La vida de la familia Parrott en Stowupland, Suffolk, cambió para siempre en un instante el pasado 22 de enero. La pequeña Isla Parrott, de apenas cuatro años, se convirtió en una pesadilla médica que ha dejado a sus seres queridos en un estado de shock profundo. El caso de Isla destaca por la naturaleza inusual y devastadora de su condición: un accidente cerebrovascular (ACV) provocado por un virus de varicela latente.
¿Qué le pasó a la niña de cuatro años?
Ese 22 de enero Isla fue trasladada de urgencia al hospital por su familia, quienes quedaron muy preocupados al ver que la niña perdía repentinamente la capacidad de hablar y mantenerse en pie. La menor se encontraba bien horas antes, por lo que nadie de su círculo cercano podía explicarse lo que estaba ocurriendo.
La rapidez de los síntomas desconcertó a su familia, pero la verdadera sorpresa llegó cuando los médicos decidieron realizarle una resonancia magnética (RMN), examen que confirmó lo impensable: la niña estaba sufriendo un derrame cerebral. “Mi reacción fue: ‘Tiene cuatro años, ¿qué quieres decir con que tuvo un derrame cerebral?’”, relató a The Sun su tía, Maddie King, de 28 años, reflejando la incredulidad que embargó a toda la familia.
Los accidentes cerebrovasculares ocurren cuando se interrumpe el suministro de sangre al cerebro, una condición que, aunque es común en adultos mayores, resulta extremadamente rara en niños pequeños. Para Kitty-Mae King (30) y Dan Parrott (28), los padres de Isla, el diagnóstico fue un golpe devastador que aún intentan procesar.
¿Qué causó el derrame cerebral?
La investigación médica reveló que todo había ocurrido porque en el sistema de Isla se alojaba el virus de la varicela. Según los médicos, un virus de varicela latente en su organismo fue el desencadenante del derrame. Este virus está vinculado a la vasculopatía pediátrica, un grupo de trastornos que afectan los vasos sanguíneos, lo que puede derivar en consecuencias tan graves como la que enfrentó la niña.
Esta revelación ha dejado a la familia en un estado de desolación total. Maddie King describió el impacto emocional de ver a su sobrina en ese estado: “Ver a una niña que antes era vibrante y constantemente activa perder de repente tanto de sí misma ha sido profundamente desgarrador”. Para ella, esta situación ha marcado, sin duda, lo que ella llama el peor momento de su vida.
¿Cómo se encuentra ahora la niña?
El derrame cerebral no fue un evento pasajero; sus efectos han sido profundos y localizados principalmente en el lado derecho del cuerpo de Isla. La movilidad y la fuerza en su mano derecha se han visto particularmente comprometidas, lo que representa un desafío diario para una niña de su edad.
A pesar de la gravedad, la pequeña ha mostrado una valentía que llena de orgullo a sus padres. Actualmente, Isla ha comenzado a caminar de nuevo, aunque el proceso es arduo; se siente inestable, se agota con facilidad y el tratamiento médico le provoca náuseas constantes. Su tía Maddie añade: “Ha sido muy angustiante para ella. Estamos todos muy orgullosos de ella porque ha sido muy valiente”.
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***Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.