Un operativo de las autoridades dejó 13 personas detenidas, entre ellas un veterinario, quien al parecer realizaba curaciones a los animales heridos en un centro clandestino de peleas de perros. El lugar funcionaba como un centro internacional que atraía a personas del extranjero para participar en esta práctica de maltrato animal y apostar.
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"Mediante diferentes actividades de policía judicial lideradas por Fiscalía y Policía se identificó un inmueble ubicado en la vereda Aurora Alta de La Calera (Cundinamarca), al cual se llegó en compañía del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) con apoyo de los institutos de Protección y Bienestar Animal de Bogotá y Cundinamarca, en cumplimiento de una orden judicial de registro y allanamiento, justo en el momento en el que se realizaban los enfrentamientos en un cuadrilátero de madera entre caninos de Colombia y otros traídos del exterior", informó la Fiscalía General de la Nación en un comunicado.
La entidad explicó que a través del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA) en articulación con la Dirección de Carabineros de la Policía Nacional se obtuvo información de que se realizaba la autodenominada convención internacional de pelea de perros. Noticias Caracol conoció que un agente encubierto de la Policía de Carabineros infiltró las aplicaciones cerradas de apostadores y descubrió inicialmente que el cruel evento animal arrancaría el pasado fin de semana con la llegada al Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá desde Ecuador de uno de los perros pitbull ganadores de muchas peleas internacionales.
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El agente siguió el rastro al huacal con el animal adentro y a su dueño hasta el barrio Las Ferias, en el occidente de Bogotá, donde se hospedaban parte de los participantes con sus mascotas como lo grabó el investigador. Al día siguiente, varias camionetas llegaron hasta una vereda en La Calera con los perros y los apostadores. La finca donde realizaban las apuestas aseguran había sido alquilada bajo aparentes engaños por uno de los organizadores a un adulto mayor a quien le pagaron un millón de pesos.
"En el sitio fueron capturados en situación de flagrancia nueve ciudadanos ecuatorianos, venezolanos y dominicanos; y cuatro colombianos, entre ellos un veterinario y el organizador del evento ilícito, quien sería el encargado de convocar espectadores por grupos cerrados y redes sociales con el propósito, al parecer, de que se realizaran apuestas y obtener ganancias ilegales", dio a conocer la Fiscalía. (Le puede interesar: Alcalde de Medellín reacciona al caso de perrita que falleció tras ser lanzada por un balcón).
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"Al sitio se llegó en el momento en que se realizaban los enfrentamientos caninos, en medio de apuestas y afluencia masiva de espectadores (...) Fueron rescatados 12 perros en condiciones críticas, cuatro de ellos serían utilizados como carnada y, además, se encontraron dos caninos muertos", relató en unas declaraciones a medios Deicy Jaramillo Rivera, delegada para la salud territorial.
La Fiscalía General de la Nación imputó a los 13 detenidos "los delitos de muerte animal y lesiones que menoscaben gravemente la salud o integridad física del animal, ambas conductas agravadas. Los cargos fueron aceptados". Se pidió que el organizador del evento ilegal y el veterinario, identificados como Juan Esteban León Ramírez y Carlos Cifuentes Hernández, tuviera medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras que los demás procesados seguirán vinculados a la investigación.
"Este grupo organizaba combates entre perros de raza pitbull que hacían parte de un circuito internacional de peleas trasladado a nuestro país. Se estableció que utilizaban aplicaciones digitales y grupos cerrados para coordinar apuestas que podrían superar los 1.000 a 2.000 dólares, mientras que en el lugar se realizaban retos entre 5 y 10 millones de pesos", dijo el general Carlos Germán Oviedo, director de la Policía de Carabineros. Las peleas las realizaban en una especie de corrales de madera donde, aseguran los agentes de la Policía, se encontraron rastros de los violentos combates anteriores. Al perro que ganaba, es decir el que mataba a su contrincante en el ring, le ponían un collar especial.
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El lugar estaba marcado por la violencia, rastros de sangre en distintos puntos y medicamentos de alto impacto que según la investigación eran utilizados para dopar a los perros después de enfrentarlos. La inspección del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal reveló una escena desgarradora: cadáveres de perros con evidentes signos de maltrato y un espacio que funcionaría como un consultorio veterinario improvisado. "Con evidencia de lesiones traumáticas visibles en varias regiones y presencia de sangre fresca, concluyendo una muerte violenta asociada a confrontación. Asimismo, seis caninos con lesiones graves que evidencian maltrato prolongado y una exposición a eventos de confrontación animal", dijo el fiscal del caso durante una audiencia.
Algunos perros que permanecían encerrados en huacales tenían cicatrices, estaban desnutridos y en condiciones extremas. Los investigadores no ocultaron el impacto por la crueldad de lo que estaban presenciando. La investigación del CTI inició tras detectar invitaciones en las que se detallaban fechas de peleas y hasta el pesaje de los animales que serían enfrentados. Durante la audiencia el fiscal también reveló la existencia de cinturones que eran entregados como trofeo a los propietarios de los perros "ganadores".
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MATEO MEDINA ESCOBAR
NOTICIAS CARACOL