado después de que tres soldados surcoreanos resultaran heridos por la detonación de dos minas terrestres en el sector de la zona controlado por Seúl.Una investigación conjunta de Corea del Sur y Naciones Unidas señaló que las minas habrían sido instaladas por Corea del Norte más de un año antes del incidente. Pyongyang rechazó las acusaciones.AFPEDITADO POR DANNA SOFÍA SUÁREZ G
No hay familia dominicana que no cargue en su piel, en su memoria o en su historia familiar con una cicatriz física o psicológica de los 31 años que duró la era Trujillo. Blasimiro Mena Capellán es diácono de la parroquia San Pablo Apóstol, en la capital dominicana. El templo fue construido sobre las cicatrices que dejó La 40, una prisión de muerte durante la dictadura.La cárcel aparece a lo largo de La fiesta del Chivo. "Esa cárcel terrible, la 40, esa que Balaguer derribó, donde ahora hay una iglesia", relata Vargas Llosa. María Velázquez es una colaboradora permanente del templo. Con ella recorrimos los sótanos, hoy convertidos en espacios de enfermería de la escuela parroquial. De sótanos de tortura pasaron a ser cuartos médicos."Bueno, me cuentan... En ese lado de ahí era que tiraban a los muertos. Cuando yo vine aquí encontré allí la silla eléctrica. Después, eso porque la depositaron en el Museo del Hombre", contó la mujer.Cárceles de tortura como La 40, cuya réplica se encuentra en el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, eran utilizadas por Trujillo para que todos supieran a qué atenerse si pretendían traicionarlo. Así lo cuenta la ficción de la novela: "Él conocía a los traidores, los husmeaba antes de que supieran que iban a traicionar. Por eso estaba todavía vivo y tanto Judas se pudría en la 40, La Victoria, en Isla Beata, en las barrigas de los tiburones o engordaba a los gusanos de la tierra dominicana".Laura Pérez, codirectora del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, cuenta una historia que, aunque no hace parte de la novela, permite acercarse a ese pasado. "Esa foto es en la silla eléctrica. Esas fotos son de los expedicionarios del 59, los expedicionarios del 14 de Junio de Constanza, Maimón y Estero Hondo. Ellos buscaron un fotógrafo, que era fotógrafo de pasaporte, de la Dirección de Pasaportes, y lo llevaron a tomar esas fotos. Obviamente, ese fotógrafo quedó tan impactado que le pasó las fotos a su hermano, que era piloto de Dominicana de Aviación. Su hermano las sacó del país y, a raíz de eso, se conocieron en el extranjero y debido a eso vino la OEA. El fotógrafo y su hermano piloto al día de hoy están desaparecidos", contó Pérez.La sociedad estaba sometida al miedo. De joven, Blasimiro lo vivió lejos de la capital. "En todas partes, en la ciudad y en los campos, incluso hasta en los campos más remotos, todo el que tenía una cuenta de tierra, una cuenta de res y una cuenta de cualquier cosa, en todas las unidades había un alcalde, pues iba y le decía: tenían que tener un letrero para ponerlo en la sala que decía: 'En esta casa Trujillo es el jefe', y eso era obligatorio", dijo.En la realidad histórica y en la ficción de la novela, el dictador contaba con un servicio secreto liderado por el coronel Johnny Abbes, quien fue una figura real del aparato represivo del régimen. "El coronel puede ser un demonio, pero al jefe le sirve. Todo lo malo se le atribuye a él y a Trujillo solo lo bueno", se lee en el libro.El sacerdote argentino Armando Masín lleva dos años al frente de la comunidad y, después de escuchar numerosas historias sobre La 40, tiene dos lecturas sobre lo que significó la construcción del templo pocos años después de la caída del dictador."Uno, al destruir un espacio que fue tan significativo por la crueldad que significó y al no dejar rastros prácticamente de aquello, podría ser eso, como que acá no pasó nada, hay que tapar todo, y eso es una visión bastante peligrosa de la historia. Por otro lado, podríamos mirar desde una visión un poco más positiva, decir: bueno, donde hubo tanto dolor, tanto sufrimiento, que surja un centro donde se genere vida, donde se proyecte vida, donde se proyecte esperanza, como es la iglesia, una escuela, un dispensario, también puede ser esa lectura que podemos hacer", explicó el sacerdote.Trujillo: el poder sobre las propiedades y la vida de los dominicanosCon la estrategia del miedo, Trujillo se apoderó del país. Todo era de él y de su familia. Laura Pérez explica cómo funcionaba la presión sobre los propietarios de tierras y negocios."Le decían al dueño de lo que fuera, de una tierra, de una fábrica, del negocio que fuera, que a Trujillo le interesaba. Los acólitos, el círculo de Trujillo, se acercaban y le decían al propietario, que generalmente era un hombre, obviamente por la época y demás, le decían: 'Trujillo la quiere, le damos tanto'. Siempre era una cantidad muy inferior a lo que podría valer el bien que fuera. Y la persona le decía: 'No, imposible, o sea, con esto vive mi familia, yo no lo puedo dar tan barato'. Y le decían: 'No se preocupe, que no hay problema. Las viudas siempre venden más barato'", contó Pérez.En la novela, Vargas Llosa pone a hablar a Trujillo sobre su obra y desde su ego:"Si esas empresas no fueran de la familia Trujillo, esos puestos de trabajo no existirían y la República Dominicana sería el paísito africano que era cuando me lo eché al hombro"."Trujillo era dueño de la única fábrica de zapatos del país, la única fábrica de pintura. Era dueño de casi toda la producción del azúcar. Era dueño de prácticamente todo y todo lo que empezaba a producir un poco él lo adquiría por las buenas o por las malas", añadió la codirectora del museo.Trujillo era dueño y señor de la vida, la muerte y hasta la dignidad de los dominicanos. También sabía utilizar los favores del poder para obtener lealtades.José Miguel Cordero recuerda las historias que le contaba su padre sobre las relaciones del dictador con mujeres jóvenes y los beneficios que recibían algunas familias."Eran historias de esa época. Que supuestamente las mismas autoridades le buscaban jovencitas, que incluso había padres que se prestaban para entregar a su jovencita para cuando él terminara sus reuniones, presentársela. Esas son historias que se contaban. Incluso, supuestamente, cuando él se iba con esa jovencita, le construía una casa y al papá le daba unas prebendas, como tierras y cosas así", contó Cordero.En la ficción de la novela, no solo los más pobres entregaban a sus hijas al dictador. También lo hacían algunos personajes de la élite. La escritora Carmen Imbert recuerda la controversia que generó la historia de un senador que entregó a su hija para recuperar el afecto perdido del gobernante."Las élites tenían otra relación con... Y esa ofrenda de las vírgenes durante la tiranía involucró a las élites dominicanas y fue el episodio más controversial y más conflictivo de La fiesta del Chivo", enfatizó Imbert. Urania, la joven de la novela, es un personaje de ficción que se mueve entre figuras y circunstancias históricas."Urania es muchas personas. En Urania están muchas vírgenes. En Urania están muchas jóvenes que hoy son ya señoras seniles, que participaron, no por ellas, las llevaban sus padres, y eso nunca ha querido hablarse con esta crudeza que te lo estoy diciendo", añadió la escritora. Los personajes que rodean a Urania son ficticios. Así lo explican Lourdes y José Israel, guías de Vargas Llosa en República Dominicana."Todo lo de Urania es casi ficción", dijo Lourdes. José Israel, por su parte, aseguró que "es parte también de la doblez de la oligarquía dominicana, que al mismo tiempo que le entrega la hija a Trujillo (...) se queja de ser víctima de Trujillo".Entre los menos favorecidos, Trujillo se presentaba como padrino y protector. Por eso lo llamaban el benefactor."Trabar una relación de compadrazgo con un campesino, con un obrero, con un artesano, con un comerciante era asegurarse la lealtad de ese pobre hombre, de esa pobre mujer, a los que luego del bautizo abrazaba y regalaba 2.000 pesos", escribió Vargas Llosa.Imbert asegura que "en esa época había un campesino... Había una clase rural que ahora no existe. Él era el protector, el amo, el guía, el dios, el que daba zapatos, el que daba comida, el que daba desayuno"."Dios y Trujillo", escribió alguna vez Joaquín Balaguer, el hombre que lo acompañó durante tres décadas en el poder y que era presidente cuando el dictador fue asesinado.José Guerrero, director del Museo de Historia y Geografía, explica esa relación entre la figura del gobernante y la religión. "Balaguer trata de mostrar que el país estuvo solo bajo las manos de Dios hasta que llegó Trujillo", señala Guerrero.La afirmación la hace en el salón donde se exhibe el carro en el que se movilizaba Balaguer durante sus años en el poder, tanto en la era Trujillo como después de la muerte del dictador. "Ya no estar bajo la mano de Dios, sino que Trujillo era el Dios en la tierra", añadió Guerrero.Por eso, todo debía ser rebautizado, empezando por la capital, Santo Domingo, que, con la anuencia de un Congreso que operaba como manada, pasó a llamarse Ciudad Trujillo.Las hermanas Mirabal: el crimen que marcó la historia de la dictaduraEl dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo destruyó familias enteras durante su largo periodo de poder, pero uno de los crímenes que tuvo mayores consecuencias políticas fue el asesinato de las hermanas Mirabal. Mercedes Reyes, la madre de Minerva, Patria y María Teresa, nunca volvió a sonreír."Nunca las recuerdo sonriendo. Quizás esa es tal vez la demostración más alta de, digamos, de lo que era ese dolor. Ella se vistió de negro y se vistió de luto para siempre. Nunca más se quitó el luto. Y a nosotros también nos vistió de luto cuando éramos pequeños. Esa era la tradición", contó Minou Tavárez Mirabal.Minou no había cumplido cuatro años cuando su madre, Minerva, fue asesinada el 25 de noviembre de 1960 junto con sus dos hermanas y Rufino de la Cruz, el conductor que las trasladaba de regreso a casa después de visitar a sus esposos presos en la ciudad de Puerto Plata."Esta era la entrada principal de la casa, o sea, del que venía a pie caminando. Y mi abuela, cuando a ellas las mataron, la cerró porque ellas salieron por ahí y mi abuela dijo que nunca más la iba a abrir hasta que ellas volvieran a vivir aquí", siguió relatando Minou Tavárez.Las Mirabal provocaban la ira del dictador por su participación en la lucha contra el régimen. Las tres estaban vinculadas al Movimiento 14 de Junio, aunque Patria no era integrante formal de la organización. "Patria no fue integrante del movimiento, pero en su casa se armaban las armas, se escondían", añadió su descendiente.Vargas Llosa escribió en su novela que "en plena operación de limpieza de esa organización subversiva en la que estaban tan activas las tres hermanas Mirabal y sus maridos, su solo recuerdo activaba la bilis del generalísimo".Los hechos que rodearon el asesinato de las hermanas tienen un lugar central en La fiesta del Chivo. Para escribir la novela, el autor peruano viajó a República Dominicana y conversó con personas cercanas a la historia. "Cuando vino en esa ocasión a escribir La fiesta del Chivo, se pasó varios meses aquí, así que nos reunimos muchas veces y vinimos aquí a Salcedo, estuvimos aquí con él y en la otra casa, en la casa natal en Ojo de Agua", dijo Minou.En la casa de la abuela, hoy convertida en la Casa Museo Hermanas Mirabal, se conserva el recuerdo de los días en que la familia vivió bajo vigilancia. Para Minou, uno de los recuerdos más antiguos de su vida está relacionado con la presencia de los agentes del Servicio de Inteligencia Militar."Yo recuerdo que los ventanales de la casa eran de vidrio transparente y nosotros estábamos pequeños aquí, y estábamos todos viviendo aquí porque ya les habían desbaratado sus casas. El calié era el vigilante, el del Servicio de Inteligencia Militar, y entonces andaban por aquí caminando toda la noche y se asomaban a mirar cuando tú estabas adentro. Eso yo lo recuerdo clarito y había que hablar bajito y caminar a oscuras para que no pudieran mirar para dentro. Y mi abuela dijo: 'No, cambiemos las ventanas', y se pusieron ventanas de madera".El acoso terminó en el asesinato de las hermanas y del conductor. El régimen presentó el caso ante la prensa como un accidente de carretera, pero esa versión no convenció a la población.Vargas Llosa escribió sobre la forma en que las autoridades intentaron explicar el crimen: "Aunque la justicia estableció que las hermanas y su chófer murieron en un accidente carretero, en el extranjero se presentaba como un asesinato político, ejecutado por el teniente Peña Rivera, jefe del SIM en Santiago al ocurrir la tragedia".Después del crimen, Peña Rivera recibió la casa y los terrenos de Patria Mirabal. En La fiesta del Chivo y en los relatos históricos sobre la dictadura, la concesión de esos bienes aparece como una muestra de los beneficios que podían recibir quienes actuaban al servicio del régimen."Los comités instalados por Estados Unidos seguían haciendo gran revuelo, exhibiendo aquella donación de tierras y de la casa de Patria Mirabal al teniente Peña Rivera como pago por el crimen", se lee en el libro.Minou Tavárez recuerda lo que ocurrió después con la propiedad. "Llegó a hacer una fiesta ahí y después el rechazo era tan grande que no se atrevió y entonces desbarató la casa, se llevó toda la madera para Santiago, le hizo una casa en Santiago a una amante que él tenía allá y cuando vino la caída de Trujillo, la gente salió a las calles y quemó esa casa que había sido hecha con la madera de la casa de Patria, como rechazo a los asesinos", relató.Minerva Mirabal y la resistencia contra TrujilloLa muerte de Minerva, cuyo nombre revolucionario era Mariposa, afectó a los opositores del régimen y reforzó la decisión de algunos conspiradores de participar en el plan para asesinar al dictador.Antonio Imbert, uno de los hombres que participó en la conspiración contra Trujillo, le contó a Vargas Llosa sus impresiones sobre Minerva. "Tony Imbert se dijo, después del asesinato, que hasta conocer a Minerva Mirabal nunca le pasó por la cabeza que una mujer pudiera entregarse a cosas tan viriles como preparar una revolución. Sus convicciones tan firmes y su elocuencia daban a sus palabras una fuerza contagiosa", escribió el autor peruano.La historia de Minerva ocupa un lugar central en la casa museo, que en 2026 conmemora los 100 años de su nacimiento. "Era muy valiente. Ella era muy... bueno, lo enfrentó directamente al tirano. Le decían: 'Minerva, te va a matar', porque había matado miles y miles de dominicanos. Y ella decía: 'Si me mata, yo sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte'", agregó su hija.Después del asesinato de las tres hermanas, Dedé, la única que sobrevivió, asumió la crianza de nueve hijos: los tres suyos y los seis de sus hermanas.Minou explica el significado de esa decisión para la familia: "El gesto de amor inmenso que significa asumir de pronto una casa de tres a una inmensa de nueve y criarnos a todos para que, junto con mi abuela, esa tragedia, como decía mi abuela, no nos hiciera daño. Además, mi abuela siempre decía: 'A ustedes les mataron sus madres, ustedes son hermanos y hermanas'. Por eso nosotros decimos que somos hermanos primos, no primos hermanos".Dedé nunca dejó de contar la historia de sus hermanas. La casa museo conserva los espacios en los que vivieron y objetos que permiten reconstruir sus vidas antes del crimen.Patria dormía en la misma habitación de su abuela y tenía un bebé de poco más de un año cuando fue asesinada. En el cuarto de Minerva se encuentran los símbolos del movimiento al que pertenecía, una fotografía de su boda con Manolo Tavárez y el diploma que el régimen intentó negarle.La habitación de María Teresa conserva una trenza que Dedé cortó cuando fue a recoger los cadáveres de sus hermanas. También permanecen objetos recuperados en el lugar del crimen."A ellas las mataron a palos, pero Trujillo lo que hacía era simular después que las mataban, los montaban en el vehículo y simulaban un accidente, y así lo reportaron, pero nadie lo creyó en el país. Entonces esas cosas se recuperaron: las carteras que ellas llevaban cuando regresaban de la cárcel, las carteras, esos zapatos, unos poemas que llevaba mi mamá, las cosas de Patria, y están aquí", dijo Minou mientras señalaba las pertenencias expuestas en el museo.En Ojo de Agua, la casa donde nacieron las cuatro hermanas, un monumento les rinde homenaje. A un costado se conservan los restos del Jeep Land Rover en el que se movilizaban, otro elemento que recuerda los hechos del 25 de noviembre de 1960.La novela y la memoria de una sociedad frente a la dictaduraEl asesinato de las hermanas Mirabal marcó la vida de Antonio Imbert y reforzó su decisión de participar en el plan para acabar con Trujillo. En la novela, Vargas Llosa reconstruye el dolor que le produjo conocer el crimen."El 25 de noviembre de 1960, Imbert sintió aquel aguijón en el pecho, inevitable cada vez que recordaba el lúgubre día: el asesinato de las tres hermanas, Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, y del chófer que las conducía (...) En la cumbre, en lo alto de la Cordillera Septentrional, cuando regresaban de visitar a los maridos de Minerva y María Teresa, encarcelados en la fortaleza de Puerto Plata", escribió el autor.La novela generó controversia en la sociedad dominicana, especialmente entre sectores de las élites que habían mantenido relaciones con el régimen. Para Minou Tavárez, la obra de Vargas Llosa llevó a revisar responsabilidades que durante años permanecieron fuera de la discusión pública."Cuando aparece alguien así, con esa capacidad quirúrgica de meter el bisturí a donde hay que ponerlo, te obliga a verte por dentro, te obliga a mirarte con otros ojos que la comodidad de la cotidianidad no te permite hacer. Eso fue lo que ocurrió con la novela", afirmó.Sin embargo, Tavárez también cuestiona la interpretación que hace Vargas Llosa de Joaquín Balaguer, quien ejercía la presidencia cuando Trujillo fue asesinado.En el libro se lee: "Habían pasado apenas cinco semanas de la muerte del generalísimo y los cambios eran considerables. Joaquín Balaguer no podía quejarse. En ese tiempo brevísimo de presidente pelele, un don nadie pasó a ser el auténtico jefe de Estado, cargo que reconocían tirios y troyanos y sobre todo los Estados Unidos". Para Minou, Vargas Llosa termina siendo demasiado generoso con la figura de Balaguer.La historia de Rafael Leónidas Trujillo y la de otros dictadores latinoamericanos forma parte del pasado, pero las advertencias sobre el autoritarismo continúan presentes en el debate público. "Lo terrible para mí en este momento es ver cómo la humanidad está así, poquito a poco caminando hacia esos nuevos totalitarismos, a donde se amenaza con darle de baja a alguien porque protesta o porque no está de acuerdo", aseguró Tavárez.También afirmó que "son las modernas tiranías disfrazadas de democracia y la democracia se ha quedado en una promesa que ha sido incumplida hasta ahora".Durante la era Trujillo, gran parte de la sociedad dominicana se acomodó del lado de quienes obedecían y no de quienes cuestionaban el poder. Las hermanas Mirabal rompieron esa dinámica y pagaron con sus vidas su participación en la resistencia.Sus historias, preservadas por sus familiares, los museos y los testimonios que alimentaron La fiesta del Chivo, permiten comprender las consecuencias de una dictadura que extendió el miedo a las cárceles, las propiedades, los hogares y las relaciones personales. Mantener viva esa memoria también significa reconocer a quienes se opusieron al régimen y recordar los hechos que marcaron la historia dominicana.NOTICIAS CARACOL
El colombiano Álvaro Pulido Vargas, de 62 años, se encuentra bajo custodia federal y comparece ante el Distrito Sur de Florida tras ser capturado por las autoridades internacionales, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos en la noche de este domingo 11 de octubre. El procesado enfrenta graves acusaciones por presuntamente blanquear más de 2.000 millones de dólares mediante complejos esquemas de corrupción y sobornos que involucran a altos funcionarios del régimen de Nicolás Maduro.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEn octubre de 2021, un jurado federal presentó una de las principales acusaciones contra Pulido Vargas y otros cuatro coacusados por maniobras de blanqueo de capitales a gran escala. De acuerdo con los documentos judiciales difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, entre julio de 2015 y 2020 el acusado obtuvo lucrativos contratos estatales con el Comité Local de Abastecimiento y Producción (Clap), un programa controlado por el gobierno venezolano para suministrar alimentos y medicinas a la población.Para adjudicarse dichas concesiones, Pulido y sus cómplices pagaron sobornos a funcionarios venezolanos e inflaron sustancialmente los costos de los productos básicos con el fin de enriquecerse ilícitamente a costa del pueblo venezolano, detalló la justicia norteamericana. A través de este entramado, los acusados habrían captado aproximadamente 1.600 millones de dólares del gobierno de Venezuela y lavaron las ganancias ilícitas mediante una red de cuentas bancarias en Antigua, los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos, movilizando cerca de 180 millones de dólares a través del sistema financiero del sur de Florida.Nexo con Alex Saab y el fraude en viviendas de interés socialEl segundo frente penal contra el empresario colombiano corresponde a una acusación formal presentada en julio de 2019, en la que fue procesado junto a Alex Nain Saab Morán, reconocido aliado del régimen de Nicolás Maduro. Las investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos revelan que, entre noviembre de 2011 y septiembre de 2015, Pulido y Saab conspiraron para blanquear aproximadamente 350 millones de dólares derivados de un esquema de sobrefacturación en la construcción de viviendas de bajo costo.(Le recomendamos: Nicolás Maduro reaparece en redes sociales desde su prisión: "La injusticia será vencida")Ambos individuos habrían aprovechado el sistema de tipo de cambio controlado por el gobierno venezolano, presentando documentos de importación falsificados por materiales de construcción que nunca ingresaron al país. Tras sobornar a autoridades gubernamentales para aprobar los trámites fraudulentos, los implicados transfirieron el dinero fuera de Venezuela y depositaron las ganancias en cuentas en el extranjero y en el sur de Florida.Doble identidad y cargos que enfrentaRepresentantes del Departamento de Justicia de Estados Unidos remarcaron que Pulido Vargas ha dejado de ser un fugitivo tras una prolongada búsqueda liderada por la Administración para el Control de Drogas (DEA), Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y el FBI, coordinados bajo el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF). Las autoridades federales enfatizaron que los esquemas ilícitos atribuidos al detenido representaron una profunda explotación de programas sociales esenciales destinados a la población más vulnerable de Venezuela.Álvaro Pulido Vargas, quien en el pasado operó bajo el alias de German Enrique Rubio Salas, cuenta además con un historial delictivo que incluye una condena por narcotráfico en Italia dictada en 1997. Actualmente, afronta cargos por conspiración para cometer lavado de dinero y múltiples imputaciones por blanqueo de capitales, enfrentando penas máximas de hasta 20 años de prisión federal por cada cargo si es hallado culpable ante los tribunales de Estados Unidos. Antes de su captura, las autoridades de ese país ofrecían como recompensa 10 millones de dólares por información que permitiera dar con su paradero y detención.NOTICIAS CARACOL
Este domingo 11 de octubre se realiza una nueva jornada de Chontico Noche, un sorteo que consultan los jugadores que esperan comprobar si las cifras de sus apuestas coinciden con el resultado ganador.Aquí podrá consultar el número correspondiente al sorteo del día, una vez se publique la información oficial. Se recomienda verificar las cifras con atención y conservar el comprobante de la apuesta para cualquier trámite posterior.Resultado de Chontico Noche:Número ganador: 7503Fecha del sorteo: domingo 11 de octubre de 2026.Tres primeras cifras: 750Tres últimas cifras: 503La Quinta: 6¿Cómo consultar el número ganador de Chontico Noche?Para saber si su apuesta resultó ganadora, compare las cifras que seleccionó con el resultado oficial de Chontico Noche correspondiente al 11 de octubre.Tenga en cuenta estas recomendaciones al momento de revisar la información:Identifique los números registrados en el comprobante de su apuesta.Consulte el resultado correspondiente a la fecha del sorteo.Compare las cifras y su orden, de acuerdo con las condiciones de la modalidad jugada.Verifique el resultado en los canales oficiales del operador.Conserve el comprobante si necesita realizar una reclamación.Es importante revisar la información correspondiente a la fecha exacta. Los resultados de jornadas anteriores no reemplazan el número ganador del sorteo de este domingo.¿Cómo reclamar un premio de Chontico Noche?Si las cifras de su apuesta coinciden con el resultado ganador, consulte las condiciones de pago aplicables a su jugada.El procedimiento para reclamar un premio depende de las reglas del operador, el tipo de apuesta y el monto correspondiente. Por eso, antes de iniciar el trámite, verifique cuáles son los documentos requeridos y los puntos autorizados para realizar el cobro.Conserve el comprobante original en buen estado y evite entregarlo a personas o establecimientos que no estén autorizados. Si tiene dudas sobre el resultado o el procedimiento, recurra a los canales oficiales de atención.También es importante confirmar los plazos establecidos para reclamar el premio, pues las condiciones pueden variar según el tipo de juego y la normativa aplicable.¿Dónde verificar los resultados oficiales?Para confirmar el número ganador de Chontico Noche, consulte los medios oficiales del operador responsable del sorteo. Revise que la fecha publicada corresponda al domingo 11 de octubre de 2026 y que las cifras coincidan con el resultado anunciado.Antes de compartir el resultado, compruebe que la información esté completa y actualizada. Si el número ganador todavía no ha sido publicado, espere la confirmación oficial para evitar divulgar datos incorrectos.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.